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Otro mal trago fue confesarle a Renee que la relación con Edward había terminado. Volvimos a darle una versión edulcorada de toda la historia y nos costó horrores convencerla de que todo estaba bien y que no era necesario que volara para venir a verme. Nadie parecía especialmente feliz ante la idea de tener otra potencial victima por aquí, y por la misma razón invertí mucho rato en convencerla de que podíamos posponer mi visita para más adelante. No había forma de que estuviera saliendo de la reserva durante bastante tiempo.
Supongo que si lo pensaba bien, eso se podía ver como un gesto de lo que había cambiado. Solo un año antes la idea de mudarme al pequeño pueblo de Forks ya me daba una cierta claustrofobia, y ahora sin embargo que me había mudado a una zona aún más pequeña lo estaba llevando bastante bien.
Había pasado casi tres meses viviendo con los Black, y como una Black, cosa que seguía siendo solo del conocimiento de los ancianos. Ya lo he hablado con Billy, y si todo va bien y los Cullen se largan al final del curso, le diremos todo a Charlie.
Charlie se había acostumbrado bastante bien a estar rodeado de tanta gente, después de tantos años viviendo por su cuenta, pero acción de gracias supuso un gran desafío, cuando las hermanas de Jake, que no han podido venirse ahora porque un temporal impide que llegue ningún vuelo a Washington, volvieron a casa y aquello se puso un poco agobiante. En algún momento pensé que haría la maleta y trataría de recuperar nuestra vieja casa, pero nada más lejos de la realidad. Comenzó a buscar un lugar al que trasladarnos. Se me había olvidado comentarte que pusimos nuestra casa en alquiler a través de la inmobiliaria de Port Ángeles y rápidamente tuvimos un inquilino. No sabíamos nada de él o ella, la agencia se había ocupado de todo, y eran los únicos con permiso para ponerse en contacto con Charlie durante las horas de trabajo donde lo podían localizar en la comisaria por si algo ocurriera.
Una semana antes de Navidad, Sam convenció a Charlie para quedarse con el apartamento que había sobre su garaje. No era gran cosa, pero teníamos una habitación cada uno, y salón con cocina americana. Me habría gustado una cocina más grande, pero teniendo en cuenta que seguramente íbamos a seguir haciendo la mayoría de las comidas con Billy y Jake, quienes se habían acostumbrado rápidamente a que cocinara la cena para todos, tampoco era algo de qué preocuparse.
Esta noche vamos los cuatro, Billy y Jake, Charlie y yo a cenar a casa de los Clearwater, que se ha terminado convirtiendo en mi segunda casa, ya que todo el rato que no estoy con Jake en su taller o en la escuela lo paso con Leah. Podemos estar haciendo manualidades en el cobertizo o los deberes, las dos nos ayudamos mutuamente y motivamos para subir nuestro expediente tanto como sea posible, ya que ninguna de las dos parece que tengamos claro que queremos hacer en el futuro y no queremos cerrarnos puertas. A nuestras sesiones de estudios se suma Seth, el hermano pequeño de Leah. Es un chaval adorable que brilla con luz propia. Es super listo y espabilado y estoy convencida de que si sigue estudiando al ritmo que va será capaz de adelantar al menos un curso, hay veces que incluso entiende nuestros ejercicios de mates y ciencias y eso que es tres años más joven! Otra cosa que solemos hacer los tres es ira a pasear, y, no te rías, a correr… ni siquiera yo me lo creo, pero ahí estamos.
Evidentemente no necesito que nadie me recuerde que en una lucha contra un vampiro tengo las mismas posibilidades que un mosquito contra un sapo, pero ahí fuera hay más monstruos sueltos y con mi tendencia a los peligros resolver mi torpeza y tener algún tipo de tono físico se ha convertido en una prioridad de mi lista. De momento lo voy haciendo lo mejor posible, y creo que tropiezo menos, al menos cuando tengo cerca de Leah y Seth ya que odio cada vez que tienen que sujetarme y eso me incentiva a concentrarme.
Al principio a todo el mundo le pareció gracioso mi nueva resolución, pero acabaron viendo el punto, supongo que en cierto modo se sintieron mal por mi torpeza crónica, y acabaron sumándose al experimento todos ellos, lo que también sirvió para que Seth se integrará con el grupo de "los mayores", es decir con Jake, Quil y Embry. Además de correr, han intentado que practique todo tipo de actividades físicas, incluso que baile para que mejore mi coordinación.
La prueba definitiva de lo volcados que estamos en esta tarea es que como regalo estrella de papa Noel esperamos con impaciencia poder desenvolver nuestra nueva wii. Y digo nuestra porque hemos unido esfuerzos y juntado el regalo de los cuatro para darnos este capricho. Al principio nuestros padres estaban un poco extrañados, pero cuando les explicamos que preferíamos un regalo caro y compartirlo entre todos que varios individuales no pareció importarles más. Estamos deseando enchufar todo el equipo y practicar con los juegos que vienen incluidos en el regalo, que son el de deportes y el de dance. Supongo que los mayores se echaran unas risas a nuestra costa, pero merecerá la pena, siempre que no termine lesionando a nadie….
