°.¸¸.·´¯`»«´¯`·.¸¸.° CHAPTER 48: ¡¿En qué momento me volví tan imbécil? °.¸¸.·´¯`»«´¯`·.¸¸.°
Leah POV
Me costó una enormidad tener el valor necesario para sentarme en esa cama, solo por el hecho de saber que Jacob dormía en ella, solo por saber que bajo esas sabanas había descansado. Todo ese cuarto tenía su olor. Todo. Me encontraba peligrosamente sobrecogida por su aroma. En mi cabeza aun rondaba lo que había pasado en esa cocina. La cercanía con su rostro. Con su boca, tenía sus labios a escasos centímetros de los míos, y sentí que eran kilómetros de distancia, deseaba con suma urgencia eliminar el espacio entre nosotros y besarlo, aunque fuera un simple roce de labios, no importaba, con eso mi cuerpo y mi mente habrían estado más tranquilos, no como ahora, que me reclaman lo idiota que fui al no haber aprovechado ese momento.
Cuando me llevó allí, a su cuarto, el pulso se me aceleró peligrosamente. Estar con Jacob tan cerca de una cama había hecho que mi imaginación se volviese loca y creara las escenas más "no aptas para menores" que había encontrado mi desquiciada cabeza. Juro que nos imaginé sudando bajo sus sábanas… pero lo peor fue cuando finalmente apoyé la cabeza en esa almohada, perdí la cordura, me volví casi loca. El aroma a Jacob era intoxicante, embriagante… hasta el punto de ser adictivo y enloquecedor e imposible de dejar posteriormente, ahora me costaba pensar en volver a dormir y no tener su aroma allí, una sola exposición a ella me había vuelto adicta. Temí que al quedarme dormida me inundaran las pesadillas que últimamente me llenaban la cabeza. Pero, no sé si para mi grata sorpresa o para mi condena, no fue así. Al contrario. Mis sueños estuvieron calmos, llenos de él, de Jake, de aquella sonrisa que me hacía temblar, llenos de su mirada, de su calor, de su cuerpo, de sus labios. Estos últimos se repetían constantemente, volviéndose un delirio. Como si fuese la ultima delicia de este mundo, una delicia que se me estaba prohibida o que no quería aceptar por miedo a lo que podría pasar en el futuro, o ambas posibilidades.
Comencé a conciliar el sueño casi por cansancio con las últimas palabras de Jacob revotando en mi cabeza y su aroma entrado directamente a mi cabeza, esa simple frase "Buenas Noches" habían hecho que tuviera que usar toda mi fuerza de voluntad para no echarme encima de él y terminar lo que había deseado empezar en la cocina, su cercanía, el calor de su cuerpo contra el mío me habían paralizado, quería más de él, pero sabía que estaba prohibido, no era lo correcto ni lo seguro para mi salud mental ni la suya. Si se necesitaban pruebas de que me estaba volviendo loca, estaba el hecho de permitirle estar tan cerca de mí sin querer sacarle un brazo.
Mi conciencia me comenzaba a abandonar para dejar pasar a mi inconsciente el cual modeló la despedida de Jacob a su antojo cambiando el final una y mil veces, y cada una mejor que la anterior.
Llego un momento en el que incluso lo sentí verdaderamente cerca de mí, su calor estaba cerca, frente a mí, frente a mi rostro como para tocarlo, estaba casi segura que su cuerpo se había acercado porque mi piel sintió algo mas cálido que el aire y lo cubría todo haciendo que mis sueños tomaran un rumbo mucho más candente que antes y que por alguna estúpida razón no me sintiera tan desprotegida sobre esa cama, además no solo su calor me embargó, si no que un efluvio más concentrado de su aroma me lleno las fosas nasales… pero claramente eso era imposible, solo era mi cabeza llevándome a sitios donde solo existía él. Recreando nuestra despedida o nuestro accidente en la cocina cambiando deliberadamente su final… mi cabeza estaba siendo cada vez más perversa conmigo, y lo peor era que me gustaba lo que creaba
Me desperté aferrada de una manera totalmente vergonzosa a la almohada de Jacob y a algo más que no reconocí al comienzo, la abrazaba como si pudiese obtener su calor atreves de ella, me gruñí internamente por idiota e intenté despejarme, pero su efluvio no me dejaba pensar con claridad, por lo que decidí salir de su cuarto. Al sentarme en la cama inconscientemente me enrollé con la manta que cubría mi cuerpo sobre mi espalda, en aquel momento recordé que me había acostado sin cubrirme con nada, Entonces ¿Cómo rayos era que ahora tenía una manta tejida sobre mi? La observé con curiosidad, era hermosa, la lana era suave y tenía el aroma de Jacob en ella pero de manera sutil casi imperceptible, y como un rayo varios preguntas pasaron por mi mente ¿Quién había dejado la manta sobre mi?¿Jacob?¿Billy? si había sido Billy pues entonces era su aroma el que había golpeado mi rostro por la noche, lo cual me dejaba con una horrible sensación de asco en el estomago ya que había fantaseado con su esencia durante la noche jurando que era la de su hijo, negué con mi cabeza rogando que no fuese eso ya que solo demostraría lo condenadamente jodida que me encontraba, por otro lado si había sido Jacob pues tampoco me agradaba completamente la idea ya que eso significaba que me había visto dormir y quizás había visto como me aferraba a su almohada de manera tan infantil y desesperada, sea cual sea la respuesta me sentía increíblemente avergonzada y no estaba segura de querer saber cuál era la respuesta, ya que mi loca cabeza quería que fuera Jake pero mi poca cordura quería que hubiese sido Billy aunque eso conlleve haber tenido fantasías con su aroma... no, por más que piense esa idea tampoco me gusta, asumo que mi locura no llega a tanto.
Salté de la cama y dejé el edredón prolijamente doblado sobre la cama, fue entonces cuando lo recordé, yo conocía esa manta, la había visto con antelación hacía mucho tiempo ya. Recuerdo que Jake no tenia más de cinco años en ese entonces y yo casi cumplía los nueve… Sue era muy amiga de Sara, la mamá de Jacob y por lo tanto pasábamos mucho tiempo en la casa de ella, debe haber sido uno o dos años antes de que ella falleciera cuando comenzó a tejerlo. Mi cabeza rememora varios momentos en los que me sentaba a jugar con las gemelas Black y ella estaba a un lado nuestro haciéndolo. Sonreí de manera inconsciente cuando me acordé que yo la había ayudado en algunas ocasiones, con ese recuerdo en mi cabeza desdoblé la manta y comencé a buscarlo… tenía que estar allí si era la misma ruana de mi cabeza… ¡ahí está! Gritó mi cabeza cuando en una de las esquinas había un cuadro mal tejido y con varios puntos fuera, fue la primera vez y única vez que tejí algo, e irónicamente lo había hecho para Jacob.
¿Sabrá él la historia tras esta manta? Pude que no, era demasiado pequeño en ese entonces, pero creo que me quedare con la dura ya que no me atrevería a preguntar quién fue el intruso nocturno que me arropó. Suspiré y me di la vuelta para salir de aquella habitación. En la puerta noté con resignación que su olor se había impregnado en mi ropa y que me seguiría donde fuera que me encontrase. Por más que debí, no pude si no encontrarme feliz al respecto y una estúpida sonrisa surcó mi rostro, al menos por un tiempo podría dormir sin pesadillas gracias a su aroma. Demonios me he vuelto una maldita patética.
No podía negarlo más aunque intentara ignorarlo. Desde hacía un tiempo, más o menos desde el momento en que Jacob me expulsó de la reserva, algo me pasaba con él, incluso creo desde antes, desde aquel momento en el que compartimos el dolor, ese día con su maldito encanto derrumbo mis barreras y me dejó sentir emociones nuevamente, cosa que me había vuelto débil. Lo que me estaba pasando era algo sumamente extraño, que no se encontraba en ninguna clasificación emocional de la que yo estuviese enterada, al contrario, todo con respecto a él me provocaba algo nuevo. Pero intentaba con toda mi alma no pensar al respecto, ya que, una parte de mi tenía miedo de lo que podría encontrar si lo hacía.
Si. Leah Clearwater tenía miedo.
Miedo de lo que estaba pasando con el adolescente Jacob Black. Dios, si ni si quiera es mayor de edad. ¿Cómo era posible que su sola presencia me alterara de tal forma? ¡Era completamente estúpido! Nunca me había atraído de alguna manera alguien que no tuviese al menos dos años más que yo, odiaba la inmadurez de los adolescentes de mi edad, su estupidez y las imbecilidades con las que solían divertirse… demonios, si las cosas eran así ¿Por qué mierda no sentía la misma repulsión hacia ese idiota intento de alfa?
Caminé hacia la cocina, pude ver el reloj al final del pasillo. Indicaba que eran las ocho de la mañana, nuevamente había dormido poco, pero a diferencia de las otras noches, ahora había logrado descansar y dormir plácidamente, al menos hasta que mi mente uso a Jacob y se volvió solo apta para mayores de 18 años, esa era la señal de que debía levantarme, aun con el aroma de Jacob sobre mi caminé hacia la sala de estar para intentar despejarme. Graso error. Me quedé petrificada en pleno pasillo al verlo. Estaba sobre el sillón. Durmiendo plácidamente sobre uno de sus brazos. El otro colgaba fuera de la improvisada cama. El cobertor que le obligué a usar le cubría desde la cintura hacia abajo y tenía el pecho descubierto. Su cabeza se veía cómodamente reposada sobre la almohada, girada leventemente hacia afuera.
Se veía malditamente perfecto.
Demasiado para mi salud mental, la luz entraba débilmente por las cortinas cerradas de ese living, los rayos solares marcaban el contorno de sus músculos, sus brazos definidos se veían exquisitos bajo ese halo de luminosidad, podía distinguir algunos relieves de su pectorales, de sus abdominales y de esos oblicuos que me llevaban al centro de mis fantasías mas húmedas… sacudí la cabeza para intentar pensar más claro. Pero no pude, así de simple, mis pensamientos no quería volver a la normalidad o al menos un poco más racionales. Su olor concentrado en ese sitio sumado a su imagen no me dejaba pensar bien, aunque para ser específica, no me dejaban pensar en nada que no fuera él y su esculpido cuerpo, que parecía estar hecho de bronce cincelado, brillante, suave, liso y fuerte, me mordí el labio pensando en si su piel seria como me la imaginaba.
Sin saber el porqué y sin poder controlarme me acerqué con cautela a su posición, temiendo que por un solo paso o roce mal dado con esa alfombra roída se despertaría. Su respiración era profunda, sus ojos se movían levemente bajo sus parpados, estaba soñando profundamente, sonreí al ver que sus labios se curvaban bajo un intento de sonrisa, pero que rápidamente volvían a ser los mismos, una línea casi recta y pacífica. Me pregunté que sería aquello que lo hacía sonreír, que cosas llenarían sus sueños, ¿estaría yo entre ellos?
Detuve mis pasos en ese pensamiento dándome cuenta de lo que estaba haciendo ¿pero qué mierda me pasaba últimamente? Esa no era yo, no debería estarme preguntando las cosas que pasaban por la cabeza de ese idiota y menos si entre ellas estaba yo… no quería saber si él pensaba en mi… pero principalmente yo no debería pensar en él, no de la forma en la que lo hago, no queriendo desesperadamente que mis fantasías a su lado se volvieran realidad, esto no debería pasarme por el simple hecho de que estaba absurdamente mal… demonios esto se me está saliendo de las manos… había estado reprimiendo tanto el hecho de que sentía cosas por él, aunque no supiera que cosas, que ahora todas las emociones que habitaban en mi cuerpo quería salir atropelladamente.
Pasé mis ojos por la habitación, casi a oscuras, retrocedí alguno de los pasos en dirección a ese sofá que había dado y me giré. Algo azul me hizo mantener mi vista sobre la mesa, me acerqué más y lo vi mejor, me di cuenta que era una flor, una sola flor de color azul, casi morado, con un centro azul oscuro. Hermosa, se notaba que la habían tratado con cuidado y que al momento de elegirla lo habían hecho con suma paciencia solo para lograr obtener la más perfecta. Y yo la conocía bien, era un Aciano. Me pregunté que hacia aquí, no es normal de estos sitios, al contrario, hay que hacer un gran esfuerzo para encontrar una en esta zona. Sin proponérmelo la tomé y la olí, estaba fresca, como recién cortada, su olor se mezcló con la de Jake y me pareció exquisita. Sonreí por nada. Sería lindo que alguien me diera flores alguna vez. Pero nadie se enteraría de eso, un momento cursi como ese sería fatal, sobre todo por el significado de esa flor "no me atrevo a confesarte mi amor por ti". Maldije a Sue por sus estúpidas clases de jardinería cuando era niña, yo por más que quería ir a jugar al barro con los demás, ella se empeñaba en intentar feminizarme un poco más, ahora resulta que se me el significado de la mayoría de las flores. Diablos, demasiado delicado para alguien como yo. Sacudí mi cabeza en desagrado ante ese vergonzoso conocimiento, pero sonreí al ver la flor nuevamente, era hermosa, y su significado, por más cursi que fuese, era único.
Creo que tengo algún trastorno bipolar no diagnosticado
Volví a dejar la flor en su lugar y elevé mi mirada por encima de mi hombro. Mala idea.
Intenté con mi alma, juro que traté de que mis ojos salieran de Jacob y dejaran de recorrerlo como si quisiera memorizar cada recoveco de su cuerpo… pero se me hizo imposible despejar mis ojos cuando estos llegaron a sus labios de manera inevitable. No sabía porque mi piel me picaba de esa manera, como si quisiera tenerlo cerca, tenía hambre de su toque aunque nunca los había probado, estaba endemoniadamente desnutrida y todo por no tocarlo, todo por no haberlo probado jamás. Y ese era uno de mis problemas. Moría por besar a Jacob. Me estaba volviendo loca.
Total, completa, irremediable y irreversiblemente loca.
Mis piernas, sin mi autorización y en completa rebelión me llevaron al sitio donde estaban esos labios que tanto quería probar. Los miré de cerca y los encontré más apetitosos que antes, como si esto fuera posible. Descubrí que de cerca me daban más apetencia que de lejos, mi mirada recorrió cada recoveco de esa boca, cada pliegue en sus bordes, mi atención en él era tal que noté cada imperfección, que para mí no lo eran, sino todo lo contrario. Su labio superior perfectamente delimitado tenía su lado izquierdo un poco más agudo que el derecho pero igual de increíble y tentador, su labio inferior estaba más relleno e invitaba a morderlo con picardía antes de un beso e incluso durante el mismo, estaban rojos y podía notar incluso que llevaba algunas horas sin mojarlos ya que estaban opacos. Me llenaron las ganas de ser yo quien se los humedeciera con mi lengua y los volviera brillantes, quería sentir en mis papilas gustativas el sabor de sus labios, aunque fuese solo por mojarlos un poco, a estas alturas de mi desesperación cualquier cosa que me llevara a su boca era un regalo enviado del cielo… mis ganas fueron tales que mi cuerpo se movió solo y me dejó a solo unos centímetros de él, era definitivo, mi cuerpo ya no respondía a mis órdenes, y ahora tenía voluntad propia, entregándose al deseo y la completa locura. Aunque debo admitir que no me encontraba muy triste al respecto.
Sus labios entre abiertos me permitían sentir su aliento desde donde me encontraba y me embriagaba. Mis ojos nunca se despegaron de su boca carnosa. La mía se hacía agua de solo pensar en probarlo… y si solo… si tan solo…
Mi nariz rozó la suya de manera insegura, mis ojos vagaron de sus labios a sus ojos cerrados, me imaginaba que estuviesen abiertos y sus pupilas negras me estuvieran viendo de la forma en que yo lo hacía, invitándome a seguir, pero aunque esto fuera un invento de mi cabeza, sentía que la inmovilidad de Jacob era la invitación perfecta para seguir con mi exploración.
Era mi cuerpo el que mandaba en ese momento, mi mente se había tomado unas vacaciones y se negaba a funcionar. Mi corazón latía desaforado y mi respiración estaba entrecortada, si es que no se detenía completamente por algunos segundos, ya no sabía qué hacer, no sabía si separarme y salir de allí corriendo como alma que se lleva el diablo, quedarme ahí o eliminar esos mínimos centímetros que separaban nuestros labios de tocarse. La tercera opción era la más estúpida pero la mejor, la más tentadora… y fue la que seguí.
Casi sin respirar acerqué de manera muy lenta mi rostro y el aire dejó de entrar a mis pulmones cuando finalmente mis labios tocaron los suyos. Todo en mi cuerpo se disparo y revolucionó, podía sentir como las células de mi cuerpo cambiaban, era como si la parte que siempre me faltó finalmente llegara, sentí que iba a morir pero también sentí que volvía a vivir, lo cual me atemorizó.
Todos nosotros tenemos una temperatura corporal mayor a la de un humano normal y Jacob tenía un temperatura mayor a la mía, yo lo sabía ya que últimamente lo había podido apreciar de cerca con las muestras de caballerismo de Jacob pero el calor de sus labios era diferente, el calor era aun mayor en ellos, tenía una temperatura abrazadora que te obligaba a no querer separarte nunca más de ellos, eran adictivos, como si fuesen la única fuente de ardor en medio de la antártica. Como si yo estuviese a punto de morir de hipotermia y esa boca fuera lo único que pudiese salvarme, o lo único que quisiese que me salvara.
Me encontré a mi misma en una situación de la que no quería salir, no quería dejar de sentir mis labios en los suyos aunque supiera que estaba cometiendo la estupidez más grande de todas las que podía cometer. Los necesitaba como el aire, aunque si me hicieran elegir definitivamente ganarían los labios de Jacob. Los quería con una desesperación demente. En respuesta a mi llamado mi boca se separó solo para volver a besarlo con cuidado y agonía, llegando incluso a abrir un poco mis labios como si esperara a que él me respondiera y profundizara lo que yo había comenzado, ahora comenzaba a desear mas, ahora mi cuerpo exigía el toque de su lengua con la mía, quería sentir su humedad y textura, pero pude controlar el impulse de introducir mi lengua en su cálida boca, mi alma gritaba desesperadamente que él respondiera a mis calladas exigencias y contestara con la misma pasión que yo sentía ahora. Lo deseaba demasiado, apetecía que me respondiera ese beso, que tomara mi cuello y me acercara a su boca, que me estrechara con sus brazos pegándome a su cuerpo para así poder sentirme completa, quería que su presencia eclipsara cualquier cosa que me rodeara y que su lengua me provocara amnesia para así no recordar quién era él, quien era yo ni lo que ocurría en este sitio, pedía a gritos que su sabor me llevara a otro lugar, donde hacer lo que tanto quería no fuese una maldición sino el cielo que seria para mí. Lo quería con cada fibra sináptica de mi cuerpo.
Lo deseaba con más intensidad de la que me esperaba y de lo que nunca creí, y lo peor de todo ahora sabia que me sería imposible deshacerme de este sentimiento… fue eso lo que hizo a mi mente funcionar como debería, finalmente me separé de su boca sintiendo dolor inmediatamente, un dolor que me carcomía. De un saltó llegue al otro lado de la habitación sin poder creer lo que acababa de hacer. ¿Cómo mierda llegué a cometer tal locura? No puedo creer lo perturbada que estoy mentalmente. ¡Demonios! Me había condenado, ahora no sabía que era peor, si sentir las ansias de querer saber cómo se sentían sus labios o el hecho de haberlos sentido y saber que ya no los tendría nunca más. Toque mis labios con la punta de la yema de mi dedo índice, sintiendo la diferencia de calor que tenía en ellos ahora y en un acto casi desesperado por no olvidar nada, saboree mis labios tratando de memorizar aquel sabor que me había vuelvo estúpida y más loca aun.
Su tuviese un arma me pegaría un tiro por lo sensible, débil, cursi y patética que me he vuelto en tan poco tiempo.
Un suspiro me hizo estremecer ya que parecía más un gemido, por un momento pensé que había salido de mí, pero no, venia de su garganta, vi a Jake sonreír en sueños y acomodar su cuerpo poniéndose de espaldas y seguir durmiendo, lo mire allí, tan tranquilo y mas risueño que antes, su rostro se había iluminado dejando atrás aquella oscuridad que a veces ensombrecía su mirada ¿habrá sentido lo mismo que yo? ¿Habrá soñado conmigo mientras yo lo besaba? ¿Habrá sido con alguien más? Tiritaba completa sin poder evitarlo, sin poder controlarme.
Volví a lamer mis labios y sentí el sabor de Jacob, volví a desear tener su boca con la mía. Si sus labios sabían así podía solo imaginar lo exquisito que sería un beso de verdad, el sabor de su lengua junto a la mía… mierda… mierda… ¡MIERDA!...
- ¡Mierda! – exclamé cuando una sombra avanzó por el pasillo haciéndome saltar del susto.
- Buenos días Leah – me dijo Billy sonriendo divertido por haberme asustado, o al menos deseé que fuese por eso. Estudié sus ojos intentando ver si había algo que me dijese si había visto lo que yo acababa de hacer, pero no vi nada que no fuese una sonrisa de saludo. Aunque con Billy nunca se sabía, él siempre sale con que después lo sabe todo.
- Buenos días – le respondí casi en un susurro tembloroso y avergonzado, estaba segura que mi rostro estaba sonrojado pero lo oculté lo mas que pude entre mis cabellos y desviando la mirada directa de Billy. Mi corazón latía como si acabase de terminar una maratón, lo podía sentir moviéndose en mi garganta, como si hubiese reemplazado a mis amígdalas y no quisiera volver a su sitio de origen.
- Lamento el susto – se disculpó acercándose a mi posición, intenté tranquilizarme, pero no me estaba resultando, me senté en la primera silla que encontré, creyendo que así mi respiración volvería a ser la misma pero aun estábamos Jacob y yo en la misma habitación, lo cual provocaba que aun no pudiera calmarme como lo necesitaba.
- No te preocupes, tenía la cabeza en otro sitio – dije sonriéndole pero sin poder evitar que mis ojos vagaran hacia Jacob aun dormido. Para mi mala suerte Billy siguió mi mirada.
- El sillón le está quedando pequeño – dijo con una sonrisa. No le contesté ya que no me había percatado de eso. Solo notaba la forma de su cuerpo, las marcas de su pecho, el perfil de sus labios. Lamí los míos de manera inconsciente recordando su calor y sabor – ¿Qué haces despierta tan temprano?
- Yo… - me demoré un poco en contestar ya que no lo tenía claro por completo y además de eso el recuerdo aun me tenía obnubilada. "Me desperté porque el aroma a Jacob me tenía vuelta loca en esa cama, pensé de la manera más inocente e ingenua existente que salir de su cuarto iba a ser lo mejor, pero me equivoque apocalípticamente… y ahora lo que me enloquece es el rastro de su calor en mis labios" pensé en mi interior. Demonios debería ir camino a un siquiatra o algo así en estos momentos, no, debería directo a una clínica psiquiátrica para internarme, soy alguien autodestructiva y masoquista, necesitaré terapia de electroshock para poder sacar el recuerdo y la sensación de los labios de Jacob en los míos – es hora de que me vaya a patrullar – dije sin estar convencida, pero fue lo primer que salió de mis labios, tenía que hacer algo para salir de allí.
- Pero quédate a tomar desayuno con nosotros.
- No tengo hambre Billy, pero gracias – dije al mismo tiempo en que me levantaba.
- No hago huevos tan malos – sonreí por el comentario pero aun así negué con mi cabeza, me sentía terrible al despreciar el desayuno con Billy pero tenía que salir de allí.
- Es tiempo de que me una a los patrullajes…. Deja a Jacob dormir un poco mas – le dije de manera maternal, me pateé internamente por mi estupidez. Aunque más bien le rogaba ya que no tenía intensiones de verlo ahora. Aun tenía su sabor en mi lengua y eso ya era más que suficiente, sus ojos negros lo único que harían seria terminar de enloquecerme, y si ya de por si estoy trastornada lo más seguro es que con la locura me le lanzaría y no lo soltaría nunca más… mierda, no debí pensar eso, ahora la idea es demasiado tentadora para no tenerla como una opción a futuro. ¡Estúpida Leah, estúpida!
Y a todo eso le sumo la desesperación de que aun no se la razón de este estúpido comportamiento. Y ahora más que nunca no me atrevo a analizarlo.
Salí de la casa sin esperar a que Billy tuviese algún otro argumento para rebatir mi escape, no necesitaba que retrasara mi salida. Corrí hasta el bosque y una vez allí me saqué el vestido, lo até con sus mismos cordeles a mi tobillo y sin esfuerzo cambié de forma. Ni si quiera me tomé el tiempo para asombrarme lo rápido que retomé mis capacidades lobunas nuevamente. Quería bañarme. Será mejor que encuentre esa cascada o estaré sucia lo que resta del día, y lo que es peor, estaré con el aroma de Jake golpeándome constantemente en el rostro y eso ya de por si no era bueno… del todo... de hecho no era para nada malo, pero igual tenía que sacarme su efluvio de encima si no quería andar todo el día recordando mi desliz, aunque estaba segura de que por más que me bañara lo recordaría.
- "¿Leah?" - la voz de Embry sonó en mi cabeza y yo gruñí. Demonios - "no soy un demonio, solo Embry".
- "Te le acercas" - rebatí mientras comenzaba a correr.
- "Esto ya es difícil para mí sin que tengas que aplicar tu característico sarcasmo" - me dijo. Yo gruñí, lo que fuese difícil para él o no me importaba una mierda.
- "Para mí es difícil también" - genial, ahora Quil se unía al grupo de demonios. Simplemente genial - "antes de querer mandarnos a mejor parte solo escúchanos Leah".
- "Donde los mandaría no sería una mejor parte, hagan algo bueno y váyanse a la mierda" - dije con un gruñido. Ya demasiado me dolía la cabeza como para tener que escucharlos.
- "Lo sentimos Lee" - dijo sin preámbulos Embry y notándose la dificultad que tenia al decir esas palabras, como si tuviese que soltar su orgullo en cada letra. Intenté no pensar en nada.
- "Admitimos que a veces somos unos malditos".
- "¿A veces?" - interrumpí a Quil. Ambos gimieron de disgusto.
- "Ignorando eso, solo queríamos disculparnos" - siguió él.
- "Ya si tu no aceptas las disculpas que con tanto esfuerzo te estamos dando no es nuestra culpa" - esa era la voz mental de el Embry que conocía, ya se le había acabado su cuota de humildad. Suspire y comencé a hablar.
- "Miren par de tarados inútiles, la cosa aquí es bastante simple, sus disculpas dudo mucho que vengan de corazón, y les apuesto mi pelaje a que durará lo mismo que un plato de comida en la casa de Emily o menos. Si lo que intentan decime es que lamentan ser un par de perros malditos les digo que me da exactamente lo mismo porque lo son desde que tengo memoria" - hubo un silencio en mi cabeza por un par de zancadas antes de que alguien hablara.
- "¿Eso es un 'disculpas aceptadas' al estilo Leah?" - Preguntó Embry. Sentía la confusión en su mente, aunque claro, en la mente de Embry nunca había cosas claras, de hecho, raramente había algo que no fuese aire.
- "Es un 'métanse su disculpa por donde les caiga porque ustedes me dan lo mismo'" - respondí. Podía ver la cascada a lo lejos, finalmente había llegado.
- "Naaa eso es mentira, si te importamos, al igual que tu a nos… nos…bueno eso, tu sabes, cosas de manada.."
- "Dejen de pensar estupideces por una vez en su vida y hagan algo productivo como tirarse a las vías del tren"- dije en mi cabeza con todas las ganas de que desaparecieran luego.
- "Su tono de voz es diferente, con eso puedo decir que si las aceptó" - respondió Quil alegre después de un segundo de duda. Estaba bastante contento de mi supuesta aceptación a su patética disculpa.
- "Eres un fracaso completo en como detective"
- "Muy al estilo Leah pero nos aceptó las disculpas" - acoto Embry con el mismo tono casi de orgullo por la labor realizada e ignorándome completamente. Sonreí por el par de idiotas, eran estúpidos, pero unos estúpidos chistosos - "ahora que me siento mejor conmigo mismo me voy a dormir".
- "Yo igual. ¿Jacob vendrá a hacer la ronda contigo?" - pregunto Quil y yo cerré lo que más pude mi mente ante la sola mención de ese nombre.
- "Más tarde" - contesté concentrándome en la laguna donde casi llegaba - "váyanse pronto que quiero correr tranquila".
- "Nos vamos" - dijeron al unisonó antes de desaparecer. Dejé de sentir sus pensamientos y sus presencias en mi cabeza, dejé pasar un par de segundos para asegurarme de que no había nadie más que yo en mi cabeza. Ahora sonreí con ganas. Ese par son unos imbéciles pero a pesar de todo me caen bien. Claro, siempre y cuando no abran la boca y si es posible que estén durmiendo, si a todo eso le suman el que no despierten nunca más los transformarían en mis personas favoritas.
No demoré mucho en el agua de la laguna. Se sintió el cielo, requería con urgencias algo frio que calmara mi piel o no me quitaría el calor de Jacob nunca más. Me divertí un poco como loba en el agua, pero cambié en pleno nado a humana nuevamente, nunca lo había hecho y se sintió bastante bien… mentira, verme tan en control de mi naturaleza animal me hacía sentir infinitamente conforme conmigo misma. Lástima que no sea capaz de controlarme en todos los ámbitos de mi vida. Seria todo más fácil de esa manera. Había terminado de vestirme cuando escuché mi nombre.
- Leah – me paralicé por esa voz. No quería escucharla, aun era demasiado pronto para enfrentarme a eso, mi cabeza no tenia cavidad para él, no quería verlo aun. Por lo que no me voltee – Leah por favor necesito que hablemos.
(¸.•´ (¸.• † Lirit † °•.¸:el beso! el beso! el beso! se que no es lo que se esperaban, lo se, pero es mejor que nada no? no pidan tanto tampoco... ya llegara el beso de los buenos un poco de paciencia quizas si lo siguen pidiendo por revis le demos uno como corresponde asi que REVIS PLIS! XDDD pero no es lindo lo que paso? que haya sido ella la que primero sedio? ven que no es tan mensa como se ve? solo queda esperar a ver como sigue la historia, gracias por todos sus lindos comentarios que me encantan sigan asi que las qiero cada vez mas un beso!
(¸.•´ (¸.• † Agnes †.¸.•: el beso! jajajja weno a mi me encanta que pasen esta cosas! leah ya ta casi lista con aceptar que algo le pasa con Jake y el como siempre solo saca suspiros jajajja espero que les guste y esperamos no demorarnos tanto en actualizar de nuevo! gracias por todo y gracias a todas la niñas que nos escribieron preocupadas por que no actualizabamos como Aligeos =) bueno tu tenedor da pavor xD jajaja un abrazo a todas!
olis quiero pedirles por demorarnos tanto pero es que estabamos llenas de cosas, io tenia mucho trabajo y muy cansada y mas encima no tenia nada de imaginacion e inspiracion,
sufri una crisis de sequia mental! y lirit tenia mucho q estudiar y todo eso se junto y se convirtio en mucho tiempo sin actualizar, pero quier aclarar
AUNQUE NOS DEMOREMOS NO DEJAREMOS LA HISTORIA VOTADA!
AHORA TENEMOS FACEBUKKKKKKKKKKKKKKKK
http:/www . facebook . com/home . php?#!/profile . php?id=100001135082510
Busquen nos asi veran nuestros estados mentales y demases!
RECOMENDACION
hay una historia de uno de nuestras lectoras y le hare promocion
el fics se llama JAKE Y SU BRUJA
la escritora es klarablack1981
y bueno no es una historia de leah jake pero sale JAcob y un personaje nuevo q ella desarrollo
link: http:/www . fanfiction . net /s/6309341/1/
espero q sapen por ahi porq es bien interesante y tiene muchas buenas ideas!
Gracias a : doble vida, Bonnie Boleyn, Karina Cullen Black, fey black, pazzitta, AndreiiCullenHale, Andrecullen18, Tibby-Trick, Psique46, Sukio, Aligeos, Ellie. thecolou , Prettypurple, Tsuki-no-Haruka, Sophie93, carichoextremo,Polynessia,piinkblaCk,Karmele, diosapagana, MaLiGnA BlAcK, Dark-Shinda, JoseCullenGD, susyh, sweetcullen12, Lorraine Cullen Swan, Shara Black, milets, Keiian, indramar, StillDollProduccions, Dream-espered, caminos, danyela, gaby001, bellalize, sharice94, Sprite Moony, drake dark, Pao Redwolf Black, Caperuzzita de Black, Chilli Black, Allison Marie Malfoy-Black, Jo Harv.,maria-fan, momojons, Arya Delacour, Jahzeel, Seleniita Black de Malfoy, MiaRiddley, BeHappyWithLove, crazypaige1306, kerVEROs, misteriO58, Carter86, ReshaAngel, sarlia, pazlux, claa black 1981, Oraculo, Ely Uchiha, saskeyo, Haeleen Black Clearwater, Neko-Tiara, CHELABLACK, zulema hale black, Laurita2206, , meli black clearwater, thalilohe, Blackie-Noir, leahwerewolve, jasw494, charlie jeani, klarablack1981, POR LEERNOS Y DEJARNOS COMENTARIOS SIGAN ASI!
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Seguiremos respondiendo los rewis a todas y cada una de ustedes! besos!
PUEDEN DEJAR REWIS AUNQUE NO ESTEN REGISTRADAS EN EL FANFICTION ASI QUE NO HAY ESCUSA PARA NO HACERLO!
