21.

Debo reconocer que paso las siguientes horas dándole vueltas a lo que Bella me conto, sintiendo a partes iguales celos, ira, envidia y un sinfín de emociones. Pero la mayor de todas ellas, con diferencia es la ansiedad. Si fuera humano supongo que tendría incluso taquicardias de solo imaginar que va a pasar ahora. Si Seth tiene que confesar lo ocurrido y Jake reacciona mal, ¿qué pasará?

Mantengo al mínimo la distancia prudencial con su residencia, asegurándome que no me huelan, lo que me impide oír el desarrollo de lo que ocurre dentro de la casa, pero al menos seré capaz de distinguir si alguien sale con la casa a cuestas para no volver… solo espero que todo salga si no bien, un poco bien…. Porque no nos engañemos, va a llegar un momento donde todo se tuerza. Bella es mi compañera, quizás no lo siente tan fuerte como yo, pero ella también esta atraída por mí… y la única realidad para nosotros pasa por convertirse en un vampiro… lo que va a disgustar sin duda a su familia.

Llega el nuevo día, y parece que de momento permanecen en el país. Para mi desgracia, no está despejado del todo, pero hay suficiente sol para tener que ocultarme, así que me tengo que conformar con un seguimiento a distancia, como llevo realizando las últimas semanas.

Llega la tarde y por fin alguien parece apiadarse de mí, las nubes se acumulan y no parece probable que vaya a escampar, así que me atrevo a llegar a la salida de la escuela. Según he observado anteriormente, quedan cinco minutos para que los chavales salgan corriendo como alma que lleva el diablo, y poco después saldrán Seth y Bella.

Como había predicho, no tardan en salir, e inicio mi camino hacia ellos. Para lo que no estaba preparado es para la aparición de Jake y Leah desde el otro extremo de la calle. Y por la mirada que me está dedicando, Jake tampoco parece precisamente feliz de encontrarme. Por si tenía alguna duda, está viniendo hacia mí con un aspecto bastante feroz y fuerza en la pisada, mientras que Bella, tirando de Seth se están dirigiendo a su intercepción. Si la situación fuera otro me resultaría gracioso que un pequeño humano corriera en mi auxilio.

Es entonces cuando todo se va al traste. De no se sabe dónde, empiezan a oírse lo que sin duda son disparos. Ráfagas de disparos que me hacen pensar rápidamente en automáticas y metralletas, las que no son poco frecuente en Centroamérica, pero no tanto en esta zona. Sin pensarlo siquiera vuelo hacia Bella a quien me llevo a rastras junto a Seth, sospecho que antes incluso de que ellos reaccionen hasta detrás del muro de la escuela, sin importarme sinceramente si dejo testigos tras nosotros.

El aterrizaje es brusco cuando menos, pero al menos la tengo a salvo. Para ese entonces parece que Seth ya se está recuperado de la impresión y se levanta en busca de sus hermanos. Al poco le intenta seguir Bella a quien retengo bajo mi cuerpo de donde no pienso dejar que se mueva hasta que todo acabe

Para mi sorpresa me agarra para que me centra en ella: Garret gracias de verdad, estoy bien, ahora por favor te lo ruego, asegurame que mis hermanos están a salvo.

yo: Bella amor, no hay forma que te deje aquí

B: yo estoy bien, estoy a salvo, estoy detrás de un muro – señala la pared sobre la que la mantengo- y además tengo mi propio escudo – me sonríe con timidez, como si lo que está diciendo fuera algo malo. Anormal, sin duda, malo… ni de coña..

yo: ¿escudo?

S: larga historia, ahora por favor, vamos a por Leah y Jake. Te acompaño y podemos echar una mano. Bella estará aquí perfectamente a salvo, porque no se va a mover de este sitio – lo último lo dice dirigiéndose a Bella y en un tono que me sorprende totalmente por su rudeza y ferocidad. No deja lugar a dudas, y por primera vez temo al lobo en que pueda convertirse este chico…

Sigo reacio a dejar a Bella aquí, pero ella me anima a seguir a Seth, y teniendo todo en cuenta, dudo que haga ningún favor a nuestra relación dejar morir a sus seres queridos.

BPOV

Veo la vacilación en Garret, pero en silencio le aliento a que vaya con Seth. Es el único del que no tengo que preocuparme y puede sacarnos de esto, y he de reconocer que no saber que ha sido de Jake y Leah me está retorciendo las entrañas.

Al final salen, con Garret de escudo hacia donde por lógica deberían haberse escondido los otros. Sin embargo no vuelven inmediatamente, y empiezo a preocuparme. Los disparos han seguido oyéndose, y no sé si será porque provienen de varios sitios, o porque haya un rebote del sonido, pero no logro ubicar donde esta exactamente el peligro. Trato de imaginar lo que puede estar pasando, donde han podido ocultarse, o si conociéndolos estarán tratando de ayudar… a fin de cuentas, no están a pruebas de balas como Garret, pero sin duda están en buenas condiciones para ayudar.

Después de lo que me parecen siglos, y que probablemente sean solo segundos, me empiezo a mover sin despegarme del muro. Calculo que si tengo cuidado y no llamo la atención puedo asomarme por una apertura que está cerca de mí y ver que está ocurriendo. Con cuidado para que no salga a relucir mi torpeza natural me desplazo y poco a poco voy asomándome. Ante mí solo está la calle desierta, no se ve ni a un alma, ni distingo movimiento por ningún sitio. Con un poco de optimismo empiezo a pensar que quizás todo ha terminado, sobre todo porque los disparos ya no se oyen tan cerca.

Es en ese momento cuando veo a una niña que sale de su escondite con la clara intención de cruzar la calle. En una fracción de segundo la reconozco es Esmeralda, y está en las clases de Seth. Sin dudarlo, pero sin levantar mucho la voz la llamo, supongo que en realidad es un siseo algo desquiciado: Esmeralda detente! Vuelve a tu escondite! Corre!

Como si le hubiera lanzado un rayo paralizante con mis palabras se ha clavado en mitad de la calle. Me mira con su carita cubierta de lágrimas y con el miedo clavado en sus ojos. De sus labios temblorosos solo sale una y otra vez la palabra mama, mama…

No lo pienso, y una vez más mis instintos de supervivencia brillan por su ausencia, salgo de mi escondite y me lanzo hacia ella. Es justo cuando llego a su lado que aparece al fondo de la calle un jeep rechinando las llantas y precedido del ruido de disparos. Sin dudarlo, cubro a la niña con mi cuerpo y extiendo mi escudo sobre mí con todas mis fuerzas, y por el estruendo que oigo justo a mi espalda lo he conseguido justo a tiempo.

Por desgracia no logro ni llegar a suspirar, porque la niña ha salido corriendo supongo que por el ruido, pero no ha podido escoger peor dirección que ponerse en la línea de fuego de los terroristas… no puedo dejar que muera, menos pudiendo hacer algo, y por primera vez desde las miles de veces que lo hemos intentado en los entrenamiento con Seth, consigo extender mi escudo más allá de mí, soy capaz de lanzarlo hasta Esmeralda justo a tiempo para protegerla de la siguiente ráfaga… que termina siendo lo último que siento antes de que un dolor insoportable se apodere de mi llevándome a la inconsciencia