*Albert los vio en el último escalón de arriba, se perdieron de su vista, el intentó correr por las escaleras pero como el piso estaba cubierto de madera hizo escándalo y tuvo que aminorar el paso para que no se escuchara.
*Candy y Tom entraron a la habitación, Tom se quedó acostado en la cama de Candy, mientras ella se metió al baño para desmaquillarse y soltarse el cabello, Tom se puso a cambiar la tele, Candy se puso su pijama el juego era una blusa de algodón de tirantes, en lugar de pantalón tenía un short, salió del baño y Tom se impresionó al verla.
Albert se puso a escuchar tras las puertas de las habitaciones, para descubrir cuál era la de Candy.
-Tom estoy estropeada por el viaje, me duelen los hombros, el cuello y un poco la espalda.
-Si quieres, te doy un masaje, recuerda el masaje que le di a William cuando nos vestimos de Geishas.
-Tom, vi a William con cara de sufrimiento mientras lo masajeabas.
-Sí, era mi oportunidad para hacerlo sufrir, quizás si hubiese sido Tomoko, lo hubiera hecho con delicadeza.
-Ni menciones a esa Nipona, está bien dame el masaje.
-Acuéstate boca abajo- indicó Tom
*Candy se acostó a lado de Tom boca abajo, él se puso de rodillas cerca de ella y empezó a masajear sus hombros.
*Albert por fin encontró la puerta, puso su oído y escuchó que salían gemidos de la habitación de Candy
-Uum Tom me lo estás haciendo rico, ¡sí! ¡Ahí! ¡Has encontrado el punto exacto!
-Te está gustando ¿verdad?
-¡Yes! ¡yes! ¡Espera no lo hagas tan rápido, déjame disfrutarlo! sí a ese ritmo está mejor
*Albert se llenó de ira, tuvo la intención de abrir la puerta cuando ...
-Tío, me mandaron a buscarte, ya es hora que pidas la mano de Paty. -dijo Archie
*Albert se llevó las manos a la cabeza apretaba los labios del disgusto pero tuvo que acompañar a Archie.
*-Estaban en el salón principal esperándolo, se sentó a lado de su novia.
-¿Por qué tardaste? -preguntó Tomoko
-Me perdí
*Media hora después Candy se quedó dormida con el masaje de Tom, lo último que le dijo antes de empezar a roncar es que sus manos eran mágicas. Tom se acostó a su lado contemplando su rostro angelical, se acercó besó uno de sus hombros y decidió irse.
* Tom se apareció en la puerta del salón, Albert lo miró con furia.
Archie dijo con disimulo: Tom, tienes abajo la bragueta del pantalón
-Así, gracias por decirme- Tom se subió el cierre del pantalón
*Albert se turbó por completo porque lo vió subirse la bragueta.
-El señor Elliot preguntó: ¿Cómo dejaste a la niña?
Tom contestó: La dejé dormida, la pobre estaba agotada.
Albert murmuró: ¡Viejo alcahuete!
¿Decías algo William?- preguntó el Señor Elliot con el ceño fruncido.
La Señora Elroy intervino diciendo: William a lo que venimos.
*Albert estaba sumergido en sus pensamientos, que no se dio cuenta cuando le cedieron la palabra.
-¡William! -Tomoko le dio un codazo y Albert dijo: Señor Elliot, le pido me conceda la mano de su hija Candice.
-¿Disculpa? – dijo el Señor Elliot
-Para mi sobrino Stear- corrigió Albert
Stear dijo: Tío es la mano de Paty, no la de Candy.
Albert vio que todos lo miraban desconcertados y se le ocurrió decir: Candy, Paty, ustedes saben a lo que me refiero, es que se me confunden los nombres.
El Señor Elliot contestó en gaélico: No sé en qué estás pensando William, si me estas pidiendo la mano de mi hija Patricia para Stear, si la doy, porque la verdad sí fuera para ti, no te concedería a ninguna de mis hijas.
Albert le contestó también en gaélico: Señor Elliot, otro día arreglaremos nuestras diferencias, por la unión de estos dos jóvenes sería bueno que limemos asperezas, me gustaría que me diera la oportunidad de enmendarme si lo he ofendido de alguna manera, yo estoy en la mejor disposición para que charlemos, sinceramente desearía tener una buena amistad con usted.
Patrick Elliot refutó nuevamente en gaélico: Mira William, cuando me hago la opinión sobre alguien, muy difícil cambio, que me disculpen los Andrew presentes si soy sincero, pero de mi parte quisiera tratarte lo menos posible. Ahora me veo obligado solamente por la felicidad de mi hija Paty.
*Albert se sintió mal por el comentario del Señor Patrick y más porque venía del padre de la mujer que amaba.
Paty dijo en gaélico : Papá, creo que te olvidaste que tenemos invitados, no es el momento para hacer este tipo de comentarios, estás fuera de lugar, en el poco tiempo que llevo tratando al Señor William lo he llegado a estimar y la verdad es que me gustaría que cambiaras tu actitud hacia él.
El Señor Elliot alzando los hombros dijo: Creo que nos desviamos un poco del propósito de la reunión, mejor decidamos democráticamente donde será la fiesta de compromiso, para que se empiece a trabajar sobre eso.
*Tom, la Señora Steven y Tomoko miraban a todos lados, porque no habían entendido ni una sola palabra de lo que habían conversado los Elliot y Andrew.
-Vamos a votar que levanten la mano los que quieren que se haga en la mansión Elliot- dijo Patrick levantando la mano pero nadie lo apoyó
Elroy dijo: Levantemos la mano los que queremos que sea en la mansión Andrew.
*Los Andrew junto a Paty levantaron la mano.
*Los que se abstuvieron de votar fueron los Steven y Tomoko.
*Después de eso quedaron de acuerdo que la fiesta de compromiso sería familiar solamente invitando algunas pocas amistades y se llevaría a cabo en tres semanas a partir de ese día e invitarían a un diario de Chicago para que publicaran la noticia en la sección de sociales.
*Después de dejar a Tomoko en su departamento Albert dijo en la Limusina: Tía quiero que abogues por mí, delante del Señor Elliot para que cambie su opinión con respecto a mi persona.
-Y a ti ¿Que más te da lo que piense Patrick de ti? – Elroy ya se imaginaba que Candy era el motivo, pero quería que William confesara que estaba locamente enamorado de ella.
-Nuestras familias se unirán, seria feo y vergonzoso que lo que pasó hoy se volviera a repetir en la fiesta de compromiso o en la boda.
Stear comentó: Estoy de acuerdo con mi tío, Tía Elroy, fue muy incómodo presenciar eso.
-Tienes razón, sería desagradable, hablaré con él.
-Te lo agradezco de antemano tía- dijo Albert con un poco de tranquilidad.
*Esa noche Albert no pudo dormir, lo atormentaban los celos y pensaba: Será que Candy y Tom estaban haciendo el amor, ella gemía, pero no sería la primera vez que me equivoco, cuando vi a Candy besando a don Patrick en la mejilla asumí que eran amantes y me equivoqué, ella dice que son amigos nada más, pero el Señor Elliot hizo varias insinuaciones de que Tom y Candy son pareja, ¡esta mujer me volverá completamente loco!, lo que debo hacer es casarme con Tomoko, ella está cuerda para no pensar en la desquiciada de Candy, ¡pero es tan hermosa!, despierta todos mis sentidos cada vez que la veo.
Pasaron los días y Annie llego a visitar a Archie al corporativo Andrew.
Señor William ¡qué gusto verle!
-Hola Annie- saludó Albert
-Quedé con Archie que nos veríamos aquí- explicó Annie
-Ah, ¿quieres que le hable para decirle que lo estás esperando?-ofreció Albert
-No es necesario me dijo que se le hizo tarde, vendrá dentro de media hora. Por cierto ahora que lo veo, quiero invitarlo para mi cumpleaños, el sábado haré una reunión en la terraza de mi casa, nadaremos, escucharemos música prepararemos carnes asadas, será algo íntimo mis padres salieron fuera del país y no tengo ánimos de organizar algo grande, sólo invité a Paty y Stear, Candy y Tom...
Albert al escuchar el nombre de Candy dijo con prontitud: ¡Me dará gusto asistir!
-Puede llevar a su novia también
-Claro que la llevaré – dijo Albert con cierto compromiso, por un momento deseó ir solo para poder encarar a Candy en alguna oportunidad.
*Albert todos los días pasaba por la mansión Elliot a fin de ver a Candy, al único que veía era a Tom, yéndose o llegando a la mansión de los Elliot.
Llegó el día del cumpleaños de Annie, ella no le había comentado a Candy que Albert y Tomoko estaban invitados.
Estaban en la piscina Paty, Stear, Tom y Candy.
Albert y Tomoko aparecieron con sus trajes de baño, Albert vio que Candy estaba en los hombros de Tom con un bikini haciendo luchitas con Paty y Stear, se tragó sus celos al ver que Tom la tenía agarrada por las pantorrillas, exhaló un poco tratándose de controlar.
-Vamos entrar a la piscina Albert- dijo Tomoko
Candy y Tom le ganaron a Stear y Paty en las luchas acuáticas.
Albert y Candy cruzaron miradas, ambos estaban celosos.
Stear dijo: ¡A que no le ganan a mi tío William y Tomoko!
Candy dijo desafiando a Tomoko: ¡Claro que sí! le ganaría a Tomoko, pero no me conviene derribarla porque es mi socia.
Tomoko dijo: ¡Yo no soy tu socia! ¡Mi papá es el socio de los Elliot! y no me vencerás porque llevo en mis venas sangre de los Samurai.
Albert dijo: Y a mí no me vencerá Tom, porque tengo en mis venas sangre de los bárbaros escoceses.
Tom dijo: Y yo tengo en mis venas sangre de los más valientes vaqueros.
Tomoko se subió en los hombros de Albert.
Dijeron las reglas: No se valía morder, ni jalarse el cabello.
Tomaron sus posiciones y empezó la lucha se agarraron de los brazos Tomoko y Candy y se empujaban para ver quién caía primero al agua, Tom y Albert se empujaban con sus torsos, Tomoko al verse perdida le jaló el cabello a Candy la cual reaccionó violentamente parándose en los hombros de Tom y aventándose como luchadora hacia Tomoko, la estaba ahogando en la piscina, Albert y Tom tuvieron que separarlas porque vieron que se estaban peleando de verdad.
Al lograr separarlas Tomoko le hizo la señal a Candy de que la iba a degollar, Candy levantó el codo haciendo una Señal grosera.
Tomoko empezó a gritarle a Albert en Japonés: ¡Porque me separaste de esa rubia oxigenada! ¡Me hubieras dejado acabar con ella de una buena vez!.
Albert le dijo: ¡Amor tranquilízate! Es solo un juego
-¡Para mí no es juego! ¡Candy no sabe todavía lo que soy capaz de hacer! ¡Quiero volver a luchar con ella!
-¡Basta Tomoko! Además, si no te la hubiera quitado Tom de encima, a esta hora estuvieras ahogada.
-¡No es cierto! ¡Yo la estaba venciendo!
-¡Si no te calmas! ¡Nos tendremos que ir de aquí- dijo Albert
-Tomoko quería seguir en la reunión y trató de tranquilizarse.
Candy se acercó con Tom a Tomoko y dijo con cara inocente: Vengo a disculparme Tomoko, sólo era un juego.
-Tomoko queriendo guardar la compostura y mostrar su inteligencia emocional dijo: Yo también estaba jugando, ¿Acaso pensaste que me alteré en algún momento! No tengo nada de qué alterarme, tengo a mi lado al hombre más cotizado de todo Chicago.
Candy miró a Albert y dijo: Si Tomoko eso es cierto. Tom sigamos nadando.
Albert y Tomoko se acercaron a la mesa para comer.
-Candy tranquila, no muestres que estás celosa- aconsejó Tom.
-Tienes razón, oyes se me olvidó ponerme bloqueador solar, me lo untarías en la espalda y en mis piernas.
* A Tom se le aceleró el corazón y le dijo: Candy soy tu amigo, pero también soy de carne y hueso.
-¡Vamos Tom! o le pido el favor a Archie.
-No espera, yo lo hago.
Candy se acostó boca abajo en la camilla de la piscina.
Tom fue a buscar su bloqueador, Albert los estaba observando minuciosamente.
Tom se sentó cerca de Candy, puso un poco de bloqueador en su mano y se lo untó a Candy en la espalda y en los brazos.
Albert no pudo resistir y gritó: ¡Tom! ¡Deja de hacer eso!
Todos lo miraron con la boca abierta, Candy sonrió al escuchar el grito de Albert.
-¡Deja de hacer eso y vengan a comer con nosotros!- compuso la frase Albert.
Albert miró a todos y dijo: Que vengan de una vez, para que luego organicemos alguna otra actividad de recreación.
Candy y Tom se acercaron, para almorzar, se sentaron enfrente de Albert y Tomoko.
Paty dijo: Tomoko, me preguntaba si te gustaría ser una de mis damas de honor en mi boda.
Tomoko sonriente dijo: ¡Claro que sí!, el honor será para mí.
Terminaron de comer, nadaron más horas, le entregaron los regalos a Annie.
Luego decidieron ir todos al cine para terminar la velada, agarraron una fila completa del cine, Albert y Candy se sentaron en los extremos. Candy le dijo a Tom que iría al baño, Albert al ver que Candy salió sola se disculpó con Tomoko y dijo que iría al baño.
Albert la alcanzó la agarró por la muñeca y la arrastró a un rincón.
-¡Tenemos tantas cosas de que hablar Candy!
-¡Suéltame! O te acusaré con la nipona
Albert la besó a la fuerza, y le dijo: Te espero mañana en mi departamento, sino tendré que decirle a tu padre de tu mal comportamiento.
Hola Chicas ya casi estamos a fin de semana.
¿Qué piensan? ¿Irá Candy a meterse a la boca del lobo?
Saludos a Jahzeel, Glenda (Me alegra saber que te sientes un poco mejor, espero en Dios pronto te recuperes) Ana maría, Eliza-sq, Nayr, Patty, Rocio CR, Susana Rojas, Diana Lujan, Carolina Macías, Tania Lizbeth, paulayjoaqui, Brisi, Deicj89, Yuleniparedes, Evesu, Flakita amjr, Melissa Andrew, Stormaw, Fandcya, Mercedes (te he fallado, es que se me hacen difíciles esas escenas, pero ya pronto muy pronto) Gaby Grandchester, María 1972, Liovana, Maiira Huiir, Luz, Becky Grandchester, Loren Rios, Jina, Gina Riquelme.
