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Ranma seguía de pie frente a la puerta de la peliazul, esperaba con ansia que respondiera a la pregunta que le hizo su hermana, sentía muchos nervios se acercó más a la puerta hasta pegar su oreja y poder escuchar mejor.

-yo… n.. – permaneció en silencio, hasta que escucho a nabiki hablar.

-te conozco no podrías seguir enojada con él si llega y te da una mirada con sus ojos azules de perro mojado y te pide perdón, vas a terminar aceptando sus disculpas y se acabó tanto drama. –Ranma desde afuera rezaba por que Akane le hiciera caso a su hermana.

-esta vez es diferente Nabiki, de verdad me dolió lo que me dijo.

-pero si siempre pelean por tonterías.

-si pero para mi esto no lo es, siempre me molestaba por cosas superficiales, pero esta vez me lastimo en lo que soy, en lo que es parte de mi vida, en mi orgullo de peleadora, se que no estoy al nivel de él y todos los locos pero me consideraba buena en lo que hacia, pero él me ha humillado, eso no es algo sencillo de perdonar, me humillo en lo que más amo.

-pero Akane…. –queria seguir insistiendo su hermana.

-ya es suficiente, querias que te contara sobre shun y ya lo he hecho.

-ok, bien dejare el tema en paz. –se levanto de su asiento y empezó a caminar hacia la puerta –te veo en la cena. –cuando Ranma escucho la voz de nabiki cerca de la puerta se asusto –

-espera, quiero preguntarte algo –ranma suspiro de alivio por no ser descubierto aún.-¿ por qué no has dicho nada acerca de que termino el compromiso?

-te lo dije, esta vez vi diferente su pelea, no fue como siempre en otras no hubiera pasado ni un día y ranma ya hubiera subido por tu ventana a pedirte perdón y por lo que me has dicho esta vez no se lo darias, pero quien sabe tal vez cambies de parecer si el te dice ciertas palabras No?

Akane solo la miró y nerviosa por lo que dijo al final. –yo no.. no creo que él… -y ya no continuo hablando.

-bien, entonces quieres que todos en la escuela se enteren? Por que lo puedo hacer si lo quieres.

-No! –grito asustada y nabiki la miró con una ceja levantada- no, al menos aún no, no quiero repetir lo de antes, llegar a la escuela y todos atacándome solo para tener una cita ni los rumores o miradas de lastima, no quiero lidiar con eso ahora.

-puedo encargarme de eso igual si lo quieres – akane negó con la cabeza –bien tomate tu tiempo y me dices cuando quieras, sin cargos –se levanto de su asiento para salir del cuarto.

Ranma al escuchar que se acercaba no sabia que hacer, cuando vio que abrían la puerta.

-si cambias de opinión avísame –cerro la puerta, avanzo unos pasos y se detuvo volteando de nuevo hacia la puerta y vio al techo donde estaba Ranma colgando, Nabiki solo lo miró y le hizo una seña para que bajara y se acercara.

-vaya vaya cuñadito… digo EX cuñadito ya te habias tardado, pero esta vez la tienes difícil ,mi hermanita solo te perdonara si dices ciertas palabras.

-yo no… yo no iba a hablar con ella.

-por favor! Deja de ser tan infantil y orgulloso, si sigues asi Akane nunca te perdonara y habra otro que si le dira lo que quiere escuchar y ahí si te arrepentiras –y sin decir más se alejó de ahí.

Despues de que Nabiki lo dejo, Ranma permaneció ahí de pie con las palabras de la castaña repitiéndose en su mente, momentos despues escucho que alguien se acercaba y se fue de ahí.

En el tejado del dojo.

- Lo arruine- pensaba un perturbado ojiazul – pero… al menos tengo que intentarlo –apretando los puños fuertemente se puso de pie y volviendo a agarrar valor y con cuidado se puso de cabeza para ver el cuarto de la peliazul, y ahí la vio, estaba recostada sobre la cama leyendo un libro se acerco un poco más y vio que la ventana estaba abierta, bajo y asomo la cabeza al cuarto, Akane seguía concentrada en su lectura.

-Akane? –le llamo suavemente y fue cuando ella lo vio entrar y arrodillarse a un lado de su cama, viendo sorpresa en sus ojos de verlo ahí, parecía que tenia mucho tiempo sin que lo viera hacer eso. – akane yo…

-¿Qué es lo que quieres?, creí que ya no teníamos nada de que hablar –dijo molesta y frunciendo el ceño.

Ranma se sorprendio mucho por la actitud de la menor de los Tendo "te lo tienes merecido" pensó –yo.. yo… -los nervios le estaban pasando factura.

-¿a que vienes?, si no tienes nada que decir puedes irte me interrumpes –dijo agarrando su libro para volver a la leer. El de la trenza no soportaba la indiferencia y frialdad con la que lo hablaba.

-vamos Akane, no seas así. –dijo en tono de suplica.

-¿Qué no sea asi? , pues discúlpeme señor por no ser como usted desea- respondio aun mas enojada.

-no quise decir eso, no mal interpretes lo que digo. –los dos permanecieron en silencio un momento.

-¿Qué quieres Ranma? –hablaba en un tono mas calmado, casi en un susurro - no fue suficiente lo que me dijiste?, acaso vienes a decirme más cosas en las que soy mala. –puso la mirada sobre sus manos.

Ranma se acomodó aprovechando el cambio en akane para sentarse a su lado en la cama, logrando estar más cerca de ella y poder verla de frente. – Akane… -dijo en un susurro. –yo… no… no pienso eso de ti, no, no hablaba en serio sé que, tal vez me exagere con lo que dije – la peliazul soltó un bufido y aun no lo miraba – perd..

- me vas a decir que lo sientes, que no querias decir eso, y que estemos como si nada? –dijo para mirarlo, él sonrio creyendo que estaría todo bien – ¿eso crees? ¿Que al venir aquí y decirme eso te voy a perdonar y ya paso todo?

-akane, yo … si –estaba confundido no sabia como interpretar sus palabras – quiero…

-no es tan fácil, Ranma, te lo dije ese día, cuando me dijiste todas esas cosas horribles sobre mí, todo lo que piensas de mi. – el joven saotome pudo ver la tristeza en esos ojos marrones.

-no! No pienso eso de ti, todo lo dije porque estaba molesto por la situación, de verdad no es lo que pienso sobre ti Akane. – le tomo la mano desesperado por hacerla entrar en razón, para que le creyera. –

-como puedo creer en ti, después de todo siempre has dicho terribles cosas sobre mi, si las dices es porque lo crees.

-no Akane, por favor – se acercó más a ella y con una mano le tomo de la cara acariciándole la mejilla.

-todo este tiempo burlándote de mí, tú… junto a tus prometidas, pero eso último fue lo peor.. – Ranma estaba asustado, la forma en que ella hablaba le daba miedo – te lo dije en esa ocasión Ranma "si en algún momento llegas a arrepentirte yo ya no estaré dispuesta a perdonarte" –al escucharla decir eso el corazón del ojiazul dio un brinco, la mano que le sostenía el rostro cayó a su regazo.

-Akane, no, no digas eso, yo de verdad.. Tu…tu eres importante… para mí. –la muchacha soltó una pequeña risa burlona.

-si eso fuera verdad, nunca me hubieras tratado como lo hiciste. –una lagrima rodo por la mejilla de la joven,

-Akane, por favor yo te… -aunque se moría por decirle no podía, las palabras no salían – yo… yoo te..

-no lo digas si no lo sientes –se limpió la lagrima que cayó de manera brusca.

-cómo puedes estar segura de lo que siento –

-porque si fuera real no habrías dicho lo que dijiste, no te habrías retractado cuando volvimos de china, no me habrías gritado todo lo que me gritaste –hablo más fuerte, ya estaba perdiendo la postura –no me habrías roto el corazón como lo hiciste. –soltó junto con unas lagrimas más.

-Akane….yo… - pero antes de que pudiera terminar de hablar.

-familia! Bajen a cenar papá tiene un anunció. – Akane no espero más tiempo se puso de pie y salió de la habitación.