Capítulo IX:
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MUÑECAS ROTAS
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¿Qué quieres de mi?
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Sakura.
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―Vamos apresúrate―
―Oye, yo solo vine a hacerte un favor― Me queje de mala gana dejando el trago que estaba preparando por la mitad.
Jiraiya respiro profundo.
―Gracias, Sakura― Dijo fingiendo amabilidad.
Yo sonreí y acabé de preparar el ron con cola para ese viejo que no dejaba de verme las tetas. Hacía ya un par de semanas que había dejado este trabajo pero Jiraiya me había pedido de favor que le ayudara a servir los tragos ya que el cantinero estaba enfermo y la realidad era que el dinero extra me venía bien.
―¿Sakura? ―
Yo temblé al verlo. Ya no me veía como siempre, llevaba una simple blusa de tirantes color blanca y un holgado jean desgastado, ya no llevaba tacones sino zapatillas y un maquillaje ligero nada comparado a los brillos que solía usar cuando bailaba sobre ese escenario.
―Naruto― Lo salude y rebusque con la mirada para ver si venía solo.
―No vino― Susurro el rubio sentándose al otro lado de la barra.
Yo respiré más tranquila. Desde que me fui de su casa aquella noche luego de la fiesta con sus socios no había vuelto a verlo. Él tampoco me había buscado.
―¿Qué te sirvo? ―
El rubio sonrió y se pidió un whisky. Estuvo las siguientes horas hablando de trivialidades conmigo hasta que finalmente se animo a preguntar lo que llevaba horas dilatando.
―¿Qué pasó con Sasuke? ― Yo fruncí el ceño ―Dijo que el negocio había acabado― Murmuro ―¿Tiene algo que ver con lo que paso en la fiesta con Ino? ―
―No. Tiene que ver con que tu amigo es un idiota―
El rubio largo una carcajada y me pidió otro whisky.
―Se que Sasuke puede ser orgulloso y prepotente incluso desagradable― Comentó, yo creo que en lugar de defenderlo solo lo estaba hundiendo ―Pero es una buena persona a la que le han pasado cosas malas desde pequeño―
Yo suspire.
―¿Lo dices por lo de su hermano y sus padres? ― Él asintió ―Se que su hermano enfermo cuando era muy pequeño y se que perder a sus papás en un accidente fue muy traumático pero eso no le da derecho a tratar a las personas como basura― Dije enojada y Naruto frunció el ceño confundido.
―¿Él te dijo eso de sus padres? ― Yo asentí, Naruto se acabó el whisky de un solo trago y clavo sus ojos azules en mi ―Sakura― Susurro y apretó mis manos entre las suyas ―Si te busca se amable con él― Me pidió ―Por favor―
Yo asentí. No era de mi tratar mal a las personas por más idiotas que fueran. Naruto se retiro y yo acabé mi turno cerca de las dos de la mañana.
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Al otro día cuando me desperté Temari ya se había ido a trabajar. Me di una ligera ducha y salí del edificio, aún era temprano para ir a mi nuevo empleo pero aprovecharía a comprar unas cosas antes.
―¿Sakura Haruno? ― Yo asentí, sabía que había visto ese sujeto antes ―Soy Madara Uchiha ¿Me recuerdas? ― Me pregunto acercándose a mí.
―Ya no me dedico a eso. Lo siento― Le dije dándole la espalda para alejarme de él.
―¿Ni siquiera con mi sobrino? ― Dijo detrás de mi, yo voltee a verlo ―Te invito un café― Murmuró ―Estoy seguro que este negocio te va a interesar―
En quince minutos Madara Uchiha me había llevado a un lujoso lugar y ordeno dos cafés. El mozo dejo la tazas en la mesa y se alejo. Yo solo quería oír lo que tenía que decir e irme de allí.
―Creo que eres una jovencita muy inteligente― Murmuro.
―Deje de elogiarme y dígame que quiere― Él largo una risa baja bebiendo de su taza.
―Bien― Suspiro ―¿Cuánto quieres para alejarte de mi sobrino? ―
Yo suspire cansada. Loa dos eran iguales. Creían solucionar todo con dinero.
―Yo ya no veo a su sobrino. El negocio se acabo― Comenté aburrida de la charla.
Ya le había devuelto el dinero a Sasuke ¿Qué más querían?
―Pero estoy seguro que volverá a buscarte― Afirmó, saco su chequera y comenzó a escribir ―Sasuke es un niño caprichoso― Dijo divertido arrancando esa hojita ―Pero tu eres una mujer de negocios― Comentó y me entrego el cheque.
Lo mire asombrada de todos los ceros que tenía. Yo jamás en la vida había visto tanto dinero junto.
―Eso te ayudará con tus estudios― Dijo dejando unos billetes sobre la mesa ―Fue un gusto hacer negocios contigo― Susurro.
―Yo no he aceptado― Murmuré aun con el cheque en la mano.
―Tu y yo sabemos que no lo vas a rechazar― Dijo levantándose de la mesa, tomó mi mano y le dio un beso en el dorso, yo hervía de bronca ―Fue lindo conocerte, hermosa―
Que imbécil.
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Había conseguido trabajo cuidando una anciana durante el día, era muy sencillo simplemente necesitaba compañía. Generalmente almorzábamos juntas y salimos a pasear y en las noches me inscribí en la Universidad de medicina.
―Sakura― Me saludo el pelirrojo cuando regresamos a la casa con su abuela ―Que linda estás hoy― Me elogió, yo sonreí.
―Gracias, Sasori― Susurre y su abuela se coloco entre los dos.
―Ya te dijo que no esta interesada, Sasori― Lo reto la anciana y yo largué una carcajada.
―No seas entrometida abuela―
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―Temari― La llame ingresando a nuestro departamento.
Se me habían echo tarde para ir clases y debía buscar algunos libros. La rubia sonrió nerviosa desde el sillón acomodándose el cabello.
―Sakura. Creí que irías directo a la universidad― Comentó y sus mejillas estaban sonrojadas.
―Si. Vine por unos libros― Comenté ingresando a mi dormitorio.
Tome aquel libro gordo de anatomía y me encamine a la salida. La rubia no despegaba sus ojos verdes de mi.
―Bien. Ya me voy, Temari― Me despedí abriendo la puerta, la rubia me sonrió ―Adiós, Shikamaru― Grite.
La rubia paso a color granate.
―Adiós, Sakura― Escuche su grito desde el baño.
Temari me miro entre enojada y divertida.
―Pórtate bien, Temari― Le susurre.
―Ya lárgate de una vez―
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Esa noche cuando acabo la clase lo volví a ver. Estaba recostado sobre su coche con las manos en los bolsillos. Me despedí de mis compañeras de clase y me acerque a él. Sentía que mi corazón iba a salirse de mi pecho.
―Sakura―
―¿Qué haces aquí? ―
―¿Podemos hablar? ―
Yo realmente no quería hablar con él. Una parte de mi seguía furiosa por la forma en la que me trato, la otra parte aún lo quería.
―Bien― Acepte.
Se veía horrible. Estaba sudoroso y con la mejillas sonrojadas y aun así seguía siendo un arrogante de mierda.
Sasuke había perdido a su familia cuando era un niño, su tío le había dado una excelente educación pero nunca nadie había cuidado de él, creció con la idea que si pagaba todos tendrían que hacer lo que quería. Me sorprendía que tuviera una genuina amistad con Naruto con la idea tan pobre que tenia el pelinegro sobre la amistad y el amor.
Yo no quería sentir nada por él pero cuando lo vi casi desmayarse en medio de la sala solo quise cuidar de él como nadie lo había echo en su vida. Y cuando me apretó en la cama y acaricio mi rostro.
―Quiero hacerte el amor sin tener que pagarte―
Yo solo pude decirle que si. Luego de hacer el amor con él lo arrope entre las frazadas, se durmió muy rápido a causa de la fiebre. Yo pase media noche poniéndole paños húmedos en la frente.
Al otro día le devolví el cheque de su tío. No pensaba cobrarlo por mucho que lo necesitará.
―Quiero retomar nuestro negocio―
Y eso acabó de abrirme los ojos con Sasuke Uchiha. Yo siempre sería un negocio para él.
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―¿Le devolviste el cheque? ― Dijo Temari enojada a mi lado.
Yo asentí. Había llegado hacía unas horas y me sentía horrible.
―Creo que me contagio la gripe― Susurre.
―Genial― Chillo Temari ― Pobre y apestosa―
Yo la mire entre enojada y divertida por lo que me dijo y me di una ducha caliente. La rubia me preparo un té y le aviso a Sasori que no iría a cuidar a su abuela los próximos días.
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Sasuke.
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―Madara― Lo saludé ingresando a su oficina.
Él levanto la vista de su laptop y sonrió al verme. Me senté frente a su escritorio y deje aquellos dos pedazos de papel que Sakura me había entregado esa mañana. Madara frunció el ceño al verlos.
―Creí que era más inteligente ― Susurró ―Es una puta, Sasuke. Haz lo que tengas que hacer con ella y déjala. Tu y yo sabemos que no tienen futuro― Dijo de forma despectiva.
A mí me hervía la sangre de la forma en la que la llamo.
―Te doy las gracias por haberme cuidado y educado todos estos años― Él me miro sorprendido ante la forma tan calmada en que le hablé ―Se que siempre has querido lo mejor para mí― Susurre ―Pero soy un adulto y puedo tomar mis propias decisiones―
―Sabes que esto acabara mal― Murmuro serio y clavo sus ojos en mí.
―No creo que pueda terminar peor que el matrimonio de mis padres― Le dije levantándome de la silla ―No te le vuelvas a acercar― Lo amenace.
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Yo respiré profundo antes de tocar el timbre. Había juntado mucho valor para aparecerme en su departamento esa noche y tocar a su puerta.
―¿Qué haces aquí? ― Susurro al verme.
Tenía las mejillas sonrojadas y el cabello húmedo, llevaba unos pantalones pijama holgados color gris y la camisa que se había robado la primer noche que estuvimos juntos.
―¿Esa es mi camisa? ― Le pregunté.
―Si― Susurró ―La iba a usar para lavar el piso pero preferí ponérmela― Dijo a modo de broma.
―Sería el trapo de piso más caro de tu vida―
Realmente quise seguirle la broma pero ella frunció el ceño enojada. Sakura odiaba mis chistes.
―¿Qué quieres, Sasuke? ―
―¿Puedo pasar? ―
Ella me dio espacio para que entrará a su departamento. Yo revolví mis cabellos con una mano dándole la espalda y escuche como cerraba la puerta y se aproximaba a mi.
―Sasuke― Me llamó.
―Te mentí― Le confesé dando media vuelta para verla, ella frunció el ceño confundida ―Mis padres no murieron en un accidente automovilístico tras una infidelidad de mi padre― Le confesé ―Mi padre nos abandono tras la muerte de Itachi por irse con una mujer que no me llevaba ni diez años― Le dije con bronca, ella permaneció en el mismo lugar sin decir nada cosa que agradecía ―Mi madre se abrió la venas cuando tenía once años ―
Ella abrió los ojos sorprendida aún así no se acercó a mi.
―Eso es el amor para mi. Abandono y una bañera llena de sangre― Le confesé.
Sakura trago grueso y suspiro.
―Mi papá solía decir que nos amaba― Murmuró ―Pero cada vez que llegaba ebrio a las dos de la mañana le daba una paliza a mi madre― Susurro y observó sus pantuflas rosadas como si fueran muy interesantes ―Él decía que me amaba pero me dejaba el cinto marcado en la espalda cada vez que se me caían un vaso por accidente― Clavo sus ojos en mí y no sabía si era por la gripe o ya había comenzado a llorar ―Eso es el amor para mí― Confesó ―Un cinto y una botella de whisky―
Yo me quedé callado, ninguno de los dos se animo a acercarse al otro. Yo sentía que el corazón se me salía del pecho de lo rápido que iba.
―La forma en la que me miraste cuando me pediste que me arrodillara― Me dijo con bronca ―Es la forma en la que me han mirado todos los hombres en mi vida―
Yo sentí como el corazón se me detenía en ese momento. Sabía que la había tratado horrible esa noche.
―Lo sé― Susurré ―Y lo siento―
―No quiero que me pagues― Dijo frunciendo el ceño y se acercó dos pasos hacia mi.
―Y yo no quiero pagarte― Murmuré y camine los dos pasos que nos separaban ―Te contagie la gripe― Susurré apoyando mi mano en su frente.
Ella cerró los ojos cuando apoye mis labios en su frente para tomar su temperatura pero en realidad solo quería tener contacto con su piel.
―Pero no es fiebre― Le dije al separarme.
―Yo soy la doctora― Dijo divertida y paso sus manos por mi espalda acercándome a ella.
Yo apoye mis manos en su cabeza acomodando su cabello hacia atrás.
―¿Qué quieres de mi Sasuke? ― Susurro.
Y entonces me di cuenta. Me había enamorado de Sakura Haruno.
―Quiero que me ames sin tener que pagarte―
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The end
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