Dos cosas. Número uno, me olvidé de poner el disclaimer. Pero ustedes ya sabían que no soy Hidekaz, ¿verdad? :'D
Número dos... Esta historia de aquí muy probablemente fue inspirada (inconscientemente) por otra historia muy genial que leí aquí, en Fanfiction. Se llama De lo que merece y no merece ser contado y pertenece a Erelbrile. Una historia totalmente recomendable ;)
Para quien le interese echarle un ojo: /s/8175170/1/De-lo-que-merece-y-no-merece-ser-cont ado (pongan eso después de la dirección del sitio... y eliminen el estúpido espacio en "contado" que esta cosa le pone ò3ó)
Una vez aclarado eso, dejo el siguiente capítulo :)
Octava nota: Llamada roja
Como se sentía un poco aburrido, tomó el teléfono y marcó ese número. No tardó ni dos tonos en contestar.
—¿Sí?
—¿Sabes algo, maldita rata? Extraño tu sonrisa imbécil y tu nariz enorme que pedía a gritos que la reventaran de un golpe.
La persona al otro lado del teléfono frunció el ceño, pero no tardó en relajarse.
—¿Ah, sí? Creo que te entiendo. Yo también echo de menos patear tu gordo trasero, cerdo capitalista.
Silencio en la línea. Luego, una carcajada disimulada.
—¿Qué es tan gracioso?
—Todo, todo.
—¿Todo? No entiendo.
—Yo tampoco.
Se siguió riendo y, sin saberlo, causó que una sonrisa sincera, temblorosa, se dibujara en los labios de cierto ruso.
.
Yo tampoco entiendo qué pasó, sólo quería escribir una cosa de mi OTP que no fuera tan violenta y salió esto xD
