34.

BPOV

Un escalofrió me recorre la espalda cuando mencionamos nuestro último encuentro con vampiros, pero ahora no es momento de pensar en eso. Prefiero recordar otros momentos como cuando visitamos a las amazonas, o Peter y Charlotte.

Habíamos conocido a Peter y Charlotte dos años después de mi transformación. En una de nuestras primeras escapadas, acompañados de Seth que no nos permitió largarnos a las Vegas sin él, Garrett volvió a recibir un misterioso mensaje de Peter diciendo que le encantaba la idea y nos veríamos ahí.

De entradas nos dejó un poco patidifusos, sobre todo porque no sabíamos que reacción podrían tener a Seth y sobre todo porque no sabíamos cuánto podía acelerar esto nuestro encuentro con los Cullen. De quienes no habíamos vuelto a saber nada, pero Garrett ya había advertido que la eternidad es demasiado tiempo para que no volvamos a vernos y era mejor mentalizarse

Al final cualquier temor resulto fundado, los dos aceptaron la presencia de Seth sin ningún problema y al minuto de conocerse los tres tíos eran viejos amigos. A Charlotte y a mí tampoco nos fue mal. Supongo que me había esperado un tipo Alice por analogía entre Jasper y Peter, pero poco tenía que ver. En realidad se parecía más a Senna con un trato sencillo y directo. Hechas las presentaciones todo fue diversión. Peter que tenía ese don raro que le permitía saber cosas nos contó que Jasper y Alice los habían acompañado un par de años, pero habían seguido su camino. Al parecer la familia Cullen había seguido caminos separados, aunque según Alice todos volverían a reunirse en unos años. Y sin que pidiéramos nada, prometieron no comentar nuestra extraña familia a nadie, fue inevitable contarles de la existencia de Jake y Leah.

En los sucesivos años hemos compartido alguna que otra escapada de verano a las Vegas, Atlanta o algún sitio recreativos mientras hemos alternado las visitas a las amazonas, quienes no parecen muy dispuestas a salir de su querida selva…

Volviendo al momento actual nos hemos ido acercando hacia donde parece que nos están esperando la otra pareja. Mi idea de que son más curiosos que temidos se sigue asentando, y también que son precavidos, en todo momento tratan de que haya gente que pueda servir de distracción.

Cuando llegamos a una distancia desde la que podemos oírnos y decidir si seguir adelante o huir establecemos la comunicación:

G: hola, somos nómadas en una breve visita. No buscamos pelear con nadie, no necesitamos alimentarnos, no pretendemos invadir el territorio de nadie y si de alguna forma nuestra presencia no es bien recibida nos iremos más pronto que tarde. ¿Entendéis lo que estoy diciendo? ¿Habláis inglés?

He visto como las palabras de mi marido les han ido impactando por lo que supongo que sí que nos entienden, a simple vista parecen jóvenes, pero eso en nuestro mundo nunca es concluyente… el chico toma la palabra y responde: no por favor, quedaros un poco más- habla el inglés un poco raro, pero lo entendemos- No queremos que os vayáis, en realidad tenemos curiosidad por vosotros. No os causaremos ningún daño, y como ves podemos hablar en inglés – hace una pausa para ver nuestra reacción, supongo que piensa que podemos salir por pies, pero le alentamos a seguir asintiendo- podemos reunirnos a la salida de la ciudad. Podéis seguirnos fácilmente, no será una trampa lo prometo

No estoy segura de que es, si sus formas o ese aire sencillo y simpático que tiene, o la clara curiosidad reflejada en la chica, pero tras mirarnos unos segundos asentimos y les vamos siguiendo. A un paso relativamente lento para no levantar sospechas llegamos a los límites de la ciudad donde podemos reunirnos a las sombras de una destartalada jaima que sirve para ocultarnos del sol.

El chico vuelve a hablar rápidamente: mi nombre es Benjamin y Tia es mi compañera

Parecen tan ansiosos por conocernos que no puedo evitar contestarles: encantados de conoceros, somos Garrett y Anabella

No paran de mirarnos especulativamente, sobre todo me doy cuenta de que se fijan en algunas de las cicatrices que se le ven a mi marido, y de las que yo casi ni me doy cuenta después de tantos años. Como no parecen encontrar las palabras para seguir decido continuar yo: ¿vosotros también sois nómadas – cosa que por el tono un poco aceitunado de su piel lo dudo- o vivís por aquí?

Esta vez es Tia la que responde: o no, nosotros vivimos cerca de aquí con el resto del aquelarre. Normalmente no nos alejamos mucho, solo para cazar cuando es necesario…

Benjamin: de hecho tampoco nos relacionamos con nadie más, solo una o dos veces antes habíamos visto a otros vampiros, y nos habíamos ocultado rápidamente, pero vosotros…

Antes de que pueda llegar a terminar su frase Tia que se ha ido relajando y parece bastante emocionada le roba la palabra: ¿es algún tipo de poder?¿cómo lo hacéis para estar bajo el sol y no brillar? Y vuestros ojos ¿Por qué son marrones y no rojos?

Garrett suelta una carcajada ante tal entusiasmo, y no puedo evitar pensar que yo hice algo muy parecido cuando nos conocimos, lo que me confirma la cálida mirada que me regala antes de contestarle: vale, poco a poco, me alegro que hayáis hecho una excepción con nosotros, parecéis bastante majos, los ojos marrones son lentillas en realidad, debajo siguen siendo rojo- no parece convencerle mucho- y sip, no brillar es cosa de los poderes. Teniendo en cuenta que no todo el mundo sabe de la existencia de las habilidades… puedo preguntar cuál es la vuestra?