26.

Ha pasado un mes, y estamos en el aeropuerto de Eduardo Gomes, en Brasil. Estamos esperando a que llegue el vuelo con Charlie y Sue. Todos estamos de acuerdo que jugando con mi escudo puedo tener la sed controlada y no dañarlos. Además, he aprendido a proyectarlo sobre otro haciendo pruebas con ayuda de Zafrina, y puedo cubrirlos a ellos para asegurarnos de que no sufren ningún accidente involuntario. Las echaré de menos, sobre todo a Zafrina y Senna, pero como dice Garrett volveremos a verlas, a fin de cuentas, la eternidad es mucho tiempo

Durante este tiempo hemos hablado un par de veces con casa por teléfono, ya que dentro de la selva la cobertura es un poco mala llamábamos básicamente cuando hemos ido a darme de comer …tengo que hacerlo con bastante frecuencia o los ojos se ponen de un negro intenso que nada tiene que ver con las ganas de estar a solas con Garrett. No he querido alargar mucho las conversaciones, porque no quería mentirles, y por lo que he podido oír, al resto les pasaba lo mismo.

Me noto totalmente ansiosa, y tampoco sabría decirte que me pones más nerviosa, que descubran que soy un vampiro, o presentarles a mi prometido. Sip, he dicho prometido, ya he descubierto varias de las ventajas de ser un vampiro, además de no cansarse uno jamás, lo que nos ha permitido a Garret y a mi disfrutar mucho de nuestro tiempo a solas, también me he beneficiado de no dormir, lo que nos ha dejado algún rato para charlar y conocernos mejor. Entre esas charlas surgió un día el tema de matrimonio. Habría pensado que sería más reacia, y creo que a él le pasaba lo mismo después de conocer toda mi historia, pero nos sorprendimos gratamente al comprobar que realmente me hace mucha ilusión convertirme oficialmente en su esposa. Aunque a todos los efectos sea ya mi marido, también te digo.

Los veo, tan pronto como ponen un pie fuera del avión los veo. Han aterrizado en la pista, y aún tienen que llegar al minibús que los traiga hasta la terminal…. Me devoran los nervios. Garret y Seth lo deben de notar, porque cada uno de ellos me rodea fuertemente con un brazo, no se seguro si para darme ánimos o para evitar que empiece a dar saltos…

Seth, Garret y yo nos dirigimos hacia nuestro coche, con el que seguiremos a los otros. Creemos que es mejor que me vean por primera vez en la casa que hemos alquilado, no queremos dar la nota más de lo necesario, solo hemos venido aquí porque nadie me creía capaz de esperar sentada.

Los veo salir los cuatro juntos, Charlie se divide entre la alegría de ver a Jake y Leah, y saber que pronto nos veremos, y el calor sofocante con el que Brasil les ha recibido… los he echado tantísimos de menos….. Espero que todo salga bien.

Llegamos a la puerta de atrás cuando el taxi los está dejando en la principal y entramos para recibirles. Supongo que durante el trayecto Jake y Leah les han empezado a explicar que las cosas han cambiado bastante desde la última vez que nos vimos, pero que deben ser pacientes, porque todo va a estar bien. Es por ello que cuando entran los dos tienen caras de prevención y sospecha. Cuando los tengo delante tengo que aguantarme mucho las ganas de abrazarlos, y solo cuando Seth se asegura de que Garrett me tiene sujeta salta sobre su madre a quien la levanta en el aire.

Charlie lo saluda, pero en todo el rato no quita la mirada de mí y de Garrett, o de cómo me tiene sujeta por la cintura, casi ni encuentro las palabras: Hola papa! Me alegro tanto de veros!

Ch: Bella pequeña, necesito que me digas ya mismo que está pasando, ¿por qué no puedo abrazarte? – ahí le dirige una fea mirada a Jake- ¿por qué sigues con las gafas de sol dentro de la casa, y que hace ese rodeándote la cintura? – juraría que lo último es lo que más le molesta…

Seth: Charlie igual deberíais tomar asiento – la mirada de mi padre no es para broma – o no… tú mismo...- el pobre traga como puede

yo: papa, Sue… tenéis que saber que no corréis ningún peligro en absoluto, que ni mis hermanos ni yo os pondríamos nunca en peligro- sus caras de aprensión se están intensificando, cosa que también notan los otros que se van posicionando por si hay que sujetarlos…- no hay forma sencilla de decir esto, y es por eso que os hemos pedido que vinierais, porque no era noticia para dar por teléfono. El día del tiroteo fui alcanzada por una ráfaga de disparos – ante su cara de espanto y susto me quito las gafas, como también lo hace Garrett- y si Garrett no me hubiera transformado en vampiro habría muerto en minutos, no se podía hacer nada.

La intensidad en el ambiente es palpable, nadie se mueve, nadie sabe que va a venir a continuación, y todos nos miramos casi sin parpadear, lo que para los que no son vampiros tiene mucho más mérito…

Tras lo que me parecen siglos Charlie abre la boca. Pienso que va a decir algo… pero la cierra. Pobre… no creo que ahora mismo recuerde ni como se hace… lo vuelve a intentar y al final arranca: TU! – Señalando detrás mío – tu eres un vampiro!, y transformarte a mi hija – me he ido posicionando un poco como escudo de Garrett, de manera inconsciente, a la vez que él se ha ido poniendo más tieso. En estos momentos me gustaría tener un poder como leer mentes o estados anímicos para tomarle el pulso a la situación – y con eso la salvaste…. – termina desinflándose y dando un paso hacia nosotros a punto de que Jake lo detenga añade: gracias!

Por primera vez en siglos lo veo llorando, y ya no puedo resistirlo antes de que el resto reaccionen lo abrazo, le he protegido con mi escudo para no espachurrarlo, pero tengo que estar a su lado: lo siento papa, lo siento mucho… no quería hacerte pasar por esto, pero estoy bien. Seth, Leah y Jack estuvieron todo el tiempo a mi lado, ellos le dieron permiso a Garrett para transformarme. Fui una idiota, podía haberme protegido, pero había una niña que habría muerto… - estoy llorando a su lado con los ojos secos y sin poder evitarlo…

Poco a poco nos vamos todos calmando, ya que por lo que veo Sue también está en un mar de lágrimas en brazos de Leah y Seth, y el resto tienen los ojos brillantes. Nos vamos hacia los sofás mientras Garrett trae bebidas para todos para sentarse luego a mi lado. Inconscientemente me rodea con un brazo, lo que inevitablemente no pasa desapercibido a mi padre: ¿Cuál es el resto de la historia? Me cuesta mucho creer que pasara por ahí un vampiro justo en el momento preciso, y que aquí el alfa de la manada le consintiera morderte porque si… así que vamos allá con todo niña – sip, sigue siendo el sheriff… o jefe de policía para el caso