HOLA! perdónenme por no haber publicado el cap de esta historia! TT_TT pero es que en serio mi justificación es una tontería, pero... confieso que se me había olvidado... no me odien! Para compensarlo, la próxima semana subiré capítulo doble :D no los distraeré mas, disfruten del cap! :D

Los personajes pertenecen a Hiro Mashima


-¡HAPPY!- gritaron ambos chicos con un humor de los mil demonios.

-Gomenasai- se disculpó el felino con los ojos llenos de lágrimas- Es que tengo mucha hambre-

Lucy sonrió al escuchar eso, así que salió de su habitación y se dirigió hacia la cocina. Natsu miró de reojo a Happy, quien estaba riéndose por lo bajo.

-¿Qué quieres en realidad?- preguntó Natsu acostándose de nuevo en la cama.

-Solo quería decirte que Lucy no estaba aquí anoche- murmuró el gato con una sonrisa pícara.

-¡¿Qué?!- preguntó Natsu sobresaltado- Entonces ella estaba…-

-No- contestó Happy- No la vi en el club anoche-

-Qué alivio…- suspiró el Dragneel con una sonrisa- Ella no debe saber lo que hago-

-Lo sé, Natsu- dijo Happy algo cansado- Nos vemos en el gremio- dijo para luego salir volando por la ventana.

-Happy, ya tengo tu comida… ¿Dónde está Happy?- preguntó Lucy al no ver al pequeño felino.

-Dijo que tenía que ver a Charle- mintió el peli rosa muy despreocupadamente.

-Bueno… ¿Quieres que te prepare algo para desayunar?-

-¡Sí!- dijo emocionado el Dragneel mientras se levantaba de la cama y caminaba hacia la rubia.

Ambos magos caminaron hacia la cocina y ahí empezaron a cocinar huevos con tocino y jugo de naranja. Luego del desayuno, ambos chicos se dirigieron a ducharse, separados. Luego se fueron al gremio y fueron separados por sus amigos. Cuando Natsu estuvo con sus amigos, estos le dijeron que había llegado una carta del club nocturno y decía que tenían que estar allá para ver su competencia. Mientras que las chicas le dijeron lo mismo.

Durante todo el día, los chicos y las chicas estuvieron arreglándose, pero Natsu se encontró innecesario todo eso solo para ir a ver a sus contrincantes. Pero Gajeel estaba emocionado por volver a ver a Gema, aunque no lo admitiera en frente de sus amigos, ya que también le gustaba Levy… tenía la mente revuelta. Ya a las siete, los dos grupos se dirigieron hacia el club y se colocaron en un VIP que les había reservado el dueño a ambos grupos. Natsu no quiso aceptar, pero se vio obligado a hacerlo cuando sus amigos lo halaron por la bufanda.

-Miren qué tenemos aquí.- habló la pequeña peli azul del grupo. Esa noche, "Gema" estaba vestida con una falda negra, una blusa plateada de mangas largas, un par de botas plateadas y un antifaz negro, además que tenía su cabello completamente lacio- Nuestros queridos rivales-

-¿Qué carajo quieres, pitufa?- le preguntó de mala manera el Redfox.

Oh no, lo dijo. Una pelea se armó entre ambos chicos, dejando a los demás con un sudor estilo anime en sus frentes. Jellal y Erza estaban hablando de cosas cursis, mientras que Gray trataba de entablar una conversación con su callada compañera.

Erza, o más bien Rubí, estaba vestida con un hermoso conjunto de pantalón largo negro, zapatillas azules y una blusa azul de mangas largas, la cual hacía juego perfectamente con su antifaz y su cabello estaba recogido en una coleta baja. Mientras que Juvia, digo, Perla estaba vestida con un adorable vestido azul oscuro de tirantes un poco largo, unas zapatillas negras y una máscara blanca y para finalizar, una media cola de lado (lo mismo que siempre usa Lucy).

Natsu observaba de reojo a su rival, la cual estaba sentada a su lado. Estaba usando una falda roja, una camiseta del mismo color de la falda y un chaleco negro; tenía unas botas hasta por encima de las rodillas y unos guantes negros sin dedos y hasta los codos. Esta también utilizaba un antifaz pero de color negro y traía su cabello un poco revuelto.

-¿Qué me ves?- le preguntó la rubia al Dragneel con una voz muy hostil pero a la vez… ¿sensual?

-Nada- contestó desviando su mirada hacia otro lado- Te pareces a alguien muy cercana para mí-

-¿Ah sí?- preguntó acercándose más al peli rosado- ¿Cómo se llama?-

-Eso no te incumbe- gruñó el peli rosa volteando de repente.

-ah…- susurró la rubia acercando su rostro al de él y exhalando un poco de fuego- ¿Es tu novia?-

-No- dijo al mismo tiempo que tragaba con dificultad- Lucy y yo solo somos amigos-

-¡YEY!- gritó la rubia- ¡Hice que me dijeras su nombre!- dijo junto a una carcajada.

-Joder…- susurró con un leve sonrojo.

-Te ves lindo cuando te sonrojas- dijo la rubia con una sonrisa- Al parecer te gusta esa chica-

-Claro que no- negó Natsu cruzándose de brazos. Golpe bajo para la Heartfilia y su ego.

-Como digas- dijo la Heartfilia enderezándose en su lugar y mirando hacia el escenario.

-Ángel, ¿vives aquí o algo así?- esa pregunta la dejó sorprendida. ¿Se estaba interesando sobre su información?

-Vivo… cerca de la frontera- contestó aun sin mirarlo.

-Ya veo…- murmuró el Dragneel con una leve sonrisa.

Se quedaron en silencio por un rato. La música hacía que no se pusieran incómodos. Hubo un momento en que Lucy se levantó de su lugar y se dirigió al exterior, sin saber que unos ojos color jade la seguían. Natsu notó que sus amigos estaban atentos a otra cosa, así que salió detrás de su "rival musical". Cuando estuvo afuera, observó una figura femenina recargada contra la pared del local. Estaba comiendo algo que no pudo reconocer con la vista, pero sí con el olfato.

-Siempre me han encantado los palitos de pollo picante- comentó el peli rosa haciendo que la rubia se asustara.

-Toma- dijo la Heartfilia extendiéndole la bolsa de palitos, pero sin mirarlo a los ojos.

-Oye- dijo Natsu tomando uno de los palitos, pero esta no lo miró- Pude notar que utilizas magia de fuego-

-Soy una Dragon Slayer, ¿qué esperabas?- mintió ahora mirándolo de reojo.

-Es extraño que Igneel no me haya hablado de ti- dijo Natsu con tranquilidad.

-Mi madre se llamaba Sol- dijo con una sonrisa- La soberana del fuego-

-Si es verdad lo que me estás diciendo…- dijo Natsu colocándose en frente de la rubia con una antorcha en llamas (de quién sabe dónde la sacó XD)- Cómete esto-

-C-Con gusto- dijo Lucy un poco indecisa y tomó la antorcha entre sus manos. Acercó sus suaves labios a aquel fuego y como si a Natsu se le fueran a salir los ojos, suspiró apretando los labios para alejar cualquier pensamiento dañino. Lucy, o más bien Ángel, empezó a consumir lentamente el fuego, provocando que el Dragneel se asombrara a montones.

-Bien, te creo- dijo Natsu con una enorme sonrisa en su rostro- Eres una Dragon Slayer de fuego-

-Es que siempre lo he sido- contestó Lucy con una sonrisa.

Ambos sonrieron amigablemente mientras empezaban a hablar de trivialidades, pasándose así, un buen rato bajo el frío de la noche. Natsu relataba incontables hazañas acompañadas de tiernos cumplidos hacia su queridísima compañera Lucy Heartfilia. El tiempo pasaba y los chicos aún seguían hablando de cosas tontas hasta que, Natsu habló más profundamente de su compañera de ojos achocolatados. Lucy no pudo resistirse ni un poquito más y se empezó a acercar lentamente hacia el peli rosa. La chica rodeó el cuello de él con sus brazos y le depositó un tierno beso en sus labios, y que pronto se volvió un poco más intenso. El Dragneel, sorprendido, se separó bruscamente de ella y la miró con extrañeza.

-¿Qué pasa?- preguntó "Ángel" un poco confundida.

-Esto es un error…- murmuró el chico de ojos jade con una mirada dolida, como si estuviese engañando a alguien.

-¿Un error?- repitió la rubia a modo de pregunta.

-Sí que lo fue…- dijo caminando de un lado a otro- Ese fue mi primer beso, pero…-

-También fue el mío- confesó la chica de ojos achocolatados con una sonrisa- Y eso no estuvo tan mal… ¿o sí?- preguntó algo desilusionada.

-No estuvo mal…- susurró algo molesto- ¡Pero ese beso debí compartirlo con alguien más!- gritó desesperado.

-¿Con quién?- preguntó siguiéndolo- Si se puede saber, claro-

-Eso no te importa- dijo este cambiando totalmente su semblante a uno frío- Aléjate de mí si no quieres problemas conmigo- comentó para luego entrar en el club a paso veloz.

Lucy, totalmente sorprendida y triste, miró la puerta del club y lo único que pudo hacer fue suspirar con pesadez. Acarició sus dorados cabellos mientras que otro suspiro con unos cuantos toques de fuego volvía a salir de sus pulmones. Lo pensó varias veces, durante un buen tiempo, hasta que decidió irse hacia su casa. El camino hacia su hogar le pareció una mejor manera para calmar sus penas. No le avisó a sus amigas que se iba, solo empezó a caminar a paso lento mientras que la noche la envolvía completamente. Pateó varias piedrecillas durante el camino hasta que estas se perdían en la grietas de las húmedas aceras. Nunca pensó que el rechazo de su mejor amigo le haría tanto daño. Todo su mundo se derrumbó cuando aquellas palabras. Solo cometió un error que jamás volvería a suceder. Corrió para así llegar más rápido a su casa que se encontraba a varias cuadras de su ubicación actual. Desde que llegó a la puerta, la abrió lentamente y se fue quitando las botas durante el camino. Cuando estuvo en su habitación, se alivió al no encontrar al Dragneel posado encima de su cama como está acostumbrado a hacer. Se quitó la falda con suavidad y se removió el chaleco, dejándolo en la sesta de ropa sucia. Caminó arrastrando los pies encima de aquel piso tan frío que hasta ese día no había sentido con tanto dolor. Se adentró en el baño, cerró con cerrojo y se dedicó a quitarse aquella esencia dulce pero a la vez extraña con un poco de jabón de fresas y vainilla.

Mientras tanto, Natsu caminaba con una mirada culpable por las solitarias calles de Magnolia. Siempre se había prometido que su primer beso sería con Lucy, pero esa noche deshonró aquella promesa, echando todo a la basura. Se estremeció al recordar lo dulces y suaves que eran aquellos labios a los que había besado y rechazado momentos atrás. Caminó sin rumbo, hasta que se detuvo en frente del apartamento de su querida rubia. Suspiró con pesadez y subió hasta la habitación de la joven rubia de ojos achocolatados. Una sonrisa se posó en sus labios cuando la vio plácidamente dormida entre las sábanas de su cama y con una mirada tan tranquila, correspondiente a un hermoso ángel… Ángel… pensó Natsu mientras su sonrisa desaparecía. Se sentó en la cama, se quitó la camiseta y se acurrucó al lado de Lucy. La atrajo hacia él y la abrazó con culpabilidad, como si quisiera disculparse con ella.


Espero que les haya gustado y no olviden dejarme un hermoso y super sensual review ;) ya que el próximo cap los contestaré :D (si es que hay U.U) hasta la próxima! Bay Bay!