Porfa, porfa no me odien se que hace tiempo que no subo capitulo pero tengo motivos: estoy en la semana de examenes finales del año, tengo q estudiar full... asi que talvez me tarde esta semana mas... el colegio me esta matando. Y que tanto estudiar no se me viene la inspiracion. Se que es una excusa vieja pero espero que comprendan... este capitulo me encanto y para mi es el mejor que he hecho hasta ahora (ojo hasta ahora, habra mejores). Bueno aca les dejo el capitulo y ojala lo disfruten...Jajaja . Los personajes son propiedad de Disney y Dreamworks.
Cottage Brave Ost- 9 -La bruja: MUSICA
CAPITULO 14
Las niñas jugaban con Jack en el jardín, ya la noche de a poco se hacía presente y la nieve ya iba perdiendo brillo.
-¡Elsa!- Llamaba la reina- ¡Elsa! Ven acá-
La niña levanto la mirada entre los arbustos, tuvo que dejar a sus compañeros y correr hacia su madre.
-Ya voy Mamá- Dijo Elsa.
-Hija ven, tengo que presentarte a alguien-
-¿A quién?- Pregunto Elsa algo confundida y sacudiéndose la nieve mientras caminaba –Te presentare a tu tío, mi hermano- Dijo la reina con una sonrisa en el rostro.
Hace mucho Elsa había querido conocer a mas miembros de su familia, hasta ahora solo había conocido a Merida y a sus padres, ahora que conocería a su tío mas cercano esperaba que también tuviera algún primo o prima de parte de ellos.
La reina se llevo a Elsa hacia el salón, el ambiente ya estaba un poco cansado, ya pronto seria hora de que todos se retiraran, en una esquina del salón un hombre de cabellos y barba castaño y su esposa esperaban a la reina y a la princesa heredera.
-¿Dónde se habrá metido Anna?- Dijo la reina mientras caminaba tranquilamente con Elsa a su lado.
-Estaba afuera con Merida y…. ammm… conmigo…. Jugábamos con la nieve- Por poco y se le sale el nombre de Jack a Elsa.
-Bueno, ni modo mi hermano ya pronto se ira y ya no hay tiempo de buscarla- Dijo la reina.
Mientras afuera se dieron cuenta de la ausencia de Elsa, Merida pudo ver como la reina la había llamado. Jack por la curiosidad trepo lo más discretamente posible hacia una de las ventanas más altas del salón para ver a donde había ido Elsa. Pudo observar a los reyes de Corona y a Elsa con su madre hablando.
-Hermano querido, te presento a mi hija mayor Elsa- Dijo la reina.
-Un gusto querido tío- Dijo Elsa haciendo una reverencia.
-El gusto es mío, querida sobrina, mi nombre es Leonardo y ella es mi esposa, tu tía Agatha- Dijo el hombre.
Pasaron un rato hablando, una clásica conversación de adultos en la cual Elsa solo hacia presencia. Elsa no pudo resistir preguntar –¿Tienen hijos?- Interrumpiendo a su madre.
Ambos reyes se miraron entre si. – Elsa no es momento para preguntar este tipo de cosas-Dijo la reina de Arrendell.
-No importa- Dijo la reina de Corona quien se acerco a Elsa.
-Si querida sobrina, tenemos una hija, tu prima que desapareció hace muchos años porque la secuestraron- Dijo la reina Agatha.
-¿Quien?- Dijo Elsa.
-No lo sabemos pero aun la buscamos, cada año para recordar su cumpleaños soltamos en todo el reino muchas linternas para que donde este pueda verlas- Dijo el rey.
-Lo lamento mucho- Dijo Elsa, en su interior lamentaba la perdida pero mas lamentaba que talvez nunca conocería a su prima.
-Esta bien, no importa- Dijo la reina de Corona.
-Elsa ya puedes irte a jugar- Dijo la madre de Elsa.
-Gracias mamá- Dijo Elsa, y se alejo de ellos caminando y cuando se percato que su madre no la veía salió corriendo, después de todo ya pronto se acabaría la fiesta.
Jack al verla salir, la siguió hasta afuera y la sorprendió mientras ella buscaba a Anna y Merida.
-¿Quiénes era ellos?- Pregunto Jack.
-Eran mis tíos, mi madre me los presento- Dijo Elsa.
MÚSICA: Brave OST - 12- Las leyendas son lecciones
Elsa vio como de a poco el sol se iba escondiendo en el horizonte, justo en esa frontera entre el cielo y el mar, una gran vista sin duda…
-La gente ya pronto se empezara a ir, será mejor que vayamos a mi recamara- Dijo Elsa, se dio la vuelta y entro al salón seguida de Jack quien trataba de no perderla de vista a través de la gente, llegaron a las escaleras y cuando las subían Elsa pudo ver que Anna y Merida ya estaban dentro del salón así que no tenia de que preocuparse.
Entraron a la habitación y Elsa cerró la puerta con seguro, no sería de lo más correcto que encontraran a un muchacho en la habitación de una de las princesas.
– Bueno y ¿qué quieres hacer?, tenemos hasta que la fiesta se vacié, ¿alguna idea?- Dijo Jack.
-MMmmm no se…- Dijo Elsa mientras se daba la vuelta disimuladamente y juntando sus manos creando una bola de nieve- Que te parece si jugamos…- Ya estaba lista para atacar, y en su rostro una picara sonrisa que Jack pudo notar a pesar de que estaba de espaldas, Jack pudo adivinar sus intenciones así que se adelanto y en un movimiento rápido esquivo la bola que en un abrir y cerrar de ojos había lanzado contra él, otra mas y otra mas…
El juego duro un buen rato, la habitación había quedado con nieve por aquí y por allá, ambos perdieron la noción del tiempo y antes de que se dieran cuenta la gente ya se retiraba del lugar, el salón estaba casi vacío y los reyes despedían a sus últimos invitados, Elsa ya algo agitada de tanto reír, cayo rendida en su cama, para Jack era divertido verla si, y de pronto se acordó… tenía que ir por su cayado.
-Elsa, tengo que irme te prometo que volveré lo mas rápido que pueda no tardare- Dijo Jack, Elsa al escuchar esas palabras se sentó y miro un poco enojada a Jack.
-¿Qué? dijiste que no te irías- Dijo Elsa ya un poco molesta.
-Si lo se- Se acerco a Elsa y se inclinando quedando frente a frente con ella- Enserio es importante te prometo que volveré antes de que te des cuenta- Elsa lo miro y no pudo más que sonreír, esos ojos azules la derretían desde adentro, como decirle que no… Y Jack correspondió con una traviesa sonrisa, y salió por la ventana trepando como podía, sin su cayado no podía volar.
Elsa no pudo mas que inclinarse en el marco de la ventana abierta viendo como el muchacho con su gran agilidad se alejaba de ella… ya cuando lo perdió de vista dio un suspiro y cerró la ventana, ese chico realmente la traía loca, ese momento en que tuvo sus ojos tan cerca sintió como su corazón latía desenfrenadamente, no se podía negar a nada que esos ojos le pidieran, era irresistible y único…
Elsa suspiro profundamente y se sentó de nuevo en su cama, a un lado de su cama estaba una mesita de noche en la cual estaba el pequeño conejo de hielo que Jack le había dejado la primera noche que la visito, era precioso.
MUSICA: (BSO congelada) 18. Brujeria (Instrumental)
Mientras Jack corría lo más pronto que podía al lugar donde había dejado su cayado, aparte se cambiaria de ropa, la que traía ya lo tenía loco, se sentía muy incomodo, para su mala suerte la esposa del granjero que le había dado un lugar donde quedarse había confundido la ropa de Jack con ropa vieja y se deshizo de ella, compenso a Jack regalándole ropa nueva, una sudadera azul que al ponérsela se congelo casi de inmediato, y unos jeans cafes…
Jack agradeció al granjero y a su esposa por haberlo acogido y se fue…
Mientras en el Castillo…
Elsa ya estaba al borde del colapso, ya hacia un buen rato que Jack no regresaba y Anna apenas la podía calmar, ya pronto sus padres despedirían a los reyes de Corona quienes eran los últimos en irse.
-¿Dónde está? ¿Le habrá pasado algo?- Decía Elsa, mientras daba vueltas en su habitación-¡¿Dónde está?!-
-Elsa ya cálmate, llegara pronto, veras que estará justo a tiempo- Anna trataba de calmar a Elsa.
-Es que… Anna, si no es ahora será muy difícil después, recuerda que nuestros padres mañana no estarán- Dijo Elsa aun alterada. Tenía razón, a la mañana siguiente los padres de Elsa saldrían muy temprano hacia un reino lejano, irían a visitar a un amigo y no volverían en tres semanas.
-¡Elsa¡- Llamaba la reina – ¡Anna!¡Elsa! Vengan a despedirse- Ya era hora de bajar, se podría decir que Elsa ya daba por perdida la oportunidad porque Jack no llegaba.
Elsa dio un suspiro y miro a Anna, se relajo un poco y se resigno para sus adentros.
-Vamos Anna antes de que mamá se enoje- Dijo Elsa ya con una voz algo floja.
-Esta Bie- DIJO Anna.
Ambas hermanas salieron de la habitación y bajaron por las escaleras espirales, llegaron a la puerta del salón donde su madre las esperaba, ambas se pusieron unas capas para cubrirse del frio, cosa que para Elsa era ridículo ya que a ella no le molestaba en absoluto. Abrieron el gran portón del patio aun cubierto de nieve, y caminaron unos metros hasta que llegaron al puerto.
-Hasta pronto querido hermano- dijo la reina – Hasta pronto queridos tíos- Dijeron las hermanas al unisonó haciendo una reverencia.
-Hasta pronto familia, vendremos cuando sea posible- Dijeron los reyes, se dieron vuelta y abordaron su barco, la familia real se quedo unos instantes ahí para ver cómo los últimos barcos, incluyendo el del hermano de la reina se alejaban lentamente abriéndose suavemente paso por el hielo ya ahora delgado y fácil de romper.
Elsa dio un suspiro imaginando donde podría estar Jack, ¿acaso le fallaría? ¿No llegaría? .La familia se adentro en su palacio y cuando cerraron las puertas del salón Anna y Elsa se sacaron sus capas, ya había dejado de nevar y el calor ya reinaría por la mañana, mientras afuera estaba hermoso, aun cubierto de nieve que con el amanecer desaparecería para dar pasó a la primavera.
Mientras…
Jack trataba de llegar lo más rápido posible al castillo, siendo invisible abría podido partir volando por los cielos en poco tiempo, pero ahora que todos pueden verlo, no sería normal que alguien pase volando sobre las cabezas de todos.
Por fin llego a los límites del castillo, voló sobre el muro y sigilosamente llego a una ventana que daba hacia el gran salón, ya toda la gente se había ido y solo vio a Elsa, Anna y sus padres, entro por otra ventana que habían olvidado cerrar y antes de entrar quiso escuchar la conversación.
MUSICA: (BSO Frozen) Hemos estado a punto ... (Instrumental)
-Ya es hora de dormir niñas- Dijo la reina soltando un bostezo.
-Está bien ma…- pero Elsa no pudo acabar- ¡Esperen¡- Interrumpió Anna.
-¿Qué sucede?- Pregunto el rey. Anna se había quedado helada, su intención era que Elsa les diga a sus padres sobre Jack, pero no supo que decir.
-Emmm… Elsa tiene que decirles algo- Al fin respondió después de unos instantes.
-Anna no…- Susurro Elsa.
-Elsa diles, como me dijiste, después ya será difícil, ¿Cuándo habrá otra oportunidad?- Insistió Anna.
-Hija ¿hay algo que quieres decirnos?- Dijo la reina ya algo intrigada.
-Se Que ... no me van a creer- Dijo Elsa.
Mientras Jack pudo ponerse a la vista de Anna y con una seña le dijo que insistiera para que Elsa les dijera a sus padres.
-Elsa ya diles, cuéntales sobre él- Dijo Anna, fue suficiente como para que los reyes ya sobreentendieran algo.
-¿Él? ¿De quién hablas? Elsa dinos que sucede- Dijo el rey.
Elsa no estaba segura de hacerlo pero Anna ya lo había mencionado, no había escapatoria, tenía que decírselos, su mayor miedo en ese momento era que sus padres la tomaran por loca. Ni modo, tenía que hacerlo.
-Mamá, Papá, lo que quiero decir es que …-Suspiro profundamente- Desde hace ya un tiempo hay alguien que me visita por las noches, se ha vuelto el mejor amigo de Anna y de mí, no quiero que se asusten o algo así… es solo que quería que lo conocieran hoy pero al parecer no pudo llegar-
-¡¿Qué?¡ ¿Quien? ¿Cómo es posible que te visite todas las noches?- Dijo la madre de Elsa ya preocupada.
-Es… alguien como yo… mmmm- Elsa miro a su padre- Papá ¿recuerdas los cuentos que me contabas cuando era más pequeña? Esos sobre los espíritus inmortales y los guardianes del mundo, los inmortales…-
-Si me acuerdo, pero ¿Eso que tiene que ver?- Dijo el rey.
-Puess…- Dudaba Elsa.
-Ya dile…-Dijo Anna ya un poco exasperada.
-Está bien- Elsa esperando que sus padres entendieran decidió por fin hablar.
-Papá, Mamá esos cuentos son verdad, si existen- Dijo Elsa.
-Elsa, son solo cuentos- Dijo la reina.
-No mamá son verdad, yo lose… lo he visto, si existen…- Dijo Elsa-Yo también lo he visto- Agrego Anna.
-Hija ¿Me estás diciendo que tu amigo es uno de esos espíritus inmortales?- Dijo el rey.
-Si papá, por favor deben creerme, no miento, es como yo…- Insistió Elsa.
-Hija es normal que te dejes llevar por tu imaginación pero…- El rey no pudo continuar- Es cierto papá, Elsa dice la verdad yo lo he visto y también lo conozco- Interrumpió Anna.
-Elsa, por favor…-Dijo el rey, su esposa prefirió callar por el momento.
-Pero papá…- Insistió Elsa, dando un paso al frente
-No hija, lo que me dices es imposible…- Alzo la voz el rey, se dio la vuelta y empezó a caminar hacia la puerta.
-Pero no me están escuchando, no miento…- Dijo Elsa ya un poco frustrada.
-Hija es mejor que lo dejes así… es solo tu imaginación- Dijo la reina, después se dio la vuelta y alcanzo al rey
Elsa vio como sus padres se alejaban lentamente caminando hacia su recamara a descansar, Anna veía la frustración de Elsa, en ese momento se sintió tan impotente por no poder ayudarla.
MUSICA: Oath Of the Guardians - Alexandre Desplat
Elsa por dentro sentía mucha rabia y frustración, después de todo sus padres la tomaron por mentirosa… cuando sus padres ya estaban por abrir la puerta… de pronto se escucho un golpe y el suelo debajo de ellos y parte de la puerta se había cubierto de hielo formando hermosas figuras.
-Elsa, esto no es motivo para que…- El rey dijo mientras se daba la vuelta molesto seguido de su esposa, pero lo que vieron no se lo podían creer, parado frente a las niñas sosteniendo firmemente su cayado contra el suelo un joven descalzo vestido con una sudadera azul y unos jeans ambos parcialmente congelados, de piel y pelo blanco… en ese momento la historia de su hija ya empezaba a tomar sentido.
-Ella no miente, ambas dicen la verdad- Dijo Jack. Los reyes miraban sorprendidos al joven, casi con la boca abierta. Era claro que él era el responsable del hielo pues Elsa llevaba los guantes puestos.
-Ves papá, es real- Dijo Anna.
-P.. pero ¿Quién eres?- Dijo la reina.
-Mi nombre es Jack Frost, soy un espíritu inmortal, voy y vengo por todo el mundo llevando el invierno a donde sea necesario- Dijo Jack, aflojando un poco su postura sobre su cayado – Elsa no miente, la conocí una noche que vine a Arrendell, es una de las pocas personas junto a Anna que pudieron verme antes, como verán también tengo poderes de hielo-
-Entonces… ¿Es real?¿Todas la historias son reales?- Dijo el rey aun sorprendido.
-Si… todos somos reales, solo que yo soy el único al que ahora todos pueden ver, a los demás solo los que creen en ellos pueden verlo- Respondió Jack.
La reina lo pensó un poco, y se le vino una idea… al fin la solución que esperaban. Elsa no lo sabía pero sus padres siempre tuvieron miedo de que sus poderes se salieran de control y ahora que había alguien más con los mismos poderes podría enseñarle a Elsa a manejarlos.
-Tu… ¿sabes cómo usar tu magia?- Dijo la reina.
-Si, aprendí hace mucho- Respondió Jack.
-Entonces puedes enseñarle a Elsa- Dijo el rey entendiendo lo que su esposa quería decir.
Elsa y Anna se miraron una la otra y mostraron una sonrisa, significaba de cierta manera que sus padres aceptaban que Jack fuera su amigo.
-Si con gusto, puedo enseñarle pero…- Dijo Jack.
-¿Pero qué?…- Dijo la reina.
-Él necesita permiso para entrar cuando quiera al palacio- Dijo Anna entendiendo a donde quería llegar Jack.
-Por eso no hay problema, puedes entrar y salir cuando quieras- Dijo el rey.
Jack sonrió y miro a Elsa quien se sentía muy feliz, habían logrado su objetivo ahora podían verse cuando quisiera, mientras Anna saltaba de la emoción.
Para los padres de Elsa esto había sido toda una sorpresa, la reacción más natural seria que tendrían que preocuparse, después de todo no es normal que alguien entre en la habitación de la princesa heredera en la noche, pero Jack no era normal, para ambos era la solución a una gran preocupación, así Elsa aprendería a controlarse.
Ambos padres se despidieron de sus hijas pues al día siguiente se irían de viaje, y las mandaron a dormir, Jack se despidió también y salió por la ventana.
En la habitación de las princesas todo era risa y emoción, las dos saltaban de cama en cama, mientras Jack las veía desde la ventana. Anna cayo dormida unos minutos después y Elsa se quedo mirando la luna, cuando ya se estaba a punto de ir a dormir alguien toco la ventana.
Elsa sabía perfectamente quien era sin la necesidad de darse la vuelta, fue a abrir la ventana y se apoyo en el marco de la ventana mirando a Jack frente a frente mientras el flotaba frente a ella.
-Lo logramos…- Sonrió Elsa.
-Claro que si princesa… ahora podre verte cuando quiera- Dijo Jack devolviéndole la sonrisa.
Pues hasta aqui el capitulo de hoy, espero que os haya gustado y no olviden comentar, sus opiniones son importantes para mi... gracias y hasta el siguiente capitulo...
