°.¸¸.·´¯`»«´¯`·.¸¸.° CHAPTER 60: juro que no era mi intención, pero no pude evitarlo °.¸¸.·´¯`»«´¯`·.¸¸.°
Jacob POV
Escuché con demasiada claridad el grito de Leah rebotando entre los arboles del bosque, el eco de su lamento torturándome. Su voz gritándome maldito, que me odiaba, que lamentaba haberme conocido… todo eso retumbaba en mis oídos golpeándome una y otra vez, repitiéndose en mi cabeza junto con la imagen de su rostro, de sus ojos quemantes de odio y dolor. Mierda. Esa imagen me perseguirá durante toda mi vida sin importar si después logro arreglarme con ella.
Mierda, mierda... Estuve a punto de devolverme y abrazarla, ponerme de rodillas y rogarle que ignorara todo lo que le dije, que me perdonara, que era un completo y total imbécil y que me quedaría junto a ella, atrapándola entre mis brazos para así no irme, para que ella no se fuera y no perderla. Al carajo la batalla, no iría si eso significaba perderla para siempre.
Pero detuve mi pensamiento justo en ese momento, al mismo tiempo que mi marcha, me apoyé en un árbol esperando a que toda la ansiedad y dolor que sentía pasara, mi cabeza debía enfriarse un poco antes de tomar cualquier tipo de decisión. Tenía mi pecho apretado por las cosas ocurridas recientemente, una mezcla ambivalente de sentimientos que lo único que estaban haciendo en mi eran hundirme más y más en la mierda que desde hace tiempo era mi vida. ¿Cuándo comenzó todo eso? ya ni si quiera lo recordaba, ¿un año, meses, semanas, toda mi maldita vida? Pasé las manos por mi rostro en un gesto de desesperación, teniendo la esperanza de que si refregaba lo suficiente borraría la expresión del rostro de Leah que tenía pegado a mis parpados y en mi mente. Ya no sabía ni siquiera en que pensar, no sabía qué hacer para sacarme todo lo que sentía del pecho por un momento, solo un momento que me diera la posibilidad de respirar tranquilo y despejar mi mente antes de la batalla.
Todo lo que pasó fue… surrealista.
Tenía una mezcla de imágenes en mi cabeza que pasaban como diapositivas por mi conciencia, pero eso no era lo que tenía toda mi atención, eran las sensaciones que las acompañaban, las que comandaban la rebelión. Todo mi cuerpo tenía grabada una emoción diferente a todo lo que estaba acostumbrado a sentir o había sentido jamás. Mis labios eran felices, jodidamente felices, luego de meses rogándole a los cielos que le concedieran un momento de placer solo un pequeño momento, finalmente habían hecho lo que habían soñado. Besar a Leah.
Y debo decir que todas las veces que alguna vez me imagine haciéndolo no se acercan ni siquiera un poquitito a lo malditamente genial que fue la realidad. Fue más… erótico, más tierno, más romántico, mas demandante… sus labios eran más suaves y cálidos, su lengua más adictiva, más… más… más de todo. Mi imaginación no le hizo justicia a nada de los que pasó y sentí.
Juro que no era mi intención besarla cuando la seguí al bosque, ¡ni siquiera estaba entre mis planes! Solo iba a decirle que no lucharía, y que por mucho que no le gustara mi idea ni cuanto alegara mi decisión ya estaba tomada. Le diría que después de la batalla tendríamos que hablar porque había cosas demasiado importantes que debía comunicarle. Debía entregarle el collar que esperaba a su dueña desde hace… ya ni sé desde hace cuanto. Debía darle la flor que correspondía al día de hoy, tenía todo en mi cabeza armado, primero le daría un Geranio rojo, luego un Tulipán amarillo, con eso estaría casi confesándole que el idiota de las flores mañaneras era yo y que irremediablemente la amaba con desesperación… pero las cosas terminaron yendo tan diferente.
El beso… yo me acerqué a ella en un intento de tranquilizarla, porque todo el tema de la leyenda la estaba quizás… bueno, no quizás, si no que era completamente cierto que la estaba alterando, el simple hecho de pensar que realmente estuviésemos destinados para estar juntos la estaba descomponiendo… esa era mi inocente intención simplemente tranquilizarla, pero todo lo inocente se fue a la mierda cuando la sentí cerca mío.
Demonios, fue como encenderme completamente, rosearme con bencina y tirarme un encendedor prendido, pero eso nunca hubiese sido tan efectivo como su cuerpo en contacto con el mío, no pude evitarlo, mis ojos se enfocaban cada vez con mayor frecuencia en sus labios y quise detenerme para que no se asustara, para que no me mandara a la punta del Everest de una sola patada… pero ¿adivinen que pasó? Fue ella la que me besó. Ella… jodida madre de los besos, fue lo mejor que me pudo pasar en mis tiernos 18 años de vida… al menos hasta lo que ocurrió después.
¿De dónde saqué todo eso? porque fui yo quien lo empezó. Fui yo quien metió las manos debajo de su camiseta provocando todo desde el inicio, ella solo dio el puntapié inicial, yo jugué casi todo el partido. Nunca imaginé que mi capacidad de incitar un episodio como ese fuese tan bueno, me sorprendí a mi mismo con los movimientos que realizaba mi cuerpo, mis manos ávidas por tocar cada centímetro de piel que Leah me dejase, por mi mente pasó la increíble imagen de mi boca por todos sus sitios. Todos.
Pensé por un segundo que ella me lanzaría hacia atrás y comenzaría a insultarme, después de haberme molido a golpes obviamente, no solo por besarla si no también por tocarla… pero… ¡Dios y sus milagros existen! Leah lo permitió, gimió cuando nuestras caderas se encontraron, jadeaba cada vez que mis manos recorrían su espalda… ¡Jadeaba maldita sea! ¿Cómo mierda pretende ella que no me vuelva loco cuando soltaba mi nombre con un maldito jadeo? ¡Era imposible! Solo… me volví loco… me cegó la excitación, mis manos y mi cuerpo se movían solos en busca de mas roce, mas contacto con ella, mas gemidos, quería mi nombre salir de sus labios entre respiraciones entre cortadas, la quería escuchar gritar de placer y que todo fuera provocado por mí, quería más… mucho mas de ella… mas de todo.
Y fue bajo esas condiciones, no conformándome con menos que todo, que comencé a llevarla al piso, temí en cada momento su rechazo. Mas las cosas iban caldeándose segundo a segundo y yo era malditamente feliz porque ella lo único que hacía era corresponderme. A mí. Corresponderme. A mí. Corresponderme. A… creo que eso ya lo dije…
Deseé con desesperación haber estado bajo unas sabanas limpias, en mi, perdón, nuestro cuarto. Las millones de veces en que mi mente adolescente se imaginó haciendo el amor con Leah yo le quitaba la ropa con lentitud, cuidando de no dejar ni un centímetro de su cuerpo sin mi toque. Mierda, si hasta mis dientes usaba para quitar la tela. Preferiblemente la aquella que cubría bajo su ombligo. Todas mis fantasías estaban llenas de nosotros rodando sobre esa cama luchando por quien besaba más. Pero no. Nuestra pseudo primera vez fue en el bosque, sobre la nieve.
Pero no me importó absolutamente nada ese detalle cuando estuvo bajo mi cuerpo, demonios, si hubiese habido un medidor de felicidad cerca habría marcado la señal de "error" en la pantalla, porque encontrarme entre sus muslos fue la cosa más jodidamente maravillosa que sentí alguna vez. Y eso que aun teníamos ropa puesta.
Miré mis pantalones y sonreí, allí dentro era un desastre. Tenía mi liberación regada sobre la tela al reverso de la prenda. Este pantalón se acaba de convertir en mi favorito. Si no fuese necesario lavarlo juro que dejaría la muestra tangible de lo que ocurrió justo donde estaba. Aunque de ser sincero hubiese preferido tener mi orgasmo en su interior. Oh sí. Demonios. De solo imaginarme la escena que ocurrió pero con Leah desnuda bajo mi cuerpo… mejor no sigo.
Tuve tantas ganas de decirle que la amaba, tantas. Mi pecho se hinchaba al sentir cada caricia que me daba, cada roce y gesto que me correspondió, sentí como si estuviera en el noveno cielo ¿existe el noveno o era el séptimo? Como sea, el tema aquí es que realmente sentí que su correspondencia era verdadera y necesitada como la mía. Pero cuando las cosas comenzaron a irse una vez más a la mierda me contuve. No podía soltar algo tan importante en medio de una pelea en la cual, ella, nuevamente, había malinterpretado todo. Tenía que esperar aunque eso me costara tener que morder mi propia lengua. Tenía que hacer las cosas bien con ella aunque sea por una puta vez. Una sola ¿es mucho pedir?
Al parecer sí, porque todo se fue en picada a partir de entonces… nuevamente.
Me lamenté pensando porqué todo siempre tiene que ser de más a menos con Leah, siempre sintiendo que me restriegan en la cara que no puede ser mía, que es inalcanzable. El destino se encarga de reírse una vez más de mi desesperación, confabula en mi contra y hace que crea que si la puedo tener, que puede existir esa pequeña posibilidad, y que quizás y solo quizás ella siente lo más mínimo por mí… y luego todo se va al carajo.
Nunca en mi vida había sentido tanto miedo. Fue indescriptiblemente aterradora la forma en la que me sentí cuando ella confesó sus planes, mierda, la muy idiota tenía intenciones de matarse. No tenía idea de que si lo hacía no solo cometería suicidio, también un asesinato, porque, y sin miedo a sonar cursi como Edward, si ella moría yo dejaba de vivir en el mismo momento. Simplemente no puedo seguir sin ella. Demonios, aunque no quise soné exactamente como él.
Me enfureció demasiado saber que todas sus ganas de luchar se habían acabado, quise gritarle que no fuese una idiota, preguntarle donde se había metido esa mujer fuerte que siempre había sido, mierda, quise darle un motivo para pelear, decirle que yo era una razón para que ella viviera, necesitaba con todas mis fuerzas que ella me viera como un sitio seguro al cual ir en los momentos en que se sintiera sola y perdida, nunca quise tanto como en ese momento cuidar de ella… pero ¿Cómo decirle todo eso sin confesarle que estoy enamorado como un maldito idiota de ella? ¿Cómo decirle algo sobre mis pensamientos en un momento como ese en lo que solo peleábamos? Ella no me creía ni un poco de lo que yo decía, comenzó a malinterpretar todo y cuando eso ocurre sé que no para, soltar esas cinco letras hubiese sido mi muerte con ella…
Si es que ya no estoy muerto para Leah.
Dios… tenia la voz de alfa guardada como última alternativa, juro que lo iba a ser en una escala que comenzaba con pedir, continuaba con convencer, rogar, chantajear, amenazar y finalmente ordenar con voz de alfa, la engrillaría a un árbol si era necesario pero no, mi temor a que ella cometiera un locura fue más grande y no dude en usar mi voz de alfa, fue casi un reflejo. Iba a ser mi última opción, lo juro. Pero todo fue inútil, el saber que ella planeaba matarse me hizo usarla de manera casi inmediata, tenía que detenerla de querer acabar con ella y por lo tanto con nosotros.
Se escuchó un aullido en el ambiente que reconocí como Seth, entonces volví a la realidad, tenía que ir a la lucha y salir de allí vivo porque debía decirle a Leah que la amaba como un maldito y desesperado loco, rogarle clemencia y perdón de la forma que fuese y sin importarme la cantidad de tiempo que tomase.
Tenía que volver a ella para pasarme toda la vida y más rogándole que me perdonara.
Me saqué los pantalones y di un salto para terminar a cuatro patas
- "¿Dónde mierda estás metido Jacob?" - me asaltó Embry al segundo de estar en fase, toda mi memoria reciente la puse tras una muralla mental. Si el pobre de Seth se enteraba lo que había hecho con su hermana… pues… no me iría muy bien.
- "Tenía cosas que hacer antes".
- "Mal momento para hacer trámites pedazo de alfa, ya se ven las sombras europeas a lo lejos y maldita sea que son varios" - dijo Quil, yo ya había comenzado a correr hacia el campo de batalla mientras me hablaban, siendo muy consciente de que a cada paso me alejaba más y más de Leah, mi cuerpo dolía ante eso y era el vivo recordatorio de que no estaría a mi lado en la batalla.
- "No seas una niña llorona, Claire se quejaría menor que tu".
- "Tú eres el que no está aquí, déjame dudar quien es el cobarde".
- "Era una prueba y reprobaste por idiota, Embry se queda de beta" - dije a medida que mis patas apresuraban su marcha, podía ver a los Volturi a través de los ojos de Quil.
- "Me ofende no haber sido la primera opción" - se quejó Embry.
- "Nunca lo has sido" - le respondí. Al decir esa frase no pude evitar pensar en que yo tampoco lo había sido alguna vez, no lo fui de Bella por Edward, y ahora no lo soy de Leah por Taylor…
- "¿Qué te ocurre?" - me preguntó Seth con un tono de preocupación. Mocoso perceptivo.
- "Nada, no te preocupes, concéntrate en los que vienen, estoy allí en menos de dos minutos".
- "Yo que tú me demoro menos, todos aquí están nerviosos y Sam me mira con cara de que sabe que estoy en conexión contigo y te quiere matar a través de mi por tu atraso" - bufé ante el comentario de Embry. Fuera de cualquier broma él sería mi beta en esta batalla, lo había pensado desde hace mucho tiempo en caso de que… bueno de que ella no estuviese aquí… mierda… a pesar de que lo mejor que pude hacer fue impedirle venir, me encantaría tenerla aquí, a mi lado, estoy seguro de que ella me miraría con cara de pocos amigos y me trataría de estúpido por cualquier cosa, se pondría a mi lado rozando mi hombro en un gesto de apoyo disimulado y yo la miraría con una leve sonrisa lobuna pensando alguna ironía y sin dejar de mirar sus ojos y pensamientos. Haciéndola reír, haciendo reír al resto de lobos de mi manada en un intento de que la tensión anterior a la pelea se fuese…
Mierda, las cosas serian tan diferentes con su apoyo en estos momentos.
- "¡Jacob!"- gruñí al escuchar el grito de Seth en mi cabeza-
- "¿Pero qué demonios Seth?".
- "Es una enorme injusticia que tú puedas encerrar tus pensamientos mientras que nosotros no"- dios, este niño es igual a su hermana.
- "Deja de quejarte" - dije mientras me acercaba por su espalda, los lobos se encontraban agachados resguardados de cualquier visión por los árboles y arbustos, todos en una línea rozando el vientre en el piso. Caminé agachado y me posicioné a un lado de Quil.
- "Espero que aquello que te entretuvo haya valido la pena el atraso" - murmuró Sam en mis pensamientos, quise gruñir, pero me lo guardé, no quiera que lo escucharan.
- "valió cada segundo"- contesté. Sus ojos de lobo se achicaron intentando buscar una respuesta en ellos, pero no lograría conseguir nada. Suspiré al tiempo en que miraba hacia el frente.
- "¿Y Leah donde rayos se metió?" – pregunto Seth mirando hacia atrás.
-"No vendrá" – conteste mientras sentía las miradas interrogantes y asombradas de todos sobre mí – "es el plan B".
-"¡¿Plan B?" – preguntaron todos alarmados. Se me había olvidado pensar una cuartada creíble para la ausencia de Leah en la batalla.
- "Seth deja de hacer eso".
-"¿Hacer qué?"
-"Tratar de leer mi mente, Leah no vendrá porque… es nuestra conexión con la aldea, si por algún motivo alguno uno de estos chupasangres se les ocurre ir a atacar el pueblo ella nos avisara y así podremos ir con ella" – pude sentir los pesados pensamientos de Seth sobre mi mente, no me había creído absolutamente nada
- "Permíteme dudarlo" – comentó, sentí la presión en mi mente. Intentaba leerme otra vez.
- "No podrás leer nada en mi cabeza así que deja de intentarlo".
- "Yo tampoco te creo" – miré a Quil extrañado – "es Leah de quien hablamos, la más terca y dura persona/lobo que conocemos, tu y yo y todos sabemos que no se bajara de la pelea así como así".
- "Lo apoyo" – gruñí al escuchar a Embry. ¿Qué se supone que les voy a decir a todos? No puedo contarles que le prohibí estar en la batalla porque tuve un sueño y porque ella me confesó sus ideaciones suicidas. Seth se muere del enojo y los otros dos me tratan de loco por mis pensamientos.
- "¿Qué pasó con mi hermana Jacob?" – me exigió el más pequeño de mi manada. Deje que mi boca improvisara.
- "Tenemos un plan con ella" - ¿en verdad? – "si la pelea comienza aparecerá desde otro flanco para apoyarnos" – esa no me la creo ni yo.
- "¿Y porque solo ella?" – preguntó Embry.
- "Porque si no es necesario no la voy a arriesgar a esto" - ups… si… eso era algo que no debía decirles.
- "Te apoyo".
-"¿Sí?"
- "Sí, mi hermana está demasiado rara últimamente… temí por un momento…" - dejó sus pensamientos en palabras sin terminar, pero las imágenes eran claras, el temía que ella se arriesgara demasiado. Seth debe tener algún tipo de poder, nadie puede ser tan sensitivo. Ni tan certero – "¿quiero saber cómo fue que la convenciste de no estar aquí?"
- "Eeeeehh… no lo creo" – asintió levemente con la cabeza y decidió no indagar más, aunque está desconcertado de que su hermana no estuviera ahí para protegerlos como siempre lo hacía, sentí como Seth sabía que algo iba mal y no se creía para nada mi cuento de "plan b", pero calló, lo cual le agradeceré después. Volví a concentrarme en lo que pasaba en el claro ignorando a todos los lobos que no me habían creído nada.
Todos los vampiros de nuestro lado se encontraban al medio del claro, la familia Cullen formando un semicírculo delante de los demás mientras que los otros estaban en grupos, las amazonas cercanas al borde externo derecho justo tras Rosalie y Emmet, a su izquierda estaban los nómades con un Garrett muy cercano a Kate. La familia Denali era la siguiente quedándose a la espalda de Edward y Bella con Nessie en brazos. En el extremo izquierdo el doctor Cullen y su esposa, tras ellos los irlandeses. Como en una tercera fila estaban los rumanos un poco más alejados de los demás, y por último los egipcios.
El fondo de bosque blanco contrastaba contra las capas que se aproximaban, mantenían una formación donde los colores iban desde el gris en los bordes hasta el negro en las capas de los vampiros en el centro. Iban malditamente lento para mi gusto, yo estaba comenzando a ponerme nervioso con todo esto y los viejos chupasangres se lo tomaban con extrema calma.
Malditos.
Mis ojos se pasaron por todos comenzando a contar.
- "Son 32" - dijo Seth en mis pensamientos evitándome la acción, asentí con mi cabeza, miré a cada uno de esos treinta y dos y noté los rostros de soldados: disciplinados y sin expresión.
- "Son bastantes los hijos de…" - Embry paró su pensamiento cuando notó que de la bruma, más vampiros comenzaban a entrar al claro. Escuché el gruñido de Sam en mi mente. No pude evitar notar que sus rostros contrastaban enormemente con la de los anteriores, ellos mostraban demasiadas emociones, entre las cuales estaba la inquietud de aquel que estaba en un sitio donde no quería y estaba jodidamente muerto de miedo.
- Alistair tenía razón - mis orejas agudizaron su audición al escuchar el murmullo de Edward, la vampira de cabello rubio rojizo, Tanya, le preguntó a que se refería – ellos vinieron para destruir y adquirir, ya tienen varias estrategias en juego.
- "¿Cómo que vienen a adquirir?" - preguntó Embry.
- "Quieren algo y Nessie solo es una escusa para venir a tomarlo".
- "¿Algo de Forks?" - Quil parecía reticente a esa idea - "son de Europa, ¿Qué podrían querer de un pueblo casi inexistente como este?".
- "A Edward" - contesté, se formó un silencio, Sam también me escuchaba con atención, seguramente pasándole todo lo que yo decía a su manada - "algo escuché sobre ellos cuando estaba donde los Cullen, les gusta coleccionar vampiros con habilidades, ¿Qué mejor que una vidente, un psíquico y un escudo? Y eso que no tienen idea de los demás superdotados" - comenzó una charla entre ellos aceptando mi teoría, agregando detalles y quitando otros, pero no tome importancia.
Cuando finalmente llegaron a su sitio se mantuvieron en silencio y sin mover un solo dedo, ¿Qué mierda estaban esperando?
- "Deberíamos entrar" - me dijo Sam, negué con la cabeza.
- "Somos el elemento sorpresa, el viento está a nuestro favor por lo que no deben tener idea de que estamos aquí, esperemos a que las cosas se pongan más tensas para aparecer y demostrar que los Cullen no están solos" - respondí sin mirarlo, por el rabillo de mi ojo pude ver como asentía, y luego de unos segundo los demás lobos también lo hicieron. Si yo no me movía, Sam tampoco lo iba a hacer, y si ninguno de los dos lo hacia el resto tenía que morderse las ganas de entrar en batalla y mantener las sentadillas en el piso.
Después de un intercambio de palabras con Edward, el doctor Cullen fue el primero en moverse e ir hacia los visitantes, varios de los lobos se tensaron. Si, muchos le tenían respeto a ese vampiro, más que nada debido a los pensamientos que compartían con Sam y conmigo.
Uno de los vampiros con capa negra miró a uno de la guardia. Uno enorme con contextura parecida a la de Emmet quien le sonrió al vejestorio de cabellos rubio casi blanco. Pude notar la doble intención en el movimiento, no había pensamientos nobles en esas sonrisas, había algo planeado y decidí que debíamos hacer algo.
- "Quédate aquí" - le dije a Sam.
- "Olvídalo" - me contestó.
- "Esto es solo una advertencia, tu notaste ese gesto y te gusto menos que a mí, mantengamos la sorpresa del número, solo espera un poco más" - y sin esperar una respuesta me levanté, con un gruñido bajo comencé a caminar hacia donde estaban los Cullen. Los extranjeros detuvieron cualquier movimiento y me miraron entrar al claro con una expresión clara en sus rostros, incredulidad y asombro. Me hicieron paso hasta que llegué a un lado de Edward y Bella. Los demás vampiros se dividieron a mis lados.
Gruñí mostrando mis dientes. Esos malditos no le harán daño al doctor.
Carlisle, quien se había detenido al momento en el que entré, se giró para sonreírme y volvió a su camino.
- Gracias – susurró Edward a mi lado pasando una de sus manos sobre mi hocico, demasiado cerca de mi nariz. No pude evitar arrugarla.
- "Claro, claro" - le respondí sabiendo que me iba a escuchar, o leer la mente, o lo que fuera - "pero la próxima vez que la demostración de afecto sea lejos de mi nariz" - sonrió, sin que llegara a sus ojos.
Entonces susurró demasiado bajito.
- No tienen intenciones de escuchar – solté un jadeo. Me tenía que estar jodiendo, se supone que deberían hacerlo, Edward movió su cabeza negando. A la mierda la sorpresa.
Solté un gruñido con fuerza. Y no necesité más para que Sam me entendiera. Si la forma en que podríamos evitar un enfrentamiento era diciéndole a la tropa de vejestorios que 13 lobos del porte de un caballo estaban dispuestos a patearles el italiano trasero, entonces había que mostrar todo lo que había. No pasaron más de diez segundos antes de que los demás se unieran formando unos brazos que envolvían a los demás.
Los lobos estábamos listos.
(¸.•´ (¸.• † Lirit † °•.¸: volvimos! Y con el POV de Jake sobre lo que pasó con Leah… amo a Jake. Este capi era uno solo con el que viene, pero habia quedado muy laaaaaaaaaaaaaaaaaaargo!, asi que mejor lo partimos en dos, el próximo está listo y lo subiremos en un par de días para que no les entre el ataque xDDD. No tengo mucho que decir mas quae gracias por todos sus comentarios que amamos con nuestra almitachiquitita xD, besotes y nos estamos leyendo!
(¸.•´ (¸.• † Agnes †.¸.•:wiii ya estamos aki! jajaj perdon la demora pero tamos trabajando lo que mas podemos para sacar los cap! en un par de dias mas actualizamos de nuevo pero no sin antes tener al menos 10 rewis! los esperamos! este cap tiene los pensamientos de jake y el inicio de lo q debio ser una batalla en el libro ¬¬ nosotras lo arreglaremos! un beso a todas nos vemos!
AHORA TENEMOS FACEBUKKKKKKKKKKKKKKKK
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Busquen nos asi veran nuestros estados mentales y demases!
Gracias a : doble vida, Bonnie Boleyn, Karina Cullen Black, fey black, pazzitta, AndreiiCullenHale, Andrecullen18, Tibby-Trick, Psique46, Sukio, Aligeos, Ellie. thecolou , Prettypurple, Tsuki-no-Haruka, Sophie93, carichoextremo,Polynessia,piinkblaCk,Karmele, diosapagana, MaLiGnA BlAcK, Dark-Shinda, JoseCullenGD, susyh, sweetcullen12, Lorraine Cullen Swan, Shara Black, milets, Keiian, indramar, StillDollProduccions, Dream-espered, caminos, danyela, gaby001, bellalize, sharice94, Sprite Moony, drake dark, Pao Redwolf Black, Caperuzzita de Black, Chilli Black, Allison Marie Malfoy-Black, Jo Harv.,maria-fan, momojons, Arya Delacour, Jahzeel, Seleniita Black de Malfoy, MiaRiddley, BeHappyWithLove, crazypaige1306, kerVEROs, misteriO58, Carter86, ReshaAngel, sarlia, pazlux, claa black 1981, Oraculo, Ely Uchiha, saskeyo, Haeleen Black Clearwater, Neko-Tiara, CHELABLACK, zulema hale black, Laurita2206, monica . leah, meli black clearwater, thalilohe, Blackie-Noir, leahwerewolve, jasw494, charlie jeani, klarablack1981, mukax, She-Wolf Heiress, blue-uchiha, JustBlackwaterClan, Morenita Black Clearwater, rosa, Cris Cullen Swan, KaRii paxEcOu, Nafrayu, sarydark, nonaloka, Sophie93, Hime-Aiko, , bellalize, thalilohe, Caroliina, alice-rose1991, Aide96, Nenita Malfoy, Alisaness Cullen, Sammy-Askura, Xoxo Cullen, Carol Peluje, Zoey3013, Yuki-Minyooki-chan, ruby90, maru, mimi-chan, gleekgirl, micaa-potter, Diana-96-Aide, Laau Black, Karisan-karisan, Maarialoveyou, Nohemi Cullen, Ruby P. Black, Maria POR LEERNOS Y DEJARNOS COMENTARIOS SIGAN ASI!
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