°.¸¸.·´¯`»«´¯`·.¸¸.° CHAPTER 16: Final día tres: Acaso soy un zorrillo, todos se alejan de mí °.¸¸.·´¯`»«´¯`·.¸¸.°
Leah POV
- Jacob…- dijimos con Seth al unisonó. Se veía que Jacob venia tranquilo, al parecer le había ido mejor que bien, tenía hasta una estúpida sonrisa en los labios, era pequeña y me podía dar cuenta que se estaba aguatando el reírse ampliamente ¿acaso se volvió loco? ¿Cómo puede estar así de feliz con todo lo que pasa? ¿Qué habrá pasado? Esto no me gusta nada seguramente le basto una mirada de alguno de ellos para que toda su rabia desapareciera, a lo mejor habló con Bella y terminaron como amigos, no importa que haya pasado, está feliz y eso solo me confirma que es un estúpido amante de sanguijuelas, y que lo mejor que pude decidir es irme sola.
- Y bien ¿Qué paso? – preguntó rápidamente mi hermano, él estaba demasiado interesado en que todo esto saliera bien, y yo cada vez me sentía mas y mas frustrada y enojada con esta situación absurda y estúpida, porque así era, un trío de licántropos cuidándoles las espaldas a una familia de vampiros vegetarianos.
- Pues, bien, confirmado todo lo que tú has dicho, la niña no es peligrosa.
- Y ¿Bella? – volvió a interrogar Seth, yo no tenía la mas mínima intención de dirigirle la palabra a este macho y perro faldero creído alfa, ¡también lo compraron estas sanguijuelas! ¿Cómo esos dos pueden ser tan débiles?
- Pues, aun no se sabe muy bien qué pasará con ella, pero entre todos los Cullen la podrán controlar, de eso estoy seguro, es neófita pero el doctor me contó que razona, no es como los otros, ella se sabe controlar, es especial – terminó con una sonrisa de imbécil en la cara la cual se esfumo muy rápido al ver mi cara de asco al escucharlo hablar.
- Un hurra por ella – le espeté agriamente, por eso está tan feliz, podrá acercarse a su amada sin que le arranquen la cabeza de piedra que tiene, es un arrastrado y masoquista. Pero aunque se notaba que estaba claramente calmado y feliz al hablar de la estúpida de Bella su tono de voz cambió de pronto, algo oculta, a mi no me engaña, no puede hacerlo, últimamente somos raramente como uno solo, no importa que no estemos en fase, estamos conectados, si algo oculta lo sabré, tendré que averiguarlo después, aunque la verdad no me interesa, que haga con su vida lo que se le venga en gana, es un completo imbécil, y no tengo por qué preocuparme de él, solo quiero saber porque oculta algo, no lo entiendo.
- ¿Estás seguro de que todo estará bien? – pregunto nuevamente Seth claramente preocupado pero feliz ¿acaso aquí están todos locos? No es que no esté feliz de no tener una batalla sin sentido, para mí al menos, pero no es para tanto, tampoco bailaré como una corista por el hecho de no tener que patear algunos traseros vampíricos o lobunos, la verdad es que quería patear algunos no importaba de quien, me sentía realmente enojada con todo esto, y no sabía porque, debería estar feliz ya que me podré ir, podré largarme de aquí tranquilamente y lo antes posible.
- Si chico cálmate, ya todo volverá a la normalidad, ahora solo debo ir donde los ancianos y aclarar lo que ha ocurrido aquí. – ahí está la causa de mi enfurecimiento repentino, es por culpa del ¡idiota de Jacob! Como puede tener esa estúpida sonrisa en el rostro, realmente no lo entiendo, es increíble que esté feliz por esos chupasangres, entupido perro faldero.
- Aquí nada volverá a ser como era antes o a la supuesta normalidad Jacob – le corregí al grandísimo pedazo de animal llamado alfa – y no iras solo donde los ancianos porque yo iré contigo, y no te atrevas a decirme que no porque no te haré caso he iré de todas maneras. – Jake me miró por unos segundos sopesando el hecho de negarse a que lo acompañe, el sabia que me necesitaba para esto, habíamos pasado por mucho estos 3 días como para que me deje fuera ahora que todo terminaba, y yo había dicho que siempre lo apoyaría, este será el último acto de empatía que tendré hacia él, no lo dejaré solo ahora que me necesita, aunque sienta que me hierve la sangre de coraje por el hecho de que él haya aceptado todo esto tan fácilmente. Además así podré dar la noticia de mi partida a todos de una vez, y no tendré que repetírselo a nadie, y Jacob no me dirá nada estando los ancianos presentes.
- ¿Y yo también iré? - preguntó Seth.
- ¿Qué rayos te pasa Seth? Estas de los mas preguntón, pareces periodista farandulero, y no, tu no iras donde los ancianos, iras a la casa y esperaras ahí – le dije, amo a mi hermano pero esa simpatía hacia los Cullen me mata, no debí responderle de esa forma, pero realmente siento rabia.
- ¿Jacob? – preguntó al jefe de la escuálida manada con gran esperanza en su voz.
- No, esta vez no iras, pero como siempre lo sabrás todos después, así que no te preocupes, de alguna forma siempre lo sabes todo ¿no pequeño bandido?
- Tienes razón, bueno como siempre a mí me dejan de lado, creo que le hablo al aire ¡ustedes son unos ignoradores de menores! – respondió realmente frustrado mi hermano elevando sus manos al cielo como implorándole algo a los dioses Quileutes, como lo extrañaré, él siempre me saca alguna sonrisa, aunque sea pequeña con las tonteras que hace, espero me perdone el hecho de dejarlo solo, pero estoy segura de que entenderá, siempre ha querido lo mejor para mi, y ahora lo mejor es irme lejos, tal vez no lo entienda de inmediato, es posible que se disguste conmigo, que me quiera retener, pero después sabrá que es lo mejor para mi, ya no puedo seguir aquí, no me está haciendo bien, necesito irme, es la única manera de que la rabia que siento se esfume.
- Bien, vamos pues – dictaminó el alfa y ambos machos comenzaron a correr. Yo me quedé un momento ahí parada como estatua asimilando e imaginando por adelantado lo que vendría, ¿Cómo se tomaran los ancianos mi partida? Asumo que mal, se supone que soy la salvadora de la especia o algo así, mi partida no les caerá nada de bien porque eso confirmaría que su estúpida leyenda es mentira y les aclararía que quién toma las decisiones sobre esto soy yo ¿y Jacob? La respuesta es casi obvia, se sentirá aliviado de no tener que romper el compromiso conmigo, ya que está más que claro que quiere quedarse aquí como el perro faldero de los Cullen que es, ¿mi familia? Creo que solo Seth sentirá mi partida. Y si Sue la siente, pues no se le notará en lo más mínimo, mantendrá su entereza y frialdad como siempre.
Observé la gran casa blanca de los chupasangres por un momento y rogué que fuese realmente la última vez que tenga que estar frente a ella, comencé a correr y entré en fase, pude alcanzarlos rápidamente sin mayor esfuerzo.
- "¿Por qué te quedaste atrás? ¿Acaso extrañarás a los Cullen y te estabas despidiendo? ¿O quizás no te quieres ir de allí ahora que todo acabó?"
- "Realmente eres un imbécil Jacob, eso ni de broma, es solo que no tenia apuro, sea como sea, aunque me atrase, siempre los alcanzaré y les apuesto a que llego primero donde los ancianos." – pero realmente no tenia apuro en llegar antes que ellos, mi maldita curiosidad quería ver qué pasaba por la cabeza de Jacob, y como siempre el muy tarado no protegerá sus pensamientos, algo se le escapará y así podrá saber qué es lo que me oculta. – "Ahora ponte serio y déjate de niñerías, empieza a pensar que les dirás a los ancianos" – pensé.
Así fuimos corriendo a toda velocidad por el bosque en dirección a nuestra querida Push, siento como si no hubiese venido en siglos, por la mente de Jacob pasaban comienzo de frases sin sentido como "Hola ancianos bueno vengo y les digo que los vampiros no son peligrosos", luego de darse cuenta de la estupidez que había pensado desechaba la idea y volvía a empezar, me estaba comenzando a marear, ¿Cómo es posible que no pueda hilar una idea coherente en su mente? "quiero comunicarles que Isabella Swan es una neófita buena y obediente, no tienen de que preocuparse" volvió a pensar, pero nuevamente desechaba la idea. Escuchar sus patéticos intentos de discurso me estaba agotando la paciencia.
Al poco tiempo y tal como lo predije, Jacob se descuidó y dejó entre ver fragmentos de lo sucedido en la casa, lo vi a él con un bebe entre sus manos, asumí que era la hija de Bella por el parecido, pude ver como sonreían y casi pude escuchar las palabras dichas por él "volveré pequeña y podremos jugar", pude sentir el cariño creciente que sentía el imbécil de Jacob por la medio chupasangre, pues con eso tenía bastante para darme cuenta que el muy bruto se había encariñado extrañamente rápido con la hija de Bella y que volvería donde ella como el arrastrado que es, reí internamente, esto me hará las cosas más fáciles para decirle que romperé nuestro acuerdo de irnos juntos, ahora que no solo quería a la madre sino también a la hija es muy seguro que quiera quedarse, por lo que no le importará que me vaya.
Pero vi algo mas, vi el rostro del lee mentes de Edward atormentado por algo, ¿Qué pasó?, Jacob no me dejaba ver todo lo sucedido y si presiono mucho se dará cuenta que estoy de metiche, creo que al parecer ¿Bella perdió la memoria? ¿Eso pasó? Me metí un poco más en su cabeza, la curiosidad me mataba por saber, Jacob estaba tan concentrado en el discurso a los ancianos que no se percató ¡OH por Dios! ¡Bella perdió la memoria! Por eso Jacob tenía un dejo de tristeza, claro si no recuerda a nadie, esto sí que debe haberle hecho mella en el ya destrozado y débil corazón de Jake. Pobre diablo, con esto más que nunca querrá quedarse aquí, para ver si su estúpida amada recién convertida en su enemiga mortal lo recuerda, ¡es… un masoquista de primera! Definitivamente no tengo nada más que hacer aquí y tampoco debería estar espiando la mente de mi pobre y atormentado, estúpido, tarado y bruto pedazo de animal alfa. Sentí unas locas ganas de golpearlo por imbécil, pero me tenía que controlar no es el momento para eso, no, no lo era. No debía sentir esta rabia pero no pude evitar sentir que él mismo se buscaba sufrir, no podía simplemente alejarse, la verdad es que el no quiere arreglar nada, no me quiere ayudar a sanar como pensó ese día mientras comíamos, lo que aquí sucede es que él me quiere cerca para los momentos de sufrimiento, porque soy la única con quien puede pelear, la única que lo tranquiliza, Jacob no me quiere para nada más que usarme como flotador cuando se hunda en la miseria que le provoca su cercanía con Bella. ¿Cómo pude pensar que se estaba confundiendo conmigo? El muy bestia solo me usa.
Sin darme cuenta comencé a correr más rápido y me encontré frente a la casa del viejo Quil primero que Jakob. Necesitaba estar un momento a solas con mis pensamientos así que salí de fase y me quedé en el borde del bosque, no quería encontrarme con nadie antes de que llegase Jacob.
- Al parecer si estabas apurada en llegar aquí – me dijo él acercándose como humano.
- No, no es eso, solo sentí ganas de correr y aclarar mi mente. – le contesté insólitamente tranquila, creo que el sentir el viento en mi pelaje me hizo bien, sentía como una calma se apoderaba de mi, esto era muy extraño, pero quizás es como la tranquilidad que se siente justo antes de la tormenta, y vaya tormenta se me aproxima, aunque no me importa demasiado, la decisión ya está tomada.
- ¿Están seguros de que no puedo ir con ustedes? – preguntó Seth.
- Si – respondimos al mismo tiempo con Jacob.
- Ok, bueno no perdía nada con intentarlo de nuevo – respondió frustrado – bien entonces me voy buena suerte.
- Gracias – dijimos nuevamente al mismo tiempo con Jacob, creo que nos estamos sincronizando desde ya para esto.
- ¿Estás lista? – pregunto muy serio, se había ido todo rastro de tranquilidad y felicidad de su rosto.
- La pregunta aquí es ¿tú estás listo? Yo solo voy de apoyo, no diré ni una palabra, porque a mí no me consta nada de lo que dijiste anteriormente.
- Bien vamos pues.
Comenzamos a caminar y sentí como cuando fuimos a cazar hace 2 días. Empezamos a sincronizarnos nuevamente, me sentí como un títere, era como su sombra pero autónoma, el avanzaba y yo iba detrás moviéndome como una escolta, como su mano derecha. Era extraño y cómodo a la vez, sentí que era como correspondía, yo no iba a hablar nada hasta el final y solo anunciaré mi partida y me iré, no esperaré respuestas de nadie, la decisión de irme está tomada y nadie me detendrá.
Llegamos a la puerta, Jacob dudo por un segundo, nos miramos a los ojos y volví a sentir esa extraña conexión entre nosotros, éramos como uno, no requeríamos palabras para decir que pasaba por nuestras cabezas, en la de él estaba la sensación de no estar listo para esto, se le notaba en la mirada, pero creo que en la mía encontró coraje, yo estaba decidida a terminar con todo esto luego pero no por las mismas razones que él, esas razones ni siquiera se las imagina, nos quedamos así por un par de segundos y sin quitarme la vista puso su mano en la perilla y la comenzó a girar.
Comenzamos a caminar y Jacob soltó mi mirada, me posicioné a su derecha y avanzamos, volver a entrar a esa casa era extraño y desagradable, la última vez que lo hicimos fue para cuando nos contaron la gran noticia de la famosa leyenda, ahora volvíamos a entrar pero seriamos nosotros los que hablaríamos.
Estaban todos reunidos ya que se estaba cumpliendo la fecha limite en la cual esperarían nuestra visita con las noticias de los Cullen, si no aparecíamos hoy al anochecer enviarían un ataque en nuestra contra. Al entrar se quedaron todos en silencio y nos observaron caminar en línea recta hacia ellos, era como caminar hacia una sentencia de muerte, Jacob tenía la frente en alto y la vista fija en el grupo que teníamos al frente sin mirar a nadie en particular, él se veía más grande y yo me sentía cada vez más pequeña. Como antes caminé junto a Jacob como su escolta sin despegarme de él, estaba a escasos milímetros de él sin llegar a tocarnos, podía sentir el calor de su cuerpo golpeando el mío, escuchaba claramente los latidos de su corazón, estaba tranquilo pero eran fuertes y constantes, me intoxicaba con su aroma. No fui capaz de levantar la vista, no quería encontrarme con los ojos de la única persona que sería capaz de doblegarme y hacerme desistir de mi partida, no me acobardaría ahora, no dejaría que esa influencia que aun tiene sobre mi me haga arrepentirme, fijé mi vista a la altura de la mesa, no quería mirarlos a la cara pero tampoco quería que se dieran cuenta de que no quería hacerlo y estuve atenta a todos los movimientos que Jacob hacia, tenía que estar pendiente para saber cuál sería el mejor momento para hablar.
- Leah no tiene por qué estar aquí – dijo Sam con voz calmada pero llena de reproche ¿Por qué no me quiere aquí? ¿En qué le molesto? ¿O será acaso que le da celos verme tan cerca de Jacob? el muy maldito no sé cómo se cree con el derecho de tener celos – ella puede esperarte fuera Jacob – sentí como estas últimas palabras escarbaban y hacían salir a flote mis más oscuras pasiones, quería arrojarme sobre Sam y arrancarla la cabeza hueso por hueso. Me sentí humillada, yo no soy el perro de nadie como para esperar a fuera al amo soy la beta de una manada nueva, merezco respeto. La rabia y la desesperación se apoderaron de mi, quise saltar y matarlo, porque siempre me dejan hasta el final de la línea, me hacen sentir que soy la más insignificante persona lobo del universo y al mismo tiempo me cargan la responsabilidad de una nueva prole, son unos malditos, sentí como mis ojos se llenaban de lagrimas a causa de la rabia. Al escuchar que Sam me quería fuera de ahí una fuerza magnética se apoderó de mi cuerpo y sentí que no sería capaz de alejarme de Jacob ahora solo para llevarle la contraria al imbécil ese, creo que mi cuerpo se movió involuntariamente estrechando aun más la poca distancia que ya casi no existía entre Jacob y yo.
- No – contestó él fieramente, sentí su mirada en mi cabeza, yo no era capaz de verle, no era capaz de ver a nadie o me acriminaría – se queda, si se va ella me voy yo – sentí como mi corazón latía a mil por hora, pensé que me estallaría, tuve que cerrar mis ojos, sentía correr la rabia por mis venas, mi cuerpo convulsionaba levemente ya que estaba tratando con todas mis fuerzas de no ceder ante la ira, si no lograba controlarme entraría en fase y esto sería una masacre. Aunque no lamentaría muchas muertes… realmente ninguna.
Cuando pensé que todo se iría por el escusado, ya que entraría en fase y todos morirían, sentí como la cálida mano de Jacob apretaba la mía, y quedé helada, mi corazón se paró, dejé de respirar, pensé que me desmayaría, y escuché su voz en la lejanía "Si ella se tiene que ir yo también lo hare". ¡No pero que haces Jacob! ¿Porque me haces esto?, ¡esto no me calma! ¡Es peor! ¡No! No me hagas dudar, no quiero flaquear en estos momentos A pesar de mis alegatos mentales era incapaz de soltarme de su mano, no porque no tuviera la fuerza física sino porque no tenía la fuerza mental para hacerlo y una parte de mi tenía miedo de que si lo soltaba me desmoronaría, además estaba petrificada, podía sentir su mano apretando la mía, transfiriéndome toda esa calma que él si tenía en estos momentos, entonces traté de concentrarme, de pensar y analizar, no me resultaba mucho pero lo intentaba, comencé a sentir los latidos se su corazón atreves de su agarre, transmitidos por su piel, y comencé a tratar de llevarle el pulso, traté de sincronizar nuestros latidos, nuestras respiraciones, como siendo uno nuevamente y así poder calmarme.
Después de unos segundos que se me hicieron eternos, Jacob soltó mi mano y pude volver a escuchar, respirar y sentirme tranquila nuevamente.
- Pero Jacob no seas intransigente… - tenía que ser la voz de imbécil de Sam lo primero que escuchara luego de mi momento de lapsus mental.
- Pero nada Sam – le interrumpió el viejo Quil - como quieras Jacob, no estamos aquí para pelear entre nosotros Sam, ellos vienen a informarnos de lo sucedido con los fríos y espero que traigan buenas noticias, tienes que recordar Sam que ellos son parte de nuestra tribu también, somos todos una sola familia. – si claro una feliz y linda familia, Sam un grandísimo imbécil, aquí son todos unos idiotas, si levanto la vista y me encuentro con sus ojos querré matarlo, empuñe mis manos nuevamente para tratar de canalizar mis fuerzas y evitar asesinarlo, era algo que me costaba controlar, pero si ya lo había logrado puedo volver a hacerlo, me concentré y sincronicé mi respiración con la de Jacob, eso me ayudaba – bien Jacob – prosiguió el viejo Quil - imagino que has venido aquí junto con Leah para informarnos acerca de los últimos acontecimientos, siéntete con libertad de palabra.
Diciendo esto último Jacob comenzó a relatar todo los sucedido estos últimos días, bueno evitando detalles vergonzoso y comprometedores, como el hecho de que ayudó en el parto, que lloró como un niño perdido el día en que perdió a Bella y también que se había encariñado con el pequeño fenómeno, yo estaba sorprendida porque una vez que comenzó a hablar su discurso fuera fluido, sin tropezones, fuerte y claro ya que sus ensayos no fueron de los mas fructíferos mientras veníamos, nadie en la sala se atrevió si quiera a interrumpirlo. Si no fuera porque yo si conocía los detalles más íntimos de todo esto, hasta le hubiese creído que los chupasangres no eran un peligro por el momento, y que él estaba tan tranquilo como aparentaba.
- Entonces – dijo el viejo Quil con la mano sobre su mentón en posición de "estoy pensando, estoy analizando", estaba de los mas hablador este día, al parecer era el vocero oficial, a excepción de él solo el estúpido de Sam había abierto el hocico y solo para decir idioteces, ni mi madre o el padre de Jacob habían abierto la boca – todo lo que nos has contado son muy buenas noticias, no habrá batalla y como no se rompió el tratado debido a que tu diste el permiso para la conversión, estamos nuevamente en paz con los fríos, más bien conservamos el equilibrio, solo por precaución, ya que tendremos que mantener vigilada a la criatura medio vampiro medio humano, necesitamos que se formen patrullas de vigilancia en el sector y que periódicamente se esté visitando a la familia Cullen para que nos mantengan informados de los cambios de la hija de Bella, ya que aun no conocemos a cabalidad las verdaderas habilidades del infante también tendremos que vigilarla a ella, puede que esté controlada, pero no sabemos por cuánto tiempo lo estará… creo que por ahora es todo, ¿alguno de los otros miembros del consejo tiene algo que decir? – terminó diciendo el abuelito, perfecto todo ha salido bien y ahora tendré mi oportunidad, ya queda poco para contar que me marcho.
- No – dijo mi madre siempre tan expresiva.
- No – respondió Billy – creo que todo ha salido mejor de lo que esperábamos, además estoy de acuerdo con que hay que seguir vigilándolos, siempre serán una potencial amenaza.
- Yo solo quiero saber cómo lo haremos con las patrullas, me imagino que la manada de Jacob estará más gustosa de las visitas programadas a donde los Cullen – de reojo vi como Jacob apretaba los puños al escuchar que nuestra manada debería ir donde los Cullen. ¿Por qué no le gustó la idea? O era que se sentía disminuido ante este imbécil a causa del trato cordial y amistoso que llevaba con los chupasangre, no sé porque se ofende si a él le encanta andar con sanguijuelas mal olientes, si ya hasta prometió que iría a jugar con el pequeño fenómeno y mejor no referirme a Seth, a él le encantaría seguir visitando a los chupa sangres - mientras que la mía – prosiguió el tarado de Sam - podrá hacer las rondas en campo Quiletue, además de turnarnos con la otra manada, obviamente, si es que aun existe esa otra manada, porque no la disolverás ¿no cierto Jacob? O te volverás a convertir en un lobo errante y solitario – habló el imbécil de Sam con gran autosuficiencia, mirando de forma altanera a Jacob retándolo a que pierda los estribos, desafiando su rango, pero Sam estaba muy lejos de llegar a los talones siquiera de un verdadero alfa, él no merecía llevar ese título. Espero que Jacob no caiga en su vil juego.
- Eso lo podemos ver más adelante – dijo rápidamente el viejo Quil antes de que Jacob pudiera responderle al postulante macho alfa en recesión - ahora estos jóvenes deberían ir a sus casas a descansar, creo que están muy cansados y merecen estar con sus familias, demos un poco de tiempo de holgura, no hay necesidad de ser impacientes ahora que todo está en orden.
A estas altura yo ya estaba calmada y preparándome para hablar cuando llegara el momento, necesitaba estar serena no podía dejar que vieran las pequeñas dudas que comenzaron a revolotear en mi cabeza, ahora miraba con la frente en alto y erguida como un militar que custodia lo más importante para la patria, vi como a Sam solo le quedó asentir con la cabeza, no logró provocar una pelea entre Jacob y él, todo por querer demostrar quién es el mejor, el inútil seguramente quería saber si volvería a ser el único alfa de la tribu, machos quien los entiende, siempre tratando de alimentar su ego, sonreí levemente, solo con una de las comisuras de mi labio ante la victoria silenciosa que había tenido Jacob, yo miraba al frente pero pude ver por el rabillo de mi ojo que Sam se dio cuenta de mi torcida sonrisa y se puso más furioso aun, pero no podía hacer nada, el viejo Quil ya había entregado un veredicto y él solo debía callar, yo lo conocía muy bien y supe que esto hirió lo más profundo de su orgullo, así que solo para fastidiarlo sonreí con ambas comisuras, esto solo era para Sam, solo él se daría cuenta de mi revancha y burla. Ver su cara de furia por mi burlesca sonrisa fue impagable, una de las mejores imágenes que me llevaré el día en que me vaya.
- Bueno si eso es todo, pueden marcharse – habló el padre de Jacob, todos los sentados en la mesa asintieron con la cabeza - hijo ¿iras a la casa? – dijo Billy, su voz estaba llena de esperanzas de que el dijera que si, en sus ojos podía ver que extrañaba mucho a su hijo, miré como Jacob lo miraba con gran amor y añoranza, casi se me partió el corazón, mi madre no me mira así, jamás, ellos se quieren y son incondicionales.
Antes de que Jacob pudiera decir algo tomé la palabra, supe que era ahora o nunca.
- Yo tengo algo que decir - dije rápidamente, sentí como todos me miraban atentos y mi cuerpo se puso tenso por volverme tan repentinamente el centro de atención pero no perdí la calma, miré a Jacob solo por un segundo ya que no podría hablar si sostenía su mirada, la cual estaba llena de confusión, y era obvio él no sabía lo que diría, se movió de su posición mientras cruzaba sus brazos colocándose de lado y casi de espaldas a la mesa sin despegar sus ojos de mi rostro. El magnetismo que nos unía hasta ese momento se quebró y pude volver a ser yo, ya no lo acompañaba, estaba sola, mi misión estaba cumplida, ahora era mi turno.
- Claro Leah habla con toda confianza – me alentó el viejo Quil, este abuelito se morirá cuando sepa lo que diré con toda confianza. Jacob me seguía mirando intrigado. Aclaré un poco mi garganta, me armé de todo el coraje que me quedaba y continúe.
- Bueno como todo está en orden y sabemos que no habrá ninguna batalla, cumplo con informarles – recalqué esta última palabra no solo con mi voz, sino también con mi mirada - de que me iré de la reserva – vi como las caras de los sentados a la mesa se desfiguraban, hasta la de mi madre, eso fue raro, el viejo Quil abrió la boca casi hasta la mesa y tenía los ojos como dos grandes platos, Billy desencajó la quijada y tenía los ojos igual que él anterior, Sam me miraba con gran desconcierto, hasta se paró de su silla y posó ambas manos sobre la mesa, mi madre, bueno más bien se veía enojada ya que frunció el ceño y apretó la mandíbula, pero solo vi eso, enojo, no se vislumbró ni un ápice de pena. Por último miré a Jacob un segundo, estaba notoriamente descompuesto, entrecerró los ojos, tenía las cejas juntas y la frente arrugada, me miraba lleno de confusión y furia, su mandíbula estaba tensa y desde mi lugar podía sentir que en su cuerpo se efectuaban pequeñas convulsiones a causa de la rabia, si no fuera por la capacidad de retenerse habría entrado en fase por la noticia ¿Por qué esta tan enojado? No lo entendía, esto debería ser un alivio para él, ¡ah! ya sé es que me falta lo más importante aun no digo que me voy sola, seguro le preocupa el que lo arrastre conmigo fuera de su burbuja de sufrimiento autoimpuesto.
- Y a ti Jacob te libero de tu compromiso conmigo. – diciendo esto me di la vuelta y salí de la habitación convenciéndome de que no había marcha atrás.
Jacob POV
Ya estábamos por irnos al fin de esta tortura, Sam me tenía copado, si no me controlaba saltaba sobre él y le rompía el cuello, no sé cómo se atreve a mostrarse tan superior a mí y decir ironías, todos sabemos que Sam no vale nada, solo es Sam, nadie más, no tiene derecho ni sangre para mostrarse altanero frente a mí, y ahora a Leah se le ocurrió abrir la boca, inevitablemente se alargará esta tortura, ¿Qué diablos quería decir ella? ¿Por qué no me había dicho nada? ¿Qué rayos quería decirles a los ancianos? No sé cómo no vi en su cabeza que pensaba dar una noticia, espero que no haga nada estúpido, tengo un mal presentimiento. Me moví de mi lugar y la enfrenté, tenía que mirarla a la cara, no sabía porque, pero tenía que verla a la cara y escuchar lo que diría. Algo en sus ojos me dijo que no era nada bueno.
- Bueno como todo está en orden y sabemos que no habrá ninguna batalla, cumplo con informarles – recalcó mucho esa palabra, "informarles" esto quiere decir que algo malo dirá y que no espera comentarios al respecto - de que me iré de la reserva - ¡¿Qué, que ella qué?! Qué rayos hace, no habíamos hablado aun de decir que nos iríamos, ¿por qué no esperó a que solo le digamos a nuestros respectivos padres? a Billy no le caerá nada bien esto es muy pronto, quería estar con Billy unos días antes de comunicárselo, sentí como la furia debido a la impertinencia de Leah hacia que mi cuerpo tuviera pequeñas convulsiones. Por alguna razón supe que esto no era todo lo que ella diría, y luego de un momento se confirmó.
- Y a ti Jacob te libero de tu compromiso conmigo. – diciendo esto vi como se giraba y salía de la habitación, yo me quedé helado, más bien petrificado en mi lugar, ¿escuché bien? ¿Qué me libera de mi qué? ¡¿Acaso ella pretende irse sola, sin mí?! ¿Está loca o que rayos le pasa? ¡Si nos iríamos juntos! ¿En que momentos cambiaron las cosas? Estuve muchas horas debatiendo mi ida con ella, finalmente había decidido marcharme, y ahora a ella se le ocurre irse sola, ¡Ah No! ella me va a escuchar. Me debe una explicación, debe decirme porque me deja de esta forma.
Comencé a avanzar hacia la salida, quería alcanzar a Leah y que me diera una explicación de lo sucedido más bien exigirle una explicación, me la debía.
- Jacob espera no te puedes ir así – ese era mi padre, tuve que detenerme y voltearme, respiré hondo antes de verlos, Sam estaba desencajado, Quil ya se veía más compuesto y Sue no expresaba nada… como siempre.
- ¿Qué? – pregunté fastidiado de que me retuvieran allí, tenía que ir tras Leah, no podía perder tiempo.
- Deberías explicarnos que es eso de que Leah de va de la reserva y que es eso de que te libera de su compromiso ¿de qué tipo de compromiso estamos hablando? – preguntó realmente confundido mi padre, me pude dar cuenta de que a Sam no le gusto nada la palabra "Compromiso" por la cara que puso. Pero yo no tenía muchas respuestas estaba casi tan confundido como ellos. Y no tenía cabeza para nada que no fuese una explicación de Leah.
- Primero que Leah se va, no tiene mucha explicación y lo segundo lo averiguaré ahora si me dejan salir antes de que se vaya, luego les daré las explicaciones del caso, ahora con permiso – les dije a todos y salí disparado tras Leah.
Pensé que tendría que correr por toda la reserva en su búsqueda, pero me llevé una gran sorpresa cuando la vi caminando tranquilamente con dirección a su casa a un par de metros de la del viejo Quil.
- Leah… ¡Leah!... ¡Leah! Tenemos que hablar deja de caminar y ven aquí – le grité realmente furioso, no sé en qué momento me había enfurecido tanto, pero sentía mi sangre hervir de coraje.
- ¿Qué diablos quieres Jacob? y ¿por qué rayos me gritas como un energúmeno? Parecer un verdadero animal. Te puedo escuchar perfectamente desde aquí, recuerda que tenemos súper oídos, además no eres nada mío como para estar mandándome como si fuera un niño pequeño al cual están reprendiendo – me contestó Leah extrañamente tranquila pero rudamente. Se terminó de dar la vuelta y se cruzó de brazos, caminé hacia ella para enfrentarle.
- ¿Qué rayos te pasa Leah? ¡¿Qué es eso de que te vas sola de la reserva?! – le pregunté gritando claramente alterado y enojado, no podía contener la rabia que tenía.
- Creo que lo dije bastante claro, me voy de la reserva y me voy sola. ¿Que tantas explicaciones quieres? a ti no te debo nada.
- Claro que no me debes nada, pero se suponía que ¡nos iríamos juntos!, al menos explícame el porqué del cambio eso si me lo debes.
- Sí, lo has dicho muy bien "se suponía", pero cambié de parecer, me voy sola, tu solo serás un estorbo, y no quiero andar de niñera de machos alfas adolecentes inmaduros, no tendré tiempo no ánimo de cargar con tus penas y las mías, no soy flotador, irme sola es lo mejor que puedo hacer. Y deja de gritarme pareces un demente.
- Leah ¿por qué haces esto? No lo entiendo, teníamos un acuerdo, uno que tu propusiste y que luego yo acepté – le respondí frustrado, yo no entendía porque Leah se iba sola, se suponía que nos iríamos juntos para sanar nuestras heridas, empezaríamos vidas nuevas, ella por su lado yo por el mío, pero juntos al final. No sé porque me sentía tan traicionado, si al final irme con ella o no era casi igual que irme solo, pero ya me había hecho a la idea y no me gusta que me cambien las cosas a última hora y menos de sorpresa. Claro el último tiempo había pensado en quizás estar cerca suyo pero nada más, seguirían siendo vidas separadas. ¿Por qué hace eso? ¿Por qué ya no quiere irse conmigo?
- No hago nada, solo me atengo al plan original, el cual tenía desde antes que se te ocurriera irte de la manada de Sam y mi hermano se le ocurriera seguirte y por ende yo seguirlo a él. Además no sé porque te pones así, esto debería ser un alivio, así podrás estar junto a tus queridísimas sanguijuelas como el perro faldero que eres, no tendrás que alejarte de tu querida Isabella.
- ¿Acaso estás loca?, yo no pienso volver donde los Cullen – Leah me miró sorprendida e incrédula ante mis palabras – la decisión de irnos estaba tomada, yo me iba a ir contigo Leah, lo había decidido. Y sabes que mas, aunque no quieras me iré contigo. Me da lo mismo lo que pienses, te acompaño igual – le dije obstinado.
- ¡NO! – Me gritó ella con gran determinación – ya te lo dije – volvió a hablarme con más calma tratando de respirar – yo me voy sola, tú no estás listo para irte aun Jacob y lo sabes muy bien, tu solo quieres arrancar de aquí. Quieres olvidarte de tus penas y no afrontarlas, solo quieres huir, yo se que en el fondo no quieres irte, no te engañes a ti mismo es peor, así no arreglaras nada, no sanaras nada. – Me dijo mirando directo a mi ojos - Te tengo que dejar aquí con la gente con quien de verdad quieres estar, tu padre te necesita, vi como se miraban vi como lo extrañas al igual que él a ti, puedo ver en tus ojos que no te quieres separar de él, no huyas Jacob apóyate en todos los que te aman aquí, yo no tengo a nadie, nadie me ata a este lugar, nadie ni nada. Tengo que sanar fuera de todo esto, lejos de licántropos, vampiros y estúpidas leyendas, es lo que será mejor para mi, pero sé muy bien que no será lo mejor para ti, no eres lo suficientemente fuerte para alejarte de todo, admite que no solo lobos te unen a esta tierra, si no también vampiros. Tengo que alejarme de todas estas cosas que solo me han causado dolor. ¿Me entiendes Jacob? Tengo que irme, y debo hacerlo sola… y lo voy a hacer sola – terminó diciendo mientras se acercaba a mí, posó suavemente su mano sobre unos de mis brazos, los cuales estaban cruzados sobre mi pecho, sentí su suave piel y me quede helado, "Esto es un adiós" pensé, ella se está despidiendo, se irá sin importar que le diga - ¿Me entiendes Jacob? – me miró fijamente buscando mi respuesta, sus ojos tenían un brillo diferente, llenos de sinceridad y esperanza. Querían hacerme entender todo aquello que ella me había dicho en palabras. Ella a pesar de tener las cosas claras buscaba mi aprobación.
- ¡No! – le grité contestando a su pregunta, ella quito rápidamente su mano de mi brazo, se alejó un poco de mí y me sentí muy mal, la miré a los ojos, los cuales habían cambiado, ahora estaban llenos de tristeza, pero yo no entendía porque, yo no entendía nada, Leah se veía tan diferente, no era la Leah del bosque, era otra, más madura, mas grande y calmada, era una mujer que tenía claro lo que quería, y ella quería algo que yo no podía entender - No lo entiendo, no entiendo porque te vas sin mí, porque me dejas solo aquí donde solo hay sufrimiento y dolor, se suponía que tu ibas a estar conmigo y me ayudarías a soportar todo esto, y ahora me abandonas Leah, te vas así sin más – le dije cerrando mis ojos tratando de retener las lágrimas de rabia que se querían asomar a mi ojos - tú fuiste la que empezaste con todo esto de irse y ahora, como no te parece, te quieres ir sola y me dejas solo, ¿Qué hare con todo esto que tengo en mi pecho? ¿Qué hago ahora? ¿Patrullar como si nada? ¿Ir donde los Cullen? – seguí diciendo tratando de buscar una respuesta en sus ojos.
- Tendrás que hacer lo que tengas que hacer para sanar Jacob, yo no te puedo decir que hacer, no puedo hacer nada por ti, me equivoqué al decirte que nos fuéramos, pensé que sería lo mejor para los dos, pero se y estoy convencida que solo será bueno para mí, tú no quieres irte Jacob entiéndelo, como te dije, aquí hay mucha gente que te quiere, y que tú quieres, por mas que trates de negarlo no dejarás de pensar en ellos mientras estés lejos cuando yo lo único que querré es olvidar… Pero lo que si te puedo dar es un consejo, no seas como esta tropa de vagos que se creen la gran cosa por ser los "guardianes de la reserva" – dijo ella indicando la ventana de la casa del viejo Quil, vimos como las cortinas de la ventana se movían, nos estaban escuchando los muy entrometidos, se me había olvidado donde estábamos y yo gritando como novio celoso y despechado frente a todos ellos – no por ser los "elegidos" vamos a ser unos mantenidos por la gente de esfuerzo de la reserva, deberías montar un taller de autos y ganarte tu sustento, eres bueno en eso además deberías volver al instituto porque no lo terminaste, por mi lado ya lo sabes, buscaré algo que estudiar que sea acorde conmigo y trabajaré para mantenerme, no me interesa recibir nada de esta gente que ni siquiera siente simpatía por mí – me estaba tratando como si fuese mi madre… como si yo fuese Seth…
- No sé porque sigues diciendo que yo no quiero irme, te dije claramente que si me iría.
- Sí, me lo dijiste pero no es verdad Jacob, yo vi tus dudas, las vi claramente en tu cabeza, no sabes que hacer y crees que lo mejor es irte conmigo porque así no sufrirás y no es así - que ella vio ¿Qué? Vio en mi cabeza mis dudas ¡Rayos, mierda! Por eso es todo esto, por eso se enojó conmigo el día en que fuimos a cazar y no fue capaz de decirme lo estúpido que soy, en realidad si me dijo estúpido pero no porque, ahora entiendo… Leah vio cuando yo pensé en quedarme si todo resultaba bien… y como todo terminó de esa forma… - y como no tienes la madurez suficiente para darte cuenta y aceptarlo, porque además estas muy dolido y confundido, he tomado la decisión por ti. Así no sientes que me traicionas y puedes hacer lo que te venga en gana, pero conmigo no te vas y punto - término diciendo con gran firmeza ¡Como si ella pudiera mandar sobre mí! Como si ella pudiese tomar decisiones por mí. Ella solo ve lo que quiere ver, esta ciega, ella no sabe que me decidí a irme con ella, solo se quedó con lo que vio ese día, pero pasaron más cosas y ella ¡no sabe que hoy mismo me decidí en irme con ella!
Me sentí desesperado y lleno de furia, ¿por qué tomaba decisiones por mí y me hablaba como si fuera mi madre? que sabe que es lo mejor para mi, ¡no sabe nada! No entiendo porque se tiene que ir sola, ella misma lo propuso y ahora no entiendo porque se arrepiente ¿acaso habrá visto algo mas en mi cabeza y no me quiere decir? Algo que ni siquiera yo sé ¿y si tiene razón? ¿Y si realmente no me quiero ir? ¡No! Yo no quiero estar acá, quiero irme lejos. Me quiero ir con ella, o lo que es peor, quiero estar con ella, no quiero que ella se vaya, pero la conozco, sé que no la puedo retener. En realidad estoy muy confundido. Leah jamás se quedará por mí, tengo que ver como la retengo, aunque me gane su odio, por alguna razón que aun no entiendo, no quiero que se vaya, no quiero que se aleje.
- Entonces Jacob ¿entiendes que tu lugar es acá?
- ¡No! – Leah me miró frustrada, creo que estoy copando la gran e inusual paciencia que ha mostrado hasta ahora – escúchame bien Leah tú no te vas, al menos no sin ¡mi! – le terminé gritando realmente furioso, ni siquiera yo sabía porque estaba actuando así, pero era lo que sentía. Ella me miró sorprendida y con un poco de furia.
- ¿Acaso me lo estas ordenando alfa? – Me preguntó cruzándose de brazos, al parecer había perdido la paciencia – ¿estás utilizando tu voz de mando conmigo para obligarme? – yo no sabía que estaba haciendo, estoy actuando como un loco. Ella sabia cuanto odiaba utilizar mi poder sobre la manada, ella sabía que era un punto sensible, me hizo arrepentirme al instante en que sentí que lo estaba utilizando, porque sin darme cuenta lo hice, pero también me hizo hervir de rabia – no lo hagas Jacob porque sabes que te odiaré por siempre y además me harás mas infeliz de lo que ya soy y hare de tu vida un infierno en la tierra, sabes muy bien que lo puedo hacer y que lo haré. No has visto ni sentido aun lo vil y enojada que puedo llegar a estar, deja que me vaya en paz, al menos concédeme eso.
- ¿Eso es lo que realmente quieres Leah? ¿Irte sola y sin mirar atrás? Dejar todo esto atrás y según tu sanar ¿quieres olvidarte de todo? ¿De Seth, de Sue… de mi, del imbécil de Sam? ¿Eso quieres? Pues bien te lo concedo ¡ANDATE! – dije gritando, ella me miró un momento seria, sin expresión.
- Gran macho, pues gracias por darme tu bendición y tu permiso, pero tengo una duda, ¿me lo dices como Jacob o como el alfa? – dijo ella con gran soberbia. Lo pensé por unos minutos. Si estos iban a ser nuestros últimos minutos de pelea, pues que sean los mejores.
- Como alfa, te ordeno a que te vayas y mientras antes mejor, ándate si eso es lo que quieres, ándate y sana si es que puedes hacerlo, déjame aquí solo, has tu vida y trata de ser feliz. Será un gran alivio para todos el que te vayas, finalmente la arpía de la tribu nos dejará en paz, ¡ándate lo más pronto posible! – mientras decía esta palabras pude ver como el rostro de Leah cambiaba, se llenaba de furia, pero se contuvo, pensé por un momento que me arrancaría la cabeza, luego sus ojos se llenaron de lagrimas y apretó los puños, quizás fui muy rudo con ella, pero si se quiere ir, pues bien que se vaya.
- Pues bueno, ¿es todo lo que me tienes que ordenar gran alfa? – me dijo entre dientes.
- Si, puedes irte, más bien quiero que te vayas, ándate de la reserva, del planeta, ándate donde quieras, pero ¡ándate luego! ¡No quiero volver a ver tu cara por aquí! – y ahí íbamos de nuevo, otra vez la estaba doblegando ante mi voz de macho alfa, esto no me lo perdonara jamás. Y yo tampoco me lo perdonaré.
- Bien, si ya entendí, no soy estúpida, como otros, me voy ¡Adiós!
- ¡Bien! – le conteste de vuelta.
- ¡Bien! – me respondió ella mientras se daba la vuelta y comenzó a caminar hacia su casa, luego comenzó a correr y sentí como mi corazón se apretaba al ver como se alejaba, me sentía muy arrepentido de lo que había hecho pero el orgullo herido, la furia y mi estupidez me detuvieron para salir detrás de ella y pedirle perdón, moría de ganas de pedirle perdón.
Había actuado como un estúpido, solo por el hecho de ser un grandísimo idiota egoísta, Leah tenía razón, irme no solucionaría nada, yo no sanaría de esa forma, pero un sentimiento posesivo de apodero de mi y quise retenerla y cuando me di cuenta que no podía, la alejé de mi de la peor manera. La obligué a irse, solo porque me sentía dolido, solo para demostrarle que yo era el que mandaba y que tenía la última palabra, pero fue ella quien la tuvo, tenía la razón y yo no era capaz de verlo. De alguna forma ahora será como ella quería, se marchará sola, y no hay marcha atrás, no se puede negar al mandate del alfa… a mi estúpido mandato.
Comencé a caminar sin dirección cuando una voz familiar me detuvo.
- Jacob, Jacob, ven, acércate a la casa, debes explicarnos que fue todo esto – era mi padre el que hablaba.
- Yo no tengo porque explicarles nada, no es asunto suyo.
- Pero Jacob, acabas de echar a Leah de la reserva, ella no se puede ir – dijo el viejo Quil mientras me giraba para verlos. ¿Echar a Leah? pues sí, eso había hecho, sentí como un nuevo agujero crecía en mi pecho. Los miré y vi en sus rostros tatuados en piedra el reproche.
- Si, pero solo porque ella quiere irse, así nadie la detendrá – les contesté – es un favor el que le hago – les mentí a ellos y a mí. A ella le hago un favor y a mí me condeno.
- Jacob debes ir y disculparte ella, no se puede ir – ordeno mi padre.
- No, no lo hare, ella se quiere ir, ya lo escucharon.
- Y ese era su compromiso, el irse juntos de la reserva como ¿dos fugitivos? – el de las preguntas estúpidas y obvias era Sam.
- Si – le conteste furiosamente - ¿acaso pensabas otra cosa? ¿Algo más romántico quizás? ¿Una novela de Shakespeare? Pues quédate tranquilo Sam, entre ella y yo no pasa nada más que una relación de manada, deberías dejar los celos, tú tienes a tu Emily, no entiendo cómo puedes osar en tener celos de Leah, ella no es tuya, ella no es de nadie – ni si quiera mía - Ahora es libre, en cierta manera la liberé de todo esto, que haga lo que quiera con su vida. – Sam descompuso su mirada, pero sabía que era verdad – Ella puede volver después si así lo desea, pero por ahora se tiene que ir, porque yo lo digo y porque ella quiere – les dije firmemente – y ahora me voy, estoy muy cansado, asumo que no te importa que ocupe mi cuarto padre – el negó con la cabeza – entonces bien me voy – me di la vuelta y antes que dijeran algo comencé a correr lo más rápido que pude, aunque dijeran lo que dijeran no me detendría hasta llegar a mi cuarto.
Una vez en mi habitación, me sentí extraño, pasé demasiado tiempo como lobo y en el bosque, durmiendo donde sea. Me recosté en mi cama, y la sentí muy cómoda, pero también sentí como un nuevo agujero crecía en mi pecho, pero esta vez más profundo, "Debe ser la culpa por usar mi voz de mando con Leah y echarla de la reserva", el arrepentimiento se apoderó de mi, pero mi orgullo y soberbia podían mas, yo no iría a disculparme, en el fondo era un favor, volví a mentirme, esto facilitaría su partida, mentiroso, mentiroso, mentiroso, convéncete de eso, ella no puede desobedecer una orden, ella se ira y quizás nunca más la vuelva a ver, le negué toda posibilidad de arrepentimiento. Me dormí pensado en que jamás la volvería a ver, que no volvería a sentir su piel aunque sea por un segundo, oler su aroma, pelear con ella, aun no se iba y comencé a extrañarla como nunca jamás pensé que lo haría. Cerré mis ojos con fuerza mientras el agujero en mi pecho de ampliaba, los bordes quemaban… no sabía porque me sentía de esa forma, ¿tal vez era por la traición de Leah? Eso debe ser, ella me prometió estar conmigo, dijo que nos iríamos juntos, ella lo propuso y ahora se niega…me quito mi última esperanza de volver a ser un hombre completo… tenía rabia… rabia con ella por dejarme, rabia conmigo por orgulloso. Rabia por mi poder de alfa que sale cuando menos quiero… no quiero que se vaya, pero aun así se lo ordené, aun así la obligué…
Mis sueños estuvieron llenos de Leah, y todos terminaban igual… con ella marchándose y yo quedando solo, sin una parte de mi, incompleto…
(¸.•´ (¸.• † Lirit † °•.¸: leah se fue… cuec!!! Jajajajaaj,,,, no se enojen, en verdad….no nos maten…. Porque si lo hacen no sabran como sige la historia… volverá??? Se ira al final??? Jakob la detendrá????? Jajajjajaaj…. Muamauajajjajaja (risa malvada)
En fin…dejen revis para que todo termine bien… sino…. Lea se ira y no volverán a verla jajaja…besos!!!!
(¸.•´ (¸.• † Agnes †.¸.•: no puh lirit leah aun nose va, solo la hecharon , creo que las hormonas y lo volatil de jake le jugo en contra, y sam? que opinan se pasa de patuo! el siempre tan molesto jaja deberiamos eliminarlo de la saga jajaja xD na mejor que no hay que tener a kien odiar, bueno yo les dije que habria un giro sorpresivo! ojala les guste...aunque quizas no les guste jajaj pero son cosas que tenian que pasar! o no? jajaja para ver que pasara sigan leyendo para actualizar y dejen rewis y todo eso xD sino dejamos a leah en otro planeta xD...bueno este cap es medio largo espero que no les haya aburrido!
BUENO CREO QUE A NADIE LE LLEGO SU VAMPIRO O LOBO, CREO QUE LOS QUE DESPACHAN LAS CARTAS Y LAS EMCOMIENDAS SE LOS QUEDARON PARA ELLOS, QUIZAS ERAN TODAS MUJERES
JAJA PERDON
ASI QUE VOLVERE A LA CAMPAÑA DE ABRIGAR A UN LOBO CHIKITITO MOJADO EN EL FRIO!
ASI QUE SI NO KIEREN QUE UN LOBITO MUERA DE FRIO DEJEN SU REWI!
Gracias a : doble vida, Vainilla Black, Karina Cullen Black, fey black, pazzitta, AndreiiCullenHale, Andrecullen18, Tibby-Trick, Psique46, Sukio, Aligeos, Ellie. thecolou , Prettypurple, Tsuki-no-Haruka, Sophie93, Karmele Black POR LEERNOS Y DEJARNOS COMENTARIOS SIGAN ASI!!!!!!
Seguiremos respondiendo los rewis a todas y cada una de ustedes!!! besos!!!
PUEDEN DEJAR REWIS AUNQUE NO ESTEN REGISTRADAS EN EL FANCFICTION ASI QUE NO HAY ESCUSA PARA NO HACERLO!!!!!!!!!!!!!!!!
