Uno


— Estás despedida.

Miranda se mordió los labios en ese momento, y no se vio con más fuerzas que asentir. En sí, era su culpa. Ella debía aprender a no tropezarse con sus pies, y caer encima de los comensales más prestigiosos del lugar. Ella debía aprender que con alguien como su persona, no era cuestión de tener buenas intenciones, sino… que era más… una… una causa perdida. Con ella no importaban los esfuerzos, con Miranda no valía el que ella quiera, porque al final era nada lo que podía.

Lloró en las calles su pesar, y los niños de siempre cantaron la misma canción a su honor, una vecina gritó indignada porque ella -tan patosa como siempre-, mató sin querer una gran parcela de margaritas, y los hombres la miraron con desprecio, porque no había nada de belleza en su rostro deformado por el llanto. Y no había problema, todos tenían razón. Miranda merecía esa canción porque estaba llena de verdad, merecía el regaño de esa mujer, porque era una torpe y siempre arruinaba lo bueno, y esas miradas no tenían nada de malo ya que… era una mujer horrorosa, a la que ni el espejo le quería. Gente como ella… alguien como Miranda, no debería existir.


He terminado esto, pero… fuera de la hora de plazo, pero bueno… tenía que acabarlo, me gustaba esta temática.

Ahora hablemos de este fic… Bien, a pesar de que no hay casi nada de comentarios, me gusta pensar que hay al menos un lector imaginario, jajaja, y… como esta historia está medio confusa explico lo siguiente. Esta historia era de un constante retroceso –todo va de adelante para atrás-, y toca un tema principal que no sé si notaron: el suicidio. En sí aquí hablo de una Miranda deprimida, que tras tanto fracaso ya llega hasta lo último que ella puede aguantar, y de esa forma su auto-desprecio, la lleva a imaginarse cosas, con la simple razón de encubrir sus ganas de auto-flagelarse. De esa forma se podrá dar un poco de forma a las cosas si las vuelven a leer, por eso Miranda se da cuenta, por eso ella no lucha, por eso… pasan varias cosas, aunque como no soy doña secreto, tal vez a algunos les pareció esto más que obvio –oh, bueno no se puede hacer nada, jajaja-, y…

¿A alguien le gustó el episodio?

PD: Espero que a nadie le moleste el cómo usé a Miranda, y que haya hecho que se suicide, pero pongámoslo con que ella no encontró nada en lo que se sintiera capaz, que no tuvo ayuda psicológica, y que en realidad no haya hablado con nadie del tema, además de estar un buen tiempo metida en la depresión, y para colmo hace demasiado con ideas recurrentes hacia el camino del suicidio. Yo creo que toda persona puede ser vulnerable a esto, todos podemos caer, en este caso… le tocó a Miranda.