°.¸¸.·´¯`»«´¯`·.¸¸.° CHAPTER 40: dios mio… eres real…°.¸¸.·´¯`»«´¯`·.¸¸.°

Leah POV

Solo un segundo, eso fue lo que duro mi permanencia en el sopor, solo un segundo en el que deje que los brazos que me sostenían en el aire y me hacían dar un giro se hundieran con mi cuerpo y me inundaran de una inusual y agradable paz. Estoy segura que solo fue un segundo y nada más que eso, en el cual me aferré al cuello de Jacob intentando que mi piel se pegara a la suya y no volviera a separarse, en donde liberé mis sentidos y dejé que todo mi cuerpo se llenara del delicioso aroma de su piel, esa esencia dulce de la menta fresca por la mañana y de la madera mojada por el roció, podía sentir cada centímetro de su cuerpo caliente a través de mi ropa y mis brazos desnudos… si, no fue más que eso el tiempo en que le devolví el abrazo con alegría por su reacción y sin pensar que era un gesto de pertenencia por parte de ambos, yo rodeaba su cuello como si fuese mío y el mi cintura como si le perteneciese y no me importó que así fuera, en ese momento me sentía suya, completamente suya, era como si nada ni nadie más existiera en la tierra, era como si mi pasado se borrara de pronto y mi vida comenzaba en este abrazo y mi futuro se escribía junto con el de él, me sentí tan suya que por ese segundo no sentí miedo y mi corazón no se sintió solo y desdichado, sino una alegría que no cavia en mi cuerpo, que hacía que mi corazón latiera con nuevas fuerzas rejuvenecedoras y cada fibra de mi se sintiera viva. Estoy loca, de eso estoy segura, trastornada por decir lo menos, o al menos lo estuve por ese mínimo lapsus de tiempo, ya que olvidé todo a mí alrededor y me enfoqué en aspirar su aroma y llenarme de él grabándolo a fuego en mi memoria, ni en mis mejores recuerdos su aroma era tan exquisito, mi memoria era débil al recordar el perfume intoxicante de Jacob. Pero solo fue un segundo, luego de eso bajé a la tierra y me di cuenta de que las cosas no iban bien, mi única célula que aun razonaba me decía que esto me dolería más tarde, que me haría daño, que me alejara corriendo de ahí, no estaba correcto lo que estaba pasando ya que mis días se veían negros, recordé que volví a la Push y de que ahora en adelante mi vida volvería a ser un infierno rodeado de gente que, o me odia, o está demasiado enamorada para notar mi presencia, en otras palabras, volvería a estar sola. Fue un buen segundo, el cual hubiese querido prolongar por más tiempo, pero tenía que despertar.


Jacob POV

Mi día había igual al resto, monótono, aburrido, vacio y sin nada que hacer para levantar el ánimo sombrío que solía tener. Era el día quince desde que Leah se había marchado, faltaban solo dos semanas para que la tropa venida desde Italia llegara a ocasionar problemas por aquí y no encontraba la hora para hacer el papel de mártir contra los chupasangres y acabar con mi patética existencia de una vez por todas.

Me encontraba en la casa de los Cullen como hacia la mayoría de las tardes, dormí toda la mañana en el bosque, después de mi conversación con Seth las cosas no fueron mucho mejor, al contrario, me fui a pique, ya que me pasé todo mi patrullaje pensando en las consecuencias de mis actos, tanto de aquello que había cometido como de aquello que no hice solo por idiota. De mis peleas con la manada, con Leah, con mi padre, inclusive con las tenidas con Rosalie, la rubia oxigenada parecía compadecerse de mi deplorable y vergonzosa condición ya que eran pocas las veces que decía algún chiste malo sobre lobos o cosas por el estilo, o puede que lo haga seguido pero yo no la haya escuchado… da igual de todos modos, ella es la que menos me preocupa en todo esto, más bien nunca me preocupa.

Nessie tuvo que salir un momento con Edward ya que quería ir a buscar unas flores al bosque, recientemente Bella le leyó el cuento de la caperucita roja, y quedó fascinada con eso, sobre todo porque ya se había encontrado con lobos reales, es decir con mi manada y conmigo y creía fielmente que el cuento era real. Se consideraba una caperucita moderna, incluso anduvo un par de días con una capa roja paseándose por el jardín, y como tal había decidido ir toda la tarde al bosque a recoger flores silvestres hasta toparse con un lobo diferente a los que ya conocía o con la misma protagonista del cuento. Me pregunté si tendría la suerte de ver a alguno de la manada de Sam, aunque lo dudaba bastante, ya que ellos no se acercaban ni por si acaso al límite de la reserva, eso era mi trabajo, solo yo con Seth cuidábamos el linde del territorio de los vampiros, y Edward no dejaba que su hija fuera más allá de unos kilómetros a la redonda de la casa blanca, más que nada para permanecer dentro por si algún vampiro ajeno a todos los que ya estaban aquí llegaba y también porque era un centenario histérico. Le prometí a la pequeña Renesme que estaría aquí para su vuelta ya que quería jugar como siempre hacíamos, pero se estaba haciendo tarde y tenía que patrullar.

Decidí esperar no más de diez minutos y me iría a ver a Seth, otro día volvería a jugar con Nessie, y si mi ánimo no estaba tan horrible quizás hacerle una carrera o una lucha ficticia a la cual se uniría Emmet, pero que con él se convertiría en algo bastante real, sería una buena forma de levantarle el ánimo ya que desde que Alice se fue de la casa no es el mismo chupasangre hiperactivo de siempre, todos están muy afectados por la partida de la pareja, pero tratan de sobreponerse hay otras cosas en las cuales pensar ahora.

Me quedé viendo la televisión de la sala, no había nadie en ella ya que todos estaban en el patio practicando con Bella, muchos de los vampiros que ahora estaban aquí tenían poderes y ya que mi amiga había descubierto el suyo, lo entrenaba a diario, nunca pensé que la patosa humana buena para ruborizarse tuviese la capacidad de poner un escudo mental tan poderoso como para proteger a todo el clan, ella no creía en si misma pero todos estábamos seguros que su poder seria de gran ayuda para el momento clave.

Mi nariz me picaba por el fuerte olor a chupasangre del lugar, pero al menos eso me mantenía despierto, la pesadilla de esta mañana fue una de las peores que había tenido hasta hoy, tanto así que desperté de un golpe y con lagrimas brotando desde mis ojos, sudaba frío y mi corazón competía con mis pulmones por quien iba más rápido ocasionándome serios problemas para tranquilizarme. Me negaba a volver a dormir, no soportaría otro sueño en el cual me encuentro sumergido en un vacio tan inmenso que mi pecho se aprieta de solo pensarlo, pero no solo es porque Leah no está, es porque siento que ella desaparece, simplemente no está en la tierra, como si hubiese muerto o algo por el estilo, como si su esencia hubiese dejado de existir. No quiero pensar el porqué de este sentimiento o si realmente significa eso, no soportaría una emoción así otra noche más, no quería estar solo ya que sabía que me pondría a pensar en lo que significaba ese sueño, en el porqué de la sensación de vacío, la soledad que sentí era demasiado dolorosa. Por eso había venido a la casa de los Cullen, el tiempo allí se me pasaría un poco más rápido que vagando por los bosques y el olor mantendría mis fosas cerradas y mis ojos abiertos en compensación.

El sonido de una puerta al cerrarse me sacó de mi estupor y me hizo reaccionar, al mismo tiempo en que yo me giraba para ver quién era Bella entró y tomó a su hija en brazos, venia sola y sin ninguna flor pero con una gran sonrisa en su rostro.

- Hola hermosura – saludó a su hija con un beso en la mejilla - ¿Dónde está tu padre?

- En el bosque, se quedó charlando con el lobo que nos encontramos – respondió Nessie feliz, yo sonreí por su sonrisa sin poder evitarlo y me pregunte quien era el lobo del cual hablaba, posiblemente haya sido Sam o Collin, el resto no se acercaba mucho a los vampiros vegetarianos, Brody es uno de los que más relación tiene con los vampiros de por aquí pero lo hacía más con Jasper que con Edward, Jasper lo trataba como casi un hijo y Brody se sentía muy a gusto con él, aunque desde que Alice y su marido se fueron el pequeño lobo no se anima a acercarse al sitio.

- ¿Con quién? Embry, Quil, quizás Seth – comenzó a preguntar Bella, pero Renesme negó con la cabeza y tocó su cuello para mostrarle algún recuerdo, mi amiga abrió los ojos como si hubiese visto un fantasma y luego los enfocó en mi.

- ¿Qué? – pregunté extrañado por su reacción, ella no me tomó en cuenta y acercó los labios al oído de su hija y le dijo algo demasiado bajo y rápido para que yo pudiera escucharlo, debí llenarme de curiosidad por esto ya que sabía que algo me ocultaban, pero no estaba de ánimo como para hacerlo. Me levanté del sillón en el que me encontraba y me estiré, era hora de ir a patrullar no podía aplazarlo más.

- Basta de holgazanear, es hora de que me vaya, Seth debe haber terminado su turno y es el mío.

- ¡No te vayas tío Jake! - gritó Nessie desde los brazos de su madre e hizo ademán de querer tirarse a mis brazos, pero Bella no la dejó. Eso si me extraño, ella nunca negaba que Renesme me abrazara, al contrario, eso la ponía bastante feliz ya que le gustaba el hecho de que yo fuera como de la familia.

- Se tiene que ir cariño – la voz de Edward resonó en la habitación – tío Jake tiene asuntos que atender – lo mire extrañado mientras él me devolvía la mirada sonriente, este vampiro está loco.

- Un poco – admitió el acercándose a su esposa y besándola, con Nessie hicimos el mismo gesto de repulsión.

- Qué asco – gruñí arrugando el ceño, no solo me asqueaba que mi mejor amiga se besara con su esposo, sino también el hecho de que ambos fuesen vampiros y además me carcomían los celos por no poder hacer lo mismo con la mujer que yo amaba, estaba mal lo que me pasaba, pero su felicidad me hacia enojar por no poder tenerla yo también. Es lo malo de esta casa, demasiado amor bajo un mismo techo. Me acerqué a la puerta sintiendo la mirada triste de Nessie desde el otro lado de la sala, amaba a esta niña.

- Nessie me tengo que ir – le grité a ella desde la puerta – vuelvo mañana – le prometí saliendo finalmente y sin mirar atrás, no podía soportar la mirada triste de la niña, ya me bastaba con mi propia tristeza. Una vez con el rostro fuera de la vista de los vampiros volví a ser quien era cuando me encontraba solo y sin nadie que se preocupara por mi evidente cambio de ánimo. Volví a sentir ese vacío en mi pecho que solía acrecentar su tortura cada vez que la soledad me acompañaba, dejé de mirarme a los espejos por lo mismo, ya que no me gustaba lo que veía, había examinado mi imagen estando en esta situación y me daba pena a mí mismo, las ojeras, la cara demacrada, demasiado zombi para mi gusto, demasiado parecido a un chupasangre, me notaba sin vida, sin vitalidad, mis ojos habían perdido todo rastros de brillo, era como si mi cuerpo caminara por el mundo sin alma, lo cual era bastante cercano a lo que me pasaba, pero aun así no me gustaba mi expresión, por lo que dejé de ver mi reflejo en cualquier parte, era lo único que podía hacer ya que mi rostro no cambiaria. Ahora solo quería llegar al bosque y perderme un momento como era mi costumbre por las noches, entre más corriera mas agotado terminaba y tenía la esperanza de que tal agotamiento físico me ayudara a dormir sin sueños, o al menos con pesadillas menos malas y traumáticas.

Escuche la voz de Bella a mi espalda llamándome "genial" pensé sarcásticamente para mí, en otras circunstancias me abría devuelto con ganas a la casa, pero en estos momentos estaba cansado, enfurruñado, y con dolor de cabeza, no tenia ánimos para que mi mejor amiga me hablara de algo, de hecho no quería ni si quiera acercarme a alguien en estos momentos, ya me había sacado la coraza y quería abandonarme al dolor, no tenia ánimos de volver a ponérmela, me volteé y sentí el cambio en mi rostro y postura, no quería hacerlo pero mi cuerpo reaccionaba solo, me sorprendió un poco el hecho de que ya se estaba volviendo automático e instintivo, aunque también fue algo que me asustó, eso significaba que tal vez nunca sería normal otra vez, siempre habrían dos Jacob, el que se presentaba al resto y aquel tan diferente que solo salía en la soledad de los bosques, y que sería tan normal como respirar el cambio entre uno y otro, quizás, en el peor de los casos me acostumbraría a esto, al vacio en mi pecho, al dolor de cada latido viviendo así por años… me estremecí con ese pensamientos. Bella no me dijo nada, solo me quedo mirando, me sonrió y volvió a entrar, arrugué el ceño confundido "¿pero qué mierda?" pensé para mis adentros, quiero a mi amiga, pero creo que el vampirismo finalmente le trastocó la cabeza y se volvió la estúpida neófita que siempre debió ser. Escuché un gruñido que reconocí como el de Edward proveniente desde el interior de la casa "¿Qué? He dicho cosas peores sin que te ofendas tanto, relájate" pensé mentalmente sabiendo que él me escucharía.

Volví a caminar hacia el linde del bosque volviendo a ser aquel Jacob oscuro y demacrado que era de forma normal, el otro Jacob era la careta frente al mundo. Ya no peleaba con mi aspecto, ni con mi imaginación. La cual ahora me estaba jugando una malísima pasada, peor de la que suele jugarme con él solo placer de hacerme sufrir como el masoquista que me he vuelto.

Me detuve y levanté mi cabeza hacia el cielo buscando mas de aquello con lo que me estaba drogando, mi nariz percibía a la perfección el aroma de Leah, ese que tanto amaba, a playa, a sal y flores silvestres, a mujer, a perfección, a ella. Un efluvio que me daba escalofríos de un placer doloroso con solo pensar en la dueña, en la calidez de su piel, la suavidad de la misma, no pude evitar sonreír al recordar su imagen tan increíble, me extrañó un poco que mi memoria olfativa trabajara mejor que la visual, de hecho, le daba mil patadas a lo que mi imaginación creaba, cosa que solía ser al revés, el aroma era mucho mejor que la imagen que me había creado, mucho, mucho mejor, era como si fuera real, como si realmente la dueña estuviera a unos pocos metros exudando ese aroma tan femenino, tan sencillamente irresistible. Sacudí mi cabeza sacándome esa idea estúpida, mi rostro se ensombreció al recordar que ella no estaba, se había ido de la reserva, tenia novio, no me quería. Sentí como mi pecho me dolía mil veces más al obligarme a recordar mi soledad "esto me costará caro, muy caro" pensé, pero estaba dispuesto a pagar las consecuencias al permitirme recordar tan claramente la fragancia de Leah.

- ¿Desde cuándo un alfa tiene cara de muerto? – una voz apareció de la nada y mi corazón se aceleró al máximo haciendo que mis costillas dolieran por el golpeteo, me felicité a mí mismo por lo increíble que mi capacidad de tortura se estaba volviendo, mi memoria escuchó mi alegato y comenzó a hacer bien su trabajo, mejor de lo que nunca lo había hecho ni de lo que nunca pensé que lo llegaría a hacer, el timbre de su voz se escuchaba perfectamente, con la misma ironía y petulancia que la verdadera Leah tendría, pero al mismo tiempo con el mismo timbre que me llenaba los oídos y me hacia suspirar de la nada, ignoré el hecho de que más tarde tendría que pagar caro las consecuencias de mis estupideces masoquistas, porque ahora estaba demasiado a gusto repitiendo esa frase en mi cabeza, no era la frase de amor que yo pensé o quería que me dijera, pero era como la Leah que conocía, aquella que me decía las cosas de frente y me hacia entrar en razón ya que no temía hablarme con la verdad y de forma directa, una palabra de amor la hubiera delatado como falsa, ella nunca me diría algo así por mucho que yo lo deseara. Rogué porque mi memoria visual finalmente se hubiera puesto las pilas y se emparejara con sus compañeras de trabajo, quería verla una vez más, aunque fuese una maldita alucinación que luego me hundiera en lo más hondo del abismo doloroso en el que estaba sumergido, cualquier dolor era un precio que yo estaba dispuesto a pagar si con eso volvía a verla. Abrí mis ojos lentamente rogando porque mi cabeza trabajara bien… y la vi.

Me congratulé nuevamente pero con más entusiasmo de antes, por lo visto mi cerebro aun funcionaba como correspondía, al parecer mi mente solo me estaba ocultando cosas, haciéndome creer que ya no la recordaba como antes pero era una soberana mentira, si la recordaba, y de mejor forma aun ya que ahora no solo rememoraba imágenes, creaba nuevas y espectaculares. Porque la Leah que tenía frente a mis ojos era otra, con ropa que nunca le había visto y más gloriosa que nunca, los calificativos no alcanzaban para describirla. "bien hecho" le dije a la parte de mi cerebro que controlaba mi imaginación, nunca la había pensado tan sexy, tan suprema, ese vestido definitivamente resaltaba todas las curvas. Fue increíble como la sola imagen de ella me alivio por completo, mis pulmones finalmente se dignaron a cooperar en la obtención de aire y mi piel dejo de sentir frio… todo por verla.

– Pareces estúpido Jacob – me dijo enojada, yo la mire por un momento más intentando grabarla en mi memoria porque estaba seguro que un engaño así de mi mente no volvería a repetirse, me sobresaltó que la alucinación no se hubiese ido aun, usualmente me dura solo un par de segundos, pero este era mucho más largo - ¿quieres bajar a la tierra lobo idiota? – arrugué el ceño, estoy seguro que algo raro está ocurriendo aquí, tenía la opción de que finalmente me volví loco por completo y por eso la veo tan claro, por tanto tiempo… y esta la otra opción, la cual es idiota e imposible pero que aun así dejé que tuviera más fuerza que la anterior, dejé que lo poco de esperanza que quedaba en mi interior saliera a flote e hice una estúpida pregunta sabiendo que la respuesta estaba en mi propia cabeza y que se cobraría toda mi estupidez un momento después.

- ¿Leah? – pregunté con un asombro innecesario por saber que no era ella realmente "bien, genial, esto era lo último que me faltaba, ahora hablo solo en el bosque" pensé, pero mi cuerpo se negaba a pensar eso, de hecho al idiota de corazón que tengo se le ocurrió dejar de latir por un segundo en la espera de la respuesta, mi mente y mi cuerpo no se llevaban bien al parecer y yo estaba al medio sintiendo sus constantes disputas.

- No, tu abuelita, bajé del cielo para patearte el trasero por parecer tarado – espetó poniendo su mano sobre su cadera. La miré profúndame "debe ser una broma" me comenté a mí mismo, una mala, cruel e increíblemente real broma de mi cabeza, porque no puede ser, ella no estaba aquí… ¿o sí?, ¿era realmente ella? ¿Podría ser que por algún motivo ella hubiese regresado? Mi imaginación era grande, pero había algo de lo que estaba seguro, si hay algo que no podía imitar eso era el calor de Leah, mis fibras sensitivas era lo único cuerdo que tenía en mi cuerpo ya que mi mente y corazón estaban completamente fuera de raciocinio, mi piel no me engañaría, de eso estaba seguro.

Avancé unos pasos en su dirección dudoso y temeroso de que desapareciese, no importa si era real o no, un movimiento en falso y ella me dejaría solo nuevamente dando paso a un episodio de dolor que estoy seguro seria más duro que todos los anteriores.

Mi rostro se contrajo inconscientemente en una sonrisa cuando su calor despertó mis células nerviosas, di un paso más para asegurarme que mi piel no me engañara como el resto de mi cuerpo, y el calor se extendió por mí como si lo absorbiera de forma impulsiva, "oh mierda, es realmente ella" pensé con gozo, no lo podía creer, pero era ella, mi piel no me engaña, esto es demasiado real para ser obra de mi poco imaginativa cabeza, su calor está allí calmando mi cuerpo como nada lo hizo antes, logrando que funcione como siempre debió hacerlo. Mi rostro lo confirma, por primera vez en semanas logro sonreír sin si quiera pensarlo, sin forzar nada y sintiéndolo como algo real, sincero, algo que solo ella podía ocasionar en mi. Y como siempre ocurría, mi cuerpo reaccionó por si solo sin darme tiempo a saber hacia dónde se dirigía, aunque creo que mi mente lo quería también. No pude evitarlo a pesar de que debí hacerlo para salvaguardar mi vida, sobre todo conociendo a Leah, pero lo quería, necesitaba tocarla, para sentirla real, para sentirla aunque sea por un segundo mía, tenía que envolverla en mi cuerpo y no dejarla irse jamás de mi lado. Mis piernas dieron dos pasos y eso fue todo lo que necesité para que Leah estuviera envuelta en mis brazos, mi cuerpo y alma estuvieron completos por primera vez en mucho tiempo. Mis pulmones finalmente respiraban tranquilos y mi corazón trabajaba de forma correcta, ella era la cura a todos mis males y ahora sentía que sanaba como por arte de magia, su magia.

Fue la sensación más alucinante que había tenido en esta última época, que va, que había tenido en mis diecisiete años de vida, después de hallarme tanto tiempo perdido y vagando por el mundo finalmente encontraba las amarras que me conducían al lugar correcto, mi cable a tierra era Leah, aunque ella no lo supiera, incluso aunque ella no lo quisiera, Leah era todo lo que yo necesitaba para permanecer cuerdo en este mundo de locos en el cual vivimos. Fue, cuando mucho, el segundo más feliz, impresionante y corto de mi vida, ella estaba entre mis brazos y rodeaba mi cuello con los suyos, no era una ilusión ni una de las tantas fantasías que mi mente creaba, era real, de carne y hueso era ella, Leah, mi Leah, la mujer por la que soy capaz de morir si vuelve a llegar a faltarme o si así se necesitase.

A pesar de mi felicidad repentina, loca e irracional mi mente siguió jugándome malas pasadas provocando en mi impresiones lejanas a lo que era la realidad, por aquel ínfimo segundo que la tuve en mis brazos sentí que ella me allegaba más a su cuerpo, sintiendo las mismas ansias que yo de tenerla fundida en mi piel, y de que mi calor se quedara con ella por el resto de la vida. No me importó que fuese una alucinación de mi parte, era una excelente alucinación la cual duro solo un segundo antes de que Leah me aclarara que no era más que eso una falsedad.


(¸.•´ (¸.• † Lirit † °•.¸: nos quieren pegar por lo corto del capitulo, ya lo se y lo tengo mas que asumido, pero créanme cuando les dijo que al inicio iba a ser mas corto aun… una plana de Word… asi que, con mis escusas (pobres pero escusas al fin) les pregunto ¿Qué tal? También se que no se mostro nada nuevo, pero era el POV de nuestro querido lobito y adorado lobito que debíamos saber, ya que el pobre murió y resucito en ese momento.

Espero que les guste e intentaremos actualizar un poco antes esta vez, pero el tiempo es una variable bastante escasa ahora.

Un bestio a todas (o) MUAC!

(¸.•´ (¸.• † Agnes †.¸.•: jauajua no nos maten! sry por los cap cortos pero estamos en dificultades logistikas! pero no se preocupen ya se viene algo mas largos ahora xD desde el cap nose 41 o 42 xD, bueno todas esperaban saber como se sintio leah y ahi ven como se sintio, jajaj ahora como reaccionara estara en el proximo cap xD, pueden ver como el pobre de jake pensaba q era una alucionacion pobre! pero no lo era! wi! weno gracias por leernos y seguirnos =D besos a todas


Bueno si les gusto dejen un comentario

si no les gusto tambien dejen uno!

hagan a estas pobres escritoras felices!

mi lobo se jue de mi lado por un par de meses asi q tengo mucha pena! plis haganme feliz? plis? (solicitud de Agnes)


Gracias a : doble vida, Bonnie Boleyn, Karina Cullen Black, fey black, pazzitta, AndreiiCullenHale, Andrecullen18, Tibby-Trick, Psique46, Sukio, Aligeos, Ellie. thecolou , Prettypurple, Tsuki-no-Haruka, Sophie93, carichoextremo,Polynessia,piinkblaCk,Karmele, diosapagana, MaLiGnA BlAcK, Dark-Shinda, JoseCullenGD, susyh, sweetcullen12, Lorraine Cullen Swan, Shara Black, milets, Keiian, indramar, StillDollProduccions, Dream-espered, caminos, danyela, gaby001, bellalize, sharice94, Sprite Moony, drake dark, Pao Redwolf Black, Caperuzzita de Black, Chilli Black POR LEERNOS Y DEJARNOS COMENTARIOS SIGAN ASI!

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