-Señor Andrew, Candy acaba de llegar

-Dile que pase

-Candy, el Señor Andrew quiere que pases a su oficina.

-Ella entró y tenía un traje de diseñador, el cabello peinado con una cola alta y sus gafas.

Buenos días Señor Andrew

El fijo sus ojos en ella y dijo en tono fúnebre: Toma asiento

Ella se sentó

-Candy me siento defraudado por ti

-Señor Andrew ¿Que he hecho para que se sienta así?

Me has mentido

Ella pensó: ¿a cuál de todas las mentiras se refiere?

¿En qué piensa usted que le he mentido?

Me dijiste que no tenías novio, ayer recibiste un arreglo floral y escuché que te despediste diciendo: besitos Tom.

Ella estaba sorprendida de que él le preguntara cosas personales, por su mente pasó la idea que quizás le gustaba.

El arreglo me lo mandó Alfred Brandon, para invitarme al baile anual de generación por nuestra amistad de años, pero creo que no iré con él, porque una amiga está interesada en él.

¿Y quién es Tom a quien le mandas besitos?

Es un amigo de la familia, lo queremos como un hermano.

Algo no encaja contigo Candy te soy sincero me intrigas, eres mujer muy hermosa, con Alfred Brandon como ex compañero de estudios, con un auto BMW, trabajando como una simple secretaria y usando ropa de diseñador y dices que tu papá solo vende cremas faciales y cosméticos. ¿Quién eres en realidad?

Candy se puso a llorar y dijo: ¡me ha descubierto! soy pura apariencia, para trabajar en una empresa tan prestigiosa como esta hay que vestir bien, compro mi ropa en el ejército de salvación ahí los ricos donan lo que sólo usan una vez, mi papá hizo un gran sacrificio para meterme en la misma universidad que Alfred Brandon pero logré obtener una beca, y el carro lo dejó a mi cuidado una amiga que está de viaje en Paris no es mío. Ayer con el adelanto que me dieron de mi sueldo, me fui a comprar por primera vez ropa que estrenaría yo. No me pienso quedar toda la vida de secretaria Señor Andrew, mi aspiración es hacerme cargo del negocio de mi papá y expandirlo, me siento avergonzada con usted, ahora mismo renunciaré. Candy pensó ni modo asumiré mi puesto en la empresa de mi padre, o si no arderé en el infierno por decir tantas mentiras.

El sintió tristeza por Candy y dijo: No renuncies Candy, perdóname así como tú, hay muchas chicas trabajadoras que desean salir adelante en sus profesiones y como mujeres siempre anhelan lucir bien. Pero dime ¿piensas tomar en serio a Alfred Brandon? que no te deslumbre su riqueza.

-Albert, Alfred Brandon está interesado en la Señorita Elliot además en todo el tiempo que estudie junto con él nunca me impresionó su fortuna, tengo algunas metas pero no soy ambiciosa, y tampoco pasaría arriba de la gente para alcanzarlas, todo lo que logré será por mi dedicación y esfuerzo.

Candy, puedes presentarme con tu padre, yo podría asociarme con él e inyectarle capital a su negocio para que crezca o bien para que ganes más te pondría a cargo de una filial del corporativo Andrew pero sería en otro estado del país.

No es necesario Señor Andrew, con lo que estoy aprendiendo con George y usted lo haré crecer. Y no quiero que me envíe a otro lado, quiero seguir trabajando con usted ,si me lo permite.

Albert miró fijamente a Candy, esas expresiones desconocidas para ella, quería saber que pasaba por la mente de él. Albert lo que quería era involucrarse con su familia conocerlos más de cerca, le interesaba saber todo acerca de ella, como era su papá, donde vivían, pero Candy siempre hablaba de manera general y no especificaba nada, eso lo tenía descontrolado y para completar el cuadro, esa mujer misteriosa que lo acosaba.

MANSION ELLIOT

Llegó el sábado y Patrick Elliot le pidió a Candy que lo acompañara a ver un posible cliente de productos financieros.

-Papá, por ahora no quisiera involucrarme.

Dijiste que me dedicarías los sábados y Domingos si te dejaba vivir con Annie.

¡Está bien te acompañaré!

Llegaron a la compañía Japonesa Saiga, Patrick presentó a Candy y ella hizo una exposición donde les explicó los servicios financieros que ofrecían, ellos quedaron encantados y firmaron el negocio con el consorcio Elliot.

-¡Estoy orgulloso de ti Candy! tu lograste en pocas horas lo que yo venía siguiendo hace unos meses, ¡le ganamos a William Andrew!

¿Porque dices eso?

Eran sus clientes, pero gracias a tu encanto ya no renovaron el contrato con ellos sino se cambiaron con nosotros.

¡Papá! ¿Por qué no me dijiste? ¡William puede mal interpretar las cosas!, ¡él podría pensar que ando como espía corporativo!

Yo hablaré con Elroy, sino le ganaba yo, lo hubiera hecho Brandon ¡William alzó mucho sus precios!

Patrick Elliot habló con Elroy para explicarle.

¡Estuvo muy mal Patrick!, tú podrías provocar que William descubra a Candy, y todo por lo que hemos trabajado ella y yo se irá a la basura, le estás robando la felicidad a tu hija.

Elroy trata de tranquilizarte y si tu muchacho se exaspera tranquilízalo, te prometo que no volverá a pasar.

Pasaron algunos días y Albert detectó que habían bajado las ganancias de una filial de servicios financieros, Albert llamó a George para que le explicara qué había pasado.

Señor William perdimos a Saiga

¿Cómo ocurrió esto George? ¿Quién lo ganó?

El consorcio Elliot.

¿Es definitivo George? ¿Firmaron contrato con ellos?

Si firmaron.

Albert tomó el teléfono y habló con el presidente Sakura Saiga.

-Señor Andrew, la señorita Elliot nos hizo una presentación de sus servicios con un 20% más abajo de lo que ustedes nos ofrecían si renovábamos contrato, por eso decidí firmar con ellos.

-Así que la Señorita Elliot, muchas gracias Sakura y quedó a sus órdenes si las cosas no le funcionan con Elliot. George ¿recuerdas el nombre de la hija de Patrick Elliot?

-Tiene dos hijas, una se llama Patricia y la otra no recuerdo bien su nombre.

Patricia Elliot, me acuerdo que me porté mal con ella, ¡si creyera en el karma diría que esto es consecuencia de mis acciones pasadas! Bueno señorita Elliot estamos a mano por ahora. ¿será que habrá cambiado mucho? Me acuerdo que era rubia, ahorita creo que tiene la edad de Candy.

George se puso un poco nervioso.

Después de eso Candy fue a ver a George y le explicó lo que había pasado.

¡George! Yo no sabía que era cliente de Albert, si no créeme que no hubiera hecho esa presentación. Pero de todas maneras mi papá me contó que William alzó mucho sus precios, dime ¿lo ordenaste tu o él?

No Candy, ni él ni yo lo ordenamos.

Porque no checan quien tenía la cuenta e investigan ¿cuánto se subió?

Harás un informe de eso Candy y se lo llevarás al Señor William. De todas maneras la Señora Elroy me había explicado, lo malo aquí es que conozco a William y se empezará a obsesionar con la Señorita Elliot porque le comió el mandado.

Ay George, espero que lo olvide.

El nunca olvida quien le gana algún negocio.

Candy revisó a cargo de quien estaba esa cuenta, le pasó a George una lista de los clientes que tenía a su cargo y George vio que a todos les había subido los precios.

¡Vamos Candy hay que informárselo a William!

Yo no quiero involucrarme George.

Vamos ahora mismo Candy antes que empecemos a perder más clientes con Brandon o tu padre.

Señor William, Candy descubrió que nos ganaron esa cuenta porque se subió el 40% en el precio de los productos.

¿Qué? Yo no autoricé eso ¿Quién lo hizo?

El Ejecutivo tomó la decisión, lo malo es que tiene varias cuentas importantes.

¡Quítaselas! Y dáselo a Archie que él lo maneje e investiga porque lo hizo.

Te agradezco Candy por haber ayudado a George.

MANSION ANDREW

Esa noche Albert no podía dormir pensando en Patricia Elliot, en la morena misteriosa y en Candy.

Como a las 3 de la mañana se quedó dormido, y soñó que estaba atado a una silla vio que se acercaba a él con un látigo la que él creía que se llamaba Patricia Elliot, luego le quitaba el látigo la morena de ojos negros vestida de policía y se acercaba a él para besarlo, terminaba de besarlo y aparecía Candy con el cabello ondulado pelirrojo suelto con el uniforme de enfermera con gafas, lo provocaba con besos y caricias luego lo desataba y él acercaba a Candy hacia él agarrándola por él cuello y se le caía una peluca, quedando expuesto el cabello rubio, El se despertó a las 6 de la mañana con la respiración agitada.

Gritando ¡Candy!

JW MARRIOTT DE CHICAGO

Llegó el día de la fiesta de generación donde Candy acompañaría a Alfred Brandon ella se puso una peluca rubia lacia. Se puso un vestido del color de sus ojos, ella no contaba que habría alfombra roja para publicar en el diario los egresados exitosos de la facultad de finanzas, Candy siempre usaba lentes en el corporativo para verse ejecutiva y seria, Albert tenía una cena de negocios en el salón de a lado donde era la fiesta. ´

Albert bajó con George de su vehículo y atrás de él se estacionó la limusina de Alfred Brandon.

¡Hola Alfred!

¡Hola William!

Candy no se había bajado se quedó estática cuando escuchó la voz de Albert.

Albert pensó que Candy se había quedado dentro de la limusina. Entonces espío y dijo: ¿A quién traes ahí? El vio de perfil a una rubia con el cabello planchado.

Alfred contestó: A la hija de Patrick Elliot.

Albert se paró derecho y dijo: Nos vemos Alfred que te diviertas.

Candy esperó que Albert entrara al hotel.

¡George quiero verla! ¡Esperaré aquí y veré como es!

Hola nenas espero estén bien Saludos a Josie, a Flakita Choc (un gusto saber de ti), Kira anima, Luz, Brigge, Glenda, Jahzeel, Gaby Grandchester, Tania Lizbeth, Stormaw, Susana Rojas, Gladys.