HOLA, HOLA ESPERO SE ENCUENTREN BIEN, Y PIDO PERDÓN POR HABER DEJADO ESTANCADA ESTA HISTORIA TAN EMOCIONANTE ESPERO TENER SU PERDÓN.
TAMBIÉN SE QUE CON ESCUSAS NO SE GANA NADA, PERO ME HABÍA QUEDADO SIN COMPUTADORA Y MI INSPIRACIÓN ESTABA POR LOS SUELOS.
PERO EL SIMPLE ECHO DE VER SUS COMENTARIOS HICIERON QUE ESA INSPIRACIÓN SURGIERA Y CONTINUAR CON ESTE FIC. ESPERO SEA DE SU AGRADO.
EN VERDAD ESPERO Y ME DEN SU PERDON :$ SIN MAS LOS DEJO CON ESTE FIC PARA QUE LO DISFRUTEN NOS LEEREMOS DESPUES :D
COMO SIEMPRE DECIR QUE LA HISTORIA ES DE MI PROPIA CREACION PERO LOS PERSONAJES LE PERTENECEN A LA GRAN MAESTRA RUMIKO T.
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CAP. 26
UN FUTURO DIFERENTE.
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Todos se encontraban afuera de la cabaña, unos estaban llorando y otros rezando por la vida de la Miko y señora del oeste, algunos otros estaban con la limpieza del pueblo o ayudando a los heridos o simplemente buscando algo para hacer de comer.
Dentro de la cabaña se encontraba un Sesshomaru destrozado. En su mente solo estaba la muerte de su hija y para complicar las cosas su mujer estaba muriendo, él lo sabía, los mensajeros de la muerte estaban cada vez más cerca pero ella no quería ser ayudada.
Tenerla entre sus brazos era de las mejores cosas pero su cuerpo estaba cada vez más frio y ella no aceptaba su sangre para recuperarse. Mi Kagome, por que no te dejas curar. Eran las palabras que pensaba a cada rato y a causa de eso se sentía impotente.
Kagome estaba temblando cada vez más pero ella merecía morir o al menos eso es lo único que pensaba ella.
Al tratar de alejarse de Sesshomaru él no se lo permitió, no, no quería dejarla y perderla. Él no podría soportar perderla a ella también.
―Sesshoo…― escucho que lo nombraba, pero no quería dejar que ella se separar de él.
― ¿Que pasa mi señora? ―
¿Su señora? . ¿Él no está molesto o enojado por lo que paso me… paso? ―Perdóname… ― logro a decir para después toser y la sangre saliera de su boca manchando el ahori que ella tenía puesto y pertenecía a su señor.
El rostro del joven lord se angustio más al ver la sangre salir de la boca de su mujer. ―Tu, no tienes de que pedir perdón, no fue tu culpa. ― Pero el enojo de lo que sucedió momentos antes de llegar lo descontrolaron. ― Yo soy quien debería de pedirte perdón a ti. ―
―Por… por…. que… lo… lo dices? ― pregunto temblando de frio ella.
―Por haber tardado en llegar y no poder salvarte de lo que ese desgraciado te hizo. ―
―Sesshooo. ― decía cerrando los ojos poco a poco.
―No, mujer no puedes irte y dejarme solo! ― Le exigía pero ella solo quería dormir.
―No, lo siento solo quiero dormir. Te amo!. ― decía cerrando los ojos.
―No, mujer tú no te puedes ir y dejarme. No me puedes dejar. Sin ti no vale la pena vivir. KAGOME, MI KAGOME. TE AMO! ― gritaba pero ella no decía ya nada.
De pronto la oscuridad le llego también al Lord del Oeste cayendo inconsciente a un lado de su señora.
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Takeru estaba cerca del árbol sagrado, su mente y alma estaban destrozadas, la única persona que le interesaba y había logrado enamorarlo ya no existía.
―Porque la vida siempre me hace esas cosas! ― Dijo gritando y aventando todo lo que tenía a la mano. ―Es acaso que nunca voy a ser feliz! ― con ayuda de su espada dio una estocada al aire lanzando un gran despliegue de energía.
―Que es lo que te pasa hijo? ― Respondió un angustiado padre al ver la cantidad de energía liberada.
―Padre! ― respondió el joven corriendo hasta su padre y llorar en su hombro. ― Como es que le hiciste para seguir adelante después de que madre muriera? ―
―Hijo, tu madre al igual que la madre de Korina fueron valientes y honorables. Fueron dignas de amar. Pero sigo adelante por ustedes dos. ―
―Ella no está aquí y no tengo nada que proteger que sea de ella. ―
―claro que si tienes algo que proteger―
―Qué cosa es padre! ― Grito con frustración, no entendía a qué se refería.
―ella estará de regreso y debes cuidar de ti y de Miu. ― Después de decir esas palabras el pequeño gato de fuego salió de entre los arbustos, brincando a los brazos de Takeru.
―Cómo es que me encontraste? ― pregunto incrédulo al pequeño gato.
―Algo me dice que Mizuki le ordeno que te cuidara mientras no estabas. No es así amiguito? ―
―MIUUU― fue su respuesta del pequeño gato.
―Tú también crees que ella estará de regreso entre nosotros? ― pregunto algo escéptico.
―MIUUU! ― respondió colocando su cabeza de medio lado levantándose en dos patas y colocarlas en el lado donde estaba su corazón.
Esa simple acción le dio ánimos y esperanzas de seguir creyendo en que la dueña de su corazón estaría de regreso y ahora si no la dejaría ir nunca más.
El señor del sur solo veía como su hijo recuperaba las esperanzas que ya estaba perdiendo. Se alegraba de saber que el encontró su felicidad. Algo en su interior le decía que apoyara a su hijo ya que la pequeña Mizuki estaría entre ellos más rápido de lo que imaginaba.
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Kagome se encontraba de nueva cuenta entre toda la oscuridad que tanto temía.
Pero a diferencia de momentos antes en esta ocasión no había gritos ni insultos. Solo había un silencio. ¿Así es la muerte? Eran sus pensamientos. ¿Así de silenciosa y vacía?.
―Hola Kagome, ¿Cómo te encuentras? ― Escuchó una voz. Sorprendiéndola.
―Perdón, ¿Pero quién eres? ― Respondió asustada.
Frente a Kagome se encontraba otra Kagome igual a ella, un poco más grande, pero era ella misma.
―Hola Kagome, ¿Cómo es que te encuentras? ― Pregunto en lugar de responderle.
―Sola. ― Fue lo único que logro responder. ―Pero, ¿Cómo es que te pareces a mí? ― Se animó a preguntar otra vez al no haber recibido respuesta anteriormente.
―Se podría decir que yo soy la madre de Mizuki. ― Una pequeña sonrisa se formó en los labios de la Kagome más grande. ― sé que tu miedo fue mayor y te dejaste rendir. ―
―Es que no merezco vivir. No fui capaz de proteger a Mizuki y prefería morir antes de tener a un engendro de Naraku. ― Respondió entre lágrimas y miedo de saber que no fue lo suficientemente fuerte para haber luchado contra Naraku.
―Y no te pusiste a pensar nunca que Mizuki ya pudo haber estado con vida en tu vientre desde hace mucho? ― Esas palabras sorprendieron a Kagome.
―¿Que? ¿A qué te refieres? ―Preguntaba incrédula a lo que su yo del. . . mmm. . . "¿futuro?" le decía.
―A caso nunca te diste cuenta? ―
―Cuenta de qué? ―
―En los cambios que tuviste. ―
―No, no me di cuenta de ellos. ― ¿A qué se refería con todas esas palaras que su yo le decía? ― ¿A qué te refieres? No te entiendo nada! ― decía con lágrimas en los ojos.
―Deja te platicare mi historia, historia que no quiero que se repita por el miedo que tuve en ese tiempo. Miedo del que no fui capaz de luchar y salir adelante. ― Hablo la Kagome mas grande.
―Cuando creímos derrotar a Naraku habíamos dejado todo en paz por no más de 4 meses. Todo estaba igual que antes de que Naraku existiera y me refiero a que Sesshomaru no era como este Sesshomaru, mi señor era mucho más frio e inexpresivo, siempre pensé que estaba a mi lado porque la lujuria hizo que cometiera el error más grande, aparearse con una humana. Pero siempre mostro protección hacia mí pero yo lo veía como una obligación y no por amor.― La voz de la Kagome del futuro empezó a quebrarse queriendo empezar a llorar. Pero no dejo de hablar.
―Una tarde después de una encuentro pasional entre los dos, Sesshomaru se levantó rápidamente y dijo que me vistiera, sus palabras me rompían el corazón, pero no era capaz de alejarme porque ya estaba más enamorada de él, de lo que yo logre enamorarme jamás. ―
―No salgas de este lugar sin mi permiso o pagaras las consecuencias!. ― Esas palabras me hicieron entrar en miedo dejándome callada y sumisa. Solo veía como se vestía a gran velocidad y tomaba su armadura y sus espadas y afuera estaba otro demonio esperándolo. ella siempre estaba a su lado y mostraba hasta cierto punto más afecto a ella que a mí. A mí, yo que era su pareja! ― Las lágrimas empezaron a salir de sus ojos al recordar todo lo pasado con ella y su pareja.
Kagome estaba sorprendida de lo diferente que eran el Sesshomaru del que su yo futurista le hablaba y del Sesshomaru con el que ella estaba.
―Pero cuando Sesshomaru salió del cuarto me reitero las palabras de que no saliera sin su permiso o pagaría muy caro. Después se retiró y me dejo sola en el cuarto y me puse a llorar por toda la impotencia que tenía y del saber que no era lo suficientemente fuerte para enfrentarlo. Me levante de la cama y me empecé a cambiar con unas ropas adecuadas para mi señor. ― Una sonrisa salió del rostro de la otra Kagome. ― Siempre trate de arreglarme y lucir lo mejor posible para mi señor. Pero nunca me decía algo hermoso.
―pero ese día había decidido que no sería como siempre. Lo espere desde el balcón del cuarto y lo espere emocionada, por un buen rato pero no llegaba. Cuando estaba a punto de entrar lo vi a lo lejos y en sus brazos traía a Sassha la demonio con la que se había ido en la mañana él la llevaba con mucho más cariño del que demostrara por mí y en su rostro había una gran preocupación. Eso destrozo mi corazón y termine desobedeciendo sus órdenes. ―las lágrimas caían ya a más no poder.
Baje y cuando lo vi entrar algo dentro de mi exploto ―Pero qué demonios pasa aquí! ― Le termine gritando cuando vi la forma en que la trataba.
Pero el no dijo nada y solo me quedo viendo con gran enojo. Comenzó a caminar con Sassha en sus brazos y me dejo hablando sola.
―Maldita sea respóndeme Sesshomaru! ―
El me volteo a ver y solo dijo ― Nada que te importe Miko!―
Te importa más esa perra que yo. Yo que soy tu mujer! ― Esas palabras no le gustaron a Sesshomaru con su mano libre me termino lastimando con su látigo de veneno haciendo que en mi mejilla saliera un hilo de sangre. Y las lágrimas salieran de mis ojos. En ese momento todo se nublo y termine desmallándome.
Cuando desperté me encontraba en otro cuarto que no era el que compartía con Sesshomaru. Y cuando estaba a punto de llorar entro el curandero del lugar. Él era mi mejor amigo en ese lugar.
―Buenas noches mi Señora. Como se encuentra? ― Me preguntaba con micho cariño
―Sabes que no me gusta que me gusta que me digas Señora―
―Lo se Mi señora pero el señor Sesshomaru se enojaría si me escuchara faltarle al respeto―
―Pero él no se encuentra aquí así que no te preocupes. ― Dije con una cara llena de tristeza.
Mauro solo me vio con tristeza pero no dijo nada ―Él se preocupa por usted mi señora, eso nunca lo dude―
―Y dónde demonios esta en este momento! ― Grite derramando lágrimas. ―De seguro esta con Sassha! ― Pero mauro se quedó callado dándome la razón. Y las lágrimas se intensificaron.
―No te pongas así Kagome― Me dijo Mauro abrazándome―
―Y cómo quieres que este sí sé que mi pareja no me quiere y siempre esta con otra que no sea yo! ―
―Pero debes ser fuerte― Decía acariciando mi cabeza con mucha ternura
―Fuerte?...Fuerte! Para que, lo mejor es que muera y dejarle el paso libre a Sassha! ―
―No digas esas cosas, ahora no solo debes de pensar en ti! ― Me dijo todo cerio
―A que te refieres? ― Le decía viéndolo a la cara sin tomar en cuenta que estaba cerca de mí y con sus manos limpiaba mis lágrimas.
―A que tú está embarazada…― lo dijo tan quedito que solo yo lo pudiera escuchar. Pero Sesshomaru entro en ese momento y creo que confundió las cosas.
―Me pueden decir qué demonios está pasando aquí! ― Dijo tan enojado que antes de escuchar una explicación termino por tomar a Mauro del cuello y lo termino matando.
Mis ojos no podían creer lo que vio. Sesshomaru había matado a mi único amigo ―Pero qué demonios has hecho! ― Grite con desesperación. Viéndolo con mucho odio.
―Lo mismo quiero saber! ― me dijo seriamente. ―Que estaban haciendo ustedes dos. ―
―Nada malo, eso te lo puedo asegurar― Mi enojo era mucho que termine desprendiendo energía lastimando a Sesshomaru. Pero en esos momentos o me importo lastimarlo, estaba herida por todo lo que pasaba, lo que pesaba de mí, por la muerte de mi mejor único amigo en ese lugar.
―Miko cálmate!. ― me ordeno Sesshomaru, pero no le hacía caso.
Él se acercó a mí y de un golpe en el estómago hizo que mi enojo se fuera y un dolor llego a mí de la nada. Haciendo que las energías dejaran de fluir cayendo de rodillas.
―Eso te ganas por no hacer caso! ― Las lágrimas brotaban de mis ojos, porque comprendí todo, y temía en ese momento por el ser que llevaba en mi vientre.
―Desde cuándo? ― fue lo que dije y el comprendió lo que quise decir.
―Desde hace 2 meses. ― fue su respuesta y las lágrimas seguían saliendo de mis ojos. ― Te quedaras en este lugar a partir de ahora. ―
―Porque, porque no me dejas ir y te libras de todo esto. De Mí! ― Pero él no respondió y solamente salió dejándome a mí llorando.
Solo podía ver a mi amigo en el suelo y este ya estaba muerto.
Yo no permitiría que él me hiciera lo mismo, no quería morir de tristeza o de miedo por su culpa. E hice la promesa de escapar y dejar a todos y todo en ese lugar.
Yo seguía practicando y entrenando sabia los conocimientos de la anciana Kaede y aprendí a ocultar mi esencia. De esa manera pasaría desapercibida y podría escapar. Regresar con mis amigos o regresar a casa.
Toda la tarde estuve planeando las cosas y cuando fueron por el cuerpo de mi amigo para enterrarlo decidí ir a su entierro.
Sesshomaru desde lejos me veía con ojos de enojo por desobedecerlo pero no dejaría a mi amigo en ese día.
Al entrar encontré a Sassha hablando con algo o alguien pero no preste atención más que a unas cuantas palabras "Todo va de acuerdo a lo acordado en poco tiempo se deshará de ella y podremos proceder con lo siguiente." Eso me sorprendió y fui en busca de Sesshomaru pero no lo encontré. Y al llegar a mi nuevo cuarto él se encontraba sentado y con una mirada seria.
―Te dije que no debías salir! ― No fui capaz de verlo a la cara pero cuando me di cuenta él estaba frente mío y tomo mi rostro con su mano y me obligo a verlo a los ojos.
Al tocar con sus dedos mi mejilla lastimada él se acercó y lamio poco después la herida sano.
Esa acción hizo que una enorme sonrisa apareciera en mi rostro pero sus palabras me lastimaron rompiendo ese hermoso encanto.
―todo esto es para que no hagas el ridículo con los demás. Eres solo una cara bonita―
―Por qué? ― solo preguntaba ―Por qué me lastimas de esta manera, si no te he dado razones para que me trates así. Yo siempre te he dado todo lo que tengo y entregado mi corazón. Por qué simplemente me tratas así? ― Le dije entre lágrimas pero no respondía nada. ―Por que! ―
―No me vuelvas a gritar o las pagaras muy caro! ― Me grito. ― Por cierto es bueno saber que ya no apestas! ― dichas esas palabras salió dejándome sola y llorando a mas no poder.
No pude decirle lo que escuche hablar de Sassha pero como mis planes eran escapar preferí dejar las cosas así. A demás él era el señor del oeste, sabría cómo solucionar las cosas.
Me acosté y dormí un rato hasta que fue pasada la media noche. Todo estaba tranquilo y callado. Me puse unas ropas de miko y tome mi arco y flechas y la espada que mi señor me había dado cuando recién nos habíamos unido. Salí lo más sigilosa que pude y ya estando afuera corrí lo más que mis piernas me permitían.
Kagome escuchaba todo muy atentamente y se sorprendía la diferencia entre el Sesshomaru de ese tiempo y el Sesshomaru de ahora. ―Y qué fue lo que paso después? ― La cara de su yo futurista sonrió tristemente.
Una explosión hizo que mi carrera tuviera fin. Y regrese mi vista hacia el palacio y este estaba en llamas. Así que me regrese para ver qué pasaba pero varios demonios se interpusieron y empezaron a atacarme.
― Pero miren si es una miko. ― Dijo uno de ellos a los otros. ― Pero no es cualquier miko, es la miko y esposa del lord del oeste. ―
― Que estará haciendo por aquí y tan sola? ―dijo otro lamiéndose los labios. ―Eso no importa hay que disfrutar de esa esencia que desprende y además esta hermosa, así que podemos aprovecharnos.
― Intenten hacerme algo y sufrirán las consecuencias! ― Les grite apuntando con una flecha a uno de ellos. Pero no hicieron caso en su lugar de eso empezaron a atacarme y la flecha salió disparada logrando exterminar a uno de los 3 demonios que estaban.
― Maldita! ― Gritaron los otros dos demonios restantes. Atacando en una perfecta sincronía. Como pude esquive la mayoría de los ataques pero al esquivar un ataque de uno de ellos el otro me derribo con un golpe, aturdiéndome en ese momento.
Ellos aprovecharon y siguieron golpeándome, yo solo pedía que no pasara nada con mi hijo, después de tantos golpes logre librarme de ellos y acabarlos. Estaba tan cansada pero yo solo quería estar al lado de mi señor.
Pero una explosión me aventó golpeándome con una piedra.
Al recuperarme me di cuenta que el palacio del oeste había desaparecido y los gritos y lamentos no paraban de sonar por todo el lugar.
Yo me disponía a seguir adelante pero otro golpe me detuvo aturdiéndome más.
― Porque sigues con vida!. ― Escuche que me decía una mujer pero la vista estaba borrosa a causa de los golpes y el cansancio que ya tenía encima. ―Respóndeme! ―
―No tengo por qué dar explicaciones a alguien como tú! ― le dije a esa voz, no la reconocía pero algo en ella me provocaba asco y enojo.
―Maldita tu solo estorbas en todos estos planes!. ―
―Quien eres! ― Y solo una gran risa es o que se escuchó en todo el lugar.
―Acaso no reconoces a la futura señora del oeste, una vez muerta yo tomare tu lugar!. ―
― Y todo será como se planeó desde el inicio!. ―
La otra voz era diferente, de un hombre y no cualquiera, esa era la voz de alguien a quien odiábamos muchos y creíamos haber eliminado. ―NARAKU! ―
―Esa voz si la conoces pero no la de tu rival de amores. JAJAJAJAJAJA―
―SASHA! ― grite sorprendida ―Per…Pero… cómo? ―
―Siempre fue parte del plan, solo estorbabas tú!. ― Pero ahora que todo está listo Te podemos eliminar!. ― Me empezó a decir, pero yo solo pensaba en cómo es que Naraku seguía con vida. Mi vista se recuperaba poco a poco y mi defensa la asegure con un campo de energía.
―Cómo es que sigues con vida? ― Pregunte incrédula a Naraku.
―JAJAJAJAJAJA….― Reía a carcajadas ―La perla llego a cumplir mi deseo y logre ocultarme lo suficiente mientras mis planes tomaban fuerza. Pero ahora todo está listo. ―
―Pero el hoyo negro y tu presencia? ―
―Sabes realmente cual era mi deseo? ―
―Destruir y conquistar― Respondí muy segura de lo que decía.
―Jajajaja….. No mí querida Kagome, Mi deseo siempre fue Ser un demonio completo, y antes de la pelea, la perla vio y sintió mi gran deseo y lo termino cumpliendo. ― Dijo riendo. ―mi cuerpo hibrido se destruyó pero termine escapando como una araña, como un nuevo ser. ―
―Preferiste escapar como todo un cobarde!. ― Le grite la verdad en su cara.
―Mi querida Kagome tu no deberías de estar hablándome así! ―
―Por qué lo dices? ― Mi enojo iba en aumento y mis energías creciendo cada vez más.
Entonces entre las manos de Sassha apareció el espejo que le pertenecía a Kanna. ―Observa muy bien todo lo que aparecerá en el espejo. ― Y una sonrisa aprecio en el rostro de Naraku. Y mi mirada se centró en el espejo.
Mi sorpresa fue muy grande al ver como aparecían mis amigos en c ese espejo, ver a Sango y a Kohaku siendo derrotados por demonios. A Miroku ser destruido por su propio agujero negro y a Inuyasha y a Kikyo eliminándose entre sí.
Mis ojos se llenaron de lágrimas y gritos salían desde lo más profundo de mí ser.
―Eres de lo peor ¡! ― Grite arrojando una flecha directo a su corazón.
Pero lo esquivo rápidamente. ― Pequeña tonta eso no funcionara en mí. ― Yo estaba tan concentrada en Naraku que no me di cuenta del ataque de Sassha hasta que fue demasiado tarde. Y la espada dio directo en mi pecho. ―Muere maldita!. ―
Yo estaba esperando el golpe final por parte de uno de los dos pero este nunca llego.
Al abrir mis ojos me percaté de que mi señor Sesshomaru se encontraba frente mío protegiéndome con su espada.
Los ojos de Sassha se abrieron desmesuradamente al ver a Sesshomaru ―Se…sho…ma…ru…!― Los ojos de mi señor mostraban mucho odio hacia Sassha y todo el cuerpo de ella empezó a temblar e intento retroceder.
― A donde crees que vas? ― le dijo tomándola de la mano. ―No recuerdas lo que te dije sobre agarrar o agredir a MI SEÑORA! ― Al escuchar esas palabras mis ojos se llenaron de lágrimas. Pero yo sentía como las fuerzas se me iban acabando y el único miedo que tenía era que mi bebe se moría y no podía hacer nada.
―Sessho, me lastimas! ― el veneno empezaba a salir de sus uñas lastimando gravemente a Sassha. ― Si esta perra muere nosotros podremos estar juntos para siempre como todas las noches, además es una simple humana!. ― El rostro de Sesshomaru cambio a uno de completo enojo y le arranco el brazo a Sassha.
Lo único que escuchaba eran los gritos y lamentos de Sassha. ― No te creas superior que MI SEÑORA, TU SOLO FUISTE UNA DISTRACCION ANTE TODO ESTO! ―
― Bravo Señor Sesshomaru, me sorprende el cómo se comporta cuando alguien lastima a "su señora" cuando usted mismo estaba matando a Kagome, con sus traiciones e indiferencias. ―
―Eso no tiene por que importante! ― Hablo apuntando con su espada hacia donde estaba Naraku.
― ¿Acaso cree usted poder ganarme? No soy el mismo de antes Señor Sesshomaru! ― Mis fuerzas se iban acabando y mis ojos pesaban cada vez más.
Quede en la inconciencia no sé cuánto tiempo. Cuando desperté estaba en el pozo que conectaba este tiempo con el futuro. Y a mi señor todo herido.
―Kagome, mi Kagome. Perdóname por todo el mal que te cause. ―Esas palabras no me gustaban y las lágrimas salían de mis ojos. ―Sé que no merezco tu perdón y si todo tu odio. ―
―Sess…―
― Por favor deja termino― me dijo poniendo un dedo en mis labios ― Yo te traicione, te herí, pero siempre estuviste a mi lado. Mi corazón te traiciono y ahora sé que lo que paso con Sassha no valía la pena, porque tenía todo a tu lado y más de lo que merecía. Te amo Kagome, mi Kagome.
Las lágrimas de mis ojos no paraban en salir y lo único que pude hacer fue aceptar el beso que me entrego, en ese beso transmitía todo el amor del que no sabía que era capaz de dar.
Las fuerzas en mi iban llegando poco a poco. Y fui capaz de dejar libre mi esencia. Y el se diera cuenta de nosotros dos.
―TE AMO! ― le dije viéndolo a la cara.
Al inicio no se había percatado pero un cambio en su mirada lo dijo todo.
―Mi señora me hace muy feliz con esta noticia. Solo espero el perdón este en tu corazón hacia mí― dijo al levarme en sus brazos, darme un beso, y arrojándome en el pozo. ―LOS AMO, LOS AMO MUCHO! ―
Todo se puso oscuro y perdí la conciencia de todo lo que me rodeaba. Despertando en el hospital a los tres días. Después de eso regrese a la casa de mi familia y al brincar por el pozo no pasó nada.
Estuve triste por mucho tiempo, pero siempre seguí adelante por él bebe que llevaba en el interior.
LUCHE POR LOS DOS! LUCHE POR MIZUKI!
―Pero tu mundo y el mío son muy diferentes! ― Le dije a mi otro yo cuando regrese al mismo lugar oscuro y vacío. ―ELLA ESTA MUERTA!- ―
―Y que te hace pensar que ella está muerta? ―
―A que te refieres? ― Le pregunte algo confundida
―A que Mizuki siempre estuvo a tu lado. ― se acercó hasta mí y toco mi vientre y una luz empezó a surgir desde mi vientre y empecé a sentir una palpitación.
Las lágrimas empezaron a salir de mis ojos. ―Solo cuídala y no te rindas ante nada, sé que crees que todo termino pero esto es apenas el inicio de una gran pelea. No te confíes.! ―dichas esas palabras ella desapareció. Y una sonrisa surgió en mis labios.
Estaba dispuesta a seguir adelante y pelear por todo lo que amo.
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GRACIAS POR TODOS LOS COMENTARIOS QUE ME HANDEJADO Y ESPERO EN VERDAD QUE LES SIGA GUSTANDO TANTO COMO A MI.
ESPERO Y PRONTO Y EN MENOS DE 15 DIAS SUBIR EL SIGUIENTE CAPITULO.
NOS LEEREMOS DESPUES BYE :3
