°.¸¸.·´¯`»«´¯`·.¸¸.° CHAPTER 22: aunque lo niegue, no soy el mismo ni estoy mejor °.¸¸.·´¯`»«´¯`·.¸¸.°
Jakob POV
Otro día más tratando de vivir decentemente. Estos tres últimos meses han sido bastante penosos para mí, mi ánimo es deprimente y todos en la Push se encargan de recordármelo. "Eres el único que echa a perder la fiesta" me repetían constantemente, bueno, realmente me decían cosas peores pero no venía al caso recordarlas, pero es que no me encontraba en condiciones de una boda, no es que no me alegrara que Sam y Emily se casaran, pero no tengo cabeza para nada de eso… realmente no tenía cabeza para nada. Hace noventa días que era un completo inservible.
La vida de todos ha cambiado desde que nació Nessie. Bella se demoró tres días en cambiar, pero yo no pude verla durante una semana, simplemente no podía, tenía el temor de no poder contenerme y atacarla en cuanto sintiera su aroma, mi cariño hacia Bella ya no tenía relación con un toque romántico, pero aun así la quería mucho, más allá de lo razonable, a tal punto que siempre la defendía de los comentarios insidiosos del resto de los lobos y del consejo de ancianos, ellos no confiaban en ella, por ser una vampira nueva, y aunque yo aun no comprobaba que tan salvaje era no dudaba en ampararla, la defendía de todos los de la tribu, exceptuando a Seth quien me apoyaba en mis defensas, aun no la había visto ni hablado con ella, era el único vampiro que moría por ver, la única con quien necesitaba hablar, porque ella es mi amiga, en mi cabeza aun es mi mejor amiga, aunque sé que no hay nada de humana en ella, lo tenía claro… aun así esperaba que su conversión en un frío no hubiese cambiado su personalidad.
Luego de una semana los ancianos querían saber cómo estaba Bella "la neófita", como ellos le decían, pedían información, más bien la exigían. La manada de Sam se negaba rotundamente a ir y Sue le prohibió a Seth acercarse solo a esa casa desde que Leah se fue; ese lobo fue el primero en ofrecerse a ir a buscar información y yo como el alfa de esa mini manada tenía la obligación de cuidar de él… era quien tenía que protegerlo ahora que ella ya no estaba… no quiero pensar en eso.
De mala gana y muy poco preparado fui a la casa de los Cullen, le dije a Seth que aguardara en el bosque, yo lo llamaría cuando todo estuviese bien. Me acerqué lentamente a la casa por la parte trasera, las manos me sudaban y estaba demasiado nervioso, quería ver a mi amiga Bella, abrazarla y decirle que no importa lo que ella sea, solo quiero que se mantenga en mi vida como mi amiga, que su hija es preciosa, con sus mismo ojos, que tenemos que hablar, le tengo que contar tantas cosas… no alcancé a caminar más de dos pasos fuera del bosque cuando la puerta de la casa blanca de los vampiros se abrió y uno de ellos salió de allí. El olor golpeó mi nariz de forma fuerte, no solo era el aroma dulzón de los chupasangres, tenía un rastro diferente, un particular aroma de fresas mezclado con el otro aroma. Ese pequeño rasgo me removió entero, era el aroma de Bella, mi amiga Bella humana, recordé que esa fragancia ya la había olido cuando fui a ver si Nessie era peligrosa y a ella la estaban entrenando… desaceleré mis pasos cuando vi que ella se dirigía a mi encuentro. Hasta ese momento no me había percatado que no sabía que le diría al verla, tenía muchas cosas que contarle, pero nada que decirle la primera vez que la viera. Olía igual a una sanguijuela, pero era mi amiga, no podía pensar en ella como un enemigo, a pesar de que sus ojos rojos me impusieran un estado de alerta y defensa.
Paramos nuestros pasos antes de acercarnos mucho, nos quedamos a unos tres metros de distancia, ambos nos miramos.
- Jake… - dijo Bella indecisa de qué decir y que no, noté que estaba igual de nerviosa que yo, la miré fijamente, no era la debilucha humana que conocí alguna vez, ahora caminaba con gracia, casi flotando en el piso, su cuerpo tenía una contextura atlética, pero elegante y con curvas, su pelo no era una maraña, y claro, estaba el toque de la piel blanquísima y las ojeras bajo sus ojos, aunque ella siempre fue muy pálida… no, no era la Bella que yo había conocido y de la cual alguna vez me enamoré… pero eso ya lo sabía, ahora necesitaba saber si es mi amiga o mi enemiga.
- Bells… eres un show para locos – le dije tratando de alivianar el ambiente. Escuché como gruñían dentro de la casa, seguramente era Edward, si Bella reaccionaba de esa forma las cosas andarían mal.
- Tienes razón, los ojos son realmente algo ¿no? – me dijo sonriendo. Esta parte la conocía muy bien, ella y yo bromeando como cada vez que nos veíamos, y su sonrisa era definitivamente la misma, sus dientes refulgían de blancos, otro toque de vampira, la empezaba a reconocer poco a poco dentro de todos esos nuevos rasgos, a pesar de los cambios exteriores ella seguía siendo mi amiga.
- Muy aterradores – le hablé burlonamente - pero no están tan mal como creí que iban a hacer – le dije con un tono de alivio en mi voz.
- Gracias por el cumplido… creo – me dijo volteando los ojos, yo sonreí, definitivamente era mi amiga Bella.
- Tu sabes a que me refiero – traté de aclararle – a pesar de todo el cambio exterior, sigues siendo tú, tal vez no como tú – no me estaba aclarando para nada – creí que se iba a sentir como si tu no estuvieras aquí, pensé que sería una extraña quien me mirara ahora… pero sigues siendo tú, te puedo reconocer detrás de todos esos cambios, sigues siendo mi Bella – ella me sonrió, al parecer ahora si se entendió.
- Si quieres respiro – me dijo en tono de broma, hasta ese momento no me había percatado que ella esta conteniendo la respiración, me puse serio, ambos sabíamos lo que aquello significaría.
- Bueno, si tenemos que hacer show para los chupasangres dentro de la casa, hagámoslo – le dije acercándome, ella se puso a la defensiva y tendió a retroceder borrando su sonrisa – vamos Bells, hazlo peor – le dije, sinceramente me encontraba confiado de que ella no me atacaría, la mayor parte de mi cabeza decía que nada pasaría, una pequeña parte de la misma me alertaba del peligro que corría.
- No creo que sea recomendable… no soy tan firme como crees – me dijo seria.
- ¿Haz atacado a alguien?
- No, pero…
- Entonces no hay problemas, vamos respira – dije frente a ella, mi nariz me picaba pero podía soportarlo, si yo podía ella también. Solo unos pasos nos separaban. Ella se veía totalmente desconfiada de ella misma, me miraba aterrada por lo que le pedía y con esa misma mirada se volteó a ver la casa a su espalda. A los pocos segundos apareció Edward a su lado.
- Cuidado perro – me alertó él, siempre tan sobre protector.
- Cállate, tú serías el más feliz de que me atacara – le dije.
- No me preocupo por ti, si no por ella, no lo pasará bien si te ataca, y si no lo hace le dolerá respirar tu peste aun no está acostumbrada a esa pestilencia.
- Cierra la boca y deja que lo haga – dije, miré a Bella fijamente esperando a que hiciese algo.
- Edward, sostenme fuerte si reacciono mal – le dijo ella, él de mala gana asintió.
- Vamos, me estoy haciendo viejo aquí… no técnicamente, pero sabes a lo que me refiero… no seas cobarde Bella, sano rápido ¿recuerdas? – le animé, ella me lanzó un bufido.
- Como quieras, es tu cuello – dijo Edward tomando los brazos de Bella, ella cerró los ojos concentrándose, pensé que estaba exagerando. Entonces vi como su pecho se hinchaba entrando aire, al mismo tiempo que un gruñido salía del pecho de Bella, ese sonido me hizo estremecer ¿Qué haría si ella me atacaba? ¿La atacaría de vuelta?… diablos eso no lo había pensado. "Muy tarde" me dijo esa pequeña parte de mi cabeza que me había alertado antes del peligro. Bella dobló las rodillas lista para saltar y elevó su labio superior mostrándome sus dientes, abrió sus ojos y sin problemas se deshizo de los brazos de Edward que la encerraban, traté de retroceder, pero esa reacción no me la esperaba en lo absoluto, Bella se lanzó a mi cuello y lo tomó con sus manos, yo caí de espaldas al suelo con ella encima, Seth salió del bosque convertido en lobo y Edward tomaba la cintura de ella tratando de contenerla, pero sin éxito. Instintivamente tomé sus hombros manteniendo alejada su boca de mi cuello. Ella gruñó una vez más y se acercó un poco.
- Ahora entiendo lo que todos decían, Jacob apestas – me dijo arrugando su nariz y comenzando a reír, yo la miré sorprendido, Edward tenía la misma mirada, hasta que comenzó a reír también, Seth soltaba algo parecido a una carcajada mientras se sentaba en sus patas posteriores. Bella salió de encima y me ayudó a parar.
- ¿Qué fue eso? – pregunté casi riendo contagiado por su risa.
- Fue la reacción que tendría una neófita – me dijo Bella – quería darte un susto, la verdad es que me ardió un poco la garganta, pero tu olor no me es apetecible… y no te puedo atacar, eres Jake – respondió tomando la mano de Edward.
- Vaya susto el que me diste – dije riendo – pensé que tendría que atacarte también, y hubiese sido demasiado para mí.
Si, ella era mi amiga Bella. La misma que me hacía reír en el garaje antes de que todo pasara. Edward nos dejó solos para que conversáramos, nos sentamos en las escaleras del cobertizo. Seth había entrado con Edward, al parecer Esme estaba cocinando y ese glotón no se perdería una comida de ella, que al decir verdad era bastante buena.
- ¿Todo bien? – me preguntó Bella cuando nos sentamos.
- Claro – mentí – ahora que confirmé que no eres un peligro, puedo decir que todo está bien… claro obviando que apestas – le dije apretándome la nariz con los dedos.
- Tu no hueles a rosas – dijo riendo - ¿No hay resentimientos? – la miré preguntándome el porqué de su pregunta, luego de unos segundos entendí.
- Las cosas fueron duras Bella, cuando diste a luz fue un momento muy difícil…
- Supe que ayudaste – me interrumpió – no recuerdo mucho de eso, pero si tengo una imagen de ti a mi lado cubierto de sangre y los ojos llorosos…
- ¡A bueno!, ya sabes la sangre era tuya y no estaba llorando, era una basura en mi ojo nada mas – dije sonriendo – pero si, ayudé, no me preguntes como, porque no tengo idea, solo querías que siguieras viva, no quería perder a mi amiga… a esas alturas me daba lo mismo si volvías como humana o como vampiro, solo quería que te quedaras.
- ¿Como amiga? – me preguntó curiosa.
- Si… en ese momento y en el transcurso de tu conversión me di cuenta que te quería, pero no de la forma en la que siempre pensé, eres mi amiga, mi mejor amiga y no quería que te fueras, el cariño que siento por ti es mayor al que se siente por una amiga normal eso es seguro – ella bajó la mirada y otro gruñido se oía dentro de la casa – pero ya no como antes, ahora te quiero como corresponde, como siempre debió ser.
-¿Por qué ese cambio? – me preguntó con un tono más alegre.
- Realmente no lo sé – dije encogiéndome de hombros – encontraste tu razón para vivir y debo respetar eso… en algún momento lo entendí, si querías vivir con Edward era lo más lógico que terminaras siendo como él.
- Vaya... maduraste – me dijo ella sorprendida – tienes toda la razón, encontré mi razón de vivir, Edward es la luz de mi vida y de mi existencia, sin él no puedo vivir.
- Técnicamente no estás viviendo – le recordé, ella volteó los ojos.
- Sabes a los que me refiero – me dijo – me alegra que finalmente me quieras como debió ser siempre y como te quiero yo a ti también… seguramente es porque tú también lo encontraste.
- ¿Qué cosa? – le pregunté distraídamente.
- Tu razón de vivir – me dijo, yo la miré sorprendido ¿encontrar mi razón de vivir? La imagen de Leah se me vino a la mente, sacudí mi cabeza como si eso me quitara su recuerdo.
- No, no lo he encontrado – le dije serio, ella me miró desconfiada - ¿Qué?
- Nada – me dijo medio sonriendo, miró al horizonte por un momento y se formó un silencio entre nosotros, de esos que sentíamos antes de que todo pasara, un silencio que nos era totalmente cómodo – ¿Y esa pulsera? – me dijo de pronto.
- ¿Cuál? –dije aparentando que no sabía de que hablaba.
- Como que cual Jake, esa que llevas en tu muñeca izquierda – dijo Bella apuntando con su dedo. Obvio que hablaba de esa pulsera, no había otra por aquí.
- Oh, esta, pues… nada es solo una pulsera que me regalaron – le conteste, pero luego me di cuenta que fue demasiada información.
- ¿Quien? – encontré un rasgo que Bella conservaba, la curiosidad no se le había acabado ni con ponzoña.
- ¿Porque estas tan curiosa? – le contesté poniéndome a la defensiva.
- ¿Por qué no me quieres contar? ¿Acaso no somos amigos? – me dijo ella achicando sus ojos.
- Me la regalo… - dudé por unos instantes, no solo porque no sabía qué pensaría, si no porque aun me costaba decir su nombre – me la regalo… Leah – dije derrotado.
- ¿Leah? ¿Es en serio? – Preguntó sin poder creerlo, al ver que yo no decía nada prosiguió – vaya… no me lo habría imaginado nunca, aunque no la conocí lo suficiente… realmente no la conocí nada… hablando de ella, no la he visto por los alrededores ¿Cómo esta? ¿Cómo se llevan con todo esto de la manada?
-No lo sé – le dije cortante.
- ¿No sabes qué Jacob? ¿Cómo está o como se lleva con la manada? – me preguntó Bella confundida.
- No sé como está, ella se fue – le contesté mientras fijaba mi vista en el bosque.
-¿Se fue? ¿Pero a donde? ¿Por qué? ¿Volvió con la manada de Sam? – me llenó de preguntas Bella.
- No, no se fue donde Sam, se fue de La Push, se fue lejos, a San Diego – le dije lo más tranquilo que podía, no quería que se diera cuenta de lo dificultoso que me era hablar del tema, aun no estaba listo.
- vaya… se fue bastante lejos – dijo mirándome, en sus ojos podía ver un mar de preguntas, y yo rogaba que no quisiese ahogarme con ellas
- Oh, ya veo, y ¿esa pulsera es un regalo de despedida? – al parecer no había tenido tanta suerte.
- Si, algo así… creo – le dije mientras recordaba como llego esa pulsera a mis manos.
Luego de seguir su bus por kilómetros y aullarle por horas que me perdonara y desearle suerte en su vida nueva desde el límite del bosque, cayó la noche, sabía que ella ya no me escucharía, pero por alguna razón seguí aullando, esperando tal vez que de alguna manera eso la trajera de vuelta, pronto la luna apareció y decidí que era hora de marcharme y volver a casa no quería preocupar a Billy.
Sin prisa ni gana me di la vuelta y caminé hacia mi casa, me debo de haber demorado horas, aunque estaba en fase iba demasiado lento hasta para un perro común. Cuando finalmente llegué a la casa, vi que Billy me esperaba ya que las luces de la cocina estaban encendidas, salí de fase y entré.
- ¿Jacob? – preguntó mi padre desde la cocina con preocupación en su voz.
- Si – le contesté sin salir de la oscuridad de la entrada.
- Hijo, gracias a Dios, pensé que te habías ido nuevamente y no te volvería a ver en semanas, menos mal que estás de vuelta… ven entra a la cocina, te prepararé la cena dudo que hayas comido algo en todo el día – dijo él realmente aliviado.
- No gracias, no tengo hambre – le dije aun mas sombríamente.
- ¿no tienes hambre? ¿Estás enfermo? – Me preguntó preocupado, yo meneé mi cabeza negando, él suspiró - Bueno, como desees, la dejare aquí en la mesa por si te da hambre más tarde – yo me volteé para dirigirme a mi pieza cuando Billy me detuvo – espera, ven un momento que necesito entregarte algo – dijo Billy. Lo pensé por un momento y comencé a avanzar hacia la luz. Vi a Billy en su silla junto a la mesa, alzó su brazo y me señalo un pequeño bulto de papel café que esta junto a un vaso de agua, yo lo miré confundido.
- Es para ti – me dijo tranquilo, yo me acerqué un poco para ver mejor el paquete – creo que te dejaré abrirlo en privado – diciendo esto pasó por mi lado, me palmeó la pierna y se fue arrastrando su silla. No entendí porque tendría que dejarme en privado para abrir un simple paquete
- ¿Quién me lo envía? – le pregunté.
- Creo que lo descubrirás solo – me contestó. Yo me quedé confundido e inmóvil, ¿Qué rayos era eso de la mesa? ¿Y quién será la persona que me lo envió?
- Bueno si no lo abro no lo sabré – me dije y avance más hacia la mesa, me senté en la silla y tomé el bulto.
Era pequeño y liviano, había algo dentro, comencé a abrirlo para ver su contenido. Al principio no encontraba nada, era demasiado papel, llegué a pensar que era una broma de alguien, pero pronto salió a la luz un lazo negro, era como de cuero, quede petrificado y solté el envoltorio ¡Rayos! No podía ser, no lo podía creer. Aun atónito saqué el pequeño objeto de su envoltorio. Lo levanté de un borde y lo puse frente a mis ojos
- mierda… pero… en realidad es la pulsera, ¿Cómo es posible? ¿Es que acaso Leah también soñó lo mismo? – Me pregunté confundido, me dio un pequeño pinchazo al comprobar que Billy tenía razón, supe inmediatamente quien me lo había enviado - esto no puede ser – volví a decir mientras me tapaba la cara con las manos. La pulsera en una de mis manos, rozó mi nariz y pude sentir el olor de Leah, aunque sonara tonto, no importaba, mi olfato era capaz de reconocer el olor a playa y flores, era una clara evidencia de que ella había enviado este regalo para mí ¿pero porqué? ¿Era su regalo de despedida? claro que era eso, era su forma de decirme adiós, pero ¿será una coincidencia? Me había dado cuenta que nada en este mundo ocurre porque si, nada… puede que sea una casualidad, o el sueño fue premonitorio…Quizás jamás lo sepa, porque jamás podré preguntárselo. No quise preguntarme más cosas, ya que nada de lo que pensaba tenía respuesta o sentido, simplemente me puse la pulsera y la dejé en mi muñeca izquierda, sin deliberar si quiera en sacármela, se había vuelto parte de mi.
- ¿Jacob? ¿Jake? ¿Jake? – Pude escuchar que Bella me hablaba sacándome de mis recuerdos – ¿qué te pasó Jake? te hablaba y hablaba pero tú estabas como en otro planeta.
- Nada, no me pasa nada, ¿de qué hablas? - le dije tratando de sonar despreocupado.
- Jake tú no sabes mentir, pero me doy cuenta de que no quieres hablar de eso, bueno, sabes que cuentas con mi amistad, y estaré para ti cuando necesites a alguien que te escuche ¿lo sabes no? – Me preguntó, yo solo la miré asintiendo, "Te contaré todo Bella cuando esté listo" pensé - es mejor que entremos.
- No, es mejor que me vaya – le dije levantándome.
- Vamos solo un segundo, quiero que veas a mi hija – decía tomando mi mano y llevándome con ella al interior de la casa.
- Pero si ya la conozco – le dije una vez adentro.
- ¿La conoces? – me preguntó ella un poco desconcertada.
- Si, vine cuando recién te habías convertido y la conocí por fuerza mayor – le dije mirando a Edward, él solo sonrió con su estúpida sonrisa de autosuficiencia.
- Vaya, no lo sabía – me dijo Bella. En eso entra la rubia sádica con un niño en sus brazos, pero no era la Renesme que yo había conocido casi una semana atrás, era un bebé que aparentaba meses de edad, no días como correspondía, sostenía su torso sin problemas y miraba atentamente a mi dirección, Bella se acercó y la tomó en brazos - ¿quieres tomarla? – me preguntó, yo la miré, no estaba seguro, ya la había tenido una vez entre mis brazos, pero no con todos los vampiros mirándome fijamente.
- Tu marido debería aprender a decirte las cosas como son… Bella no sé si deba – le dije.
- Vamos, no seas cobarde, curas rápido ¿no? – me dijo ella repitiendo lo que le dije afuera, yo la miré desconfiado, ella no esperó mi reacción y me la puso al frente, instintivamente la tomé en brazos. La bebé me miró a los ojos y acercó sus manos a mi cuello. Nuevamente sentí esa extraña sensación, imágenes se venían a mi cabeza sin que yo lo quisiera, era Renesme quien las introducía, puso el momento en que la vi por primera vez, más bien me vi a mi mismo sosteniéndola y sonriendo, "volveré pequeña y podremos jugar" escuché esa frase y la reconocí, fue lo último que le dije cuando la conocí, me repitió la frase pero ahora con tono de pregunta.
- Te está preguntando porque no cumpliste – me dijo Edward, yo lo miré, había pensado lo mismo que él me dijo, estaba comenzando a entenderla.
- Pues… - comencé a decirle a la niña – es complicado.
- Le estás hablando a mi hija – dijo Bella – esto es digno de una foto – yo la miré, tenía razón, le estaba dando explicaciones a una bebé de días, bueno meses, era ridículo.
- Ella te entiende – dijo Edward con todo de reproche, seguramente había escuchado lo que pensé – no es ridículo que le hables, ella sabe lo que dices y lo comprende perfectamente.
- Claro… es un bebe extraño – dije en voz alta, varios bufidos siguieron a mi comentario – en el buen sentido de la palabra – dije defendiéndome.
- No creo que sea una buena idea Renesme – dijo Edward sacándola de mis brazos.
- ¿Qué cosa? – preguntó Bella.
- Lo que quiere – respondió él.
- Pero ¿Qué es eso? – exigió ella, él la miró sin querer decirle, pero como no podía negarle nada, de mala gana le contestó, es un débil.
- Quiere jugar con Jacob – le respondió el con tono de antipatía, claramente no le gustaba la idea.
A pesar de los alegatos de varios vampiros Bella decidió que si podía jugar con su hija y yo no me pude negar, ver los ojos de esa niña fue mi trampa, la comencé a querer con solo mirarla. Así que me quedé a jugar con ella, Seth al poco tiempo se acercó y comenzó a jugar con nosotros, los vampiros de la casa al poco tiempo ya no nos prestaban mucha atención, a excepción de Bella y Edward, ambos estaban abrazados sobre el gran sillón blanco mirándonos, él de forma atenta y precavida y ella feliz de lo que ocurría. La verdad es que yo me divertía con aquella niña al igual que Seth que reía como un niño nuevamente, me alegraba verlo sonreír no lo hacía tanto desde que ella se fue. La pequeña Renesme reía y nos tiraba las cosas para que la agarráramos.
- ¿Quién diría que un chucho jugaría con mi sobrinita? – dijo de pronto Emmet mientras daban comerciales en el canal de deportes.
- Sí, es increíble – dijo Bella.
- Menos mal que no los atacaste hace una semana, no tendríamos niñera entonces – dijo el grandote riendo, yo la miré recordando eso.
- No puedo creer que me hayas querido atacar…a mi…que soy tan lindo y cariñoso, si parezco un peluche cuando me transformo – dijo Seth haciendo pucheros.
- Lo siento – se disculpó Bella llena de vergüenza, solo que ahora no se sonrojaba.
- Lástima que la detuvieron, tendríamos menos olor a perro en la casa – lanzó Rosalie sin apartar la vista de la televisión.
- Corriste peligro de quedarte sin manada Jacob – decía Edward a un lado de Bella.
- Me cuesta creer que quisiste atacarnos – le dije con un poco de decepción en mi voz.
- Técnicamente a ti no, porque no estabas cerca, sino más bien al pequeño Seth y a la loba… Leah – me dijo Edward, yo fruncí el ceño, diablos, estaba bien hasta que el maldito chupa sangre me hizo recordarla, instintivamente toqué la pulsera, trato de no hacerlo, de no pensar en ella, esta semana ha sido nefasta… y ahora no me la podré borrar en todo lo que queda del día… me daba la impresión que lo estaba haciendo apropósito, maldito.
- ¿Será necesario sacar a mi hija de allí Jacob? – me preguntó Edward, obviamente se dio cuenta que me estaba enojando – sí, me di cuenta – dijo confirmando mi pensamiento.
- No – le dije, no se podía dar cuenta que mi disgusto se debía al hecho de recordarla a ella – no pasa nada.
- Es que no estaba en mis casillas – respondió Bella defendiéndose – no reconocía a nadie y su olor fue amenazante… no quería hacerlo, me detuvieron a tiempo así que no hay problemas ¿cierto?
- No pasa nada… no ocurrió nada así que no hay cosa que lamentar – le dije concentrándome en jugar con Renesme y no en pensar en Leah.
- Menos mal – dijo Bella – Emmet cierra tu boca o yo me encargo de hacerlo de forma permanente – lo amenazó, él solo rió por lo bajo y continuó mirando el partido. Yo no podía imaginar a Bella atacando al grandulón de Emmet, se veía muy pequeña a su lado.
- Bueno, es hora de que nos vayamos porque si no Sue nos mata – le dije a Seth, él suspiró sin ganas de irse, pero ya se hacía tarde y aun tenía que ir a hablar con los ancianos – nos vemos Bells – me despedí, Renesme comenzó a agitarse en los brazos de Edward quien la había levantado del suelo, él me miraba de mala gana.
- ¿Que pasa linda? – le pregunté a la niña que aparentaba algo más que un mes, aun me sentía estúpido hablándole.
- No quiere que te vayas – respondió Edward molesto, yo la miré y le sonreí, ella tenía la misma mirada de Bella cuando humana.
- Volveré otro día a jugar, lo prometo – le dije acercándome, la niña al verme cerca estiró las manos hacia mí y yo la tomé ignorando el bufido de el vampiro – voy a volver Renesme… vaya nombre que te pusieron pequeña – dije, la verdad es que no me gustaba ese nombre, era extraño y muy largo… y me recordaba a la propaganda de un dulce que vi hace unos años… hay que ponerle un apodo.
- Debería tener un apodo – dijo Seth leyendo mi mente.
- Estaba pensando lo mismo – contesté mientras me sentaba en la alfombra con la niña en mis brazos, Seth se sentó a mi lado - ¿pero cuál?
- ¿Tú no te ibas chucho? – pregunto la Barbie sicópata.
- Calla Barbie de las nieves, estoy ocupado ahora – le respondí para luego ignorarla.
- ¿René? – Preguntó Seth, yo meneé la cabeza - ¿Nesme? – Yo lo miré y volví a negar – al menos estoy dando ideas… - la seguí mirando, al igual que ella a mí, luego de unos segundos me sonrió.
- Y pensar que yo te decía monstruo – le dije devolviendo la sonrisa.
- Pues es un monstruito muy lindo – dijo Seth.
- Si, no de esos que dan miedo, si no de esos que te gustan y que todos quieren ver y terminan amando – dije, pero no hay monstruos así, todos les temen, y los quieren lejos, Bella era la única humano que no se alegaba de ellos.
- Pero no hay monstruos así – me dijo Seth repitiendo mi pensamiento – a ver… el Yeti es temido, nadie lo quiere… Pie Grande también es temido… a Drácula lo matan cada vez que aparece en una película – todos los chupa sangre lo quedaron mirando – no me miren así, es verdad – se defendió, yo me reí.
- Pues al hombre lobo tampoco lo quieren, es un perro inmundo que asquea a la gente además de asustarla – dijo Rosalie.
- Si, pero solo en luna llena – respondí – a Drácula lo odian siempre – ella bufó y continuó mirando la televisión.
- Se me acaban los monstruos – dijo Seth – pero da lo mismo igual no hay ninguno que la gente quiera.
- Al parecer no – dije derrotado, mi mente no daba ningún sobre nombre decente para esta niña.
- El partido terminó – dijo Emmet – paga Jasper, gané la apuesta – Jasper de mala gana sacó la billetera del pantalón y le entregó 10 dólares a Emmet, este sonrió satisfecho y orgulloso.
- ¿Qué apostaron ahora? – Esme levantó la vista de su libro para preguntarles.
- Quien ganaría el partido – respondió Jasper apoyando la cabeza en las piernas de Alice.
- ¿Quién fue?
- Los escoceses, le ganaron a Inglaterra tres goles a dos – rió Emmet.
- El partido tiene que estar arreglado – alegó Jasper.
- Necesitan terapia para su adicción a las apuestas – les dije meneando la cabeza, aunque yo le hubiese apostado a Inglaterra también, Escocia no tiene un buen equipo, si no fuese por William Wallace y el monstruo del Lago Ness nadie conocería ese país.
- ¡Eso! – Exclamé, me faltaba un monstruo, uno al que todos querían conocer, nadie le temía y hasta le habían puesto en tierno sobre nombre – Nessie – dije en voz alta, la niña en mis brazos comenzó a reír - ¿te gusta? ¿Nessie? – le pregunté, ella rió más aun y elevó sus manos a mi rostro, yo instintivamente la acerqué, al tocarme me repitió el nombre con tono de pregunta, y luego con tono de afirmación, lo hizo varias veces siempre riendo – te gusta… Nessie.
- Nessie… como la linda serpiente del lago de no sé donde… es lindo – me dijo Seth a mi lado - ¿cierto que es lindo Nessie? – le preguntó, ella rió.
- ¿Escuché bien? – Bella me miraba, y no con unos ojos muy amables – ¿quieres ponerle a mi hija como una asquerosa serpiente de alcantarilla?
- No es de alcantarilla, es de un lago – le dije yo, Seth se levantó – Vamos Bella, le gusta – le dije señalando a Nessie.
- Mas te vale que salgas de la casa – me dijo – me debes un golpe… y me lo voy a cobrar - ¿le debo qué?... ¡Ah! Ya recuerdo… de cuando me golpeó y se rompió la mano… yo le dije que la próxima vez me pegara con un bate… ups…
- No te enojes Bella… Renesme es como el nombre de una golosina y no quiero pensar en ella como comida… Nessie es un lindo apodo.
- Estúpido perrucho roñoso aléjate de mi bebe – me dijo ella. Edward me quitó a Nessie de los brazos y se alejó riendo.
- Jasper, le apuesto a Bella ¿tú qué dices? – preguntó Emmet detrás de mí.
- Emmet Cullen – le reprendió Esme.
- Mejor nos vamos – le dije a Seth, pero él ya estaba en la puerta.
- Adiós a todos – dijo – Esme gracias por la comida.
- Cuando quieras querido.
- Largo de aquí – dijo Bella mostrando sus dientes, ahora me demostraba que realmente es una neófita, tiene cambios de temperamento muy grandes y se enoja por nada.
- Esta bien… me voy… - me acerqué a la puerta y me giré, miré a la bebé que extendía sus brazos en mi dirección – volveré a jugar… adiós Nessie – dije saliendo por la puerta rápidamente, lo único que alcancé a ver fue a Bella saltando hacia mí.
- ¡JACOB! – El grito de Quil cuando entró a mi cuarto me sacó de mis pensamientos, yo le gruñí como respuesta - ¿vendrás o no? – me preguntó.
- ¿Ahora?
- No, mañana después de la peluquería – dijo con ironía – claro que ahora – volví a gruñir - ¿sabes lo poco sano que es encerrarte por días en tu pieza? Al menos deberías ventilarla aquí huele a rayos.
- ¿Tienes algún título de psicólogo del que no me haya enterado? – le pregunté aun sin levantarme de la cama, no quería hacerlo a pesar de que ya era bien entrada la tarde.
- No, solo estoy preocupándome por mi amigo y alfa, así que mueve tu trasero, te espero en la sala – dijo volteándose. Yo suspiré y me levanté, me quedé sentado en la cama un momento e inconscientemente miré hacia el borde izquierdo de la cabecera, como todos los días, observé el collar por unos segundos, ya se había hecho una rutina. Aun no sabía si ese sueño había sido real o no, pero era muy extraño lo que había pasado después de eso, primero la pulsera que me envió Leah era igual con la que soñé, y luego cuando caminaba por el bosque me encontré ese colmillo en el piso e inmediatamente pensé en el collar… en una tarde de calma hice la gargantilla que aparecía en mi sueño, no sabía si realmente se lo daría alguna vez, pero no pude contenerme a hacerlo y saber que era para ella… "solo como retribución a la pulsera, nada más" pensaba mientras lo hacía, ahora tenía que mirar el collar de Leah cada mañana para poder estar medianamente en paz conmigo mismo, solté un pequeño gruñido y fui directo al baño, necesitaba una ducha fría.
Me sentí un poco mal por contestarle de esa forma a Quil, después de todo él solo se estaba preocupando por mí. Dejé que el agua fría chocara en mi espalda y recorriera mi cuerpo, "tengo que moverme, no puedo seguir así" me dije, ahora tengo responsabilidades, volveré a estudiar cuando comience el año y soy el alfa de una manada… era chistoso, nunca quise una, y ahora no solo está Seth, sino que también Quil y Embry, los cuales se sumaron al poco tiempo de arreglarse el problema con los Cullen, actualmente tres lobos me siguen… bueno, realmente son cuatro… Leah…
(¸.•´ (¸.• † Lirit † °•.¸: les dije que se iba a ir!!!! Jajajaja…. Han pasado tres mes y aun no vuelve!!!! Y puede que no vuelva más!!!1 jajajaja (risa malévola y burlona) xD, creo que ya se dieron cuenta quien de las dos es la mala aqui, AGNES solo quiere que vuelva y se amen too el rato, yo no, también quiere que no pasen otras cosas pero igual van a pasar porque hay que ser mala algunas veces y yo disfruto haciendo sufrir a los pobres personajes xD. Por lo que recuerdo nunca dijeron porque del apodo NESSIE… pues aquí una posibilidad. En fin, dejen revis que me encantan, se les quiere con toda el alma (aunque mas quiero a Jake, obvio) bye!!!!
Pd: gracias por los ánimos a mis estudios todo el año, se les agradece un montón, espero todo haya salido bien para ustedes
(¸.•´ (¸.• † Agnes †.¸.•: jajaj q wen cap!! me gusta mucho este cap!! jake todo depre porq leah no esta! y si, no esta, se jue!! y ta de watita al sol en san diego!... les gusto como se reencontraron como amigoss bella y jake? ami me gussto mucho! jake se merecia algo de susto jajaja y la pulsera? jaja ben detalle!! para las que no entiendo en el cap anterior que leah se la paso a billy en el terminal de buses... obviamiente este cap es de lirit xD con mis aportes,,, conversando llegamos a la conclussion que los cap tristes y depresivos lo hago yo xD y los sufridos y sangrientos ella jaja solo coincidencia XD bien eso nu mas por ahora!! espero nos sigan leyendo!! aun keda mucha historia por contar!!!
BUENO AHORA LA SECCION DE CAMPAÑA
PRIMERO GRACIAS POR LOS ANIMOS QUE NOS HAN DADO
LAS ENERGIAS SON POKAS TAMOS A FIN DE AÑO Y PORFAVOR HAGAN NOS FELICES CON UN REWI! PORFA!
SI LO HACEN KISAS EL VIEJO PASCUERO LES REGALE UN EDDY O UN JAKE O UN SETH O UN EMET XD
BESOS A TODAS
PROMOCIONES VARIAS
bueno aki les dejo un excelente fancis!! de mi amiga y lectora fey black!!!! aki les dejo el link
http : / / w w w . fanfiction . net /s/5572890/1/
deje el link con espacios asi que hay que sacarlos si no lo piyan asi la esscritora es fey black y el fics se llama "esperanza, secuela de reinicio".
va en el cap 2 y ta muy weno, les recomiendo que si no leyeron reinicio haganlo!! porq es uno de los mejores fics q e leido!!!
es un JAKE/LEAH muy weno!!!!!!!!
Gracias a : doble vida, Bonnie Boleyn, Karina Cullen Black, fey black, pazzitta, AndreiiCullenHale, Andrecullen18, Tibby-Trick, Psique46, Sukio, Aligeos, Ellie. thecolou , Prettypurple, Tsuki-no-Haruka, Sophie93, Karmele Black, carichoextremo,Polynessia,piinkblaCk,Karmele POR LEERNOS Y DEJARNOS COMENTARIOS SIGAN ASI!!!!!!
Seguiremos respondiendo los rewis a todas y cada una de ustedes!!! besos!!!
PUEDEN DEJAR REWIS AUNQUE NO ESTEN REGISTRADAS EN EL FANCFICTION ASI QUE NO HAY ESCUSA PARA NO HACERLO!!!!!!!!!!!!!!!!
