6.
Empecé ese mismo lunes en mi nueva escuela. Una vez más era la chica nueva, y aunque ahí estaban Jake, Quil y Embry a los que había conocido mejor estos días, ellos iban a un curso menos, así que volvería a estar sola en clase. Pensé que no me gustaría, pero no fue tan malo gracias a Leah. Es la hija de Harry, y tiene un año más que yo pero estaba repitiendo así que estábamos juntas en casi todas las asignaturas. Aunque por su carácter casi me recordó a Rosalie, de alguna forma congeniamos, supongo que alguien con una cierta mala leche y dosis extra de sarcasmo es lo que necesitaba para moverme hacia adelante. Tardaríamos bastante rato en llegar a ser amigas, y sin duda el hecho de que descubriéramos que las dos nos habíamos convertidos en anti fans del amor y las relaciones, romper con su ex es lo que le había costado descolgarse el curso anterior, nos allano mucho el camino e hizo las cosas más simples. También ayudo que si no todo, puede compartir con ella mucho de lo ocurrido, ya que además de su experiencia, su madre Sue es quien se estaba ocupando de enseñarme a ocultar nuestro olor natural. Habíamos empezado por hacer varias coladas de ropa, para eliminar olores y ocultar otros con lavanda y otras hierbas. Cambiamos nuestros hábitos de higiene, ahora olía a naturaleza, todos los jabones y cremas que usaba llevaban esencias de sándalo, caoba, sauce… almizcles que poco habían tenido que ver conmigo y a los que me estaba acostumbrando muy bien para mi sorpresa.
Como Billy tenía sitio de sobra de momento nos quedamos viviendo con él y Jake, quien parecía estar verdaderamente encantado con nuestra presencia ahí. Temí que hubiera empezado a idealizar nuestra relación, pero debió notarlo porque un día me sorprendió siendo serio por un rato para decirme que entendía que me sintiera reacia a todo tipo de sentimiento romántico. Que todos lo iban a respetar y nadie iba a estar esperando nada de mí. Solo querían ser mis amigos y compartir el tiempo conmigo. Después de eso nos reímos por mi cara de alivio, al parecer eso era gracioso… pero no puedo quejarme, ahora mismo estoy encantada con la relación que tenemos, no me podía imaginar lo mucho que nos íbamos a reír tanto Jake como los chicos solo estando en el taller de Jake, o yendo a dar paseos o cenar juntos mientras jugábamos videojuegos…
También me sorprendí al disfrutar de ir a pescar con mi padre. Bueno, él iba a pescar, yo solo fui a leer y estar con él. Creo que eso era lo mejor de todo lo que había pasado. La relación que estaba teniendo con mi padre. Ninguno de los dos nos íbamos a convertir en grandes oradores, pero habíamos aprendido a compartir nuestros sentimientos con pequeños gestos, y no ocultábamos nuestro deseo de estar tiempo con el otro.
Tanto es así, que empezó a venirse algunas tardes conmigo cuando iba a casa de Sue. Los Clearwater tenían un cobertizo que Sue y Leah habían convertido en su taller. Y ahí es donde yo empecé aprender a hacer todo tipo de artesanías tribales, de las que Sue era una maestra excepcional. Descubrimos que no se me daba mal, tampoco a Charlie la verdad, aunque básicamente su trabajo consistía en vigilar que terminará la jornada de una pieza, y lo que es más, me permitía concentrarme tanto en algo, que sentía como poco a poco me iba centrando más y más en mi nueva vida. Al final tenía que reconocer que todo había cambiado para bien.
Por supuesto, todo no era o no había sido así de bonito, y no, no se trata de Victoria. Los Cullen volvieron. De hecho, casi no me puedo creer que Charlie y Sam no se cruzaran con ellos en el instituto, no sé cómo es que Alice no lo vio venir…. Carlise regresó al hospital, Edward y Alice al instituto.. y supongo que todos los demás volvieron a lo que sea que hicieran… solo una vez, que yo sepa, después de que Charlie agotara sus vacaciones y regresara a su trabajo trataron de ponerse en contacto conmigo a través suyo. Charlie les dijo claramente que no queríamos saber nada de ellos, y que no trataran de ponerse en contacto conmigo. En ese momento todos respiramos tranquilos por haber decidido dejar a Charlie en las tinieblas. Ya que de hecho había sido Edward quien había ido a rogar para volver a verme…
Que supiéramos, lo único que descubrió es que me había trasladado a la reserva donde estaba fuera de su alcance por el tratado, y que no quería saber nada de ellos… aun así se quedarían todo el curso por si decidía cambiar de opinión y darles una oportunidad… como si eso fuera a ocurrir
Sospechamos que igual no querían dejar las cosas como estaban, y de hecho ya habían notado que se acercaban más de lo que habían hecho anteriormente a la línea del tratado. Así que decidimos con Sam que se dejarían notar en forma de lobos, vigilando siempre sus pensamientos durante las patrullas para no desvelar más de la cuenta. Ayudo sin duda que los lobos tengan que obedecer incondicionalmente las órdenes de su alfa, ya que Sam, que era alfa les prohibió pensar en mi o mi padre durante las patrullas.
En el momento que los Cullen descubrieron su presencia parece que la cosa solo se puso más tensa, así que al final decidimos que les haríamos llegar un mensaje. Durante la planificación de las acciones y su ejecución había llegado a conocer bastante bien a Sam, Jared y Paul. Este último conseguía ser peor que un grano en el culo cuando se ponía en plan gracioso, pero estaba ayudando a protegenos, así que tampoco me podía poner muy exigente.
Aunque Sam no estaba dando saltos de alegría porque participara del secreto de la tribu debo decir que lo llevo bastante bien, sobre todo teniendo en cuenta que tanto Jake como yo cogimos el hábito de freírlo a preguntas que pacientemente nos contestaba. Supongo que en parte, porque si Jake iba a tener que pasar por eso, mejor ir preparándolo. Así que cuando llego el momento de mandar el mensaje, fue relativamente sencillo dirigirme a Sam como si tuviera delante a Edward, para que pudiera ver su memoria claramente. Le deje saber sin ningún género de dudas que no quería saber nada en absoluto de ninguno de ellos. Podía entender porque se habían ido en primer lugar. Pero aun así, en definitiva, me habían abandonado, y de rebote a mi padre, dejándonos a nuestra suerte sabiendo o no que Victoria estaba al acecho y habíamos tomado cartas en el asunto para ponernos a salvo. Le inste a que al menos fuera capaz de mantener una de sus promesas, y desapareciera por completo de mi vida.
Según me dijo Sam, que se sentía claramente orgulloso de mi resolución, fliparon bastante con lo de Victoria, y no fue hasta que le enseño algunas memorias que se quedaron convencidos. Averiguar esa parte quito un peso de mi corazón si te soy sincera. Prometieron hacerse cargo, y la verdad que desde entonces parece que no ha habido señales de ella. Por si las moscas, el paquete mantiene la distancia para evitar a los cotillas no deseados. Y de momento parece que nos dejan tranquilos. De esa reunión también descubrimos que no pueden verme, de hecho, hasta que Edward no me vio en las memorias de Sam no podían estar seguro siquiera de que estuviera en La Push, ya que parece ser que Alice no había tenido ninguna visión de nosotros. Tras mucho hablarlos pensamos que quizás, ya que tampoco había visto anteriormente a los lobos ni a Victoria cuando estaba en su territorio era incapaz de verlos, y por defecto, era incapaz de localizarle, lo que me produjo una cierta sensación de satisfacción, y egoístamente me alegre de volver a disfrutar de esa parcela de mi intimidad de la que no había podido disponer en los últimos meses
