*ACLARAMOS QUE LOS PERSONAJES SON DE MEYER AL IGUAL QUE LA IDEA ORIGINAL, EL CAMBIO EN LA HISTORIA ES FRUTO DE NUESTRA LOCURA COMPARTIDA XD
°.¸¸.·´¯`»«´¯`·.¸¸.° CHAPTER 31: inesperadas peticiones °.¸¸.·´¯`»«´¯`·.¸¸.°
Leah POV
Al poco rato de haber llegado se anunció la llegada de los recién casados. Se veían felices, era la primera vez desde que todo esto comenzó que veía a Sam sonreír de esa forma, por un instante podría decirse que nada de la imprimación había pasado, que el hecho de que tuviese que proteger a la reserva de un ataque de vampiros no existía, nada, ningún problema que habían hecho de ese animal un verdadero animal habían ocurrido alguna vez… era como si fuese el final de una historia, la historia de Sam y Emily… y mi prima, a la cual adoraba a pesar de que a veces quise matarla, tenía su "felices por siempre", al menos una de nosotras lo tendrá. Una punzada de celos atravesó mi estómago, fue como una lanza que hizo que me estremeciera, no tenia rabia, ni rencor, solo celos, ganas de tener lo que ella tenía, sacudí mi cabeza para sacarme la idea de que ella posee lo que yo ambiciono, un hombre que la ama y la amará por siempre y un final feliz luego de la tormenta, primero al chico y ahora su final feliz … si me sale con que está embarazada juro que me amarro a las vías del tren con cadenas de hierro, cualquier cosa con tal de desaparecer del mapa. Dejaré de pensar en eso. No quiero enfadarme el día de hoy.
Emily se sentó a mi lado en la mesa y me dio una enorme sonrisa al verme. Yo le traté de devolver otra lo más convincente que pude ya que los pensamientos anteriores aun hacían eco en mi cabeza, pero mi prima tan empática como es no me creyó.
- ¿todo bien? – me preguntó ella, con alguien así no se puede, hasta el día de su boda se preocupa por mí.
- Claro, ¿Por qué no he de estarlo? estuve en una boda metida en un vestido y maquillada por sanguijuelas, y ahora estoy en una fiesta con el mismo vestido, el mismo maquillaje y las mismas chupasangres escociéndome la nariz, estoy segura que apestaré a muerto viviente por semanas… pero si ignoramos eso puedo decir que estoy de maravilla – dije sarcásticamente.
- Si quieres irte lo entenderé completamente – dijo ella tratando de sonreírme pero sin lograr parecer feliz con la idea, y yo me sentí culpable por la ironía que dije, esto de volverme blanda me está cansando.
- No seas ridícula, quiero probar el menú, muero de hambre y no tengo ganas de llegar a cocinar, además no viajé casi 24 horas solo para verte decir el "Si" – le dije, ella me sonrió nuevamente y suspiró, eso significa que va a decir algo cursi que sabe que no me gusta pero lo hará igual.
- Gracias por todo…
- Si te pones sentimental me voy aunque tenga hambre – dije interrumpiéndola, ella tapó su boca con las manos e hizo un gesto como si cerrase un cierre en sus labios – mejor, sabes que odio ese tipo de discursos, no sé porque insistes – Emily no dijo nada, solo me sonrió como siempre lo hace.
Todo el mundo estaba sentado, los chupasangre en la esquina izquierda de la mesa, los lobos en la esquina derecha y el resto de los invitados que eran humanos al medio de ambos, era como ver mesclado el agua con el aceite con el muro de Berlín en medio ¿será buena idea que las sanguijuelas estén sentados cerca de los humanos?, nosotros al estar al medio del semicírculo teníamos justo al frente una escenario donde había un piano y una DJ. De alguna forma Embry tomó el micrófono y habló por él como si fuese un gran animador de eventos, por favor si ni su mama lo conoce, con suerte animaba los cumpleaños y eso era solo por las imbecilidades que hacía.
- Hola a todo el mundo, en nombre de todos los invitados quiero felicitar a los recién condenados – dijo haciendo que la mayoría se riera, la estridente carcajada de Brody y Jared solo fueron comparables a la que tuvo el gigante de los Cullen, Sam bufó y Emily solo sonrió, como siempre – no, broma, en serio felicidades por su matrimonio chicos, ahora quiero pedirles que se acerquen a la pista de baile para deleitarnos con su gracia en el vals.
Los novios se levantaron y fueron al centro de la pista tomados de la mano y mirándose a los ojos siempre, no sé cómo aun no se tropiezan, al mismo tiempo un piano comenzó a tocar el vals de los novios, nuevamente Edward hacía gracia de sus talentos musicales, sanguijuela talentosa.
Podía ver como los casados daban vueltas por el escenario como si nada mas importara en la vida, no eran los más impresionantes bailando, claro que los lobos gozamos de una gracia extraña estando fuera de fase, la normal torpeza que teníamos al ser humanos normales se iba al momento en que nos transformábamos por primera vez, pero creo que a nadie le importaba eso cuando se daban cuenta de que mirándose estaban dentro de una burbuja a la que nadie podía entrar, se notaba que mientras bailaban no estaban en el mismo sitio que nosotros, se encerraban en una mundo aparte en el cual vivían ellos sin nadie más que pudiese intervenir en la conexión que ellos tenían.
- Se ve que se aman – dijo Taylor a mi oído haciendo que me sobresaltara, me volteé para mirarlo y me encontré su rostro muy cercano al mío.
- Si – fue lo único que pude responder echándome hacia atrás un poco.
- Se que no es el momento… pero… ¿Qué pasó entre Sam y tú? – volteé mi vista para poder mirarlo nuevamente ¿Qué sabia él de eso? ¿Acaso Seth le había dicho algo sobre mi historia con Sam? No lo creo.
- ¿A qué te refieres? – le pregunté haciendo como si no supiese de que hablaba, pero la verdad es que no sabía si decirle… ahora que lo pienso… da lo mismo si lo sabe o no, después de todo es un tema cerrado para mí.
- No soy tonto Leah, se que pasó algo entre ustedes dos, no tengo idea que es…
- Eres demasiado perceptivo para mi gusto – le interrumpí rápidamente antes de que empezara a lanzar hipótesis.
- Mentira, te gusta eso de mi y no me lo puedes negar – me dijo seguro y con una sonrisa en su rostro, aunque no quiera admitirlo tenía razón, no podía negarle eso, su percepción me gustaba, más que nada por el hecho de que a pesar de que él avistaba cosas, no me hostigaba con preguntas o se alejaba temiendo las respuestas. Hay veces en las que pienso que Taylor sabe que soy diferente al resto, y aun así no dice nada, aun así está tratando de quedarse a mi lado… y yo aun sin enamorarme de él. Demonios…
- Es una historia larga – le dije finalmente.
- Resúmela – lo quedé mirando… hay veces en las que si me hostiga con sus preguntas…
- Con Sam estuvimos a punto de casarnos – le dije, él me miraba pero yo solo tenía mi vista fija en la pista de baile por lo que no vi la reacción en sus ojos – unas semanas antes de la boda… él terminó conmigo, dijo que ya no me amaba como antes. Se había enamorado contra su voluntad de otra persona…
- Emily – completó Taylor con un tono serio en su voz, pude ver por el rabillo de mi ojo como empuñaba su mano, por algún momento lo vi temblar y tuve la impresión de que se transformaría… pero eso era imposible.
- Si – respondí en un susurro, me mantuve unos segundos en silencio, fue él quien rompió el silencio.
- ¿Te dejó de amar de un día para otro? ¿Cómo es eso posible?... yo… eso quiere decir que él no estaba realmente enamorado de ti… solo jugaba contigo…
- No, no es tan así – comencé a justificarlo, no sé porque pero lo hice, después de mucho tiempo entendí que las cosas no fueron de esa manera, si no que más complicadas - es solo que no me amaba lo suficiente como para elegirme a mi – terminé recordando ese fatídico día, y a la vez rememorando cuando Bella se lo dijo a Jacob, por algún motivo sentí el dolor de ambos en mi pecho como si fuese propio, pero me recordé a mi misma que hace tres meses me desligué de esa responsabilidad, el dolor de Jacob ya no es mío.
- Por eso te duele estar aquí en la Push – me dijo, no era una pregunta si no una afirmación, su mirada estaba fija en la mía, en sus ojos no había lástima como la hubo en la gente de la Push cuando pasó todo lo del plantón de Sam, si no que rabia por lo que me habían hecho, inclusive había un tinte de apoyo en esos ojos verdes.
- No, eso es algo ya superado, si no fuese así no sería la madrina de la boda ¿no crees? – esa razón ya no es la que me mantiene alejada de la reserva, inconscientemente mis ojos se posaron en Jacob, quien estaba en una de las esquinas de la gran mesa hablando con Bella… imbécil arrastrado.
- Eres muy valiente – dijo Taylor sacándome de mis pensamientos, volví mi mirada hacia él. Sus ojos me miraban de forma tierna – aunque no lo aceptes eres más bondadosa de lo que aparentas.
- No lo soy.
- Si lo eres.
- No lo soy.
- Si lo eres.
- No lo soy.
- Si lo eres y te diré porque – dijo él antes de que yo siguiera negándome a su afirmación, su mirada se volvió aun más intensa, tomó mi rostro en sus manos de forma tierna y me obligó a mirarlo fijamente – a pesar de que, según tu, nadie te quiere aquí, a pesar de que no querías volver, a pesar de que aun te duele verlos tan enamorados y a pesar de que algo en este sitio te daña… volviste para hacer feliz a tu prima… la mujer que te robó el novio y con el que acaba de casarse. Volviste porque la quieres hacer feliz – me dijo quemándome con esos iris verdes y acariciando mi mejilla con su pulgar.
- No se lo digas a nadie o perderé mi reputación de temible en este sitio – le dije suspirando algo derrotada, él se rió por mi comentario pero no soltó mi rostro, yo lo seguí mirando, directo a sus pupilas ¡¿Por qué la imprimación no llega?!
- No lo haré, a cambio quiero que pienses en una petición que te quiero hacer.
- Oh no – dije – nada bueno sale del brillo en esos ojos.
- No es nada malo, y solo ocurrirá si tu quieres, nunca te obligaría a nada – me dijo, yo no supe que decirle, la verdad es que me intimidaba un poco lo que fuese a pedir – quiero que…
- ¿Interrumpo? – le voz de mi hermano me hizo saltar y alejarme un poco de Taylor, no me había dado cuenta que el vals de los novios ya había acabado ni que nos encontrábamos tan cerca el uno del otro – Leah, ¿bailamos? – preguntó Seth tendiéndome la mano.
- Ni de broma – le dije arrugando el ceño, este niño está loco para pedirme algo así.
- Vamos no seas mala, baila conmigo – volvió a decir Seth cono ojos de lobo mojado.
- Olvídalo pequeño diablo, ni aunque me pongas esos ojos de lobo triste – no tenia intensión alguna de bailar, menos enfrente de todos, no es que sea mala bailando, es solo que… simplemente no.
- Te dije que no aceptaría – dijo de pronto Paul a un lado de nosotros, ¿Cómo lo hará para llegar a fastidiar siempre el asunto? – ella no baila.
- Si lo hace – le respondió Taylor contradiciéndolo, yo lo miré pidiéndole que no contara nada, no querían que supieran que por alguna extraña razón Taylor me convenció a bailar, pero él no se percató de mi silenciosa petición, es más me ignoro divertido – ella ha bailado conmigo en San Diego ¿recuerdas esa noche en la que practicamos Salsa? – preguntó mirándome, sentí que todos hacían lo mismo, yo bufé por lo bajo.
- ¿Salsa? – preguntaron Paul y Seth al mismo tiempo con ojos llenos de sorpresa.
- Era una terapia de relajación, botar tenciones mediante el baile – dije – además a ustedes que les importa si bailo o no, no se metan donde no les importa par de animales.
- ¿Bailas con él una salsa y no puede hacerlo conmigo que soy tu hermanito hermoso que te quiere con el alma en un simple vals? – preguntó Seth poniendo ojos de perro ahorcado.
- No trates de usar esa mierda psicológica conmigo – le dije, sin pensarlo me había enojado y la Leah de antes estaba volviendo, adiós al trabajo de meses, solo 24 horas en la Push me hacían volver.
- Leah tiene dos pies izquierdos por eso no quiere – dijo Paul sonriendo mostrando esos colmillos que pronto sacaré de raíz con mis propias uñas.
- No los tiene, me lo ha demostrado – me defendió Taylor, yo lo miré tratando de amenazarlo con los ojos para que se callara ya estaba dando demasiada información, pero no hubo caso, nota mental: cocerle la boca a Taylor apenas lleguemos a San Diego.
- Me cansaron, Seth vamos antes de que mate a estos dos… y a ti de paso – dije levantándome de mi silla y caminando hacia la pista de baile, mi hermano sonreía una vez que me tomó para bailar.
- No te enojes Leah, Alice me dijo que se arruinaba el maquillaje si lo hacías – dijo mi hermano tomando mi cintura y elevando mi mano.
- ¿Estás teniendo consejos de maquillaje de una vampiro? – Pregunté ceñuda - ¿desde cuándo eres gay?
- No me lo dijo a mi realmente, le dijo a Bella – Seth estaba sonriendo, le entretenía mi molestia al parecer – lo cual yo escuché y asumo que las reglas de maquillaje afectan a todos por igual.
- Me da lo mismo.
- Leah – dijo él de pronto.
- ¿M?
- ¿Eres feliz en San Diego? – me preguntó, yo lo quedé mirando algo asombrada por su pregunta, la cual no me la esperaba.
- ¿Porque lo preguntas? – se encogió de hombros y desvió la mirada, luego de unos segundos volvió a mirarme dando un gran suspiro, como si estuviese pensando las palabras a decir.
- Se que eres fuerte, y que frente a todos dices y aparentas ser la súper mujer lobo, la arpía que nadie daña y todo eso, pero… sé que no la has pasado bien, desde hace mucho tiempo que todo lo malo te pasa a ti, esto de la mujer imperturbable es solo una coraza – me dijo, yo seguía sin palabras, sin dudas estos tres meses habían hecho de mi hermano un hombre maduro, se que antes de irme le pedí que fuese fuerte…pero nunca pensé que pasaría finalmente y me sorprende que haya ocurrido, no sé como sucedió – si fuese por mí, tu estarías con Jacob – una puntada me atravesó, es la primera vez que mi hermano me dice tan directamente eso y no sé como tomármelo – pero más importante para mi es que seas feliz sin importar con quien… para mí lo más importante es tu felicidad, me costó entender que tenías que irte para saber lo que era estar más tranquila…
- Seth…
- Tengo claro que te irás el día de mañana y que no te veré en mucho tiempo más… pero eso se compensa con que estas bien allá… porque lo estás ¿cierto? – Yo seguía callada – hermana… Lee mírame bien ¿eres feliz? – yo pensé un momento en las palabras de Seth ¿soy feliz allá? Más tranquila de eso no hay duda, mi temperamento ha cambiado, y Taylor me hace bien, me calma, me hace sentir algo mejor… pero… ¿soy realmente feliz? ¿Es esa palabra la que puedo usar para describir el cómo me siento? No lo sé… creo que ya ni si quiera se cuando lo soy, llevó demasiado tiempo sin experimentar una sensación de esas.
- Si – dije sin pensarlo y sin poder mirarlo a los ojos directamente, más que nada para que mi hermano pequeño se quedara tranquilo, aun no sabía la respuesta a su pregunta, no la había pensado, solo me preocupaba estar más tranquila, la palabra feliz nunca pasó por mi cabeza, pero no podía decirle a él sobre mis dudas, eso lo preocuparía aun mas. Tarde o temprano me daría cuenta de cuál era la respuesta, al menos eso espero, entonces me prometí a mi misma que se lo diría personalmente, sin importar cuál sea la respuesta.
- Me alegro mucho – dijo sonriendo, pero sin que la felicidad llegase a sus ojos, yo sabía la razón, que estuviese feliz en otro sitio significaba que inevitablemente me volvería a ir, alejándome de su lado, cosa que a él no le gustaba nada, y a mí tampoco, si había alguien a quien amaba con toda mi alma era el niño que me tenía en brazos, por mi hermano podía dar la vida si fuese necesario, y separarme de él era un precio alto que debía pagar por estar… tranquila…
- Señores y señoritas en la pista de baile, hagamos algo entretenido y cambiemos de parejas ¿bien? – la voz de Embry resonando por el micrófono me hizo girar a verlo, se estaba tomando el papel de animador bastante enserio, Seth tomó mi cintura y sin previo aviso me empujó hacia el lado izquierdo de forma un poco brusca haciéndome chocar con algo.
- ¡¿Pero qué mierda Seth?! – exclamé apoyándome sobre aquello con lo que había chocado, pronto me di cuenta que me estaba sosteniéndome de la solapa de una chaquetilla de terno, elevé mis ojos y me encontré con los negros ojos que había esperado desde que pisé la Push – Jacob – susurré.
- Leah – su voz era seria y ronca, luego de salir de mí impresión lo miré de vuelta. ¿Qué se cree en venir a hacer que mi hermano me empuje de esa forma solo para bailar conmigo? – No me mires de esa forma, Seth y Bella se confabularon para hacer esto, yo no tengo nada que ver – me dijo, yo busqué a mi hermano con la mirada y estaba al otro lado de la pista bailando con la chupasangre nueva de Isabella Swan, el muy imbécil me sonreí desde donde estaba, había escapado el cobarde porque sabía que lo molería a palos si lo tenía cerca.
- Le romperé el cuello apenas lo tenga cerca – susurré.
- Lamento que sea tan malo bailar conmigo – me dijo Jacob, me había olvidado con quien estaba, elevé mi vista y me encontré con unos heridos ojos negros que me miraban fijamente, quise decirle que no era para nada malo estar rodeada por sus brazos y sentirlo de esta manera, sentir su calor cerca de mi piel, su mano en mi espalda desnuda, su otra mano sosteniendo la mía para bailar y su corazón latir tras esa camisa blanca que tan bien le quedaba… ¡para!, Leah, ¡sácate esas sensaciones de la cabeza!
- No me queda de otra – dije con el sarcasmo que siempre tenía cuando estaba con él – ya que el muerto de mi hermano me hizo esto tendré que hacerlo – Jacob no me dijo nada, solo bufó algo que no pude entender.
Bailamos un momento en silencio, la canción se me estaba haciendo eterna por el incómodo silencio, pero parte de mi no quería que esa pieza se terminara. Estaba de lo más cómoda allí, nunca antes había estado en brazos de Jacob, al menos no desde que todo esto de la licantropía comenzara y menos bailando de esta manera.
- Te ves bien en ese vestido – me dijo Jacob de pronto, ese halago me hizo temblar – al menos es mejor que las atrocidades que siempre vestías, los que parecían más harapos que ropa – que rápido era capaz de arruinar un buen comentario.
- Pues tú te ves mejor como lobo que como humano pero que se le va a hacer – dije, era una completa mentira, pero tenía que responderle con algo. Desvié mi mirada y noté algo en el brazo de Jacob, la pulsera que hace tanto tiempo le había enviado se asomaba por debajo de la manga de su camisa – la pulsera – susurré para mí, pero él me escuchó ya que inmediatamente bajó el brazo.
- Si… este… gracias por eso – me dijo sin mirarme, pero tampoco me había soltado de la cintura, por lo que seguíamos bailando, ahora el me tenía abrazada con ambos brazos mientras yo tenía mis manos apoyados en su pecho.
- Pensé que no la usarías – le dije, él me miró por unos segundos y me perdí en sus pupilas, una sensación de miedo, dolor y añoranza se colaron en mí.
- ¿Por qué me la enviaste? – me preguntó firmemente, y yo también me había hecho en más de una ocasión la misma pregunta, aun no tenía una respuesta, a pesar de todos estos meses aun no sabía el porqué de mi arrebato ese día pero de lo que si estaba segura es de que no podía confesar que un estúpido sueño tenía toda la culpa ¿porque solo lo soñé yo? ¿No?
- No tengo idea – le dije – fue una de esas veces en las que no piensas y solo actúas.
- ¿Pero porque a mí? pudiste dársela a Seth.
- ¿Es esto un interrogatorio? – Pregunté cansada de que me pidiera una respuesta que no tenía –no te tengo por qué decirte porque hago o no las cosas ¿tú porqué la usas? si no te gusta pues no la uses y déjala por ahí.
- No tengo idea, es una de esas veces en las que no piensas y solo actúas – dijo usando la misma respuesta que yo, eso me estaba sacando la paciencia que tenia, la cual ya era poca, es increíble como mi grado de tolerancia se achica al mínimo cuando estoy con Jake.
- Tú tienes muchas de esas veces – le dije – ahora que lo pienso tu no piensas.
- Tu vuelta es muy útil si la usas solo para decirme que no pienso ¿no harás nada productivo además de insultarme? – me preguntó con algo de frialdad y seriedad, ¿qué más quiere que le diga "Jake te extrañe"?
- Golpearte me suena tentador pero no quiero arruinar la fiesta de Emily, ella no tiene que pagar que tú seas un imbécil – me estaba enojando a pesar de que usaba todas las técnicas de Taylor para mantenerme calmada, ¿Qué rayos pasaba con él? Se notaba enojado, ¿será por mi vuelta? Puede ser, él hace un tiempo me sacó de la reserva con un mandato de alfa y yo tres meses después volví rompiendo esa orden, aunque no sentí como si la hubiese desobedecido, pero aun así, puede que él lo tome como un desacato a su autoridad de alfa… y sinceramente me importa una mierda lo que él y su estúpido ego machista piensen… si él quiere estar con sus vampiros yo puedo estar donde se me pegue la gana, ¿qué le pasa al imbécil al pensar que puede seguir controlándome ahora que ya estoy lejos y que vengo solo de visita?
- ¿Cómo es que cada vez que hablamos terminamos peleando? – preguntó Jacob de pronto mirando hacia la nada con algo de tristeza y frustración en su voz.
- Tu empiezas – le contesté fríamente, él se volteó a mirarme y arrugó el entrecejo.
- Claro que no, peleas con todo el mundo por lo tanto la que tiene problemas aquí eres tú no yo.
- ¿Qué demonios te pasa? – le pregunté indignada, claramente esta conversación no estaba saliendo como yo quería o como había pensado, el problema no es mío, si fuese por eso… - no peleo con todos, solo con la gente de la reserva – porque con Taylor no peleaba, y con Loreto tampoco.
- Claro… había olvidado al extranjero ese – dijo Jacob de modo despectivo.
- Se llama Taylor – le discutí – y es verdad, con él rara vez discuto.
- Me importa poco como se llame – ladró – no puedo creer que hayas invitado a alguien ajeno a la reserva, ¿quieres que descubran lo que somos? La existencia de todos nosotros… ¿vampiros y licántropos? ¡¿Cómo tan inconsciente?!
- Mira grandísimo idiota, si hay alguien en quien confío ese es Taylor – le dije elevando mi tono de voz, estaba segura que la mayoría podía escucharnos discutir, pero en esos momentos me importaba poco, solo quería dejarle unas cosas en claro a este alfa en decadencia, sé que no conozco a Taylor desde hace años, pero algo en él es diferente, sé que no dañaría mi confianza si supiese que no soy una humana completa, algo en mi lo sabe, como alguna vez algo en Jacob supo que Bella tampoco lo traicionaría al saber nuestro secreto – estoy segura que si él supiera algo no diría nada.
- No lo puedes saber, ese es un extranjero, un extraño, no lo conoces lo suficiente como para asegurar algo así.
- ¿Qué sabes tú? No tienes idea de lo que se y lo que no, él es de mi confianza sea que te guste o no, además lo que me pasa con Taylor no es tan diferentes a lo que te pasó con la depresiva de Isabella Swan, le contaste todo sin conocerla mucho y no pensaste lo mismo que me estás diciendo en ese momento – rugí, mi tono de voz escupía veneno de la misma forma en que lo hacía antes de irme a San Diego – además, ¿Qué te importa que descubran la existencia de esos chupasangres?... ¡oh! Pero si es obvio proteges a la neófita de los Cullen como buen perro faldero que eres.
- No metas a Bella en esto.
- Entonces no metas a Taylor.
- Lo meto si quiero.
- ¡No tienes derecho! – grité empujando su pecho, Jacob soltó mi cintura y yo retrocedí unos pasos, nos mirábamos fijamente, porque no tenía derecho a meterse en mi vida, a odiar a alguien solo porque venía a acompañarme, ese imbécil no tenía derecho a tratarme de la forma en la que lo estaba haciendo. Nuestros ojos tiraban chispas tratando de competir cual de los dos estaba más enojado, su mirada tenía miles de sensaciones, al igual que la mía, pero en mi, además de la rabia, me embargaba la pena, había esperado tanto volver a verlo y todo había acabado en una estúpida discusión, la cual nos está distanciando más aun de lo que antes estábamos, me sentía impotente frente a esa situación ¿Qué hacer? ¿Qué decirle? ¿Cómo detener esto? No podía, así de simple, él no solo estaba enojado por mi vuelta, sino que también por traer a alguien ajeno a la Push, ¿Por qué? ¿Qué le importaba a Jacob si traía a alguien más?... por su puesto, está preocupado de Bella, de que la descubran, a ella y al resto de sanguijuelas asquerosas que se volvieron sus amigos.
- ¿Por qué volviste? – me preguntó, me dio la impresión de que la frase continuaba, pero que se había quedado en esas tres palabras, esa simple frase que me confirmó que Jacob no me quería en la reserva. Una lanza atravesó mi pecho y me partió en dos el alma y sentí como las traicioneras lagrimas de furia quieran salir de mis ojos, él no me quería aquí y eso lo tenía muy claro, pero en el fondo pensaba que quizás al verme de nuevo nos perdonaríamos, como cuando me fui, ese día se tenía que haber quedado todo perdonado, sentí una tristeza enorme en el pecho y mi agujero se intensificó, esto de guardar esperanzas es una endemoniada estupidez, al final todo termina mal.
- Eres un maldito…
- ¿Puedo bailar con la señorita? – la voz de Taylor interrumpió mi cadena de improperios, Jacob se volteó para verlo. Él yacía a su espalda y miraba seriamente a Jacob, la pregunta había sido una mera formalidad, estoy segura que las intenciones de Taylor eran solo interrumpir nuestra pelea.
- No te metas extranjero – le escupió entre dientes Jacob.
- Mi nombre es Taylor ¿o tu inteligencia no da como para recordar mi nombre? – me sorprendí al escuchar eso, por lo general Taylor nunca insultaba a alguien ni de la mas mínima manera, al contrario, solía detenerme a mi cada vez que lo iba a hacer, Jacob se volvió para quedar completamente frente a él.
- No eres lo suficientemente importarte como para recordar tu nombre – escupió nuevamente Jacob, pero Taylor ni se inmutó, yo seguía allí al medio de la pista parada sin moverme, por un momento me fijé que algunos que estaban en las mesas nos miraban serios, los de la manada de Sam escuchaban atentos, esperando el momento en el que tuviesen que intervenir, por si las cosas se salían de control, por otra parte, los Cullen también nos miraban, algunos serios y otros, como Emmett, sonrientes, seguramente ese gigante espera una pelea, los humanos no se habían percatado de lo que pasaba.
- Pues si no lo soy para ti me da lo mismo – respondió Taylor – mientras a Leah le importe el resto al diablo, aunque al parecer eres el único, todos aquí saben cómo me llamo, incluido tu padre.
- No te metas con mi familia maldito arrogante, además Sam te odia igual que yo.
- Él no cuenta, es igual de idiota que tu – Jacob lanzó un gruñido desde el fondo de su garganta caminando un paso hacia Taylor, este no se movió un centímetro de su lugar.
- Ser de ciudad no te hace más inteligente, extranjero – la última palabra fue dicho por Jacob como si se tratara del peor término escrito en el diccionario, noté como sus manos comenzaban a temblar, las empuñaba tratando de contener los temblores que amenazaban con hacerlo explotar, pero no surtían mucho efecto.
- Claro que no, pero me ayuda a saber cómo tratar a las mujeres, deja tranquila a Leah ¿me escuchaste? Ella no está sola – la voz de Taylor tenía un tono de amenaza que nunca había escuchado en él, a un humano cualquiera lo hubiese intimidado hasta la médula, pero no ha Jacob, el cual es un licántropo y alfa de una manada y por lo tanto el lobo más fuerte de la misma, una amenaza de alguien humano no significaría nada para él, Taylor no sería nada en una batalla contra Jacob, maldición ahora que lo pienso, alguien puede morir si las cosas se salen de control, y ese será el de la especie más débil, dios Taylor…
- No me digas que hacer y que no, Leah se puede defender bastante bien sola así que no la trates como si necesitara compañía – las manos de Jacob temblaban cada vez más, pensé por un momento lo que había dicho, es verdad que me cuido sola, siempre lo he hecho, pero que Taylor dijese que estaba conmigo era algo que nadie había dicho nunca por mí, al menos no desde que mi padre había muerto y Jacob solo me dio ese tipo de apoyo frente a los ancianos cuando les llevamos la noticia de la convertida de Bella pero en esa oportunidad él me necesitaba y sus palabras fueron "si ella se va yo también" o algo así, pero no, no es lo mismo, solo lo dijo porque me necesitaba para no derrumbarse, además que yo le había dejado claro que me debía estar en esa reunión, habíamos pasado por mucho para que me dejara fuera… ese día sentí su apoyo, pero fue un sentimiento que no duró más de unos minutos, Taylor me lo recordaba cada día desde que nos conocimos, pensé por un segundo lo bien que se sentía el tener a alguien velando por ti, pero todo ese pensamiento duró solo un segundo ya que en mi solo estaba el miedo de que en cualquier momento Jacob fuese a cambiar – además ella no es tuya.
- No veo que sea de tu propiedad, por lo demás ella no es un objeto – Taylor se estaba acercando peligrosamente a la posición de Jacob, estaban a solo unos pasos de distancia, si Jacob se transformaba podría matarlo y dejarse al descubierto ¿tenía que ser él quien fuera el que entraba en fase más rápidamente? Ni yo con mi velocidad podría aventar a Taylor antes de que Jake lo hiciera pedazos – madura y aprende a tratar a una dama.
- Yo te voy enseñar… - dijo Jacob dando un paso y tomando a Taylor de la chaquetilla del terno elevándolo un poco de modo amenazante, yo me moví más rápido que nunca y tomé los brazos de Jacob alejándolos del cuello de Taylor.
- ¡Basta los dos! – dije empujando a Jacob, luego de forma inconsciente tomé el pecho de Taylor y lo alejé, es obvio que si hago lo mismo con Jacob los resultados serían nulos, él no me tomaría en cuenta por ser un arrebatado, pero Taylor si lo haría, y lo hiso, me miró directo a los ojos y relajó su postura mientras se arreglaba la chaqueta, inclusive me sonrió levemente, pero solo un segundo antes de volverse serio nuevamente, desvié mi mirada y me concentré en Jacob, él veía mis manos en el pecho de Taylor y luego se fijo en mis ojos, puede notar la pregunta escritos en los suyos "¿por qué?" – no sean unos niños y dejen de pelear, además hablan de mi como si no estuviera y eso no es nada agradable, no soy un premio o algo así par de machos, y claramente no soy una damisela en peligro así que déjense de estupideces
- Tu amiguito comenzó, nadie lo invita y mete su lengua donde no debe.
- Si no dirás algo inteligente será mejor que guardes la tuya niño – bramó Taylor haciendo referencia a la edad de Jacob, a pesar de que no la aparentaba y que perfectamente parecía de 23 como Taylor, este último sabía que Jacob tenía 6 años menos que él y le hizo notar ese detalle.
- No… me hagas… enojar – jadeó Jacob en un claro intento por controlar las convulsiones que tenía.
- Ya basta – Sam se había acercado y puso su mano en el hombro de Jacob para tratar de contenerlo – no quiero peleas en mi boda ¿está claro? – continuó pasando su mirada de Jacob a Taylor.
- Dile a este que se vaya – gruñó Jacob apuntando a Taylor, no sé qué pasó conmigo en ese momento, pero no quería quedarme con Jacob a solas nuevamente, no podría soporta que me pidiera explicaciones del porque volví, o que me volviera a echar de la Push pero de forma permanente, no toleraría que me quitara mi libre albedrío otra vez, lo mejor sería que yo también me marchara
- es mejor, pero si Taylor se va yo me voy con él – dije poniéndome frente al nombrado, este en un acto que no me esperé abrazó mi cintura y me acercó a él de forma posesiva, algo que no me gustó del todo, pero que prefería callar. Jacob nos miró y prendió sus ojos en furia.
- Al diablo con ambos – rugió Jacob volteándose y caminando fuera de la carpa, Sam me miró y suspiró moviendo la cabeza reprobatoriamente.
- Es mi boda – respiró como tratando de calmarse - no diré nada.
- No tienes derecho a decirme nada y sabes bien el porqué – le dije, y claro que lo sabía, él ya no era mi alfa, por lo que no le debía respeto alguno, él no podía darme un sermón como habría hecho antiguamente siendo mi alfa.
- San Diego solo ocultó a la antigua Leah, se ve que después de todo no has cambiado en nada, la arpía sigue donde mismo – dijo serio, pero sus palabras me quemaron hondo después de todo ¿de verdad jamás podre sacar a la arpía en mi?
- Piérdete y muérete en el proceso – respondí. Sam simplemente se volteó y caminó hacia Emily quien miraba atentamente el suceso, yo me sentí mal al armar una escenita como esa en medio de su boda, por lo que modulé un "disculpa" con mis labios, ella solo asintió y sonrió dándome a entender que no le había molestado, no sé que tiene en la cabeza esa niña, pero definitivamente hay algo malo, yo no habría perdonado una cosa así en mi boda, pero bueno, ella no es yo y ese es su mejor virtud. Suspiré sonoramente y relajé mis hombros, Taylor, quien aun me abrasaba me giró repentinamente y sin que pudiese anticiparme a nada me abrazó por los hombros hundiendo mi cabeza en su pecho.
- Discúlpame – susurró – no debí comportarme de esa forma, pero no soporté ver cómo te trataba, además del hecho de que me atraes, te quiero como una amiga, y como tal tenía que defenderte, lamento si te incomodé de alguna manera – solté mi respiración aliviada, él había dicho "atraes" no amor ni nada por el estilo.
- No te preocupes, es algo común en este lugar, me sorprendió que hubieses sido tú, el señor de la relajación, quien estallara primero, deberías intentar practicar algunas técnicas de las que enseñas – bromeé para tratar de aligerar un poco el ambiente, él sonrió por el comentario.
- ¿Y funcionan?
- No mucho, pero en una de esas tienes suerte y te ayudan a no estallar.
- No estallé, mira Leah Clearwater, tu nunca me has visto enojado, cuando lo hagas comprobaras que me convierto en un perro rabioso – yo solté una carcajada, si tan solo supiera él que cuando yo me enojo me convierto en una loba iracunda, pero de forma totalmente literal – no te rías lo digo enserio
- Claro, claro, tiemblo de miedo – dije.
- deberías temblar de pavor, no solo lo digo por el miedo que doy cuando me enojo, sino porque quiero que entiendas que no estás sola, yo estoy contigo
- No soy una niñita débil a la cual deban salvar.
- ya lo sé, pero acostúmbrate a tener a alguien que te apoya y que trata de protegerte aunque no lo necesites – respondió, las cosas se habían calmado un poco y yo me había relajado, Taylor aprovechó el momento para bajar sus manos recorriendo completa y suavemente mi espalda hasta apoyarlas en la parte baja de esta entrelazando sus dedos, yo elevé mi mirada para encontrarme con unos juguetones ojos verdes
- Si estás esperando que te abrace como tú lo haces más vale que te sientes a esperar porque te saldrán raíces – le dije.
- Oh vamos, no es algo tan malo, piensa que estamos bailando en una boda, que necesito consuelo porque acabo de estallar, y que requiero de tu apoyo moral para decir lo que debo decir – me dijo, la oración comenzó con una sonrisa en su rostro, pero terminó con un Taylor serio y pensativo.
- ¿Qué tienes que decir? – pregunté sin mover mis manos de su pecho.
- Leah… abrázame – ordenó - no te pediré matrimonio si eso es lo que te asusta – mierda, algo me va a pedir, yo dudé mucho antes de mover mis manos y pasarlas por su cintura enredando mis dedos en su espalda, la curiosidad podía más que el temor a lo que fuese a decirme.
- Lee… cuando comenzamos a hablar en la mesa y antes de que tu hermano nos interrumpiera quería pedirte algo, y bueno, aprovechando las circunstancias te lo digo ahora – comenzó a decir mientras que mi corazón comenzó a acelerar – creo que te he dejado bastante en claro que tú me atraes de todas las formas posibles, y créeme cuando te digo que quiero que sea más que una atracción de mi parte… es por eso que quiero que cuando volvamos a San Diego aceptes ser mi novia…
- ¡¿Qué?! – Grité interrumpiéndolo, varios humanos se voltearon a verme - ¿Qué miran ustedes? Concéntrense en bailar metiches – les gruñí.
- No tienes que exaltarte de esa forma.
- Taylor, creo que varias veces te he dicho que yo no estoy hecha para relaciones de ningún tipo y que solo te quiero como un amigo y… - me silencio poniendo uno de sus dedos en mis labios – saca ese dedo si no quieres que lo arranque de una mordida – balbuceé bajo su índice, el sonrió.
- Preciosa escúchame, no te digo que hoy nos pongamos de novios, que mañana nos comprometamos y que pasado celebremos nuestra boda, solo quiero que intentes ser feliz a mi lado, sé que de alguna manera te gusto no me lo puedes negar, y definitivamente tu me gustas a mí, tal vez si lo intentamos logremos sentir algo mas fuerte… ¿Cómo sabes si mi encanto natural finalmente te hace caer rendida a mi pies? – Terminó diciendo, yo rodeé mis ojos en señal de lo loco que estaba - no es necesario que me respondas de inmediato, mañana nos devolvemos a la cuidad, ¿qué te parece si me lo dices en el bus? – un miedo me embargó, su petición era algo que debía pensar, pero si decidía decirle que no ¿cambiaría nuestra amistad? Taylor será un cargante arrogante niño de cuidad algunas veces… pero era mi amigo, el primero considerado así por mí en años y realmente lo necesitaba cerca, él me daba algo de paz.
- ¿y… si te digo que no?
- Tan amigos como siempre, si decides que no es lo mejor para ti, pues yo lo entenderé completamente, no perderé tu amistad por esto, es más importante tu amistad que mi ego en este caso – dijo y yo me sentí aliviada – aunque no creas que no seguiré intento conquistarte.
- Diablos, ni de esa forma me libraré de ti – dije bromeando, él respondió mi broma abrazándome más fuerte.
- Olvídalo, soy un pegote del que no te desharás – me respondió al oído. Yo sonreí y mi subconsciente me envió una imagen externa de cómo nos veríamos en ese momento a los ojos del resto, abrazados de esta forma pasábamos por novios bailando un lento, y sabía, en el fondo de mi, que no estaba bien, que debería separarme de Taylor y aclararle que debía tratarme como amiga hasta que las cosas cambiaran si es que lo hacían, pero eso era en el fondo de mi. En la superficie había dos pensamientos, uno que se rompía poco a poco y pedazo a pedazo por las palabras de Jacob "¿Por qué volviste?" esas palabras se repetían como eco en mi cabeza y por cada repetición algo se quebraba en mí. Por otro lado estaba la sensación de Taylor abrazándome, después de todo soy una mujer, mitad lobo y arpía mientras podía, pero mujer al fin y al cabo, y sentir el abrazo de alguien dándote apoyo era reconfortante. La última vez que me trataron de esta forma, fue antes de que mi padre muriera, cuando Sam me dejó por Emily sin darme una explicación. Después de él nadie, excepto Seth, quien trataba, pero que yo alejaba por miedo a contagiarlo con mi mal humor.
Si, sentirse querida por alguien es algo increíble, aunque fuese solo tu amigo, porque Taylor eso era para mí, mi amigo…entonces comencé a pensar ¿y si intentara algo con él? ¿Si le dijese que si a su petición? Él se encargaría de hacerme sentir algo más que amistad por él, quizás con el tiempo llegue a enamorarme de Taylor… ¿pero y la Push? ¿Y Jacob?... que mas da ese inútil, dejó en claro que no me quiere aquí, que me podía ir al diablo si quería… ¿Qué hago? Tengo la opción de decir que no, lo que conllevaría a que estaría sola por… bueno, lo más seguro es que sea por mucho tiempo, si es que no es siempre… por otro lado está la opción de decir que si, y que alguien me quiera por años, que intente conquistarme y que, quizás, en alguno momento y con mucha suerte me ayude a olvidar todo y me enseñe a amar a alguien siendo correspondida… la elección llega a ser imbécil de obvia… pero aun así no podía tomar una decisión.
(¸.•´ (¸.• † Lirit † °•.¸: les digo que estamos escondidas y que no nos van a encontrar asi que no intenten armar una revuelta para lincharnos ni matarnos ni nada por el estilo… ya lo se, somos unas malas que las queremos hacer sufrir y que disfrutamos con el dolor de nuestros personajes… y es muy entretenido!!!! Jajajaja… Me encanta este capi, finalmente hablan aunque las cosas no sales como querían, pero ¿podría ser de otra manera?... nuestro parecer no… y Taylor, tan lindo mi personaje preferido después de Jacob… ahora ¿Qué pasará? ¿Leah le dira que si a Taylor? alguna sugerencia???
QUIERO DARLE LAS GRACIAS A TODAS LAS QUE ME DIJIERON FELIZ CUMPLEAÑOS, FUE UN HERMOSO REGALO DE SU PARTE CHICAS, AUNQUE NO LAS CONOZCA LAS QUIERO MUCHO Y FUE IMPORTANTE PARA MI SUS BUENOS DESEOS
Espero hayan disfrutado del capitulo, asi que dejen revis con cualquier comentario que quieran dejar, nos estamos leyendo, un beso grandote!!!
Pd: FELIZ CUMPLEAÑOS TAYLOR!!!!!! TE ADORO!!!! (cumple 18 años y es mayor de edad… puedo amarlo sin sentirme pedófila xD)
(¸.•´ (¸.• † Agnes †.¸.•: y? hasta que se encontraron!!!! hasta bailaron! apuesto que eso nose lo esperaban xD jajajja pero jake tenia que arruinar todo!! porq es asi? no lose xD y la proposicion de tay?? uhh!!! esto se pone weno!! no nos odien!!! pero si lo hacen = no mas dejennos un rewi!!!!!!!! aunq sea para decirnos malas palabras xDDDDDDDD cuidense y espero que les guste el cap!! anosotras nos gusto muchooooooo como quedo =D ... es que asi tenian que reencontrarse!! leah y jake no son rosas y empalagosos como otros xD jajaj tienen mas sabor xD saludos a todas!!!!!! y esperamos que nos escriban!!!!!!!
NOTA. la otra semana no habra cap nuevo, hasta la subsiguiente!!! osea pal 25, sry!!!!!! pero es que me tomare unas pequeñas vacaciones antes de volverme loka!!!!!!!
no me odien
Anges
Vestido Leah ( el vestido Numero 6, solo que con un tajo en la pierna =D)
http:// www. webdelanovia . com/vestidos-de-fiesta/vestidos-de-fiesta-para-impactar-de-la-sposa
traje Jacob
http:// chismeandotodo . blogspot . com/2009/06/taylor-lautner-luciendo-un-elegante . html
sam
http://www . bodas . net/trajes-novio/solo-novios--e1567/fotos/7
Taylor ( no miren al modelo que no es muy lindo pero el traje si)
http: // www. webnovias . com/resultados_de_la_busqueda/vestido/2/Giovanni%20Valdi/////803/?webnovias[offset]=36&webnovias[dressFormPage]=25&webnovias[searchSeed]=9181
Emily
http://imgs . evisos . com/2008/02/3/weddingdayplaza-vende-vestidos-de-novia-online_64602fb4c1e_2 . jpg
Gracias a : doble vida, Bonnie Boleyn, Karina Cullen Black, fey black, pazzitta, AndreiiCullenHale, Andrecullen18, Tibby-Trick, Psique46, Sukio, Aligeos, Ellie. thecolou , Prettypurple, Tsuki-no-Haruka, Sophie93, Karmele Black, carichoextremo,Polynessia,piinkblaCk,Karmele,diosapagana,MaLiGnA BlAcK,Dark-Shinda,JoseCullenGD,susyh,sweetcullen12,Lorraine Cullen Swan,Shara Black,milets,Keiian,indramar,StillDollProduccions, Dream-espered POR LEERNOS Y DEJARNOS COMENTARIOS SIGAN ASI!!!!!!
si hay alguien que nos lee pero no esta en la lista pues diganlo si quieren aparecer!!!!!!!!!
Seguiremos respondiendo los rewis a todas y cada una de ustedes!!! besos!!!
PUEDEN DEJAR REWIS AUNQUE NO ESTEN REGISTRADAS EN EL FANFICTION ASI QUE NO HAY ESCUSA PARA NO HACERLO!!!!!!!!!!!!!!!!
