Los personajes pertenecen a S.M yo solo uso mi imaginación.
Capítulo 9: Tragedia II
Pov Bella
—Bella, te traje un té —dijo Edward mientras extendía una taza de té, pero al ver que no la recogía la dejo en la mesa del centro—. Bella tienes que reaccionar, hay que contarle Antonia lo que pasa, y hay que ir al funeral en la noche.
No quería moverme, porque el simple hecho de moverme, permitiría que el dolor se volviera insoportable, pero quería correr, gritar, abrazarlo, pero sin sentir este dolor que me estaba ahogando y quemando. Sé que lo tengo hacer por mi hija, pero por ahora yo no era la mejor persona para darle esta noticia. yo no estaba bien para darle la noticia.
Edward se habia levantado y fue hacia la ventana mientras hablaba por teléfono.
—Alice, necesito que más tarde vengas para que ayudes a Bella a cambiarse y darse una ducha, mientras yo voy a la casa para hablar con Antonia y cambiarme para venir con ella —hizo una pausa mientras esperaba su turno para hablar me miró y su mirada estaba preocupada.
—Sí, creo que es lo mejor, pero me preocupa que este así, espero que no sea permanente, ya que a Antonia le preocuparía más de lo normal ver a su mama en ese estado —quedó en silencio nuevamente—. Si, hare lo imposible para cuidar de ambas, sabes que ellas son mi vida —dijo con tono melancólico.
Dios, no merezco el amor de este hombre, varias imágenes empezaron llenar mi cabeza, imágenes donde mi padre sonreía, donde me levantaba cuando me caía, cuando lloro de orgullo cuando me gradué, su felicidad al tener a mi hija en sus brazos, la primera noche que la paso en vela cuidándola para que yo pudiera dormir, Dios ¿porque me lo quitaste? ¿porque me arrebatas? ¿porque no lo dejaste ver crecer a su nieta?, la lagrimas comenzaron a salir, puse mis piernas cerca de mi pecho y las abrace con mis brazos y comencé a mecerme hacia atrás y hacia adelante.
—¿Porque?¿porque? —repetía una y otra vez, Edward colgó el teléfono y se acercó y me abrazo, escondí mi rostro en su cálido pecho, sentía su corazón latir, y respiración chocar en mi cabeza.
—Tranquila, todo estará bien —beso mi cabeza haciendo círculos en mi espalda consolándome—. Vamos necesitas descansar —me ayudo a ponerme de pie me abrazo mientras subíamos las escaleras, abrió la puerta de mi habitación, me ayudo acostarme en la cama, se giró para salir de la habitación.
—No te vayas —le pedí, el me miro asintiendo con su cabeza y se acomodó a mi lado, rodeo mi cintura abrazándome, apoye mi cabeza en el hueco de su hombro y su cuello, acaricio mi cabeza suavemente..
—Jamás te dejare —susurro en mi oído sin dejar de abrazarme.
—Canta mi canción —le pedí cerrando mi ojos, lo sentí sonreír contra mi cabeza y comenzó a tararear mi nana, estar en sus brazos hacia el dolor disminuyera, pero aun sentía el vacío en mi alma, los parpados comenzaron a pesarme y ya no pude contarme mas y me quede dormida.
Pov Edward.
Me rompe el alma ver a Bella en este estado, sé que es difícil toda esta situación, solo quería que reaccionara, que a pesar del dolor ella pudiera estar allí para cuando nuestra hija supiera de la noticia. Le pedía a Dios que me ayudara para poder contener y de alguna forma ayudarla a seguir adelante, la contemple a Bella mientras dormía, se ve calmada, tranquila, espero que sus sueños, no reflejen el dolor y pueda descansar. Escuche a puerta abrirse, me levante con sumo cuidado para no despertarla, baje las escaleras y ahí estaba Alice, abrazando a Reneé.
—¿Como esta? —pregunto Reneé mirándome con aquellos ojos llenos de tristeza y dolor.
—Bien, ahora está descansando —dije mientras me acerca para darle un abrazo y mis condolencias— Lo siento mucho —susurre acariciando su espalda, luego de unos segundos nos alejamos y ella acaricio mi mejilla con cariño.
—Gracias, por todo —comenzó a caminar hacia su cuarto que compartía con Charlie. Alice y yo nos sentamos en la mesa de la cocina.
—¿Ya está todo listo —pregunto Alice, mientras miraba las escaleras.
—Sí, solo falta firmar unos papeles, pero lo hare cuando estemos en la funeraria —suspire.
—¿iras a hablar con Antonia? —en su rostro se reflejaba la preocupación.
—Estoy preocupado, espero que lo tome mejor de como lo hizo vela, sé que es muy chica, pero su mente pareciera que tuviera más edad —dije sin ánimos.
—tienes que ir y contarle, antes de ir al funeral —hizo una pausa rascando su frente— hay algo que tengo que contarte —su voz sonó con la seriedad que reflejaba su cara.
—¿Qué pasa? —pregunte aún más preocupado, que más podía pasar en un solo día.
—Al parecer, él que le disparo a Charlie mientras le pedía los papeles del coche y su carnet de conductor, creen que podría ser... —se quedó en silencio mientras escuchábamos los escalones de las escales.
—¿Edward? —Bella llamo una voz marcada por el dolor.
—Si —me levante y me dirigí para encontrarme con ella en los últimos escalones.
—¿Vas ir a buscar a Antonia? —pregunto mientras una lagrima salió, puse mi mano en su mejilla secando su lagrima, se me estaba haciendo demasiado difícil seguir siendo fuerte al verla tan destruida por el dolor.
—Sí, ¿porque necesitas algo? —le pregunte mientras le acariciaba su mejilla, cerró los ojos disfrutando de mi toque.
—No, no necesito nada, pero ¿te puedo pedir un favor? —abrió los ojos para posarlos en los míos, su mirada estaba llena de emociones, pero una resaltaba entre todas, la tristeza.
—Dime —dije mientras nos dirigíamos hacia la sala de estar, se sentó en el sofá donde solía sentarse Charlie, me acomode junto a ella y abrace contra mi pecho lo más fuerte que pude para que supiera que yo estaba ahi para ella.
—Trata de no tardar mucho, por favor —más lagrimas salían recorriendo sus mejillas y se aferró a mi cuerpo
—Tranquila, estaré de vuelta lo antes posible, Alice se quedara contigo para que te ayude a vestir y darte una ducha, Reneé está arriba —ella me miro y asintió, realmente me duele dejarla pero hay cosas que hacer, tengo que hablar con mi hija.
—Te quiero —susurro en mi pecho, su aliento contra mi cuerpo hizo que mi corazón saltara.
—Yo también te quiero —bese su frente y salí de la casa, sin antes decirle a Alice que teníamos una conversación pendiente y que no dejara sola a Bella.
Entre en mi auto y apoye mi cabeza contra el volante, una lagrima solitaria recorrió mi mejilla, suspire sintiendo el dolor en mi pecho, el dolor de Bella era tan mío, como si fuera yo quien hubiera perdido a mi padre. Encendí el auto y me dirigí así mi casa, pensando en cómo contarle a tu hija de 5 años, que su abuelo ha muerto, como le dijo, durante en camino pensé en mil formas para darle la noticia, aparque y tome una gran bocanada de aire, para salir. Hay llegado el momento para decirle a mi hija lo que ha pasado.
Pov Alice
Edward salió para ir a la casa y hablar con Antonia, espero que ella entienda todo lo que está pasando, me acerque con cuidado a Bella, me acomode a su lado y la abrace, ella se aferró a mi abrazo, su cuerpo temblaba a causa de los sollozos silenciosos. Que difícil es estar así, me siento mal por no hacer algo para calmar su dolor.
—Bella, tienes que ducharte para que vallamos a la funeraria, te ayudare a vestirte.
—Gracias, por estar aquí conmigo —suspiro y sonrió débilmente—. Perdóname por separarte de Jasper.
—Bella, no seas absurda, Jasper está en la funeraria terminando los últimos detalles —suspire, es difícil controlarse cuando el dolor es tan palpable—, Vamos, tienes que ducharte —la levante con cuidado y subimos las escaleras, abrí la puerta del baño y abrí la llave del agua—. Te dejo para que te duches, cualquier cosa me llamas, iré a ver tu ropa —ella asintió, sin decir nada más, salí y cerré la puerta, fui hasta su habitación busque algo de ropa, saque un pantalón de tela negro, una blusa de seda negra, supuse que se sentiría incómoda para llevar un vestido, busque su ropa interior y salí, iba a tocar la puerta del baño para saber cómo estaba, pero la escuche llorar, iba a entrar cuando escuche varios golpes en la puerta. Baje las escaleras y fui hasta la puerta principal.
—Jasper, amor —dije mientras lo saludaba dándole un abrazo para después depositar un beso en sus carnosos labios.
—Alice, hablaste con Edward —pregunto luego de haber entrado hacia la sala.
—No pude, en el momento en que estaba por decirlo, escuchamos a Bella en las escaleras —suspire, como podría decirle que el posible asesino de Charlie sea Jacob, aunque la policía no estaban seguros de eso, pero por las placas de coche es de Seattle, y está a nombre de Brian Wolf, creo que eso lo delata un poquito ya que por todas esas leyendas de los quileutes.
—¿Cómo esta Bella? —pregunto mientras nos sentábamos en el sofá.
—Dentro de todo bien, ahora se está duchando, Reneé no ha salido del cuarto —dije poniendo mis piernas sobre su regazo en las comenzaba acariciar.
—¿Edward fue a hablar con Antonia? —pregunto.
—Sí, espero que ella entienda y lo tome bien, aunque es difícil ya que todavía en muy pequeña- mi mirada se enfocó en la ventana mientras comenzaba a llover.
—Cariño sabes que ella es muy inteligente, sabes que lo tomara bien dentro de lo cabe.
—Sí, pero igual es fuerte... —quede en silencio cuando escuche una puerta cerrarse—. Espérame, iré a ver si Bella está bien —me levante, deposite un beso en su frente y subí corriendo las escaleras, toque la puerta de la habitación de Bella.
-¿Bella? ¿Estás bien, necesitas ayuda? —pregunte mientras apoyaba mi cabeza en la puerta esperando por su respuesta.
—Es-Estoy bien —su voz se quebró, tomo aire ruidosamente para seguir hablando—. Tranquila me visto y salgo.
—Está bien, iré a ver a Reneé —no me contesto, camine hasta la siguiente puerta, estaba entre abierta, metí mi cabeza y vi a Reneé acosta encima de la cama en posición fetal, abrazando un portarretrato donde estaba Charlie y ella, mientras lloraba.
—Reneé, ¿estás bien? —pregunte mientras me acercaba a ella.
—Sabes que él amaba la pesca —dijo con la voz quebrada y más lagrimas salían recorriendo sus mejillas— El sábado íbamos a ir a pescar, ya que el quería enseñarle a Antonia como hacerlo —suspire y trague saliva para disolver el nudo que tenía en mi garganta.
—Reneé, tienes que vestirte para ir a la funeraria, Edward tiene que estar por llegar para llevarlas —dije mientras le acariciaba, su cabeza, ella me miro y sonrió.
—Gracias Alice, por ayudarnos con todo —dijo mientras se sentaba a un borde de la cama—. No sabes lo agradecida que estoy con ustedes, y sobre todo con Edward, por hacerse cargo de todo esto.
—Reneé, no te preocupes, ustedes son nuestra familia, para eso estamos —la abrace, ella me devolvió el abrazo y se levantó.
—Iré a darme una ducha —dijo mientras buscaba su bolso de neceser.
—Claro, bajare para hacerles un té, para todos —dije mientras salía de la habitación, baje las escaleras y vi que ahí estaba Bella, al lado de Jasper mirando la nada, mi esposo la rodeaba con un brazo.
Camine hasta la cocina y puse a calentar agua, mire por la ventana y venia llegando el Mercedes de Papá, el bajo y le abrió la puerta para mamá se bajara, en la parte trasera venia, Rose y Emmett, a mi cuñada se le empezaba a notar ya su barriga. Detrás de ellos aporco Edward y su volvo, se bajó y caminó hasta puerta trasera para bajar a Antonia, ella traía los ojos llorosos, pero se veía tranquila, al contrario de mi hermano que traía su cara demacrada, podía sentir que estar en esta posición era terrible.
Todos entraron cuando abrí la puerta, Bella se giró para ver quienes entraban, la primera que entro y me dio un pequeño beso fue Antonia que corrió a abrazar a Bella, luego entraron Carlisle y Esme quienes me abrazaron, Luego entro Emmett con Rose quien me saludaron, Rose logro mantener las lágrimas, pero no por mucho, el hecho de que este embarazada le hacía estar más sensible de lo normal, finalmente entró Edward, quien se quedó mirando como su hija se aferra en un fuerte abrazo a su madre, me abrazo por un buen rato.
—Es lo más difícil que echo en toda mi vida —me dijo en un susurro y unas cuantas lágrimas salieron de sus ojos.
—Tranquilo, ella estará bien, solo te necesita para ser fuerte —dije secándole las lágrimas.
Le serví un té a Bella para que se calmara mientras llevaba Antonia a su cuarto para cambiarle de ropa, Rose me acompaño, le puse un lindo vestido color vino la abrigue bastante ya en la noche, bajaría la temperatura, le puse una botitas, y le cepille el pelo, ella solo acariciaba el vientre de Rose. Bajamos y ya estaban todos listos, Reneé estaba sentaba en el brazo de un sofá mirando la ventana. Todos salimos, Edward se llevaba a Bella, quien se sentó en el asiento del copiloto, el acomodo a Antonia en su silla y Reneé se subió a su lado, Emmett y Rose iban en el coche con papa y mama, Jasper y yo nos subimos en mi Porsche, el decidió manejar y no me opuse, no tenía mente para manejar.
