Decimosexta nota: Opiniones

Dividida entre su hermano y su amiga, Liechtenstein, tan neutral como el primero, opinó que ambos eran deliciosos. Después, cuando acompañó a Bélgica a la salida, le confesó en un susurro que el de ella era mejor; y, cuando se fue y su hermano se le acercó por la espalda, comentó al aire que había que ser corteses con los invitados y que nadie superaba al chocolate suizo.