18. BPOV
Nos reunimos con nuestras cosas y nos sentamos en semicírculo, dejando que Garret se sentara en frente nuestro, a una prudente distancia, en referencia directa a la mala leche de Jake. Por suerte de momento había decidido darnos un voto de confianza, y aunque todos estábamos bastante tensos nos dejó conversar sin interrumpirnos, salvo por algún gruñido que otro que desaparecía cuando se cruzaba con la mirada de Leah
Garret demostró ser un gran narrador, por no decir que adivino que lo mejor era no tratar acerca de nosotros ya que cada vez que intentaba algo que satisficiera su curiosidad la tensión en Jake aumentaba de forma notable. Al final nos contó sobre sus origines en la américa colonial. Como junto a su familia habían trabajado para labrarse un futuro. Como había llegado la Revolución, de la que tomo parte y en la que perdió la vida… nos hizo gracia, al menos a Seth y a mí, como parecía que seguía guardándoles un cierto rencor a los británicos, quienes al parecer lo único bien que hacía era tener buenos equipos de futbol…
A regañadientes, y gracias a que a mí las ordenes de un alfa me las repampinflan conseguimos contarle que estábamos aquí como voluntarios en un programa para ayudar a los niños. Todos se equivocaban cuando pensaban que no tenía instinto de supervivencia, porque para no enfrentarme a un más enfurecido Jake no le dije donde exactamente estábamos, ni la asociación con la que colaborábamos, ni nuestro trabajo. Pero sinceramente, esperaba que tuviera los recursos suficientes para que con ese dato y nuestro olor nos pudiera localizar…
Nos dio hasta la noche del día siguiente para aparecer de nuevo ante nosotros. Para gran alegría mía que no había perdido la esperanza en todo el día, un día particularmente soleado que me había tenido en ascuas cada minuto. No puedo decir que los otros se alegraran, pero salvo el espasmo que Jake no pudo evitar al verlo, parece que ellos también daban como inevitable que esto ocurriera. Cuando habíamos vuelto a casa había hablado con Leah a cerca del tirón que sentía, y posteriormente me había confesado a Seth. Ninguno de ellos había sentido nunca el tirón de la imprimación, pero sospechaban que algo estaba pasando entre Garret y yo, y que si para los vampiros existía algo parecido a la imprimación, Garret sería incapaz de mantenerse alejado de mí.
Que estuviera ahí delante nuestro con una sonrisa deslumbrante en su cara calentó mi corazón y aunque no me viera imagino que mi sonrisa igualaba a la suya. Siguió manteniendo la distancia hasta que Jake propuso ir a la cantina y discutir algunos términos. Leah no me había comentado nada, pero estaba claro que había intercedido por mí e interiormente le estaba haciendo la ola.
Volvieron a flanquearme Seth y Jake como si fuera una superestrellas con guardaespaldas, y dejaron a Garret de frente a nosotros, para dar comienzo a lo que se podía haber considerado una negociación de los términos para sentar las bases de nuestra relación. Claro que lo de la negociación era un eufemismo, podía llamarse mejor una tregua en la que si Garret hacia cualquiera de las cosas que Jake le estaba prohibiendo, como acercarse a cualquiera de nosotros cuando estuviéramos solos lo desgarrarían aparte y le prenderían fuego.
Tuve que recordarme un millón de veces mi promesa de cumplir con las reglas para mi protección, cuando todo mi cuerpo quería gritar que todo esto era ridículo, Garret era uno de los buenos, pero una pequeña parte racional de mi cerebro que aún se hacía escuchar por el resto sabía que debía acatar las normas, no poner en peligro a nadie con mis tonterías y ver que surgía de todo esto
Las cosas siguieron más o menos así durante los siguientes diez días. Nos íbamos conociendo, Seth había encontrado a otro tío con un sentido del humor igual de simple y tonto, así que al menos contaba con una aliado más o menos, Leah viajaba entre la alegría por verme por primera vez emocionada por un chico y preocupada porque nadie veíamos un agradable desarrollo de las circunstancias. Y Jake, hacia lo posible por no ladrarnos o mordernos a ninguno, mientras que estoy segura trazaba una y otra vez en su cabeza la forma de arrancarme de aquí, llevarme de vuelta a Forks y encerrarme los próximos ochenta años….
Hoy sin embargo algo había pasado. Leah insistía en que quería pasar una noche a solas con su chico, y Seth iba más suave de lo normal con Jake, para que nos dejara irnos por nuestra cuenta. Algo me decía que los dos hermanos estaban compinchados, y el giño que me dedico Leah a escondidas no dejaba lugar a dudas. Después de negociar un rato y prometer mil veces que no haremos ninguna tontería nos disponíamos a marchar. Antes de irnos, preste mucha atención a las instrucciones que como alfa le daba a Seth, mientras que en mi mente empezaba a trazar planes para utilizarlas a mi favor
Recojo con Seth nuestros botellines de cerveza y vamos a la mesa donde ya nos espera Garret. Dejo sobre una de las sillas mi bolso y nos cogemos las sillas que quedan justo en frente suya. Dejando libre la otra silla a su lado
G: ¿Dónde está el capitán alegría y su señora?- pregunta por Jake mientras mira a nuestro alrededor, lo que nos hace sonreir antes de que tomemos asiento
S: les hemos dejado la casa para que puedan disfrutar de un poco de intimidad, pero puedo llamarles para que vengan si lo prefieres – Seth está gozando de tomarle el pelo sin duda
No puedo evitar soltar una carcajada cuando veo la boca de Garret caerse de puro asombro, y la cosa no mejora con su comentario: no! en serio! ¿Están preparando algún tipo de broma pesada o qué? – se vuelve para tener mejor visión de todo su alrededor…
Al final me apiado de él y estirando el brazo sobre la mesa rozo con mis dedos su mano por primera vez, lo que sin duda produce un cierto cosquilleo que los dos sentimos, y agradezco más todavía que Jake no este aquí: Seth te está diciendo la verdad. Nos ha costado la tira, pero hemos conseguido negociar el acuerdo. A partir de ahora se te permite estar con nosotros siempre que estemos al menos en pareja
Parece mudo de puro asombro, pero se recupera pronto, y para variar dice lo que pasa por su mente: ¿en serio va a seguir inventando reglas absurdas par que no me pueda acercar a ti a solas? ¿Es solo porque eres humana o hay algo que me estoy perdiendo?
