Los personajes pertenecen a S.M yo solo uso mi imaginación.

Capítulo 13: Planes en marcha

Pov Edward

Lunes. Hoy tengo que salir del país, la empresa que tenemos en Londres tiene pequeños problemas que no puedo solucionar desde Seattle, lo que más me mata es alejarme de mis amores, pero sé que estarán bien cuidadas con mis padres, pero ciertamente la preocupación no me dejaría tranquilo hasta que vuelva y las vea sanas y salvas.

Teniéndolas en casa de mis padres me voy más tranquilo, solo esperaba el llamado de las autoridades diciendo que ese maldito chucho estaba tras las rejas, no entendía cómo era posible que todavía no den con él, pareciera como si se lo hubiera tragado la tierra, sé que después que Bella se entere que Jacob fue quien mato a su padre, lo querrá matar con sus propias manos, me dolió verla mal, y sobre todo en ese estado de ausencia. Solo espero que estas semanas pasen pronto y poder estar de regreso con mis amores para protegerlas con mi vida si era necesario.

Pov Jacob

Por fin poder llevar a cabo mi plan, aunque por un momento los vi en el suelo por culpa de ese maldito, pero ahora que se fue me lo hizo más fácil, ahora solo tengo seguir un rato a Bella para saber cuál es el momento exacto para raptarla y hacer llorar lágrimas de sangre a ese maldito desgraciado que me la quito, pero como yo no me quedare viendo cómo viven como la familia feliz, lo hare pagar por mi dolor, si Bells no es para mí no será para nadie.

Vi pasar el auto de Bella, encendí el mío y la seguí a una distancia prudente no quiero cometer una estupidez y que todo se valla al carajo, bien son la 1 de la tarde y viene a recorrer a la niña al cole, bien eso podría usarlo a mi beneficio.

Pobre de Charlie se tuvo que cruzar en mi camino, si tan solo no me hubiera parado hasta ahora estaría viendo a su nieta crecer, pero no, no me quiso dejar ir, maldita la hora que me detuvo, aunque me haya cambiado el nombre y el apellido, me descubrieron por la patente del auto, pero jamás me encontraran, lo mismo pasara con Bella, jamás la encontraran, será como si la tierra se hubiera comido, como si nunca hubiera existido.

Han paso cinco días desde que Cullen se fue del país, queda poco para poner en marcha mi plan, y por fin tendré a Bella en mi brazos como debió de ser, ella jamás debió de dejarme y llevarse a mi hija, pero que va, lo que más me importa de ella, y que Cullen sufra cuando se dé cuenta de que no la tendrá y jamás la podrá encontrar.

"¡Con un demonios!" pensé. Mi suerte se está yendo, pero esperen un minuto, Antonia está enferma por eso no ha ido al colegio, por lo tanto tendrá que salir a comprar los remedio, sé que lo hará ella para poder salir y tomar aire, solo tengo que espera a que se digne a salir de esa maldita casa, desde que se fue a vivir a esa casa se me ha hecho más difícil seguirle los pasos ya que siempre sale acompañada y para empeorar la policía no dejaban de vigilar la casa. Maldita la hora en que Charlie se puso en mi camino pero bueno así es la vida, quien se interponga en mis planes las pagara caro.

Pov Bella

Cinco días y contado han pasado desde que Edward se fue a Inglaterra los primero los lleve bien si eso se puede decir, pero ya en ahora no creo que se pueda decir que llevo bien las cosas, Antonia está enferma hasta no poder más, anoche no pudimos dormir ya que tenía fiebre altísima y con nada lográbamos bajarla, gracias al cielo que tenemos a un médico en casa y la reviso, pero las cosas no salen como uno quiere, luego de unas horas tratando que la fiebre bajara, comenzó a estornudad y a toser como loca, así que Carlisle le receto unas pastillas, y un jarabe, lo único que me preocupaba es que no se le bajara la fiebre.

—Mami —grito Antonia despertándome de un salto, me levante del sofá y me senté a un costado de su cama, puse mi mano en su frente para ver si seguía con temperatura, pero gracias a Dios que ya no tenia, pero aun así las pesadillas no la dejaban descansar bien.

—Cariño estoy aquí, tranquila trata de dormir —le acaricie su cara y comencé a tararear mi nana, sus ojos lentamente se comenzaban a cerrar, suspiro quedándose dormida.

—¿Bella? —Esme me habia llamado en un susurro para no despertar a Antonia.

—¿Que pasa Esme? —le pregunte levantándome de la cama con sumo cuidado.

—Edward esta al teléfono —susurro sonriéndome, me dijo tendiéndome el teléfono, mire el reloj y eran las 8 de la noche y allá en Londres seria las doce o la una de la mañana más o menos.

—Edward —murmure cuando presione el teléfono contra mi oído.

—Hola amor, ¿cómo están mis princesas? —pregunto, no le habia dicho que Antonia habia pasado toda la noche con fiebre y que prácticamente durmió todo el día y por consecuencia yo no habia dormido.

—Hola cariño, estamos bien —dije con voz cansada, por más que me esforcé para que mi voz saliera bien sin rastros de cansancio falle.

—Amor ¿estás bien? te escucho desganada cansada —¡demonios! este hombre me conoce demasiado para mentir o disfrazar mi voz.

—Sí, estoy bien, es solo que estoy cansada —dije rascando mi frente saliendo de la habitación de mi hija yendo hacia la habitación de Edward.

—¿Hay algo más que tenga que saber? —pregunto y solté todo el aire que estaba conteniendo.

—Bueno lo que pasa es que anoche Antonia le subió fiebre y no durmió en toda la noche —espere a que me gritara por no haberle avisado antes.

—Bella por Dios porque no me llamaste —no grito, pero si levanto su voz, a tal punto que tuve que alejar el teléfono de mi oído.

—¿Y que sacaba con llamarte? —dije sentándome en la cama, este hombre ya me habia echo enojar.

—Lo siento, ¿Y ahora como esta? —pregunto en un tono más suave.

—Bien ahora está durmiendo, Carlisle dice que es una gripe, pero ahora cada vez que tose le suena el pecho —respondí en un tono serio, el sonido en el pecho de mi hija era lo que más preocupa puede ser más que una gripe.

—Amor, yo saldré para Seattle en dos días mas, ya tengo todo solucionado solo faltan un par de clientes más para terminar y volver —me informo, lo supuse que sería para tranquilizarme.

—Edward, no te preocupes que con Esme nos turnamos para ver a Antonia, así que tomate el tiempo necesario para solucionar todo —dije sabiendo estaba haciendo todo lo necesario para regresar cuanto antes.

—No te preocupes que pronto estaré ahí con ustedes, bueno ahora te dejo descansar, te amo —susurro, me lo imagine sonriendo a través del teléfono.

—Yo también te amo descansa —dicho esto colgó, lo necesito demasiado, quiero sentir su abrazo, sus besos sus caricias, por Dios que difícil es estar lejos de él, lo bueno es que pronto estará de vuelta.

Otro día mas y Antonia no mejoraba, por el contrario le volvió a subir fiebre, Carlisle piensa que puede ser Bronquitis, pero bueno solo hay que esperar a que mejore pronto.

—Bella —me llamo Esme.

—Dime —me levante del sofá en la sala.

—No queda Jarabe, voy a comprar, mientras tu cuidas a la pequeña —informo tomando su bolso y un manojo de llaves.

—Oh, no te preocupes que yo voy —tome las llaves del coche de Edward y ella me dio la receta para el jarabe, salí de casa subiéndome al coche, pero antes de encender Esme me llamo.

—Bella ten cuidado por favor —pidió y solo sonreí.

—No te preocupes solo iré a la farmacia más cerca —dije para calmarla, sabía que aun andaba suelto el asesino de mi padre, pero eso no me preocupaba, todo lo que tenía en mi mente era la salud de mi pequeña, encendí el auto y conduje hasta la farmacia más cercana en el centro del pueblo, estacione el auto y baje, tan solo al dar un paso hacia el edificio, sentí un paño presionando mi boca y mi nariz, trate de zafarme y de quitarme aquello que no me dejaba respirar, pero todo era inútil, mis ojos se cerraron, dejándome caer en un agujero negro.