42. JPOV
No es hasta que un carraspeo nos interrumpe que me vuelvo para ver claramente al resto de su familia. Por extraño que me resulte, me había olvidado de su presencia. Miro a los quiloutes, al que reconozco como padre de Bella y a un vampiro que no había visto antes, y salvo el vampiro, los otros tres tipos me están mirando bastante mal, claro que si conocen nuestra historia no me sorprende: esto, sé que empezar a pedir perdón ni siquiera empieza a cubrir todo el desastre que cause – un dedo sobre mis labios me impide seguir
Bella me vuelve a interrumpir: tonto Jazz, calla. Son mi papa y mis hermanos y tú eres un tío al que no conocen que está sosteniendo en un abrazo muy apretado a su "pequeña" así que no hay manera de que te puedan poner buena cara
Me relajo un poco con sus palabras, y antes siquiera de registrarlo dejo escapar un comentario de lo más estúpido e inoportuno: ya, y que intentara comerte tampoco ayuda seguro
Oigo un gruñido lo juro, y antes de localizarlo, el vampiro se ríe y la chica india aporta: en realidad, pierdes más punto por ser un Cullen si te somos sinceros… pero tranquilo quince años después Garret aún se enfrenta a esa mirada alguna vez si eso te consuela
yo: Whitlock!- no puedo ayudarme a mí mismo, y sin darme cuenta estoy contestando- hace veinte años que deje de ser un Cullen – bajo la vista a Bella – llevo veinte años expirando los errores de esa noche. Empezando por aceptar quien soy, y luchando para que si nos encontrábamos otra vez estuvieras orgullosa de mí
B: o cariño – me acaricia la mejilla – siempre he estado muy orgullosa de ti, y te he dado el mérito que ni tú mismo te dabas. Cuidaste de mí con celo cuando huimos de James, y si no hubiera sido por la sed de todos ellos, en particular de Edward de quien era su cantante, nunca dude que nada habría ocurrido. Pero demonios Jasper! Eres un empático, y todos tuvieron que abandonar la sala, excepto Carlise, por favor, no te culpes por aquella noche…. En definitiva, fue lo mejor que me paso. No quiero imaginarme el tipo de persona en que me habría convertido…
Involuntariamente los dos nos estremecemos un poco por ese pensamiento.
Su padre da un paso adelante y por primera vez en mi vida se dirigí a mí. Si alguien tiene derecho a odiarme más que nadie en el mundo es él, y sin embargo cuando percibo algo de él, nada tiene que ver con el rencor. Entonces sus palabras terminan de asombrarme: hijo… estoy de acuerdo con mi hija que no es necesario que sigas cargando el peso del mundo sobre tus hombros. Garret y Bella nos han asegurado siempre que merecías la pena, y sabiendo un poco más de tu historia, verte aquí, disculpándote ante nosotros, solo demuestra el gran tipo que has llegado a ser – mira a su hija – creo que deberíamos seguir con esta conversación en casa. Aunque solo sea porque los mayores aquí –rodea con sus brazos a la que asumo es su mujer – querríamos entrar en calor y usar el servicio ya que estamos
Agradezco su toque de humor para romper la tensión pero no quiero causar ningún problema por eso, y mientras los demás comienzan la marcha me vuelvo hacia Bella y Garret, evitando que los otros me oiga: ¿estáis seguro de eso? Sé que mi control es bueno, pero siguen siendo humanos, y lo último que querría es herir a nadie o causar ningún problema
Ahora se están riéndose, y es Garret quien apretando el abrazo me sacude con cariño: son dos humanos protegidos por tres lobos y tres vampiros de cualquier ataque exterior, y por si fuera poco, para evitar accidentes internos llevan un escudo permanente a su alrededor como medida de precaución, creeme, no hay nada que puedas hacer para dañarlos ni esforzándote mucho
Las sonrisas en sus caras me tranquilizan, y entonces caigo en sus palabras: ¿tres lobos? ¿Escudos?
B: es una larga historia, vamos a casa
Con eso seguimos a los otros en un cómodo silencio. No sé qué nos deparan las próximas horas, pero ahora mismo, en este instante, soy el ser más afortunado y feliz del universo.
