Volví y un año más vieja, el 23 de agosto cumplí los 32 añitos, espero sepan perdonar que haya tardado, es que siempre me pasa que empiezo poniendo los capítulos rápido y después me tardó más pero prometo terminar la serie.
Viajes en el tiempo, locos como una cabra.
Mabel había estado con ganas de entretener a sus sobrinos con algo que los divirtiera desde que los llevara a pescar, cosa que había pensado que los entretendría pero al parecer se había equivocado. Lo malo estaba en que no podía darse el lujo de perder un día de trabajo de nuevo y por eso tuvo que pensar en algo que los pudiera entretener y hacerle ganar dinero al mismo tiempo, de esa forma se le ocurrió rentar una feria, claro que tendría que ser una barata pero con las ventas podría llegar a ganar más de los que le costó el alquiler.
— ¿No es maravilloso niño? Es la mejor feria que pude rentar — orgullosa de ver a las personas poniendo en pie la feria con la que ganaría mucho dinero.
— Esta buena la idea de esa forma podrás desplumar a las personas de este pueblo — Mabel estaba por decir algo pero un teleférico cayo al lado de ella, asustándola bastante y más al ver que su sobrino estaba en él.
Corriendo fue a donde estaba, sabiendo que si se lastimaba los padres de este la matarían.
— ¿Estas bien cariño, te lastimaste algo? — se notaba lo preocupada que estaba, tanto en la mirada como en el tono en el que hablaba.
— Creo que me rompí todo pero estaré bien — habiendo escuchado eso, le dio unos cupones para algunos juegos pero antes de mandarlos a divertirse les dijo.
— Tengan esto, son unos certificados falsos, póngalos en cualquier cosa que pueda provocar una demanda — se los dio a los dos y Lee los miro desconfiado.
— Esto seguro que es ilegal — no le gustaba nada la idea de que su tía terminara presa.
— Cuando no hay policías todo es legal — dijo Lee antes de que Mabel se aburriera de la charla y los mandara a trabajar.
Fue a donde estaba Fiddleford soldando un blanco al cual le iban a pegar con una pelota y el que se supone que haría que la persona dentro del tanque se cayera al agua.
— ¿Cómo está yendo? — preguntó a lo que su empleado se sacó la máscara para soldar y le respondió.
— Ya está terminado pero la verdad es que no creo que esto esté bien hacer esto — dijo mirando lo que había hecho para nada orgulloso con su trabajo.
— Buenísimo, esto esta tan atascado como una mala pintura en una subasta — dijo ella con una sonrisa y después se acuerda de que quería arreglar algo pero se da cuenta de que no encuentra su destornillador — ¿Dónde está, Fidds viste mi destornillador rojo? — agachándose para buscarlo pero no encontrándolo.
— Puede que se lo haya llevado una criatura paranormal o alguna cosa por el estilo — un poco distraído no gustándole mucho lo que estaba haciendo.
— Realmente estas pasando demasiado tiempo con los chicos — recordando que no les había hecho los suéteres que había querido pero ya se los haría cuando se acordara y estuviera tejiendo en su sillón.
Ya eran las doce y Mabel estaba sentada en su lugar con un traje de baño, uno de esos de los que se usaban en los años veinte, era como una especie de vestido con un pantalón debajo, blanco con líneas anchas de color negras, realmente el traje de baño ya era pasado de moda cuando ella era niña pero se sentía cómoda en él y por eso lo usaba.
Estaba tan segura de que no la iba a poder hundir que empezó a burlarse de las personas que estaban cerca del tanque, como para lograr que quisieran lanzarles las bolas, para lo cual iban a tener que pagar y eso era lo que más le gustaba.
Como estaba planeado ninguna de las pelotas logro que ella se cayera, cosa que hizo que se riera y se burlara de ellos.
En otra parte de la feria estaban Helen y Lee pidiendo unas banderillas con forma de signo de pregunta.
— No sé cómo es que hacen para que tenga esta forma — mirando su banderilla extrañado.
— Yo tampoco pero son muy, ¿deliciosas? — poniendo el signo de pregunta cerca de ella y haciendo un tono de duda en forma de chiste pero al hacer eso se le mancha la camisa blanca que estaba usando y se fue a buscar algo para limpiarse.
A pesar de que ella estaba vestida con la misma camisa blanca y jean de siempre, para Lee estaba realmente hermosa y por eso no pudo evitar decir suavemente un "te amo" mientras que ella se iba.
Para su mala fortuna fue escuchado por Lee que estaba acercándose a él con dos algodones de azúcar, uno para cada uno.
— Veo que juntaste coraje y lograste hablar con ella como un ser humano — alentándolo mientras que sacudía los dulces como si fueran pompones de animadora.
— No es algo importante — al ver la cara de su hermano se corrige — claro que es importante, le pregunté si quería venir conmigo y acepto, es lo mejor que me haya pasado este verano — al decir eso su hermano le empujo un poco de forma juguetona.
— Sabía que ibas a poder, ¿No sientes como si alguien que se acaba de bañar en colonia? — había estado olfateando tratando de ver de dónde venía.
— Hola clones, ¿no vieron a Helen? Tengo un nuevo jean agujereado que quiero mostrarle — la persona era Thistler, el amigo de Helen que se notaba gustaba de ella y estaba usando esa ropa tan new age que daba asco y para colmo se atrevió a robarle un poco de algodón de azúcar a Lee, quien lo miro con odio mientras lo hacía.
— Creo que la vi en el pozo sin fondo, si quieres puedes ir a buscarla — dijo Lee queriendo deshacerse de él pero este aparentemente no noto el sarcasmo.
— Puede que lo haga, nerd — dijo antes de irse.
— Es un idiota — dijo Lee viendo a su hermano tratando de consolarlo.
— Si pero es un idiota con un jean agujereado y una guitarra, ¿Cómo puedo competir con eso? Tengo que hacer que no se acerque a Helen sin importar que — sonando lo más decidido que podía.
— Yo te ayudare en todo lo que pueda, tu sabes que donde vas tu voy yo… — se notaba que iba a decir algo más pero fue interrumpido cuando vio un cartel de "gánese un animal de granja" y se fue corriendo.
En el lugar había muchos tipos de animales pero eso no le importó porque Lee sintió que una cabra lo llamaba, era demasiado impresionante como para estar en ese lugar.
— Adivine el peso del animal y llévaselo a su casa — eso emocionó mucho a Lee que se tenía fe en ese tipo de cosas.
Lee miro todos los animales esperando encontrar uno que le llamara la atención, era una cabra y parecía que le estaba rogando con la mirada que se lo llevara con él.
Señalándola emocionado dijo:
— Quiero esa cabra, ese será mi nuevo amigo — la emoción emanaba de sus poros.
— Si adivinas su peso, mi amado cuatro kilitos será tuyo — eso le pareció demasiado tonto pero si se podía aprovechar de eso para tener unas mascota, mejor para él.
— ¿Pesa cuatro kilos? — lo dijo dudando porque no podía creer que fuera tan fácil, que tenía que haber alguna cosa que él no supiera.
— Parece que eres un brujo, ten llévatelo — dándosela y Stan la abrazo con ganas ignorando que el animal estaba tratando de comerse la playera de Superman que estaba usando.
— Nunca te voy a dejar ir —dijo felizmente.
Lee ya estaba con Helen, disfrutando de las atracciones, fue en eso que se encontraron con uno de esos stands donde tiras una pelota a las botellas, cosa que muchas veces está arreglado para que nadie gane pero al escuchar como a Helen le emocionaba la idea de ganar un premio, Lee decidió tratar.
— Lee dice que si le pegas al empleado te puedes llevar el premio mientras que este está inconsciente — eso logró que Helen se riera y después de lograr eso pidió tratar de ganar uno de los premios, de esa forma lograr impresionar a la chica que le gusta.
De esa forma dio uno de los tickets que le había dado su tía, el último que le quedaba porque había estado jugando algunos juegos antes de encontrarse con Helen, no había ganado nada pero se había divertido.
Lamentablemente la suerte no estaba de su lado y lo único que logro fue pegarle a la mesa donde estaban las botellas, eso hizo que rebote y le pegue en el ojo a la pobre Helen, quien no se lo esperaba y por eso se asustó pero trató de no enojarse con su amigo, pensando que por ser un chico no lo habría hecho a propósito.
Este en ata ataque de pánico le dijo que iba a buscarle hielo pero en el camino se chocó con una persona rara haciendo que se le cayera la bolsa y se le desparramara el hielo por el suelo.
Para su mala suerte tardo demasiado en recogerlo y mientras que lo estaba haciendo vio como ese maldito que gustaba de ella se acercaba y poniéndole un raspado en el ojo, mientras que le aliviaba el dolor le preguntó si ella quisiera salir con él, a lo que ella le respondió que si.
Eso lo dejo demasiado choqueado como para poder hacer algo y fue en ese momento, justo después de que la nueva parejita fuera a una versión ridícula del túnel del amor que Lee apareciera con la cabra en sus brazos y una gran sonrisa en la cara.
— Mira lo que me acabo de ganar, este sujeto era lo único que valía la pena entre esos animales, se llama Gompers porque ningún otro nombre le habría hecho justicia — cuando termino de hablar notó como estaba su hermano y se preocupó.
— ¿Qué estas mirando Poindexter? — tratando de decirlo en forma de chiste para que no se notara lo preocupado que realmente estaba por él.
Este le señalo a la nueva pareja y eso enojó a Lee pero no había mucho que pudiera hacer.
Después de eso, Lee estuvo como alma en pena por todo el lugar, de una forma tan patética que Lee se sintió obligado a consolarlo.
— ¿Nunca quisiste volver en el tiempo para cambiar un error? Solo uno pero que crees que te arruinó todo — estaba tirado en el piso no queriéndose mover.
— No, porque yo nunca me equivoco tanto y si lo hago siempre logró salir ileso — sonriendo esperando que eso le hiciera reír pero no lo logró.
Sentándose empezó a hablar.
— La única razón por la que Helen está saliendo con ese sujeto es porque estuvo ahí para ponerle algo frio en el ojo, yo le habría dado hielo y lo habría hecho de no ser por él — terminó señalando a un extraño con ropa gris que estaba caminando cerca de ellos.
Enojado fue a donde se encontraba, si no era para saber porque le había molestado, iba a desahogarse con él.
— Tu. Ya te había visto antes, ¿Qué es lo que estas planeando? — por la reacción de esa persona, esta no esperaba que la tomaran en cuenta.
— ¿Eh? — no era para nada elocuente, y por lo que se podía ver se sentía atrapado.
— No digas eh, explica que es lo que quieres — enojado Lee pero duró poco porque se sorprendió al ver cómo había logrado asustarlo y como estaba balbuceando algo sobre tomar forma de escondite o algo parecido, mientras que usaba su reloj y su ropa iba tomando patrones raros de lugares, ninguno conocido pero no le quitaba lo raro, como vio que no funcionaba como él quería sacó el destornillador que le había sacado a Mabel y trato de arreglarlo, ante la atenta mirada de los chicos.
— Mira Lee, parece que viene del futuro o algo por el estilo — burlándose pero eso asustó tanto al extraño que le tiro algo parecido a un pañuelo húmedo a la cara.
— Borrado de memoria — gritó pero nada del otro mundo paso y por eso Lee se sacó el paño y después de inspeccionarlo dijo.
— Es un paño para bebés — indignado de lo tonto que estaba siendo la persona que por definición debería de ser espectacular, por lo menos eso era lo que supuestamente las películas de viajes en el tiempo estuvieron tratando de convencer a las personas por generaciones.
Eso al parecer fue lo último que quería escuchar y agotado se sentó en un asiento que estaba cerca de él, se notaba las pocas ganas que tenía de estar en ese lugar.
— Esta bien, no vale la pena seguir tratando de engañarlos, soy un viajero del tiempo — eso emocionó mucho más a Lee que a Lee.
— Si eres un viajero del tiempo, eso quiere decir que debes de tener una máquina del tiempo — esperando que la respuesta fuera un si.
—Claro que la debe de tener — respondió Lee antes de que el extraño pudiera pero eso no le importó a su hermano que estaba más que acostumbrado a que Lee hiciera eso.
— Aunque la tuviera no te dejaría que te acerques a ella, es una maquina demasiado precisa y complicada — revolviendo uno de los bolsillos de su ropa, que parecía deportiva, de color gris y sacando lo que parecía ser una cinta métrica.
En eso vio a Helen con el idiota y eso le hizo decidirse a tener que sacársela.
— Vamos, déjame usarla — dijo tratando de sonar convincente pero aparentemente no le sirvió de nada.
— Claro que no, no podrías usarla — agarrando la máquina y tal cual como si lo hiciera con una verdadera cinta métrica, estiro un poco, haciendo que desapareciera y apareciera un segundo después pero con ropa muy perecida a la de Colón.
— ¿Saben dónde estuve? — espero las respuestas y como ninguno de los dos dijo nada, solo se quedaron sorprendidos siguió — Si, en este mismo lugar había una tienda de disfraces hace quince años — bueno eso no era tan impresionante como haber viajado al siglo quince pero era impresionante.
Hecho eso volvió a viajar en el tiempo y apareció con su ropa de siempre pero esta se estaba quemando un poco, por suerte no era nada grave y lo apago con unos pequeños golpes con la mano.
— ¿Quién eres? — preguntó Lee, que estaba bastante harto de hablar con una persona de la cual no sabía ni el nombre.
— Me llamo Blendin Blandin, equipo de eliminación de anomalías del tiempo, se supone que por aquí están pasando alguna pero no he visto nada, no entiendo nada, puede ser una paradoja o que ya estoy agotado — mirando para todos lados, cosa que le da a Lee una idea, algo que puede ayudar a su hermano.
— Deberías probar alguno de los juegos de la feria, no todos apestan — dijo haciendo un ademan con el brazo señalando algunas de las atracciones.
Eso pareció gustarle al viajero del tiempo.
— Es verdad, me lo gane — dicho eso fue a la atracción más cercana, una que eran unos barriles que daban vueltas y estaba siendo manejado por Fiddleford.
A este no le gustó ver el cinturón raro que este tipo tenía y por eso después de pensarlo unos segundos trato de retarle.
— Por favor sacase ese cinturón, podría salirse algo, lastimar a alguien y no estamos asegurados — tratando de verse inocente, como hacía cuando hablaba con Mabel y para su suerte, el dueño del cinturón se lo dio sin chistar.
— Esta bien, pero cuídalo con tu vida — con tono de advertencia antes de subirse al juego.
—No le quitare la vista de encima — poniéndolo apoyándolo cerca de él y mirando al juego, considerándolo algo más importante que el cinturón.
Fue en ese momento en el que Lee, aprovechando que estaba distraído, se lo sacó y con Lee fueron a la cabaña donde iban a planear como usar el aparato, porque como es sabido a Lee no le gusta hacer nada sin planearlo antes, por miedo a que algo salga mal.
— Acá esta, esto nos llevara a cualquier momento de la historia — mirando el aparato tratando de disimular su emoción, no quería quedar como un nerd delante de su hermano.
— Podemos ir a la época de las cavernas y hacer que unos cavernícolas se peleen — la emoción irradiaba de sus poros.
— No, gracias esto voy a poder evitar que ese Thistler empiece a salir con Helen — esa idea le pareció menos emocionante a Lee pero quería apoyar a su hermano.
— Bueno, mientras yo puedo volver a ganar a este campeón — acariciando a Gompers una forma bastante afectiva.
— Mejor tener cuidado, eso que dijo de arreglar paradojas me dejo pensando, lo mejor que puedo hacer es volver para arreglar mi único error. Haber tirado mal la pelota y haberle golpeado a Helen en el ojo, sin que eso pasara ella y Thistler no estarían saliendo — lo dijo muy convencido.
— Yo también voy, quiero volver a ganar a este campeón —acariciando a su mascota y no lo quería admitir pero la verdad era que tenía ganas de ir a vigilar a su hermano para asegurarse de que nada le pasara, claro que si lo llegaba a decir lo iba a ofender y atrasar el viaje, cosa que no quería que pasara.
Con eso decidido, Lee puso la cinta en seis horas, apretó el botón de retroceder y así de rápido se encontraron otra vez en el momento en el que la feria estaba abriendo.
Sin decir nada se dividieron para hacer lo que tenían planeado. Por su parte, Lee fue a ganar a Gompers, cosa que no fue más que un tramité y para divertirse le dijo que era un hechicero.
Claro que no sabía que eso iba provocara que encendiera una antorcha y empezara a preparar una multitud enojada para atacarlo.
Por su parte Lee estaba volviendo a encontrarse con Helen, la cual estaba feliz de verlo y los dos juntos fueron al lugar donde había tratado de ganarle el premio, queriendo demostrar que era capaz de ganar el premio y no lastimar a la chica que le gustaba.
Ella estaba igualmente impresionada por el muñeco que era una bizarra mescla de pato y panda colorido, con rosa y violeta, realmente era una cosa rara y por ende pegaba con el espíritu del pueblo.
Haciéndose el galante agarro la pelota que le daba el encargado del puesto y después de hacer unos cálculos mentales lanzo la pelota, lo que pasó después fue algo demasiado rápido, la pelota logró pegarle a las botellas y las derribó pero después de eso rebotó en la tela que estaba detrás de estas y volvió con furia a pegarle en el ojo a Helen.
Fue mientras que Lee tratara de entender qué demonios era lo que había pasado que Thistler apareció prácticamente de la nada y otra vez la consoló, otra vez le pidió que saliera con él y ella volvió a aceptar, todo como había pasado la vez anterior, cosa que era más que frustrante.
Había algo que estaba mal y tenía que averiguar que era.
— Pasó dos veces lo mismo y me está asustando — dijo viendo cómo iban a ese tonto juego para parejas.
— Puede que sea una forma del destino de decirte que no debes estar con Helen — un poco indiferente mientras le compartía un poco de su manzana acaramelada.
— ¿Puede ser que el tiempo se esté complotando en nuestra contra anulando los posibles cambios que podamos estar tratando de hacer? No eso no tiene sentido — terminó respondiéndose antes de que Lee pudiera hacerlo.
Después de eso siguió una seguidilla de viajes en el tiempo en los cuales Lee ganaba a Gompers de forma ininterrumpida y de la misma forma Lee terminaba golpeando a Helen, esta era consolada por el rubio de pelo largo y terminaba este pidiéndole que fueran novios y ella aceptando.
Hasta empezó a hacer cálculos con un rotulador en una de la máquina de palomitas, no entendiendo que era lo que estaba pasando, era como si algo le faltara y no tuvo idea de que era hasta que vio cómo su hermano estaba jugando a tirar de una soga con su cabra.
Claro eso era lo que le faltaba y decir que su hermano no estuvo feliz de tener que tardar en ganar a su hermosa cabra pero al final termino aceptando.
Fue tan planeado que hasta pudo errar a las botellas pero gracias a una increíble secuencia de golpes aparentemente al azar que terminara golpeando las botellas y después la pelota cayera en su mano, como algo extra logró impresionarla bastante. Lo mejor fue cuando el rubio fue a donde estaba, ella le mostró el peluche que le había ganado Lee y este dijo que era horrible antes de irse enojado.
Helen lo llamó tonto y ambos se fueron a seguir probando los juegos.
Por su parte Lee fue a tratar de ganar a su querido Gompers pero cuando se estaba acercando vio como Preston lo estaba ganando y sin perder tiempo fue corriendo a su hermano para taclearlo cuando estaba saliendo de un juego y mientras lo sacudía le exigió que volvieran a rehacer el día para que él pudiera tener a Gompers.
— Perdón Lee, pero hice cálculos y solo en esta línea temporal logró impresionar a Helen, si hacemos algún cambio ella se irá con Thistler y no puedo evitar que eso pase — enojado con su hermano por no entender algo tan aparentemente sencillo como era eso.
— Si no lo hacemos Gompers y yo nunca estaremos juntos — se quejó tratando de sacarle la máquina del tiempo pero esta quedó enredada en una de los carritos con forma de banderilla y se empezó a alejar estirando la cinta, esta cuando se encogió los llevo a los dos al pasado, haciendo que cayeran de cara en un camino de tierra.
— ¿Cuándo estaremos? — preguntó Lee confundido.
— Lo que tienes que preguntar es ¿Cuándo estaremos? — le corrigió sin pensarlo mucho Lee.
— Eso fue lo que pregunté — dijo Lee y los dos se rieron un poco antes de buscar algo que les diera una pista de donde estaban.
Lamentablemente antes de que pudieran saber algo fueron atacados por una manada de búfalos y cayeron en una careta. Eso les sirvió para saber que estaban en la época de los pioneros.
En esa careta, un Lee enojado empezó a revelar a las personas que estaban allí cosas del futuro, cosa que enojó a Lee, quien le quito la máquina del tiempo y los mandó sin querer a la época de los dinosaurios, por suerte se pudieron ir antes de que pasara algo.
Después de eso volvieron a algunos momentos ya vividos pero perdieron en el camino cosas, como un zapato, la calculadora, un chicle que Lee tenía en su bolsillo y cuando estaban pasando por enfrente de la cabaña, en lo que parecía ser una tarde de invierno la maquina empezó a quemar y terminaron en un lugar oscuro. Lee pensó que estaban en el final de los tiempo pero el olor horrible les ayudo a darse cuenta de que eso no era posible y después de unos segundos inspeccionando el lugar encontraron que había una puerta y que esta servía para salir de lo que parecía ser un baño químico, que era donde estaban.
Al principio no sabían en qué tipo de presente estaban pero el ver a Helen con el peluche le sirvió para saber que estaban en el que ella no estaba de novia con Thistler y eso lo puso feliz, por lo menos por unos segundos porque después Lee volvió a tratar de sacarle la máquina pero al final se subió encima del baño químico y así logró estar lejos de él.
— No puedes alejarnos, somos el uno para el otro — trató de convencerlo Lee desesperado.
— No seas idiota es solo una cabra, hay miles como ese animal — cuando lo llamara idiota fue como si le pegaran una cachetada y se mirando levemente para abajo respondió.
— Es verdad, solo soy el idiota de la familia, no debería de meterme entre tu y tu felicidad, todos sabemos que eres lo único de la familia que vale la pena — dicho eso se fue a sentar con la espalda apoyada en el tótem.
A Lee le costó aceptarlo pero era verdad que en la familia lo trataban a Lee como si fuera un idiota y no le tenían mucha fe, especialmente el padre quién había pensado que la tía Mabel los maltrataría y por eso los había llevado.
Fue con dolor en su corazón que volvió al pasado, sabiendo que no había forma de que pudiera estar con Helen pero por lo menos su hermano estaría feliz y eso era algo importante.
Como había predicho, Helen fue golpeada por la pelota y se fue con el rubio pero el abrazo de parte de su hermano hizo que todo valiera la pena y para terminar de recompensarlo, este mando a su fiel cabra a que atacara a Thistler mordiéndole en el trasero, arrancando un pedazo de pantalón, cosa que hizo que ese fuera corriendo.
Estaban festejando eso cuando un furioso Blandin se les acercó y les sacó la máquina del tiempo.
— Ustedes, ¿Saben cuántas reglas del tiempo han roto hoy? Preguntó porque no estaba con ustedes para saber cuántas eran — por suerte para los chicos no tuvieron que responder porque unos señores con ropa que parecía más futurística que la de Blandin aparecieron a los costados de este y después de decir todas la cosas que ellos habían hecho durante sus viajes en el tiempo se lo llevaron.
En el camino Mabel se burló de ellos y con un disparo de su rayo la derribaron tirándola al agua, para alegría de los que habían estado tratando todo el día.
— ¿Cuáles habrán sido las paradojas que se suponía que tenía que arreglar? — preguntó Lee no entendiendo mucho y Lee tardó bastante pero al final se dio cuenta de algo.
— Fuimos nosotros — dijo feliz con su descubrimiento y después de eso se fueron a divertir los dos con las cosas de la feria, y si tenían ganas ayudarían a su tía a salir del tanque.
Ya habría tiempo para conquistar a Helen, tenía todo el verano para eso pero no siempre se iba a llevar tan bien con su hermano como en ese momento.
Espero les guste, la verdad es que vi algo que me puso feliz y fue a Alex Hirsch, en su twiter diciendo que "no hagas una serie basada en tu familia" cuando alguien le contó que buscando parejas de Mabel encontró Pinescest.
Sé que siempre mostré odio por esa pareja, al principio fue porque era incesto pero recientemente vi fics de Stancest, (poner a los hermanos Stan como pareja) y al ver que la historia tenía sentido me gustó.
La verdad es que yo lo que le pido a los fics es coherencia y que se respeta la personalidad de los personajes.
La verdad es que hice un foro en el que planeaba discutir temas de la serie pero esta desértico. Lo que pasa es que tengo muchas ideas para fics pero no el tiempo para escribirlas, y la verdad es que muchas de esas ideas son de fics en inglés que leí pero creo que se pueden hacer de otra forma.
Elice Afrodita: Espero te guste este capítulo, la verdad es que en este hay partes donde no respeto mucho el orden de las cosas pero no creo que tenga que hacerlo.
