°.¸¸.·´¯`»«´¯`·.¸¸.° CHAPTER 54: genial, era todo lo que me faltaba °.¸¸.·´¯`»«´¯`·.¸¸.°
Leah POV
Estaba aburrida, realmente aburrida. No es que pelear no me agradara, al contrario, últimamente es lo único que me entretiene de veras, pero mi idea de entretención en una pelea era diferente a lo que estaba haciendo ahora. Quiero ser yo la que pelee, yo la que patee traseros de vampiros, no quiero ver como la idiota de Isabella Swan practica con su estúpido escudo invisible. Además de ser exasperante ser una simple observadora, era increíblemente aburrido. La amazona no lanzaba rayos ni pulverizaba al resto, solo los dejaba ciegos, y la gran y perfecta neófita recién nacida los protegía de eso.
Hurra.
Me pregunto, ¿su barrera detiene ataque físicos? si la tacleo en este momento con todas mis fuerzas, ¿su escudo me detendrá?... sería interesante comprobarlo…
- Te pediría como un favor personal que no lo intentaras – no necesitaba girarme para saber quién era el que se sentaba a mi lado, el aroma dulzón soportable era solo característica de Edward Cullen, el resto de efluvios seguían siendo desagradables para mí.
- ¿Por qué? ¿Temes que logre tirarla al piso?
- Su escudo es contra los ataques mentales, no contra los físicos – respondió mirando fascinado a su esposa, quien se hallaba a un par de metros frente a nosotros con los ojos cerrados, asumo que intentaba bloquear el poder de la amazona. A Edward le brillaban los ojos como cada vez que la observaba, me dan ganas de vomitar por su amor perfecto e incondicional.
- Pero ella no tiene porque saber que yo sé eso… aun puedo taclearla – me sonrió como respuesta dándome un claro 'no gracias' con los ojos, yo aun así me imaginé corriendo en su dirección y empujándola. La pobre se estrellaba dolorosamente contra un árbol. A mi lado hubo un suave gruñido – eres un aburrido.
- Pero un aburrido que huele bien.
- No hueles bien – contesté rápidamente.
- Tienes razón, solo tengo un aroma dulzón soportable – me dijo con sorna, achiqué mis ojos mientras lo miraba, "sabelotodo" .
- Largo de aquí Cullen – demandé, él solo se rio mientras se iba a velocidad vampira hacia la casa. Desesperante, pero aun así no pude evitar soltar una sonrisa y mirar hacia donde se dirigía. Me odio a mi misma por no ser capaz de odiar a ese estúpido vampiro.
Gruñí cambiando mi estado de ánimo cuando vi que Seth salía del garaje acompañada de su imprimación, tomados de la mano. Maldita la hora en la que dejé que le tomara la condenada mano a esa sanguijuela después de mucho insistirme, rogarme y suplicarme. Ya han pasado 7 días desde que mi hermano fijo sus ojos en esa chupasangre de Alaska, Sue aun no era capaz de hablar del tema, lo evitaba a toda costa, cuando intenté de que dijera algo al respecto se negó rotundamente, y cuando la traté de cobarde por no afrontar lo que le ocurre a su propio hijo me dijo que lo mejor sería que me fuera de la casa. Me di media vuelta y me largué. No me afectó lo que me dijo ya que vivo con Jacob desde casi el mismo instante que llegué a La Push… Jacob. ¿Quién diría que terminaría durmiendo bajo el mismo techo que él?
Las cosas no han sido fáciles, él sigue en su plan de 'seamos los mejores amigos que existen en la reserva' y yo continúo en mi plan de 'deja de joderme que prefiero estar sola a ser la caridad de alguien'. No puedo negarme a mi misma el hecho de que el adolescente es un apoyo, si no fuera por Jacob seguramente me habría tirado del acantilado el otro día. Pero me enerva el hecho de que quiera que seamos amigos cuando solo se desvive por su querida Nessie, muere de preocupación de que algo le pase en la batalla, está dispuesto a todo con tal de que ella este a salvo el día en que lleguen los Volturi, no soporta verla triste, no aguanta que la dañen o que esté sola o que… oh no… me congelé en mi sitio… claro… ¿como no lo pensé antes?… y si… y si Jacob… si él está…
¿Y si está imprimado de la hibrido esa?
Cerré mis ojos con fuerza debido a las ganas de vomitar que me inundaron. No puede ser, lo habría visto en su mente cada vez que patrullamos juntos… pero él ahora tiene la estúpida habilidad de bloquear parte de su mente. Negué con mi cabeza intentando convencerme a mi misma de que no era verdad. Imposible. Un lobo imprimado es notorio. Es obvio, no habría podido ocultarme algo con todo lo que compartimos, al menos no el hecho de que está imprimado… porque no lo está…
Maldita sea, me siento enferma en estos momentos.
- Hola – genial, no solo lo tengo en pensamientos, también lo tengo en persona a mi lado, ni si quiera levanté mi cabeza de entre mis piernas, solo gruñí como respuesta al simpático saludo de Jacob, no debería ser tan antipática, pero sentir el aroma de esa niña en él solo significaba que había estado con ella, lo que metía en mi cabeza aun más la estupidez que pensé hace un par de segundos - ¿Qué te pasa?
- ¿Qué te importa? – le respondí de mal humor. Mierda por mí y mi pensamiento idiota, masoquista e inquieto.
- Nada realmente, solo pregunto por ser cortes.
- ¿Por qué no te metes tu cortesía por…?
- Cuida tus palabras que hay niñas presentes – me interrumpió mirando hacia el fondo del lugar, yo seguí su mirada y vi a la hija de Edward, quién nos saludó con una de sus manos de manera efusiva, como si me importara mucho su saludo. Volví a gruñir.
- ¿Se supone que me tiene que importar que haya una niña vampiro medio humano presente?
- ¿Qué demonios es lo que te pasa? – todo atisbo de simpatía se esfumaron de su semblante mientras me miraba interrogante. Podía entender su confusión, esta mañana cuando salimos juntos de la casa yo no tenía esta rabia en mi pecho, de hecho, nos vinimos haciendo bromas por el bosque. Ahora no podía evitar querer matar a alguien, de preferencia a alguien que sea híbrido.
- Nada que a ti te importe, déjame en paz y vete a moverle la cola a la niña esa – respondí levantándome de golpe, necesitaba alejarme del sitio, me había enojado de solo pensar que Jacob estuviese interesado en esa niña como lo estuvo de su madre. O peor aún, que hubiese algo más fuerte que un simple interés. Eso no podría ser cierto, pero su preocupación era demasiada, podía pasar horas jugando a las muñecas con ella, la dejaba peinarlo, tenía una paciencia infinita con sus caprichos, una vez incluso lo maquilló. No puedo evitar homologar todo eso con Quil y Claire, es lo mismo…
Gruñí fuertemente al pensarlo, gruñí por el idiota de Jacob y gruñí por mi propia idiotez ¿Desde cuándo me importa tanto que se imprime de alguien? Ya sé, desde que las leyendas dijeron que ninguno de los dos podía hacerlo… pero ¿Y si están equivocadas? ¿Y si finalmente la única que realmente está dentro de esa leyenda soy yo y Jacob no es el lobo indicado?...
Genial, me estaba comenzando un maldito dolor de cabeza.
- ¡Hey Leah! – Me giré cuando me llamaron - ¿practicamos? – Emmet me miraba moviendo sus cejas de arriba para abajo sugerentemente, flexionó sus rodillas y se puso en posición de ataque. Genial, el vampiro quiere pelear conmigo en mi momento de enojo. Genial para mi, mal para él.
- No vaya a enojarse la rubia hueca que tienes de esposa – le dije de vuelta.
- Claro que no, me entretendré bastante viendo como mi Emmet te hace morder el polvo – contestó ella sonriendo con burla.
- Como quieras, una vez que termine de patearle el trasero al gigante seguiré contigo – apunté a la rubia desteñida con mi dedo índice y luego elevé mis hombros sin darle importancia a todo esto, a pesar de que me moría por una buena pelea y por sacar toda la frustración que tenía en mi cabeza – bastará con que te quebré una uña para que entres en un colapso nervioso – corrí rápidamente hacia el bosque y cuando me vi fuera de la visión de todos me saqué la ropa y me transformé de un salto.
Pelear con Emmet fue extremadamente des estresante. El maldito es fuerte, bastante fuerte y me derribó muchas veces, pero yo no me quedé atrás tirándolo al piso otras cuantas. En algún momento nuestra pseudo pelea se volvió interesante y fuimos rodeados por algunos de los chupasangres que allí estaban, obviamente apoyando a Emmet, a excepción de Edward quién apostaba por mí, junto con Jake y mi hermano.
- Vamos Leah ¿es todo lo que tienes? – me preguntó él levantándose del piso sacudiéndose el polvo.
"Primero deja de tragar tierra y luego me dices algo" pensé agachando mi cabeza y volviendo a ponerme en guardia.
- Leah dice que primero dejes de tragar tierra – tradujo Edward con una sonrisa.
- Bah, trago la misma cantidad de tierra que ella, pero con más estilo – bromeó Emmet. Sonreí irónicamente mostrando los colmillos. Claro, tanto estilo como un camión de carga – vamos lobita, muéstrame que mas tienes.
No lo dijo dos veces antes de que ambos corriéramos al encuentro del otro, Emmet intentó tomarme las piernas y yo traté de golpearlo con mis patas delanteras, se escuchó un choque y un gruñido de los dos. Nos alejamos y volvimos a arremeter el uno contra el otro, en algún momento calculé mal mi distancia y no alcancé a tomar su brazo con mis dientes, pero él si alcanzó mi torso y con fuerza me lanzó lejos. Caí sobre mi estomago y me arrastré en el suelo terminando de costado.
No le di tiempo a que celebrara, me levanté con rapidez y lo embestí con fuerza, él tomó mis patas y empujó hacia el lado contrario, me alejé de él de golpe y me volteé dándole con mi cola en pleno rostro, Emmet quedó algo desconcertado, lo que me dio tiempo de girarme y con mi hocico tomar su brazo y lanzarlo lejos. Directo a unas rocas, donde estaba la plástica de su esposa mirando la pelea.
Lo siguiente que escuché fue el sonido de las piedras quebrándose en pedazos, el humo del lugar no dejó ver mucho más. Me di cuenta de que la rubia psicópata había alcanzado a escapar, pero su esposo aun no se levantaba. Jadeé. Bien. Ahora siento el cansancio de la pelea.
- Demonios, si fuese menos resistente al dolor estaría sobándome una semana completa por esto – dijo Emmet levantándose y sacudiéndose la tierra de la, antes impecable, camisa blanca marca Dolce & Gabanna
"Estoy segura que te duele, pero intentas verte menos patético después de que una mujer le pateara el trasero" pensé. Me puse en guardia nuevamente sabiendo que el vampiro ese iba a querer su revancha.
- Chicos – la voz de Esme se elevó entre todas las demás que susurraban cosas parecidas a "debe haber hecho trampa para ganar" "seguramente Emmet se confió" "no es justo que la dejen ganar" "vaya…" "wow…" mierdas parecidas a que gané porque me dejaron y a que soy más fuerte de lo que pensaban – es hora de que mi querida nieta almuerce – tomó en brazos a esa… niña y paseó su mirada terminando en Emmet y luego en mi – buenos días Leah – me saludó con su usual amabilidad. Bufé – Emmet, cariño tu camisa es un desastre.
- Sí, bueno, Leah me lanzó contra las rocas en venganza a que le voy ganando – respondió elevando los hombros como si lo que dijo fuese cierto. ¡Ja! Ya quisieras ganarme.
- Ven a cambiarte hijo.
- Antes otra ronda con Lee – gruñí de manera audible cuando dijo mi sobrenombre. "no soy tu amiga, no me trates como tal sanguijuela" grité en mi mente, como si pudiese escucharme.
- Creo que es suficiente pelea por el día cariño – Emmet la miró dispuesto a alegarle a su madre, pero no lo hizo, abandonó la posición de ataque cuando sus ojos dieron con ella. Yo la miré también y noté como el semblante de Esme tenía la tristeza marcada en su rostro, me recordó bastante a Sue el día en que Seth se transformó el lobo por primera vez, miedo, ansias y resignación se mezclaban en igual cantidad.
No había entendido el porqué de ello, hasta que una fría helada rodeó el campo haciendo que varios se tensaran en su lugar. Y como un rayo la compresión del ánimo de Esme cayó sobre todos los presentes en el patio trasero de los Cullen.
Un escalofrió recorrió mi columna desde mi cola hasta la nuca haciendo erizar mis cabellos, olisqueé el aire y me di cuenta de que había cambiado, se aproximaba una tormenta, una tormenta de nieve, la primera nevada. La vidente fugitiva lo había dicho, luego de la primera nevada llegarían los Volturi. Así que eso solo reafirmaba que el día de mañana era la batalla.
Todos inspiramos aquella brisa que se arremolinaba entre los cuerpos sin vida y los con latidos aun en sus pechos. Luego de un par de segundos de asimilar la noticia llego la resignación y la aceptación de un hecho inevitable. Como si hubiésemos llegado a un acuerdo todos se movieron sin decir absolutamente nada.
- Bueno, Esme manda y yo obedezco – dijo el grandote rompiendo el silencio del sitio, pasó por mi lado y palmeó mi hombro generando que toda la tensión se fuera a volar por un momento – buena pelea, cuando quieras lo repetimos - se escuchó algo parecido a un bufido mezclado con un gruñido saliendo de mi garganta – claro Leah, claro.
- Vamos osito – Rosalie lo tomó del brazo y le besó la mejilla – le ganaste.
"Dios, como se engañan entre ellos", porque, para ser sinceros estoy segura que quién ganó fui yo, pero obviamente quedó en un empate, cosa que ni a mí ni al vampiro nos gustó mucho, pero al fin y al cabo da lo mismo. Ahora ya daba lo mismo, mañana nos mediríamos con un ejército de vampiros y ganaría el más fuerte. Es decir, nosotros.
La mejor parte de todo esto es que le demostré a muchos de los chupasangres, que me miraban escépticos, que el hecho de que sea una mujer no es equivalente a que sea débil. Los rumanos, Vladimir y Stefan me han mirado desde la primera vez como algo que no debiese existir, no creyeron en mi capacidad de transformarme hasta que lo hice delante de ellos, fue un agrado ver sus rostros anonadados cuando les demostré que puedo matarlos de un mordisco, las amazonas fueron las más entusiasmadas con el hecho de que una mujer fuera lobo al igual que un hombre, sus creencias feministas son bastante fuertes, razón por la cual me desagradan solo un poco menos que los demás.
De los egipcios el único que me habla es Benjamín, el mocoso frio que manipula los elementos, a pesar de que yo gruño cada vez que se me acerca es como si no lo hiciera, no se cansa de intentar entablar una conversación conmigo, cuando finalmente siempre termina siendo un monologo de su parte, es tan endemoniadamente parecido a Seth que me llego a sentir un poco mal de ignorarlo, claro, hasta que recuerdo que no tiene pulso y toma sangre. Con eso me quita toda la culpabilidad.
El resto de los vampiros sinceramente me dan lo mismo, la única que ha llamado un poco mi atención es la tal Kate, y solamente porque envía corrientes eléctricas a través de su piel y le ha dado su merecido a varios de aquí. Me sé el nombre y asqueroso efluvio de todos los fríos, pero no me importa ninguno.
Mientras todos volvían a la casa yo me giré hacia el bosque, volví donde había dejado mi ropa y cambié de fase. Observé mi ropa con atención como si fuera la primera vez en el día, un short corto color verde oscuro de tela suelta y suave que llegaba un poco más arriba de la mitad del muslo y una camiseta que mostraba los hombros color azul, me pregunté en qué momento los había tomado, los colores no combinaban… sonreí burlándome de mi misma, estaba pensando igual que Loreto, un mes con ella y se me habían pegado algunas costumbres, como el hacer que la ropa combine, algo totalmente inservible un día entes de la batalla en la que nadie tomará en cuenta tu atuendo… pero fue inevitable que algo de añoranza me inundara cuando me acordé de ella.
Mientras me vestía recordé lo difícil que se me hacía antes controlarme lo suficiente como para volver a mi forma humana, demonios, ahora es tan malditamente fácil que me asusta. Suspiré. Una vez que muera ¿me iré al cielo, al infierno o reencarnaré? Que estupideces estoy pensando… pero si creyera en esas cosas, me gustaría reencarnar como loba, eso sería una recompensa a la mierda de vida que me tocó esta vez, mi vida sería mucho más sencilla si fuera solo un animal. Sin razonamiento, solo vida salvaje, cosas sencillas, comer, dormir, correr.
- Buena pelea – me giré sobre mis talones para encontrarme con la sonrisa juguetona de Jacob.
- Lo sé, gané aunque las sanguijuelas no lo quieran – respondí encogiéndome de hombros, no tenía intenciones de volver a la casa blanca, pero tenía que ir a buscar al imprimado de mi hermano antes de que decidiera quedarse toda la tarde con la tipa esa corruptora de menores. Tomé mi cabello aun largo para hacerme una coleta mientras pasaba por un lado de Jacob. Él tomó mi brazo y me detuvo. Lo miré frunciendo mi ceño, con ambos brazos sobre mi cabeza aun sosteniendo mi cabello, pero no me miraba a los ojos, miraba mi cuerpo, con una extraña mezcla de emociones en sus ojos.
- ¿Qué te pasa?- pregunté. Él no me miró – Jacob… - dejé mi frase sin terminar cuando sentí sus dedos sobre mi cadera, tragué en seco ignorando lo que ese toque me había ocasionado, bajé con lentitud mis brazos dejando caer mi cabello nuevamente.
Jacob me miró a la cara por un segundo y volvió sus ojos a mi cintura, se agachó con lentitud y pasó uno de sus dedos bajo mi camiseta. Usé toda mi fuerza mental por mantener mi respiración pareja a pesar de que mis estúpidos pulmones querían aumentar su frecuencia. Poco a poco comenzó a subir el borde de la tela dejando al descubierto mi vientre.
Fue entonces cuando me fijé en lo que miraba.
Tenía un rasguño de color rojo fuerte que cruzaba mi abdomen. No dolía a pesar de que podía ver un poco de sangre seca en los bordes, ni siquiera me había dado cuenta de que la te…
Mis pensamientos se detuvieron justo cuando Jacob continuó subiendo mi camiseta. No hubo manera de que mi corazón no reaccionara cuando sus dedos subieron aun más y estuvieron tan cerca a mis pechos desnudos bajo la tela. Ahogué un gemido que amenazó salir de mi garganta cuando se detuvo un poco más abajo de ellos.
- Maldito Emmet – susurró arrugando su ceño y tocando la herida desde su comienzo, unos centímetros debajo de mi pecho izquierdo, estuve a punto de detenerlo y gritarle como loca… pero no quería que dejara de tocarme.
"Estúpida pedófila" pensé insultándome a mí misma. Pero aun sin detenerlo.
Su dedo índice recorrió la herida hasta el sitio en el que desaparecía bajo mi pantalón. Noté la intención que tenía de seguir con su camino, pero se detuvo justo cuando su índice bajaba solo un poco el borde de mi short. Elevó su rostro y fijó sus ojos en los míos.
"Maldita tensión sexual que hay en este momento entre yo y un estúpido menor de edad" ¿la sentirá él también o solo soy yo la que está con unos grados más de temperatura? Por un momento sentí como sus ojos me quemaban, tanto que mi cuerpo comenzaría a una combustión espontáneamente en cualquier segundo. ¡Estúpido lobo adolescente y más estúpida yo que no lo detengo!
- ¿Te duele? – su voz me hizo salir del trance en el que estaba metida, gracias al cielo que su toque ya no estaba sobre mi o lo más probable es que no hubiese salido del entumecimiento mental.
- Claro que no, ni si quiera me había dado cuenta de que la tenia – y era cierto. Sentí unas locas y absurdas ganas de tocar la herida haciendo el mismo recorrido que había hecho Jake hace unos segundo, pero me detuve, no quería darle importancia a la herida ni tampoco estaba segura si quería tocar mi piel en donde había sido tocada por él anteriormente, aun podía sentir como mi piel se erizaba con el recuerdo.
- Hay que limpiarla – dijo demasiado serio para mi gusto. En realidad no era que no me gustara su atención, era solo que cada vez me tenía que convencer con más fuerza que no me agradaba que lo hiciera y esta pelea conmigo misma me provocaba un horrible dolor de cabeza.
- No seas niña Jacob, es una pequeña herida que sanará en un par de minutos.
- Más que eso, tu no sanas tan rápido.
- ¿Es un recordatorio de mi debilidad? – pregunté con un poco de indignación, la cual era ideal para disminuir el agrado que había sentido por su preocupación hacia mí.
- No… es solo que… - gruñó – tienes razón, no debería preocuparme tanto – Jake pasó una de sus manos por su cabello y luego por su rostro en clara señal de frustración.
- Finalmente concordamos en algo, ahora iré a buscar a Seth o no saldrá de esa casa – dije girándome con rapidez y comenzando a correr como humana hacia la casa blanca. Tenía que alejarme de allí ahora mismo.
Mientras caminaba… bien, mas corría que caminaba, en fin, mientras hacía eso, aun podía sentir el toque de Jacob, tuve que usar toda mi voluntad para alejar mis manos de mi herida.
Tengo serios problemas mentales, serios, serios, serios problemas mentales. Y no sabía si era porque quería tocar donde él había tocado o porque no quería dejar de sentir el calor de su toque… aunque también podría ser porque quería que esa sensación quedara en más partes de mi cuerpo… o todas las anteriores… definitivo, serios problemas mentales
En un par de segundos llegué a la casa de los Cullen, sentía los pasos de Jacob a mis espaldas, pero no me giré en ningún momento para verlo. Miré a los alrededores y no encontré a mi hermano, me acerqué a la casa y subí las escaleras para entrar. Tocaría y todo eso, pero hacia días que mi educación en esa casa se había acabado, exactamente desde que mi hermano prácticamente vivía allí, tenía la loca impresión de que si no tocaba lo pillaría en algo con esa vampira y entonces tendría razones para matarla, al menos razones para decir a los demás. Porque yo no necesito ninguna para poner mis garras en ese cuello y partirlo en dos.
Antes de que mi mano llegara al pomo de la puerta esta se abrió de golpe, Edward me miraba con atención. Despegó su vista de mí y miró a mi espalda, un segundo después arrugó el entrecejo.
- Estúpido Emmet – murmuró - ¿estás bien? – rodé mi ojos.
- No, en estos momentos estoy a punto de morir desangrada – Edward rodó los ojos ante mi comentario - odio la sobreprotección masculina – avancé pasando por un lado del vampiro, vi como se encogió de hombros sin darle mayor importancia.
- Leah, es una simple pregunta hecha bajo un interés amistoso – me dijo hablando a mis espaldas, bufé. Creo que tras de mi Jacob gruñó.
- Estoy bien, es un rasguño nada mas, para el día de mañana estará sana, dejen de joder – lo último se los dije a ambos, tanto lobo como vampiro iban a mi espalda, el primero mirándome con recelo, el segundo con diversión. Anda tu a saber porque – demonios, son más molestos cuando se preocupan, vuelvan a ignorarme y me harán la vida más fácil.
- Tarde – elevé una de mis cejas cuando ambos dijeron eso a coro.
Me ahorré decir la maldición simplemente porque me sentía cansada, quería tomar a Seth, obligarlo a que se fuera de esta casa, decirle que dejara de intentar tener algún acercamiento con la fría y se pusiera a patrullar, yo quería llegar a tomar una ducha y acostarme. Me sentía más cansada que otras veces este día, tanto mental como físicamente. Y debía descansar, mañana era el gran día.
El dolor de cabeza había vuelto en gloria y majestad.
- Hola Lee – una feliz voz me sacó de mi aturdimiento, Seth venía con una sonrisa enorme en su rostro y unos ojos brillantes ¿Por qué el sonreía como si mañana fuera a ir a un parque de diversiones o peor aun como si hoy hubiese ido a un parque de diversiones? ¿No se había enterado de que mañana era el día de la batalla? Mocoso insensato. Mientras él seguía sonriendo yo achiqué mis ojos sospechando de su buen humor. Seth con felicidad extrema significa algo malo.
- ¿Qué hiciste? – pregunté, intentó ocultar su sonrisa de forma patética.
- ¿Yo? Nada.
- No te creo absolutamente nada. Nadie puede estar tan feliz por lo que sucederá mañana, ruega porque no me entere antes de la batalla porque si es así, no llegaras a ella.
- No seas paranoica Leah, solo estoy feliz porque el cielo es azul, los pájaros cantan y yo me vuelvo lobo para patrullar, además mañana será un gran día en el que por fin podremos patear un par de traseros, así de simple – lo detuve cuando intentó pasar por un lado mío.
- Asumo que sabes que tarde o temprano me voy a enterar que fue lo que pasó ¿verdad?
- Claro que lo sé, pero hasta entonces disfrutaré de lo hermosa que es la vida sin tener que escuchar tu sermón – respondió, aun con esa sonrisa en su rostro, demonios, esto me estaba oliendo dulzón, algo mal oliente y helado estaba metida en esa sonrisa desesperante – te quiero hermanita – dijo antes de abrazarme – nos veremos después, me voy a patrullar… adiós Jake, Edward – y aun sonriendo se fue.
- Maldito niño imprimado y lunático – me fijé en que el lector mental a mi lado el cual también mostraba los dientes – tú lo sabes – apunté con mi dedo en su dirección.
- No es correcto que me meta en este tipo de cosas.
- Al diablo lo que es correcto, comienza a hablar – puse mi índice sobre su pecho y volví a apuntarlo. Lo miré fijamente.
- Bien, si quieres lo haré – sonreí satisfecha – solo si mientras lo hago te curo esa herida – ya sabía yo que no podía ser tan fácil, Edward es reconocido por no ser un chismoso. Maldito vampiros con moral.
- No la vas a tocar – gruñó Jacob quien no se había separado de mí en todo este rato, ignoré su tono posesivo y le gruñí a Edward, quien volvía a tener esa sonrisa divertida.
- Maldita sanguijuela manipuladora.
- Prefiero llamarme mediador pacifico, tu quedas feliz con la información, yo quedo feliz sabiendo que esa herida no se infectará.
- Olvídalo, prefiero quedar feliz yo sabiendo que no vas a tocarla – otro gruñido de Jacob. Rodé mis ojos. Esto de ignorar la sensación de satisfacción por las cosas que hace ese lobo hacia mí me está cansando. De pronto entendí lo que estaba haciendo Edward, lo hacía a propósito. "maldito, toda esa preocupación es para hacerlo enfadar" no fue una pregunta, fue una afirmación. Era demasiado obvio, cada gruñido de Jacob era una sonrisa de diversión en el rostro de él.
- Que puedo decir, me gusta hacerlo – dijo mirándome, una obvia contestación a mi pensamiento. Pero el temblor el cuerpo de Jacob me dio a entender que también se podría interpretar como una provocación a él. Rodé los ojos "Dios, eres bastante inmaduro para tener casi 110 años" elevó sus hombros con un claro 'a veces' en él.
- Cállense ambos – me giré y comencé a caminar – necesito una ducha y separarme de ustedes, maldita sea, son desesperantes - No esperé respuesta, simplemente salí por la puerta.
No escuché a nadie viniendo tras de mí, cosa que agradecí, mi paciencia estaba en un punto en el que ya no le quedaba reservas, por lo que no quería compañía y estar cerca de Jacob no era recomendable en este momento. Corrí tranquilamente hacia la casa de Sue, quería encontrar a Seth y preguntarle qué demonios significa esa estúpida sonrisa en su rostro, tengo un malísimo presentimiento sobre la razón de su alegría.
No demoré mucho en llegar a la casa, respiré profundamente antes de abrir la puerta, si mi madre estaba dentro lo más posible era que peleáramos nuevamente. Al entrar me extrañó el silencio que había.
- ¿Mamá? – Nada, nadie hablaba - ¿Seth? – nuevamente nada. Extraño, se supone que al menos Sue debería estar por aquí… gruñí al pensar que seguramente estaba con su 'novio policía padre de una estúpida chupasangre' Charlie Swan. Al diablo, me largo por mi ducha.
Estaba cruzando la puerta cuando el teléfono comenzó a sonar. No pensé mucho y me acerqué a tomarlo
- Casa Clearwater – dije, luego me pateé mentalmente, parecía telefonista.
- Leah, pensé que no volvería es escucharte nuevamente – reconocí ese tono de voz de manera inmediata y sonreí por inercia.
- ¿Taylor?
- El mismo que viste y calza preciosa – comencé a reír. Dios lo extrañaba, aunque jamás lo admitiría públicamente.
- ¿Cómo estás?
- Preocupado por ti, hace días que no se si sigues viva por la reserva.
- Lamento no haber llamado, han pasado varias cosas por aquí – me disculpé. La última vez que hablamos fue hace más o menos una semana, uno o dos días antes de que todo esto de Seth y su maldita imprimación ocurriera.
- Yo llamé hace dos días, hablé con la encantadora de tu madre – bufé – bien, entonces hablé con la no tan encantadora de tu madre.
- Gracias – dije sentándome en el sillón.
- Me dijo que ya no vivías allí – no pude evitar hacer un gesto de desagrado, no tenía intenciones de que Taylor se enterara de que ahora vivo con Jacob, más que nada por el hecho de que esos dos nunca se llevaron bien – al parecer las cosas no van bien por la Push.
- Realmente podrían ir peor – intenté bromear – pero no, no van tan bien.
- ¿Algo que me quieras contar? – buena pregunta, ¿algo que quiera decirle? No había hablado con nadie que no fuera Jacob de todo lo que estaba pasando, bueno, y con Edward algunas cosas. No me había dado cuenta de cuando extrañaba la preocupación desinteresada que me daba Taylor.
- Mi madre tiene novio nuevo el cual es padre de una de las mujeres que yo más odio y mi hermano se enamoró de la persona incorrecta – "más bien de la especie incorrecta" pensé, pero hay ciertos detalles que Taylor no debe saber – la mayoría de los chicos me culpó de que lo nuestro no funcionara y…
- Hay que admitirlo tú tuviste la culpa.
- Cierra la boca – escuché su risa por teléfono, el idiota bromeaba para disminuir la tensión de todo mi verborrea – la cosa aquí es que terminé viviendo en otro sitio porque simplemente no aguanto ver a mi madre como adolescente enamorada y ella no aguanta el hecho de que yo haya aceptado la bizarra relación de mi hermano.
- ¿La aceptaste? ¿No era que ella es la persona incorrecta para Seth?
- Lo es – suspiré, maldita sea, sí que es la incorrecta para mi hermano ¿pero qué mierda puedo hacer yo si se imprimó? Nada – pero está imp… - ¡Mierda! - enamorado, y no puedo hacer nada contra eso – Taylor guardó silencio por un par de segundos antes de volver a hablar.
- ¿Le ocurrió ese algo inevitable parecido a lo que pasó con Sam y Emily? – gemí, Taylor es demasiado bueno uniendo los hechos para su propio bien.
- Sí, de hecho le ocurrió lo mismo – acepté queriendo, una vez más, contarle absolutamente todo, me vendría bien algunas veces tener a alguien completamente externo a toda esta locura de seres paranormales.
- Vaya… no preguntaré mas porque sé que no puedo hacerlo, solo te diré una cosa… te ablandaste – me sorprendí por lo último, no me lo esperaba.
- ¿Yo?
- Claro, ahora eres una romanticona que acepta la relación de su hermano solo por verlo feliz.
- No digas estupideces, no me he ablandado
- Claro que sí, apuesto a que defendiste a tu hermano frente a tu madre – guardé silencio, y eso confirmó lo que dijo - todo lo que haces en pro de la relación de Seth es solo el primer paso, no pasará mucho para que te pongas a danzar sobre las flores y cantes con los animales rodeándote en el bosque.
- Hablo contigo, ya pase la etapa de los animales – Taylor comenzó a reír contagiándome su alegría, creo que llevaba al menos 48 horas sin reír de manera sincera y por simples estupideces.
- Te extraño Lee – tuve que contener un suspiro. No quería pensar en que quizás será el único que me extrañará sinceramente luego de mi partida al otro lado.
- No te pongas igual que una niñita ¿quieres?
- Tú haces que surja mi lado femenino.
- Nunca te conocí el masculino en todo caso.
- No me decías lo mismo mientras estábamos en la cama.
- Quien te escuchara diría que nos acostamos – dije sonriendo, las imágenes de Taylor y mías mientras éramos novios pasaron por mi cabeza. Él tenía razón, no fue mala idea tenerlo de novio.
- Y eso fue lo que hicimos, que nos hayamos acostado solo para besarnos y dormir son detalles que no tienen porque saber, que piensen lo que quieran.
- Que eres idiota, extrañaba eso de ti.
- ¿Ahora tú te pondrás niñita?
- A diferencia tuya yo si soy mujer – rebatí, podía imaginarme la sonrisa de diversión en su rostro mientras hablábamos estas tonteras.
- Es una de las cosas que me gusta de ti – suspiré. Espero que mi muerte no afecte tanto a Taylor, queda solo un día para la batalla y seguramente esta será la última conversación que tendré con él. Pensé en despedirme, decirle que realmente lo quería, que disfrutara su vida, que le deseaba lo mejor, que lo estaría cuidando desde arriba… no, seguramente lo estaría cuidando desde abajo que es donde me voy a ir una vez que deje de respirar… pero obviamente no puedo, eso me pondría en evidencia y lo que menos quiero es alguien que intente persuadirme de mantenerme viva.
- tu pseudo lado masculino también me gustaba – bromeé quitándome el halo de depresión que quería posarse sobre mi – es hora de que me vaya Taylor, gracias por llamarme.
- De nada preciosa, no te pierdas y aunque suene 'niñita' realmente te extraño.
- Yo también te extraño Taylor, cuídate y… - guardé toda palabra que pudiera sonar a despedida permanente – estamos hablando.
- Claro linda, te quiero mucho, cuídate.
- Ditto – le iba a decir te quiero, pero como siempre la frase se me atoró en la garganta negándose a salir, mierda por mí y mi incapacidad de mostrar emociones – dale mis saludos a Loreto y dile que el 'ditto' va para ella también, adiós – dije colgando antes de que toda la conversación se extendiera más de lo que me convenía con él, Taylor era demasiado intuitivo y con cualquier descuido de mi parte descubriría que esta era la última conversación que tendríamos
Bien, creo que eso me quita la culpa de haberme marchado sin despedirme de ellos. Me levanté del sillón con rapidez y evité pensar en todo esto, si me pongo a analizarlo mucho me haré un lio mental que no quiero tan cerca de mi momento final… que dramático suena eso.
Estaba por cruzar la puerta cuando el teléfono volvió a sonar, seguramente Taylor volvía a llamar para despedirse, cosa que yo no lo dejé hacer porqué colgué antes.
- Si te colgué es porque no quería seguir escuchándote – dije con tono bromista.
- Leah gracias a dios que te encuentro… soy Emily – maldije en mi fuero interno por la equivocación,me sorprendió escucharla.
- ¿Em? – Tenía tiempo sin hablar con ella - ¿Cómo estás?
- Bien… Leah… yo… - su tono dubitativo no me gustaba para nada, algo pasaba.
- Emily, dime que es lo que pasa – no era una pregunta era una demanda.
-Necesito hablar contigo, es urgente, puedes… ¿puedes venir a mi casa ahora? Por favor – me quedé unos segundos imaginando que era lo que podría haber puesto a mi prima en ese estado, su tono de voz era bastante malo.
- Dame 5 minutos y estaré por allí – respondí colgando el teléfono. Salí rápidamente de la casa para ir a verla. Tenía un mal presentimiento. No, un horrible presentimiento, el cual me hizo correr más rápido de lo normal, tenía algo de miedo por ella, la manera en la que me había hablado fue lleno de temor, y ella nunca era así, nunca se mostraba nerviosa, siempre tenía una sonrisa exageradamente feliz o enamorada o amable o completamente opuesta a la mía. Pero ahora… demonios, esto no se veía nada bien.
Llegué en menos de lo que pensé a la casa de mi prima. Ella me esperaba sentada sobre la escalera de la entrada acurrucada a sus rodillas con la mirada fija en el camino que llega a su puerta, a penas junté mi mirada con la de ella me di cuenta de que había estado llorando, tenía los ojos rojos y brillantes.
- Hola – susurró.
- Si te hizo algo soy capaz de matarlo – dije sin pensarlo, ella negó con la cabeza.
- Sabes muy bien de que él es incapaz de hacerme algo, ni si quiera de hacerme enojar.
- ¿Entonces? – no entendía, era obvio que Sam no le haría nada, pero no me imaginaba a nadie más que fuese capaz de afectar de esa manera a mi prima.
- Entremos – sin esperar mi respuesta se levantó y caminó hacia la puerta, yo la seguí en silencio. Una vez dentro ella tomó una de las sillas, se sentó lentamente sin mirarme y teniendo sus manos de forma nerviosa sobre su abdomen. Yo me quedé de pie, sin saber muy bien qué hacer. Emily levantó su mirada y se veía tan afligida que tuve que sentarme, algo me dijo que si no lo hacía me daría un golpe contra el suelo.
- Me estás preocupando.
- Primero que nada – comenzó bajando su vista hacia sus manos – quiero pedirte disculpas por esto… yo… sé lo difícil que será para ti, sé que no debería hablar este tema contigo, pero es que no sé con quién más hacerlo – dijo aumentando cada vez más la velocidad de sus palabras, yo arrugué el ceño sin entender de qué demonios me estaba hablando ¿algún tema que sea difícil para mí? Hay varios, pero no me imagino cual podría involucrarla a ella.
- Necesito que me hables en español y no te vayas por las ramas, sabes que puedes hablar lo que sea conmigo – intenté consolarla, pero mi voz sonó mas monótona de lo que pretendía. Tengo que mejorar mi capacidad de expresión. Nos quedamos varios minutos en silencio, llegué a pensar de qué se había arrepentido de decirme lo que sea que me iba a decir. Justo cuando me disponía a cortar el silencio ella tomó un respiro y elevó la mirada.
- Estoy con atraso – soltó finalmente, la quedé mirando, bien… se suponía que tenía que significar algo para mí, estaba segura de eso, pero por algún motivo mi mente se quedó en blanco por algunos segundos. Hasta que mi escaso lado femenino reaccionó y me quedé congelada.
Santísima mierda.
(¸.•´ (¸.• † Lirit † °•.¸:wiiiiiiiiiiiiiiiiiii! xD. Se que nos quieren matar por la tardanza, y yo ayudaría a organizar la turba de gente para nuestra caza, pero les pido que entiendan que después de 54 capitulos la imaginación está colapsando, además de que se nos viene un momento crítico en la historia como es la pelea con los Volturi y el pronto final de la historia… somos dos pero las cosas se ponen pesadas…
Alguna idea de porque Seth está tan feliz? Jjajaj, ese niño es como mi hermano, me encanta.
Por otro lado… el capi siguiente está casi listo, pero ya saben actualizamos si tenemos hartos revis!
Y por esto ultimo quiero AGRADECER A TODAS por sus hermosos comentarios y amenazas de muerte, son un encanto de lectoras, se les quiere montones. Les mandaria un jake de agradecimiento… pero él es solo mio sin opciones de compartir. ^^
(¸.•´ (¸.• † Agnes †.¸.•: alfin nuevo cap! nos costo mucho mucho mucho, esfuerzo tiempo y demases! hicimos malabares y espero q haya valido la pena! como dice lirit el cap 55 ta en el HORNO! pero necesitamos aun mas de sus comentarios y animos, los rewis van aki! pero tambien nos pueden echar porras por FACE recuerden que nos pueden agregar! que les parecio el cap? jake celoso? eddy molestando a jake solo por ponerlo celoso? eso me suena a venganza jajajaja y taylor? claro q no nos olvidamos de el! que creen q pasara con leah y emily? porq la llamo a ella? q pasaraaaaaaaaaaaaaaa jajajajajya saben denle al voton de REWIS!
AHORA TENEMOS FACEBUKKKKKKKKKKKKKKKK
http:/www . facebook . com/home . php?#!/profile . php?id=100001135082510
Busquen nos asi veran nuestros estados mentales y demases!
Gracias a : doble vida, Bonnie Boleyn, Karina Cullen Black, fey black, pazzitta, AndreiiCullenHale, Andrecullen18, Tibby-Trick, Psique46, Sukio, Aligeos, Ellie. thecolou , Prettypurple, Tsuki-no-Haruka, Sophie93, carichoextremo,Polynessia,piinkblaCk,Karmele, diosapagana, MaLiGnA BlAcK, Dark-Shinda, JoseCullenGD, susyh, sweetcullen12, Lorraine Cullen Swan, Shara Black, milets, Keiian, indramar, StillDollProduccions, Dream-espered, caminos, danyela, gaby001, bellalize, sharice94, Sprite Moony, drake dark, Pao Redwolf Black, Caperuzzita de Black, Chilli Black, Allison Marie Malfoy-Black, Jo Harv.,maria-fan, momojons, Arya Delacour, Jahzeel, Seleniita Black de Malfoy, MiaRiddley, BeHappyWithLove, crazypaige1306, kerVEROs, misteriO58, Carter86, ReshaAngel, sarlia, pazlux, claa black 1981, Oraculo, Ely Uchiha, saskeyo, Haeleen Black Clearwater, Neko-Tiara, CHELABLACK, zulema hale black, Laurita2206, monica . leah, meli black clearwater, thalilohe, Blackie-Noir, leahwerewolve, jasw494, charlie jeani, klarablack1981, mukax, She-Wolf Heiress, blue-uchiha, JustBlackwaterClan, Morenita Black Clearwater, rosa, Cris Cullen Swan, KaRii paxEcOu, Nafrayu, sarydark, nonaloka, Sophie93, Hime-Aiko, , bellalize, thalilohe, Caroliina, alice-rose1991, Aide96, Nenita Malfoy, Alisaness Cullen POR LEERNOS Y DEJARNOS COMENTARIOS SIGAN ASI!
si hay alguien que nos lee pero no esta en la lista pues diganlo si quieren aparecer! Y si alguien esta repetido tb!
Seguiremos respondiendo los rewis a todas y cada una de ustedes! besos!
PUEDEN DEJAR REWIS AUNQUE NO ESTEN REGISTRADAS EN EL FANFICTION ASI QUE NO HAY ESCUSA PARA NO HACERLO!
