°.¸¸.·´¯`»«´¯`·.¸¸.° CHAPTER 34: ¿Qué tengo que hacer para que te quedes? °.¸¸.·´¯`»«´¯`·.¸¸.°
Jacob POV
Como si no fuese poco, ahora Leah hablaba con el chupasangre de Edward Cullen… ¡hablaba con él! Cuando antes de irse ella lo odiaba… maldición… la forma en la que él se lo dijo fue como si quisiera realmente volver a hablar con ella. Vimos como Leah se alejaba del grupo después de contestarle un seco "no" al pobre de Seth, ella ni siquiera volteó para responderle cuando él mismo le pregunto por qué.
- ¿Desde cuándo Leah es amiga del chupasangre Edward? – preguntó Embry.
- Dudo que sean amigos – dije yo, pero a estas alturas no estaba seguro de nada. Esto sería el colmo de los colmos, Leah amiga del lector de mentes de Edward y con novio.
- Pues algo tiene con ese, llegaron juntos y por lo poco que alcancé a escuchar se veía que hablaban de lo mejor – chismeó Quil.
- ¿Qué escuchaste? – pregunté con un exceso de curiosidad en mi voz, pero pasó desapercibida ya que todos estábamos interesados en el tema.
- No fue mucho, solo una frase 'si quieres hablar de nuevo solo tienes que pensarlo' – dijo Quil imitando la voz de Edward sin mucho éxito.
- No lo creo… es decir, no veo a Leah hablando con una sanguijuela como podemos hacerlo nosotros, ella no es de hablar bien con sus iguales y lo hará con los que tanto odia – dijo Embry.
- Pues a mí me gustaría que ella hiciese amistad con Edward.
- Cállate Seth – bramé, sacudí mi cabeza para sacarme el pensamiento de Leah con Edward, no podía ser, ahora no solo tenía que celar a un humano sino también a un vampiro ¿hay otra especie con la cual Leah quiera ponerme celoso? Menos mal que los ángeles, nomos, elfos, y todo el resto de seres mágicos no existen… espero… maldición, le ruego a dios que no.
- Jacob ¿sigues en la tierra? – la voz de Quil me sacó de mis pensamientos, sacudí mi cabeza asintiendo – te preguntaba cuando comenzaríamos el entrenamiento para la llegada de los vampiros.
- Déjame hablar con Carlise, ver si vendrán refuerzos y todo eso, primero hay que organizarse.
- No necesitamos refuerzos, somos suficientes para lo que sea que venga – dijo Embry doblando los brazos para sacar músculos.
- Claro… yo… tengo que irme – les dije.
- ¿Vuelves a la fiesta? – preguntó Seth. Pero no respondí simplemente me dediqué a correr, necesitaba que mis pensamientos se aclararan un poco, no sabía qué hacer ahora, la batalla se aproxima y la manada está dividida, Sam no me apoyará para pelear al lado de los Cullen, dudo que los ancianos quieran que mi manada lo haga, más de un miembro del consejo me mirará mal por dejar que Leah se vaya nuevamente, lo que me lleva al tema que más me preocupa ahora…ella.
La herida en mi costado me escocía un poco, pero nada importante, sonreí al recordar el tono preocupado de Leah al darse cuenta de ella, me hizo sentir como si de verdad le importase que estuviese herido, pude ver en sus ojos un destello de preocupación que me hizo feliz por un par de segundos, pero la sonrisa se me borró al recordar la burla que vino después ¿Por qué se portaba así? Bueno, para ser sincero conmigo mismo yo tenía completamente merecido ese trato, he sido cruel con ella sin saber lo mucho que me arrepentiría después. Estuvo a mi lado todo el tiempo en el que sufrí la transformación de Bella… nunca se alejó, siempre estuvo allí a pesar de que le doliera en el alma lo que me pasaba, cuando nos transformábamos podía ver que todo le recordaba su dolor con Sam, y a pesar de eso me apoyaba, estaba conmigo aunque peleásemos o yo tratara de echarla, no importaba que, nunca estuve solo porque ella peleaba conmigo… a mi lado … y yo fui un reverendo imbécil al echarla, todo por mi absurdo orgullo, todo porque ella no quiso irse conmigo, fui un imbécil al no entender lo que ella trató de decirme aquella noche, pero no, yo tenía que arruinarlo todo con mis gritos y furia, quizás en ese momento, al dejarme ella solo, mi cuerpo ya sabía lo mucho que la extrañaría y lo mal que me hacia alejarme de ella, pero mi estúpido orgullo pudo mas e igualmente la aleje de mi de la peor forma, he sido un imbécil por tratarla siempre mal, al no ser capaz de entablar una conversación decente con ella desde que llegó, por ser un completo cobarde al no tener el coraje de entregarle el collar que aun tengo en mi bolsillo o de tratarla como alguien especial, ¡ni si quiera podía decirle cuanto la quiero!… y ahora ella se iría, lo dejó en claro, no se quedaría en la Push a pesar de la batalla inminente.
¿Y si se lo pidiera? ¿Si le dijera que se quedara en la reserva para la batalla porque es realmente necesaria? Soy capaz de rogarle que se quede a mi lado, de rodillas si fuese necesario… y con eso dejar en evidencia que muero por ella "oh si esa sería una estupenda idea, hazlo y la espantas o te mata"… idiota me dije a mi mismo… bien, no me arrastraría entonces… pero igual le diría en una conversación lo más decente posible que la necesitamos aquí, que se puede ir si así lo quiere a San Diego, pero que sería de gran ayuda estando presente… si lo consigo, ya encontraré la forma de convencerla de que no se vaya otra vez… quizás la secuestre, la amarro en mi pieza, esa no sería una mala idea, de preferencia la ato a mi cama… sonreí por la imagen poco inocente que se me pasó por la mente.
Estaba decidido, de alguna manera le pediría que se quedara, la necesito conmigo para volver a ser quien era, si se vuelve a ir creo que no seré capaz de soportarlo, más bien estoy seguro que no aguantaría más de un par de días, me siento fatal cada vez que ella no está dentro de mi perímetro visual… no quiero imaginar mi vida sin su presencia en la reserva. Por alguna razón mi cuerpo es capaz de sentirla cuando está cerca, mi piel… no sé como explicármelo a mí mismo, pero mi cuerpo se mueve sin mi permiso hacia donde ella esta.
Sin notarlo llegué a la fiesta, actitud que confirmaba lo que acababa de pensar, quería correr para despejarme y termine en el mismo sitio que Leah… bueno, ya que estoy acá será mejor que intente hablar con ella antes de que el valor que tengo se me vaya a los suelos, iba a entrar cuando recordé que no estaba presentable para hacerlo. Preferí mirar por si podía ver a Leah y pedirle que fuéramos a hablar al bosque… ¿Por qué será que cada vez que intento mirarla ella está en los brazos de ese… ese… humano? Ahora estaban abrazados bailando… bailando una canción lenta… ¡Lenta! ¡Dios, a Leah ni si quiera le gustan! al menos no le gustaban cuando se fue ¿habrá cambiado eso también? Mierda ¿Cuántas cosas de ella ya no conozco? Saber que ya no es la misma que se fue y que realmente no sé nada de ella me enfurece, ERROR, lo que me enfurece que es ese Taylor las conozca en vez de mí… ¿Por qué apoya su cabeza en su pecho? ¡¿Por qué lo mira y vuelve a apoyar su cabeza en su pecho?! Hervía de rabia, estaba cansado de sentir celos, eso es todo lo que me nubla, celos, celos y más celos ¡estoy harto! ¡No llevo ni dos días sintiéndolos y ya no puedo con ellos! ¿Podré celarla el resto de mi vida si las cosas salen mal? No lo creo, antes me vuelvo loco o me suicido.
Me estaba volteando para destrozar algunos árboles en el bosque y descargar mi ira cuando me percaté que dejaban de bailar, Leah le tomaba la mano y comenzaban a caminar por la pista, al parecer se iban de la fiesta… si, se iban ya que ella se despidió de Emily y le dio una mirada a Sam de las típicas de ella, una mirada fría, que aclara lo poco que le importa Sam Uley. Seguidamente se fueron caminando hacia la entrada de la carpa y salían de ella ¿Por qué se iban de la mano? ¿Las tenían soldadas? "son novios imbécil" me dije a mí mismo, no es por nada, pero la voz en mi cabeza que me restriega a cada momento que ellos son más que amigos me está cansando.
Comenzaron a caminar hasta que llegaron a la camioneta de Sue, se subieron y prendieron el motor. Yo no lo pude evitar y los seguí, me saqué lo pantalones, los amarré a mi muslo con el cinturón y cambié de forma. No debería seguirlos, es poco ético, poco moral, poco respetuoso, poco… poco me importa lo mal que esté, no puedo dejarlos solos, en casa de Leah no habrá nadie y… y… ¿y qué haré si veo que las cosas entre esos dos comienzan a calentarse? Después de todo son novios y es más que posible que se pongan cariñosos… Un gruñido escapó de mi garganta al imaginarme a Taylor sacándole ese lindo vestido y tocándola, acariciándola… haciéndola gemir…. ¡NO! mis piernas aceleraron su tranco, no los dejaré solos, soy capaz de interrumpirlos si las cosas se ponen malas para mi salud mental, produciré un incendio en el bosque para distraerlos… es un poco drástico… ¡Ya se! Mataré al desgraciado, esa idea me gusta mucho, la toca y lo mato, así de simple.
Llegué frente a la casa de Leah antes que ellos, volví a ser humano y me escondí entre los arboles frente a la puerta. A los pocos minutos ellos arribaron, Taylor fue el primero en bajar, corrió hacia el otro lado y le abrió la puerta a ella, le ofreció la mano y la ayudó a salir… maldito bien educado… Leah lo miró y le sonrió ¿le gustó el gesto de caballerosidad? No me lo puedo creer ¿Desde cuándo a ella le gustan esos gestos? Nota mental: ser caballero con Leah. Tendré que pedirle consejos a Edward, él es tan correcto y caballero que parece sacado de una película de los años 20, bueno él es de esa época, por eso no le cuesta nada ser tan cursi. ¡Dios! Tendré que convertirme en todo un pinguino, empaquetado y educado, pero todo por ella.
Se dirigieron a la puerta de la casa nuevamente iban de la mano, cuando él la ayudó a bajar no soltó sus dedos y los enredó con los suyos, casi llegaban a la puerta cuando Leah se detuvo en plena marcha y miró hacia el bosque, lo recorrió con su mirada hasta que se detuvo en mi posición, sus ojos se abrieron un poco seguramente por la sorpresa de encontrarme allí, yo lentamente me asomé y dejé que la luz de la luna me alumbrara levemente para que supiera que estaba allí, estaba lo suficientemente lejos para que los estúpidos, mortales, feos y débiles ojos de Taylor no me vieran, pero la preciosa y aguda vista de los ojos verdes de Leah podía ver claramente hasta las muecas que hacía mi rostro, sobre todo porque ahora yo estaba levemente iluminado.
- Lee ¿Qué miras? – le preguntó Taylor acercándose a su sitio, yo retrocedí dos pasos hacia la oscuridad más que nada por costumbre que por miedo de que él me viera. No pude evitar arrugar el ceño cuando vi que él tocaba su cintura y la acercaba a él, maldito posesivo, "ella no es tuya" pensé enfurecido.
- Nada importante… solo un perro callejero – le respondió ella sin apartar si mirada de mi sitio, "Auch" pensé, había olvidado lo mordaz que era, su actitud pasiva desde que llegó había ocultado esa parte de ella. Taylor intentó ver algo, pero al no poder se volteó y la llevó con él. Leah lo siguió hacia la puerta de la casa y mientras él abría la puerta, ella se volteó y moduló con sus gruesos labios "espérame". Acto seguido desapareció por la puerta siendo seguida por Taylor.
No pude evitar que mi corazón saltara por la palabra 'espérame', y me di cuenta de lo poderosa que era esa palabra, si ella me lo pedía, yo lo haría sin pensarlo ni cuestionar nada, ahora, mañana, siempre, podría vivir con la esperanza de que ella vuelva a mí. Tarde o temprano llegaría un día en que la relación de ellos dos acabaría, y yo estaría allí, esperándole, listo para tomar el lugar que me corresponde a su lado. Recordé una conversación que tuvimos con Edward una vez, él me había dicho las mismas palabras, y solo ahora comprendía su significado completamente. Tengo todo el tiempo del mundo, toda mi vida y la suya si es necesario, basta con que ella me lo pida, no, ni si quiera eso, aunque no lo haga yo la esperaré, ya que estoy seguro que aunque intente querer a otra mujer no podre hacerlo.
Apoyé mi espalda en un árbol y cerré mis ojos esperándola, me sentía cansado, más que nada de forma psicológica, mi cabeza me palpitaba. Las últimas 24 horas han sido un torbellino de emociones, he sentido de todo, celos, alegría, ira, rabia, he peleado, reído, luchado y confesado a mi mismo que estoy enamorado hasta la medula de una mujer que no me quiere, que tiene novio, que ya no vive en la reserva y que además me mandará al otro lado del mundo de una patada si le confieso lo que siento, si es que no me mata en el proceso. Bueno, no puedo decir que ha sido un día aburrido, ni tampoco tan malo si rememoro lo bella que se ha puesto. Vaya que si está linda… linda no es una palabra que describa correctamente como se veía… era alucinante la forma en que ese vestido la resaltaba, el color hacía que su piel se viese brillante, suave, sus ojos verdes iluminados por el maquillaje, tan profundos y hermosos… Leah me va a matar un día de estos.
Mi nariz sintió el exquisito aroma de Leah en el aire, me deleite un momento con él y lentamente abrí mis ojos, vi como ella se me acercaba, aun tenía el precioso vestido puesto, mientras ella se aproximaba me concentré en el sensual movimiento de caderas que acompañaba su felino caminar, la gracia que tenía con cada paso que daba, lo hermosa que podía verse siendo iluminada por la luz de la luna ¿Cómo fui tan ciego para no verla antes?
- ¿Qué haces aquí? – me preguntó un poco antes de llegar sacándome de mi ensoñación. Paró sus pasos unos metros delante de mí, sentí cada centímetro que nos separaba como si fuese un metro de frio hielo. Mi piel reclamaba urgentemente sentir el calor de su cuerpo, aunque fuese sin tocarla. Un poco mas de cercanía… un poco de su cariño, como deseaba que ella me quisiera aunque fuese un poco, una sonrisa sincera de parte de ella alegraría mi día. Pero no, esas solo se las daba a su novio.
- Necesitamos hablar – contesté tratando de que mi voz no saliera tan dura ni tan suplicante, dos cosas que ahora estaba sintiendo, suplicaba que me quisiera, pero me endurecía que amara a otro.
- Habla luego, Taylor me está esperando – contestó volteándose para mirar a la casa, sentí los celos nuevamente correr por mí, pero intenté controlarme, cosa que era cada vez más difícil.
- ¿Qué le dijiste para poder salir? – le pregunté como si no me importara, más que nada por lo masoquista que soy, y para poder escuchar su voz, sin contar que mientras más dilatara la conversación más tiempo tenia para verla y estar cerca de ella.
- Que tenía que cerciorarme que el perro callejero no fuese de Billy – respondió ella encogiendo sus hombros y sin mostrar emoción en el rostro restándole importancia al hecho de que me llamó perro callejero.
- ¿Desde cuándo das explicaciones de los sitios a los que vas? – le pregunté, no podía guardarme eso. Ella nunca le dio explicaciones a nadie, ni a su madre ¿Por qué lo hace ahora?
- Desde que alguien se preocupa por mí – la quedé mirando y vi un dejo de tristeza, eso me asombró, no esperaba una respuesta tan sincera de su parte. Maldición, tenía razón, nadie había mostrado preocupación por ella antes de que decidiera marcharse, ni si quiera Sue, sus instintos maternales llegaron cuando vio que su hija se iba de la casa, pero Leah nunca había demostrado necesitar de protección, no pensé que fuese algo que ella quisiera, quizás por eso su actitud, ella había sido herida profundamente, y al ver que nadie la protegía, alzó una barrera contra el resto con su actitud de arpía… pero Taylor no fue así, la quiso proteger desde que la conoció… ¿Por qué no hice lo mismo? ¿Por qué hago todo lo contrario y la sigo dañando? Nos quedamos un rato en silencio – si no vas a hablar me voy – dijo rompiendo el silencio.
- ¡No! – Grité con demasiado entusiasmo – digo… espera, es importante que discutamos la posibilidad de que te quedes en la reserva – ella me miró con una ceja arqueada.
- ¿Posibilidad de quedarme en la reserva? Estás loco si piensas que lo haré – me dijo volteándose nuevamente.
- Maldición Leah ¿quieres encarar este asunto como adulto en vez de arrancar? – ella se giró para mirarme y en su rostro se veía lo molesta que estaba. Me pateé internamente, no estaba llevando la conversación de la mejor forma posible, como siempre, lo estoy hachando a perder. 'protégela, se caballero' me repetía internamente tratando de grabarme esos comportamientos.
- ¿Disculpa? – Me preguntó – no arranco, simplemente le encuentro un sentido nulo a todo esto, ¿Por qué debería pensar en quedarme? No le encuentro motivo al asunto, esta no es mi reserva, ya no vivo aquí, no es mi pelea, es la tuya en defensa de tu amada sanguijuela favorita ¿Por qué tengo que defender lo tuyo? No soy imbécil Jacob, nada me ata a los chupasangres como para querer arriesgar mi pellejo por ellos, así que deja de molestar y vuelve a moverle la cola a Isabella, yo tengo cosas mejores que hacer… como… leer o ver televisión.
- Esta conversación no ha terminado Leah, así que ni intentes irte – juro que respiré lo que más pude para que el tono de voz saliera normal, pero no, salió casi con tono de alfa. Y ella lo notó, lo supe por la mirada de odio que me lanzó. Lo estoy haciendo todo mal, ¿Por qué no puedo simplemente decirle que la amo y que si ella se va moriré antes de que lleguen los chupasangres? Podría hacerlo, de todas formas no puede odiarme más de lo que ya me odia – Leah, no entiendes lo que aquí está pasando, esta pelea no es por defender a los Cullen o a Bella, es la tierra, la reserva es lo importante…
- Infeliz mentiroso, esas son mierdas que ni tú te crees – me interrumpió – escuchaste claramente que la manada de Sam no peleará por defender a los Cullen, solo atacarán si los vampiros se metan a la Push, pero tú no, tu quieres pelear al lado de tu familia chupasangre, no quieres que nada le pase a tu Bella y a su preciosa hija mutante…
- Nessie no es una mutante – le interrumpí yo ahora para contradecirla – es una niña no te metas con ella, si la conocieras la querrías.
- ¿Nessie? – Rió Leah – no sabía que los fenómenos tenían sobrenombres.
- Basta Leah – le dije.
- ¿Toqué algún nervio alfa? – me preguntó ella irónicamente, cuanta hasta diez Jacob, me repetía.
- No te desvíes del tema – le pedí mordiéndome la lengua para no lanzarle un comentario de ataque, tenía varios en mi mente, pero no quería empeorar las cosas.
- No me estoy desviado, mírate, le dices 'Nessie' a la hija de tu enemigo natural ¿quieres que me quede a defender al amor de tu vida y a su familia?
- ¡Tú eres…! – "El amor de mi vida" –…la persona más complicada que existe en este planeta – cambié la frase justo a tiempo, si no me controlo las cosas no acabarán bien y terminaré diciendo cosas que ninguno de los dos quiere escuchar – escúchame Leah, no te pido que pelees en defensa de los Cullen, sé que no los quieres, aunque me queda la duda, ya que Edward te habló como si fuese tu amigo - ¡Mierda! Los malditos celos tenían que salir a la luz, ahora sí que me golpea.
- ¿Y si lo fuese qué? – Me preguntó ella poniendo sus manos sobre sus caderas, mis ojos las siguieron y me fije por un segundo en su cintura y de allí comencé a subir – ¿Qué te importa si el lector de mentes se vuelve mi confidente? ¿Mi amigo? ¿O algo más? ¡¿Qué mierda te importa?!
- ¿Algo más? No me digas que tu y Edward…
- Cierra la boca tarado – me dijo – ni siquiera lo insinúes que me dan nauseas – respondió ella, yo solté un suspiro de alivio, me pego un tiro si entre Leah y Edward pasara algo. – Pero de todas formas no te importa con quien hablo y con quien no, no eres mi dueño Jacob – "yo no soy tu dueño, pero tu si eres mi dueña" pensé.
- Leah… solo… piénsalo, eres la más rápida de las dos manadas, tienes experiencia en batalla, controlas completamente los cambios de fase tan bien como lo hago yo, eres ágil, que seas más pequeña ayuda en los ataques sorpresa y te facilita escapar de un ataque directo…
- ¿Me estás dando mi currículo? Mis virtudes las tengo clara, te he demostrado varias veces lo rápida y ágil que soy por si no te acuerdas las veces que te gané mientras competíamos por el bosque. Pero además de eso te recuerdo que soy la más débil de todos, la que cura más lento y la que peor le cae a todo el mundo, nadie me quiere en sus pensamientos, a todo el mundo le da lo mismo si me quedo a la batalla o no, además no faltaran lobos, ahora hay 9 sin contarme, y para cuando los vampiros lleguen esa cifra se duplicara, no me necesitan aquí.
- Te equivocas, los nuevos no tendrán experiencia, no sabrán lo que es pelear con neófitos, o con vampiros experimentados, dudo mucho que Jasper tenga tiempo como para enseñarles a todos las cosas que deben saber… eres buena con los niños Leah, tu nos puedes ayudar, te necesitamos aquí – "yo te necesito aquí, necesito que estés en mi vida, que me quieras, que me aceptes, necesito amarte, tocarte, muero por besarte, escucharte suspirar mi nombre, mirar esos ojos cada día hasta mi último respiro… olvídate del resto, no pelees si no quieres… solo… quédate conmigo para siempre"… completé en mi cabeza mientras un silencio intenso se creaba entre nosotros, mentalmente le rogaba que me quisiera. Cuantas ganas tenia de decirle todo eso, de susurrarle al oído cuanto la amaba… pero no podía hacerlo, no podía, tenía que conformarme con estar a tres metros de distancia de su cuerpo, y de mentirle cuales son las razones por las cuales yo personalmente quería que se quedara. Ya no sabía que mas decirle.
- No me necesitan para eso, hay 8 lobos que pueden enseñarle a los nuevos… bueno, 7, Paul les arrancaría la cabeza a la primera equivocación… 6 si a Quil le da por hacer de niñera muy seguido…. Da igual, hay más lobos para enseñarles sin contar a los ancianos. No… no… puedo quedarme – terminó diciendo, pero por un leve momento sentí que la estaba convenciendo, su voz ya no era tan dura o decidida.
- Dame una razón convincente de eso Leah, porque los que me has dicho hasta ahora me suena a una pobre escusa – dije, no sé que era exactamente lo que quería escuchar, tal vez me sentiría conforme solo cuando ella me dijera que se iba por Taylor, que no podía estar lejos de él, o que simplemente me confesara que se había enamorado de su novio y que por eso ya no le encontraba sentido a defender algo que ya no amaba… ¿Qué quería escuchar? ¿Hasta cuándo insistiría en que ella se quedara? ¿Qué tan lejos sería capaz de llegar para que ella no se fuese? En mi fuero interno sabía que llegaría tan lejos como pudiese, rogar era una opción denigrante y totalmente valida si la convencía de quedarse… pero no podía hacerlo.
- Nada me ata aquí Jacob – me dijo en un susurro y sin mirarme a los ojos como si lo que acababa de decir fuese una verdad que le doliera – las cosas cambiaron… nadie me quiere o me necesita aquí, Seth es grande y puede cuidarse solo, Sue es un miembro del clan de los ancianos y tiene el temperamento más duro que conozco, lo único que le afecta es la muerte de mi padre, fuera de eso, nada es muy importante para ella, por mucho que intente demostrar amor por mí, sé que no es tan fuerte como para atarme a la Push y ella sabe que no podría hacerlo aunque lo intentara… ¿Qué más me ata aquí? Dime Jacob ¿Quién más me extrañara si me voy? ¿Quién mas sentirá mi ausencia si muero en batalla o si implemente regreso mañana y no vuelvo más? – pregunto," ¡yo! Yo moriré si algo te pasa, moriré si te vas, sentiré tu presencia irse cuando subas a ese bus el día de mañana ¡YO MALDICIÓN!" – Ves… nadie se te viene a la mente – dijo de pronto, mi silencio fue completamente mal interpretado, pensó que no lograba pensar en nadie, cuando mi cabeza solo gritaba mi nombre como respuesta.
- No… espera… ¡Emily!, eso, ella sentirá cuando te vayas – estoy comenzado a dar escusas cochinas y absurdas. Son las últimas armas que me quedan.
- Sabes bien que eso es una mentira, ella está metida en su burbuja rosa con su recién esposo, lo sentirá igual que Seth, pero seguirá adelante sin problemas, estás dándome malas razones, no tienes ninguna además de tu preocupación por tener a tu manada completa para defender a los Cullen.
- No vengas con eso de nuevo Leah - ¿Por qué mierda Leah sigue pensando en que amo a Bella? Bueno la respuesta es obvia, yo no le he dicho lo contrario.
- Es la verdad ¿o es que hay otra razón? – me preguntó, mis pies se movieron solos haciéndole mas caso al reclamo de mi piel por sentir el calor de Leah que a mi sentido común, me acerqué a ella hasta quedar a centímetros, me sentí inmediatamente mejor, me sorprendió lo rápido que actuaba la química de Leah sobre mis células nerviosas, mi cuerpo se relajó, dejé de sentir frio, solo la necesitaba a ella.
- Veo que nada puede hacer que te quedes – dije mirando sus ojos directamente. Mi mirada paseó por su rostro, tratando de memorizar cada curva, sus pómulos marcados, su nariz recta, sus labios rellenos, rojos naturalmente y seguramente con un calor y sabor únicos… y luego sus ojos, esos iris verdes que me hacían caer en un vacio del cual no quería salir, porque los miraría el resto de mi vida, por siempre, los miraba tratando de memorizarlos sabiendo que tal vez sería la última vez que los vería.
- Yo… Jacob… tengo que… volver – dijo mientras aun estábamos a escasos y peligrosos centímetros, sentí como su respiración se agitaba, no sabía la razón de eso, ni porque la aceleración de su corazón, pero no me importaba ahora, solo me concentré en sentirla, ver por el rabillo de mi ojo como su pecho subía y bajaba con cada respiración, podía ver la luna reflejada en su hermosos ojos, como el brillo de sus pupilas iluminaban mi visión. Pero todo era empañado por la tristeza, no había nada que la hiciera quedarse, eso lo sabía con anterioridad, pero ahora que estaba completamente confirmado, me sentía desfallecer ¿Qué haría una vez que ella se fuese? ¿Qué haría ahora? ¿Qué le digo? Ya no me quedan razones para tratar de convencerla…
- ¿Y si te quedas solo por la batalla? Es un mes, después te podrás ir si quieres – para ese entonces ya tendré alguna forma de retenerla conmigo para siempre, en un mes… podría intentar ser su amigo, o algo, cualquier cosa que la anime a quedarse por más tiempo.
- Sabes que ese mes se extenderá, la vidente no sabe bien si es más o menos tiempo, y después de ese mes… - dijo sin terminar la frase.
- ¿Qué? – pregunté.
- Después de ese mes… - la sentí dudar con lo que iba a decir, seguramente cambió la frase, no tengo idea, pero estaba insegura - no sé si Taylor estará allí… o Loreto estará aun con el departamento… o mi empleo… no puedo simplemente quedarme, no insistas Jacob y deja de joderme – me dijo, a mí se me acababan las razones, solo me quedaba una, las más baja y sucia de todas.
- ¿Ni por Seth? – Dije como último intento – ese chico te ama Leah, ¿realmente lo quieres dejar a merced de unos vampiros deseosos de acabar con lo que tengan al frente, sabiendo que puede morir en la batalla? ¿No te quedarás a protegerlo?
- Maldito perro – me dijo yo la miré sorprendido, sabía que me trataría mal por esto, pero aun así me dolía – eso es un golpe bajo, ¿Cómo puedes decirme eso cuando sabes que mi hermano es el único que realmente me quiere aquí? ¿Tan desesperado estas por tener gente para defender a tu chupasangre que usas un chantaje emocional conmigo? - ¿Qué? O mierda, ahora sí que la embarré, su tono de voz está enojado.
- Espera, no es chantaje, yo solo… mierda Leah – dije desesperando tomando mi cabeza, ella se alejo de mí, no tuve que abrir mis ojos para saberlo, lo sentí en mi cuerpo, su calor se iba y a cambio dejaba el frio de su ausencia.
- Piérdete Jacob y de forma permanente – me dijo volteándose, yo sin pensarlo tomé su brazo, no quería que se fuese, quería alargar su presencia un poco mas – suéltame – demandó.
- Solo… quiero decirte algo – dije, ¿Qué quería decirle? Claro además de que la amaba con locura… que quería que fuese feliz, si era conmigo mi vida tendría sentido… pero si no… - mira… sé que no hay nada que pueda decirte que te convenza a quedarte, y ya he hablado demasiadas estupideces como para que estés enojada conmigo por el resto de mi vida, se que desde que te fuiste de la reserva estás más tranquila, eres más feliz y eso todo el mundo lo nota, te ves radiante y sonríes como nunca lo habías hecho, tienes una vida allá completamente diferente a la que tuviste estando aquí…yo… solo… - mierda que difícil era dejarla ir, la primera vez no me costó tanto, claro que me sentí vacio por meses sin saber la razón, pero ahora… no puedo decirle que se vaya, es como estar dejando la mitad de mi corazón irse, no, mi corazón completo, ella se lo llevará consigo sin saberlo, pero tenía que hacerlo, era lo único bueno que podía hacer por ella ahora – se feliz – fue todo lo que salió de mis labios, para mí esa frase estaba incompleta, quería decir que fuese feliz conmigo, aquí… pero ella podía interpretarla como quisiera.
- ¿Por qué mierda me haces esto? ¿Tienes esquizofrenia o personalidad múltiple? – me dijo ¿ahora porqué estaba enojada? – eres un imbécil Jacob, no puedes ir por la vida pidiéndole a la gente que se quede y luego decirle simplemente 'se feliz' ¿Qué mierda pasa contigo?
- ¿Y qué quieres que te diga? – Le grité, finalmente perdí los estribos – si te pido que te quedes te enojas, si te digo que seas feliz te enojas ¿Qué quieres?
- ¡Que cierres la maldita boca y dejes de confundirme! – me gritó, yo la miré sorprendido ¿la confundía? ¿En qué sentido? – deja de mirarme así, me confundes Jacob, no sé si estás sano mentalmente para guiar una manada o simplemente eres estúpido en todos los ámbitos de tu vida – aclaró. Obviamente la confundía en eso ¿Qué otra cosa me esperaba? ¿Confundirla sentimentalmente? Ja!
- Me cansé, haz lo que quieras – dije derrotado.
- Lo hago sin importar lo que me digan – respondió.
- No, una vez no te quedó más que obedecer – dije sin pensar… pero fue una horrible idea recordarle esa vez en la que tuvo que obedecer mi orden de alfa haciéndole un favor a ella y jodiéndome la vida a mí mismo.
- Claro, cuando la voz de alfa ataca ¿no? ¿La usarás de nuevo macho alfa? ¿El gran Jacob Black tendrá que recurrir a la voz de mando para hacer obedecer a la rebelde Leah Clearwater?
- No, sabes bien que no me gusta usar eso – le respondí sintiéndome miserable, sería la última vez que hablaría con ella, y las cosas había salido mal nuevamente ¿de qué forma se puede matar un hombre lobo? Juro que en estos momentos quería acabar con mi vida, le pediré a la rubia sádica de los Cullen que me muerda, será la única que no se negará a quitarme la vida con el veneno de su ponzoña.
- No te gusta usarlo con el resto…pero conmigo no tuviste problemas – me recordó, le iba a responder pero ella siguió – pero no importa, me hiciste un favor, gracias por expulsarme de la Push, me diste una nueva vida fuera de aquí Jacob, así que no te guardo rencor por eso – cualquiera pensaría que me lo decía con agradecimiento, pero su tono de voz rebalsaba de ironía, no sabía si creerle o no, realmente no sabía nada…
- Leah…
- No importa… solo… no importa – murmuró volteándose, yo solté su mano y la dejé caer, ya no tenía fuerzas para nada, ni para pelear con ella, ni para convencerla, nada. Ella comenzó a caminar hacia la casa. Con cada paso que ponía entre nosotros me sentía más y más frío, más y más solo. Vacio internamente, abandonado… envuelto en una oscuridad eterna, ya no había luz de luna que alumbrara mi camino, no había nada, solo oscuridad y silencio, solo soledad y dolor. Vi como Leah llegaba a la puerta de su casa y la abría, antes de entrar se volteó y susurró dos palabras que me derrumbaron 'adiós Jacob'.
Esas 10 letras confirmaban que ella se marcharía y que mi vida se iría con ella. Porque no había nada que hacer, hice todo lo que pude por contenerla, llegando, con mi desesperación, a arruinar el último momento que tendría con ella ¿Qué seguía ahora para mí? ¿Cómo seguir después de darme cuenta que vivo por ella? No tenía idea, me sentí vacio y sin razones para seguir adelante. Al principio pensé en irme para olvidar, pero ahora esa idea se me antojaba estúpida, con la distancia no podría olvidarla, siempre volvería hacia ella, todos los caminos que podría recorrer me llevarían donde ella ¿Cómo fue desde que me di cuenta que estaba enamorado de Leah hasta ahora mis sentimientos habían crecido tanto? Solo han pasado unas horas… 'es inevitable e instantáneo una vez que los sentimientos se aceptan' me había dicho una vez Billy hablando de la famosa leyenda, y era verdad.
¿Qué viene ahora? Nada, solo… la nada.
(¸.•´ (¸.• † Lirit † °•.¸: tengo la leve impresión de que nos quieren matar, por lo mismo seguiré escondida, ya que les tengo mas miedo a la turba furiosa de lectoras enojadas que a las eternas y fuertes replicas del terremoto. Enserio chicas no se enojen, todo pasa por algo, no lo olviden.
Me da penita mi lobito hermoso, ya me lo imagino con su carita triste y sus ojitos brillantes por las lágrimas…
Y Leah… bueno, ella no sabe nada. No la culpen por escapar de aquellas cosas que tanto daño le hicieron.
Dejen un revi hermoso, comencé las clases esta semana y ya me bombardearon con tareas y prubas, asi que paciencia en las actualizaciones. Un beso y se les quiere mucho!!!
(¸.•´ (¸.• † Agnes †.¸.•: jajajaj no nos odien ni nos linchen ni nos maten porq sino no podremos seguir escribiendo!! xD jajajja weno leah definitivamente anda en las negativas y se va, jake que no le dice que la ama y le da puras escusas tontas! hay dios este niño no sabe como hacer que leah lo ame xD, lo intento pero simplemente no le resulto, pero valdra la pena su esfuerzo? en algun momento leah leera entre lineas lo q habla jake? bueno esperemo que si xD, yo entiendo a leah de q no se kera kedar, se va? se keda? y se keda que pasara con tay? y si se va que pasara con jake? bueno tendran que seguir leyendo!!! gracias por seguirnos! y leer y todo eso =)
BUENO LIRIT ENTRA A CLASES LO QUE SIGNIFICA QUE NUESTRA PRODUCCION DE CAP SERA MAS LENTA ASI QUE YA NO ACTUALIZAREMOS 1 VES POR SEMANA SERA COMO CADA 10 DIAS O AL MENOS ESO ESPERAMOS
ESPERO NO NOS ODIEN POR ESO! PERO NO LO PODEMOS EVITAR =(
TENGANOS PACIENCIA!!!!!!!!!! BESOS A TODAS!
Gracias a : doble vida, Bonnie Boleyn, Karina Cullen Black, fey black, pazzitta, AndreiiCullenHale, Andrecullen18, Tibby-Trick, Psique46, Sukio, Aligeos, Ellie. thecolou , Prettypurple, Tsuki-no-Haruka, Sophie93, carichoextremo,Polynessia,piinkblaCk,Karmele, diosapagana, MaLiGnA BlAcK, Dark-Shinda, JoseCullenGD, susyh, sweetcullen12, Lorraine Cullen Swan, Shara Black, milets, Keiian, indramar, StillDollProduccions, Dream-espered, caminos POR LEERNOS Y DEJARNOS COMENTARIOS SIGAN ASI!!!!!!
si hay alguien que nos lee pero no esta en la lista pues diganlo si quieren aparecer!!!!!!!!!
Seguiremos respondiendo los rewis a todas y cada una de ustedes!!! besos!!!
PUEDEN DEJAR REWIS AUNQUE NO ESTEN REGISTRADAS EN EL FANFICTION ASI QUE NO HAY ESCUSA PARA NO HACERLO!!!!!!!!!!!!!!!!
