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Akane!- grito nodoka mientras la veía salir corriendo de la casa, todos vieron como la peliazul se iba, Kasumi estaba sorprendida, Nabiki miraba con enojo a su padre. – ¿Pero porque hicieron eso? Soun, Genma por que no le dan a akane la oportunidad de ir.

Cariño, Akane no esta tan preparada para algo así, su entrenamiento no fue como el de Ranma, no queremos que salga herida de esto. – respondio el hombre del turbante.

Nadie ha tenido un entrenamiento como él!, pobresilla mi niña- dijo en tono triste Nodoka, Kasumi se acerco y la tomo del brazo.

¿Papá de verdad no crees posible que si mi hermana entrenara más podría competir?- pregunto Kasumi,

Aunque lo hiciera, no hay tiempo suficiente para que se prepare., no quiero arriesgar a mi pequeña a sufrir alguna herida.

¿Y tu por que no dices nada Ranma?, a pesar de ya no ser su prometido sigues metiéndote en la vida de mi hermana, recuerda que fuiste tu quien decidio terminar el compromiso con ella –le dijo enojada la mediana de las hermanas, ganándose una mala mirada de ojiazul –de verdad que ella estará bien sin ti, en este torneo te podras ir mucho tiempo, tal vez así Akane pueda conocer a alguien mejor que tu. –termino de decir Nabiki, logrando que Ranma se enojará más, levantándose y saliendo de la habitación y de la casa.

Estaba caminando cabizbajo el ojiazul, con sus manos en los bolsillos "Pues claro esa es la intención, que encuentre a alguien….alguien mejor que yo, alguien que no la ponga en peligro…." Maldición! , pero no quiero eso! –grito fuerte, apretando los puños, sin darse cuenta llego hasta el parque, ahí escucha un grito familiar, "Akane?" se fue acercando lentamente cuando oye unas voces

-estoy cansada, de que todos crean que soy débil. –dijo Akane, se acercó un poco más hasta que logro ver la espalda de la joven –yo también se luchar, se defenderme, pero nadie nunca me toma en serio, mi padre simplemente dejo de entrenarme y Ranma, él y sus extraños amigos solo se burlan de mi y nunca quiere ayudarme a mejorar. – vió como sus hombros empezaron a temblar–no es justo! Yo también soy artista marcial yo también quiero defender el nombre de Mi dojo!, no es justo – y la escuchó llorar ya que no podía verla de frente, pero lo que si vio fue a quien la acompañaba abrazarla por los hombros "pero que se cree ese maldito, como se atreve a tocarla!" aun no reconocia quien era.

-te entiendo Akane, sé que debe ser difícil- ella seguía sollozando– si quieres podría ayudarte a entrenar. – Ranma se sorprendió cuando lo escucho.

-en serio harias eso? - oyó que pregunto la peliazul - ¿de verdad?

- claro que si!, es lo menos que puedo hacer después de nuestro primer encuentro aun no pago mi deuda contigo después de lo que hice. – se movió de donde estaba y Ranma pudo ver el rostro de la joven pero lo que más le sorprendio fue ver a Akane sonreir como solo lo hacía para él y hace mucho no veía y la vio abrazar al joven quien le devolvió el abrazo-

- gracias, gracias, gracias no sabes cómo te lo agradezco Shun- después de ser testigo de eso, no soporto más y grito.

Suelta a Akane!- los jóvenes que estaban abrazados se soltaron y miraron hacia donde venía la voz., cuando se dio cuenta de quien estaba con la joven, más se enojo- ¿Qué haces con él Akane?-apretaba fuertemente sus puños, pudo ver como sangraba la mano de la pelizaul y más se enfureció -¿Qué fue lo que le hiciste?!- grito, tomando un paso hacia ellos.

Ranma…. ¿Qué… que haces aquí? – pero él no la miraba, su vista estaba dirigida a quien estaba a un lado de ella.

Te hice una pregunta, ¿ que le hiciste a Akane!?,se fue acercando a punto de golpearlo

El no me hizo nada… Ranma…- respondio Akane avanzando un paso poniéndose delante de shun., quien permanecia serio y en silencio.

Si no te hizo nada, ¿Por qué estas lastimada?! – quiso saber, el enojo lo estaba sobrepasando.

Eso no es de tu incumbencia.

Claro que lo es… soy tu… - cuando se dio cuenta de lo que diría guardo silencio.

¿Eres mi qué? ¿Mi prometido?, -dijo con un poco de burla y mucho enojo – déjame recordarte que ya no lo eres, tú mismo lo decidiste ¿recuerdas?, ¡ya no tienes ningún derecho a reclamar nada ni hacer tu escena de celos! Así que puedes irte, no te necesito, ya no soy tu problema ¿recuerdas? – se volteo, tomo del brazo a Shun y comenzó a caminar lejos de él.

El joven de la trenza solo los vio partir, se sentía mal después de escucharla, pero lo peor fue verla irse con él, la razón por la que decidió terminar el compromiso.

DEMONIOS!- Grito, sentía enojo pero no contra Akane, sino contra él, lo había arruinado todo ahora si lo había hecho. "Pero eso era lo que quería, alejarla de mi para tenerla a salvo, pero porque tenía que irse con él!" –niña tonta! – volvió a gritar y golpeo un árbol provocando que se desplomara.

Ranma?

Escucho que le hablaban a su espalda, de inmediato reconoció quien era.

-Aquí tienes, un *onomiyaki especial –dijo Ukyo poniendo frente a él un platillo, Ranma solo la miró y asintió –puedes contarme lo que te sucede –pero el otro solo siguió comiendo, espero un momento pero no le respondió-

Ranma terminó de comer – gracias por la comida –se iba a poner de pie, cuando la castaña lo detuvo.

-por favor no te vayas aun, sabes he querido ir a disculparme contigo, bueno con todos , pero no encontraba el valor para ir. –Ranma solo la miro se quedó quieto – después de lo que hice me di cuenta del error que cometí, siento haber arruínado tu boda con Akane.

-ukyo…

-no, déjame terminar, me di cuenta de mi error. Estaba enojada después de que me contaron lo que paso en china yo no podía aceptar que… se que no me quieres…

-Ukyo yo….

- no te sientas mal, sé que no podrás verme más que como tu amiga y lo he aceptado, sé que estás enamorado de ella, y lo entiendo. Por eso quiero que sepas que ya no me interpondré entre ustedes, sé que deben estar juntos, comprendí que de verdad uds se aman, a pesar de todo eres mi amigo… tienes todo mi apoyo Ranma –termino de decirle esto y le sonrió.

-gracias…pero yo… rompí el compromiso con Akane- un silencio profundo se sintió en el lugar.

-QUE TU QUE!? –Grito la castaña –después de todo lo que te acabo de decir me dices que terminaste con ella! – Al ver que Ranma solo asintió comprendió todo – ¿por eso estabas enojado hace un rato?- volvió a asentir – pero Ranma si tú la amas ¿por qué lo hiciste?

-yo no la am… -pero la mirada que le dio su amiga hizo que se detuviera –yo…ya no quería arriesgarla más, después de lo que paso en China, no quería perder más tiempo, le diría lo que sentía y tal vez ser prometidos de verdad, pero paso la boda, y luego otra pelea donde estuvo en peligro.

-ranma…-podía notar la tristeza en su amigo, lo veía jugar con sus dedos mientras le contaba esto.-

-ahí me di cuenta que no podía seguir así, así que decidí terminar el compromiso.-

-¿Cómo lo tomo ella? ¿Cómo es que nadie en la escuela lo sabe aun?-

-no lo se, estoy tan sorprendido como tú, aun no puedo creer que Nabiki no haya vendido la información

-tal vez no quiere que destruyan el dojo otra vez. ¿y akane como esta?

-no se, desde que termine el compromiso no hablo con ella. No hasta hoy.

En la puerta de la casa de los Tendo estaba llegando la peliazul junto con Li

-shun siento mucho lo que sucedió. –dijo con pena la menor de los Tendo- que pena que hayas visto eso-

-no te preocupes Akane, ¿entonces por eso es que estabas mal la otra vez que te vi?- pregunto

-en parte…

-¿ya no estas comprometida con Saotome? – ella bajo la mirada y le dijo que no –entiendo, … me siento mal por esto, se que la estas pasando mal, pero –se acercó más a Akane inclinando un poco la cabeza hacia ella –sabes, me da gusto que ya no seas la prometida de él. –la peliazul se sorprendió al oírlo decir aquello y cuando alzo la mirada se dio cuenta que se había acercado a ella.

-shun.. yo – tomo un paso hacia atrás –yo no… -el solo le sonrió.

-no te preocupes lo entiendo. – Akane suspiro aliviada –se que no es momento, ahora me conformo con ser tu amigo.-se inclinó a ella y le dio un beso en la mejilla –me gustas mucho Akane, eres hermosa no dudes de ello –antes de que pudiera reaccionar Li ya se estaba alejando de ahí –nos vemos luego. –y se marcho.

Cui, cui, cui-escucho Akane el llanto de su mascota- p-chan! ¿Dónde estabas pequeño? – dio media vuelta para entrar a su casa cuando vió ahí a alguien.