Trigésima octava nota: Troyano
—Ya te dije que no he hecho nada —dijo por enésima vez Rusia, levantando las manos como rindiéndose y sin dejar de sonreír.
—¿C-Cómo que no? Los pendrive que tu jefe les dio a los nuestros t-tenían esa cosa… ¡ese virus para espiarnos! —barbotó Italia Romano, tragando saliva y empuñando las manos para disimular el leve temblor de estas. Su hermano se escondía detrás de él, también asustado.
—Sí, la historia del troyano —hizo un gesto condescendiente—. Sin embargo, te digo que yo no he hecho nada. Me parece que sólo están distrayendo la atención. ¿No lo crees, Estados Unidos?
—Dude, simplemente admite que lo que hiciste fue una estupidez y ya —terció el aludido con una expresión algo extraña en el rostro.
Rusia suspiró, cansado. ¿Cuándo entenderían que jamás haría una cosa como esa siendo que había otras maneras más sutiles de espiar?
Dos periódicos italianos denunciaron que, supuestamente, Rusia habría entregado pendrive que contenían un virus para robar documentos de las laptops en que se insertaran. Esto habría ocurrido en la, relativamente reciente, cumbre del G20. Rusia, en tanto, negó las acusaciones y manifestó que este sería un intento de desviar la atención del espionaje de Estados Unidos a Europa (denunciado por los documentos de la NSA que filtró Snowden).
Pensar en los italianos haciéndole frente a Rusia me resultó estúpidamente divertido xDDDD
Pasando a otro tema (que sin embargo está ligado a esto): "El que realmente te quiere, te espiará. El espionaje es un signo inequívoco de amor, un amor a la americana. Y los rusos no quieren quedarse a la zaga". Alguien comentó eso en la noticia que inspiró este drabble, y bueno… no pude evitar imaginar a Francia diciendo eso xDDDD
Fin de la —estúpidamente larga— nota de autor.
