CAPITULO 3

POV GENERAL

Un desierto oscuro donde la arena era negra y una luz dorada resplandecía tanto como la luz desde una puerta entreabierta dentro de un cuarto sin ventanas, la sombra era totalmente profunda pudiendo ocultar a quien sea y el lado iluminado hacia brillar; un límite entre dos de los mundos… sueños y pesadillas, una mezcla entre oscuridad y luz en la mente.

En árido paisaje con cielo vacío y negro, sentado frente a una mesa y otra silla, Pitch esperaba compañía, mientras la arena en constante movimiento movía dunas a su alrededor sin perturbarlo.

Y de entre la arena una figura encapuchada apareció, era imposible verle el rostro pero Pitch sabía quién era aunque no le agradaba para nada.

-¿Vienes solo?- Pregunto la enigmática figura.

-Estamos en terreno neutro, no puedo romper las reglas aunque quisiera- Dijo Pitch con indiferencia-La pregunta es si tu no traes compañía-

-Como dijiste, terreno neutral- Hablo la figura.

-Entonces siéntate- Ofreció Pitch con un ademan.

-No te parece un poco alusivo… mi silla está en el hado de luz y la tuya como siempre en la oscuridad-Dijo desdeñosa aquella voz.

-Tú me conoces… prefiero aquí- Dijo Pitch.

-Aunque no siempre fue así- Interrumpió la figura.

-Eso fue hace mucho tiempo- Declaro Pitch molesto.

-No te pongas insolente, que no se te olvide quien soy…- La figura alzo la voz – Mejor dime para que me citaste aquí-

-No te cite a ti… pedí que TU jefe viniera-Pitch hablaba irritado-Pero por lo visto decidió mandar a su…- Un golpe en la mesa detuvo su charla.

-No vino por que está tratando de arreglar tú último desastre- Con voz firme la figura reprocho, dio un suspiro y dijo: -Pitch no creo que tu intención sea pelear… mejor dime de una vez ¿Qué quieres? Y acabemos con esto-La figura se llevó su mano a la cabeza escondida en gesto de estrés.

-Solo buscaba alguien con quien jugar…- Pitch lucio sus afilados dientes mientras que con una mano hizo aparecer un tablero de ajedrez.

-¿En serio? ¿Me trajiste para jugar una partida de ajedrez?- Decía la voz incrédula.

-Tu sabes a quien realmente esperaba pero ya que estas aquí tal vez podríamos jugar y conversar...- Era obvio que fastidiar a aquella figura le fascinaba. La figura encapuchada soltó un largo suspiro.

-Bien- Acepto y con un solo movimiento rápido la mitad del tablero con sus piezas quedo bajo la luz haciendo que tomara un color dorado.

-Empiezo yo- Declaro la figura.

-Claro pero antes... no somos ningunos desconocidos, no hace falta que te escondas- Pitch se referia a la capa. Aquella figuro no hizo ningun movimiento durante unos segundos hasta que de un tiron revelo su rostro ante la luz; Pitch siempre reconoceria ese rostro, la chica tenia el pelo negro y muy largo ojos almendrados y era tan bonita como su madre; ignorando cualquier indicacion en sus expresiones inicio la partida.

- A pasado mucho tiempo desde la ultima vez que te vi- Declaro la joven.

-Fue hace un siglo... o dos... quien sabe- Dijo Pitch.

- Deberias estar agradecido de que la ultima vez lograras sobrevivir- La chica miraba el tablero analizando los movimientos.

-¿Suerte? Por favor...- Pitch aclamaba su orgullo.

-¿El gran Pitch no necesita suerte?- Hablo burlosa la chica.

- No, pero dime tu, ¿Como te ha ido?- Pregunto Pitch.

-No me quejo.. -Dijo la joven.

-Claro que no, mirate no aparentas mas de 20 años...- Dijo Pitch.

-Y tu no aparentas mas alla de una eternidad- Continuo la chica-Escuche que te metiste en donde no debias hace unos años- Dijo con voz distraida.

-Son asuntos mios...- Pitch movia su pieza-Nada que te incumba a ti o a tu jefe -

-Todo lo que hagas le importa al Hombre de la luna y desde hace unos siglos tambien a mi - Reitero la joven-Mas aun cuando te metes con el destino-

-No tiene nada de malo hacer justicia- Dijo Pitch.

-¿Justicia? No creo que tu sepas que es eso...- Dijo la joven.

-¿No harias los mismo en mi lugar?- Pitch amenazaba en el tablero con sus piezas.

-No, ni aunque eso me diera lo mismo que tu perdiste- La joven jugaba astutamente.

- Por favor... no me diras que no te da rabia que el Hombre de la luna le de al muchacho lo que no te dio a ti ni a mi- Pitch tentaba.

-Tu sentiras envidia, yo por mi parte he llegado a aceptarlo, tu tambien deberias hacerlo- Defendio la joven.

Ya iban las ultimas piezas del tablero- Nunca, mientras no haya motivo suficiente-

-Tablas-Dijo la joven, el juego habia llegado a un empate- Ninguno gano... bien, fue una encantadora charla-

-Estamos en empate, por ahora...-sugirio Pitch. La joven se levanto de la silla y se coloco la capucha, dio dos pasos y de espaldas a la mesa dijo: -Por cierto, mi padre te envia esto- Saco dentro de su capa una caja pequeña de madera y se la puso enfrente. Pitch al abrir la tapa y ver el contenido se asombro ante lo que veia, era poco usual sorprenderlo pero esto le habia llegado a su oscura alma.

-¿De donde lo...? -Enaltecio su voz pero la chica lo interrumpio.

- ¿Crees que no sabemos acerca de tus planes? El hombre de la luna no dejara que arruines su destino- Dijo la chica.

-Tu padre no puede hacer nada al respecto- Defendio Pitch.

- Ya has arruinado bastantes vidas... ¡superalo Pitch! Eso ocurrio hace siglos- Dijo la chica con voz valiente- ¡¿Qué diría Seraphina si te viera ahora?!-

Y se hizo un silencio, solo se escuchaba la arena moverse, hasta que Pitch guardando la cajita rio burlonamente.

-Jaja... Desde que nacio como humano dio problemas, él no lo sabe pero no tiene eleccion-Dijo Pitch.

- ¿A que te refieres?- Dijo la joven con voz firme.

-Solo digamos que el tiempo corre para él desde hace tiempo- Dijo Pitch sonriente. La chica lo miraba fijamente tratando de decifrar aquellas palabras- No me mires asi, ya no eres una niña-

-Deje de serlo hace mucho- La joven contenia su impotencia-Te aseguro que no dejare que les hagas daño, no arriesgaras su futuro... y cuidate la espalda que mi padre en cuanto se libere te buscara por el ataque de hace unos años- Concluyendo la chica se dio la vuelta y entro a la luz entreabierta de aquel desierto.

-No mientras él viva- dijo Pitch echando veneno en cada palabra.