*ACLARAMOS QUE LOS PERSONAJES SON DE MEYER AL IGUAL QUE LA IDEA ORIGINAL, EL CAMBIO EN LA HISTORIA ES FRUTO DE NUESTRA LOCURA COMPARTIDA XD
°.¸¸.·´¯`»«´¯`·.¸¸.° CHAPTER 43: ¡lobos idiotas, estúpidos, mal agradecidos - imbéciles, inútiles, tarados! °.¸¸.·´¯`»«´¯`·.¸¸.°
Leah POV
¿Qué mierda estaba haciendo? ¿Cuál era la parte de mí que se había vuelto completamente loca? ¿Mi cuerpo o mi mente? No tenía la suficiente concentración para determinar cuál era y la verdad es que tampoco se podía ya que mi cuerpo no estaba conectado con mi cabeza y mi mente sufría de un cortocircuito en masa. ¿Qué era lo que me pasaba? Llevaba no más de tres horas en Forks y Jacob me había tocado más veces que en toda mi vida. En solo 180 minutos este niño de 17 años había logrado que se me olvidara de respirar y sintiera las ganas urgentes de sus manos sobre mi cuerpo ¿en qué me he convertido? ¿Una pedófila cualquiera? ¿Una lunática desquiciada? ¿Una necesitada extrema de cariño? Creo que mi inclinación fue hacia la cuarta opción que citaba 'todas las anteriores', algo en mi estaba muy mal, ya que hace algunos momento me había sentido defraudada cuando me dijo que lloraba por la pena de mi hermano, ¡por mi hermano! Resulta que ahora me quiere como a una hermana o le gusta Seth ¿Por qué me sentí tan mal de que no fuera por mí? ¿Es mucho pedir que me dijera "Leah lloraba por ti"? Jacob siempre me da escusas extrañas, que mi hermano que mi madre… nada convincente, nada que me aclare un poco el enredo de sentimientos que pasa por su rostro cada vez que me decía eso. "quédate por Sue, pelea por la reserva, vive por tu hermano" ¿pero y él? ¿Jamás me dirá "hazlo por mí"? No lo sé, y lo peor de esto es que no se si esa es la razón que espero para sobrellevar todo… mierda ¿porqué estoy pensando en que él tiene que convertirse en una razón para mí de algo? ya no sé nada, lo único de lo que estaba segura es que mi cuerpo se inclinaba hacia Jacob queriendo alcanzar de forma irrefrenable su boca, como si esa fuera la clave para ganar la batalla contra los vampiros italianos o contra el embrollo en mi cabeza. Mis labios necesitaban por los de Jacob, probarlos, sentirlos. Saber a qué sabía y porque la idiota de Isabella los había negado cuando de solo velos se me antojaban tan apetitosos. ¿Por qué estoy pensando así de él? Esto no tiene sentido, nada tiene sentido.
Necesito alegarme de alguna manera antes de que ocurra algo de lo que me vaya a arrepentir. Porque el hecho de que mis ojos vean a Jacob acercándose de la misma manera no podía ser más que una ilusión, y por lo tanto yo soy la única que acorta la distancia de manera tan peligrosa, la única que está por cruzar una línea de la que no habría retorno alguno.
Me concentré y logré que una imagen se viniera a mi mente, una imagen que estaba segura me salvaría, una vez más.
Taylor.
¿Por qué él? Fácil, a pesar de que sus ojos verdes no eran tan poderosos como los ojos negros de Jacob, me atraían de manera increíble. Además, me costó dos semanas hacerme la idea de que Taylor era mi novio y después de eso, aun no me acostumbraba a verlo de otra manera, me seguía considerando su novia aunque lo nuestro hubiese muerto en aquella plaza en San Diego. Sentí como un engaño esta proximidad con mi alfa, un ardid que, entre todos, Taylor era el que menos lo merecía. Por lo que, a costa del dolor que mi cuerpo sintió, me alejé de Jacob Black moviendo la cabeza para poder concentrarme en algo que no fuera la sensación de su piel cerca de la mía y la imaginación de su labios sobre mi boca, o más abajo.
- No te me acerques tanto – murmuré cínicamente ya que era yo quien lo hacía, me estoy volviendo una descarada – lo haces de nuevo y te quiebro la espalda – amenacé volviendo a colocar la coraza sobre mí, cualquier cosa me serviría para mantenerlo alegado. Aunque fue un ultimátum para mí también, no podía volver a acercarme de esa manera a Jacob, no estaba bien, era peligroso, lo podía sentir en mi interior, sentí que si me acercaba mas a él no podría volver a alejarme, y eso no me agradaba, no podía volver a depender de un hombre, de un hombre que no me correspondería y me haría la vida miserable al rechazarme. Sería un acercamiento sin respuesta y un ticket a ser el hazme reír numero uno de la reserva una vez que los idiotas de Embry y Quil lo vieran en la cabeza de su alfa. Antes de que me respondiera algo me levanté de mi sitio dejándolo en el suelo, agradecí internamente que esta vez mis piernas no fallaran y al menos me dejaran marcharme de forma digna.
- Espera – me pidió aun en el piso - ¿Dónde vas?
- A mi casa, me aburrí de todo esto, no me has dicho nada importante e intentaste ahogarme – recriminé, tenía que irme ahora… ahora. Por primera vez quería escapar.
Jacob POV
Me quedé en el piso mirándola atentamente y haciendo que los segundos durasen más que eso, no porque ella me dijo que no me acercara, indicación que no tenía pensado seguir y que encontraría la forma de burlar. Si no porque me hallaba demasiado concentrado en seguir sus curvas. El traje café que se perdía con su piel me había parecido sexy… pero ahora, ¡dios!, ahora estaba mojado, adherido a cada parte de su cuerpo, me permitía reconocer de forma exacta el tamaño de sus pechos y darme cuenta del calce perfecto que tendrían mis manos en ellos, el bendito género recorría cada curva de ella, me dieron unas ganas increíbles de estar en el lugar de esa tela. Si a todo le sumamos su cabello suelto cayendo mojado sobre sus hombros y sus ojos verdes brillando con intensidad… este mujer me volvía loco. ¡No pude pedirme que no me acerque y mostrarse de esa forma frente a mí! No solo soy el alfa de la manada, soy hombre, y para empeorar las cosas un adolescente que tiene las hormonas a mil por hora, y que ahora recorrían mis venas por la imagen que tenia al frente a un metro de distancia y me exigían que hiciera algo por tocarla.
¿Qué no me le acercara? Tiene que estar bromeando, no puedo no estar con ella, no puedo no pensar en ella, no puedo no vivir por ella. Lo lamentaba mucho, pero me arriesgaría a una lesión lumbar si eso me permitía estar a su lado
- A mi casa, me aburrí de todo esto, no me has dicho nada importante e intentaste ahogarme – me respondió cuando le pregunté donde iba. Eso me hizo despertar, no puede ir a su casa si Sue no estaba en ella, por lo que sabía estaba con Charlie, al menos eso me contó Bella al preguntarle por su padre "tiene una cita con Sue esta tarde, las cosas van serias entre esos dos" me respondió mi amiga, ella estaba feliz de que Charlie no estuviera tan solo pero si Leah se enteraba, la reserva estallaría por culpa de una loba furiosa.
- Espera – la detuve antes de que se girara, me golpeé internamente por haber detenido la vista que se me habría ofrecido, pero ahora tenía cosas más importantes que hacer que comerme a mi beta con la mirada – vamos donde Quil, le decimos a la manada de tu vuelta, te cuento lo que está pasando con los Cullen y luego de eso te vas a tu casa – "o te quedas conmigo, paseamos, vamos a la playa, nos bañamos a la luz de la luna…" completé en mi cabeza haciendo planes románticos que ella rechazaría de plano. Obviamente no podía decir mis planes con ella en voz alta o me podría considerar muerto al final del día.
- Solo si te mantienes a más de cinco metros de mí – me dijo como condición, no pude evitar gruñir por obligarme a estar tan lejos de ella. Pero eso era mejor a no verla, porque sinceramente, no podía apartar mis ojos de sus ojos, y de su cuerpo. Esto de ser hormonal no es muy conveniente ya que me pude dejar en evidencia en cualquier momento – ¿te vas a mover o seguirás parado como tarado? – me preguntó mirándome algo molesta. Yo también lo estaría si alguien me desnudara con la mirada, aunque no tendría problemas si es ella quien lo hace. "demonios, deja de ser tan pervertido Jacob" me reté mentalmente sacudiendo mi cabeza e intentando pensar en algo diferente a ella bajo mi cuerpo, o encima dependiendo de sus gustos. – Si no vienes me voy sola – dijo girándose, su distanciamiento me hizo reaccionar finalmente y mover mis pies tras ella.
- Lo lamento, tenía la cabeza en otra parte – "en el cuerpo de alguien más para ser más precisos" acotó mi cabeza, me reí por la verdad de eso.
- Eres un idiota – murmuró ella.
- Lo sé, pero no puedo hacer nada por cambiarlo – dije sonriendo a su dirección, ella arrugó el entrecejo al verme y meneó la cabeza como si yo no tuviese remedio.
- ¿Vas a decirme algo de lo que pasa aquí o no? – seguíamos corriendo a paso moderadamente rápido por los bosques mientras hablábamos.
- Han llegado nuevos clanes a la casa de los Cullen – comencé a contar, violé su condición y comencé a acercarme poco a poco haciendo como que evadía los arboles que tenia frente a mi – he conocido a algunos, las africanas me caen bien, son bastante simpáticas, de los egipcios he tenido más contacto con Benjamín que tiene la misma edad que yo y…
- ¿Te estás escuchando? – Me interrumpió ella, la miré sin entender – hablas de ellos como si fuese nuevos compañeros de curso, son nuestros enemigos Jacob, no turistas.
- Ya lo sé, pero en esta batalla ellos serán mis aliados, y si los conocieras verías que a pesar de que algunos son carnívoros son bastante simpáticos.
- ¿Hay carnívoros entres los chupasangre nuevos? – preguntó asombrada y frenando su paso. Yo me detuve unos metros más allá, y me volví para tenerla cerca.
- Sí, claro que no cazan en nuestro territorio, son bastante respetuosos con eso.
- A la mierda su respeto, cazan de todas formas, toman sangre humana – me acerqué a ella y tomé sus hombros intentando tranquilizarla, el contacto de mis manos con su piel hizo que se detuviera y a mí me provocó de todo, desde cosquillas en mis palmas, hasta cosquillas en otro sitio.
- Leah, sé todo lo que me estás diciendo, sé que hay que matarlos, sé que no debiese amistarme con ellos, pero entiende una cosa, para mí lo importante es proteger aquello que amo en este lugar – "a ti específicamente ahora que volviste" – y si para hacerlo me tengo que aliar con vampiros lo haré – guardamos silencio por un momento, ella no apartaba sus ojos de los míos, y yo intentaba mantenerlos fijos en sus pupilas y no llevarlos a sus labios.
- ¿Me vas a soltar o estaremos todo el tiempo así? – Dijo de pronto haciéndome volver a la realidad, la solté lentamente hasta ponerme frente a ella – estás más cerca que los cinco metros que te pedí y por lo tanto mas cerca de quedar lisiado.
- Oh, vamos.
- Cinco metros Jacob – repitió dando un paso para atrás, bufé molesto, pero me alejé los estúpidos cinco metros – tengo que conocer a los nuevos murciélagos para acostumbrarme a sus olores o mataré a alguno sin querer – agrego irónicamente.
- Iremos cuando quieras – sonreí al reconocer el entendimiento en su voz, aceptó que lo que dije es verdad.
- Sigue hablando – comenzamos a correr y yo continúe con mi monologo de todo lo que había ocurrido en las dos semanas que ella no estuvo, y nuevamente me acerqué poco a poco. A mi defensa los arboles tienen la culpa.
- Tenía que salir con un poder – dijo Leah cuando le comenté el hecho de que Nessie era especial.
- ¿Cómo sabes eso?
- Conocí a la hibrido de los Cullen el día de hoy – frené mi paso al escuchar eso.
- ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Por qué?...
- ¿Otra pregunta? – también detuvo su correr y se giró a mirarme, estábamos a pocos metros de la casa de Quil.
- Responde – pedí, ¿Cómo es posible que la conociera si llegó hace solo unas horas a la reserva?
- Baja el tono Jacob o te rompo las cuerdas vocales – amenazó, pero no lo tomé en cuenta, solo la miraba exigiendo una explicación – cuando llegué me encontré con Edward y Renesme en el bosque – gruñí ante el nombramiento de ese maldito lector de mentes, el que ella lo tratara por su nombre, casi con un tono de respeto me provocaba una maldita ulcera, me llené de celos al saber que ese la había visto antes que yo – hablamos un poco y fue cuando él me contó el poder de su hija. Edward la mira con ojos de padre enamorado, la niña es igual a la tarada de su madre, igual de exasperante.
- Bella no es tarada – dije defendiendo a mi amiga y a su hija, pero me arrepentí al ver los ojos de rabia con los que me miraba Leah. Nota mental, aclararle a Leah que ya no estoy enamorado de Bella.
- Claro que no, es súper inteligente – dijo irónicamente – su hija me desespera.
- Es mas desesperante el respeto que le tienes a tu nuevo amigo chupasangre – espeté con un notorio tono de celos en mi voz, intenté calmarme, pero no resultó mucho.
- No eres el único con derechos de entablar lazos con el enemigo Jacob. Me pides que sea más tolerante con ellos, pues acostúmbrate a la idea de que quizás, Edward y yo seamos amigos.
- ¿Ya tienes lazos con él? – pregunté asombrado, ¿Por qué con él y no conmigo?
- ¿Y si los tuviera que? ¿Qué tanto te importa?
- ¡Claro que me importa!
- Deja de ser un maldito cínico, tú menos que nadie puede decirme algo, ya que fuiste capaz de salirte de una manada para defenderlos, y ahora te metes en una batalla por ellos.
- Eso tiene una explicación – intenté defenderme.
- Tu amor por Bella – respondió por mí escupiendo el nombre como si fuese veneno, yo no negué ni afirmé.
- ¿Cuál es tu explicación Leah? ¿Por qué ahora eres amiga de ese… ese… ese? – no pude tratarlo de otra manera.
- Porque si y punto, no tengo que darte explicaciones de los sentimientos que me unen a alguien – respiré tranquilamente intentando no pensar en la frase 'sentimientos que me unen', si ella sentía algo por Edward yo me pegaba un tiro en plena frente, probaría si las balas de plata realmente nos mataban – la conversación me aburrió – comenzó a caminar en dirección a la casa de Quil y pasó por mi lado, instintivamente tomé su brazo sintiendo su calor y tranquilizándome bastante, pero aun sintiendo todo el enojo por mis venas - ¿puedes mantener tus manos lejos de mi por cinco minutos?
- No – dije secamente pero era la verdad, si pudiera mantendría mis manos sobre ella todo el tiempo. Suspiré luego de que finalmente me había tranquilizando – vamos – solté su brazo y comencé a caminar, ahora era yo quien se alejaba, 'sentimientos'… ¡Ja! No podía tener nada que se asemejase a eso por Edward, simplemente no podía porque… porque… ¡maldita sea si podía! Pero no podía… demonios las cosas se enredan cada vez más
- Estoy segura que tienes un trastorno bipolar, o limítrofe – murmuró – necesitas un medico que te examine, estar tan cerca de las sanguijuelas te cocino el cerebro.
- ¿Me recomiendas a Edward? – no puede evitar tirar la pregunta irónicamente, ella elevó una ceja frente a mi comentario.
- Claro, hace un excelente examen físico – me devolvió. Gruñí con fuerza ante la imagen que se formó en mi mente de un Edward fascinado explorando el cuerpo de ella con la misma ambición que la que sentía yo. Ella sonrió victoriosa y siguió caminando. "solo bromea, solo bromea" me repetía internamente. La conozco, no se dejaría tocar por un frio… creo…
La seguí hacia la casa de Quil, Seth nos esperaba en la puerta con una enorme sonrisa en su rostro cuando nos vio aparecer. Cuando estuvimos casi junto a él Leah lo detuvo.
- Si te atreves a abrazarme nuevamente te dejaré manco - amenazó al ver que su hermano tenía todas las intenciones de hacerlo.
- Pero ¿Cómo?, ¿es Leah Clearwater la que está en la puerta de mi casa? – la escuché gruñir por el comentario de Quil, Seth no le hizo caso a su amenaza y pasó su brazo sobre sus hombros. Me llenaron unas ganas enormes de hacer lo mismo.
- No, es Julia Jones ¡sorpresa! – respondió burlonamente quitando de un manotazo el brazo de Seth.
- Pensé que no te volvería a ver nunca mas Leah, veo que no tengo tanta suerte - ¿Qué hace Paul aquí? Al parecer ella se hizo la misma pregunta ya que gruño al escucharlo.
- Yo moría por verte, pero enterrado en un cementerio – respondió ella sentándose en el sillón, con Seth sonreímos por su respuesta.
- ¿Por qué volviste? – como siempre Embry tan sutil para decir las cosas.
- ¿No pueden simplemente darme la bienvenida y ahorrarme toda la estúpida ronda de preguntas?
- No – dijeron de manera unánime.
Seth y yo nos encontrábamos sentados en el comedor, lejos del resto que estaba en la sala de estar preparándose para bombardearla con interrogantes. Me imaginé que ella debía de estar incomoda siendo el centro de atención, pero si así lo fue, no se notaba, ya que se mantenía relajada, con sus hermosas piernas dobladas bajo su cuerpo, y su cabello suelto sobre uno de sus hombros, su piel brillante…
- Deja de comerte a mi hermana con los ojos Jacob – me murmuró Seth bajo para que solo yo lo escuchara. Le sonreí, no sacaba nada con negarle las cosas a ese niño, ya que él sabía que estaba enamorado hasta la médula de ella. Y por una parte me sentía aliviado de eso, ya que no tenía que cargar solo con ese secreto. Él me devolvió la sonrisa.
- Aun no respondes porque volviste – repitió Embry. Leah elevó los hombros intentando quitarle importancia a las cosas.
- Eso no importa, vengo a pelear y punto.
- Tu novio te dejó – afirmó Paul con una sonrisa de suficiencia en su rostro. Con eso Leah se puso rígida y arrugó el entrecejo viéndose molesta.
- Arriesgas que te rompa la quijada de nuevo Paul – este se refregó el rostro recordando el dolor de su quijada rota la vez anterior, demoró tres días en sanársele ya que se la había roto en dos partes.
- Toqué un nervio parece – rió él jugando con una manzana entre sus manos, al parecer le gustaba que le rompieran la cara.
- ¿Es verdad? ¿Taylor te dejó? – preguntó Embry divertido.
- Bastante se demoró. Apuesto a que no aguantó el genio de Leah, lo admiro por soportarte tanto tiempo – agregó Quil sonriendo.
- Me alegra ser el bufón de el día para el trió de tarados – espetó Leah.
- No te enojes, pero si no quieres decir porque volviste solo nos queda especular – intentó defenderse Quil aun sonriendo.
- Y lo más obvio es que tu príncipe te dejó – dijo Paul – ya van dos, eso significa que tu eres la del problema – Leah gruño mostrando sus dientes viéndose realmente amenazadora, pero luego cerró los ojos y comenzó a respirar. Me asombré de que haya sido capaz de controlarse, en otras circunstancias ella se le habría tirado encima y lo habría golpeado hasta matarlo.
- ¿No pude dejarlo yo? – ella en verdad hacia un gran esfuerzo para no romper las cosas que la rodeaban, más específicamente no romperle los huesos a Paul.
- De ser así no habrías vuelto de San Diego – miré a Embry y quise coserle los labios.
- Es verdad, no es que no estemos felices porque volviste…
- No lo estamos – interrumpió Jared entrando por la puerta como su fuese su propia casa – así que es verdad que la oveja negra de la Push volvió a su tierra – comentó mirándola de pies a cabeza. Gruñí cuando vi los ojos con los que la miraba, el resto también se habían fijado en el cuerpo de Leah y en lo bien que se ve en ese traje, unos más discretamente que otros, pero Jared había sido el menos disimulado de todos, a pesar de tener una imprimación, veía a Leah con lujuria, una mirada que solo puedo tener yo.
- Le diré a Leah que no vuelva a usar ese conjunto – comentó Seth a mi lado molesto.
- Que lo use solo cuando patrulle conmigo – abrí mis ojos cuando me di cuenta que había hecho ese comentario en voz alta, no tanto como para que todos oyeran, pero si para que escuchara el hermano de la mujer a la cual me quería comer… literalmente hablando. Vi como Seth elevaba una ceja en mi dirección – disculpa, no quise...
- No intentes arreglarlo Jacob, o terminarás peor. Estamos hablando de mi hermanita – me aclaró, yo solo asentí volviendo mi atención a la conversación que se llevaba a cabo en el living. Creo que lo vi sonreí, pero no quise voltearme para asegurarme.
- Son más molestos que una astilla en la pata.
- Mira, seamos honestos, tú no querías volver, tú no querías pelear, tú te querías ir. Luego de dos semanas vuelves sin decirle a nadie y de improviso… eso me suena a huida – comentó Jared.
- Tú sabes mucho de eso ¿no? – el ambiente se estaba volviendo tenso y yo me debatía entre entrar en la conversación y defenderla y dejar al descubierto mi preocupación por ella. O mantener mi bocota cerrada. Justo cuando mi preocupación iba a primar ella salió a defenderse - no he huido de ninguna parte, simplemente volví para pelear, esta estúpida sangre puede más.
- No culpes a la pobre sangre, admite que la verdad de las cosas es que tu queridísimo Taylor te dejó por alguien mejor – bromeó Paul sonriente. Tuve ganas de ahogarlo con la manzana que tenía en sus manos.
- Y tú volviste despechada al ver que uno mas no te quería – agregó Embry con el mismo tono. Al parecer el también quiere una fruta atorada en su garganta.
- Ahora estas con el rabo entre las piernas volviendo al sitio en el que naciste – me sorprendió que Quil se uniera a esto, de todos era el menos chiflado de todos…al menos eso era lo que pensaba antes.
- Aunque sabes que nadie te quiere aquí – Jared, a pesar de estar tratándola de esa forma, no quitaba la mirada de ella, la misma mirada con la que entró a la casa. Seth y yo gruñimos por la forma en que la estaban tratando. Ella no se merecía este recibimiento, deberían abrazarla… no, mejor que no hagan eso. Deberían tratarla con cariño… tampoco, prefiero ser solo yo quien la trate con cariño… deberían decirle hola y perderse para dejarme a mi darle la bienvenida que merece.
- ¡Ya basta! – Grito Leah levantándose de golpe del sillón en el que estaba haciendo que muchos se sobresaltaran por el repentino movimiento - me cansé de ustedes tropa de malditos perros callejeros ¡volví porque me preocuparon!, yo fui tan idiota como para no querer que algo les pasara, ¿Por qué mierda me preocupo por un grupo de asquerosos lobos que lo único que hacen bien es respirar? ¡No tengo idea! – nadie en la sala dijo algo, solo se miraban, algunos asombrados y otros con vergüenza. Seth y yo nos levantamos de la mesa. Si las cosas se ponían peor entraría a defenderla.
- Leah…
- Cierra la maldita boca – interrumpió a Quil quien había sido el único con el valor suficiente como para intentar hablar - ninguno vuelva a dirigirme la palabra en sus patéticas vidas, yo no volveré a preocuparme por alguno de ustedes nunca más, no sé en qué pensé cuando dejé todo lo que quería para venir aquí. Tenía un trabajo en el que me respetaban, una amiga a la que realmente le importaba lo que me pasaba, y un novio, el cual me quiere, porque aunque no lo crean alguien me quiere. ¡Taylor me quiere! – dijo Leah con un dolor desgarrador, podía sentir el sufrimiento en su voz a pesar de que se mantenía altanera con todos, sus mostraban el dolor que sentía por el recibimiento, pero se veía frías hacia todos -... que imbécil fui al dejarlo, debí quedarme con él, al menos estaba tranquila, al menos él intentaba hacerme feliz, no como ustedes que lo único que hacen es volver mi vida un estúpido infierno… - con sus últimas palabras sentí que algo en mi pecho se rompía en pedazos, extrañaba a su novio, no quería estar aquí, o al menos ya no. Ella comenzó a caminar hacia la puerta a grandes zancadas – gracias por demostrarme lo equivocada que estuve al pensar en ustedes… estúpidos perros… - se fue murmurando mientras cerraba la puerta a sus espaldas de un portazo. Nadie habló. Aunque no era difícil saber que les pasaba, estaban apenados y lo lamentaban… pero no sabían cómo lo lamentarían después, yo me encargaría personalmente de que pidieran perdón de rodillas por lo que le hicieron a Leah, esto no se iba a quedar así.
(¸.•´ (¸.• † Lirit † °•.¸: si hay algo que me gusta son las peleas xD. Reacción estúpida de todos los lobos incluyendo Jakob. ¿Qué les pareció? ¿Cómo creen que va a seguir la historia? Denle al botoncito verde y dennos su opinión que es muy importante para nosotros… me encanta Jakob celoso de Edward xD un beso a todos y nos leemos! Pd: feliz fin de semestre para las que lo tengan!
(¸.•´ (¸.• † Agnes †.¸.•: jajajjaj xD esos lobos no cambian, pero ya veran lo q pasara con ellos por burros! la trataron bastante mal, pero leah es leah asi q no se hechara a morir, o al menos eso creo jajajja no les adelantare nada pero se viene weno! jajajaj siguientes participacion, charlie...seth...enfin ya leeran
Gracias todas por leernos y dejarnos tantos rewis! somo muy felices
y esperamos que les siga gustando la historia!
si me falta alguein en la listita de abajo plis diganmelo, y tb si repeti a alguna jajajja
si kieren q les conteste el comentario deben tener cuenta! si no, no se puede
un abrazo y esperamos que les guste este cap tanto como a nosotras!
Gracias a : doble vida, Bonnie Boleyn, Karina Cullen Black, fey black, pazzitta, AndreiiCullenHale, Andrecullen18, Tibby-Trick, Psique46, Sukio, Aligeos, Ellie. thecolou , Prettypurple, Tsuki-no-Haruka, Sophie93, carichoextremo,Polynessia,piinkblaCk,Karmele, diosapagana, MaLiGnA BlAcK, Dark-Shinda, JoseCullenGD, susyh, sweetcullen12, Lorraine Cullen Swan, Shara Black, milets, Keiian, indramar, StillDollProduccions, Dream-espered, caminos, danyela, gaby001, bellalize, sharice94, Sprite Moony, drake dark, Pao Redwolf Black, Caperuzzita de Black, Chilli Black, Allison Marie Malfoy-Black, Jo Harv.,maria-fan, momojons, Arya Delacour, Jahzeel, Seleniita Black de Malfoy, MiaRiddley, BeHappyWithLove, crazypaige1306, kerVEROs, misteriO58, Carter86, ReshaAngel, sarlia POR LEERNOS Y DEJARNOS COMENTARIOS SIGAN ASI!
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