*ACLARAMOS QUE LOS PERSONAJES SON DE MEYER AL IGUAL QUE LA IDEA ORIGINAL, EL CAMBIO EN LA HISTORIA ES FRUTO DE NUESTRA LOCURA COMPARTIDA XD
°.¸¸.·´¯`»«´¯`·.¸¸.° CHAPTER 33: la decisión está tomada °.¸¸.·´¯`»«´¯`·.¸¸.°
Leah POV
Estaba de lo mejor bailando en la fiesta, tratando de divertirme y de olvidarme de el rostro de Jake antes de marcharse, trataba de borrar de mi memoria sus ojos tristes, su expresión de ira, pero más que nada, intentaba olvidar sus palabras "porque volviste", esa estúpida frase se repetía en mi cabeza una y otra vez, y con cada deja vú mas me dolía, solo la voz de Taylor a mi oído mientras bailábamos me calmaba.
Maldición, Taylor. ¿Qué haría con él? ¿Con su petición? ¿Quería yo ser su novia? Quería ser feliz, eso es claro, estaba tan… cansada de pelear contra el mundo, ya no quería hacerlo, ya no quería ser el centro de la maldad en la manada, simplemente quería respirar sin sentir que debía odiar al cosmos para protegerme. Estaba realmente cansada. Y Taylor me daba paz interna… tal vez… debería…
Se escuchó un aullido en el aire, y lo reconocí en seguida, era Jacob, algo en mi pecho se encogió por la preocupación, conocía bien que significaba ese rugido. Algo malo había ocurrido. Todos nos quedamos mirando, mis ojos se enfocaron en los de Sam, él movió su cabeza indicando el bosque, ya sabía cuál era el lugar que él quería señalar, el sitio de las fogatas, el sitio de las historias y de las reuniones que solíamos tener… bueno, que yo solía tener cuando era parte de la manada. Eso me hizo pensar ¿debería ir a esa reunión? Yo ya no pertenecía a este sitio. Al menos eso me decía a mí misma. ¿Por qué debiese acudir al llamado de mi alfa si él me echó de la manada? Bueno no me expulsó de la manada pero si de La Push que para el caso es casi lo mismo, y Sam no tiene derechos sobre mí…. Debería… no, no debería ir, no saco nada con estar presente en una reunión cuando no seré más que una espectadora. Todos hablaran y por más que yo quiera dar un comentario al respecto me sentiré sin el derecho de hacerlo, después de todo, yo no correspondo a este sitio ni a las decisiones que se tomen en pos de su bienestar
- Hola Taylor, ¿me prestas a tu pareja un momento? – una suave voz preguntaba a mi pareja de baile, yo me volteé sin creer quien era el que pedía permiso con esa voz tan empalagosamente dulce que le provocaría diabetes a cualquiera.
- ¿Qué diablos quieres Edward? – pregunté con voz acida volteándome.
- Decirte sobre la reunión que se llevará a cabo en estos momentos – dijo él simplemente, yo lo miré asombrado ¿es que las sanguijuelas también irían?
- Sí – respondió el chupasangre a mi pregunta no dicha, "mierda, entonces hay una sanguijuela como ustedes dando vueltas" afirmé en mi cabeza – sí – repitió él nuevamente sin borrar su sonrisa del rostro, hablando tan bajo y rápido que solo mis oídos le escucharon, re afirmando mi maldición, menos mal que se le ocurrió o sino Taylor pensaría que Edward está loco hablando solo, aunque no está muy lejos de la verdad sanguijuela fenómeno.
- Lee ¿quieres que te deje con él o me quedo? – me preguntó Taylor de forma caballerosa, era una de las cosas que me gustaban de él, no hacía las cosas si sabía que de alguna manera me iban a dañar, yo dude por un momento, pero, la curiosidad pudo más que mis sentimientos de renuencia hacia la situación en sí, así que asentí.
- Sí, voy a salir un momento, vuelvo enseguida – le dije saliendo de su abrazo, pero él no me dejó avanzar mucho antes de devolverme a su pecho.
- Pensé que bailarías con él, no que desaparecerías del lugar – me dijo mirando a mis ojos algo aprensivo, se estaba tomando el papel de cuidador de Leah demasiado en serio, lo cual no me molestaba del todo pero me resultaba incomodo aun, yo bufé bajo, pero luego le sonreí para que se calmara.
- Relájate, él no podría hacerme daño ni aunque lo intentara – le dije segura de mis capacidades de defensa contra una chupasangre como Edward, aunque Taylor no se veía tan seguro, estaba preocupado por mí, pero más que por mi integridad física era por mi integridad mental, creo que en el fondo sabe que soy más fuerte que una mujer normal en lo físico – además hay un asunto familiar que debo arreglar – mentí, sintiéndome horrible por hacerlo, no me gustaba, en general jamás miento, siempre digo lo que pienso pero ahora no podía, era demasiado complicado, y además sabía que lo estaba dañando al dejarlo solo en plena fiesta ¿desde cuándo me sentía mal por hacer que otro sufriera? Antes era algo de todos los días y no me preocupaba, pero ahora no… tal vez, si este sanando después de todo, al menos ahora me preocupa una persona fuera de mi círculo familiar. Vi como el chupasangre me miraba y asentía con su cabeza aun sonriendo con su estúpida sonrisa
- Si es familiar… ¿porque va él? – maldije internamente, había olvidado la percepción de Taylor. A veces eso era un problema, hay cosas que no le puedo contar.
- Porque de alguna forma extraña, durante mi estadía fuera se volvió amigo cercano de la manada – respondí al borde de la derrota mental contra él – ya vuelvo – agregué y traté de soltarme de su abrazo, pero Taylor tomó mi muñeca, podía ver en sus ojos la preocupación, traté de tranquilizarlo y le di un pequeño beso en la mejilla, me solté de su abrazo dejándolo en medio de la pista de baile y yéndome con Edward, me sentí mal, muy, muy mal haciéndole esto a él. No debería importarme lo que ocurra en la reserva, ya no es mi hogar, ya no es mi manada, ya no es mi responsabilidad cuidar de todos cuando los malditos chupasangres atacan. Debería importarme un carajo si algo malo ocurre aquí.
- Pero te importa – dijo Edward a mi lado haciendo ademán de tomarme el brazo.
- Tócame y arranco tu miembro de cuajo – amenacé, él solo me miró nuevamente con su estúpida, pero ahora tenía que reconocer solo un poco, bonita sonrisa ¿Qué pensé? ¿Edward bonita sonrisa? Creo que algo me cayó mal en la cena, sacudí mi cabeza mientras él colocaba sus manos detrás de su cuerpo – y haz el favor de mantenerte fuera de mi mente ¿Cuál es el ánimo de analizarme?
- Es interesante la forma en la que discutes contigo misma cuando las respuestas están frente tuyo y brillan como el sol alumbrándote. O quizás debería decir como la luna - yo lo miré algo confundida ¿luna?
- Sol ineficiente – dije sardónicamente ignorando su comentario de la luna, Taylor era como las estrellas que alumbraban mis noches pero ¿Quién será mi luna?
- Él se preocupa mucho por ti – dijo Edward después de unos segundos de silencio mirando hacia atrás, a la fiesta donde estaba Taylor, se me formó algo en el estómago al acordarme lo que él me había pedido, no tuve la fuerza para girarme también.
- No debiese, se cuidarme sola.
- Y eso él lo sabe muy bien, pero también sabe cómo puedes sufrir si estás sola con todos aquellos que dicen que no te quieren y que te pueden hacer daño, es un buen chico y solo quiere intentar protegerte…
- Si se como es – le corté arrugando el entrecejo cuando comenzábamos a adentrarnos en el bosque – no necesito que me digas como es él, lo conozco muy bien, además no necesito protección de nadie, eso Taylor lo sabe.
- Pero aun así quiere hacer lo posible por tratarte bien y hacerte sentir querida, piensa que de esa forma le dirás que si – respondió él caminado delante mío y volteando la cabeza para decirme lo ultimo ¿se refería a la proposición de que fuese su novia? – Esa misma – respondió Edward, yo gruñí por la intromisión a mis pensamientos.
- Mantente fuera de mi cabeza sanguijuela – bramé.
- Dime Edward, se que tienes más clase que el resto de tu manada como para tratarme por mi nombre a pesar de que me odies – me dijo parando su caminata y volteándose a hacia mi – y es la única manera de saber lo que no quieres decir en palabras por miedo a que te escuchen.
- Esa es la idea, que nadie sepa lo que yo no quiero mostrar – bufé - ¿Por qué diantres te portas como si fuésemos conocidos? Con suerte intercambié un par de palabas contigo el día en que fui a decirle a tu esposita lo que opinaba de ella.
- Tienes razón, pero fue ese mismo día que me di cuenta que tienes pensamientos muy interesantes Leah.
- ¿Disculpa? – bien, eso no me lo esperaba, primero que nada estoy hablando con un chupasangre, el cual es mi enemigo natural, como si nos tolerásemos, segundo, se estaba enterando de cosas que yo no quería que supiese ni mi misma conciencia, tercero ¿dijo que tenía pensamientos interesantes? ¿Le parezco interesante?
- Puedes llamarlo así si quieres – respondió Edward – no me culpes, eres la única en tu raza, y por lo tanto me causas curiosidad, además del hecho de que una parte de mi te admira – yo ahogué algo parecido a un grito cuando me dijo eso ultimo, esta se estaba convirtiendo en la conversación mas bizarra de mi vida, solo espero que no terminemos de lo mas amigos y abrazados, eso sería la guinda de la torta de las rarezas – eso porque aun estás en pie después de saber que el hombre que amas o amabas estaba con otra, porque viniste a ser la madrina de la mujer de ese mismo hombre y porque, aunque no quieras aceptarlo, te preocupas por el lugar y por la gente que tanto daño te hizo… todo eso manteniendo una figura de mujer independiente, fuerte y temida por el restos. Yo en tu lugar, con el simple hecho de saber que Bella está con otro, vive con otro y ama a otro, estaría sumido en la depresión más oscura, existiendo como un zombi, pero siempre esperando a que ella cambiara de opinión. Viviría más aun en la oscuridad de mi raza esperando por ella.
- Lo de Sam es algo del pasado - ¿Qué diablos estoy haciendo? ¡Le respondo a un vampiro como si fuese un confidente!
- Puedo serlo si quieres – respondió Edward sonriendo, creo que con esas sonrisas hace que la estúpida de Bella se derrita ¿Qué le encuentra? Para mí solo son un montón de dientes al aire – menos mal, si te gustase mi sonrisa entrarías por caminos delicados y peligrosos.
- ¿Se supone que debo tener miedo? – pregunté continuando con mi camino, él hizo lo mismo.
- No lo creo, eres una mujer fuerte y poderosa que no necesita de nadie ¿no es cierto? – Yo enarqué una ceja en su dirección – es lo que todos piensan de ti, incluyendo a Taylor, a quien le encanta esa parte de ti.
- ¿Por qué volvimos a hablar de Taylor?
- No pensé que te molestara hablar de alguien que bien podría ser tu novio en un par de horas – me dijo sonriente, yo me estaba comenzando a cansar de sus habladurías, quería desesperadamente llegar al sitio de reunión para que así ya no me hablara. Esto se estaba poniendo demasiado extraño, hasta para mí.
- No sé qué hare con respecto a eso – confesé en un suspiro bastante quejumbroso y sonoro. Abrí mis ojos impactada por lo que acababa de decir, me estaba desahogando con él, con un vampiro, un chupasangre… ¡con Edward! ¿Qué mierda tengo mal en la cabeza? Debería estar peleando con él, lanzándome a su cuello para hacerlo desaparecer de la tierra, por eso me convierto en lobo, por eso somos enemigos naturales ¿Qué hay de malo conmigo que ni si quiera soy capaz de hacer eso bien?
- Nada – me respondió Edward, ya casi llegábamos al sitio, de hecho, podía ver ya a gente posicionada en un semicírculo mirando hacia los bosques – no hay nada de malo en tu cabeza Leah – continuó, esta vez se volteó nuevamente para mirarme y bajando el tono de voz continuo – es solo que ya estas cansada de pelear con el mundo. Si quieres hablar de nuevo solo tienes que pensarlo y estaré allí… Antes de que lleguemos, quiero confesarte algo más – dijo deteniendo su marcha y hablando más bajo aun, menos mal que tenía oídos sensibles.
- ¿Qué? – pregunté casi derrotada, no podía creer la conversación que estábamos teniendo. Pero aunque suene bizarro, necesitaba conversar con alguien, aunque jamás pensé que fuera con él.
- La propuesta de Taylor no lo vi en tu mente, a pesar de todo sabes esconder muy bien tus pensamientos, fue en la mente de él que la vi, él te tiene mucho cariño aunque… - dijo mientras retomaba su marcha lentamente.
- ¿Aunque qué? – le pregunté curiosa – no me puedes dejar sin saber ese aunque – le demandé, si le gustaba meterse en la mente de otros debería ser capaz de terminar una frase.
- Aunque sus sentimientos no son tan fuertes como los de otros… - yo lo debo de haber mirado realmente confundida por sus palabras ¿De qué diablos está hablando? - …veo que aun no entiendes a lo que me refiero, Leah deberías saber que no solo Taylor te quiere…aunque no lo creas hay más gente que te quiere y mucho en la reserva.
- Ya lo sé – le confesé pensando en Seth y en Emily, incluso mi madre se me pasó por la mente, esto de estar hablando con una sanguijuela sabionda se me estaba haciendo soportable e incluso agradable, en algún momento se me habían confundido las líneas entre nuestras enemistades naturales.
- No, no lo sabes – me contradijo, yo le iba a hablar pero Edward levantó la mano para detenerme – viene compañía y ya nos vieron, créeme cuando te digo que no sabes a lo que me refiero, eres alguien que me cautiva Leah Clearwater, sería un honor volver a hablar contigo. Si alguna vez quieres hablar conmigo solo debes pensarlo – me dijo para luego continuar con su camino y aparecer ante la vista de todos.
Yo no detuve mi marcha, no quería que él pensara que sus palabras me habían afectado, aunque así lo fuese, por más rabia que me daba conmigo misma, tenía que aceptar algo, hablar con él fue una leve liberación. No tengo con quien hablar de estos temas, nadie sabe que Taylor me propuso que fuese su novia, nadie sabe que llevaba meses soñando con encontrarme con Jacob, o que realmente me importaba lo que pasase en este sitio que externamente demuestro odiar, realmente nadie sabía nada, y Edward en cinco minutos de charla se había enterado de la mitad de las cosas sin hacerme un comentario sarcástico al respecto. Eso era algo nuevo, pero lo último que me dijo me dejo algo aturdida ¿A qué se refiere con que más gente me quiere? No creo que haya alguien además de mi familia que lo haga… Pero que estúpida Leah, claro que no, él se debe referir a Seth. Sacudí mi cabeza sacando la estúpida idea de que no era tan malo hablar con él, era una terrible, horrible, espeluznante y muy, muy, muy errada idea de mí parte. Subí mi mirada y me fijaba como la mitad de la comitiva allí reunida me miraba.
- Bienvenida hermanita – me dijo Seth desde el suelo a los pies de Bella donde estaba sentado. Estaba visiblemente feliz de verme en una reunión después de tanto tiempo.
- No cantes victoria, es solo curiosidad – le dije tratando de que no pensase en que podría quedarme más tiempo del que tenía pensado, mañana a media tarde me iría de la Push. Seth me devolvió una mirada algo triste, pero aun con su sonrisa en su rostro. Me pateé a mi misma mentalmente por hacerle eso a mi hermano.
- ¿Qué diablos haces llegando junto con Edward Cullen? – preguntó Paul mientras pasaba frente de él camino a una roca para sentarme, yo lo miré como si estuviese viendo un aburrido cuadro de pintura que debiese estar botado por inservible.
- ¿Qué diablos haces aun respirando? Pensé que Rachel había roto tu laringe con la lengua – le dije irónicamente, escuché algunas risas de las personas que habían escuchado mi respuesta, Paul me miró con cara de pocos amigos y me iba a responder algo cuando Sam apareció de los bosques, yo tomé asiento en una roca en la esquina del grupo, algo alejada ahora que me daba cuenta, pero el Dr. Cullen y su esposa se movieron para quedar entre Jared y mi posición de forma equitativa, de esta forma ya no daba la impresión de que me encontraba tan separada. La vampira Esme me miró y sonrió con algo que demostraba cariño materno y apoyo. Yo no me inmuté en lo más mínimo, ni una expresión ni nada, ni siquiera pensé en algo para que el metiche de lector no se metiera en mi mente y supiera que le agradecía a su madre…. Mierda, ya lo pensé.
A los minutos apareció de entre las sombras de los arboles, y siendo iluminado solo por la luz de la luna llena de esa noche, Jacob, quien solo vestía los pantalones de su traje, pero no por eso se veía menos bien que antes. Pasó su mirada por todos nosotros hasta que se encontró en mi, detuvo sus ojos un poco más de lo que me hubiese gustado, seguramente le asombraba el hecho de que yo haya asistido a una reunión de la cual ya no soy parte. Lazó un pedazo de tela en dirección a Edward quien lo tomó entre sus manos y se puso serio enseguida.
- Vampiro – dijo Jacob a todos – percibí un aroma en el bosque, al seguirlo vi un chupasangre cerca del sitio de la fiesta, observaba cada detalle del lugar. Traté de atraparlo, pero escapó, eso es de él – terminó apuntando la tela entre las manos de Edward.
Posterior a eso comenzaron las explicaciones de todo, la existencia de una especie de realeza vampira que había hecho prometer a la familia Cullen que transformarían a Bella en chupasangre igual que ellos, al parecer habían enviado un lacayo para que se cerciorase de que eso había ocurrido. Pero desecharon esa idea, algo mas había sucedido, el doctor y su hijo mayor sabían que pasaba y guardaba el secreto, a mi me estaban hartando, así que haciendo caso omiso de mi incapacidad para meterme en esto debido a que ya no pertenezco a la manada, gruñí en dirección al parcito.
- Esto me está cansando, abran la boca y digan qué diablos pasa – dije con voz cansada y ácida.
- Es una larga historia – me dijo Carlise.
- Entonces doctor colmillos comience a hablar que solo pierden el tiempo temblando de miedo igual que niñitas – bramé en su dirección, hasta Claire se veía más valiente que la tropa de vampiros presentes.
Así comenzaron a hablar de niños inmortales, convertidos siendo solo unos bebés, por lo que solo mataban pesando en saciar su sed. Por una parte encontré horrible el que transformaran en sanguijuela a niños pequeños, por otra parte, una algo repulsiva para mí misma, encontré empatía con la idea, las mujeres de esa raza no pueden tener hijos, al igual que yo.
Una visión de la psíquica interrumpió la conversación, la realeza venía con bombos y platillos al lugar ¿para qué?
- O conquistar o destruir – respondió Carlise a Jacob cuando este le formuló la misma pregunta.
- ¿Entonces ahora qué? – Preguntó Emmet - ¿habrá pelea? – preguntó con brillo en sus ojos.
- Esa no es la idea Emmet – le respondió el doctor, yo me estaba comenzando a cansar de tanta habladuría y poca decisión.
- Habrá una batalla en estos campos Carlise – dijo la enana vidente en un susurro, nadie habló, solo la miraban – estos chuchos no me dejan ver con claridad, pero puedo ver… lucha, sangre y muertes – Alice comenzó a sollozar sin lagrimas y enseguida su marido la abrazo para consolarla, lanzó unas olas de calma que me hicieron bostezar sin poder evitarlo.
- Hay que hacer algo al respecto – dijo Sam.
- Claro pelea – respondió Paul.
- Apoyo al can – exclamó Emmet sonriendo y emocionado por una posible contienda.
- No – la voz de Carlise sonaba trémula – no podemos lanzarnos a una batalla donde probablemente perdamos, traen toda su guardia, vampiros especializados en la batalla, con siglos de experiencia, con habilidades especialmente elegidas por los Volturi…
- Pero que poca confianza – dijo Emmet.
- Idiota cierra la boca – le dijo la rubia a su lado, contradiciendo lo dura de sus palabras con un abrazo cariñoso hacia él.
- Si ustedes no quiere pelear es cosa suya, nosotros defenderemos nuestras tierras de los vampiros que se aproximan, si es necesario una batalla la habrá, pero que quede claro, solo nuestras tierras serán defendidas por mi manada, si los vampiros que vienen atacan a los Cullen no interferiremos ya que no será asunto nuestro – la voz de Sam resonaba en el silencio de la noche, los chicos de su manada sonreían complacidos con las palabras de su alfa, aunque yo sabía que la mayoría deseaba con ansias que los chupasangres italianos se pasaran a las tierras de la reserva, así tendría una escusa para meterse en la batalla.
- ¿Jake nosotros también pelearemos? – preguntó Embry, yo lo miré sin entender porque le preguntaba a Jacob, se supone que Embry es de la manada de Sam ¿o no?
- Sí, tenemos que defender a los Cullen y a las tierras – dijo Jacob con una voz firme, claro, defender a los Cullen de los cuales se había vuelto el can protector, además tenía que resguardar la seguridad de su amada Isabella - ¿Cuánto se demorarán en llegar Alice? – la nombrada guardó silencio por un momento.
- No lo sé con claridad Jake, pero estaba todo cubierto de nieve, la primera nevada… aproximadamente en un mes quizás – dijo ella sin mucha convicción.
- Tenemos un mes para prepararnos – dijo Jacob.
- No pelearemos si podemos evitar una batalla Jacob – le advirtió Carlise mirando fijamente los ojos de Jake.
- Lo sé, pero estaremos listos para matar al vampiro que venga a pisar nuestras tierras, no esperaré que ellos den el primer golpe tomándonos con la guardia baja, debemos entrenar y prepararnos, me imagino que estos vampiros son más especializados que los neófitos con los que peleamos anteriormente, tendremos que formular estrategias, debemos ser precavidos y estar preparados para todo – miré a Jacob hablar con la voz de alguien que está decidido a proteger lo suyo, admiré por un momento como era capaz de mantener entereza ante una situación como esta. Se veía maduro, serio y lleno de temple. Su rostro serio marcaba su quijada por lo apretado que tenía sus dientes, sonreí internamente, esa era lo que hacia él cuando estaba lleno de miedo pero luchaba contra eso para ocultarlo… ¿Qué mierda estoy diciendo? ¿Desde cuándo conozco eso de Jacob? ¿Por qué me fijo en él sintiendo como si lo conociera entero? Es una maldita locura. Sin darme cuenta lancé un gruñido desde el fondo de mi garganta llamando la atención de todos, quienes me quedaron mirando.
- ¿Qué te pasa hermana? – preguntó Seth "nada, es solo que me acabo de dar cuenta lo sexy que se ve Jacob cuando está serio" no podía decir eso, miré a Edward por si había estado leyendo mi cabeza, pero estaba más preocupado por consolar a su señora - ¿y Lee? – repitió mi hermano esperando mi respuesta.
- Doctor Drácula y pandilla ya saben que los vejestorios de Italia vienen y que habrá una batalla por mucho que ellos intenten lo contrario. A mi gusto, en vez de estarse lamentando porque vieron o no a la híbrido, deberían estar pensando en formas de ganar, tácticas, defensas, ataques, refuerzos y toda esa sarta de tontería – resoplé – no sirven de mucho siendo una tropa se sanguijuelas asustadas y quejonas.
- Amén a eso – dijo Jared.
- Amén – dijeron al unisonó Brody, Seth, Paul, Embry, Quil y Emmet.
- Ella tiene razón, la batalla es inevitable Carlise, necesitamos refuerzos – afirmo Jasper.
- Tengo que hacer unas llamadas – dijo Carlise comenzando a caminar, pero antes de introducirse en la oscuridad del bosque seguido por su familia se volteó para hablarnos – Sam, Jacob, gracias por su apoyo aunque sea de forma indirecta… estaremos hablando – dijo, en su rostro se podía ver la preocupación y desazón, se volteó, tras él iba el resto de los Cullen.
- Espero sigamos hablando Leah – dijo Edward mirándome antes de desaparecer bajo los árboles. Todos los lobos presentes se voltearon lentamente a mirarme ¿tenía que decirlo en voz alta? Jamás le volveré a hablar por poco delicado, maldito lector de mentes. Escuché a lo lejos una risa y asumí que era la de él.
- ¿Soy muy bonita que me miran tanto? – pregunté irónicamente levantándome de la piedra en la que estaba sentada.
- ¿Qué diablos fue eso? – pregunto Jacob girándose a mi dirección, tenía rabia en los ojos, no entendí el porqué estaba tan enojado… ah ya recordé, habíamos discutido antes, el imbécil me preguntó porque había regresado…
- ¿Qué te importa? No te metas donde no te incumbe – le dije volteándome para caminar en dirección a la fiesta, pero me detuve mirando el abdomen de Jacob, no solo por lo definido de el mismo, había olvidado lo bien que se veía sin polera… pero además de eso, me di cuenta de la herida que tenía, una larga y profunda línea que iba desde el inicio de su axila cruzando las costillas hasta llegar a la zona interna de su cadera, podía ver la sangre seca en los bordes y la piel manchada de ese lado. Debió ser un golpe doloroso. – ¡Mierda Jacob estas herido! – dije de forma totalmente estúpida y aniñada, me detuve antes de hacer el intento de tocar su herida, no alcancé a moverme ni un centímetro, tenía todas las intenciones de recorrer con mi dedo la llaga, intentar limpiarla y calmar el dolor… pero recordé que es lobo y que ya estaría curada para mañana. Menos mal que detuve mis acciones, o hubiese hecho el ridículo. De hecho ya lo estaba haciendo, todos me estaban mirando por mi exclamación imbécil – veo que el chupasangre te pateó el trasero – dije arreglando las cosas, el resto pareció creerse el cuento, ya que se rieron por mi comentario, menos Jacob que seguía serio igual que siempre. Sus ojos cambiaron de furia a un vacio negro e infinito que hizo que me estremeciera.
- No cambies el tema de que estuviste hablando con Edward – me dijo el serio, ¿Qué rayos le pasa a este lobo deficiente? Es que ahora no puedo hablar libremente con nadie que él no quiera, pues está muy equivocado, si es solo por llevarle la contra, seré la mejor amiga de Edward, aunque que es algo que me desagradaría más a mí que a Jake, no quiero oler a sanguijuela
- ¿Qué te importa? – Repetí – con quien hable y deje de hablar es cosa mía, déjame en paz Jacob Black.
- ¡Maldición! Eres tan difícil… haz lo que quieras – dijo confundiéndome aun mas, primero me interroga y ahora me manda al carajo.
- Siempre lo hago – le respondí, además no sé con qué derecho me trata de difícil cuando él es el ser mas voluble de la tierra después de Paul.
- ¿Leah? – Mi hermano me hablaba, volteé mi cabeza para mirarlo – entre las cosas que quieres hacer… ¿está el quedarte? – preguntó ¿quedarme? ¿Y por qué haría eso? – lo digo por la pelea que viene y todo, tú misma dijiste que se necesitaban refuerzos – dijo como respondiendo mi pensamiento.
- Nosotros nos vamos – dijo Sam interrumpiéndome de hablar – esto es un tema de tu manada, nos vemos en la carpa, vámonos chicos – todos se levantaron y lo siguieron, quedamos solo Jacob, Seth, Embry, Quil y yo… un momento…
- ¿Por qué Quil y Embry se quedaron? – pregunté.
- Somos parte de la manda de Jake – respondió Quil.
- ¡¿Qué?! ¿Desde cuándo? - ¿Por qué yo no sabía eso?... bueno, las pocas veces que había hablado con Seth le había pedido que no me contara nada que tuviese que ver con cambio de fase, imprimaciones y manadas. Solo cosas normales… esta era una de las cosas que no me contó.
- Desde hace tres meses, dos días después de que te fuiste – me dijo Embry – esperamos a que te fueras para entrar con calma a la manada de Jake – rió, yo gruñí al igual que Jacob.
- Da lo mismo, ayudarás igual de poco, no importa en qué manada te encuentres – respondí.
- Leah no respondiste a mi pregunta – dijo Seth llevándose una mirada de todos, los cuales pasaron su mirada a mí.
- No – dije simplemente y comencé a caminar hacia la carpa.
- ¿Por qué? – escuché que preguntó Seth a lo lejos, pero yo no respondí, solo seguí caminando.
¿Por qué? Bueno, tengo varias razones si me pongo a pensar en ellas, la Push no le hace bien a mi salud mental, me vuelve una ogra de primera clase, una harpía como ninguna, una perra a la cual nadie quiere. Otra razón es que quiero estudiar y no podré si me envuelvo en una lucha a muerte con un grupo de chupasangre para defender a otro grupo de chupasangres que me caen no mucho mejor. Tendré que aguantar nuevamente a Paul, verle la cara a Sam, pelear con Embry y el resto de las dos manadas… perderé mi libertad, volveré a estar sucia, llena de polvo y barro, deberé cortarme el cabello, ¡deberé volver a cazar! Mierda no quiero comer carne cruda otra vez…. Tendré que ver la cara de Jacob cada vez que mire a Bella, con ojos de perro fiel a su dueño, sufriendo por una que no lo quiso, que es su amiga y que no puede ofrecerle nada más que eso, y peor aún, es posible que me arrastre con él a su oscuridad, o me quiera usar de salvavidas otra vez… o me humille nuevamente usando su voz de alfa… no, no me puedo quedar….
Pero tampoco puedo quedarme sin hacer nada, soy la única mujer de mi clase, la más rápida de todos los licántropos en la reserva, la que menos tiene que perder si muere, la que no tendrá problemas en patear traseros de los vampiros Cullen. No puedo quedarme viendo como los lobos pelean contra todas las sanguijuelas, por mucho que odie a los animales que tengo por vecinos… alguna vez los quise… alguna muy remota vez. Además, algo me llama a defender estas tierras, estos sitios, esta gente… estúpida sangre y estúpidos genes.
Seguí mi camino sopesando los pro y contras de quedarme o de irme pero definitivamente los contra de quedarme estaban ganando por paliza a los pro. Llegué sin saber cuando a la fiesta, vi que ya todos estaban allí, menos los Cullen. Dr. Colmillos dijo que iría a hacer unas llamadas… ya era bastante tarde y realmente estaba harta, quería irme.
- Te extrañé – dijo alguien abrazándome por la espalda y rodeando mi cintura con sus brazos.
- Hola Tay – le respondí pero mi voz no salió tan feliz que digamos.
- Tiene que haber sido una mala reunión para que volvieras tan preocupada – me dijo volteándome, quedamos frente a frente, él nunca despegó sus manos de mi cintura.
- Algo así – dije elevando mis hombros – pero fui mas por curiosidad que nada, ya no soy parte de esta manada ni de esta reserva, así que las cosas que aquí ocurran no debiesen importarme mucho – le dije, una parte de eso iba dirigida a mi persona, de esta forma me convencería a mi también.
- Dijiste la palabra mágica Leah 'debiese' – me dijo – pero no es así, puedo ver en tus ojos que te preocupas por lo que pasa en la reserva.
- ¿Sabes leer los ojos? – Le pregunte – no seas estafador ni presumido, no tienes idea de lo que me preocupa o no, así que deja de hablar como si me conocieses porque no es así, no te metas en lo que no te importa – le dije elevando un poco la voz me sentía furiosa, pero al segundo me sentí mal, Taylor no tenía la culpa de nada, él solo estaba tratando de apoyarme, y yo meto la pata al fondo, si hay alguien que no debiese sufrir de mi mal carácter ese es Taylor.
- Lo lamento, no quería ser entrometido, es tu vida y no te conozco hace tanto, solo hace tres meses ¿verdad? – dijo soltándome y yo me sentí completamente extraña, primero que nada quería que me abrazara, segundo no quería que me hablara con esa voz tan fría, tercero, no quería que me mirara con esos ojos heridos… mierda ¿no seré imbécil? – Perdona – terminó volteándose y alejándose de mí. Quería abrazarle y decirle que disculpara mi estupidez pero yo no soy de esas, mas no podía dejar que se fuera de esa forma.
- Tay, Taylor… espera… ¡maldición, para! – le grité. En las películas cuando esto ocurre se detiene la música y el culpable hace un monologo romántico terminando con un beso, un te amo, aplausos y un final feliz. Pero esta es mi vida, gracias al cielo la música no se detuvo y pocos se dieron cuenta de lo que pasaba, quizás algunos lobos allí, yo, como culpable, ni imbécil digo algo romántico, odio los momentos cursis y en mi vida volveré a usar la palabra 'te amo' nuevamente, la ultima vez me fue horrendo… y claramente no habrá final feliz, en mi vida eso no existe.
El llamado se volteó a mirarme mientras yo finalmente llegaba a su lado.
- Está bien, disculpa, no quise tratarte de esa forma, solo te preocupabas por mí, pero es la falta de costumbre Taylor, nadie se ha preocupado por mí en años, no pretendas que lo acepte como que si nada – le dije, bien estaba haciendo mi monologo sin ni una palabra romántica, soy lo mas anti heroína cursi que existe.
- ¿Te estás disculpando? – me preguntó escéptico.
- No me pidas que lo repita porque te saldrán raíces esperando – respondí. Taylor me miró y comenzó a reír.
- Dios, eres tan… tan… mejor no digo nada – dijo acercándome y abrazándome – perdona tu, solo era preocupación por alguien a quien no le gusta que le quiten su libertad.
- Perdonado – dije sonriendo.
- Perdonada – me dijo – vamos a bailar.
- Ni en sueños, los tacos me están matando.
- El último y nos vamos ¿ya?... ¿por favor? – pidió con ojos de persona a punto de ser ahorcada pidiendo su último deseo.
- Está bien – le dije. Había olvidado que otra parte de la películas cursis y románticas es la música cursi y romántica que ponen… la misma que ahora estaban tocando.
Sam se levantó con Emily y fueron al centro de la pista, pude ver que ella botaba algunas lágrimas y que él las secaba con sus labios. Podía apostar que ya le había dicho sobre la batalla que se libraría en cualquier momento y ella seguramente lloraba porque su recién esposo pelearía.
Pronto vi a varias parejas levantarse e imitar a los recién casados. Taylor tomó mi manos y me llevó a la pista de baile, yo estaba frita, ya le había dicho que tendríamos un último baile así que tendría que moverme con la música que hubiese aunque fuese una que te invitaba a cortarte las venas por algún imbécil que no vale la pena.
Suspiré y dejé que Taylor me llevara de la mano a la pista de baile. Una vez en ella me hizo girar a su alrededor luego tomó mi cintura con su mano suelta y con la otra deslizó mi brazo sobre su hombro.
- Melodramático – le dije por su entrada.
- Lo vi en una película y siempre quise hacerlo – sonrió, luego de unos segundo en silencio volvió a hablar – Lee… ¿volverás mañana conmigo a San Diego?
- Claro que si ¿Por qué lo preguntas?
- Por lo que pasa aquí, pensé que tal vez quisieses quedarte con tu familia y apoyarla con los problemas… - dijo bajando cada vez más la voz, estaba segura que algo le pasaba, pero no quise preguntar. Él nuevamente rompió el silencio – si… si quieres quedarte… será totalmente entendible… tu familia es importante y…
- Cierra la boca Taylor – le dije mirándolo – solo disfruta el baile. Odio los lentos y estoy bailando una canción de Sin Banderas contigo, que para colmos se llama 'Déjame tan solo amar'… solo…. Cállate – le pedí y apoye mi cabeza en su pecho.
- Pero…
- ¡Shhh! – Le dije levantando mi cabeza – habla y haré que vuelvas a San Diego sin la necesidad de un pasaje en avión, mi patada bastará – terminé volviendo a la posición en la que estaba.
- Eres increíble – dijo riendo y apoyando su cabeza en la mía. Por un momento pensé en cómo nos veríamos en los ojos de otros… como si fuésemos una pareja real, una común y corriente… me di cuenta que si bien, no amo a Taylor, me gusta bastante, y eso comparado con lo que tenía antes es mucho mejor. Puedo vivir con eso el resto de mi vida, sin amarlo, pero si queriéndolo mucho.
Mataría dos pájaros de un tiro, estaría tranquila y rompería las leyendas de la reserva…. No podrían obligarme a estar con Jacob… ¿Cómo estará su herida? Espero haya sanado, el muy imbécil es capaz de no limpiarla y que se le infecte… ¿Qué diablos digo? ¿Cómo terminé pensando en las heridas de Jacob?... concéntrate… ¿Por qué volviste?.... imbécil… ¡borra la imagen de Jacob diciéndote eso!... "las respuestas están al frente tuyo y brillan como un sol"… "hay más gente que te quiere y mucho en la reserva..."…Wow…. Eso fue raro ¿Por qué se me vino a la mente el chupasangre de Edward?... debo estar muy cansada.
La canción finalmente había terminado y con Taylor nos quedamos parados en la pista, mire sus ojos y me sentí tranquila, algo raro en mi, pensé en las cosas. No podía quedarme en este sitio. Nada me ataba aquí. Nadie me había pedido que me quedara, por lo que no era necesaria ni si quiera para la batalla. Nadie pensaba en mi ni me extrañaba, además de Seth y últimamente mi mamá… nadie me amaba como para quedarme… pero Taylor me pedía una oportunidad para amarme y conquistarme para que yo lo amara de vuelta… mierda que cursi mis pensamientos, odio volverme tan profunda… pero… no me pareció mala idea, intentar ser una mujer tranquila, porque a mas no podía aspirar.
Había tomado una decisión. Me iría de la Push, esta vez para siempre, sin volver, al menos no antes de varios años. Seguiría mi vida allá, me quedaría con Taylor y lo dejaría hacerme feliz.
Si, intentaré hacer mi vida con Taylor lejos de la reserva, de los lobos, los vampiros y sobretodo lejos de Jacob.
(¸.•´ (¸.• † Lirit † °•.¸: oli!!!! Un capi mas… aquí plasmo muchas de las cosas que yo misma pienso, por ejemplo, mi odio a los momentos cursis, que me aburran las canciones lentas que hacen querer cortarte las venas por algún imbécil que no las merece, que decir 'te amo' es algo fuerte o que odio ponerme profunda… se, conocieron mucho de mí con esto.
Que tal la amistad Edward y Leah? Personalmente me encanta.
Y Leah decidió irse, creen que se arrepienta a último momento??
Por último, quiero decirle a todas nuestras lectoras chilenas que las apoyo al 100%, con AGNES somos de Chile y vivimos hace unos días el terremoto grado 8.8 que sacudió nuestro país. Gracias a dios estamos bien, con uno que otro problema, pero vivas y con un hogar que nos cobija a diferencia de mucha gente al sur. Por mi parte solo le mando fuerza a mi país que tanto sufre en estos momentos, estoy segura que nos levantaremos como siempre lo hemos hecho porque somos chilenos.
Dejen revis y gracias por leer!!!
(¸.•´ (¸.• † Agnes †.¸.•: hola! Weno aquí la continuación de la llegada de los vultiris xD los odian no? Siempre llegan a arruinar todo xD jajaja y bueno personalmente me gusta que leah y eddy sean amigos xD es bizarro pero entrete xD, me gusta la reacción de leah al ver que Jacob esta herido, quizás ya siente cosas por el que dicen? xD weno no pueden negar q Tay es un amor!!! Jajaja me gusta mucho el, en cuanto a los momentos cursis a mi me gustan y este quedo genial es como cursi pero no xD, que le dira leah a la proposición de tay?? Eso lo sabran depe xD, ahora leah se va de nuevo, que pasara con la batalla? =) descúbranlo en los próximos capz xD Gracias todas por leer!
Antes que me olvide, no les respondi a nadie los rewis por motivos de fuerza mayor pero apenas pueda lo hare!!!! perdon!!
Gracias a todas las niñas que preguntaron por estar humildes escritoras chilenas, estamos bien al igual que nuestras familias
esperamos que todo esto pase pronto y chile vuelva a surgir!
tambien esperamos que si hay lectoras chilenas, estas se encuentren muy bien junto a sus familiares y amigos =) un abrazo muy fuerte para ellas!
gracias a todas por seguirnos! y leernos! y escribirnos!
Gracias a : doble vida, Bonnie Boleyn, Karina Cullen Black, fey black, pazzitta, AndreiiCullenHale, Andrecullen18, Tibby-Trick, Psique46, Sukio, Aligeos, Ellie. thecolou , Prettypurple, Tsuki-no-Haruka, Sophie93, carichoextremo,Polynessia,piinkblaCk,Karmele, diosapagana, MaLiGnA BlAcK, Dark-Shinda, JoseCullenGD, susyh, sweetcullen12, Lorraine Cullen Swan, Shara Black, milets, Keiian, indramar, StillDollProduccions, Dream-espered, caminos POR LEERNOS Y DEJARNOS COMENTARIOS SIGAN ASI!!!!!!
si hay alguien que nos lee pero no esta en la lista pues diganlo si quieren aparecer!!!!!!!!!
Seguiremos respondiendo los rewis a todas y cada una de ustedes!!! besos!!!
PUEDEN DEJAR REWIS AUNQUE NO ESTEN REGISTRADAS EN EL FANFICTION ASI QUE NO HAY ESCUSA PARA NO HACERLO!!!!!!!!!!!!!!!!
