*ACLARAMOS QUE LOS PERSONAJES SON DE MEYER AL IGUAL QUE LA IDEA ORIGINAL, EL CAMBIO EN LA HISTORIA ES FRUTO DE NUESTRA LOCURA COMPARTIDA XD
°.¸¸.·´¯`»«´¯`·.¸¸.° CHAPTER 45: no me pueden hacer esto °.¸¸.·´¯`»«´¯`·.¸¸.°
Jacob POV
En algún momento mis piernas decidieron ir a la casa de los Cullen. No sé qué pasó por mi cabeza que tomé esa dirección, simplemente me dediqué a correr sin pensar en nada. Lo único que tenía claro es que no podía sacarme de la cabeza las frases de Leah 'te quiero mucho… te extraño…', me retumbaban en la mente una y otra vez sin piedad alguna. ¿Podré cambiar eso alguna vez? ¿Podré hacer que sienta por mí lo que siento por él? ¿Me llegará a amar de alguna manera? Las dudas sobre mis capacidades y oportunidades para enamorarla aumentaron considerablemente después de escuchar eso, la confianza en mi cayó en picada y se estrelló de boca en el cemento. Ella lo quería, quería al idiota de Taylor a pesar de ser un débil humano. Pero no podía negar que él lo había hecho todo bien desde el principio. La había tratado desde el inicio con delicadeza, con caballerosidad y respeto, dándole su amistad incondicional, apoyándola en todo aunque ella no quisiera su ayuda, porque él sabía que realmente lo necesitaba, aunque se negara rotundamente a ser la damisela en peligro, a pesar de eso, Taylor estaba allí para ella cuidándola de todo… hizo todo lo que yo nunca hice. Y logró enamorarla.
Suspiré cansinamente mientras me acercaba a la puerta de la casa blanca. Tenía que encontrar la manera de que ella me amara. Necesitaba que me amara con cada fibra de mí ser. No podía darme por vencido eso lo tenía más que claro. Pero no tenía idea de cómo demonios lo iba a lograr, ni si quiera sabia por donde comenzar a conquistarla.
- ¡Tío Jake! – el grito de Nessie me sacó de mis pensamientos. La miré justo en el momento en que se tiraba a mis brazos y me abrazaba el cuello, la tomé con firmeza y la acerqué a mi pecho – te estaba esperando, ayer me prometiste jugar – sonreí ante su sonrisa. Inevitablemente ella me hacia feliz. O un poco menos infeliz que antes ya que la felicidad la alcanzaba solo cuando Leah me sonreía. Nessie era como mi rayito de sol, uno bastante raro considerando que es mitad vampiro, pero un sol al fin de cuentas.
- Es lindo que pienses así de mi hija – me dijo Edward llegando a la sala a paso humano.
- Es de mala educación meterse en pensamientos ajenos – recriminé caminando con Nessie en mi brazos hacia la sala.
- No pude evitar poner atención cuando el nombre de mi pequeña se coló en tus pensamientos. Padre preocupado – defendió sentándose en el sillón cercano a nosotros y sin apartar en ningún momento los ojos de su hija.
- Padre paranoico querrás decir – corregí mientras Nessie me daba los lápices de colores, el juego de hoy era pintar un libro de cuentos tirados en la gran alfombra blanca de la casa. Si Leah me viera me diría lo patético que soy…Leah…
- Podría decirse de esa manera también – aceptó él relajando su postura a nuestro lado. Pasamos varias horas jugando a lo mismo con Renesme. No me aburría aunque pasase mis días solo mirándola jugar, ya que de alguna forma ella lograba mantener mi mente ocupada, Nessie me daba instrucciones de cómo debía colorear, sin salirme de los márgenes y como combinar los colores.
Habían momentos en que Leah se asomaba en mis pensamientos 'Leah sería muy buena madre' pensaba al ver pintar a la niña e imaginarme a Leah a su lado ayudándola, corrigiéndola, sonriéndole, algo así como Nessie lo hacía conmigo… muchas veces fantaseaba con nuestros hijos, unos pequeños con mi cabello y sus preciosos ojos verdes. He visto la manera en que ella trata a Seth, en cómo se comporta cuando tiene a Claire cerca, tan protectora, tan maternal y cariñosa… si, Leah sería una excelente madre… si tan solo me aceptara…
- Hola Jake – la voz de Esme me hizo voltear, la siempre gentil madre de los Cullen me dedicó una sonrisa amorosa antes de sentarse en el sillón al lado nuestro.
- Hola Esme – saludé devolviéndole la sonrisa, era imposible no contestarle de manera amable. Era imposible no verla como una humana cariñosa e inclusive como una madre afectuosa. Esme era un caso demasiado humano para ser vampiro.
- Como pocas veces, estoy de acuerdo contigo chucho – secundó Edward. Se había acercado a su hija y cargado en brazos, en algún momento se había quedado dormida. Que idiota, cómo fue que no me di cuenta antes – no te preocupes, fue en el momento en que Esme entró que ella cayó dormida, intentaba con todas sus fuerzas mantenerse despierta para poder jugar contigo, pero finalmente el sueño la venció – dijo acariciando la mejilla de la pequeña en sus brazos - La llevaré a su cuarto, con permiso madre.
- Adelante hijo – le respondió Esme mirándolo tiernamente antes de abrir el libro que traía en sus manos. Era uno verde antiguo parecía tener más de un siglo de antigüedad, pero se notaba bien cuidado.
- ¿Qué lees? – pregunté curioso.
- Un libro de jardinería – me respondió, arrugué el entrecejo, pensé que era más interesante - ¿Qué ocurre? – preguntó al verme, seguramente notó mi desilusión en el rostro.
- No es nada… solo pensé que al ser un libro tan antiguo era más… interesante – confesé apenado pensando que se molestaría, pero ella me respondió con una risa melódica.
- Querido Jacob, la jardinería puede ser interesante, no todo es plantar y regar… por ejemplo, están las plantas medicinales, son útiles, al menos para los humanos y sus propiedades son interesantes – aburrido, realmente no me llamaba la atención la jardinería y lo único que entendía de eso era que si el pasto estaba crecido era más cómodo para dormir como lobo – y también están los significados de las flores.
- ¿Significados? – ¿desde cuándo las flores significan algo?
- Sí – respondió emocionada - cada flor tiene un significado oculto, si tu le regalas un tulipán a alguien, le estas regalando tu amor sincero, sin miedos y sin mentiras. O una rosa rosada en signo de agradecimiento, admiración y simpatía. Cada flor representa aquello que no podemos decir con palabras, y al darse a otros le das un sentimiento que solo tú sabes y que es solo para ella – en algún momento me había acercado a Esme y tomado mis rodillas mirándola fijamente, había alcanzado un grado máximo de atención a sus palabras, por eso noté el pronombre personal que uso.
- ¿Todas tienen un significado? – ella afirmó con la cabeza sonriendo feliz, seguramente por haber logrado obtener mi atención.
- Todas y cada una de las que hay en este planeta tiene un mensaje esperando a ser entregado, ya sea uno de amor, amistad e incluso odio – me regaló una de sus sonrisas maternales y acarició mi mejilla. Se sintió bien. Nunca tuve amor materno, mi madre murió cuando tenía menos de diez años, mis hermanas escaparon de la casa poco tiempo después y desde ese entonces me relegaron ese tipo de afecto. Esme me lo daba de manera tan natural que no se sentía extraño recibirlo de alguien que se suponía era tu peor enemigo, al contrario, era demasiado cómodo y agradable.
- Wow – fue todo lo que salió de mis labios mientras sopesaba eso. Quizás eso me ayudara un poco. Esme me quedó mirando por unos segundos, luego me sonrió.
- Dame un momento Jake - Me pidió levantándose, y en un abrir y cerrar de ojos la tuve frente a mi nuevamente. Traía otro libro consigo, uno más delgado pero igual de antiguo, la sonrisa continuaba en su rostro pero estaba más brillante que antes.
- Cuando aún era humana me fascinaba la jardinería, mientras mi marido estaba en la guerra trabajé en una florería en el pueblo para pasar el tiempo que estaba sola, fue así como conocí a una mujer muy sabia que me enseñó lo que sabía. Entre todo eso está este libro. Tiene el significado de las flores, algunas comunes otras totalmente exóticas y difíciles de conseguir – me estiró la mano con el libro en ellas, la miré cuestionándola – es tuyo si así lo quieres cariño – la miré sorprendido.
- No, Esme, no puedo – negué inmediatamente, a pesar de que moría de ganas por tomar el libro, comenzar a leer e ir a la florería más cercana – debe tener más de un siglo y significar mucho para ti, es parte de tus recuerdos como humana… yo… - ella comenzó a negar con la cabeza y me miró de forma cariñosa. Me sentí extrañamente emocionado por su mirada. Era como si mi propia madre intentara acariciar mi mejilla como los fríos dedos de Esme lo estaban haciendo. Por un segundo me sentí nuevamente un niño.
- No cariño, tienes razón al decir que es un libro importante para mí, pero lo será aun mas si tu lo aceptas y le das un buen uso – no entendí a que se refería, pero ella solo me sonrió ampliamente – estoy segura que lo necesitas más que yo.
- Pero… - ¿sabrá la idea que se me ocurrió recién? No lo creía, ella no tiene poderes como otros Cullen.
- Yo estuve enamorada una vez cuando humana, al menos antes de conocer a Carlise – comenzó ella y yo abrí mis ojos casi del ancho de una pelota de futbol, ¿Por qué me decía estas cosas? – Y cuando estaba en el periodo de conquista, pues, mi novio usaba mucho este libro, no hay mujer que no caiga con esto – me miró a los ojos y me hizo un giño cómplice. No pude evitar sonreírle. Esme definitivamente no era un vampiro. Uno nunca sería tan bueno como ella.
Sonriente tomé el libro de sus manos y estirado sobre la alfombra comencé a leer.
- ¿Necesitas un marcador? – la voz de Edward sonó a mi lado, no tuve que responderle para que me tendiera uno de color verde. De mala gana le sonreí, era lo más cercano a unas gracias que le daría.
- De nada – me respondió él con una sonrisa y volvió sus ojos a un megalibro de más de mil páginas de anatomía humana.
Centré mis ojos en la primera flor de la lista: Acacia dealbata significa "nadie sabe que te quiero". Tomé el plumón y la marqué.
Leah POV
No sé cuánto tiempo dormí. Pero se sintió como si no lo hubiese hecho. Me sentí mas cansada que de costumbre, todo por mi sueño. Hacía mucho tiempo que no tenia pesadillas, y esta noche volvieron en gloria y majestad. El inicio se me hizo muy familiar, como si lo hubiese tenido antes, me tomó poco tiempo recordar la última vez que tuve un sueño de estos, en ese instante me había quedado dormida en los brazos de Taylor… en este mismo sillón.
Nuevamente estaba sola en medio del bosque, las hojas de los árboles se movían a mí alrededor debido al viento que las agitaba sin piedad. No se escuchaba el latir de ningún corazón a mi alrededor, ni si quiera de los animales. El mal presentimiento en mi pecho se acrecentaba cada vez más, podía sentir en lo más hondo de mis huesos que algo malo iba a ocurrir… un ruido se escuchó a mi izquierda, me volteé para ver que era… algo se acercaba… algo venia directo hacia mi… cuando pensé que finalmente podría ver aquello que me amenazaba me encontré corriendo por el bosque, la desesperación hacía eco en mi pecho provocando que las lágrimas salieran de mis ojos una tras otra sin descanso. El dolor en mi alma era lacerante y me atravesaba cada vez con más fuerza a medida que me acercaba a mi destino. No tenía idea donde iba, solo sabía que tenía que llegar, tenía que hacerlo ahora. Tenía que estas allí antes de que pasara…
Mis pulmones dolían, mis músculos dolían, pero el dolor en mi pecho era mayor, este sangraba, quería evitar algo de manera desesperada, el solo pensar en que las cosas salieran mal me prohibían vislumbrar un futuro, si lo perdía, si llegaba tarde… sentía como el terror se incrustaba en mis huesos haciendo que mi cuerpo doliera aun mas, no podía llegar tarde, simplemente debía llegar…
De pronto me hallé en un claro al medio del bosque y mi cuerpo cambió sin pensarlo, apoyé mis cuatro patas en el piso y continúe corriendo, tenía que llegar, tenía que evitarlo a toda costa… algo pasó después… intenté defendernos, intenté atacarlo, pero finalmente algo golpeó mi costado de manera dolorosa, demasiado dolorosa, no me dejó respirar y provocó que mi corazón dejara de latir por un segundo, mi cuerpo tuvo que detener su marcha debido al dolor, no pude seguir con los ojos abiertos… antes de caer solo escuché que alguien gritaba en mi mente mi nombre… y entonces todo se volvió negro.
Abrí mis ojos y me encontré tirada en el sillón. Mis pupilas picaban como si hubiese estado toda la noche en vela. Me dolía la cabeza levemente y aun me encontraba somnolienta, me senté intentando despejarme, la angustia aun no se iba de mi pecho como si realmente me hubiera encontrado en la situación de mi sueño, sacudí mi cabeza en un vano intento de sacarme todo eso de la cabeza. Sentí el sonido de un auto aparcando fuera de la casa. La risa de Sue me llegó desde el otro lado de la puerta y eso me bastó para olvidarme de lo anterior, me extrañó ¿Sue riendo? Eso era raro, era como si yo lo hiciera de manera inconsciente y sin tener cerca de Taylor. Ella abrió la puerta y se despidió con un gesto alegre y una sonrisa estúpida antes de cerrarla.
- ¡Mierda! – Gritó cuando al voltearse se encontró con mi figura parada al inicio del pasillo – me asustaste Leah ¿qué haces aquí?
- ¿Esa es la manera en la que saludarás a tu hija después de no verla por dos semanas? – pregunté mirándola fijamente. Me fijé en cada detalle; cabello desordenado, mejillas sonrosadas, ropa mal puesta, brillo en los ojos, sonrisa estúpida… ¿a que me recordaba eso?
- Lo lamento hija, fue la sorpresa del momento – dijo acercándose y dándome un abrazo. Yo no se lo respondí.
-¿Dónde estabas? – pregunté separándome de ella.
- ¿No me saludarás como corresponde?
- No… llegué ayer y no había nadie, permanecí aquí toda la noche y vienes llegando de madrugada más contenta que adolescente después de una cita – comenté, pero deseché la idea completamente, ¿Sue en una cita? Claro, y yo tendría hijos con Jacob. Ambas imposibles. Sue me quedó mirando asustada, como si la hubiese descubierto… diablos, es imposible ¿no? El golpe en la puerta nos sacó de la ensoñación. Iba a ir yo a responder pero ella fue más rápida y se adelantó hacia la puerta casi de manera desesperada, como si quisiera escapar de cualquier manera.
- Cariño, se te quedó el chaleco en el auto – no lo puedo creer… oh mierda… oh mierda… dime que estoy escuchando mal. Dime que no es la voz de ese hombre el que le dijo 'cariño' a mi madre, dime que esto no está pasando - ¿Qué pasa Sue? – el hombre entró a la casa y la abrazó cariñosamente dejándome en medio del pasillo parada como una estatua de hielo. El maldito infierno llegó a la tierra y se plantó solo para que yo me hundiera en el.
- Charlie… - susurró mi madre al separarse de su pecho. Con los ojos plenamente abiertos se giró y me miró con horror – Leah…
- ¿Leah? – La voz de Charlie fue de total sorpresa y terror, vi como su cuerpo se acomodaba instantáneamente junto al de mi madre, su rostro se puso pálido, pero se repuso a los segundos de verme y se puso serio – te puedo explicar…
- ¿Qué mierda está pasando aquí? – finalmente pude sacar mi voz de la garganta, pensé que no saldría nunca. Me acerqué a ellos sin si quiera pensarlo y me puse entre ellos y la puerta. Podía ver las intenciones de Charlie en sus ojos. De haber podido habría salido de la casa con Sue en sus brazos escapando de mí a la primera oportunidad. Me enfermaba que él se pusiera entre mi madre y yo, como si yo fuera a atacarla, como si intentara protegerla de mí, debía temer por él mismo, ya que sería el más mal herido de los dos.
- Ella no tiene culpa – comenzó mirándome con seguridad y la voz firme
- No hables por ella que se puede defender sola, no te metas Charlie, ella me debe una explicación.
- Leah no es como tú piensas…
- ¡Es exactamente lo que pienso! ¿¡Crees que soy idiota! – le grité dando un paso hacia ella. Charlie endureció su postura y puso su cuerpo completamente frente a mi madre de manera protectora, elevó la mandíbula de manera amenazadora intentando intimidarme, como si a mí me produjera algo además de risa con su actitud.
- No creo eso hija, es solo que te conozco, sabía que no reaccionarias bien ante la noticia…
- ¿Qué noticia? – Interrumpí, mi respiración era agitada e intentaba por todos los medios mantenerme un poco más serena – dime Sue, ¿Qué se supone que me tienes que decir que va a producir que me enfurezca? – mi voz cada vez subía mas y mas de tono – ¡habla! – la sentí encogerse tras el cuerpo de Charlie. Pero duró solo un segundo antes de que elevara su barbilla y se volviera la Sue Clearwater miembro del consejo de ancianos, ¿Cuándo aprenderá que esa actitud nunca funcionara conmigo?
- Escúchame bien Leah, lo que haga o no con mi vida privada no es asunto tuyo. Aunque no te guste soy tu madre y merezco tu respeto – dijo altanera, no lo podía creer.
- ¿Me estas hablado enserio? ¿Respeto? ¿Quieres que te respete luego de ver que sales por la noche con… él? – Escupí con asco mientras lo apuntaba – tienes que estar bromeando si crees que el titulo de madre te da mi respeto, para eso primero tienes que comportarte como una…
- ¿Qué intentas decirme? – preguntó con dolor.
- Que el respeto se gana Sue, ¿tan pronto te olvidaste de Harry? ¿Qué clase de viuda eres?
- Bájame el tono Leah – espetó ásperamente.
- No bajo nada – respondí con la misma aridez – no puedo creer que seas así, ¿en qué mujer te has convertido?
- No le hables así a tu madre – la voz de Charlie intentando llamarme la atención me enfureció. Él no es quien para venir a levantarme la voz.
- Cierra la boca – espeté en su dirección - no te metas si no quieres salir mal parado Charlie, no te conviene verme enojada.
- Debes entender que a tu madre la quiero y que esta noche le pedí ser su novio y ella aceptó – los miré tomarse la mano y me dieron ganas de vomitar, serias, enormes y asquerosas ganas de vomitar – te guste o no Leah vamos a estar juntos – vi su brazo rodear la cintura de mi madre y quise ahorcarme.
- Esto no puede estar pasando, de todos los hombres en este maldito planeta tenias que fijarte en él, justamente en él – dije apuntándolo – ¡en el padre de esa!
- No hables así de mi hija.
- ¡Te dije que no te metieras! – grité enojada.
- Leah ya basta – la autoridad de un miembro del concejo resonó en su voz y a mí me dio exactamente lo mismo, esas artimañas no funcionan conmigo.
- Tu autoridad llena de malditas hormonas adolecentes no me intimidan Sue… debería darte vergüenza, llegar de mañana riendo como una estúpida y mas encima de novia de ese.
- ¡Te prohíbo que le hables así a Charlie!
- Tú no tienes el derecho de prohibirme nada, perdiste autoridad sobre mi desde que cumplí los quince años – me dolía el pecho. Mucho, tenia rabia con ella, con Charlie, con el mundo, con la vida. De pronto la vida amorosa se Sue se volvió más interesante que la mía. Y precisamente tenía que buscar la compañía del papá de mi peor enemiga, de la sanguijuela que mas odiaba en todo el planeta. Me dolía la cabeza y quería desaparecer del mapa. No puede ser que ellos estén juntos, no puede ser que me haga esto mi propia madre.
- Yo lo quiero, Leah debes entender que no estoy reemplazando a tu padre, yo aun lo amo… – elevé mi cabeza con rapidez a la dirección de Sue cuando comenzó a susurrar. Comencé a negar con mi cabeza… No podía creer lo que acababa de escuchar. Ella no podía quererlo. Ella no podía haberse olvidado de mi padre tan rápido ¿Qué ella aun lo ama? ¡Mentira! Si fuera así no estaría al lado de ese hombre… ella no podía hacer que me familiarizara con…
- No… no puedes quererlo… no…
- Yo también la quiero – dijo Charlie dándole una mirada de adoración a mi madre que me hizo enfermar. Sentí la rabia recorrer mis venas y sin manejar mi cuerpo lancé un golpe, intenté con todas mi fuerzas que no se dirigiera hacia ninguno de ellos así que me desvié hacia la pared a mi lado, pero algo detuvo mi puño en pleno vuelo.
- Leah cálmate – la voz de Seth me devolvió a la tierra desde el infierno en el que me encontraba. Abrí mis ojos y los enfoqué en él. Esas pupilas negras me miraban con miedo y cautela. Alejé mi puño de su mano y él retrocedió hasta ponerse junto con Charlie y Sue. Vi como mi madre ponía su mano en el hombro de su hijo y este le respondía el gesto con una sonrisa… tanto a ella como a Charlie. Procesé todo en mi cabeza y sabía que eso está mal.
Entonces caí en la cuenta.
- Oh por Dios – volví a negar con mi cabeza en un intento de que eso no fuera verdad, pero lo era y tenía que aceptarlo - maldito traidor – susurré con ira mirando a mi hermano – lo sabías… tú… ¡lo sabías! – era la gota que rebalsó el vaso. La persona en la que más confiaba en este mundo me había traicionado. Me había ocultado algo tan importante como la relación entre Sue y Charlie – no lo puedo creer…
- Leah escúchame, no quería que te pusieras así, sabía que te pondrías furiosa que…
- Eres el único en el que confió en toda esta maldita reserva y me ocultas algo como esto… y me mientes Seth… - agregué al recordar que el día de ayer no me quiso decir donde estaba nuestra madre. Él sabía… él sabía…. Tomé mi pecho sintiendo como lo inundaba el desconsuelo.
- No quería que te enojaras.
- Pudiste advertirme… pudiste ser sincero… pudiste… - me sentí sola. En medio de esa sala estaba completamente sola frente a un trió unido en mi contra. Dentro del cual estaba el hombre que más quería, mi hermano, por quien yo daría todo… y él me había engañado de esa manera. Sentí el calor de mi columna golpearme con fuerza, recorrer cada vertebra y quemarme por dentro. Estaba en llamas, me incendiaba de rabia y dolor. Me sentí patética y abandonada frente a algo que me superaba. Algo me dolía en todo esto, pero la ira lo cegaba completamente sin dejarme ver, sin dejarme respirar bien.
- Leah cálmate o… - la frase sin terminar de Seth era obvia "o entrarás en fase". Y era exactamente lo que quería hacer. Podía sentir la adrenalina recorriendo mis venas y la sangre Quileute proclamarme que vuelva a ser lo que por herencia me correspondía. Tenía que cambiar. Y lo tenía que hacer ya.
Me giré en mis talones y abrí la puerta con rapidez, tenía que salir o más de alguno saldrá herido.
- Espera Leah – la voz de la pareja en conjunto llamándome me urgió el cambio aun más.
- No… se acerquen – jadeé controlando los temblores de mi cuerpo. Salí de la casa velozmente y sin esperar estar escondida por los arboles salté desde la escalera del cobertizo y simplemente dejando que mi rabia corriera aterricé con mis cuatro patas en el piso.
(¸.•´ (¸.• † Lirit † °•.¸: lloro too el rato por nuestra pequeña leah, la pobre sufre y sufre… pero bueno a mi me gusta la tragedia asi que sigamos asi no mas xD. ¿Qué piensas del sueño? ¿tienen alguna idea de lo que pueda ser? Si la tienen comenten y veamos quien se le acerca mas. No se que decirles, solo que continúen leyendo porque ls cosas se pondrán calientes xDD
Un abrazote para toditas y mil gracias por su apoyo, no fuera por ustedes no estaríamos escribiendo con tanto animo. Kisses!
(¸.•´ (¸.• † Agnes †.¸.•:el sueño el sueño jajaja deben recordar que leah ya habia tenido un sueño parecido unos cap atras...bueno la pobre de leah le llueve sobre mojado...pero les adelantare q pasaran cosas interensates =) y cosas que no tenian q pasar aun! pero creo q nos hablandamos con sus rewi...aunq no esperen mucho xDDDDDDDDD o esperen un poko? o mejor no esperen nada xD un abrazo a todas!
Gracias a : doble vida, Bonnie Boleyn, Karina Cullen Black, fey black, pazzitta, AndreiiCullenHale, Andrecullen18, Tibby-Trick, Psique46, Sukio, Aligeos, Ellie. thecolou , Prettypurple, Tsuki-no-Haruka, Sophie93, carichoextremo,Polynessia,piinkblaCk,Karmele, diosapagana, MaLiGnA BlAcK, Dark-Shinda, JoseCullenGD, susyh, sweetcullen12, Lorraine Cullen Swan, Shara Black, milets, Keiian, indramar, StillDollProduccions, Dream-espered, caminos, danyela, gaby001, bellalize, sharice94, Sprite Moony, drake dark, Pao Redwolf Black, Caperuzzita de Black, Chilli Black, Allison Marie Malfoy-Black, Jo Harv.,maria-fan, momojons, Arya Delacour, Jahzeel, Seleniita Black de Malfoy, MiaRiddley, BeHappyWithLove, crazypaige1306, kerVEROs, misteriO58, Carter86, ReshaAngel, sarlia, pazlux, claa black 1981, Oraculo, Ely Uchiha, saskeyo, Haeleen Black Clearwater, Neko-Tiara, CHELABLACK POR LEERNOS Y DEJARNOS COMENTARIOS SIGAN ASI!
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