33.

GPOV

Como no! ni una semana antes de tener compañía! Es que me daría cabezazos si eso fuera a servir de algo… que estamos en Egipto! Que vampiro que se precie vive aquí, por favor! Si está lleno de gente y sol, es imposible pasar desapercibido! Agg…. Bueno, allá vamos.

Tanto Bella como yo los hemos olido hace un rato y no hemos tardado en dar con ellos. Por suerte, estamos en medio de un mercado en una multitudinaria plaza y no cuentan con nuestro camuflaje, así que no hay forma de que salgan a buscarnos sin exponerse. Es por ello que vamos examinando todas las salidas y buscando la presencia de más de ello. De momento tenemos controlados dos, pero nunca se sabe y mejor ir sobre seguro

B: no consigo descubrir más olores, y tampoco veo nada más sospechoso

Yo: yo tampoco. Tampoco me parecen muy hostiles por lo que he podido ver, casi más parecen curiosos

B: bueno, por lo que sabemos, si sospechan de lo que somos deben estar bastante ansiosos de saber cómo podemos estar aquí en medio…

Toda nuestra conversación se desarrolla en susurros para que nadie más pueda oírnos

Yo: está bien, ¿Qué hacemos? Desaparecemos, los enfrentamos, los aniquilamos – levanta una ceja que le da un aspecto muy sexy y automáticamente me corrijo- vale, vale, tú los aniquilas… sabés hay tíos que dudarían mucho de su hombría contigo a su lado

Bella me soborna enroscándose un poco más a mí y besando mi mejilla antes de ronronear en mi oído: pero tengo suerte de que mi maridito no es uno de ellos

Y antes de que la imaginación me gaste una mala jugada me centro en lo que estamos: y bien?

B: Veamos que quieren. Igual esta vez sale mejor que el último encuentro…

Un escalofrió recorre mi espalda sin que pueda evitarlo….: si, espero que vaya mucho mejor que la última vez…

La última vez acabamos teniendo que enfrentarnos a vampiros muy poco sociables. Fue durante las vacaciones de verano antes de que se jubilara Charlie. Habíamos planeado visitar los parques naturales de los Yosemites, Death Valley y el Gran Cañón…. Lo cierto es que aunque ya los conociera debo admitir que siempre son una visión impresionante. Todos nos quedamos mudos más de una vez ante las enormes secuoyas, las vistas del cañón….fueron unas señoras vacaciones, sí señor. Cuando llego el tiempo de volver a Nueva Orleans, nuestra última residencia antes de viajar al viejo mundo, a Sue y Charlie aún les quedaban un par de días y decidieron acompañarnos. Y fue en una parada para cubrir las necesidades humanas cuando sin comerlo ni beberlo nos vimos asaltados por un par de vampiros.

No me considero cobarde, pero desde hace muchísimos años he tenido bien claro que hay dos clanes a los que no es bueno encontrarse, uno son los Volturi, y el otro es el de María. Es cierto que las veces que he estado con Jasper o Peter no es que hayan hablado mucho de los viejos tiempos, pero lo poco que han dejado caer o insinuado es suficiente para mí. Si para ellos es malo, a mí me vale, no los tengo precisamente por cobardes la verdad. A mis oídos había llegado unos años atrás que los Volturi se habían ocupado de Maria, de hecho, si no hubiera sido por ello me habría negado en redondo a este viaje atravesando su antiguo territorio.

Con lo que no había contado es que al parecer los Volturi dejaran atrás un punto de observación. En algún momento de nuestro viaje debimos llamar su atención y al parecer nos siguieron hasta que decidieron darse a conocer.

Volviendo a esa noche, nos estábamos dirigiendo después de llevar a la familia a cenar a los bungalós que habíamos reservado en un complejo bastante tranquilo cuando notamos los olores. Habían permanecido a cubierto del poco viento que hacía y nos vino de un pelo captar los olores antes de verlos aparecer. Eran dos y en nada nos emboscaron mientras que como si hubiera estado ensayado nosotros cinco nos colocamos rodeando a Charlie y Sue.

Los chicos estaban listos para transformarse y se podía ver claramente como temblaba, pero hacía años que habíamos establecido el protocolo en caso de vernos amenazados, primero estar a cubierto por el escudo, segundo aislar la amenaza, también cosa de Bella, y tercero ver que quieren. En consonancia actuar, cada cual se va por su lado, o entrar en acción.

Por las pintas con que nos miraban esta vez iba a ver acción y Seth a mi lado parecía estar de acuerdo. Durante unos minutos todos nos mirábamos, evaluándonos, y sospecho que a ellos que solo debían de ver delante suyo a dos vampiros acompañados de humanos les hacía gracia la pose de los chicos…

No tardamos en descubrir que eran guardias volturis, lo que en algún nivel me preocupo ya que solo eran dos y probablemente significaba que eran dotados. Nunca antes me había cruzado con ellos, pero no hizo falta mucha imaginación para descubrir de donde venían. Si no fuera por las capas que llevaban, pronto se identificaron para hacernos saber que habían informado a sus maestros sobre nosotros desde que nos observaron un par de noches atrás y habían solicitado nuestra presencia… imagino que frases similares habían funcionado anteriormente y probablemente algún vampiro se había inmolado voluntariamente ante la mención de los Volturi, pero aquí, antes de que terminaran el rollo Jake había expresado con bastante rotundidad donde se podían meter sus maestros la invitación y que fueran perdiéndose de vista.

Eso no pareció hacerles muy feliz y se lanzaron sobre él, solo para encontrarse rebotando en pleno salto y antes de que pudieran ser consciente de nada más, tenían en frente a tres enormes lobos.

Habría estado bien comprobar si las practicas con sandias y melones habían dado resultado, mi chica había dominado perfectamente la técnica de usar su escudo para la voladura tras nuestro encuentro con Victoria, al parecer solo tenía que proyectar el escudo del interior al exterior para arrasar, pero viendo a los lobos con ganas de acción Bella nos dejó jugar un poco.

No duro mucho, realmente estaban en franca minoría, pero fue divertido. En pocos minutos y afortunadamente sin testigos no deseados los teníamos reducidos a trocitos. Aunque era de noche y estamos bastante aislados, encender un fuego podría llamar la atención, así que de momento Bella se ocupó de pulverizarlos y ocultarlos, y cuando rompió el amanecer prendimos un fuego rápido antes de irnos.

Pusimos rumbo a casa pensando que todo se había terminado con un estado de humor bastante eufórico. Ni siquiera Leah podía disimular el subidón después de esa pelea! Incluso Charlie que solo había visto la acción como rápidos borrones estaba emocionado por lo ocurrido.