El tiempo en la tierra se le agota a Natsu, ahora, debe enfrentar nuevamente el juicio de la vida y la muerte, esta vez, debe dar todo de si para poder volver a la contienda.
Sin mas preámbulos, el capítulo
El Corazón de un Dragón
Natsu estaba molesto mientras escuchaba como los tres animales hablaban, algunas veces, temas que no tenían nada que ver con Natsu o el juicio en si, cuando llega el juez a sentarse en su lugar respectivo, todo el mundo guarda silencio hasta que el martillo del juez da por iniciado el juicio.
-Señor, Natsu Dragneel- hablo el león –Como había sido prometido por tu persona, las 72 horas de receso y estadía en Earthland cesaron
-Quita las formalidades, felino sobrealimentado, que llevo prisa- dijo Natsu desde su posición
-Objeción Señoría, el acusado es un infeliz- grita el león, recibiendo palmaditas en su espalda de parte del búho
-Denegada- dijo el juez atento al caso –Abogado, prosiga
-Como decía- prosiguió el león volviendo a su actitud de siempre –Ahora que el plazo de 72 horas se terminó, no nos queda otra que procesar al acusado a la prueba de la balanza
-Si su señoría me permite una aclaración- dijo el búho dando un paso al frente –Quisiera agregar el caso de los malos actos que este fulano hizo durante su receso, como por ejemplo, la destrucción de patrimonio importante, como lo es el castillo rojo
-Eh, que fue el cabeza de gallo el que me lanzo a ese pilar- se defiende Natsu
-Intentar golpear a una pobre e inocente niña que lo único que hacía era pasear por el castillo rojo
-En primer lugar, no era ni pobre ni inocente…
-Y por último, pero no menos importante- interrumpe el búho haciendo caso omiso a lo que Natsu decía –No cumplir con el objetivo por el cual se le entregaron las 72 horas de recesión, el cual era rescatar a su amiga- luego cambia de su rostro serio a uno malicioso –De esta no te escapas simplón traga-fuego- esto lo dijo de tal forma que el juez no lo logro escuchar, pero el agudo oído de Natsu si
-Repite eso pero más alto pajarraco de mal agüero- dijo Natsu desde su posición
Toda la sala empezó a hablar mientras el búho le hacía señas a Natsu para que se quedara cayado, mientras que el león murmuraba cosas inaudibles, incluso para Natsu y el cocodrilo, el observaba toda la escena sin mover un solo musculo, pero con una amplia sonrisa que preocupaba incluso al público que poco hacía en el lugar, el jurado tomaba nota de todo mientras que el juez hace sonar su martillo para exigir orden y la reanudación del juicio.
-En vista de todo esto, no nos queda otra que realizar la prueba de la balanza, la cual se le fue otorgada al señor Natsu Dragneel de parte de Wani- sentencio el juez dando un golpe con su martillo e inmediatamente pusieron en frente a Natsu la balanza y los guardias lo inmovilizaban mientras que un ser con una máscara blanca sin rasgos faciales se le acercara con un cuchillo en sus manos.
-A todo esto- dijo el león mientras los tres daban un paso hacia la balanza -¿Por qué confías en un idiota como ese, Wani?
-Es verdad- argumento el búho también avanzando hacia la balanza –Por lo general nunca hablas en los juicios- el cocodrilo solo los observa con una sonrisa mientras desviaba su vista a como el extraño sujeto le extirpaba el corazón a Natsu
-¿Me morí?- dijo Natsu al ver su propio corazón en frente a el
-Serás idiota- dijo el búho mientras se sacaba una pluma
-En este mundo no existe esa cosa llamada muerte- dijo el león sacándose un cabello de su melena, mientras que el cocodrilo se extirpaba una de sus escamas y observaba como depositaban el corazón de Natsu en un extremo de la balanza, el cual por razones lógicas llega hasta el fondo –Con el cabello del león os deseo coraje- dijo el león mientras depositaba su pelo en la balanza –Aunque ruego que ojala te pudras en el inframundo- dijo casi susurrando, lo que solo llego a oído de sus compañeros y de Natsu, quien expresa una mueca que hizo que el león sonriera maliciosamente
-Con la pluma del búho te deseo sabiduría- dijo el búho depositando su pluma, de pronto, la balanza se comenzó a nivelar, pero aun así, el corazón de Natsu pesaba más –Espero sepas lo que haces, no quiero que mi pluma se desperdicie- el cocodrilo solo sonrió y dio un paso al frente
-Con la escama del cocodrilo, os deseo paciencia- dijo mientras depositaba su escama y la balanza quedo totalmente nivelada –Lo ven, Reon, Eule- dijo dando un paso hacia atrás para estar al lado de sus compañeros –Ustedes no vieron lo que yo vi cuando leímos su expediente
-¿De qué estás hablando Wani?- dijo el león algo molesto de que el corazón de Natsu estuviese nivelado con sus atributos –Leímos perfectamente esos expedientes y solo salían 25 páginas de los incontables edificios que destruyo
-Además estaban escritas en ambos lados- dijo el búho también enfadado
-Es porque solo leyeron los destrozos, pero no los motivos- dijo el cocodrilo dando un suspiro sin perder la sonrisa –En la mayoría de los casos, fue para salvar alguien o algo que era importante, no para él, sino que para los demás- sentencio el cocodrilo –Me impresione bastante al ver que no notaron eso
-Bueno, eran 25 páginas a doble plana después de todo- dijo el león
-Aun así, lo que me sorprendió es que la mayoría de los casos era para el bien de una sola persona, la misma que nos pidió permiso para ir a rescatar y no pudo- luego observa un tiempo a Natsu para tomar su corazón y ofrecérselo –debes querer bastante a esa persona como para arriesgar tu vida tal como salía en tu expediente
Natsu lo miro cabizbajo, tomo su corazón y lo puso en su lugar correspondiente, para luego ver como su cuerpo se recuperaba solo sin dejar ninguna cicatriz, luego levanta su rostro para ver al cocodrilo, quien estaba enfrente de el con una sonrisa que lo hizo sentirse bien
-Comprendo tu punto de vista, Wani- dijo el búho mientras volvía a su posición –Pero eso no quiere decir que por eso obtenga el derecho a la prueba de la balanza
-Eule tiene razón- dijo el león sin moverse de donde estaba –Wani, ¿Hay alguna otra explicación por la que le otorgaste la prueba de la balanza?
-No creo que sea correcto que yo te responda, Reon- dijo para luego observar a Natsu –Hay algo que quieras decir sobre esa persona- Natsu quedo coludido, no sabía que responder, por lo que bajo su mirada hasta el piso
-No creo que el cerebro de carbón res…
-Cállate de una maldita vez- dijo Natsu interrumpiendo al león –No tengo motivo para escuchar tus quejas de anciana reumática y sí, tengo algo que decir- dijo Natsu levantando un poco la mirada, mostrando unos ojos ensombrecidos por la rabia
-Entonces dila de una vez, maldito escupe-fuegos- dijo el búho, quien había sido el único que había vuelto a su puesto oficial a los pies del juez, quien observaba escéptico la escena
-Yo…- Natsu baja la mirada tratando de darse ánimos para hablar
-Puedes hacerlo, solo hazlo- dijo el cocodrilo dándole palmaditas en la espalda –Solo dinos si quieres a esa tal Lucy de la que nos hablaste el juicio anterior
-Yo… yo no la quiero- dijo Natsu levantando la mirada –Yo la a…- en ese momento siente un fuerte nudo en la garganta –Yo la a…- Por alguna razón no salían las palabras que quería decir ante la corte
-¿Yo qué?- dijo el león sin salir de su molestia –La aborreces, la achicharías, la asustarías- el león estaba bastante molesto –Que es lo que tienes con esa chica-
-Yo la amo, amo a Lucy Hearthfilia- dijo inconscientemente tras recibir una fuerte palmada en la espalda de parte del cocodrilo, este mira hacia otro lado con algo de pesar al decir lo que acababa de decir
Toda la sala estaba en silencio, nadie hablaba, el único ruido que había eran los pasos del cocodrilo que caminaba hacia su posición oficial con una sonrisa, luego observa al león, que estaba meditando en silencio lo recién ocurrido para luego observar más atentamente a Natsu, luego observa a sus compañeros, el búho estaba en la misma situación que él, mientras que el cocodrilo observaba a Natsu con una sonrisa. Luego de meditarlo un poco, se va a su puesto oficial, mientras que el juez envía al jurado a delegar la sentencia de Natsu.
El lugar se mantuvo en silencio por todo el momento en el que el jurado debatía el futuro de Natsu, quien esperaba con paciencia, aunque con pesimismo, hasta que después de casi una hora, el jurado vuelve y el líder de estos se pone de pie para comenzar a hablar.
-Debido a todos los hechos por el señor Natsu Dragneel, aquí presente no nos queda opción que enviarlo a las tierras Dubaran, en donde entrenara y peleara por el resto de su vida- Natsu se quedó de piedra al escuchar esto, por lo que cae de rodillas con rostro afligido, no volvería a ver a sus amigos nunca más, mucho menos a Lucy, por quien dio hasta su última gota para tratar de salvarla y a quien había admitido ante toda la corte que amaba con el alma –Pero…- al escuchar esto, hubo un gran murmuro en el salón, tanto que el juez tuvo que golpear con su martillo para exigir orden –Debido a su presente acto, no nos queda remedio que revocar esta sentencia, viéndose el involucrado a volver a Earthland a continuar con su vida hasta que por ABC motivos, perezca otra vez o vuelva a debatirse entre la vida y la muerte, todo esto fue optado por una votación unánime en donde el 100% del jurado estuvo de acuerdo con esta decisión- Natsu estaba de piedra, no sabía qué hacer en ese momento
-Señor Natsu Dragneel- se oyó decir al juez –Por el poder que se me confiere en este mundo, queda en libertad de libre albedrio en el mundo mortal hasta que regrese a este lugar por ABC motivos- luego da un fuerte martillazo que azota toda la sala encontrándose solo en el cuarto oscuro
-Señor Natsu Dragneel- dijo detrás de él la encapuchada de las llaves –Antes de regresar al mundo mortal, ellos quieren hablarle- dijo mientras en ese momento aparecían los tres abogados en sus formas animales
-Felicidades, francamente temí por lo peor al escuchar al jurado- le dijo mentalmente el cocodrilo –Pero me alegra que todo haya salido bien- Natsu sonríe
-Francamente os debo una disculpa- hablo mentalmente el búho
-Yo igual- dijo el león mirando hacia otro lado –No debí de haberte tratado como lo hice en el juicio
-No se preocupen- dijo Natsu sonriendo –Al fin y al cabo no nos veremos dentro de mucho tiempo
-Eso espero- dijo el cocodrilo –Pero este no es el motivo por el que estamos aquí- la sonrisa de Natsu desapareció al ver la seriedad de los animales que tenía en frente
-Sabemos que estas luchando contra un oponente que posee una magia formidable- dijo el búho
-Pues te advertimos que tu magia de Dragon Slayer no te ayudara a derrotarlo- dijo el león
-Por eso queremos regalarte esto- dijo el cocodrilo mostrando una llama de un rojo muy vivo
-Esta es la llama de emperador- dijo el búho –es mucho más poderosa que la magia de un rey del bosque, por lo que te será muy útil
-Aunque solo puedas usarla una sola vez, confiamos en que sabrás gastarla- dijo por fin el león
-Eso hare- dijo Natsu tomando la llama para empezar a devorarla
-Te estaremos esperando, Natsu Dragneel- dijo mentalmente los tres animales mientras se perdían entre la oscuridad de la sala
-Bien señor Natsu Dragneel- dijo por fin la encapuchada –Debemos irnos- dijo mientras abría la puerta de salida a la que Natsu no tardo en cruzar.
Mientras tanto, en otro lugar, solo había pasado un par de minutos desde que Natsu se fue nuevamente a su juicio, por lo que Borquet ya se estaba dando como vencedor y se dirigía hacia la piedra pero cuando da un par de pasos, se da vuelta para observar como Natsu se levantaba con las llamas que le habían regalado, Borquet esboza una sonrisa, al parecer, aun no daba por finalizada la pelea, por lo que se prepara con una siniestra sonrisa en el rostro, mientras que Natsu emite un grito similar al de un dragón, las muestras eran claras, había activado su Dragon Force.
Ambos se observan atentamente antes de ir a atacar casi simultáneamente, ¿Quién ganara este encuentro? Descúbranlo en el siguiente capítulo: "Batalla final en el monte Sinaí: Natsu Vs Borquet", no se lo pierdan
Espero les haya gustado, no olviden comentar y nos vemos la próxima semana.
Giuly DG: Me alegra que te parezca interesante, para ser sincero, esta historia la escribí hace un buen tiempo, así que debe de estar algo desactualizada, en todo caso, me alegra que te haya gustado.
