Estas son las canciones que deben poner cuando aparesca la instrucion e indicacion de la numeracion!

**(1)** Poner en youtube Christina Perri, The Lonely http : / www . youtube . com / watch ? v = a9YQPWqTnx4

**(2)** Poner en youtube The Fray, Never say never http : / www . youtube . com / watch ? v = I3lWIqSg34U

En face dejare los link compartidos en el album de LDL =)

Tener videos cargados y listos. OBLIGATORIO… gracias ^^

°.¸¸.·´¯`»«´¯`·.¸¸.° EPÍLOGO: Cuando la batalla acaba °.¸¸.·´¯`»«´¯`·.¸¸.°

Carlisle POV

- ¡CARLISLE! – mi nombre resonó en el ambiente llenando de terror a todo aquel que lo escuchó. La desesperación de Edward al llamarme me hizo reaccionar más rápido de lo común en un vampiro. En menos de un segundo estuve a su lado – necesita dos unidades mas – dijo con voz tensa a la vez que intentaba parar la hemorragia.

Me moví con rapidez sobre las manchas de sangre que llenaban el piso blanco, tomé dos unidades de la hielera y se las pasé. Edward se concentró en conectar todo. Mi mirada se dirigió al monitor que sonaba incesante dejando que su intermitente pitido agudo resonara por toda la casa.

- Su presión está muy baja – susurré.

- Lo sé – respondió Edward sin mirarme.

- Sabes bien que es posible que no lo logre.

- Se lo debo… no puedo… - mi querido hijo estaba haciendo lo posible e imposible por salvarle la vida a… de pronto el sonido del monitor cambio haciéndose constante, llenando de terror las facciones de Edward.

Ninguno dijo nada, solo nos movimos con rapidez, él estuvo en un parpadeo sobre la camilla y comenzó a hacer las compresiones a la velocidad adecuada, yo ya tenía la aguja con adrenalina en mis manos.

La puerta de la habitación se abrió con brusquedad en el momento en que yo introducía el medicamento. Miré a la persona que estaba apoyada en el marco. Sus ojos negros me penetraron hasta el alma.

Y entendí a mi hijo. Se lo debíamos.

.

.

.

.

.

(Seis horas antes)

Edward POV

Cuando vi lo que Bella quería hacer mi pecho se oprimió. Aun me costaba creer que esto estuviera realmente pasando. Finalmente mi hija tuvo que marcharse con Jacob, alejándose de nosotros... no tuve tiempo para pensar mas, me moví con rapidez esquivando el golpe que Dimitri intentó darme.

- No te preocupes por la niña, la encontraré tarde o temprano – dijo él mirándome con sorna – acabaré con ella, la haré sufrir…

- No vivirás tanto – respondí antes de lanzarme sobre él, la lucha fue rápida debido a la habilidad de Dimitri y a mi capacidad de anticiparme a sus movimientos. En mi mente solo había una cosa, debía matarlo o mi hija nunca estaría tranquila, seria perseguida el resto de su existencia. Eso no lo podía permitir.

Chocamos frontalmente, él con las manos en mis hombros y yo con las mías en su cuello, giré y elevé su cuerpo azotándolo en el piso. Pero él me empujó hacia adelante intentando hacerme caer. Yo fui más rápido y giré mi cuerpo quedando sobre el suyo. Quise tomar su cabeza para arrancarla pero Dimitri logró hacer que giráramos. Trató de quedar sobre mí sin lograrlo. Ambos nos levantamos quedando a pocos metros de distancia.

- Muy bien Edward, veo que haz estado practicando, Me sorprende que un vegetariano sea tan bueno – dijo con sorna, su sorpresa, aunque intentase ocultarlo con la burla, era real.

- Ya no soy el vampiro que atacaste en Volterra – comenté haciendo alusión al pequeño enfrentamiento que tuvimos en el castillo.

- Eso lo veremos – gruñó lanzándose hacia mi nuevamente. Seguimos con nuestra danza a la espera de que alguno de nosotros se descuidara lo suficiente como para terminar con nuestras vidas. En mi cabeza estaba solamente el deseo de volver a estar con mi hija, con mi Bella, mi familia, todos en paz, todos bien.

Y fueron ellos los que me dieron las fuerzas para hacer lo que hice.

Forcé mis límites llevando mi velocidad al máximo de mis capacidades, logrando asombrar a Dimitri y tomarlo con la guardia baja. Entonces me puse a su espalda y enterré mis dientes en su cuello. El vampiro aulló del dolor, toda mi ponzoña entrando en su organismo paralizándolo por un segundo, el que fue aprovechado por Sam quien, estando atento a mis movimientos agarró a Dimitri con sus garras y comenzó a descuartizarlo. Pieza por pieza. Grito por grito… hasta que finalmente dejó de gritar.

- Gracias – le dije al lobo.

"Créeme, fue un placer" - pensó antes de volver a la batalla.

Me tomé solo un segundo para descansar, aunque no lo necesitara. El olor del fuego inundó mi nariz, en algún momento se habían formado fogatas en las cuales se mezclaban amigos y enemigos. Tomé el tronco de Dimitri y lo lancé al fuego. Ahora estaba seguro de que estaba muerto. Iba a ir en busca de mi esposa, pero la voz desesperada de mi padre me detuvo.

- ¡ESME! – toda mi familia se giró hacia el patriarca con intenciones de ayudarlo, pero nadie se esperó ver aquello.

Nuestra quería madre yacía en el suelo, con un guardia sobre su espalda, Carlisle no fue lo suficientemente rápido para evitar que el vampiro tomara el brazo de Esme y lo girara hacia atrás quedando en una posición poco natural. Ella lanzó un grito desgarrador al tiempo en que el guardia enterraba sus dientes en su cuello.

Pude ver como los ojos de Esme se apagaban.

Por primera vez en mi existencia vi a Carlisle completamente fuera de si, corrió hacia su esposa matando a su atacante en pocos segundos, fui hacia él cuando tomó entre sus brazos a Esme, quien estaba con los ojos cerrados, como si estuviera muerta… realmente muerta.

- Sácala de aquí – le dije a mi padre.

- Pero…

- Nosotros te cubrimos – Eleazar llegó a nuestro lado y tomo el hombro de su amigo – llévate a tu mujer.

- Vete antes de que sea tarde – Carlisle nos miró asintiendo, acercó el cuerpo de Esme a su pecho y desapareció con la brisa.

Con Eleazar nos movimos con rapidez bloqueándole el paso a dos vampiros que iban tras él. La pelea fue ardua, pero no fue de mucha dificultad acabar con ellos.

Busqué entre la multitud a Bella costando encontrarla, mis oídos se agudizaron escuchando tanto sonidos como pensamientos, Rosalie estaba mejor que antes y completamente enfurecida, Emmet estaba extasiado luchando con Félix, y este en las mismas condiciones.

De pronto mi vista distinguió una sombra castaña chocando con una rubia. Tragué ponzoña cuando me di cuenta que mi hermosa Bella luchaba contra Jane. La mente de la vampira italiana estaba enardecida de intentos para traspasar la barrera de Bella, y el no poder lograrlo le aumentaba la ira.

- ¿Por qué me odias tanto? – preguntó Bella en un momento en que se habían separado.

- Eres una simple neófita, no te odio mas que al resto – respondió Jane con su voz de soprano y tono de suficiencia, estuve a poco de decir que era mentira enorme, que el odio que sentía por mi esposa era especial, pero Bella habló primero.

- Sabes que no es así ¿qué te hice? – Jane no contesto, solo se lanzó en un nuevo ataque, quise ir y ayudar a Bella, pero Alice detuvo mi camino, no dijo ni una palabra, ni si quiera pensó algo, solo negó con su cabeza.

Volví mi mirada justo en el momento en que Jane golpeaba a Bella contra un árbol afirmándola con fuerza de los hombros.

- Tengo razón ¿verdad? – Dijo mi esposa con una sonrisa y sus ojos llenos de venganza y odio, como si no fuera ella la que estaba en una posición tan desventajosa – temes que Aro me quiera mas a mi que a ti.

- Eso no sucederá – respondió Jane con el rostro desfigurado por la rabia.

- Aro me quiere, soy más fuerte que tu.

-¡Cállate! – siseó Jane.

- Soy más valiosa que tú, ya no le servirás…

- ¡Cállate! – gritó Jane con rabia, trató de atacar a Bella pero estaba tan enceguecida por la ira de que le dijeran exactamente aquello a lo que ella teme tanto, que no fue capaz de acertar ningún golpe de los que lanzaba.

Bella se aprovechó de eso y golpeó a Jane, luego la tomó del cuello y la giró para quedar a su espalda. Entonces enterró sus colmillos en el cuello de la pequeña vampiro italiana. Jane gritó de dolor, pero el grito se detuvo en el momento en que Bella sacó un pedazo del cuello de Jane con sus dientes y usando sus manos terminó de separar la columna vertebral del cráneo. Aquel espectáculo de muerte hizo que mi muerto corazón saltara, mi pequeña Bella se había convertido en una guerrera. Algo de miedo y satisfacción recorrió mi cuerpo.

Mis ojos fueron con miedo hacia Alec temiendo que tomara represalias contra Bella… pero no fue así. Su rostro denotaba una tristeza enorme, pero solo eso, nada de rabia, nada de venganza. Nada. Mi miró son sus ojos tristes y agacho su cabeza como haciendo una reverencia, luego se movió hacia un lado dejándome el paso libre. Hasta ese momento no me había dado cuenta que Alec no había luchado contra nadie, su túnica esta incólume y sus pensamientos serenos, se acercó al cuerpo de jane, desprendió algo de su garganta y se giro hacia mí.

"Lamento todo" - pensó antes de emprender una carrera hacia el bosque, perdiéndose. Aun con su imagen en mi memoria fui donde mi esposa y la abracé.

- Mi Bella – susurré enterrando mi rostro en su cabello, estaba tan aliviado de que estuviese bien, y al mismo tiempo tan orgulloso de su valor por proteger a su familia. Pero ella no estaba así, su cuerpo estaba tenso, miré su rostro y encontré culpa en ellos.

- Quiso dañar a Renesme y yo… yo…

- Tranquila amor – dije en un intento de tranquilizarla – hiciste bien, hiciste muy bien.

- Lo sé…- sonrió tristemente mirando sus manos que aun tenían rastros del cuerpo de Jane - pero aun así… maté a alguien… y eso… es fuerte al inicio.

- Lo entiendo amor – besé con suavidad sus labios y tome las partes del cuerpo de Jane de las manos de Bella arrojándolas al fuego – ayudemos a los demás - Bella asintió. Yo me odié por un momento sabiendo que, de no haberme enamorado de ella nada de esto habría pasado y mi hermosa Bella estaría en paz, no habría tenido que pasar por todo lo que ha pasado… pero soy egoísta. Y la tengo a mi lado. Solo debo asegurarme de cuidarla mejor.

- Vamos con Alice – dijo Bella tomando mi mano, la iba a seguir pero un pensamiento me detuvo por completo.

"No puedo mas… no puedo" giré mi cabeza conociendo ese tono de voz ya que lo había escuchado por décadas. Mi cabeza se giró con rapidez buscándola.

- ¿Edward? – no le contesté a mi esposa y continué mirando. Allí estaba.

Corrí antes de que ocurriera. Ella con los ojos desesperados me miró "Edward lo siento tanto" pensó.

- No, no, no – susurré corriendo, demoré mucho menos de dos segundos en llegar a su posición, pero aun así fue demasiado tiempo. Demasiado tiempo para Tanya - ¡NO! – grité al tiempo en que los dos vampiros que la atacaban la descuartizaban por completo.

- ¡Tanya! – la voz de Kate llegó a mis oídos antes de que un rayo proveniente de su cuerpo cayera sobre uno de los asesinos de mi amiga calcinándolo por completo. Quise rescatar las partes de ella, pero la guardia Volturi fue más rápida y echaron las piezas al fuego.

Tanya había muerto… mi Tanya, mi amiga de décadas…

Sentí los brazos de mi esposa rodeándome la cintura dándome fuerzas, yo devolví su gesto empapándome con la calidez y aroma de Bella, dándome tranquilidad y consuelo.

"Edward" atendí la voz mental que me llamaba. No había tiempo para lamentarse, podría llorar la muerte de mi amiga una vez que todo esto acabara. Ahora debía centrarme en la batalla y en la visión que Alice me mostraba. Me acerqué a Bella y susurré a su oído.

- Cuando veas a Benjamín levantar las manos correrás hacia Alice – ella me miró con duda, pero asintió. Me separé de ella y corrí hacia Embry, él terminaba de matar a una guardia y sonreía con suficiencia.

- "Llevo 6 Quil, hasta ahora voy ganando".

- "La pelea aun no termina" - le contestaba Quil por pensamientos.

- Embry – susurré, él me escuchó sin problemas girando su cuerpo hacia mí.

- "¡Hey! ¿Cómo vas Edward?" - preguntó con su humor de siempre, intentando con desesperación no entristecerse por lo ocurrido con Brody, y recientemente con Collin, además estaba el hecho de que los pensamientos de Seth estaban pagados como un zumbido, no era como muerto pero si como desconectado de la tierra, nadie sabia que había pasado con el.

– Necesito que sigas a Jasper y cuando Bella comience a correr tu ataques con todo.

- "¿Atacar qué?".

- Lo sabrás en el momento – susurré haciendo que solo él pudiese escucharme, Embry asintió y para disimular continuó peleando, yo solo esperé, viendo como nuestros amigos luchaban, ya no solo por ayudarnos, si no por vengar a sus propios seres queridos, habíamos matado a muchos de la guardia Volturi quedando menos de la mitad de los que vinieron en un comienzo, pero nada había sido gratis.

Benjamín luchaba con pasión pensando en Amun, Stefan estaba decidido a acabar con Cayo, quien fue el asesino de su hermano Vladimir. Yo mismo sufría por la muerte de mi amiga Tanya acompañando a la familia Denali que ya habían perdido a Irina, justo luego de que Jacob se fuera con mi pequeña, Seth e Irina los siguieron, un gran grupo de guardias los persiguieron y comenzaron a luchar fuertemente contra ellos para evitar que siguieran a Jacob, pero no fueron lo suficientemente fuertes, Irina cayo en manos de tres vampiros que la desmembraron y Seth como un loco mato a unos cuantos mas pero luego desapareció, al menos su mente se apagó, a seguido luchando inconsciente de su existencia protegiendo los poco pedazos de Irina que no fueron quemados. Por su parte los lobos… los lobos lloraban a los más pequeños de su manada. Collin y Brody, dos niños de solo 13 años. 13 años…

Todo se podría haber evitado si solo Cayo no hubiese estado tan empecinado en pelear. Si Aro no fuese tan ambicioso… por eso merecen morir. Merecen morir.

Todo ocurrió al mismo tiempo: yo corrí en hacia Benjamín al tiempo en que él levantaba las manos, tomé sus muñecas y giré su cuerpo hacia Cayo, Bella fue hacia Alice haciendo que Cayo mirara en su dirección. Embry se lanzó hacia el Volturi mostrando sus garras y dientes logrando golpearlo por la espalda. Entonces, el poder que Benjamín estaba invocando salió desde las profundidades del suelo ocasionando un ruido ensordecedor y llamando la atención de todos los presentes, incluso Aro y Marco, quienes aun luchaban, detuvieron sus movimientos para mirar lo que ocurrió a continuación.

Unas murallas de tierra se cerraron en turno a Cayo, las cuales fueron fácilmente rotas, pero Stefan venia justo de frente y de un golpe certero y mortal decapitó al vampiro. Un grito salió de la garganta de Aro al tiempo en que Alice tomaba la cabeza de Cayo y la metía al fuego.

Todo quedó en silencio, el rostro de Aro se desfiguró completamente al ver que Cayo había muerto, por primera vez desde que comenzó a luchar con Marco miró a su alrededor.

"¿En qué momento ocurrió esto?" pensó sin poder creerlo.

El fuego se hacía cada vez mayor siendo alimentado en grandes cantidades por los cuerpos de todos los vampiros que habían muerto en este día. El humo color berenjena inundaba el cielo arremolinándose con las nueves que cubrían el sol, haciendo que el día fuera más oscuro todavía.

- Se acabó Aro – murmuró Marco a su hermano – mira a tu alrededor – Aro apretó la mandíbula y elevó su rostro mirando a todos de forma altiva.

- Solo veo la muerte de nuestros hijos vampiros, muertes ocasionadas por ti Marco. Has matado nuestra familia.

- No me harás culpable de algo que tú buscaste, tu mataste a mi familia primero – le respondió Marco con un gruñido. Emmet, con energías renovadas por su victoria sobre Félix se acercó con Rosalie y ambos se colocaron a mi lado, Jasper y Alice hicieron lo propio. Mi Bella no demoró en tomar mi mano. Nadie de la guardia Volturi movía un musculo a la espera de lo que ocurriría con los dos máximos exponentes de su raza. De alguna forma se sentía en el aire que esta era la batalla final y solo se debatiría entre los dos mas antiguos, si Aro ganaba todo esto continuaba y si Marco lo hacia… no estaba muy seguro de lo que pasaría.

- No veras mi derrota Marco, antes te llevo conmigo – Aro se negaba a aceptar lo inevitable. Y Marco no iba a dejar que su hermano saliera vivo.

- Que así sea.

Marco se lanzó hacia Aro, el cual aun estaba con la mente llena de la imagen imposible que habían visto sus ojos. Su guardia casi destruida, sus mejores hombres en las llamas, su mano derecha recién asesinado. Sin reinado, sin poder… estaba solo… completamente solo.

Y en alguna parte de su mente Aro se rindió.

Marco sin saber esto y creyendo que encontraría resistencia, se lanzó con todo lo que tenía en si golpeando con ferocidad el pecho de Aro lanzándolo directamente hacia tierra, luego tomó unas de sus piernas y lo levantó del piso, todos, incluido yo, pensamos que le arrancaría la extremidad, pero no, Marco arrojó el cuerpo de Aro directamente hacia el fuego.

Los gritos desgarradores que Aro soltaba mientras estaba en las llamas fueron realmente horribles, a pesar de todo el daño que ese vampiro nos había ocasionado no pudimos evitar sentir lástima. Yo enterré mi rostro en el cuello de Bella en un intento de no escuchar los pensamientos del vampiro que estaba quemándose vivo. Pero no podía evitarlo, el gritaba mentalmente, rogando piedad, rogando perdón, clemencia, pidiendo que lo ayudaran. Que por favor lo ayudaran. Pero su orgullo aun en ese momento era mas fuerte y de su garganta solo salieron gritos de dolor sin sonido reconocible con una palabra. Solo yo sabia su verdadero pensar y Jasper su verdadero sentir.

Tape mis oídos con fuerza pero no funcionaba, la voz mental de Aro penetraba mi cabeza, se sentía como si mil aguijones perforaran mi cerebro. Bella tomó mi rostro con suavidad y me besó. Con calma, con ternura… y todo se borró a mi alrededor. Mi cabeza solo se concentro en el sabor de mi esposa, tan embriagante como siempre.

Para cuando nos separamos Aro había dejado de gritar.

Nadie movía un musculo. La guardia se mantenía expectante a las órdenes del único Volturi que quedaba.

– Esto se acabó – murmuró Marcos, y entonces su guardia se cuadro y bajo los brazos.

- ¿Puedo gritar que ganamos? – preguntó Emmet sacándonos una sonrisa a muchos, pero otros se pusieron en guardia desconfiando de Marco, él no nos miraba, tenía sus ojos perdidos en el fuego, su mente en blanco. Solo… miraba.

- Nessie – susurró Bella a mi lado, la mire y asentí – yo iré a buscarlos.

- Yo te acompaño.

- No te preocupes…

- Dame un minuto cariño – susurré acariciando su cabello. Bella asintió - ¿Marco?... Marco.

El vampiro giró su cabeza y me miró. Su mente poco a poco comenzó a funcionar nuevamente,

- Joven Cullen – susurró – Aro…

- Está muerto… Aro y Cayo están muertos – dije con voz pasiva, poco a poco comencé a acercarme a él hasta lograr tomar su hombro.

- Bien… eso es bueno – respondió ausente.

- Ve con Bella – asentí a Jasper que estaba tras mío "yo me encargo de sus emociones, trae a Nessie".

Sonreí. Nessie. Iría con mi esposa a buscar a mi hija, algo en el fondo de mi pecho sabia que ella estaba bien… finalmente las cosas habían acabado.

Jacob POV

Escupí nuevamente sintiendo como mi boca se dormía. Respiré una vez antes de volver a mi trabajo. Posé mis labios en su cuello justo sobre sus heridas y succioné, sentí sobre mi lengua el sabor metálico de su sangre mezclada con la acidez de la ponzoña. Era la quinta vez que hacía lo mismo y ya no sabía si estaba haciendo bien o mal. ¿Le estoy sacando el veneno? ¿La estoy desangrando? ¿Sirve de algo esto aunque esté muerta?

Pasé mis dedos por su cuello rodeando la piel negra que circundaba las heridas que el vampiro le había dejado. Me sentí un ignorante al no saber cómo funcionaba el veneno de un vampiro, ¿Por qué tenía las heridas negras? ¿Por qué no sangraba? ¿Por qué se había puesto tan fría de un segundo a otro?

Subí las yemas por el rostro de Leah, se veía tan tranquila, como si estuviese en paz, cualquiera diría que estaba solamente durmiendo… y no… muerta. Si hasta parecía que tenía una pequeña sonrisa en sus labios. Una sonrisa que jamás volvería a ver, una sonrisa que no era entregada a todos, y que yo había visto en muchas ocasiones.

Dios, estaba tan cansado, tan cansado, mis parpados pesaban y mi cuerpo me rogaba un momento de paz, aunque fuese uno pequeño. Solo un par de segundos en los cuales mi mente pudiese quedar en blanco, solo unos segundos sin sentir nada, sin tener esta opresión en el pecho que me estaba matando de dolor, haciéndome difícil el poder respirar, difícil pensar… imposible vivir. Cerré mis parpados y apoyé mi cabeza sobre el árbol a mi espalda. Mi cuerpo sintió el cuerpo de Leah entre mis brazos, sintiendo el poco calor que salía de ella.

La quería de nuevo conmigo… aunque fuese por un momento… la quería… un momento… un ultimo momento para hacer las cosas bien… solo una vez mas…

.

.

.

.

- ¿Es un desafío? – le pregunté, ella achicó sus ojos con una pequeña sonrisa bailando en sus labios.

- Claro que no, no hay desafío cuando tú no eres competencia para mí – me respondió con su siempre altanera personalidad. Intenté mostrarme enojado por lo que me había dicho, pero fue imposible que mis ojos demostraran eso.

- Será mejor que comiences a correr Leah… porque haré que te tragues tus palabras cuando te atrape – ella rio. Use toda mi fuerza para mantener un semblante serio. Y al parecer lo conseguí porque ella dejó de reírse al mirarme.

- Mierda – susurró antes de comenzar a correr. Yo conté hasta cinco y fui tras ella. Corrimos entre los árboles, ella los usaba como escudos, escondiéndose, impulsándose con ellos. Siempre bajo mi mirada, hermosa en el bosque, con el cabello al aire, con su sonrisa brillante. Y mía.

- ¡Vamos Black! – Me gritó a varios metros de distancia – ¡Billy en su silla va más rápido que tú!

- No debiste decir eso – dije sin elevar mi voz, sabiendo que ella me escucharía perfectamente. Aumenté mi velocidad haciéndola reír y gritar, ella era más rápida que cualquiera en la manada, si quería yo nunca la alcanzaría. Pero no quiso. Y a los pocos minutos la alcancé. Tomé su cintura entre mis brazos y la levanté del piso. Leah gritó por la sorpresa.

- ¡Jacob para! – exclamó entre risas cuando yo comencé a dar vueltas. La tomé de las piernas y la deposite sobre un manto de hierba, Leah aun reía, y me extasié con su sonido. Me apoyé sobre mi costado y puse mi cabeza sobre mi mano para poder mirarla.

- Te deje ganar ¿sabes eso verdad? – dijo con una sonrisa.

- Claro que no, yo soy más rápido por eso gané.

- ¿Tu más rápido que yo? Ya quisieras, yo soy… - pose mis labios sobre los suyos para callarla. Leah no demoró en seguir mi beso de forma tierna, lenta, no había motivo para que las cosas fueras más rápido. Teníamos toda la eternidad para estar juntos.

- Soy más rápida y más bonita – dijo cuando nos separamos, no pude evitar reírme.

- Tú no eres bonita – declaré, Leah achicó sus ojos al mirarme.

- Eres un idiota ¿Cómo se te ocurre decirme eso? – dijo ofendida.

- No eres bonita, eres hermosa – aclaré pasando mis dedos sobre su mejilla, Leah cerró los ojos y ladeó la cabeza sintiendo mejor mi gesto – pero… - ella abrió sus parpados – yo soy más inteligente, mas simpático, mas alegre, mas querido, mas…

- ¡Cállate! – exclamó pegándome en un hombro, me empujó e hizo que rodáramos, ella quedó a horcajadas sobre mi cadera y con sus manos en mi pecho. La posición me gustaba bastante.

- Podría quedarme así por bastante tiempo – dije pasando mis manos por sus brazos. Leah se agachó, su cabello posado en su hombre izquierdo formó una cortina.

- Eres un completo imbécil – susurró.

- Pero soy un imbécil que te ama – confesé poniéndome serio – te amo – ella sonrió.

- Insisto con que eres un imbécil.

- Bonito vocabulario – dije con ironía.

- Un imbécil por no decirlo antes…

- ¿Antes?

- Antes de todo esto – la miré extrañado – pero ya es tarde… tienes que despertar.

- Leah no entiendo.

- Despierta Jacob – repitió – Jake… despierta – quise preguntarle que ocurría, pero nada salió de mis labios. Miré con horror como la mujer sobre mi comenzaba a perder el color de su piel y el brillo de su cabello, sus ojos se apagaban y se volvían negros como la noche – Jacob por favor despierta – negué con mi cabeza, no entendía a que se refería – Jacob… - la voz de Leah se fue transformando, tomando un tono contra alto que se me hacia conocido. De pronto Leah se levantó de su sitio y comenzó a alejarse.

No, para…

- Jacob despierta….

No… Leah espera…

.

.

.

.

.

- Jacob – quise negar con mi cabeza, pero me dolía demasiado como para moverla. Sentí la voz que me llamaba, pero no logré distinguirla con claridad, mis parpados comenzaron a tiritar en un intento por abrirse – gracias al cielo está despertando.

- ¿Qué… que paso? – pregunté con voz débil. Me dolía todo. Intenté moverme pero sentí que algo faltaba. Junté mis brazo hallándolos vacios. Abrí mis ojos de golpe y lo primero que vi fue el cuerpo de Leah sobre el suelo. No alcance a sentir alivio, ya que mi pecho se agitó al ver que un vampiro la estaba tocando - ¡NO LA TOQUES! – gruñí con rabia, me levanté con rapidez y corrí hacia ella. La tomé entre mis brazos y la alejé de los dos vampiros que me miraban con curiosidad.

- Jacob…

- No te acerques – sisee hacia la mujer, no me dedique a verla, solo me enfoque en proteger el cuerpo de Leah, la apegue a mi pecho intentando ocultar su rostro de ellos, retrocedí un paso pero me detuve inmediatamente, escuché como alguien se acercaba con rapidez, demasiada rapidez para ser humano, tampoco era un lobo… vampiros.

Un gruñido gutural salió de mi garganta en amenaza hacia el vampiro que acababa de llegar a nuestra posición. Una mujer de cabello largo y negro me miró extrañada, luego posó sus ojos en los demás.

- No la van a tocar – susurré.

Mía… mi mujer… nadie la va a tocar, no la van a dañar, no de nuevo….

- ¿Qué está pasando? – susurró la recién llegada, nadie alcanzó a responderle ya que un nuevo vampiro se estaba acercando. Miré a mí alrededor en busca de un lugar al cual escapar, pero no encontré nada, tenía a Leah entre mis brazos y no quería arriesgarla así. Me tenían rodeado.

Unos arbustos se movieron y de allí apareció un varón joven. Tenía algo entre sus brazos firmemente agarrado a su cuello. Se me hizo vagamente conocido. Entonces eso comenzó a moverse llamando mi atención y poniéndome en guardia. Y entonces… unos grandes y expresivos ojos color chocolate me miraron fijamente.

Renesme. Mi Nessie.

- ¿Tío Jake? – su voz de soprano hizo que viera realmente lo que había frente a mí. Fue como si la venda saliera de mis ojos.

- Mierda… ¿Bells? – mi mejor amiga suspiró aliviada y me sonrió.

- Pensé que nunca me reconocerías.

- Yo... no sé que me pasó… dime que no te ataque… Nessie.

- Tranquilo, no atacaste a nadie y Renesme está bien- suspiré aliviado. No podría soportar hacerle daño a alguien más que quiero.

- Jacob – me giré hacia Edward que estaba a pocos pasos de mi - ¿puedo examinarla? – preguntó mirando fijamente a Leah. Me puse en guardia – no le haré nada.

- ¿Para qué? – pregunté con voz tosca. Me negaba a que alguien además de mi tocara su cuerpo.

- Debo ver que tan mal está – lo miré con horror ¿es que acaso es una broma? ¿Quiere examinar el cuerpo de la mujer que amo para saber en qué condiciones quedo? ¿Profanarla? Gruñí. Bien, todo el respeto que alguna vez le tuve a ese vampiro habían desaparecido en este momento – para Jacob – dijo él sin entender – yo no haré nada de lo que piensas.

- ¿Entonces que harás?

- Debo atenderla – lo miré sin entender, porque atendería a alguien sin vida – Jacob te equivocas, su corazón aun late.

.

.

.

.

.

Carlisle POV

Suspiré. A pesar de que era completamente innecesario para mi, no me importó, era una costumbre humana que me había seguido durante mi existencia inmortal, y la cual agradecía. Suspirar es lo que mas se necesita algunas veces para tranquilizar el alma.

Y teniendo mis ojos fijos en eso… suspirar era algo necesario.

- Lo siento tanto – le dije al hombre que tenia a mi lado – pero cuando los trajeron ya era tarde, no había nada que hacer – él asintió mirando los dos cuerpos frente a nosotros puestos cuidadosamente sobre una mesa en el comedor de la mansión.

- ¿De haberlos traído antes?

- Quizás, todo dependiendo de la cantidad de ponzoña ingresada, de la fortaleza de la victima…

- Si tan solo los hubiese traído antes, si solo hubiese estado más atento a ellos…

- Sam, no es tu culpa – dije tomando su hombro en señal de apoyo.

- Sus madres no pensaran lo mismo – susurró, restregó sus ojos y dio una respiración cansada - ¿sufrieron? – por primera vez Sam levantaba su rostro para mirarme. Esta es una pregunta común en los familiares de los pacientes que ha fallecido. Y la respuesta suele ser una mentira la mayor parte de las veces.

- No – mentí – solo cayeron dormidos – Sam soltó la respiración con notorio alivio. Y me sentí bien de mentir. Era una de las pocas veces que la mentira era útil – ¿quieres ayuda con los cuerpos?

- No gracias, su hijo me facilitó su camioneta para llevarlos a la reserva – asentí. Deberé felicitar a Emmet por su gesto – gracias doctor, por todo…

- No Sam, gracias a ustedes… en nombre de mi familia, si necesitan algo, si la familia de Collin y Brody necesitan algo, lo que sea no duden en decirnos, estaremos en deuda con ustedes por el resto de nuestra existencia y de todas las generaciones venideras de sus familias.

- No lo hicimos solo por ustedes.

- Lo sé Sam – respondí – pero de todas formas quiero que lo sepas – él asintió.

- Los demás…

- Están descansando, si quieres verlos están en el segundo piso, primera puerta a la derecha.

- No, prefiero que duerman ¿están muy mal?

- Mejor que antes, tenían varios huesos rotos que debí romper y volver a unir, algunas contusiones y heridas, pero ya están mejor, se quedaron dormidos después de curarlos. ¿Cómo esta tu brazo?

- Bien, bueno vendré por ellos después… y cuando hayan noticias de…

- Te llamaré cualquier cambio – Sam volvió a asentir antes de girarse hacia el garaje.

Suspirar… si, definitivamente es necesario.

Levanté mi mirada fijándome en Marco y Vladimir, quienes hablaban seriamente. Sin Aro ni Cayo cualquiera pensaría que los Volturi estaban acabados, pero estuvimos de acuerdo en algo, las reglas debían continuar, nadie debía saber de nuestra existencia y para eso necesitábamos alguien que nos controlara. Marco y Vladimir se ofrecieron para eso. Unieron fuerzas a pesar de que el ultimo prefería hacerlo solo, pero Marco por derecho seguía siendo nuestra máxima autoridad. Se quedarían aquí por unos días antes de ir a Volterra junto con los guardias que aun quedaban vivos. Sus luchadores mas fuertes habían muerto: Félix, Dimitri, Jane, Renata, Chelsea entre muchos otros. Solo Alec continuaba en las filas a un lado de Marco.

La mayor parte de nuestros amigos se habían marchado. El clan de Irlanda con mi amigo Siobhan fueron los primeros en emprender su camino, siendo seguidos por Kebi, Tia y Benjamín. Las amazonas se marcharon solo después de que Kachiiri hizo prometer a Bella que llevaría a mi nieta de visita. Los últimos en volver a su hogar fueron mis amigos personales, los Denali. Me costó demasiado mirar los ojos de Eleazar al saber que dos de su familia habían muerto en esta disputa. Tanya e Irina. El único consuelo fue que adquirieron un hermano mas, Garrett los acompañó a Alaska abrazando a Kate.

Peter y Charlotte decidieron pasar una temporada con nosotros diciendo que necesitan un descanso.

Sabía que durante muchos siglos varios de ellos volverían a estas tierras para visitar la tumba de sus seres queridos. Entre los arboles del bosque un claro era adornado con flores y carteles rememorando el nombre de aquellos que perecieron en esa tierra.

Amun, Vladimir, Alistair, Mary, Randall, Tanya, Irina, Collin y Brody.

Cruce mis brazos sobre mi pecho y caminé hacia la casa, todos estaban en la sala de estar. Rodeando el cuerpo de mi esposa que aun yacía dormida sobre uno de los sillones. Marco nos había contado que la ponzoña de la guardia Volturi era más poderosa, mantenía a su víctima paralizada por más tiempo, sin dejarla gritar por el dolor que le infundía. Mi amada Esme sufría en silencio y yo no podía hacer nada por ayudarla.

- Abuelito – la voz de mi nieta me hizo mirar la escalera, mi linda Renesme estaba en los brazos de su madre, la cual me miraba llena de tristeza.

- Cariño, ¿Por qué no vas con tu tía Rose? Necesito hablar con tu madre un minuto.

- Pero igual escucharé si voy al otro cuarto – sonreí ante la inteligencia de mi nieta.

- Aun así amor, complace a tu abuelo – Nessie sonrió antes de levantarse del regazo de su madre.

- ¿Edward? – pregunté una vez que quedamos solos.

- Arriba, intenta estabilizar los signos vitales.

- ¿Y Jacob?

- Está arriba sentado al final del pasillo, mirando a la nada, casi sin responder a lo que le digo… y yo no tengo idea como ayudarlo – Bella escondió su rostro entre sus manos en signo de desesperación. Yo me senté a su lado y pasé mis brazos sobre sus hombros.

- Hija, no hay nada que puedas hacer ahora.

- Jacob siempre ha estado allí para mi, diciendo la palabra exacta en el momento preciso, apoyándome, retándome si es necesario… y ahora yo ni siquiera se como acercarme… él dejó todo por escapar con mi hija, para protegerla…y además esta el asunto de Seth, yo no sabré que decirle cuando me pregunte por Seth. Es como su hermano… No puedo, no puedo.

- No tenias nada que hacer con eso Bella, Seth volverá tarde o temprano.

- Tú no lo viste Carlisle – exclamó - estaba abrazando sus rodillas con los ojos llenos de lagrimas mirando un montón de cenizas… las cenizas de Irina ¿tienes alguna idea de cómo se sentirá perder a la persona que mantiene tu mundo andando? Dios… solo trato de imaginarme a Edward herido y me duele… perderlo para siempre seria igual a morir – Bella levantó sus ojos y los fijo en los míos – esa era la mirada de Seth, el pequeño Seth estaba muerto a pesar de que respiraba… y tengo terror porque Jacob está adquiriendo esa misma mirada… y yo no sé cómo ayudarlo… no lo sé.

- Seth va a superar de la perdida de Irina y cuando eso ocurra volverá a su tierra – dije en un intento de convencerla a ella y al mismo tiempo de convencerme a mi mismo – y Jacob pasará por lo mismo antes de volver a ser el de antes.

- Él no puede perderla, no lo superaría… creyó en el bosque que había muerto y casi muere también ¿Por qué pasó eso?

- La ponzoña actúa primero sobre el sistema nervioso, paraliza a la victima haciendo que parezcan muertas, como si estuvieran catatónicas, mientras destruye uno a uno sus órganos… ellos no pueden gritar del dolor que sienten… no pueden quejarse de la falta de aire… hasta que finalmente fallecen.

- Dios – susurró – Collin y Brady…

- Murieron cuando sus pulmones dejaron de funcionar.

- ¿Y…?

- Sus órganos están fallando… - dije sabiendo a quien se refería - su corazón está débil y tiene necrosis en la piel que rodea las heridas… varios huesos rotos y por algún motivo ha perdido mucha sangre lo cual es extraño ya que nosotros no podemos tomar sangro de licántropo o metamorfo porque nos mata, en algún momento se desangró. Y no fue por culpa de las desesperadas acciones de Jacob por sacar la ponzoña, quizás estaba enferma de antes, quizás…

- No pueden dejar que muera Carlisle, háganlo por él… no quiero perder a mi mejor amigo.

.

.

.

- ¡CARLISLE! – mi nombre resonó en el ambiente llenando de terror a todo aquel que lo escuchó. La desesperación de Edward al llamarme me hizo reaccionar más rápido de lo común en un vampiro. En menos de un segundo estuve a su lado – necesita dos unidades mas – dijo con voz tensa a la vez que intentaba parar la hemorragia.

Me moví con rapidez sobre las manchas de sangre que llenaban el piso blanco, tomé dos unidades de la hielera y se las pasé. Edward se concentró en conectar todo. Mi mirada se dirigió al monitor que sonaba incesante dejando que su intermitente pitido agudo resonara por toda la casa.

- Su presión está muy baja – susurré.

- Lo sé – respondió Edward sin mirarme.

- Sabes bien que es posible que no lo logre.

- Se lo debo… no puedo… - mi querido hijo estaba haciendo lo posible e imposible por salvarle la vida a… de pronto el sonido del monitor cambio haciéndose constante, llenando de terror las facciones de Edward.

Ninguno dijo nada, solo nos movimos con rapidez, él estuvo en un parpadeo sobre la camilla y comenzó a hacer las compresiones a la velocidad adecuada, yo ya tenía la aguja con adrenalina en mis manos.

La puerta de la habitación se abrió con brusquedad en el momento en que yo introducía el medicamento. Miré a la persona que estaba apoyada en el marco. Sus ojos negros me penetraron hasta el alma.

**(1)**

Jacob POV

¿Cómo fui tan idiota? ¿Cómo es que no me di cuenta? Mierda, su corazón latía, con muy baja frecuencia, pero latía, ella estaba viva entre mis brazos mientras yo me lamentaba como imbécil creyendo que estaba muerta.

Estúpido, estúpido, estúpido, estúpido.

Si algo le llega a pasar ahora será solo culpa mía. Más aun. Mas mi culpa. Solo mi culpa. Mía, mía.

Mierda, soy un maldito ignorante, si hubiese sabido lo que hacia la ponzoña desde antes… si tan solo… si tan solo… no podía quitarme la sensación de culpabilidad que estaba en mi pecho, pudriéndome.

"Estabas en shock, por eso no escuchaste"

"La salvaste al sacarle sangre, hiciste bien"

"No es tu culpa Jacob"

Nada de lo que me dijeran lograba quitarme esa sensación de rendimiento que había en mí. Debí tomar atención… solo debía…

Y ahora ella estaba sobre una mesa de operaciones luchando por su vida, las cosas no deberían ser así, ella debería estar feliz en San Diego, al lado de un buen hombre como lo es Taylor, feliz, tranquila, con paz, sin nada que amenace su vida. Estando viva. Pero no, además de ignorante soy un egoísta que agoto los medios por hacer que se quedara en la reserva, cualquier cosa con tal de que no me abandonara, de un abrazo suyo, de un beso. Un momento para tener la oportunidad de decirle cuanto la amo, y ahora… ahora ella posiblemente no viviría para saberlo.

Eleve mis rostro y miré hacia arriba, queriendo hablar directamente con los espíritus de mi tierra para rogarles su intervención. "por favor… hagan algo… no dejen que se muera…" un pitido infernal llegó a mis oídos deteniendo todo en mi. Desde mi pensamiento a mi respiración.

Era el sonido de la muerte.

El sonido que me quitaba la vida.

Me levanté de un salto y corrí hacia la habitación blanca. Cuando abrí la puerta la imagen frente a mi me dejó paralizado. Había sangre en el piso, Carlisle tenía una jeringa en su mano la cual no demoró en introducir al brazo de Leah. Edward estaba sobre la camilla presionando su pecho con un ritmo constante. Él ni si quiera se giró a verme.

El ruido asqueroso continuaba llenando el ambiente volviéndome loco, burlándose de mí al demostrarme que el corazón de Leah no latía. Por segunda vez en el día yo miraba el cuerpo de la mujer que amo sin vida.

Sin vida.

Quitando mi vida en el proceso.

Matándome al tiempo en que ella se iba.

Me acerque a su inmóvil cuerpo sobre la camilla, con sangre saliendo de su cuello, ni si quiera pensé porque sangraba ahora. Solo sabía que eso no estaba bien. Me quedé paralizado mirando cómo se iba frente a mis ojos. Cuando logré moverme fui hacia Edward, él, quizás porque razón, salió de su lugar dejándome a mí con Leah. Comencé a presionar sin saber bien que era lo que estaba haciendo, sin entender como continuaba moviéndome al saber que ella ya no lo hacía.

No tenía idea cuanto tiempo llevaba haciendo lo mismo. Yo solo presionaba con mis ojos fijos en el rostro apagado de Leah. Pálido. Mi respiración comenzó a acelerarse siendo solo un acompañamiento del dolor que mi pecho estaba dejando pasar.

Y en un momento… ya no aguante más. Simplemente no pude aguantar. Cerré mis parpados con fuerza y solté un sollozo… y luego otro… y otro… y no pude parar. Ya no pude dejar de llorar. Por ella, por mi, por un nosotros que ya nunca podría existir.

- Jacob – me llamó Edward, yo no lo mire – Jacob detente…

- No.

- Lleva así casi 10 minutos… no hay nada que hacer.

- ¡No! – Quité de un golpe la mano que se posó sobre mi hombro y continúe presionando - debe haber una forma, tiene que volver a latir… tiene que volver a latir… - dejé escapar un gemido de lamento antes de finalmente detenerme.

- Lo siento tanto… por favor – rogué abrazando el cuerpo sin vida de Leah – no me dejes… por… favor… Leah – acaricie su rostro moviéndolo un poco en un intento por que abriera sus ojos, pero nada paso – cariño por favor…

Me desmoroné.

Tomé a Leah entre mis brazos y dejé que mi cuerpo terminara en el piso acunándola, millones de sonidos diferentes se esparcieron en la sala, cosas quebradas, monitores en el suelo, pero a pesar de eso ese maldito pito no dejaba de sonar. Lloraba desesperadamente, sin ser capaz de ver a causa de las lágrimas, sin respirar por los sollozos… sin vivir por ella. Mientras me mecía con Leah en mi regazo continúe rogando. Rogando a los dioses por un milagro. Ofreciendo todo, que tomaran todo de mi si eso significaba volver a tenerla en mi vida.

Rogaba a los cielos un milagro… uno que obviamente no llegaría.

Narradora POV

Ellos veían todo desde su posición. Atentos a una imagen reflejo de aquello que estaba ocurriendo en ese mismo momento, pero en un mundo paralelo. Algunos con el pecho apretado al observar al joven alfa llorando tan desconsoladamente abrazando un cuerpo sin vida. Otros en cambio estaban preocupados.

- Esto no debía pasar – dijo uno de ellos apellidado Ateara.

- Ella hizo un pacto con gente de arriba – dijo otro refiriéndose a Dios – solo está pagando el precio de desafiar nuestras leyes.

- La chica rompió la orden alfa para poder salvar al alfa – indicó la única mujer en el grupo – es una completa estupidez que ahora deba morir.

- Controla tu lenguaje – retó el más antiguo del lugar – al parecer la personalidad va en los genes.

- Para ser la única mujer en una manada de hombre debes tener personalidad… Kaheleha, dime que se puede hacer algo – rogó ella, pero no obtuvo respuesta.

- Su espíritu aun no sube – muchos se giraron para mirar al ancestro más antiguo de la familia Uley.

- Somos los espíritus del pueblo Quileute, debe haber algo que podamos hacer – exclamó uno de los presentes, fijó su mirada en la imagen y se sintió impotente al ver como su descendiente sufría.

- Black tiene razón – dijo la mujer – se tiene que cumplir la leyenda, es necesario para mantener el equilibrio natural.

- Nos meteremos en problemas – dijo Kaheleha – somos los espíritus guardianes de la tribu, no Dios.

- Al diablo con eso - dijo ella ignorando la mirada reprobatoria de su autoridad.

- A nadie le importa eso, asumiremos los problemas posteriores, pero mantendremos el equilibrio de la naturaleza, ella es necesaria allí, debe estar con el joven Black, es su misión en la vida.

Kaheleha miró a sus compañeros antes de volver a hablar.

- Que así sea.

.

.

.

.

.

**(2)**

Jacob estaba en el piso con Leah en sus brazos, todo estaba en silencio escuchándose solamente sus sollozos, sus lamentos. Cada vampiro en esa casa guardaba respeto por el lobo que lloraba con tanto desconsuelo.

Edward miraba la escena con el pecho oprimido. Carlisle ni siquiera se movía.

El pitido agudo de la maquina continuaba sonando enfermando a todos, menos a Jacob, quien no era capaz de escuchar algo más que su propio dolor rezumbando en sus oídos. Edward se movió con sigilo hacia la máquina para apagarla. Cuando iba a mitad de camino las luces del lugar bajaron su intensidad un segundo antes de volver a su estado normal. Y cuando sus dedos llegaron al botón la maquina dejo de sonar.

Para soltar el pitido.

Silencio

Pitido

Silencio

Pitido…

Y el sonido de un corazón latiendo nuevamente.

Jacob se separó un poco de Leah y la miró fijamente, sin entender que estaba escuchando, sin saber si era real o su imaginación.

Posó su mano sobre su pecho y sintió como un pequeño y débil movimiento bailaba dentro de la joven. Miró su rostro y vio como los parpados de Leah comenzaron a tiritar. Jacob dejó de respirar.

Hasta que Leah abrió los ojos. Y él se hundió en ellos… volviendo a vivir.

FIN.


(¸.•´ (¸.• † Lirit † °•.¸: y terminó!

¿se esperaban algo asi? Para que vean que teníamos un As bajo la manga y no somos tan malas… bueno… yo si, pero la linda Agnes me controla. Nuestra protagonista al final está viva y jakob también. Murieron varios, pero ninguna batalla termina sin perdida, eso sería irreal… como la batalla de amanecer.

En fin, me siento satisfecha con el epilogo, tiene todo lo que quería y mucho mas. Las canciones me sirvieron de inspiración para escribir espero las hayan disfrutado. Con Agnes estamos extasiadas al terminar la historia luego de 64? Capítulos y dos años y medio… increíble!

Gracias a todas por sus revis, sus saludos, buenos comentarios, malos comentarios, DESEOS DE MUERTE, AMENAZAS, y todo lo demás que nos regalaron. Sin ustedes no estaríamos aquí y la historia no seria nada.

Les deseo un increíble 2012 lleno de todo lo que ustedes quieran menos de Jakob porque él es solo mio…

Ya saben como funciona, comentarios, felicitaciones, amenazas y etc con un lindo o no tan lindo revi. Se les quiere y… ¿nos leeremos en alguna segunda parte?... quien sabe… besos!

(¸.•´ (¸.• † Agnes †.¸.•: y eso ven? tenian q confiar en mi xD yo soy corazon de awelita no podia terminar asi! jajaja como pudieron dudar de nosotras =) le gusto? adems era muy injustoq luego de tanto tiempo y sufrimiento no kedaran las cosas bien =) ahora es parte de su imaginacion que pasara con nuestra pareja adorada =) o no? o kieren q nosotras les digamos en una segunda parte?

como dijo lirit deben escuchar las canciones! estoy segura q lloraran xD io casi lo hice! jajajaj

les deseamos un excelente 2012 y esperedo que aun no veamos y leamos! por aki o por face =)

lo prometido es deuda aki si hubo sangre xD como se debia jajajaj xD comenten porfavor! nos leemos besos!


AHORA TENEMOS FACEBUKKKKKKKKKKKKKKKK

http:/www . facebook . com/home . php?#!/profile . php?id=100001135082510

Busquen nos asi veran nuestros estados mentales y demases!


Gracias a : doble vida, Bonnie Boleyn, Karina Cullen Black, fey black, pazzitta, AndreiiCullenHale, Andrecullen18, Tibby-Trick, Psique46, Sukio, Aligeos, Ellie. thecolou , Prettypurple, Tsuki-no-Haruka, Sophie93, carichoextremo,Polynessia,piinkblaCk,Karmele, diosapagana, MaLiGnA BlAcK, Dark-Shinda, JoseCullenGD, susyh, sweetcullen12, Lorraine Cullen Swan, Shara Black, milets, Keiian, indramar, StillDollProduccions, Dream-espered, caminos, danyela, gaby001, bellalize, sharice94, Sprite Moony, drake dark, Pao Redwolf Black, Caperuzzita de Black, Chilli Black, Allison Marie Malfoy-Black, Jo Harv.,maria-fan, momojons, Arya Delacour, Jahzeel, Seleniita Black de Malfoy, MiaRiddley, BeHappyWithLove, crazypaige1306, kerVEROs, misteriO58, Carter86, ReshaAngel, sarlia, pazlux, claa black 1981, Oraculo, Ely Uchiha, saskeyo, Haeleen Black Clearwater, Neko-Tiara, CHELABLACK, zulema hale black, Laurita2206, monica . leah, meli black clearwater, thalilohe, Blackie-Noir, leahwerewolve, jasw494, charlie jeani, klarablack1981, mukax, She-Wolf Heiress, blue-uchiha, JustBlackwaterClan, Morenita Black Clearwater, rosa, Cris Cullen Swan, KaRii paxEcOu, Nafrayu, sarydark, nonaloka, Sophie93, Hime-Aiko, , bellalize, thalilohe, Caroliina, alice-rose1991, Aide96, Nenita Malfoy, Alisaness Cullen, Sammy-Askura, Xoxo Cullen, Carol Peluje, Zoey3013, Yuki-Minyooki-chan, ruby90, maru, mimi-chan, gleekgirl, micaa-potter, Diana-96-Aide, Laau Black, Karisan-karisan, Maarialoveyou, Nohemi Cullen, Ruby P. Black, Maria POR LEERNOS Y DEJARNOS COMENTARIOS SIGAN ASI!

si hay alguien que nos lee pero no esta en la lista pues diganlo si quieren aparecer! Y si alguien esta repetido tb!

Seguiremos respondiendo los rewis a todas y cada una de ustedes! besos!

PUEDEN DEJAR REWIS AUNQUE NO ESTEN REGISTRADAS EN EL FANFICTION ASI QUE NO HAY ESCUSA PARA NO HACERLO!