2.

Tras un tiempo indeterminado mirando en la dirección por la que abandono, y cuando a duras penas siento las extremidades, me trato de mover, para desentumecer las articulaciones y volver a casa. Volver a casa… por algún motivo la palabra casa se me queda atascada… suena tan rara… casa… con bastante amargura me pregunto dónde está eso para mí… mientras mis pies me llevan sin ser consciente a la casa de mi padre.

Entro por la cocina y cuando me acerco a la mesa extiendo la mano para coger una nota que parece escrita por mí, pero que sin duda no he escrito. Está dirigida a mi padre y le dice que voy a estar dando un paseo…. Ese, ese, ese… agggg…. Quién demonios se ha creído que es! Con una ferocidad que desconozco y que probablemente debería alarmarme doy vueltas en mi cabeza a todos los insultos que soy capaz de recordar para describir a ese culo pomposo! algo me dice que en estos momento debería estar derrumbada en la autocompasión y rozando la catatonia, y sin embargo me siento completamente viva, despierta… es como si la furia hubiera convertido mi sangre en lava y ésta hirviera bajo mi piel… durante meses me he estado engañando viviendo una realidad muy lejos de lo normal, creyendo que el mundo era perfecto a pesar de descubrir que los monstruos de ficción son reales, si lo sabré yo… reflexiono mientras inconscientemente miro y acaricio la cicatriz recuerdo de mi encuentro con James… me pierdo en los recuerdos de esos días, de cómo Charlie investigo varias muertes, que supongo eran obra suya, aunque se suponían que habían sido los osos por las huellas que encontraron… incluso algún excursionista aseguro haber visto lobos gigantes…

Un momento… hubo huellas!. El trio de nómadas podía ser responsables de esas muertes, pero huellas? En serio? No creo que fueran a disimular creando huellas de animales… pero entonces… te digo que estoy más lucida que nunca, porque en segundo vienen a mi mente las historias que Jake me conto, de cómo además de los fríos, que sabía de primera mano que eran reales, existían los protectores de los hombres, los lobos!... todo lo demás era cierto, incluso Billy había mandado aquel mensaje de que estaban vigilando. Hace días que no he ido a la reserva, pero la última vez que había acompañado a Charlie, me había señalado aquella nueva pandilla. Me habían parecido tíos unidos por el consumo de esteroides y capitaneados por el mayor de ellos…no me sorprendió que Charlie tuviera un ojo sobre ellos… pero ahora podía unir los puntos.

Mire la nota que tenía en la mano, y en un arrebato tache las palabras escritas para poner que me iba a la Push, que no llegaría tarde, no sé por qué pero tenía que ir, necesitaba aclarar este lio, saber que estaba en lo cierto, así que sin darme cuenta subí a la camioneta y salí con la idea fija de llegar a casa de Billy.

Veinte minutos después estaba delante de la puerta de Billy llamando a la puerta. ¿Qué le pensaba decir? Sinceramente ni idea… veríamos sobre la marcha. Supongo que tenía que haber previsto que sería Jake quien llegara a abrir la puerta, y tener preparada alguna excusa… pero hoy definitivamente iba a pasar a la historia de los días raros.

En cuanto me vio la cara de Jake se ilumino, como siempre que me veía y eso de alguna forma me reconforto y me dio confianza

J: Bella! Que haces aquí! Pasa ven, me alegro de verte!- todo esto lo decía mientras me envolvía en un abrazo que no sabía cuánto necesitaba

yo: me alegro mucho de verte Jake, de verdad- realmente me sorprendió cuanto lo había echado de menos sin saberlo siquiera

J: ¿Qué te trae por aquí?¿Está todo bien?¿tienes algún problema con el camión?

B: no no, el camión está bien, es mi vida la que anda patas arriba – no puedo evitar sonreir ante su cara de espanto, supongo que no tiene que lidiar con muchos problemas de chicas teniendo en cuenta que sus hermanas ya no viven aquí- en realidad, venía a ver a tu padre, tengo que hacerle unas preguntas

Como si lo hubiera invocado, aparece al final de pasillo Billy en su silla: Bella! Qué bueno verte, ¿es Charlie contigo?

yo: en realidad no. deje una nota para decirle que venía, pero ha sido algo improvisado

Supongo que algo en mi voz le alerta de que esta no va a ser una visita de cortesía, porque su rostro se pone más serie y añade: he oído que querías hablar conmigo

yo: si, las cosas se han puesto un poco locas últimamente y necesito que alguien me aclare las cosas. Recuerdas el mensaje que enviaste a final del curso – me giro a mirar a Jake, quien hizo de mensajero y que parece recordarlo muy bien a juzgar por el tono rosado que asoma a sus mejillas- tiene que ver con eso.

De una cosa estoy segura, he captado toda su atención.

Billy: ya veo… igual deberías pasar y ponernos más cómodos. Creo que tenemos cosas de las que hablar. Jake, crees que podrías dejarnos unos minutos a solas…

Antes de que termine y matando la protesta que estaba a punto de salir de los labios de Jake doy un paso hacia él y lo tomo de la mano, noto que eso le da confianza para ponerse más tieso: no! estoy harta de que se me tenga en las sombras y no pienso hacerle lo mismo a Jake. Menos cuando él me dio las claves que necesitaba – pasan unos segundos y empiezo a pensar que mi último comentario ha mandado todo por la borda, cuando deja escapar un suspiro y con cierta resignación se va dando la vuelta mientras nos dice que le sigamos, tenemos mucho de qué hablar…. Qué razón tiene!