Vigesimosegunda nota: Evolución natural de las cosas

"Las mujeres inducen al pecado", susurró la pequeña nación albina, mientras rezaba sus oraciones en el monasterio.

"A las mujeres hay que protegerlas", pensó después, cuando encontró a la castaña herida en el bosque tras la batalla contra Turquía.

"Las mujeres son unas tontas", escupió al cielo el día del Compromiso Austro-Húngaro.

"Y quién entiende a las mujeres, de todas formas" exclamó medio ebrio en una cantina, el día en que la húngara, en vez de reventarle un sartén en la cabeza, besó con suavidad su mejilla.