8. pascua

Probablemente tenía que haber contado que algo cambiaria, pues como ya te he dicho las cosas habían ido fenomenales…

Y entonces ocurrió. Empezó como un terrible resfriado para Embry el día que volvíamos a la escuela, estábamos en el patio de la escuela y vimos como ante nuestros ojos empezaba a subirle la temperatura y le empezaban los temblores. Fuimos a la enfermería donde sabíamos que encontraríamos a Sue… quien era parte del consejo aunque solo fuera por ser la mujer de Harry y suponíamos que sabría lo que hacer, pues no podíamos adivinar si era gripe o algo más permanente.

Cuando llamaron a Sam para acompañarlo a casa no quedaron muchas dudas, y cuando al día siguiente fuimos testigos del estirón que estaba dando no hubo marcha atrás. Evidentemente tanto Jake como yo sabíamos lo que estaba ocurriendo, pero Leah y Quil estaban fuera de juego por completo. De mutuo acuerdo y sin intercambiar palabra decidimos que yo me ocuparía de Leah y él de Quil, sabíamos que teníamos que ser cautos, pero no podíamos dejarlos en la oscuridad.

Me costó horrores encontrar las palabras para explicarse sin entrar en todo tipo de detalles a Leah lo que estaba sucediendo, ya que consecuencia de ello tuve que entrar en el terreno de la imprimación, cosa que para su desgracia conocía bastante bien ya que su relación fallida había sido con Sam. Habían sido novios hasta después del cambio de Sam. En un primer momento Sam quiso mantener la distancia, por la propia seguridad de Leah, y por si eso no fuera suficientemente difícil de entender para ella, tuvo que quedar impreso con Emily, su prima y hasta entonces casi como una hermana. Entendía a las dos partes de la historia, había conocido mejor a Sam y Emily y eran buenas personas, y me reventaba no poder contarle todo con detalle, pero sobre todo, no quería perder su amistad. Siempre recordare perfectamente como acabe de contarle las cosas

yo: por favor, por favor Leah, sé que quieres saberlo todo, y creeme, te lo contaría absolutamente todo si pudiera, porque lo único ahora mismo que me da miedo es que no quieras volver a hablar conmigo – sabía que le estaba suplicando y me daba igual siempre que no me diera la espalda

Leah estaba claramente perturbada por todo lo que le había contado, y supongo que tenía que hacer un gran reajuste en su mente… pero debió de notar la angustia que me recorría porque exhalando un largo suspiro me dijo: Bella, entiendo que todo esto es complicado, entiendo que no puedas contarme todo, recuerda que estamos hablando de mis padres y los ancianos y siempre los he conocido con sus secretos y misterios… y ojala pudiera decirte que estoy bien, pero ahora mimos necesito irme a casa y dar vuelta a todo esto. Lo único que puedo asegurarte es que no estoy enfadada contigo. Supongo que tendré muchas dudas, y espero que puedas aclararme alguna, y si no, me aguantare… pero estos últimos meses han significado mucho para mí también, y no voy a tirarlo todo por la borda. Mañana hablaremos y seguiremos a partir de ahí…

Oír esas palabras me dio alas, te lo prometo. Quede liberada de una losa que no sabía que me estaba comprimiendo y me atrevía a pensar en el futuro con un cierto optimismo…

Optimismo que duro bien poco, porque no solo Embry cambio a un hombre lobo y Leah y yo volvimos a ser las mismas en nada, solo una semana más tarde Jake cogió la fiebre y siguió el mismo camino, y pocos días después fue Quil.

Nadie tenía claro que estaba pasando, y lo único que podían suponer era que al haber habido una gran actividad de los Cullen en los meses anteriores había desarrollado esa transformación. Al parecer ocurrió lo mismo con Sam, Paul y Jared cuando los Cullen vinieron un año antes. Jugando con esa hipótesis, se replantearon las patrullas para vigilar si estaba ocurriendo algo fuera de orden, puede que estuvieran cazando a Victoria, o que otros nómadas hubieran aparecido por la zona.

Lo que descubrieron no fue para nada tranquilizador ya que localizaron nuevas esencias. Supongo que no era tarea sencilla para Sam ver como la manda crecía, integrar a los nuevos miembros y ocuparse de la nueva amenaza. Es por ello que tanto Leah, Seth y yo tratábamos de hacer las cosas lo más sencillas posibles para todos, e incluso Leah estuvo dispuesta a darle un poco de margen a Emily, quien sin duda agradeció enormemente el gesto, aliviando con ello parte de la carga de Sam. También le echamos una mano en la cocina, cuando teníamos algún rato le llevábamos algún guiso o bizcochos….. ya que al parecer los hombres lobos comen masivamente sin control, así que todo lo que cocines es poco.

Paso poco más de un mes cuando notamos un cambio en los muchachos. Todos parecían más nerviosos, hasta que un día pareció desatarse la tormenta. Solo después de que todo terminara nos contaron que había habido una lucha en los bosques. Al parecer los Cullen se habían ocupado de un par de recién nacidos, y los lobos se habían ocupado de otros dos que habían invadido nuestro territorio en su intento de huir. Desde la playa donde nos habían ordenado permanecer solo alcanzábamos a ver un par de columnas de fuego, que suponemos fue donde hicieron arder los restos. Tras la batalla parece ser que Carlise se había acercado a la frontera para hablar con Sam. Victoria una vez más había escapado, pero estaban bastante seguros que había desistido de su intento de vengarse, al menos de momento, y por lo poco que había podido descubrir Edward, estaba bastante cabreada con el hecho de no encontrarme en el cuadro ni haber podido averiguar nada de mí. Te puedes imaginas mi alivio antes esas palabras… igual me podía permitir hasta soñar con un futuro, quien sabia…

La celebración esa noche no se hizo de rogar, y junto a una fogata en la playa cenamos todos juntos, compartiendo la alegría del momento, escuchando las viejas leyendas que nos contaban los ancianos, y en mi caso, escabulléndome para estar junto a mi padre y compartir estos momentos

yo: ¿Qué piensas?- estoy apoyada en él, contemplando la hoguera y a nuestros amigos, nuestra familia alrededor, y de normal disfruto de nuestros silencios, pero algo me ha impulsado a hablar.

Ch: nada en realidad. Estoy disfrutando de una noche maravillosa. Sé que algo bueno ha pasado, sé que algún día me contareis – eso es un peso que aun arrastro- supongo que cuando todo sea realmente seguro, ya sabes que lo entiendo, no hay prisa…. También pienso en lo mucho que nuestra vida ha cambiado, para bien debería decir. Te he recuperado, eso es lo más importante Bella, saber que te tengo de verdad en mi vida – me apretá un poco más y me besa en la frente….- puedo superar todo lo demás si somos un equipo

yo: cuenta con ello papá