Después de haber llevado a Meztli a casa, Denahi y sus hermanos fueron de pesca esa mañana antes de la ceremonia de Meztli.

-¿Y, cómo te sientes hermano?- le preguntó Sitka

-La verdad, emocionado. Ni siquiera me creo que este día esté pasando.

-¿Qué tótem crees que reciba?- preguntó Koda por curiosidad a las expectativas de su hermano mayor.

-Pues, Meztli tiene un espíritu libre y le encantan las aventuras. Yo creo que será un alcón por su valentía.

-O tal vez un ciervo ya que siempre se anda escapando. Si alguien no la estubiese asfixiando cada segundo.- Kenai

Si fuese otra época Denahi ya se le habría echado encima, pero con el matrimonio y la llegada de sus hijas había madurado bastante. Incluso en un punto estaba de acuerdo con Kenai, Denahi se había vuelto muy asfixiante con Meztli. Para él no importaba ni lo que los Espíritus dijeran o que tan tenaz o mayor fuese su hija, Meztli siempre sería su chiquita preciosa.

Después de unas horas regresaron a la aldea con las manos llenas de peces, después de haberlos atado bien se dirigeron a la tienda de Denahi dónde la festejada se estaba preparando. Quien salió primero fue Jet al reconocer el olor de Denahi, Jet estaba saltando y ladrando de emoción alrededor del hombre.

-Hola Jet, ¿me extrañaste amigo?- dijo Denahi mientras le rascaba la cabeza y los costados.

Enseguida salió Aleu, tenía puesto un hermoso vestido morado y su cabello en una trenza francesa con flores incrustadas en su cabello.

-¡Papi, Papi, mira mi vestido nuevo!

-¡Wow, te ves preciosa Aleu!

-A ver, date una vuelta.- dijo Sitka

Aleu hizo un giro con gracia haciendo que su trenza y vestido tomasen vuelo.

-Denahi creo que deberías empesar a vigilar a Aleu también. No se vaya a topar con una alimaña.- dijo Kenai sonriendole a su sobrina, quien se rió un poco sonrojada al captar la indirecta de su tío.

-Kenai tiene razón- Koda -Es más, yo creo que cuando sea el día de tu ceremonia Aleu, obtendrás un animal que represente la belleza.

-¿Como una mariposa?- Aleu

-Exacto, la mariposa de la belleza.

Y hablando de belleza, Meztli ya estaba lista. Pero fue Chayo quien salió primero de la tienda, seguida por Nita y Arnaaluk, las esposas de Kenai y Sitka. Nita y Kenai habían contraído matrimonio unos años después del nacimiento de Aleu, terminaron por tener gemelos que bautizaron como Koda y Bucky en honor al hermano favorito de Kenai. Mientras que Sitka y Arnaaluk estaban a tres meses de tener su primer bebé.

-¿Y Meztli?- preguntó Denahi al no ver a su hija mayor.

-Adentro, no quiere salir- Chayo -Meztli ya sal de ahí, tenemos que llegar a tu ceremonia.

-No sé, no me gusta cómo me veo.

-Ay por favor, te vez bien.

Meztli salió tímidamente de la tienda, los cuatro hermanos quedaron boquiabiertos ante la chica que llevaba puesto un hermoso vestido azul y su peinado era de dos pequeñas trenzas a los lados y atadas en la parte de atras, mientras que el resto de cabello estaba suelto.

-¿Por cuanto tiempo tendré que usar esto?- preguntó la adolescente incómoda.

-Hasta que termine la ceremonia- le contestó su madre.

Meztli y Aleu tenían personalidades muy distintas, Aleu era más pura de corazón, siempre viendo el lado positivo de las cosas y lo mejor en las personas. Su feminidad se resaltava no sólo en su forma de vestir, pero en su forma de hablar, reír y actuar también. No toleraba la violencia o el maltrato a los animales o a la naturaleza, pero también era bastante inocente. Lo que preocupaba bastante a sus padres para cuando Aleu fuera mayor y tendría que aceptar el lado negativo de la vida. En cuanto a Meztli, ella tenía una personalidad más, podría decirse, hombruna. Le encantaban los retos, aventuras y su mayor deseo era convertirse en una gran guerrera como su madre solía serlo. Meztli era valiente, fuerte, astuta, firme, algo rebelde y tenía buen sentido del humor, pero siempre trataba de ayudar a sus padres, la aldea y sobre todo, lo más importante, cuidar de Aleu. Aunque la mayor parte del tiempo se la pasaban peleando por cosas sin sentido.

...

Toda la aldea estaba reunida en la roca de las ceremonias, Tanana arrojó la antorcha a la hoguera que prendió fuego rápidamente. Todo el mundo aclamó e hizo una reverencia.

-Nana- dijo la voz de un niño pequeño.

Detrás de Tanana se encontraban los gemelos de cuatro años Koda y Bucky. La mujer chamán tomó a los pequeños en sus brazos mientras decía su discurso a los aldeanos:

-Cuando todos llegamos a la edad, Los Grandes Espíritus revelan aquí un tótem que nos sirven de guía durante nuestra vida. A muchos la protección nos guía- dijo Tanana señalando a Chayo. Cuando la joven regresó a la aldea para iniciar una nueva vida, Los Grandes Espíritus le otorgaron el tótem del cuervo de la protección.-A otros el amor-dijo señalando a Kenai mientras le entregaba a sus dos pequeños.

-Meztli.

La chica se levantó de su lugar y se dirijo a dodnde estaba la mujer chamán.

-Mi bebé se vuelve una mujer. Voy a llorar hermano- le dijo Denahi nostalgicamente a Sitka que estaba a su lado.

-Ay no seas payaso- le contestó Chayo.

Devuelta con Tanana y Meztli.

-¿Nerviosa?- le preguntó mientras le ponía la pintura en la cara. Meztli sólo le enseñó su mano la cual estaba temblando.

-Creo que mi mano lo dice todo.

-No me extraña, te sorprenderás. Meztli, yo estuve en la montaña dónde las luces tocan la tierra. Y Los Grandes Espíritus me revelaron alfin, tu tótem. Para volverte una mujer tus acciones deben de ser guiadas por una cosa.

-Aquí viene, ¡qué emoción!- pensó Meztli

-Tu tótem es...- decía Tanana mientras destapaba el tótem -Sabiduría.

-De tal palo tal astilla- le dijo Koda a Kenai

-Wow...¿Enserio?- dijo Meztli bastante sorprendida.

-Sí, Sabiduría.

Tanana le puso el tótem en su cuello.

-El Lobo de la Sabiduría, el mismo que papá.

Meztli volteó a ver a su familia, Denahi estaba entre maravillado y feliz, Chayo hizo un gesto de sorprendida mientras le mostraba su pulgar, Aleu sólo le sonrió a su hermana.

-Meztli, la Sabiduría es uno de los tótems más importantes. Déja que la sabiduría guíe tus acciones y un día, serás una mujer. Y pondrás tu marca junto a todos tus ancestros.

Meztli se puso de pie y caminó al muro de las marcas. Tanana levantó su mano, todo el mundo aclamó por la chica que acababa de recibir su tótem. Meztli y Tanana terminaron por darse un abrazo.

Más tarde Meztli estaba caminando por la aldea junto a Jet, aún tenía puesto suvestido azul mientras contemplaba el tótem en su mano. En eso la llamó una vos familiar, Meztli se dió la vuelta para encontrarse con Ikumak.

-Hola

-Hola

-No pude decírtelo antes pero, te ves preciosa con ese vestido.

-Ah...gracias-dijo Meztli un poco sonrojada, pues ningún chico le había dicho un cumplido así.

-Entonces El Lobo de la Sabiduría.

-Es extraño, tener el mismo tótem que mi padre.

-Pues de una cosa estoy seguro. Los Espíritus no se equivocan en los tótems.

Hubo un momento de silencio bastante incómodo entre los dos adolescentes, hasta que Meztli decidió romperlo.

-Tengo que irme, mi familia me espera.

-Claro, entonces, te veo mañana. Loca demente.

-Nos vemos entonces, miedoso llorón. Vamos Jet.

Meztli y Jet se alejaron de Ikumak para dirijirse a casa. Al llegar a su tienda Meztli remarcó a toda su familia, sus tíos y primos incluidos, haciendo una especie de celebración. Fue Sitka quien la vió venir primero, Meztli fue recibida como una heroína por sus familiares. Comenzó a abrazar a cada pariente mientras era felicitada, la familia tuvo un gran festín en honor a la graduada. Al terminar la reunión familiar, Sitka, Kenai y Koda agradecieron a Denahi por la invitación y partieron a sus tiendas respectivas. Incluso Koda se había encontrado una novia, quien también había asistido a la reunipon familiar, era nadie más que Sedna. La pequeña niña que Sonny había salvado en el barco. La familia entró a su tienda lista para descansar para el día siguiente, Meztli se dirijo detrás de una cortina para por fin quitarse el vestido. Salió vistiendo ahora una camisa y sus pantalones azules. Pero tenía todavía dudas sobre su tótem, así que decidió hablar con Denahi ya que ese era también su tótem.

-Papá.

-¿Sí?

-¿Podemos hablar?

-Claro mi amor, ¿qué ocurre?

-Es sobre mi tótem, tengo algunas dudas y me vendría bien un consejo tuyo. Entenderás porqué.

-Ya veo. Chayo.

-Dime.

-Meztli y yo nos quedaremos despiertos un rato más. Estaremos afuera.

-Bien. Sólo no estén mucho tiempo afuera, ya se está poniendo oscuro.

Denahi y Meztli se dirijeron al lago, se sentaron sobre un tronco caído mientras tenían una charla de padre e hija. Meztli le contó sobre cómo se sentía, al tener el mismo tótem que él, tenía miedo de no poder cumplir con las expectativas de su padre y terminar decepcionándolo. Denahi sólo le sonrió a su hija y puso su brazo alrededor de ella. Le dijo que él se había sentido similar cuando recibió su tótem, pero que no tenía que sentir presión porque sabía que Meztli llegaría algún día a poner su marca en el muro. Pues cada quien era diferente y haprendían de diferentes formas. Esto logró asegurar a Meztli sacándole una sonrisa, Meztli y Denahi se dieron un abrazo mientras que el padre le dio un beso a su hija en la cabeza.

-Te amo papá.

-Y yo a tí Grillo.

-Gracias por escucharme.

-Oye, es mi trabajo como padre. Es más, si quieres mañana podemos ir de paseo. Solo tú y yo, ¿qué dices?

-¿Enserio?

-Claro, sólo hay que decirle a tu mamá primero, si no nos mata.

-Muy bien.

Y así ambos regresaron abrazados a su hogar.