Sé que me daban por muerta o que solo iba a comentar los fics, tanto los que me gustarán como los que no pero, estoy aquí y tarde porque me tuve que reponer del último capítulo que salió de la serie, rompió mi corazoncito.
Espero les guste.
El secreto de los Northwest
La familia Pines estaba en el auto yendo al pueblo, habían planeado un día familiar yendo al centro comercial para ver si a Mabel se le podía ocurrir algo que pudiera ser una buena atracción para la cabaña, algo que no fuera lleno de brillos porque según sus sobrinos eso les dolían los ojos de verlas, cosa que le hizo suponer que a los clientes les podría pasar lo mismo.
De camino Stan, que estaba usando una playera de un delfín surfeando, sacó un collar de dulces de limón y se lo puso alrededor del cuello como si fuera un collar y señalándolo dijo:
— ¿A que no me veo como uno de los millonarios de la tele? — le parecía divertido lo que había dicho.
— Claro que si cariño — no mirándole pero al tiempo no quería romper los sentimientos de su sobrino, tampoco dijo su nombre porque aún no había aprendido a reconocerlos por la voz, estaba segura de que ni la madre podría hacer eso.
Lamentablemente el paseo familiar fue interrumpido cuando notaron que todo el pueblo estaba lleno de caretas y gente vestida como lo estarían en el siglo diecinueve, en el ápoca en la que el pueblo fue fundado.
Ella trato de escapar pero su auto fue rodeado por caretas, por eso se tuvieron que bajar del auto.
— Esto es increíble — dijo Lee mirando a una postal para comparar y darse cuenta de lo mucho que se parecía a como era antes el pueblo.
— Es el día del pionero, todos los días estos locos ridículos se disfrazan para celebrar el día en el que el pueblo fue fundado.
Cuando terminó de decir eso una señorita vestida con un vestido de la época se le acercó con unos diarios bajo el brazo y uno en la mano.
— Bienvenidos a 1863 — eso enojo a Mabel, quien lo echo empujándola.
Lee la ignoró mirando las cosas que se podían hacer, había gente fabricando velas y hasta el loco Ramírez e estaba enseñando como conseguir oro, cosa que le interesó a Lee pero más le interesó saber que cuales eran los eventos que iban a empezar, esos que habían anunciados por el altavoz.
— Si vuelven hablando como estas personas Pato dormirá en sus camas y ustedes en el corral — y solo para enojarla dijeron algunas frases.
— Hay una serpiente en mi bota — dijo Lee.
— Vamos a robar la diligencia — le respondió Lee y se fueron corriendo.
— Sus camas serán de Pato — dijo ella antes de irse de vuelta a su auto, agradeciendo que no le preguntaran porque no le gustaba ese día, eso era algo demasiado personal.
A pocos pasos de donde estaban había unas personas en lo que parecía ser una boda pero en lugar de un hombre y una mujer eran un hombre y un pájaro carpintero, cosa que a Lee le confundió bastante y Lee sacó el diario con el pino para responderle.
— Según esto, en Gravity Falls era legal casarse con pájaros carpinteros — eso no les gustó nada a los dos y menos cuando el señor que se había casado con el pájaro carpintero se les acerco.
— Sigue siendo legal, muy legal — mientras que acariciaba la pata del pájaro con el cual se había casado.
No queriendo saber nada más de eso se acercaron al escenario donde estaba uno de los policías dando por empezados los eventos del día, en eso apareció otro pero estaba vestido con ropa de la época y tocando una campana y parecía muy feliz de hacerlo.
En el público a una señora le robaron su bolso pero ninguno de los policías hizo nada, por lo ocupados que estaban divirtiéndose con las cosas del día.
Justo cuando Lee y Lee llegaran a estar en frente de todas las personas que estaban viendo al escenario, en ese momento Preston, con sus padres atrás de él sentados en sillas empezó a dar un discurso.
— Hola amigos, ya me conocen, soy Preston Northwest, tátara nieto del fundador de Gravity Falls Nathaniel Northwest y la plata me sobra — por alguna razón eso hizo que las personas le aplaudieran.
— Ahora si tiene espíritu de pionero, les pido que suban y se presenten — alentando a las personas que subieran, estaba usando un traje que parecía remotamente de la época pero se notaba que era de una marca cara, como toda la ropa que siempre usaba.
A Lee la idea le encantó, eso le ayudaría a lograr que las personas de ese pueblo lo vieran como alguien en quien se podía confiar y así no se defenderían si tratara algunas de sus tretas para sacarles dinero.
Lee le quiso convencer de que no subiera pero este no le hizo caso.
— Nada que él pueda hacer me arruinara lo que tengo planeado — dijo emocionado antes de subir al escenario.
Preston no se dio cuenta quien era la persona que estaba presentando hasta que se dio vuelta y tuvo que hacer un esfuerzo para no demostrar el odio que le tenía a ese chico.
— Estamos aquí para celebrar el día del pionero ¿Quién se siente tan patriota como yo? — después de eso empezaron a ovacionar a los estados unidos gritando América repetitivamente pero eso fue interrumpido por Preston, quien haciéndose el simpático le reto.
— Lamento ser la persona que te lo diga pero el día del pionero es para gente seria y tu eres todo lo contrario a una persona seria, te vez y actúas ridículo — sintiéndose superior con cada silaba que salía de su boca.
— Eso no es verdad puedo ser serio — mirándolo con cara desafiante pero al parecer no funciono.
—Tienes una playera de un delfín surfeando y tienes un collar de dulces como una niñita — eso hizo que se sintiera consiente de lo ridículo que se veía —. Das vergüenza — dijo en voz baja antes de levantar la voz y pedir al público que le aplaudiera, cosa que hicieron y mientras que so pasaba Lee bajo del escenario para ser luego alcanzado por Lee.
La familia Northwest se sacó una foto, la cual Preston celebro halagando su propia familia, lo perfectos que eran.
— ¿Estas bien? — preguntó Lee viendo lo mal que estaba su hermano, esperando que al preguntar eso este le dijera que era lo que podía hacer para que se sintiera mejor.
— Necesito unos dulces de miel — fue todo lo que dijo y Lee lo guio a un lugar donde los podían comprar.
Mientras que eso pasaba, Mabel estaba teniendo problemas con el auto, se le había atascado en el barro.
Por suerte para ella el mecánico del pueblo paso por donde ella estaba pero por ser el día del pionero estaba acompañado de un burro y con ropa típica.
— Que bueno que estas aquí, ayúdame con el auto — dijo ella feliz de verle pero su felicidad se le fue a los talones cuando vio la cara de desconcertado que tenía el mecánico.
— Aquí en 1863 no tenemos este aparato tan interesante llamado auto — eso exaspero a Mabel.
— Eres mecánico Steve, por favor ponle onda — tratando de que el mecánico actuara como lo habría hecho cualquier otro día pero la respuesta que recibió fue que Steve se masajeara la pera pensativo.
— ¿Onda? En serio no me parece haber escuchado antes esa atrevida palabra — eso termino de matar la paciencia de Mabel y lo empezó a sacudir rogándole que hiciera su trabajo y diciendo que el estar ahí era malo para su salud, la salud de una débil anciana, cosa que no concordaba para nada con lo que estaba haciendo.
Para su mala suerte los policías fueron hacia ella y no se le ocurrió mejor cosa que burlarse de ellos y con eso consiguió que la terminaran poniendo en un cepo, cosa que no le pareció para nada divertido pero al poco tiempo paso la pequeña Susan con un vestido celeste de la época.
— Lindo vestido Susan, te ves menos ridícula que de costumbre — se rio después de decir eso pero ignoro que esta tenía un bolso con tomates y con una sonrisa y diciendo que se le estaba cayendo le tiro uno en la cara, dándole a los anteojos, para unos segundos hacer lo mismo con el ojo que tenía limpio.
Mientras que eso pasaba los gemelos Stan estaban sentados delante de una estatua y Lee trataba de calmarse comiendo caramelos, cosa que muchas veces hacía pero que a su papá no le gustaba para nada.
Pensativo dejo de comer y después de mirar a su hermano por unos segundos le preguntó:
— Lee, ¿Tu crees que soy raro? — preguntó siendo uno de esos momentos en los que le gustaría ser más como su hermano.
— Lee no seas ridículo, no tienes porque creerle lo que ese idiota dice solo porque es el tátara nieto del fundador del pueblo — después de pensarlo unos segundos se abrió el abrigo y sacó el diario con el pino y después de revisarlo un poco volvió a hablarle — Mira, según el diario puede que el tátara abuelo de Preston no fuera el fundador de Gravity Falls pero al parecer el autor no fue nunca capaz de resolverlo — eso emocionó bastante a Lee, quien nunca se había mostrado demasiado emocionado en las cosas en las que se metía su hermano.
— ¿Si te ayudo con esto las personas pensaran que soy una persona seria? — preguntó emocionado Lee a lo que Lee le dijo que si y con eso decidido fueron a la biblioteca.
En la biblioteca llenaron un escritorio de papeles, tratando de adivinar lo que el papel que había estado pegado al diario trataba de decirles.
Después de ver muchos tipos de formas de código Lee decidió que el triángulo que estaba dibujado significaba el fuego en términos de alquimia y por eso estaba seguro de que lo que debían hacer era quemarlo.
Sin prestarle atención Lee había agarrado dicho papel, lo había trasformado en un sombrero y estaba jugando con dos lápices haciendo como si fuera una pelea de espadas, entreteniéndose bastante pero cuando se dio cuenta de cómo su hermano lo estaba mirando dejo los lápices en el escritorio sintiéndose como un idiota.
Eso duro poco porque Stanley estaba felicitándole por lo que había hecho, que haciendo eso estaban viendo un mapa, uno que los iba a guiar al museo de ciencias naturales de Gravity Falls.
Para ser sincero Stanley se había imaginado que iba a tener que hacer algo digno de una película de espías para poder entrar pero por ser el día del pionero los dejaron entrar tranquilamente, solo le pegaron una sticker en la ropa y les dieron unos globos. A Stanley le dieron uno rosa, cosa que no le gustó para nada y por lo cual no dudo en tirar al demonio lo más rápido que pudiera.
En la biblioteca habían notado como los policías los habían estado siguiendo y por eso estaban seguros de que se tenían que apurar.
Llegaron a una especie de pintura rara con relieve y no importara cuanto la miraran esta no parecía tener sentido. Eso hizo que Stanley se aburriera y se fuera a sentar cabeza abajo en un banco que estaba delante de la pintura, fue en el segundo que se diera vuelta que vio como esta parecía transformarse en la figura de un ángel que estaba apuntando a algún lado, sin perder tiempo le dijo a su hermano que se pusiera como estaba él y de esa forma los dos pudieron verla. Después de pensar unos segundos Lee se acordó que esa estatua estaba en el cementerio, la había visto cuando conociera a la chica que resultó no ser humana pero eso no se lo dijo a su hermano porque no quería recordar eso.
Los policías se estaban asustando por cómo se estaban acercando a la verdad pero le prometieron a una persona por radio que los chicos no iban a descubrir nada importante.
Ignorando todo lo que pasaba y todavía en el cepo, estaba tratando de abrir el candado con un gancho que se había logrado milagrosamente sacar del pelo usando una de sus manos.
Estaba tratando cuando se le cayó al piso y para su mala suerte fue el chico Northwest el que la agarrara.
— ¿Qué es lo que quieres para que me des eso, dinero? — tratando de sonar simpática pero no le sirvió mucho porque el malcriado le pidió que dijera que quería que dijera que su familia era la mejor del pueblo, ella le preguntó si lo podía poner por escrito, cosa que el chico acepto y usando la boca, porque sus manos estaban inutilizadas por el momento ella escribió algo y hasta se lo leyó con gran felicidad.
— Lo escribí con la boca — se felicitó a si misma por haber hecho lo que había hecho sin notar que el chico estaba haciendo un gesto a los que estaban cerca para que le tiraran tomates.
Ese día del pionero era uno de los peores de su vida y solo podía esperar a que a los chicos le estuviera yendo mejor que a ella.
En el cementerio los chicos estaban mirando la estatua, Lee tratando de adivinar que podría ser lo que el ángel estaba señalando pero no estaban sacando nada.
Lee por su parte, porque se había vuelto a aburrir estaba haciendo que la estatua le pique la nariz, cosa que le parecía más que graciosa y cuando estaba por dejar de hacerlo por darse cuenta que era algo tonto, el dedo de la estatua se torció y un pasadizo secreto en el piso se abrió, uno que llevaba a unas escaleras.
Felices con su descubrimiento el lugar estaba con trampas que eran peligrosas y de las que escaparon por mucha suerte y lo que les esperaba era un lugar lleno de secretos pero nada de eso les importó porque lo que estaban buscando era el secreto que estaba relacionado con los Northwest. Al parecer según esos papeles, el tatarabuelo de Preston había sido el que recogiera el excremento de los caballos del pueblo, el fundador había sido un sujeto llamado Sir Lord Quentin Trembley III Escudero.
También estaba el mismo escudero en lo que después les dijeron que era mantequilla de maní, que él había pensado que al sumergirse en eso iba a poder invernar de una forma criogénica, cosa que al parecer le había funcionado.
Cuando estaban celebrando eso, los policías aparecieron y les mostraron un video viejo en el que contaban lo idiota que era y como había ganado las elecciones gracias a un derrumbe, cosa que mató a los otros candidatos.
Una vez como presidente hizo demasiadas estupideces, como nombrar bebés como jueces de la suprema corte o declararle la guerra a los pantalones y fue por esas cosas que terminó escapándose, y después que pasara un tiempo fue borrado poniendo a otra persona como presidente y a un don nadie como fundador del pueblo de Gravity Falls.
Una vez que le mostraran el video, los iban a llevar junto con el cuerpo del presidente en tren a Washington donde serían encarcelados.
De una forma ridícula los encerraron en una caja con agujero para respirar. Seguramente estaban esperando que de esa forma no fueran a tener que pagarles pasajes.
Durante el viaje Lee, mientras se sentía como un idiota, agarro un poco de la mantequilla de maní y se la comió, eso hizo que todo el pedazo donde estaba liberándolo y para sorpresa de los dos, este estaba tan vivo como ellos y lo primero que hizo, para sorpresa de los chicos fue arrancarse el pantalón quedando con la parte de arriba del traje y ropa interior antigua.
— Gracias amigos, ahora tenemos que encontrar una forma de salir de esta caja — dijo el ex presidente sonando increíblemente seguro y no consiente del peligro en el que estaban.
— Y Lee aquí fue el que descubrió todo — quería darle merito a su hermano que muchas veces pensaba que no era bueno en nada.
— No hay problema porque yo tengo la llave presidencial que abre todas las puertas — dicho eso mostró una llave dorada y con esta en la mano fue a una de las paredes de la caja y empezó a golpearla como esperando que eso sirviera para que la caja se abriera de alguna forma inexplicable.
— No creo que eso funcione — dijo Lee mirándolo dudando realmente de su inteligencia.
— Madera, mi antigua enemiga — dijo el ex presidente un poco abatido — Necesitamos el plan más tonto jamás ideado — dijo Trembley levantando el dedo índice, como quien está haciendo una pose celebre.
— Lee aquí es el mejor para eso — dijo Lee orgulloso de su hermano.
Después de meditarlo unos segundos decidió que la mejor forma de escapar era por un pequeño agujero en una de las paredes de la caja.
Los dos metieron un dedo y lo empezaron a mover de forma errática cosa que sin que lo supieran atrajo un pájaro carpintero, cosa que alerto al ex presidente que pensó que podía ser una de sus esposas y que los ayudo a escapar.
El tonto del ex político había querido reconstruir la caja pero Lee le convenció para que se fueran, lástima que al salir del vagón de carga se encontraron con uno de los policías y este alertó al otro.
Como en muchas películas terminaron en el techo del tren pero a diferencia de esas películas no pelearon, no a Lee se le ocurrió una idea original, miro al político y le preguntó:
— ¿Usted no renunció, verdad? — esperaba que la respuesta de él fuera un no, porque de esa forma le serviría para su plan que acababa de crear.
— No, solo me escape por la ventana — dijo un poco pensativo y Lee sonrió de oreja a oreja.
— Eso quiere decir que estos policías deben hacerle caso — dijo feliz y de esa forma los mando de vacaciones pagas, cosa que evitó que ellos terminaran en cualquier tipo de problemas.
Una vez que solucionaran el problema y después de escuchar algunas historias algo ridículas, el presidente les dio un regalo a cada uno, a Lee le dio un sombrero de copa y lo nombró senador y a Lee le dio su llave presidencial. La cual usaron para liberar a su tía que estuvo más que feliz porque ya estaba más que harta de estar en el cepo.
— Fidds vino y estuvo una hora hablándome de sus experimentos — dijo mientras se acomodaba el cuello.
Pero eso no les importó mucho porque vieron a Preston y fueron corriendo con intenciones de echarle en cara lo descubierto, Lee ya tenía listo los papeles.
— Lindo sombrero, ¿Tratas de imitar a Lincoln? — se burló pero Lee se lo acomodó antes de responder.
— Lo que pasa es que soy senador — dijo orgulloso pero lo único que consiguió fue que el chico rico se le riera.
— Me sorprende lo ridículo que puedes llegar a ser — dicho eso se fue al auto, cosa que sorprendió a Lee.
— ¿Por qué no le dijiste lo de que su familia era un fraude? — enojado con lo que no había hecho su hermano.
— Solo tengo esos papeles de prueba y él seguramente los destruiría — dijo tratando de sonar seguro porque la verdadera respuesta era que el idiota no le había dado tiempo para hacer nada.
— Yo no creo eso — dijo para ir corriendo, darle los papeles al creído mientras le decía que su familia era un fraude y disfrutar mientras que gritaba de agonía.
Cuando estaba festejando lo que había hecho apareció de nuevo el presidente, que había estado jugando con una gallina y después de regalarle un billete de menos doce dólares se subió a un caballo y se fue.
Después de eso se volvieron a reunir con su tía abuela y fueron felizmente a la cabaña no queriendo saber nada con ese día pero felices de haber logrado que Preston se creyera menos, aunque fuera por unos segundos.
Espero les haya gustado y que no me hayan dado por muerta, prometo tratar de escribir más seguido.
Elice Afrodita: La verdad es que yo soy de capítulos algo largos, me da orgullo hacerlos de esa forma, es una locura personal.
No descarto que pueda haber alguna insinuación al yaoi, pero para eso falta, aunque ya tenemos planeado cosas de la segunda temporada.
Lo que te conté fue una experiencia personal, hay mucha gente a la cual le va bien en el CBC.
Si tienen dudas pregunten, si se quieres quejar háganlo y si se quieren quejar por alguna crítica de mi parte, no los detengo.
