*ACLARAMOS QUE LOS PERSONAJES SON DE MEYER AL IGUAL QUE LA IDEA ORIGINAL, EL CAMBIO EN LA HISTORIA ES FRUTO DE NUESTRA LOCURA COMPARTIDA XD


°.¸¸.·´¯`»«´¯`·.¸¸.° CHAPTER 25: ¿Cuánto puede cambiar una vida en tres meses? °.¸¸.·´¯`»«´¯`·.¸¸.°

LEAH POV

- Leah, Leah despierta dormilona.

- ¡Mierda! – exclamé al abrir mis ojos

- Buenos días para ti también bella durmiente.

- No vuelvas a llamarme así en tu vida si es que quieres conservar tu cabeza sobre los hombros – dije mientras enfocaba la vista y miraba a mí alrededor, estaba un poco desorientada. ¿Dónde rayos estoy? Mire cuidadosamente, este cuarto no lo conocía, pero el aroma de las sabanas si, ¡Mierda! estaba en la cama de Taylor, esto está mal, muy mal, sabía que las cosas se saldrían de control. Me cubrí con las sabanas hasta la cabeza y mire mi cuerpo, estaba completamente vestida, a excepción de los zapatos ¿acaso fue un sueño? ¿Otra vez esos malditos sueños? ¿Qué rayos pasaba conmigo?

- ¿Qué haces Leah? – Me pregunto Taylor curioso - ¿tienes vergüenza de que te vea como despiertas en las mañanas? Pues déjame decirte que de tu humor mañanero es pésimo pero creo te ves linda, de hecho, eres la única mujer que al despertar se ve preciosa – me dijo amablemente, baje las sabanas, el llevaba otra ropa y el pelo mojado.

- ¿Qué hago aquí? – le pregunte desconfiada y temerosa de su respuesta.

- Duermes, o al menos eso hacías hasta hace unos momentos, anoche todo iba bastante bien, comimos, charlamos, pero cuando fui a buscar el café a la cocina y volví te encontré recostaba en el sillón durmiendo plácidamente, creo que el vino se te subió algo a la cabeza, no quise despertarte, la verdad es que te ves hermosa durmiendo, pero tampoco podía dejarte allí, así que mejor te traje a mi cama – cuando dijo "CAMA" lo mire realmente feo – déjame terminar, bueno te traje a mi cama y te acosté, como veras estás con ropa, yo dormí en el sillón… aunque para serte sincero te habría puesto una de mis camisas para que durmieras más cómoda, con gusto te sacaba, digo, te cambiaba la ropa, y luego me acostaba a tu lado…. así no pasabas frío… todo pensando en tu propio bien – terminó diciendo

- menos mal que no lo hiciste, o te habría quitado eso que te hace hombre – le respondí – pero como no lo hiciste… Pues gracias – le dije mientras ordenaba mi cabello y ropas.

- Te ves realmente hermosa en las mañanas.

- Sí, claro – le conteste mientras se sentaba junto a mí.

- ¿Por qué no me abres tu corazón Leah? Sé que puedo hacerte feliz.

- suenas muy, pero muy cursi diciendo eso ¿lo sabías? – él no respondió solo me sonrió, lo que me dio a demostrar que hablaba enserio - Lo siento Taylor, me caes muy bien pero no, nadie me hará feliz no insistas, no estoy hecha para tener pareja, novio o lo que sea que quieras ser mío, somos amigos y punto tendrás que conformarte.

– No pienses que eso me detiene, tengo tiempo para mostrarte mis encantos y hacer que quedes loca por mí.

- Oh sí, estoy loca, pero por salir de aquí, es hora de escapar – le dije levantándome y tomando mis cosas.

- Leah – me llamó, yo me giré hacia él y estaba frente a mí, se acercó y me dio un pequeño beso en los labios, luego me miró sonriendo.

- Eres el hombre con más valor que he conocido, y tienes suerte de que me caigas bien, esa es la única razón por la cual no estás ahora desangrándote, pero la próxima vez que intentes algo así, terminarás a pedazos en el fondo el mar ¿me escuchaste? – dije seria.

- Entonces la próxima vez te daré un beso mas grande, así vale la pena morir descuartizado, aunque en una de esas te gusta y me pides otro – me dijo sonriendo, me asombraba su tozudez y tolerancia, por un momento me hizo recordar los constantes intentos de Jacob con Bella, ella le pegó cuando él la besó a la fuerza, yo podría hacer lo mismo con Taylor, pero con un solo golpe lo podría matar y no quiero hacerlo.

- No habrá otra vez – respondí – si quieres seguir siendo mi amigo no harás nada a menos que yo tome la iniciativa ¿me oíste o te lo dibujo?

- ¿La tomarás algún día?

- No – dije saliendo del lugar.

El tema del beso yo no lo volví a tocar y ese sueño subido de tono menos, era algo que trataba de olvidar constantemente pero se me hacía difícil, se me venían imágenes a la cabeza cada vez que Taylor me tocaba, además él no me la hacía fácil ya que no se quedó tranquilo, cada vez que podía me decía indirectas, pero he aprendido a no tomarlas en cuenta, él es un caballero después de todo y se ha convertido en un amigo, a pesar de que me negué totalmente a que me acompañara a la boda, él insistió, "sé cómo te pones cuando hablas de la gente de la reserva, si puedo ayudarte a que todo sea más fácil para ti lo haré, no discutas conmigo y vamos a comprar los pasajes" eso fue lo que me dijo, cuando volvamos deberé agradecerle por esto.

Él tenía razón, es posible que me hiciera las cosas mucho más fáciles, si me encontraba sola puede que me arrepienta de volver a San Diego y lo último que quiero hacer es quedarme y regresar a mi antigua rutina, volver a ser una arpía, que me vuelvan a considerar un salvavidas… inconscientemente toqué mi cuello sin encontrar nada en él, me recriminé a mi misma ¿Cuántas veces me tengo que repetir que el estúpido collar no existe? Después de ese sueño, que al menos trato de convencerme que realmente lo fue, y de despertar con ese collar… se volvió un acto reflejo tocar mi cuello todas las mañanas con la esperanza de encontrarlo allí, no… no son esperanzas, realmente no se qué espero, ni lo que sentiré si llego algún día a hallármelo puesto… ahora que lo pienso, yo no tengo nada de él… "¿Qué quieres de él?" pensé… "nada, no quiero nada" traté de creer. Nuevamente el estúpido sueño se me vino a la mente, ¿Qué rayos pasa conmigo? ¡Eso tampoco lo quiero!

- ¿Crees que te reconocerán? – me preguntó Taylor sin despegar los ojos del libro que leía.

- No veo porque no, sigo siendo la misma y solo han pasado tres meses – le respondí elevando mis hombros.

- No eres tan gruñona como antes, debo decir que ríes más que cuando te conocí y tu aspecto es mejor aun que ese día… estás que matas preciosa – dijo riendo, yo bufé.

- Pues veamos que tanto sonrío cuando llegue y me encuentre con la mana… digo, con la gente de la reserva – casi, casi meto la pata, diablos aun no llegó y ya las cosas van mal.

- No te preocupes, no me alejaré de ti en ningún momento, si te sientes mal o simplemente quieres desaparecer me avisas y lo hago contigo ¿te parece? – preguntó tomando mi mano, yo lentamente la saqué de su agarre.

- Como quieras – le respondí, no sé qué tan buena idea sea que Taylor se quede conmigo todo el tiempo, por una parte me ayudará a controlarme cuando mi mal temperamento aflore, cosa que es seguro que pasará, pero por otra, eso significa que no tendré privacidad para hablar con Seth sobre lo que ha pasado con la manada, o con los Cullen. Y que no podré transformarme… ni hablar con él. Aunque quizás sea lo mejor, tengo que alejarme de las cosas tentativas que puedan hacer que me quede.

Mientras veía por la ventana vi mi reflejo en ella, es verdad, físicamente no soy igual a como me fui, mi cuerpo ya no era solo huesos y piel, habían vuelto mis curvas, volvía a verme atlética y no esquelética, mi cabello ya no estaba corto, en estos meses creció mucho. Algo bueno de la licantropía es que el pelo crece más rápido de lo normal, ahora me llegaba un poco mas debajo de mis omóplatos y el color ya no era el mismo.

Cuando supe que tenía que volver para el matrimonio de Emily, Loreto me hizo ir a una peluquería diciendo que si quería una nueva vida, necesitaba una nueva imagen, no me pareció mala idea así que la acompañé.

- Hola Andrea – dijo Loreto a la estilista, se conocían desde hace tiempo – vengo con una amiga a que me ayudes, necesita una cambio ahora – indicó tomando mi pelo entre sus manos, a mí se me escapó un gruñido.

- claro, ven y siéntate aquí – me ordenó – veamos qué podemos hacer, podríamos cortar sobre los hombros y hacer reflejos caramelos…

- Si acercas unas tijeras a mi cabello arranco el tuyo de raíz – le dije, no quería volver a tener pelo corto. Ella me miró con un poco de miedo en sus ojos, Loreto tornó los suyos.

- Andrea no le hagas caso, después de un tiempo te acostumbras a su humor y la terminas queriendo – le dijo ella tratando de tranquilizarla – no le cortes el cabello porque ella tuvo un mal y muy corto corte de cabello antes y adora su largo actual, así que a lo mucho las puntas, no más de dos dedos, y su quieres ponerles reflejos rubios arriesgas tu cuello así que no te lo recomiendo – agregó, yo asentí, al parecer Loreto ya me conocía bastante.

- Bien, eres un caso difícil pero ¿qué te parece corte de puntas formando una U, terminadas en ondas y reflejos rojizos? – me preguntó Andrea con miedo, la pensé, quiero un cambio y mientras no me corten mucho el pelo ni me dejen rubia todo bien.

- De acuerdo – dije elevando mis hombros, Loreto y Andrea sonrieron y me dieron la vuelta diciendo que sería una sorpresa, yo respiré calmadamente tratando de no querer ahorcarlas. Creo que pasaron más de dos horas antes de que me miraran triunfantes y sonrieran.

- Leah, ni tu madre te reconocería de lo linda que quedaste – me dijo, yo irónicamente pensé que Sue sabría inmediatamente quien soy, solo tenía que transformarme, mejor pista que esa no había. Me giraron y quedé frente al gran espejo mirándome, ahogué un grito por la sorpresa. Mi pelo ahora era negro con reflejos rojo oscuro, casi cereza, un poco más corto que antes y leves ondas en las puntas, por primera vez en mi vida tenía flequillo a un costado. Me acerqué al espejo para cerciorarme que yo fuese yo.

- Andrea… eres… Wow – le dije.

- Siéntete muy, pero muy alagada, es lo más cercano a un halago que tendrás de Leah – le dijo Loreto a su amiga.

Tratando de acostumbrarme a mi nuevo estilo Loreto me arrastro a tiendas de ropa, alegaba que necesitaba ropa nueva que hiciesen juego con mi nuevo color de pelo, por un momento sentí como si Alice, la chupa sangre, hubiese reencarnado en Loreto. Bufé internamente tratando de quitarme las memorias de Forks, no quería recordar nada de eso, porque inevitablemente me llevarían a la imagen de Jacob.

- ¿Falta mucho? – Taylor se estaba cansando del viaje, y no lo culpo, entre el avión, el bus y luego el auto hacia la Push se completaban casi 12 horas de recorrido.

- Pareces un niño pequeño – le respondí sonriendo, el me devolvió la sonrisa – no, en unos 20 minutos estaremos llegando a Forks, y de allí otros 20 hacia la Push – él asintió con su cabeza y volvió al libro, yo volví a divagar. Trataba de convencerme a mi misma que ahora soy madrina de Emily, el día de su llamado me tomó totalmente por sorpresa.

- ¿aló? – respondí ese día, ya era tarde y acababa de llegar a la casa luego de mis clases con Taylor. Loreto estaba dormida.

- ¿Leah?– me preguntaron del otro lado de la línea, me tomó solo un segundo saber de quién se trataba.

- ¿Emily?

- si prima, soy yo, ¿Cómo estás?

- Bien – le respondí sorprendida, después de mi conversación con ella antes de irme no habíamos vuelto a hablar, nunca me esperé su llamada - ¿y tú? ¿Cómo está todo por allá?

- Bien, gracias, ya sabes, las manadas igual de hambrientas… gracias al cielo todos bien de salud, el clima está muy agradable… - me contestó divagando, sospeché inmediatamente.

- Tengo la impresión de que esta llamada tiene un motivo que no te atreves a decir – hubo silencio por un momento, lo que confirmó mis sospechas.

- Me conoces bastante Leah… la verdad es que si, la llamada tiene un motivo, pero me da un poco de pavor decírtelo, mas bien, es tu reacción la que me asusta – me confesó.

- ¿Y gastarás el dinero en larga distancia simplemente para decirme que la tropa de lobos hormonales se comen todo lo que pillan? Lo cual no es para nada una novedad – le contesté, ella rió un poco pero de forma más que nada nerviosa.

- Está bien, Leah, bueno… mira… lo que pasa es… me caso – me dijo finalmente, me tomó un segundo procesar las palabras "me caso" – y te llamaba porque quiero que asistas a mi boda – continuó de forma temerosa.

- Vaya… he… ¿gracias?... digo… gracias y felicidades – dije aun un poco pasmada – Emily ¿estás segura de eso? ¿Realmente quieres que vaya? – le pregunté, no sabía si ella estaba consciente de que todo el mundo piensa que haré un escándalo en plena misa.

- Claro que estoy segura, te quiero conmigo en el que se supone será el día más feliz de mi vida, es mas… quiero que participes en ella, quisiera que fueras mi madrina de matrimonio, alguna vez lo hablamos cuando éramos niñas, ambas seriamos la madrina de la otra, quiero que esa promesa se cumpla – yo me atraganté con mi propia saliva y me puse a toser en el teléfono, tuve que alejarlo un poco, pero podía escuchar perfectamente a Emily preguntando si me encontraba bien, cuando paré de toser volví el auricular a mi oído – si no quieres no importa Leah, no es obligación ni nada por el estilo… no te sientas comprometida…era solo una idea, puedes negarte perfectamente y no me sentiré ofendida…

- Cállate Emily que me estas mareando – le dije, ella guardó silencio – solo me tomaste por sorpresa, no me lo habría esperado por nada del mundo… yo… bueno… no sé si debiera – nadie se esperaría algo así, es una buena forma de demostrarles que el temita de Sam ya no es algo en mi vida – que diablos, está bien, seré tu madrina y todo eso – le dije, ella comenzó a reír de felicidad, podía escuchar sus saltos sobre el piso de madera – pero me pones algo rosa y te juro que hecho la iglesia abajo.

- No te preocupes – dijo, luego guardó silencio.

- ¿Qué es? Dímelo pronto – esa mudez significaba que algo me ocultaba.

- Pues… que para ser mi madrina necesitas vestido, pero para hacerte un vestido necesito tus medidas – dijo tímidamente.

- Emily ¿te ganaste algún premio en dinero? ¿Mandarás a hacer el vestido de la madrina?... ¿y tu vestido? ¿Y el traje de los demás? – esto se me estaba haciendo raro, la mayoría de las mujeres en la Push se casaban con trajes de novias heredados, y el resto de las personas en la boda, iba con trajes propios.

- Bien, te lo diré pero no te enojarás ni un poco ¿vale?, por mi, prométeme que no lo harás – me pidió, esa era una mala señal. A regaña dientes se lo prometí – la verdad es que no me he gastado ni un peso en mi boda – comenzó a decir, yo no emití palabra – todo es regalo de Bella y los Cullen.

- ¡¿QUE?! – Grité en su oído - ¡¿te volviste loca Emily Clearwater?! ¿En qué rayos estabas pensando? ¿En qué momento los chupasangres te ofrecieron algo como eso? ¿Más bien porque? – comencé a preguntar a toda velocidad sin dejar que Emily lograra responder a algo, luego se me ocurrió el porqué de los regalos - o dios… si ellos te están regalando cosas es porque irán a la boda también ¿no es cierto?

- Me prometiste no enfadarte Leah – me alegó - y si están todos invitados, las cosas han cambiado desde que te fuiste y la verdad, ahora todos en la manada se llevan relativamente bien con ellos, y no solo la de Jacob, la de Sam también… - suspiré tratando de calmarme, prometí no enojarme, lo prometí, la boda no es mía es de ella, así que no debiese importarme mucho, pero me sorprendió que las cosas sean tan diferentes, hasta el punto de la mezcla con los sanguijuelas.

- Asumo que la vidente se encarga del vestuario – afirmé mientras respiraba con los estilos de relajación que me enseñó Taylor. nota mental: decirle que me enseñe nuevas respiraciones, las que sabía ya no me estaban relajando

- Si y no… la verdad es que Alice está organizando todo, pero quien me regaló la vestimenta es Rosalie con Emmet…

- ¿La rubia sádica y el grandote? – pregunté interrumpiéndola.

- Si, ellos me reglaron la ropa de matrimonio, Esme y Carlise la fiesta, Alice y Jasper la organización y el anillo y Bella con Edward la luna de miel – siguió diciendo, yo aun practicaba la respiración, pero ya no funcionaba, mis manos temblaban, temí en algún momento transformarme en plena sala de estar.

- Basta, no quiero más información al respecto, no sé como Sam aceptó todo esto…. Ni como hiciste para que los lobos de ambas manadas aceptaran probarse los trajes – le dije, con Jacob y Seth no tendría problemas con eso.

- Pues me costó, pero es mi día, y me quieren hacer feliz, creo que me merezco algo de consideración de parte de ambas manadas – me dijo, yo me sentí algo culpable, mierda me estoy ablandando. – Te hubieses reído mucho cuando tuve que tomarle las medidas a los lobos – traté de reír de forma amable y tranquila.

- Espero lo hayas grabado – le contesté.

- Lo verás en la mente de alguno cuando vuelvas prima – yo suspiré.

- ¿Cómo rayos te envío mis estúpidas medidas? – le pregunté derrotada por el teléfono

Cinco días después me llegó el modelo del vestido que usaría, Alice había mandado a hacer todo a una modista profesional de Seattle, así que no tuvo contacto directo con los lobos, los único que se habían tomado las medidas con ella fueron Seth, Jakob, Sam y Emily. Este mundo se estaba volviendo loco, aun que tampoco debía de sorprenderme mucho, el alfa legal ahora era Jacob, y si él se llevaba bien con todos los vampiros, no había razón en que el resto de los lobos no lo hiciera, además Bella ya era conocida por toda la reserva… al parecer Jacob logró hablar con ella, yo tenía razón, él solo quería estar a su alrededor, no tenía intenciones de alejarse de ella… estúpido perro faldero…

Seguí mirando por la ventana respirando calmadamente tratando de relajarme, lo primero que se me vino a la mente fue Seth, pensé un poco en mi hermano, cuando me fui le tenía una furia enorme a Jacob, cosa que me preocupaba un poco, si yo no lo odiaba no tenía porque hacerlo él. La primera vez que hablé con Seth fue por teléfono tres días después de que me marchara, aproveché de preguntarle cómo iban las cosas con Jacob.

- ¿Sigues enojado con él? – le pregunté.

- Sí – me respondió, yo suspiré, no me hacía feliz esa noticia.

- Hermano, no quiero que sigas enfadado con Jacob.

- Él te echó, no es algo que yo pueda perdonar tan fácilmente.

- Discúlpame, pero si hay alguien que debiese estar enojado aquí, es alguien soy yo – le contesté – escúchame bien, no puedes seguir en plan de odio con Jacob, después de todo es el alfa de la manada y tu amigo desde siempre, sé que es un idiota 23 de las 24 horas del día, pero recuerdo bien que tu lo idolatrabas, no dejes que una decisión tomada en un momento de enojo bote a la basura todo el cariño que sé que le tienes, pero más importante, no lo culpes de una decisión que yo tomé, él solo me la facilitó – Yo seguía defendiendo a Jacob ante su orden de alfa, Seth guardó silencio por un momento.

- Hoy en la mañana hablé con él – comenzó a contarme – le dije que era un imbécil, que no debió echarte de esa forma, sé que te habrías ido igual, con o sin su orden, pero la forma en la que te trató fue lo que me hizo enojar hasta el punto de odiarlo.

- ¿Cómo sabes cómo me trató? Tú no estabas allí – le dije.

- Fase… ¿recuerdas que podemos compartir los pensamientos cuando somos lobos? – me dijo, obvio, que tonta – al principio me enojé porque te había sacado de la reserva, pero luego vi en los pensamiento de Jacob la forma en que te trató y realmente me enfurecí, perdí los estribos…

- ¿Qué hiciste Seth? – pregunté preocupada.

- Lo ataqué – me respondió, yo ahogué un grito-

- ¡Diablos Seth! ¿Está Jacob bien?... ¿lo estás tú? – comencé a decir atropelladamente.

- Si a las dos cosas, él ni si quiera se defendió solo dejó que mis garras fueran directo a su cuello – mi respiración se hizo entrecortada, no podía siquiera imaginarme a mi pequeño hermano peleando con Jacob – fueron los enorme pensamientos de arrepentimiento que tenía él en su cabeza lo que hizo que me detuviera, como él no se defendía, yo fácilmente podría haberle arrancado una buena parte de piel de un mordisco, la verdad es que hubiese sido extremadamente fácil matarlo allí mismo.

- Maldición Seth, así no eres tú, si Jacob te hubiese atacado tu estarías mal herido ¿lo sabes cierto? o si no te hubieses detenido me dejas sin alfa, digo, nos dejas sin alfa – le comencé a decir – pasa por meterse en los pensamientos ajenos…

- Yo no me metí en ninguna parte, me apesta hurguetear en los pensamientos de otros y eso tú lo sabes, fue el día siguiente al que te fuiste que pasó todo esto, Jacob no paraba de repetir una y otra vez en su cabeza las imágenes de él gritándote y tú con ojos llenos de pena, Jake tiene unos recuerdos demasiado gráficos, no pude evitar sentirme furioso.

- Si te tuviese frente mío te doy un golpe en esa cabezabufé al teléfono - ¿Cómo quedó la conversación con él?

- Bien, después de que lo ataqué no volvimos a hablar, él vino esta mañana a la casa y me pidió disculpas, fue tan insistente, por un momento pensé que se disculpaba conmigo pensando que eras tú, pero en fin, le dije que ya no importaba, de todas formas tú ya no estás en la reserva, y que eres la única que tiene que perdonar algo, que me perdonara él por atacarlo, y que me diera unos días a que el enojo se me pasara, Jacob no me dijo nada, solo asintió con la cabeza y me repitió por enésima vez que lo perdonara.

- Que alivio saber que no están mal, eres mi hermano y te quiero, pero vuelves a hacer algo así y me encargo de ti ¿vale? – Él asintió al teléfono, hubo un breve momento de silencio – así que… ¿te repitió muchas veces que lo perdonaras? Debió de estar muy arrepentido ¿no? – le dije con la esperanza de que me dijera algo más sobre Jacob.

- ¿Quieres saber algo más? – odio que Seth me conozca tanto – como se que no vas a admitir que quieres saber más de Jacob te contaré aunque no quieras, me pidió perdón más de diez veces, dejó que despotricara contra él sin decir ni pío, y me dijo que te dijera que lo sentía, se ve claramente que está muy arrepentido parece un alma en pena…. Sue te envía saludos y los chicos piden que saques fotos en la playa de chicas en bikini y se las envíes – lo último me lo dijo riendo con claras intenciones de cambiar de tema, no pude evitar reír con él.

- Dale mis saludos a mamá, y dile a la tropa de vagos que se quedarán con las ganas de ver chicas en bikini, tropa de pervertidos – le dije riendo.

Son pocas las veces que hablé con mi hermano después de eso, en estos tres meses tal vez una o dos veces por mes, pero luego de que le conectaron la internet nos enviábamos mail muy seguido, era más barato que las llamadas, yo no tenía tiempo para muchas cosas, trataba de sumirme lo más posible en mi trabajo y en las clases, así no tenía tiempo de pensar en nada… ni en nadie. No aceptaría nunca que en quien no quería pensar era en Jacob, nunca lo aceptaría ni a mí misma, la única razón del porque pienso en ese lobo hormonal adorador de sanguijuelas es porque es el alfa de la manada y tiene que cuidar una reserva y a mi hermano pequeño. Nada mas… nada mas… pero aun así lo tenía metido en la cabeza, una vez fue tanta la idiotez de mi cerebro que creí olerlo cerca de la playa, algo totalmente imposible, pero aun así estaba casi segura que era su olor, nadie tenía ese aroma, podría reconocerlo en cualquier parte entre la esencia de cientos de personas.

Ese día caminaba por la playa, mi turno en el restorán comenzaba a las cuatro, así que aproveché mi tiempo libre para recorrer la costa, prefería mil veces correr a toda velocidad, pero no podía hacerlo, muchas veces me sentí tentada de convertirme en lobo y recorrer la cuidad a lo que más dieran mis pasos, pero no lo haría, ya que eso significaría toparme posiblemente con los recuerdos de Jacob, y no era algo que quisiese hacer, solo podía conformarme con correr en las mañanas por la playa, pero ni siquiera a la velocidad que me hubiese gustado… mis pies se mojaban por el mar cuando caminaba esa tarde, miraba el horizonte y no pude evitar recordad la reserva, la extrañaba, llevaba solo un mes lejos de casa y sentía que una parte de mi se encontraba vacía. No niego que en San Diego me sentía un poco más en paz, sobre todo porque las clases de Yoga con Taylor estaban resultando, mi humor estaba mejorando… solo un poco, pero mejoraba.

Mis ojos vagaron por la playa y me fijé en el muelle, varios hombres estaban en el borde de este zambulléndose en el mar, riendo y jactándose de lo que hacían, sonreí en mi interior, el muelle no tenía más de quince metros de alto, el acantilando de la Push tenía por lo menos treinta, quizás cuarenta metros… y yo salté de esa altura, bueno me obligaron a saltar… Jacob… ¿Qué estará haciendo? "¿Y qué me importa eso?" me pregunté a mi misma, obviamente que nada, no es algo que me preocupe "¿entonces porque tienes la mirada triste?"... estúpida voz… me sorprendí al sentir que mis piernas estaban siendo mojadas por agua helada, miré buscando al idiota que me había mojado, pero vi a un par de niños que pasaban corriendo frente mío, ellos con su juego me había bañado, el niño de ojos negros pasó y me sonrió, era como ver a Seth cuando pequeño, yo no pude más que devolverle la sonrisa… ¿Cómo gruñirle?... era solo un niño… suspiré… cuando dije que entendía a Rosalie lo decía enserio, es triste pensar en que no podrás tener hijos porque eres un final genéticamente muerto, el destino así no lo quiso… en mi caso fueron las leyendas… ¿pero que estoy pensando? Yo debiese poder… según las misma leyendas… podría tener… pero solo con…

- ¡Leah! – mierda, salté de la impresión, miré hacia atrás y vi que Loreto se me acercaba – te estaba buscando ¿tu turno comienza a las cuatro? – me preguntó.

- Si – dije por reflejo ya que mi cabeza estaba terminando mi pensamiento "con el único que podría tener hijos supuestamente sería con Jacob" respiré hondo para sacarme la imagen y me helé, el viento había cambiado de dirección y el aroma que llenó mis fosas nasales no fue la del mar, era su aroma, su esencia, su olor.

Sacudí mi cabeza y volví a inspirar sin creérmelo, pero solo me sirvió para afirmar lo que sentí, era al olor de Jacob. Loreto me hablaba pero no escuchaba nada de lo que me decía, miraba en todas direcciones tratando de verlo, la playa estaba llena, y mis ojos iban desde un rostro a otro, parte de mi cabeza pedía a gritos encontrarlo, solo por verlo, con eso bastaba, la otra parte de mi decía que parara de buscar, que se hacía tarde y que tenía que ir a trabajar… que no me haría bien.

- ¿Me estás escuchando? – me preguntó Loreto sacudiendo mi brazo.

- No, no lo estoy haciendo – ella bufó.

- Leah deja de estar donde sea que estas, ¿Cómo no te das cuenta de la hora niña boba? entras en diez minutos a trabajar, Janez me pidió que te buscara para decirte que por favor llegaras un poco antes porque tiene que darte unas indicaciones – me decía Loreto, Janez era mi compañera en el trabajo.

- Dile que estaré allá en dos minutos, tengo que hacer algo antes – le dije comenzando a correr, escuché que me gritaba que no llegaría a tiempo, claro que no para una persona normal, pero si corres como yo lo hago, te sobra el tiempo. Comencé a seguir el aroma a toda velocidad, muchos me miraban extrañados seguramente por mi velocidad, pero no me importó, llegué hasta el muelle, subí y no había nadie, suspiré algo decepcionada, volví a inhalar cerrando mis ojos, seguí sintiendo su aroma inconfundible, apoyé mis manos en la barandilla de madera, pude jurar que estaban tibias, su olor seguí allí y su rastro se perdía entre los edificios, por un momento me dispuse a seguirla, pero solo di dos pasos y me detuve "¿Qué rayos estoy haciendo?" Pensé, ¿Por qué sigo un aroma que lo más probable es que sea parte de mi imaginación? No es que sea probable, Es producto de mi inútil cabeza ¿Qué pasa conmigo? Me gruñí a mi misma y giré sobre mis talones en dirección al restorán, mientras corría hacia mi trabajo sacudía la cabeza… definitivamente me estaba volviendo loca, no pensaba claramente, ya basta de esto… "si estaba aquí era porque algo malo había pasado en la reserva, por eso estaba tan ansiosa por verlo… nada más que por eso" pensaba convenciéndome, "olvídate de esto, él no está aquí, y nunca lo estará, se quedó porque eso quería, se quedo y no me siguió si quiera, él me dejo ir yo debo hacer lo mismo, además no tiene nada que estar haciendo aquí, deja de imaginar idioteces" pensé, además si algo ocurriera Jacob no vendría a verme para decirlo, para eso está el teléfono… no está.

- Al parecer llagamos – me dijo Taylor mirando por la ventana, yo asentí y sacudí mi cabeza sacando de ella esos recuerdo, el bus se estaba deteniendo - ¿estás lista? – me preguntó tomando mi mano, yo lo miré, sus ojos estaban preocupados, yo no deshice su agarre, ya que necesitaba algo de apoyo moral ahora.

- Realmente no – le dije sincera – pero no importa, yo puedo con todo – le dije sonriendo sin ganas mientras me levantaba del asiento.

- Bueno mujer que todo lo puede, será mejor que bajemos – me dijo tratando de sacar mi bolso de las gavetas superiores del bus – no te preocupes, yo las llevo – alegó cuando traté de tomarla – a todo esto, este fin de semana es una buena oportunidad de demostrarle a todo el mundo como cambiaste y lo bien que te hizo mi ayuda – agregó sonriendo, yo le devolví la sonrisa.

- No alardees, mi cambio no fue mucho – contesté empujándolo con mi hombro, pero él tomó mi cintura con uno de sus brazos – no te aproveches de las circunstancias Taylor – dije seria.

- Oh vamos… es una muestra de cariño con un amigo, ¿no hacías esto antes? – Yo negué con la cabeza – pues es una gran manera de mostrar que cambiaste es comenzar a hacerlas… y aceptarlas.

- Me darás varios dolores de cabeza estos días… me las cobraré cuando volvamos a San Diego – le respondí seria, el se echó a reír – no es broma, si te pasas volverás a la cuidad en un cajón de madera o bolsa de plástico – agregué caminando hacia la puerta de salida, él volvió a reír, bajé las escaleras del bus, el escudo de la antigua Leah volvía a su lugar, pero no del todo, solo la parte que me hacía frente a todos la más fuerte e imperturbable, demostraría que mi ida había valido la pena, que mi temperamento estos meses había mejorado, y que nada, absolutamente nada me había faltado estando lejos.


(¸.•´ (¸.• † Lirit † °•.¸: haaaaaaaaa!!!!!!!!!!!!!!!!! Amo a Taylor!!!!!!!!!!!!!!!! lo siento chicas, aun soy total y completamente team Jakob… pero amo a mi nuevo personaje, hice a mi hombre ideal en él y me quedó de lo mejor xD.

Aclaremos las cosas… fue un sueño, UN SUEÑO. Nada mas, una fantasia el casi revolcón que Leah se pegó con Taylor y Jakob (diablos que suertuda), asi que no crean que fue real. Era solo una aclaración

Espero que el viejito pascuero haya sido buenito con ustedes, por mi parte no se portó muy bien, no me trajo el Jakob que le pedi, ni tampoco el Taylor (hablando del actor… aunque mi personaje tambien estaría bueno xD), pero bueno, tendré que pedirlo para mi cumple, aunque no queda mucho tampoco, no mas de un mes… maldición, cumplo 21 y me estoy volviendo vieja

Bueno, dejen revis si les gusta y si no tambien, los comentarios negativos constructivos son buenos

Ha! Y FELIZ AÑO NUEVO!!!!!!

(¸.•´ (¸.• † Agnes †.¸.•: es que acaso nadie leyo cuando leah dice FANTASIA en el cap anterior!????? si solo jue eso!!!!! algo vivida xD pero fantasia al fin!!! kiero decir que de algunos de sus rewis sakamos un par de ideas para mas adelante!! asi que lo digo altiro porque capaz que despues no me acuerde xD =) asi que digo gracias desde ya a las niñas que nos dieron algunas ideas macabras para mas adelante xD y que les parece? xD a mi me gusta mucho tay! jajaja ta genial el personaje y bueno leah es leah, y seth? tan lindo el!!!!! le pego a jake pero se lo tenia merecido ya lo perdono xD chanchanchan que pasara cuando todos la vean? sera distinta? la veran =! lo sabran en el proximo cap xDDD besos atodas y feliz año nuevo!!!!!!!


FELIZ AÑO NUEVO A TODAS LAS LECTORAS Y NO LECTORAS JAJAJ CON SUS LOBOS O VAMPIROS

CON SUS FAMILIAS Y AMIGOS CERCANOS

SE LOS DESEAMOS LIRIT Y AGNES


PROMOCIONES VARIAS

bueno aki les dejo un excelente fancis!! de mi amiga y lectora fey black!!!! aki les dejo el link

http : / / w w w . fanfiction . net /s/5572890/1/

deje el link con espacios asi que hay que sacarlos si no lo piyan asi la esscritora es fey black y el fics se llama "esperanza, secuela de reinicio".

les recomiendo que si no leyeron reinicio haganlo!! porq es uno de los mejores fics q e leido!!! es un JAKE/LEAH muy weno!!!!!!!!

Aqui otro fics q ta muy weno y original =) esta comenzando va en el cap 11 o 12 xD espero lo leah tb es un leah jake!

la escritora es MaLiGnA BlAcK y el fics se llama Hombre lobo en paris xDDDDDDD ta weno =)

http: / / www. fanfiction. net / s /5402859/1/


Gracias a : doble vida, Bonnie Boleyn, Karina Cullen Black, fey black, pazzitta, AndreiiCullenHale, Andrecullen18, Tibby-Trick, Psique46, Sukio, Aligeos, Ellie. thecolou , Prettypurple, Tsuki-no-Haruka, Sophie93, Karmele Black, carichoextremo,Polynessia,piinkblaCk,Karmele,diosapagana,MaLiGnA BlAcK,Dark-Shinda,JoseCullenGD POR LEERNOS Y DEJARNOS COMENTARIOS SIGAN ASI!!!!!!

si hay alguien que nos lee pero no esta en la lista pues diganlo si quieren aparecer!!!!!!!!!

Seguiremos respondiendo los rewis a todas y cada una de ustedes!!! besos!!!

PUEDEN DEJAR REWIS AUNQUE NO ESTEN REGISTRADAS EN EL FANFICTION ASI QUE NO HAY ESCUSA PARA NO HACERLO!!!!!!!!!!!!!!!!