°.¸¸.·´¯`»«´¯`·.¸¸.° CHAPTER 24: cuidad nueva, gente nueva, confusiones nuevas °.¸¸.·´¯`»«´¯`·.¸¸.°
Leah POV
Suspiré notoriamente cuando subí al bus en Seattle. Aun no podía creer que estuviese volviendo después de que prometí no hacerlo hasta sanar completamente, siento que el proceso no lleva ni la mitad del camino, creo que realmente no ha comenzado, lo único que he aprendido a controlar en estos tres meses es el temperamento… pero no me durará la calma cuando pise la Push, allá siempre ocurre algo que me saca de mis casillas… además está Jacob, y la forma en que me fui no fue la mejor.
Han pasado tantas cosas en este tiempo, algunas que nunca creí que me pasarían. Al día siguiente en que me marché comencé a buscar un lugar donde vivir, ya tenía varias alternativas por los anuncios que encontré en Internet, así que ese día me dispuse a mirar los sitios, el último lugar que visité era un departamento en un séptimo piso frente a la playa. Quien me atendió fue la misma dueña del lugar, se llama Loreto y al verme en la puerta me abrazó como si me conociera de toda la vida, me sentí incómoda, pero me mordí la lengua para no decir nada fuera de lugar, no hubiese estado bien. La muchacha de la misma edad que yo solo quería una compañera de casa porque se sentía sola, no necesitaba el dinero, así que me dejaba el lugar barato y con cuentas básicas compartidas, no lo pensé mucho y acepté.
Loreto es bastante simpática, me acogió enseguida, de hecho fue ella la que me ayudó a encontrar trabajo, cuando le mencioné que quería ganar dinero para comenzara a estudiar apenas comenzaran las clases, me dijo que ella conocía un lugar donde buscaban personal, a los dos días estaba trabajando allí, ahora soy mesera del restorán "La Leyenda" un sitio de comida típica americana ¿puede ser mas irónica la vida?, pero era el mejor sitio, cerca del departamento, pagan bastante bien, me gano las propinas y mis compañeras de trabajo son agradables. No me he hecho amigas aun, la más cercana a mi es Loreto, con ella comparto algunas de mis cosas, pero obviamente mi pasado… mágico, si le podemos decir así, en la Push es algo que solo queda para mí.
- ¿Estás bien? – me preguntó mi acompañante, yo lo miré tratando de sonreírle.
- Claro – respondí, me miró sin creerme nada – es solo que es raro volver.
- ¿Es aquí donde te cuesta controlar tu temperamento no?
- Si… pero creo que podré hacerlo – le respondí – si no lo hago te despido como profesor de yoga Taylor – él me sonrió ampliamente.
- No vine solo porque soy tu amigo y me encanta estar contigo más que cualquier otra cosa – me dijo coqueto, yo hice una mueca – también vine porque te serviré de apoyo moral aquí, me interesa ver eso de que es el lugar el que influye en tu estado de ánimo, me puede servir en mis clases de relajación.
- ¿Me usas como objeto de estudio? – le pregunte un poco ofendida.
- Obviamente – me dijo Taylor – aun que para serte sincero me encantaría usarte como otro tipo de objeto, si sabes a lo que me refiero – agregó sonriente.
- Puede que controle mi temperamento, pero eso no me impide matarte por los comentarios que me haces – le dije seria, él solo se carcajeó a mi lado y volvió a leer su libro, lo que me hizo recordar devolverle el libro a Emily, "Crepúsculo"… mi prima debió pasármelo para que me riera de la vida… historia de amor entre un vampiro y un humana… estúpidas ironías.
Yo seguí mirando por la ventana viendo cómo el bosque comenzaba a aparecer, señal inconfundible de que nos acercamos a Forks.
Taylor es mi profesor de yoga, me prometí a mi misma cuando llegué a San Diego que controlaría mi mal humor, en el edificio frente a donde vivo había un cartel que promocionaba clases de yoga, no la pensé mucho y me inscribí por teléfono, cuando me presenté a la primera clase conocí a quien me enseñaría y mi profesor resultó ser un hombre de 23 años, de un metro ochenta y nueve, moreno, atlético, olía a canela, hermosa sonrisa y grandes ojos verdes. Al verlo me di media vuelta y me fui del lugar. El parecido era mucho, más de lo que podría soportar, había mínimas diferencias físicas, los ojos no eran del mismo color, pero el brillo que mostraban y su forma eran calcados, Jacob es más alto con dos metros de altura, y definitivamente tiene más cuerpo que Taylor, sin contar con los seis años menos que tiene, pero pasaban por hermanos sin problema alguno. Me llegué a preguntar si no era algún pariente perdido o algo, quizás Billy dejo alguna semilla perdida por estos lados. Me perdí las dos primeras clases antes de tomar la determinación de asistir, fui especialmente a retirarme del curso. Ese día hablé con él para decirle que me iba.
- Disculpa – le dije ese día a Taylor después de que terminó con su clase - ¿Qué tengo que hacer para retirarme del curso? – me miró extrañado.
- ¿Quieres irte antes de tomar alguna clase? ¿Tan mal profesor soy? – me preguntó un poco ofendido.
- No he tomado clases, así que no sé qué tan malo eres, si te sientes de esa forma no es mi culpa – le respondí con mi tono irónico y defensivo de siempre, pensé que se molestaría como cualquiera que no me conoce, pero no ocurrió así.
- Entonces tal vez soy muy feo – me dijo acercándose un poco, yo fruncí mi ceño, notoriamente estaba coqueteando conmigo, cosa que nadie hacía desde hace años y me sentí algo incómoda.
- Si tienes problemas de autoestima no seré yo quien te suba el ego – contesté - ¿Cómo quito mi inscripción?
- ¿Te han dicho que tienes problemas de temperamento? – me respondió luego de que superó el asombro por mi respuesta – y unos hermosos ojos verdes debo agregar – dijo sonriéndome, quedé helada, claramente Jacob y Taylor tienes personalidades diferente, el primero no hubiese demorado en atacarme por mis comentarios.
- Si a las dos cosas – respondí – puedo tener peor humor cuando me provocan.
- Pues entonces te conviene tomar esta clase, yo te puedo ayudar con eso.
- Claro – dije irónicamente – mejor ayúdame a borrar mi nombre de la lista de alumnos, quiero comer algo y estoy demorando más de lo que pensé aquí.
- Eso se puede arreglar, te invito la cena y te convenzo de que lo mejor es que tomes mi curso, créeme, si quieres controlar ese humor, yo soy el mejor para ayudarte… además creo ser el único dispuesto a aguantarlo – me dijo, yo lo miré por unos minutos sopesando la idea, tal vez tiene razón y me pueda ayudar, le daré el chance de que trate de mejorar mi temperamento, después de todo ese es el fin del asunto.
- Te veo en la clase de mañana – le dije – y prefiero comer sola a hacerlo con alguien que no conozco – agregué dándome la vuelta, pero él tomó mi mano.
- Soy Taylor el profesor de Yoga, 23 años, soltero, sin compromiso y totalmente disponible solo para ti. Ahora me conoces – dijo sonriendo y moviendo mi mano como si la estrechara, yo elevé una ceja – ¿tú eres?
- Soy Leah, la mujer que te arrancará el brazo si no la suelta y que te matará lentamente si intentas algo – contesté saliendo de su agarre – y todavía no te conozco – caminé hacia la puerta y la abrí.
- Nos vemos mañana Leah ¡un gusto! – me gritó mientras cerraba la puerta. No pude evitar sonreír, había olvidado lo entretenido que puede ser ver como un hombre insiste cuando lo rechazas, yo lo hice de la peor forma con él, pero no se rindió.
Continuamos las clases tres veces por semana, él me dijo que si quería podía ir mas seguido y que no era necesario que pagara más dinero, yo acepté, es una buena forma de soltar las tensiones, no solo del trabajo, sino también de el hecho de extrañar a mi familia y de que, por estúpido que parezca, extrañaba el transformarme en lobo y todo lo que ello conllevaba, incluso añoraba a la manada. Comencé a tener clases de lunes a viernes, iba cuando salía del trabajo a las ocho de la noche y terminaba entre nueve y diez, dependiendo de las clases que hiciera, muchas veces me quedaba a dos seguidas o simplemente terminaba conversando con Taylor hasta tarde sin darme cuenta de la hora. La impresión del parecido con Jacob pasó luego de un par de días, algo dentro de mí me decía que siguiera yendo, no porque me ayudara con mi mal humor, si no porque me recordaba a Jake, pero rápidamente desechaba esa idea.
Mi amistad con Taylor crecía al igual que mi amistad con Loreto, quien me animaba a que intentara algo con él, como si yo pudiese intentar algo con alguien, nunca podría, se supone que si no es con Jacob no seré feliz, leyendas inútiles… pero a pesar de eso, Taylor no despertaba en mi las ganas de una relación ni nada mas allá de amigos, pero para él las cosas no eran así.
Siendo totalmente sincera conmigo misma, una vez tuve una fantasía donde Taylor estaba envuelto, pero no paso más allá de eso… solo una fantasía.
Un día en que nos quedamos hasta tarde después de la clase, fuimos a su departamento, fui sin ganas, no lo conocía los suficiente, pero no tenía nada mejor que hacer, además no me pueden hacer nada, soy mitad lobo, mato a quien quiera con un solo golpe, al final Taylor logró convencerme de que comiéramos en su casa, me alegaba que le debía una cena de la primera vez que nos vimos, harta de que me molestara le dije que si, llegamos y ordenamos comida china y vino, todo iba normal y bromeábamos como todos los días, al pasar el tiempo y entre copa y copa terminamos sentados ambos en el suelo apoyando nuestros costados en el sillón mirándonos de frente mientras reíamos, creo que esa noche bebí demasiado… no, más bien estoy segura que lo hice.
- Dime Leah – me preguntó de pronto - ¿dejaste algún corazón roto por tu ciudad natal? – yo lo miré extrañada, pensé en Jacob pero me sacudía la imagen al segundo de aparecida, su corazón no lo había roto yo.
- Claro que no – le dije, "al contrario, el mío fue el agrietado" pensé para mí.
- No me lo creo, estoy seguro que más de un muchacho suspiraba por ti.
- Por supuesto, suspiraban de molestia cada vez que yo llegaba al lugar – le dije, recordé mi apodo "Leah la arpía", mis manos comenzaron a temblar del enojo, respiré tratando de controlarme, si me dejaba llevar terminaría transformándome en plena sala – no era muy querida, a excepción de mi hermano…y mi mamá algunas veces.
- ¿Cómo es eso? – preguntó asombrado.
- No importa, no quiero hablar del tema, no hay corazón roto ni nada importante allá para mí, solo mi familia – dije cortante.
- Ya veo – dijo con tono de evidencia – así que el corazón roto eres tú – yo gruñí por lo bajo.
- Haré que te atragantes con tus dientes si sigues con el tema Taylor, lo digo enserio.
- Por favor Leah, yo soy más grande que tu, no podrías hacerme nada – respondió confiado, yo reí.
- Créeme, no quieres hacer la prueba – contesté, si solo lo intentara vería que soy capaz de levantarlo en el aire con una mano, o de alcanzarlo antes de que él tratara de arrancar, o esquivar sus golpes sin intentarlo si quiera – realmente no quieres.
- Lo que no quiero es pelear contigo Leah – me dijo – la verdad es que todo esta conversación tiene una intención detrás, quería saber si tengo alguna opción contigo, me gustas bastante, me caes bien, tu humor más que asustarme me entretiene y te encuentro preciosa, te juro que me pierdo cada vez que miro tus ojos – me dijo apoyando el codo sobre la mesa y la cabeza en su mano, sus ojos estaban fijos en los míos, inmediatamente negué con la cabeza.
- No, no tienes opción, no estoy hecha para tener relaciones ni nada por el estilo – le dije, se supone que solo puedo estar con una persona…
- Si me dieras un chance estoy seguro que cambiarías de opinión.
- ¿Humildad es tu segundo nombre? – Bromeé, él se rió – hablo enserio Taylor, no… estoy capacitada para estar con alguien.
- Aun no lo olvidas, ya entiendo – me dijo.
- No hay nadie a quien olvidar, ya déjalo ir, simplemente no estoy dispuesta a tener una relación, ni contigo ni con nadie – le dije, él me miró sin creerme mucho.
- Pues no me convences – yo elevé mis hombros.
- Cree lo que quieras – le conteste mientras se acercaba a mí y yo tomaba otro poco de vino, las luces de las velas que había puesto en la mesa de centro golpeaban suavemente su rostro, y por algunos momentos me daba la impresión de que era Jacob el que tenia al frente y no Taylor, su parecido era tanto... Tuve que cerrar mis ojos por un momento para aclarar mis pensamientos "despierta Leah, no es Jacob, es Taylor" pensé para mí.
Cuando abrí mis ojos tenia a Taylor justo delante de mí a pocos centímetros, podía sentir su respiración en mi rostro, y la tibieza de su cuerpo, para mí el era tibio, yo para él seguramente era una flama.
- Ten cuidado, no sabes en lo que te estás metiendo, estás jugando con fuego Taylor, será mejor que te alejes – le dije sin mucho convencimiento. Por primera vez en mucho tiempo me sentí acorralada ante la presencia de un hombre. Me sentía extraña, no estaba acostumbrada a que me arrinconaran así, pero más que nada, me sentía extraña porque no quería moverme.
- ¿Y es que acaso me puedo quemar? ¿Serias tú la llama que me calcine? ¿Tendré el placer de morir en tus brazos? – me preguntó mientras alzaba su mano y con la yema de sus dedos rozaba mi mejilla, que bien se sentía un poco de cariño físico, un cariño que no había experimentado con nadie salvo Sam, y eso hace mucho ya, sin darme cuenta y solo por acto reflejo seguí sus dedos tratando de que me acaricie un poco más.
Taylor se acercó y posó su mejilla junto a la mía rozándola suavemente, yo me quede inmóvil, este era el momento para salir corriendo de allí, sabía en mi fuero interno que esto no era correcto, no solo porque casi no nos conocíamos sino porque yo le podría hacer mucho daño, jamás me enamoraré de él y la verdad es que me simpatiza, no quiero herirlo como alguna vez lo hicieron conmigo. Quise alejarme, es mas lo intente de forma bastante patética, pero él me agarro de la nuca y por alguna razón no quise volver a intentar escapar, abrí los ojos, y aquel color verde se volvió café oscuro, su piel ya no olía a canela sino que a mentas y madera, enfoque aun más la vista y pude ver el rostro de Jacob frente al mío. Sin creer lo que mis ojos veían alcé mi mano y toque su rostro suavemente con las yemas, se sentía tan suave, tan real, el sonrió, podía ver claramente aquellos blancos dientes que conocía de memoria, los cuales contrastaban con su piel morena. Posó su otra mano en mi hombro para luego bajar por mi brazo, su roce se me antojaba exquisito, finalmente sus dedos alcanzaron mi cintura y me jaló suavemente, ambos quedamos de rodillas frente a frente, volví a cerrar los ojos, para poder disfrutar aun mas ese aroma que tanto extrañaba, no podía engañarme a mi misma por mucho tiempo, ahora me daba cuenta que ese aroma me hacía falta. Me abrazó aun más por la cintura y me acercó a su cuerpo.
- ¿Qué haces aquí? – pregunté casi en un susurro.
- Estoy contigo Leah – me dijo una voz que no reconocí, era Taylor, abrí los ojos de golpe y pude ver como esos hermosos ojos verdes me miraban con deseo, deseo que estaba haciendo eco en mi – Estoy contigo Leah, déjate llevar, yo jamás te haré daño – me dijo susurrantemente sexy haciendo que mi cuerpo se estremeciera al sentir su aliento rozando mejilla, yo no me podía mover, ardía de deseo, aun sabiendo lo mal que podía terminar todo me deje llevar.
Acaricio mi cabello el cual caía sobre mis hombros, dejándolos al descubierto, ellos eran solo abrigados por unas delgadas tiras de género. Y ahí estaba yo, atontada e hipnotizada por el aroma de su cuerpo, con los brazos a mis costados, con su apéndice acercándome aun mas a su cuerpo y sus manos rozando aun mas mi piel, acomodó mi cabello en mi espalda y yo alce mi cabeza al cielo cerrando los ojos, si me dejaría llevar, me encargaría de disfrutar al máximo cada pequeña y exquisita caricia.
Todo comenzó lentamente, y yo no hice absolutamente nada, de haberlo hecho estoy segura que haría sido más rápido, alzó nuevamente su mano hacia mi rostro y dibujo la línea de mi mejilla, bajando por mi mentón, para luego acariciar mi cuello, instintivamente ladeé un poco mi cabeza dándole el pase para que tocase lo que quisiese, colocó su mano en mi nuca nuevamente y besó el lóbulo de mi oreja, fue un beso delicado pero lleno de una sensualidad que me hizo estremecer, comenzó a avanzar por mi cuello, clavícula y mi hombro, yo no pude contenerme más y solté un gemido de placer, lo cual encendió aun más la pasión retenida en los dos y a él le dio la confianza para seguir.
Sus labios viajaron desde el lóbulo de mi oreja hasta la comisura de mis labios, se le notó dudar un poco pero lentamente posó sus labios sobre los míos, me besó paulatinamente y yo con mis ojos aun cerrados le correspondí. No sé en qué momento terminamos de pie, y realmente no me interesaba, ya que mi cuerpo estaba totalmente concentrado en las caricias que estaba recibiendo. Bajó una de sus manos por mi cuello, su toque era tan delicado e intenso a la vez que cada segundo en que su piel rozaba la mía era una perdición que quería seguir viviendo, sus dedos recorrieron cuanto quisieron hasta llegar lentamente a su destino: mi pecho, sentí como sus dedos transitaban la superficie y la apretaba con ternura, al mismo tiempo rozó mi pezón con su dedo pulgar, mi garganta dejó escapar otro gemido, aun más sonoro que el anterior, sus manos siguieron su camino hasta llegar al límite de mi remera, colocó ambas manos en mis caderas y comenzó a subirlas, llevándose mi ropa en el trayecto, podía sentir su tacto tibio en mi caliente piel, sin saber porque solo alcé mis brazos para poder deshacerme de aquella tela. Volví a abrir mis ojos jadeante y ardiendo por dentro, enfoqué mi vista y nuevamente me encontré con aquellos ojos cafés profundos y ese aroma a madera me llenó la conciencia, eso fue suficiente para que mi poca cordura se fuera al trasto y sin poder contenerme lo bese con pasión.
Acerqué mi boca hacia la de él, podía sentir sus carnosos y tibios labios en los míos, que me besaban sin cansancio, subí mis manos por su torso hasta llegar a su cuello, con uno de mis dedos busqué el comienzo de los botones de la camisa y comencé a desabrocharlos con algo de impaciencia. Cuando al fin terminé pasé mis manos por su torso, tocando cada músculo de ese marcado cuerpo, alcé mis manos hacia sus hombros me deleité con su tamaño y le saque la camisa deslizándola por sus brazos y al llegar al final nos tomamos de las manos. Él me abrazó sujetando mis manos aun y me acorraló contra la pared moviendo furioso su labios sobre los míos, alzó mis manos por sobre mi cabeza y bajó sus labios hacia mi cuello, sus caricias me hacía temblar por la excitación, cuando subió de nuevo y se posó sobre mi boca, pude oler a canela otra vez, lo mire fijamente, ¿qué rayos pasaba por mi cabeza? ¿Era Jacob o era Taylor al que tenia al frente besándome de esa forma?
Pero mi cabeza daba vueltas por culpa de la excitación y el vino por lo que no pude pensar en nada, ninguna idea coherente se formaba en mi mente, sentí que mi manos fueron liberadas y bajé mis brazos apoyándolas sobre la fría pared, Taylor seguía besándome, apoyando sus manos a cada lado de mi cabeza, se acercó aun mas apretándome con su cuerpo contra la muralla, pude sentir la piel de su pecho sobre mí, nuestras pieles desnudas se rozaban con cada movimiento, su piel era suave y cálida, me hacia estremecer y querer que se acercara aun mas, si es que eso era posible, ambos gemíamos de manera abrasadora, ninguno mantenía sus manos quietas, él recorría mi cintura y cadera y yo exploraba sus hombros y tonificada espalda. Me mordía la lengua por no decir el nombre incorrecto, el decía el mío entre gemidos, y yo pensaba en un nombre que podía ser diferente a quien me acariciaba ahora.
Colocó una de su mano sobre uno de mis pechos y lo acaricio como lo había hecho anteriormente, luego metió uno de sus dedos por el borde de mi sujetador y subió hasta llegar a mi hombros, una vez allí comenzó a bajar ambos breteles de mi corpiño lentamente, movimiento seguido por un camino de besos que él depositaba en mis hombros, una vez abajo los breteles sus manos hábilmente fueron hacia mi espalda y desengancharon el broche para luego soltarlo completamente, mis pechos quedaron sin protección y comenzó una fiesta de besos y caricias que me hacían gemir aun mas, ¡dios como me tocaba ese hombre! ¿Pero cuál de los dos era? No me dio tiempo a pensarlo ya que bajo una de sus manos apretándome más a él, podía sentir claramente que él estaba igual o más excitado que yo al sentir su bulto contra mi cuerpo, yo me sentía incapaz de moverme frente a eso, mis manos cayeron a un lado de mi cuerpo.
- Abrázame Leah – Me dijeron entre gemidos.
- ¿Es una orden?
- Si – dijo una voz realmente sensual y ronca susurrándome al oído - ahora – me volvió a decir de manera autoritaria y fue todo lo que se necesito para que sin más poder sobre mi cuerpo lo abrazara por el cuello besándolo aun más fervientemente que antes. Posó sus manos sobre mi cintura y comenzó a desabrochar mi cinturón para luego abrir el botón de mis vaqueros, los bajo sin problemas y una vez en el suelo yo me encargué que se perdieran en alguna parte de la habitación, sus manos bajaron un poco mas y me cargó con ambos brazos, yo rodeé su cintura con mis piernas y me sobresalté un poco al sentir el excitante rose de su virilidad en mi entre pierna lo cual me hacia gemir y jadear aun mas y él respiraba con dificultad a la par conmigo.
Pero ya no sabía con quien estaba ¿Jacob, Taylor? Me daba miedo volver a abrir los ojos, ya que no sabía realmente con que color quería encontrarme, cafés o verdes. Todo era muy, demasiado confuso, pero solo tenía algo claro, a estas alturas no quería detenerme.
Me cargo llevándome directamente al sillón, me recostó sobre este y luego de unos segundo poso su cuerpo sobre el mío, podía sentir que se había deshecho de sus pantalones y rozaba mis piernas con las suyas, al parecer se había deshecho de todo ya que con mis muslos no podía sentir tela alguna que lo cubriera.
- Leah mírame – dijo esa voz que me excitaba hasta la locura. Abrí los ojos temiendo ver algo que no quería pero ante mi estaba un rostro familiar, el cual añoraba, esos profundos ojos cafés me miraban deseosos reflejando el mismo deseo que en ese momento yo tenía en cada célula de mi ser, el no despejaba su mirada de la mía, su cuerpo chocaba constantemente contra el mío, me sonrió y comenzó a sacarme mi última prenda de ropa, se acercó a mi boca y me besó, de una forma que me quitó el poco aliento que tenía en mis pulmones, acaricié su espalda deleitándome con su tonicidad y fui bajando hasta la cintura para traerlo hacia mí, él se acomodó entre mis piernas y yo las enrosqué en su espalda jalándolo con urgencia, no quería esperar más, jadeé sintiendo como entraba en mi cuerpo, ambos gemimos nuestros nombres.
- Leah… - le escuché decirme, era él, no había duda… era…
(¸.•´ (¸.• † Lirit † °•.¸: FELIZ NAVIDAD A TODAS Y CADA UNA DE NUESTRAS QUERIDAS LECTORAS!!!!
Explicación del asunto, el nuevo personaje fue una idea antigua que teníamos con AGNES, pero el personaje se volvió mío cuando lo escribí, debo reconocer que me enamoré de Taylor (el personaje de esta historia, aunque e verdadero me vuelve loca al punto estar dispuesta a ir a la cárcel por meterme con un menor de edad… les juro que me lo rapto si lo veo en persona) es… no sé, como mi hombre ideal además de Jakob, dios… pero creo que a AGNES le gustó mi personaje también, porque en un momento de inspiración (dado seguramente por su lobo personal) escribió la fantasía de Leah… y con comentarios míos quedó genial, a mi me gusta sobre todo porque no se sabe quién es ¿Taylor?¿Jakob?
Ha! Antes de decir adiós quiero pagar una deuda, en este capi aparece una amiga mía LORETO SALINAS, ella inspiró al personaje del mismo nombre que le arrienda el depto a Leah. Ella es mi mejor amiga en la cuidad en la cual estudio lejos de casa, es mi Alice personal con toques de Rosalie y Bella entremedio. AMIGA MIA SI SE QUE LLEGÓ UN MES TARDE DE TU CUMPLE, PERO LAS INTENCIONES CUENTAN Y ESTO ES CON TODO MI CARIÑO PARA TI, UN BESOTE. LIRIT
(¸.•´ (¸.• † Agnes †.¸.•: ahhhhh q verguenza pero si, ese encuentro cercano del tercer tipo lo escribi io con ayuda de a lirit xD se me subieron los colores al rostro pero les gusto ? porq ami si xD lo que puede hacer algo de vino xD, y bueno aki esta el personaje que acompaña a leah!! no lo odien porq es un amor!!! io creo que a ustedes les gustara tanto como a nosotros, pero no cambiamos a jake! leah vuelvo y ya veran que cosas pasan en la reservacon el recien llegado y ella xD...Lore viste q sales ahora y de feliz navidad mas encima!!!!!!! besos a todas las lectores!
HOY ES NAVIDAD DIA 24 Y EL CAP ES EL 24 LINDA COINCIDENCIA!!!!!!!!!!!! LEAH PASO UNA MUY NOCHE BUENA XD
ESPERO QUE TODAS USTEDES LECTORAS LO PASEN MUY LINDO JUNTO A SUS FAMILIAS Y LOBOS O VAMPIROS RESPECTIVOS!!!
MUCHOS ABRAZOS Y BESOS!
OJALA DEJEN ALGUN REWI DE REGALO =) NO PEDIMOS MAS.
FELIZ NAVIDAD!!!!!!!!!!
Gracias a : doble vida, Bonnie Boleyn, Karina Cullen Black, fey black, pazzitta, AndreiiCullenHale, Andrecullen18, Tibby-Trick, Psique46, Sukio, Aligeos, Ellie. thecolou , Prettypurple, Tsuki-no-Haruka, Sophie93, Karmele Black, carichoextremo,Polynessia,piinkblaCk,Karmele,diosapagana,MaLiGnA BlAcK,Dark-Shinda,JoseCullenGD POR LEERNOS Y DEJARNOS COMENTARIOS SIGAN ASI!!!!!!
Seguiremos respondiendo los rewis a todas y cada una de ustedes!!! besos!!!
PUEDEN DEJAR REWIS AUNQUE NO ESTEN REGISTRADAS EN EL FANCFICTION ASI QUE NO HAY ESCUSA PARA NO HACERLO!!!!!!!!!!!!!!!!
