°.¸¸.·´¯`»«´¯`·.¸¸.° CHAPTER 46: nueva perspectiva de todo °.¸¸.·´¯`»«´¯`·.¸¸.°

Leah POV

Todo en mi cabeza cambió junto con la forma de mi cuerpo. Mis pensamientos, mi manera de ver las cosas, de oírlas, de olerlas… de sentirlas. Había olvidado completamente la sensación de ser un lobo. Del poder que se sentía cuando eras capaz de acabar con alguien de un solo mordisco, de la libertad que experimentabas sabiendo que con correr podías llegar a cualquier parte, aunque lo negara, lo había extrañado.

El grito ahogado de Charlie me hizo voltear, allí estaba, parado bajo el marco de la puerta mirándome estupefacto, su boca estaba abierta y su piel más pálida de lo normal, creo que hasta un poco verde se había puesto, sus ojos no se despejaban de mi mientras que Sue lo miraba a él con miedo, podría adivinar que era lo que ella pensaba. Tenía pánico de que Charlie no aceptara el hecho de que yo y Seth fuéramos unos animales, porque de aquella forma había tratado a Jacob cuando este se transformó frente a él. Ahora resultaba que los hijos de la mujer con la que pretende pasar su vida también lo son. Si la deja por esto yo estaré bastante complacida… mentira, estaré malditamente eufórica.

Seth solo me daba una mirada de reproche desde la puerta, movía su cabeza de lado a lado diciéndome con los ojos que esto no estaba bien, que no debía asustar a Charlie de esta manera… pero sinceramente lo que mi hermano pensara me daba lo mismo. Ya no me importó nadie, ninguno de ellos… porque me habían traicionado, me habían dejado sola. Y lo peor de todo era que querían unirme a la persona que mas odiaba en este mundo. Y eso no lo permitiría, no lo iba a aceptar.

Solté un gruñido gutural desde el fondo de mi garganta que hizo resonar las ventas de la casa. Los vi estremecerse, los vi temblar de miedo. Los vi retroceder un paso. Y me sentí bien, diabólicamente bien.

Giré para perderme en el bosque ya que no podía seguirlos mirando sin querer acabar con ellos, moría de ganas de desquitarme por todo esto que estaba sintiendo. Comencé a correr a toda velocidad esquivando los arboles que se me pusieran en el camino. Mi mente divagaba de un recuerdo a otro. Estaba completamente sola en mi cabeza, cosa que encontré sumamente raro, pero que agradecí. Mis patas no pisaban la tierra, tan solo la rosaban de lo rápido que se movían y a pesar de la velocidad era capaz de ver cada minúsculo detalle del paisaje y sentir cada aroma por separado y mezclado. Cada arrullo de ave llegaba a mis oídos y yo la reconocía. Cada sensación había sido maximizada, todo en mi mente se sentía con mayor intensidad, haciendo todo más brillante, más llamativo, todo en mis sentidos aumento de magnitud. Incluyendo el dolor. Porque en mi las cosas nunca funcionaban como en el resto. Cuando en los machos las sensaciones puramente humanas disminuían gracias a que como lobo pensaban de manera diferente, de forma más animal, en mi no era así. Todo era más fuerte. La felicidad, el dolor, la ira, la angustia, todo se multiplicaba y me golpeaba con potencia, haciendo que cada fibra de mi ser sintiera y se quejara. Lo único bueno era que me distraía con la misma facilidad. Podía centrar mi cabeza en lo olores, formas, cualquier cosa que no me hiciera pensar en lo patético de mi vida, que llevara mi mente hacia las superficialidades de la vida y no dejara que nada mas la invadiera… eso era lo bueno de volver a ser loba, todo duele más, pero también es más fácil ignorarlo…

- "¿Leah?" - ¡La misma mierda! No puede ser que justo él se haya convertido en lobo al mismo tiempo que yo, intenté con fuerza que no viera lo que acababa de pasar, pero sentí como su mente y la mía se volvía una y nuestros pensamientos comenzaban a mezclarse. Él no solo podía ver todo lo que había en mi cabeza, yo podía hacer lo mismo con la suya. Pero llegados un momento un muro me bloqueó el paso a sus memorias. No pude evitar enfurecerme, Jacob tenía entrada liberada a mi cabeza mientras que yo tenía áreas restringidas - "Leah, lo siento mucho yo…"

- "¿Cómo demonios lo haces?" - le pregunté ignorando su voz lastimera en mi cabeza, quería saber cómo podía bloquear el paso de mi mente en la suya, se supone que somos manadas, que no puede haber secretos entre nosotros, pero con él es diferente, con él hay límites.

- "Tengo algunos meses de experiencias Leah, hay cosas en mi cabeza que no quiero que nadie más sepa" - gruñí parando mi tranco, cerré los ojos y me concentré en la imagen que tenia a través de la mirada de Jacob.

- "Esa es una maldita injusticia, mi cabeza debería ser confidencial para todos ustedes, pero no lo es, la tuya no debería tener beneficios" - alegué como niña pequeña.

- "Un día descubrí que lo podía hacer y lo uso, no es gran cosa Leah" - gruñí nuevamente – "si quieres puedo enseñarte" – podía imaginarme la estúpida sonrisa que tendría Jacob en estos momentos si fuéramos humanos y estuviéramos uno frente al otro, pero eso solo hizo que me enojara mas y me frustrara, le quitaba categoría a un hecho de mucha importancia, la exclusividad de mis pensamientos.

- "Deja de seguirme" - pensé y volví a la carrera.

- "Pero…"

- "¡Piérdete Jacob!" - espeté con fuerza en mi cabeza, no quería sentir la lástima que me profesaba en estos momentos. Podía ver claramente sus pensamientos hacia mí, no se hallaban detrás de la estúpida muralla china de Jacob. Lástima, lástima y mas lástima, al parecer estaba destinada a que todos sintieran eso por mí, pero por un segundo pensé que Jacob no sentía lastima por mí, era algo más parecido a la empatía "No te engañes Leah es solo lastima" dijo una pequeña voz en mi cabeza.

- "¿Dónde vas?" - preguntó y yo no le contesté, simplemente pensé en mi casa y salí de fase en medio de una zancada. Caí de rodillas sobre el pasto húmedo del bosque y rodé debido a la velocidad con laque corría. Si veía mi casa en mis pensamientos es posible que crea que voy hacia allá. Contaba con que mi conocimiento sobre Jake sea tan bueno como creo.

- Maldita sea – espeté cuando me vi en el suelo completamente desnuda - Rompí mi vestido. Y tanto que me gustaba.

Me acurruqué a los pies de un árbol y tomé mis piernas con mis brazos intentando cubrir mi desnudes de los animales que pasaban. Realmente era estúpido que lo hiciera, pero me sentía aun más desprotegida estando así y estaba odiando esa sensación en este momento. Escondí mi cabeza entre mis brazos y deseé con toda mi alma estar de vuelta en San Diego, quería estar en mi cuarto, en la cafetería atendiendo clientes y pasando el tiempo, estar en el gimnasio de Taylor tomando las clases de yoga y riéndome de él cada vez que dijera una broma en clases, quería estar en otro sitio menos aquí. Esto no estaba bien. Cuando Taylor me prometió que todo iría perfecto me mintió. Nunca dijo que me sentiría tan vacía como ahora y mucho menos tan traicionada.

Pensé en que era lo que me dolía exactamente. Y supe que todo cuanto había pasado me hacía daño. Mi madre olvidó a Harry. Solo ha pasado un año de su muerte y lo extraño en demasía. Había sido el único que siempre estaba conmigo sin juzgar, siempre tenía las palabras adecuadas para animarme, nunca me dejó sola aunque el problema fuera superficial y estúpido. Me apoyó mil veces más que Sue cuando el idiota de Sam me dejó plantada semanas antes de la boda. Puedo decir que fue el único que sin decirme una palabra me abrazó y no vi la lastima en sus ojos, solo el cariño de un padre a su hija herida. Extrañaba a mi padre, a mi pilar de apoyo… pilar que yo misma maté. Su corazón no aguantó verme transformada. No aguantó que su hija, su princesa cargara con el peso de cuidar de la reserva, no pudo seguir cuando me vio en el piso como lobo y sin poder controlar el calor de mi columna… yo lo maté cuando cambié de fase. Será un pesar que cargaré conmigo por el resto de mi vida.

Un nuevo dolor me atravesó el pecho al recordar eso. Hacía mucho tiempo que no volvía a culparme de la muerte de Harry, dejé de hacerlo cuando tuve que entrar obligada a la manada de Sam y ser testigo del amor que le profesaba a mí prima, el odio por él y el desquite con todos me hizo fácil ocultar el sentimiento de asesina que tenía en mi pecho.

Luego Seth, mi hermano, el hombre de mi vida me mintió descaradamente, me ocultó información valiosa, me traicionó, le tenía plena confianza, nunca cuestioné nada de lo que él me decía, nunca dudé de sus palabras, pero él me ocultó algo como esto sabiendo lo mal que me pondría saberlo de esta manera, con todo lo que me conoce, me extraña que prefiriera callarse que ir con la verdad, él sabe que odio que me mientan, que me oculten las cosas, y él ocultó la peor de todas, el romance de Sue con Charlie. Todo porque se lleva bien con esa… esa…

Y lo que definitivamente más me enojaba era él. El jefe de policía Charlie Swan. El hecho de que haya sido uno de los responsables de traer a la vida a la desagradable de Isabella me hacia odiarlo. Ella, la estúpida mujer que sin mover un maldito dedo lo tenía todo, nunca lo pidió, nunca hizo merito, nunca buscó su destino y ahora lo tenía todo, todo lo que yo quería ella lo había conseguido sin sudar una maldita gota la muy estúpida... en mis adentros sabia que las cosas no le habían sido tan fáciles como yo lo exponía, pero todo lo que ella sufrió no es nada en comparación con lo que yo pasé, y aun paso, en comparación conmigo ella recibió todo del cielo sin pedirlo. Tenía una familia adoptiva que la protegía aun en costa de su vida, una familia humana que la apoyaba en todo y que la había aceptado a pesar de su cambio, un marido que la ama desde el momento en que posó sus ojos en ella y la idiota había sido madre cuando no es posible, tuvo un hijo de un ser muerto, de un vampiro, sin si quiera proponérselo, sin pensarlo, sin desearlo fue madre de una hermosa niña que posee lo mejor de ambos mundos e irradia ternura por cada poro… y tiene un amigo que la ama con tal intensidad que está a su lado aunque le signifique sufrir personalmente, todo con tal de mantenerla en su vida.

La maldita lo tenía todo.

Y ahora resulta que me quieren familiarizar con ella… con ese pedazo de cuerpo muerto que pasó de ser una humana patética a una vampira patética, si las cosas con el jefe Swan marchaban bien y seguían por el camino perfecto que parecía tener, el par de idiotas tortolitos se unirían en matrimonio y ella se convertiría en mi hermanastra… ¡mi hermanastra!… yo, la única lobo en la historia de la humanidad seria familia de la chupasangre mas asquerosa y extraña que existe. No podía aceptarlo, simplemente no podía hacerlo, me negaba de manera completamente rotunda. Ella era mi recuerdo de todo lo que no tengo, de todo lo que quiero, de todo lo que no merezco y por lo tanto de todo lo que nunca tendré, porque Isabella tiene una vida perfecta, un futuro eterno, ella lo tiene todo… ella lo tiene a él a pesar de todo lo que lo hizo sufrir.

Cerré mis ojos con fuerza ante las lágrimas que peleaban por salir y que estaban ganándole la batalla a mis párpados, no podía permitirme llorar. No quería pensar en lo que se venía y que se veía tan inevitable, ¿Por qué con ella? ¿Cómo es posible que el destino encuentre siempre una manera de torturarme cada vez peor que la anterior? Necesito a Taylor, quiero mi puerto seguro. La persona que me tranquiliza, es la única que podría levantarme en estos momentos… mi amigo Taylor. Lo necesito.

Me odié a mi misma al pensar en el requerimiento de mi amigo y compararlo con lo que sentía Isabella por Jakob, ella tenía casi el mismo sentimiento enfermizo de amistad, pero al menos siempre tuvo a su amado novio que soportó que el deambulara en sus sentimientos, hasta en esto tiene suerte la muy maldita, amaba a su marido pero necesitaba a Jake la muy egoísta… Jake… sacudí mi cabeza ante su recuerdo pero luego gruñí. Él iba a estar muy feliz con todo esto del noviazgo de mi madre, que alguien de la reserva se familiarizara con la mujer que tanto quería sería el paraíso a su mirada. Me enfermó saber que tendría que ver su cara de felicidad con la noticia, su sonrisa y el brillo en esos ojos negros cuando se lo contaran, no quería ver la alegría en su cara y en la de Seth. Quien sería el cuñado político de Edward… esa idea no me molestó tanto como saber que la estúpida de su esposa seria mi hermana. Lo único bueno de todo seria tener a Edward por familiar, el vampiro me estaba cayendo bien y era el único de la familia Cullen que se me podía acercar sin tener ánimos de matarlo, con él si me podría relacionar… sacudí mi cabeza nuevamente por la idea tan imbécil que acababa de tener.

Mi respiración poco a poco se fue calmando, al igual que los latidos de mi corazón. El calor de mi columna ya no estaba y los temblores se habían ido. Mi cuerpo estaba más tranquilo y no amenazaba con cambiar de forma. Pero mi pecho era algo aparte. Mi alma estaba rota y eso me dolía. No debería estar tan afectada por la idiotez que estaba cometiendo Sue, total era su maldito error, pero no podía evitarlo… el solo verla feliz con Charlie me enfermaba. Ella quien hasta hace 12 meses lloraba todas las noches de manera desconsolada por la muerte de Harry ahora reía feliz como una hormonal adolecente en la flor de su patética vida amorosa. Otra persona que encontraba la felicidad en brazos de alguien mientras yo me pudría en la miseria que llenaba mi vida y que no paraba de hundirse.

Porque mi vida era una condenada mierda.

- Leah – "y se pone cada vez peor" pensé cuando la voz de Jacob llenó mis oídos. Abracé aun más mis piernas, y no separé mi rostro de mis brazos. ¿Qué otra cosa me podría humillar más que el hecho de que Jacob me viera desnuda y derrumbada en pleno bosque?... sinceramente no se me ocurría nada, aunque estaba segura que al destino algo se le ocurriría – Lee, háblame por favor.

- Piérdete – dije elevando mi rostro para mirarle. Estaba con sus ojos fijos en mí. No sabía si en mis pupilas o en mi cuerpo. Pero realmente ya nada me importaba. Ni donde él tenía su mirada, ni donde nos encontrábamos ni… el hecho de que estuviera casi anocheciendo. ¿Dónde demonios se fue el tiempo? ¿En verdad me pasé todo el día nadando en mi infelicidad? Dios, que patética me había vuelto.

- ¿Estás bien?

- Siguiente pregunta.

- ¿Quieres hablar?

- Siguiente.

- ¿Te puedo ayudar en algo?

- ¿Tienes alguna otra pregunta estúpida que hacerme? – pregunté sin ser capaz de mirarlo. No quería ver la preocupación que llenaba su rostro. Preocupación por mí, al menos quería pensar que era eso y no lastima como seguramente todo el mundo me miraría de ahora en adelante. Quería que en este momento la tierra se abriera y me llevara al infierno de una buena vez, total, tarde o temprano terminaría allí, me tenían un espacio guardado desde el día de mi nacimiento.

- Solo quiero ayudarte – dijo con voz cortada.

- Lo harías si desaparecieras Jacob – era casi un ruego, le pedía que por favor se fuera, que se alejara, que no se quedara a ver que como estaba derrumbándome, no quería que me viera así, la imagen de la fuerte Leah Clearwater se iría a la mierda a sus ojos desde este momento.

- Olvídalo Leah, no lo haré. No saldré de aquí… no te dejaré sola – me atravesó una lanza a mitad del pecho con las palabras que me había dicho. No podía estar hablando en serio.

No podía hacerme esto, sus palabras de apoyo no debían salir ahora, no estaba lista para que le dieran ganas de experimentar ser un buen amigo conmigo en estos momentos, sus palabras de aliento me estaban desgarrando porque no quería que me hicieran sentir necesitada de apoyo ni menos llenarme de felicidad al saber que no me dejaría sola, y que se quedaría aunque yo le pidiera lo contrario… no, no lo quería aquí, al menos eso me decía a mí misma queriendo convencerme, pero mi pecho gritaba otra cosa, pedía con fuerza que me escondiera entre sus brazos, que me llenara de su calor ya que sabía que era lo único capaz de calmarme en estos momentos, quería perderme y fundirme en su piel por algunos instantes, solo unos segundos en los que quería de corazón quebrarme con él…

Pero gracias al cielo mi mente es más fuerte y me dejó allí, abrazada a mi misma en el suelo del bosque. No contesté a sus palabras y oculté mi rostro entre mis brazos nuevamente con ganas de que de alguna manera me tragaran y así pudiera desaparecer. Sentí sus pasos acercándose y me abracé aun mas, para ocultar mí desnudes, mi vergüenza, mi debilidad y mis ganas de tirarme a sus brazos.

El calor de su cuerpo golpeó mis células sensitivas cuando se sentó a mi lado más cerca de lo que me convenía. Traté de que mi corazón no reaccionara de la manera en que lo estaba haciendo, latiendo desaforadamente solo por su cercanía, traté de que mi respiración se mantuviera pareja… sin lograrlo

Confirmado: estaba trastornada, el mocoso de Jacob Black me tiene demente.

La suavidad de una tela cubrió mis hombros y se deslizó por mi cuerpo tapando la desnudez de mi espalda. Levanté mi rostro y lo vi poniendo algo sobre mí. Al darme cuenta supe que era uno de mis vestidos, uno negro que se amarraba como una bata a mi cintura. De tela muy liviana por el calor de San Diego, un vestido que había elegido Loreto en una salida al centro comercial. Lo miré extrañada aun sin deshacer mi postura.

- Cuando te perseguía lo último que vi en tu mente antes de que te fueras fue la imagen de tu casa, creí que te irías allí, así que me dirigí en la misma dirección – no me miraba, tenias su ojos negros perdidos en la espesura del bosque frente a él - al llegar a tu casa vi a Seth, me dijo que te habías ido hacia el bosque, me sentí bastante frustrado al darme cuenta que me engañaste y yo caí como tonto – sonrió aun sin mirarme, amé esa sonrisa ladeada ¿ame? Qué rayos estoy diciendo, es solo una sonrisa, hermosa pero solo sonrisa - Al mirar el piso vi rastros de tu traje café e imaginé que no llevabas un cambio – continuó elevando los hombros – me metí en tu maleta y tomé lo primero que vi antes de salir nuevamente a buscarte, espero no te moleste – pasé mis brazos por la prenda asegurándome de que no se viera nada, aunque él me lo hizo fácil ya que desvió su mirada hacia el lado contrario dándome privacidad. Vi bien la prenda y la recordé a cabalidad. Estaba casi segura que la había puesto al final de la maleta ya que la guarde de las primeras… no encima… - ¿estás bien?

- Deja de hacer preguntas imbéciles Jacob – contesté ácidamente sin ánimos de que me viera en las condiciones en las que me encontraba, no debía notar mi alegría por su preocupación, ni mi depresión por la estúpida de mi madre.

- No es imbécil el hecho de que me preocupe por ti – me respondió con voz suave pero firme, lo miré escéptica, esperaba que me dijera algo más fuerte, más irónico… pero no, no había en su nada más que comprensión. Seguramente no tiene idea el porqué estoy de esta forma, si lo supiera tendría la típica sonrisa de estúpido que pone cuando le nombran a la ex patosa humana ahora vampiro y no su mirada de preocupación por mí.

- Deja de intentar ser caballero conmigo Jacob que no te viene, tu actitud de caballero andante me está cansando.

- Nunca te cansó que lo hiciera Taylor.

- él es mi amigo Jacob, desde el momento en el que me vio, sin hacerme preguntas, sin pedirme nada, sin reclamarme nada. Tú solo ahora vienes con ese proyecto de caridad hacia mí e intentas tratarme como si te importara realmente.

- Me importas realmente – susurró desviando su mirada. No le contesté intentando guardarme el tono de voz que uso al decirlo. Como si en verdad le importara, como si fuese más que un proyecto de compasión o su obligación de macho alfa. Nos mantuvimos en silencio por unos minutos, yo me debatía si abrir mi boca o no.

- Sue y Charlie están saliendo – solté junto con mi respiración. Él no me contestó, de hecho, ni si quiera se inmutó, seguramente sabia, cosa que no se me haría rara, ya que si Seth tenía conocimiento de ello era obvio que su alfa estuviera enterado. Así que continúe – ahora el parcito intento de adolecentes se juran amor eterno y dicen que son novios – giró su rostro mirándome con sorpresa.

- ¿Cómo? ¿Tan pronto?

- ¿Pronto? – Pregunte escéptica, nuevamente era la única maldita ignorante en todo esto - ¿Qué sabes que yo no Jacob?

- Nada – respondió con rapidez desviando la vista.

- Mírame – dije, pero no lo hizo – mírame - exigí nuevamente tomando sin pensar su brazo con mis manos, él lentamente movió su cabeza a mi dirección, posando sus ojos en mi toque y luego en mi mirada – dime la verdad… por favor Jake, por primera vez sé aquel que sea sincero conmigo, porque nadie, nadie lo es – pedí sin rastros de acides en mi voz, le estaba pidiendo de manera sincera, necesitaba que alguien me dijera la verdad, que confiara en mi… necesitaba que Jacob lo hiciera. Pude ver en sus ojos la duda, me miró dubitativo por varios segundos, suspiro pesadamente y me regalo una pequeña sonrisa. No se la devolví.

- Cuando tú… te… fuiste la primera vez – sacar el verbo de sus labios fue toda una odisea para él, fue mi idea o ¿se le quebró la voz en esta frase? – A los días después ella comenzó a frecuentar a Charlie más que nada porque Billy se lo había pedido, en una de sus visitas dijo que esa casa estaba hecha un asco, solo quería ayudar a su amigo el que estaba perdido porque su hija ya no estaba y él no sabe cocinar nada sin amenazar con provocar un incendio forestal o llamar a los bomberos a causa de daño toxicológico – me sonrió levemente, pero yo nuevamente no se lo devolví. La información de que esto venia desde hace meses me estaba enfermando más que antes. Intenté con mis fuerzas no enojarme con Billy, después de toda él no tenía la intención de hacer que ese par se juntara amorosamente… al menos eso espero… más le vale.

- Déjate de chistes y continua – dije, mi voz volvió a ser dura.

- No sé que mas decirte, ya sabes que son novios por lo que te imaginas donde fue todo después, se juntaban cada vez más, incluso Sue lo acompañaba a ver a Nessie…

- ¡¿Qué? – me giré completamente hacia él al escuchar eso ¿Sue, uno de los miembros del consejo de ancianos Quileutes visitaba la casa de los Cullen? ¿Acompañando a Charlie a ver a su nieta? ¿Pero qué…? ¿Cómo? ¿En qué momento mi madre se había vuelto loca? – dime que es una maldita broma Jacob por favor.

- No, me pediste que te dijera la verdad, que fuera sincero y es eso mismo lo que estoy haciendo.

- ¡¿Pero qué mierda tiene esa mujer en la cabeza? – grité con rabia golpeando el tronco del árbol en el cual nos hallábamos apoyados, no medí mi fuerza y lo quebré desde la base, sentí la madera temblar a mi espalda y el estruendo elevarse por los aires, pero mi cabeza estaba tan obnubilada que no reaccioné. Jacob lo hizo más rápido que yo y tomando mi cintura me tomó en brazos y nos sacó de la trayectoria de la caída del tronco. Se escuchó un escándalo cuando golpeó el suelo.

No me moví del sitio en el que estaba, una de las razones fue el calor adictivo que me rodeaba. Bajo mi cuerpo estaba el de Jacob, más bien a mí alrededor, ya que me tenía fuertemente contra su pecho y me abrazaba como si temiese perderme. Su contacto, ese toque tan cercano provocó que me sintiera un poco más tranquila que antes. Pero aun así no fue suficiente.

- ¿Estás bien? – me separó levemente y me miró a los ojos preocupado.

- Deja de preguntarlo porque la respuesta siempre será no Jacob. Yo nunca he estado bien, nunca estaré malditamente bien. Cuando una cosa pasa llega otra peor o simplemente se junta todo para volver mi vida una mierda de las grandes… déjame en el piso ¿quieres? – pedí a pesar de que no era lo que quería, pero su cercanía no me ayudaba a mantener mi enojo en full, al contrario. Me relajaba demasiado.

- Lo siento – "no lo hagas" contesté en mi interior. Tuve la seguridad que su toque nunca sería un error. Nunca.

- Sigue – pedí, nos quedamos de pie uno frente al otro, yo finalmente en el piso, a escasos centímetros de su cuerpo. Jacob me ganaba por al menos 20 centímetros, por lo que no veía su mirada. Pero por mi posición tuve la bendita oportunidad de admirarlo de cerca, mis ojos memorizaron su pecho definido y recorrieron hambrientos su abdomen marcado. Sus hombros anchos… y esos oblicuos… llevaban mi mirada justo…

Sus suspiros me sacaron de mi aturdimiento y desvié mi mirada del sitio donde querían ir.

- No tenía mi cabeza muy bien en esos momentos por lo que no se muchos detalles, solo que habían tenido varias citas, cine, cenas, caminatas, cosas normales que haría cualquier pareja – no pude evitar bufar cuando escuché la palabra 'pareja' - un día escuché que Charlie le pediría a Sue que fuera su novia, dijo que la quería mucho, que la quería a su lado, que a su edad ya no estaba para grandes noviazgos… pero para serte sincero no pensé que fuera tan pronto, pensé que esperaría un poco más, quizás algunos meses, me tomó por sorpresa, pero más que eso jamás creí que ella le dijera que sí.

- ¿Cómo escuchaste eso?

- ¿Qué?

- Que Charlie quería pedirle que fueran… fueran…

- Novios – completó él por mí sonriendo. Yo en cambio gruñí al escuchar la palabra. El solo intentar decirla me provocaba nauseas.

- Eso mismo, ¿Cómo lo supiste? Dudo mucho que Charlie te tomara como diario de vida – él me sonrió nuevamente antes de decirme ¿nunca dejará de hacerlo? ¿De darme esa sonrisa que provoca estragos en mi pulso?

- Él le preguntó su opinión a Bella primero, yo estaba en la casa de los Cullen ese día, y ya sabes, con mi oído escucho todo, Bella lo apoyó en todo lo que él decidiera… pues gracias a eso se terminó de decidir.

- Maldita, ya sabía que algo tenía que ver en todo esto – murmuré para mi comenzando a enojarme otra vez. Jake me miró sin entender, pero yo no quería explicarle nada, aun no se daba cuenta de lo que esa unión significaría, y no quería ser yo quien se lo dijera – debí saber que ella sabría, debí saber que no feliz con tener lo que quiero ahora va por lo poco que tengo – comencé a hablar olvidándome completamente de que había alguien frente a mi exigiéndome con la mirada que le explicara lo que estaba diciendo, lo único que pasaba por mi mente era el hecho de que esa lo sabía todo desde un principio y había alentado al tarado de su padre – no puedo creer que la perra esa intente quitarme a mi familia…

- Leah detente – no noté cuando comencé a pasearme, si no fuera porque Jacob tenía sus manos en mi hombros y me frenó el anda de golpe no lo habría sabido nunca - ¿Por qué estás tan enojada? ¿Qué es lo que te molesta? No te entiendo.

- ¿Cómo no eres capaz de verlo? ¿Eres o te haces Jacob? Ella ahora tendrá a mi madre, tendrá a mi hermano, tendrá… - me detuve de golpe, no pude seguir la frase, ya que sería dejar al descubierto algo que Jacob no debía saber, algo de lo que ni si quiera yo estaba clara, porque no tenía idea que demonios era lo que me pasaba, algo en mi no estaba bien.

- ¿Por qué lo dices? - ¿Es que aun no lo ve? Dios pero que lobo mas idiota.

- ¿Eres imbécil o solo estás practicando? Charlie es el padre de Bella la idiota y con mi madre casada con él, ella y Seth serian hermanos por lo que yo… seria… seria… ¡Ah! ¡No puedo ni decirlo sin sentir nauseas!

- ¿Te preocupa que se convierta en tu hermana legal? - ¿eso es una sonrisa? ¿El maldito se burla de mí? ¿O es que finalmente sonríe al darse cuenta que la cosa esa estará unida de esa forma para siempre con nuestro pueblo?

- Esa cosa nunca será nada mío ¿Qué mierda es tan gracioso? – Espeté golpeando sus manos de mis hombros con rabia, puede que su sonrisa me guste pero no tiene derecho a burlarse de mi… ¿Qué demonios fue lo que pensé? – no te atrevas a reírte de mi Jacob porque mi vida desde que llegué a esta maldita reserva es una mierda y mi ánimo está como para matarte al más mínimo paso en falso y…

- ¡Wow, Wow! Tranquila Leah – me pidió elevando sus manos en un signo de rendición – no me burlo de ti, por favor no me mal entiendas. Es solo que… te molesta exactamente lo que yo pensé que te molestaría, sonreí porque me di cuenta que te conozco mejor de lo que pensé y eso me puso feliz – declaró sonriéndome de lado, con esa mueca que tanto me gusta de él… estúpida sonrisa ladeada. Intenté no verme gratamente sorprendida por lo que había dicho, se suponía que no debía sentirme alagada. Que me conociera me había agradado demasiado, aunque peor estuvo el sentimiento que me embargó de querer que fuese reciproco.

- Claro que eso me molesta, ella, la perfecta Isabella que se lleva bien con todo el mundo sin importar la raza y a quien todos quieren, se familiarizara con la antipática de Leah Clearwater quien es odiada hasta por las rocas… esa imbécil se quedará con lo poco que tengo… - mi voz comenzó a disminuir con la última frase. Intentaba aferrarme con uñas y dientes a lo único que sentía mío aquí, y eso era mi madre y mi hermano. En toda esta reserva nada mas era mío, nada me recordaba mi niñez, todo estaba muerto y enterrado bajo pelo de lobo… nada además de aquellas dos personas me decían que aun tenia familia y por lo tanto un lugar donde poder volver, era lo único que ella no había tocado aun… y ahora… mi cabeza se mantenía gacha, mirando el suelo, como si la respuesta a todo estuviese allí.

- Ella no se quedará con nada Leah – un dedo de Jacob pasó rozando mi mejilla hasta guardar un mechón de pelo tras mi oreja, levanté mi mirada tan solo un poco - Bella no quiere tener a tu familia, tiene la suya propia y es feliz con ella.

- ¿Y se puede saber cómo lo sabes?

- Porque lo veo Lee, se nota en el semblante de Bella que es feliz con Edward y Nessie, a pesar de todo lo que está ocurriendo, ella no pide más que su familia vampiro, siempre ha sido así. Lo que ocurre es que le apenaba que su padre estuviera solo, Charlie era una de las grandes problemáticas de ella antes de cambiar y después de lo mismo, y ahora que encontró a Sue ella es feliz por él, solo porque finalmente encontró alguien que lo acompañe

- ¿Y porque se supone que debo creerte? – no quería seguir escuchándolo o me terminaría sintiendo culpable, o lo que es peor, terminaría aceptando todo.

- No veo por qué no puedes – me refutó, yo bufe por tener que decir lo obvio.

- Porque esa vampira es TU Bella – dije escupiendo el pronombre.

- Y tu eres mi… beta – cambio la palabra a último minuto, de eso estoy segura, pero no me importo, lo único que escuchaba eran sus palabras resonar en mis oídos.

- Sigo sin ver porque he de creerte.

- Realmente no debes, no puedo hacer nada porque me creas si no quieres, pero ten en mente Leah – comenzó a decir pasando uno de sus dedos sobre mi mejilla y deteniéndose en mi mentón, nuevamente su toque erizó mi piel. Usé todas mis fuerzas por no cerrar los ojos y sentir mejor su caricia ni imaginarme que llevaba sus dedos más al sur – que lo que aquí importa es la felicidad de ellos ¿no quieres ver a Sue feliz? ¿Acompañada?

- ¿Pero porque con él?

- ¿Y por qué no? – devolvió la pregunta sin abandonar ese tono de voz preocupado que últimamente usaba conmigo – aunque no lo quieras admitir sabes que Charlie es un buen hombre y que cuidara a tu madre de la mejor manera, a ti lo único que te molesta es el hecho de que sea el padre de Bella, pero recuerda que ella se irá algún día de Forks y él quedara solo, al igual que Sue, porque Seth no será un niño para siempre y tu… tú te… irás – noté el trabajo que le costó decir la última palabra y su ceño fruncido al pronunciarla. Esto me está volviendo loca apoyé mi cabeza en una de mis manos y con la otra acaricié mi cabello – además … - dijo casi sin voz, como tratando de hilar nuevamente sus pensamientos – deberías recordar que Charlie fue un gran apoyo para tu madre cuando… bueno… cuando Harry nos dejó, le ayudó en todo lo que tenía que ver con el funeral y se preocupó de Seth, siempre estuvo atento a todas las necesidades de tu familia los primeros meses, no es un desconocido para ustedes, quizás deberías agradecer que Sue se fijó en alguien de confianza y no el cualquier otro hombre, además sabe algo del asunto de las manadas, eso debería facilitar algo las cosas.

- Pero si él te trató como si fueras un perro o un fenómeno – Jacob rio ante mi comentario, yo lo mire ceñuda – me alegra que te sirva de bufón el día de hoy.

- Disculpa, bueno al comienzo se asustó y todo eso, pero luego se comportó a la altura, habló con Billy y eso lo tranquilizó, bueno no le contó toda la verdad, pero lo poco que sabe le basta, es un hombre muy sensato e inteligente, en el fondo entiende que lo mejor es no hacer preguntas.

- Nada de eso hace que la idea me guste más – dije más para mí que para él – y no quita el hecho de que me lo hayan ocultado rompiendo el poco de confianza que tengo en ellos… o que tengo en todos.

- No culpes al pequeño Seth, él no tiene la culpa de lo que está ocurriendo, intenta entender que se encuentra al medio de una pelea intermitente entre tú y Sue y no sabe cómo reaccionar, no quiere tener que elegir entre su madre y su hermana – me dijo, eso ya lo sabía, lo tenía más que claro, pero aun así me sentía herida porque mi hermano no me advirtiera de algo tan importante, yo confiaba en él con mi vida… ahora no…aunque lo más probable es que lo perdone tan fácil como respirar.

- De haberlo sabido antes habría reaccionado de otra manera, creo que merezco un poco de respeto con eso, soy parte de la familia, la mayor, la primogénita y ellos me desplazaron olímpicamente de allí, por primera vez sentí que estaba en un lugar que no era parte de mi como es mi casa. A pesar de todo lo que ha ocurrido siempre habían detalles que aun la amarraban a mí, pero todo eso se esfumo. Sentí que ese sitio lo había usado Charlie… - me sentí sola, desplazada, ignorada, idiota, herida y muchas cosas más. ¿Es tan difícil entender cómo se siente que te oculten las cosas? ¿Qué te mientan? ¿Y que después se apoyen entre ellos y termine yo como mala? ¿Es tan difícil de entender? Sobre todo porque no confío en nadie, y Seth a quien amo con el alma había trisado esa confianza al mentirme y negarme las cosas. Me lo espera de cualquiera, menos de él.

- Perdona a Seth, se siente horrible por lo que pasó está muy arrepentido, pero intentó evitar que tanto Sue como tu pasaran un mal rato, fue un error y lo sabe, pero ese chico te ama, y no quiere que peleen, por sobre todo, no quiere pelear contigo.

- Ya cállate Jacob que estás haciendo que me siente peor y se supone que debo estar furiosa – le pedí en un intento de parar todas las verdades que me decía y que solo me hundían mas en el maldito hoyo en el cual me ahogaba. Guardamos silencio por un momento, en el cual pensé y decidí que, aunque las cosas no me parecía bien, no iba a hacer nada en contra de ellas. Mi madre sabrá lo que hace, Seth sabrá a quien le miente. Y yo sabré cuanto vivo. Una razón poderosa para no quemarme la cabeza con todo es que no tengo mucho tiempo como para hacerlo, y pretendo vivir estas últimas semanas antes de la batalla de la manera más tranquila posible. No importa que pase, de ahora en adelante solo pensaré en algo. Tengo un par de semanas de vida o menos si tengo suerte. Este pensamiento me sacará de aquí digna y con la frente en alto.

Pero aun así no aceptaré esto. La unión Swan Clearwater no me agrada bajo ningún motivo.

- Personalmente, si mi padre encontrar a alguien con quien pasar el resto de su vida yo sería más que feliz por él – dijo de pronto Jacob sacándome de mis pensamientos. Lo miré interrogante.

- ¿Y si esa persona fuera un maldito chupasangre? – pregunté intentando de alguna forma matar la gracia con la que me decía todo eso, más que nada para no sentirme tan miserable ni pensar que él era mejor hijo de lo que yo podría llegar a ser. El solo hecho de que me diga que sería feliz de ver a su padre con alguien más me enerva, ya que yo no puedo decir lo mismo.

- Pues… no te niego que sería raro y algo complicado – sonreí victoriosa, pero sin sentirme mejor – pero… si la vampira lo hace feliz y lo cuida pues tendré que aceptarlo.

- ¿Perdiste la cabeza? estamos hablando de un chupasangre Jacob, no de una monjita caritativa ¿Dejarías a tu padre en las manos de un vampiro que en cualquier momento lo dejará seco? – ¿es que Jacob se estaba volviendo loco? La cercanía con la otra raza lo está afectando más de lo que creí posible, yo no permitiría que Sue estuviera con alguno de ellos, el saber que acompaña a Charlie donde los Cullen me molesta increíblemente, pero no temo por su seguridad ya que ellos son vegetarianos.

- Te diría que no si me hubieses preguntado hace un año, pero está la historia de los Cullen que son vegetarianos, el hecho de que Carlise trabaje en un hospital salvando gente e inmune al olor de la sangre, y Edward con Bella, a pesar de que él quería su sangre se enamoró de ella y míralos ahora.

- Ahora ella está muerta y es vampiro.

- Porque ella lo quiso no porque Edward sucumbiera a la sed.

- ¿Desde cuándo lo ves de esa manera? – estaba oficialmente sorprendida.

- Desde hace algún tiempo, me di cuenta de que ella es feliz ahora, ella quería ser una fría, ella eligió la felicidad eterna junto a Edward aunque eso conllevara transformarse, es mi mejor amiga y si eso la hace feliz pues yo lo soy con ella. Pasaría lo mismo con Billy, si el elige a… no lo sé, una oveja mutante con dos cabezas como pareja, pues yo seré feliz por él – lo miré por bastante tiempo sintiendo muchas cosas en mi. Primero que nada fue odio por mí misma, yo amo a mi madre aunque ella no se porte como tal conmigo, y no la quiero ver sola el resto de su vida, el que yo sea una maldita solterona solitaria no tiene porque reflejarse en ella. Y si, Charlie es un buen hombre para Sue, todo lo contrario a lo que es mi madre, calmado, piensa, es más tierno, y aunque sea igual de reacio a mostrar muchos sentimientos con ella le brotan, le hará bien, la hará sonreír, la hará preocuparse menos por las cosas que pasan, por sus hijos que van a una batalla donde morirá una de manera irremediable. Charlie la acompañara en el duelo por mi muerte... Pero Bella… suspiré, ella es una cosa aparte de su padre… mierda, tengo que pensar por una vez en alguien que no sea yo y pensar en Sue… ella merece ser feliz aunque yo no lo sea… Tendré que aguantar a la idiota esa.

Luego esta lo que sentía por Jacob, no por Jacob en sí. Si no por lo que dijo, por la actitud que adoptó cuando lo puse en esa encrucijada, por su mirada al decirlo, por… él. Admito que me sorprendió la madurez de sus palabras, de su actitud, no lo recordaba tan maduro. Notaba la sinceridad brotando y la esperanza de que alguien llegara para hacer a Billy feliz, en sus ojos se veía el deseo de felicidad de su padre. En realidad aceptaría la oveja mutante con dos cabezas si hacia feliz a Billy. Jacob es un caso especial. Un caso especial que me revuelve todo con su cercanía.

Suspire nuevamente.

- ¿Qué piensas? – preguntó rompiendo el silencio y permitiéndome sacar mis ojos de los suyos. Demasiado tiempo perdiéndome en esos orbes negros para mi propio bien, y para el suyo, si se da cuenta que lo miro más de lo debido pensara en algo que no corresponde…creo…

- En que es tarde y será mejor que nos vayamos – "y que me confundes y que con tus palabras me hiciste aceptar algo que antes nunca habría aceptado, y que tienes algo sobre mí que no logro entender y que eres un idiota por hacerme sentir así" agregué en mi mente confesándolo a mí misma.

No está bien. Esto no está bien.

- Vamos – levanté mi mirada y allí estaba Jacob, sin polera, con una mirada sumamente tierna y tendiéndome la mano para ayudar a levantarme, ni si quiera recordaba haberme sentado en algún momento, así de perdida me encontraba. Me descubrí a mi misma deseando tirarme a sus brazos y no separarme más. Debo estar loca. Y lo estoy, ya que sin pensarlo mucho tomé su mano y me levanté sin dejar de mirarlo. Algún día me ahogaría en sus ojos negros. Y lo haría feliz.

Intentando salirme del trance en el que estaba, desvié mi mirada y pasé a su lado para ir a mi casa. Pero me detuve a los dos pasos.

- ¿Qué pasó? – preguntó Jacob detrás de mí. Ignoré el calor de su cuerpo en mi espalda, estaba más cerca de lo permitido… pero pensar en los cinco metros de distancia que yo misma impuse me provocaba dolor. Suspiré y le respondí.

- No quiero ir a casa, no estoy lista para ver a Sue, ni para ver a Seth, a pesar de todo aun estoy enojada con ellos, aun me duele todo lo que pasó y estoy segura que seré una perra enfrente de ellos y no quiero terminar diciendo cosas de las cuales me sacaran en cara – definitivamente no podía hacerlo. Si la veía con Charlie en nuestra casa la rabia volvería y los heriré a ambos, y de paso a Seth si intenta meterse.

- ¿Qué planeas hacer? – me giré para ver a Jacob y me lo encontré más cerca de lo que pensaba, quedamos a unos cuantos centímetros del cuerpo del otro. ¿Cuántas veces ha ocurrido lo mismo desde que llegué? Varias, creo que ya perdí la cuenta. Mi mente calculó la distancia entre nosotros. Si respiraba profundamente mis pechos tocarían su torso desnudo. Sacudí mi cabeza para quitar esa idea tan provocadora. Caminé dos pasos hacia atrás para intentar despejar mi cabeza de su calor – dormiré aquí, una noche en el bosque no me va a matar – pero me molestará de sobre manera, odio dormir en el bosque. Odio comer del bosque, odio los estúpidos bichos que se me suben al cuerpo mientras duermo…

- Odias dormir en el bosque – dijo Jacob mirándome divertido, debe haber notado la mueca que hice al pensar en las molestias de dormir a la intemperie. O simplemente me conoce bien.

- Da lo mismo, lo prefiero a ir a mi casa – prefiero dormir en mi cama, pero a falta de otro sitio…

- Ven a la mía.

- ¿Perdón? – pregunté mirándolo incrédulamente, ¿me había dicho que me fuera a su casa? Jacob agachó la cabeza con vergüenza como si solo ahora se hubiese dado cuenta de lo que había dicho.

- Que vengas a mi casa, Billy te quiere mucho, no tendrá problemas en aceptarte por esta noche, o por las que quieras… mi casa está disponible – levantó la mirada y me sonrió con esa sonrisa torcida que me provocaba disnea. Eso no era justo. Me quedé en mi sitio sopesando lo que me ofrecía. Yo, durmiendo bajo el mismo techo que él. Topándonos cada mañana, saliendo juntos a patrullar, cocinando para él y para Billy, pareciendo algo más que beta y alfa… una idea demasiado estúpida, bizarra, tétrica… tan exquisitamente tentadora y demasiado agradable para mi salud mental - ¿Qué me dices?

- No quiero molestar… -. Dije en un intento de que se retractara.

- ¡Claro que no! – exclamó abruptamente, se notaba demasiado sonriente. Como si le hubiesen dicho que si a una propuesta de matrimonio – ven, Billy al verte saltara de la alegría… bueno, no saltara… ya me entiendes – sonrió tomando mi mano y comenzando a caminar en dirección a su casa siempre mirándome e irradiando felicidad por cada poro.

- Jacob suéltame la mano y respeta los cinco metros – pedí mientras caminábamos, él me miró e hizo una mueca, noté que me iba a alegar, pero no lo dejé y antes de que yo misma mandara mis condiciones a la mierda me solté de su agarre – son las reglas – dije seria, arrugó el entrecejo y comenzar caminar lejos de mi.

- Que eres difícil – me dijo cuando completó la distancia reglamentada.

- Eso lo tengo claro – le respondí siguiendo sus pasos un poco más atrás. No pude evitar sonreír. Sonreír por dónde íbamos, sonreír por mi cambio de humor, por Jacob. Pero más que nada por nosotros, por la extraña relación que me ataba a mi alfa, porque aunque lo negara, algo raro había entre nosotros.


(¸.•´ (¸.• † Lirit † °•.¸: me encanta este capi, mas que nada porque Jakob y Leah comienzan a hablarse de manera mas sincera, ademas de el hecho de que finalmente ella acepta que algo le pasa con mi lobito hermoso, alguna idea de lo que pasara ahora que ella se queda en la casa de Jake? Me gustaría leer alguna epifania, son geniales lectoras y se que mas de una adivinara lo que viene.

Muchas gracias a todas por leer, el que cada dia tengamos mas revis me hace extremadamente feliz, ni si quiera se imaginan cuanto, asi que me sonrisa es gracias a todas. Que disfruten este capi tanto como nosotras disfrutamos escribiéndolo.

(¸.•´ (¸.• † Agnes †.¸.•: jajaj me gusta mucho la regla de los 5 metros jajajaj xD todo porq leah aun no acepta bien que le gusta jake, porq le gusta no? que piensan ustedes =) jajajaja este cap es la antesala a algo muy entrete! asi q no se pierdan el proximo cap! que piensan de q leah kisas acepte la relacion de sue con charlie? es solo un kisas xD jajajaja bueno gracias a todas por leernos! son geniales y gracias por escribirnos! se que kisas no les hacemos mucho caso xD pero lo intentamos! un abrazo!


Gracias a : doble vida, Bonnie Boleyn, Karina Cullen Black, fey black, pazzitta, AndreiiCullenHale, Andrecullen18, Tibby-Trick, Psique46, Sukio, Aligeos, Ellie. thecolou , Prettypurple, Tsuki-no-Haruka, Sophie93, carichoextremo,Polynessia,piinkblaCk,Karmele, diosapagana, MaLiGnA BlAcK, Dark-Shinda, JoseCullenGD, susyh, sweetcullen12, Lorraine Cullen Swan, Shara Black, milets, Keiian, indramar, StillDollProduccions, Dream-espered, caminos, danyela, gaby001, bellalize, sharice94, Sprite Moony, drake dark, Pao Redwolf Black, Caperuzzita de Black, Chilli Black, Allison Marie Malfoy-Black, Jo Harv.,maria-fan, momojons, Arya Delacour, Jahzeel, Seleniita Black de Malfoy, MiaRiddley, BeHappyWithLove, crazypaige1306, kerVEROs, misteriO58, Carter86, ReshaAngel, sarlia, pazlux, claa black 1981, Oraculo, Ely Uchiha, saskeyo, Haeleen Black Clearwater, Neko-Tiara, CHELABLACK, zulema hale black, Laurita2206, , meli black clearwater, thalilohe, Blackie-Noir POR LEERNOS Y DEJARNOS COMENTARIOS SIGAN ASI!

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