Los personajes pertenecen a S.M yo solo uso mi imaginación.

Capítulo 15: Liberacion.

Pov Edward

Me separe de los brazos de mi padre y me levante todos me miraban, estudiándome detenidamente, tome las llaves del mercedes de Carlisle y corrí al garaje escuche los grito de todos llamándome, pero yo no podía quedarme en casa esperando que ese maldito llamara pidiendo rescate, porque sé que no lo hará, así que yo mismo haré las averiguaciones. Maneje hasta donde supongo que fue a comprar, tiene que haber alguien quien la vio, alguien que me ayude para saber dónde estaba. Cuando lo encuentre yo mismo acabare con él por ponerle un dedo encima de Bella. Baje del coche y me dirigí hacia la vendedora de la farmacia.

—Disculpe —le dije a la chica llamando su atención ya que estaba leyendo un libro sobre defensa personal.

—Sí, ¿en qué puedo ayudarle? —me dio una sonrisa cordial, saque mi celular y le mostré la foto de Bella.

—Necesito que me ayude, ¿quiero saber si ha visto a esta chica? —le pregunte y ella observo la foto con detenimiento, sus facciones y muecas hicieron que mi pecho se apretara, ella la habia reconocido.

—Eh.. si —balbuceaba la chica completamente nerviosa.

—¿Me puede contar que paso anoche? —le rogué.

—Mire, yo iba saliendo por la parte trasera del local y vi una van de color negra que frenaba rápido un joven moreno, musculo se acercó a la chica que usted me mostro y le puso un paño blanco en la cara y la subió a la van, salió rápido del estacionamiento y desapareció hacia la Push, yo no sé nada más, por favor no me haga más preguntas, no quiero tener problemas con la policía —la chica estaba realmente nerviosa.

—Gracias no sabes lo importante que es para mí que me des información, descuida yo me asegurare de que nada malo te pase —salí de la farmacia caminando rápido hacia el coche y me subí, estaba a punto de encender el auto y mi teléfono comenzó a sonar insistentemente, vi el identificador y era Alice.

—¿Dime que pasa? —conteste poniendo en marcha el coche.

—Antonia no para de preguntar por Bella, ninguno de nosotros le ha dicho nada aun, tienes que venir —suspire al escuchar a mi hermana.

—Ok, voy en camino —corte y maneje lo más rápido a casa y en la sala estaba mi hija en los brazos de Alice, mi hija levanto la vista y sus ojos posaron en mí, deshizo el abrazo de Alice y corrió hacia a mí, yo abrí mis brazos para recibirla, la apreté fuerte a mi cuerpo, quería llorar pero no podía, no debía de preocupar y hacerla llorar.

— ¿Y mi mami? —pregunto con voz gangosa producto de su resfrió.

—Salió de viaje por su libro, ¿Y tú qué haces levantada? deberías estar en cama —no me gustaba mentirle, pero que otra opción tenia, no podía decirle, "sabes Antonia, a tu mami un loco psicópata que a mato a Charlie se la llevo y puede que jamás la volvamos a ver" si claro como si eso podría ayudar.

—¿Me llevas a la cama? —pregunto aferrándose a mi cuello.

—Claro que si mi vida —respondí con un nudo en la garganta, subí hasta su habitación y la acosté en su cama, me acomode a su lado y comencé a tararearle la nana para que no me hiciera más preguntas sobre bella y pudiera dormir tranquila.

Pasaron varios minuto hasta que se quedó dormida, antes de levantarme le bese la frente y le susurre un "te amo", salí de la habitación lo más silencioso posible, baje las escaleras lo más lento que podía no quería ver la cara de toda mi familia esperando algo. El teléfono sonó, mis pasos se hicieron más rápidos hasta llegar a la sala, mi madre contesto de forma automática, me quede mirando a Esme esperando por alguna noticia, quería saber quién llamaba, pero todas mis esperanzas se vinieron abajo cuando mi madre menciono que por esta semana no iría a la oficina.

Me deje caer sobre el sofá cerrando mis ojos por un momento, mi hermana se sentó a mi lado y me atrajo hacia ella para abrazarme, me deje llevar necesitaba ese abrazo, cerré mis ojos tratando de pensar en donde podría tenerla, en qué lugar de la Push podría estar, quizás Billy sepa algo de su desgraciado hijo.

—¿Han hablado con Billy? —pregunte todos me miraron y Emmett decisión hablar.

—Si fue lo primero que hicieron los oficiales, yo los acompañe, dijo que haces más de dos años que no ve a Jacob, pero que haces cuatro noches entraron a robar al garaje que él tiene y se llevaron la camioneta negra, pero estamos seguro que fue Jacob quien se la llevo así que la están buscando hasta ahora no la han encontrado

Yo sabía que no tendría que haber viajado, tenía que haberme quedado con ella, haberme quedado para protegerlas, cuidarla, para que ese maldito perro no se les acercara, pero ahora ya es muy tarde y solo me queda esperar y buscarla por cielo mar y tierra.

Ya han pasado dos días de que Bella desapareció, y no he parado de buscarla, en la Push, Sam junto a los demás me están ayudando buscar a Bella, pero hasta ahora nada, Emmett y Jasper la están buscando en Forks todo lo que abarca el pueblo y hasta debajo de las piedras, Carlisle y yo estamos buscando en Port Angeles, por todos lados y varias veces y verificando todos los lugares abandonados, las bodegas, tiendas abandonadas, pero nada esto se vuelve cada vez más difícil.

Pov Bella.

Estaba tratando de despertar, pero mis parpados estaban pesados, poco a poco y con mucha dificultad abrí mis ojos en apenas unas rendijas, pero me di cuenta que tenía una venda, solo podía escuchar el motor de un auto o de una camioneta, no sabía dónde estaba ni quien era el que me habia secuestrado, solo escucha su respiración, trate de no moverme para que no se diera cuenta de que ya estaba despierta, de pronto el coche para y la puerta se abrió, escuche una risa, esa risa... Jacob.

El me habia secuestrado, como se atrevía después de lo que trato de hacer hace más de tres meses, trate de agudizar mi sentido del olfato una suave brisa choco en mi cara, podía escuchar las olas reventando no muy lejos, la brisa marina provoco que mi piel se erizara, podríamos estar cerca de la Push o en el paseo marítimo de Port Angeles, Dios por favor ayúdame necesito salir de aquí, necesito que alguien me ayude.

Sentí como la puerta se abría y una mano me tomaba el brazo y me bajo tan rápido que por poco me caigo, si era tope así no más, con una venda en los ojos mi torpeza se incrementaba, me hizo caminar, pero no dijo nada de nada, me subió a lo que supuse que sería un barco o un yate, me dejo estaba en algo baldo pero no me saco la venda, yo no podía sacármela ya que tenía mis manos atadas en la espalda.

Sentí como encendía el yate, comenzó a silbar estilo Mickey Mouse, Dios como extrañaba mi pequeña estará bien, habrá llegado Edward, me estarían buscando, Trate de no pensar en que jamás podría volver a ver esos ojos color verdes que tanto amo, solo tengo que ser fuerte, me removí inquieta necesitaba ir al baño.

—Emmm, oye, tu —llame con voz baja.

—Sabes quién soy, sabes que esto ha sido más fácil de lo que lo pensé —la voz de Jacob era de pura alegría, Maldito...

—Jake necesito ir al baño —dije esperando a me creyera.

—Sí, amor —me desato las manos y me saco la venda de mis ojos me costó acostúmbrame a la luz del sol que entraba de lleno, ahora Bella solo actúa normal, me dije a mi misma.

—¿Donde esta? —pregunte.

—Vamos mi vida yo te llevo —algo en la mirada de Jacob no estaba bien es como si no supiera que fecha es o todo lo que habia pasado hace poco jamás hubiera ocurrido.

Entramos a uno de los camarotes y me señalo el baño, me dijo que no me demorara porque me tenía una sorpresa de graduación, si como lo supuse este chico está mal, pero le seguiré el juego para poder escarpar, entre al baño y me mire en el espejo, busque entre mis bolsillos algo que me ayude a poder salir de aquí, hice mis necesidades me lave la cara trate de peinar con mis manos mi cabello y salí en el camarote habia un teléfono y no estaba Jacob, primer error dejarme sola cerca de un teléfono, marque a una operadora le pedí si me podía decir la fecha, me congele al oírla, colgué el teléfono cuando sentí la puerta abrirse, hacia dos días que este lunático me secuestro.

"¡OH POR DIOS!" grite en mi mente.

—¿Qué haces cariño con ese teléfono? —pregunto Jacob mirándome detenidamente y sus ojos se veía confundido, si él no sabía en qué año estábamos era mejor seguirle el juego y pensar que estaba todavía en el instituto, pero sin nombrar a Edward.

—¿Quería llamar a Charlie y a Renee para que no se preocupen si llego tarde? — mi voz sonó temblorosa en forma de pregunta.

—Cariño —susurro avanzando hacia mí y me abrazo—, yo hable con Charlie hace un par de semanas, iba pasando y me detuvo, le comente mis planes y me dijo que no habia problemas, pero si quieres llamar a Renee puedes hacerlo, pero trata de no demorarte por favor —me dio un beso en la frente y salió del camarote sonriendo, yo me quede ahí de pie en estado de Shock no podía creerlo, el mato a mi padre, maldito desgraciado esto lo iba a pagar.

Tome el teléfono y marque a casa de Edward, pero nadie contesto, volví a llamar y estaba alguien contesto. Gracias Dios, dije en mi mente.

—¿Diga? —dijo una voz sin ánimos ni fuerzas.

—¿Con quién hablo? —no podía reconocer la voz.

—Con Rose, ¿en qué puedo ayudarle? —me emocione al escucharla.

—Rose, soy Bella —mi voz se cortó al decir mi nombre y del otro lado de la línea escuche un jadeo.

—Bella ¿De verdad eres tú? —su voz detonaba el asombro por la llamada.

—Sí, mira no tengo mucho tiempo, por favor dile a Edward que Jacob me secuestro, estoy en un yate que salió desde Port Angeles, llevamos más de 10 minutos viajando dile que lo amo y que venga por mi —dije tan rápido que me sorprendió.

—Sí, yo le diré, saldremos hacia allá lo más pronto posible, pero dime estas bien —pregunto.

—Si estoy bien, pero tengo que dejarte, Jacob está loco, cree que estamos en la secundaria —dije y una lagrima salió de mis ojos.

—Tranquila y resiste, ahora mismo llamo a Edward —suspiro.

—Dale un beso a mi pequeña —murmure con un nudo en la garganta.

—Si yo se lo daré, por favor cuídate —se despidió y colgué.

Salí del camarote hacia donde estaba Jacob, vi que habia una mesa, dos lugares, velas y toda la cosa, mi vista se posó en un cuchillo que habia hay, me acerque y lo tome, lo escondí entre mi pantalón y mi blusa, me abroche el abrigo que todavía tenía puesto, Jacob llego donde yo estaba y me abrazo.

—Vamos cariño —me acompaño pasando su brazo por mi cintura llevándome hacia mi asiento y me sentó en la silla, él estaba frente a mí con una gran sonrisa, comimos mientras él no dejaba de hablar del futuro que tendríamos juntos, quería hijos, una casita en la Push, Dios él no se acordaba que yo ya tenía una hija y que ya tenía 23 Años y en unos meses más cumpliría los 24, que estaba enamoraba del mejor hombre del mundo.

El no paraba de tomar, yo solo tome un sorbo ni eso, él parecía que estaba borracho, me levanto de la mesa con fuerza y me llevo a uno de los camarotes, cerró la puerta y me empujo haciendo que cayera sobre la cama, comenzó a besarme, yo trataba de esquivar sus besos, así que viendo que yo no le respondía siguió por mi cuello, comenzó a desabrochar mi abrigo, yo no me movía esto era demasiado, sus besos comenzaron a bajar, sus manos tocaron mis pechos y una lagrima salió de mis ojos, él se levantó quedo de frente mirándome se sacó la camiseta que tenía, se desabrocho el pantalón, él estaba tan entretenido con el botón que no se dio cuenta de que lleve mi mano hacia donde tenía escondido el cuchillo, sin pensarlo dos veces se lo enterré en el estómago, dio un grito de dolor cayendo al suelo yo me levante de la cama, corrí hacia la puerta, la abrí dispuesta a salir de allí, pero su mano me lo impidió y caí al suelo.

—Maldita zorra —grito agarrando mi tobillo con fuerza.

Se levantó rápido acercándose a mí y su puño dio de lleno en mi cara, quede inconsciente por unos segundo cuando volví en sí, él estaba en el suelo presionando la herida con su mano, el esfuerzo de retenerme provoco que perdiera más sangre, me levante y le pegue una patada en la cara, al verlo inconsciente y salí corriendo por el pasillo sin mirar para atrás, antes de salir a cubierta una mano me agarro mi brazo, me giro y choque con la pared, su mano dio de lleno en mi cara, sentí el sabor de la sangre en mi boca, volvió a pegarme pero del otro lado de mi cara, cuando tuve la fuerza necesaria levante mi rodilla y le di en sus partes, se retorció de dolor aproveche y seguí corriendo, me saque el abrigo pero al mover mi brazo izquierdo, grite de dolor, tuve que haberme dislocado el hombro al caerme, no me importo termine sacando mi abrigo, sin pensarlo dos veces salte al mar, el agua estaba helada, pero a lo lejos podía ver tierra firme, comencé a nadar con un brazo y usando mis piernas para avanzar un poco más.

No sé cuándo tiempo estuve nadando, pero sabía que estaba cerca ya que mis pies tocaba tierra con la punta de mis dedos, comencé a caminar, pero ya no tenía fuerzas para seguir, trate de mantenerme despierta, pero no puede, solo escuche un grito, alguien gritaba mi nombre, pero yo solo veía negro dejándome caer en la orilla del mar.

Pov Edward

Iba manejando en el coche de papá. nos habían llamado desde la comisaria de Forks, allí nos encontraríamos con Emmett y con Jasper para irnos casa, estaba estacionando cuando mi teléfono sonó, mire el identificador y era de la casa.

—¿Diga? —conteste.

—Edward, soy Rose, acaba de llamar Bella —dijo con voz emocionada.

—¿Que? —grite sin poder creérmelo.

—Bella llamo está en un yate con Jacob salieron desde Port Angeles, dice que él no sabe qué fecha es, está loco, dijo que fueras por ella, tienes que apurarte —termino de hablar y colgué sin responderle, salí lo más rápido que podía de allí, mi padre me miraba preocupado por mi actitud, mientras me dirigía hacia el paseo marítimo de Port Angeles le conté lo que Rose me dijo por teléfono, llamo a mi hermano y cuñado, para que nos alcanzaran cerca del Paseo Marítimo. Mire el marcador y estaba en los 200 k/h, necesitaba llegar lo más rápido podía, llegue en 30 minutos. Decidimos separarnos yo fui hacia a la izquierda, mientras mi padre fue hacia la derecha no pasaron más de 5 minutos para que sonara mi teléfono, era mi padre.

—Dime que ya la encontraste —pedí apenas conteste el teléfono.

—Sí, ya llame una ambulancia, ven rápido —corrí como jamás en mi vida habia corrido tanto en mi vida, a lo lejos vi a mi padre arrodillado en la playa con Bella en sus brazos, pero ella no se movía, apure el paso llegue y se la quite, estaba congelada, me saque mi abrigo y se lo puse encima mi padre hizo lo mismo mientras yo la abraza para que entrara en calor, la ambulancia llego y se la llevaron hasta el hospital, nosotros la seguimos de cerca, mi hermano llamo y padre le dijo hacia donde nos dirigíamos, llamamos a la casa para avisarle, Alice y Rose también iban a ir al Hospital, mi madre se quedaría con Reneé cuidando a Antonia, que todavía estaba enferma.

Salí del coche apenas estacione, entre tratando de seguir la camilla de Bella pero los paramédicos me dijeron que no podría ir, mi padre me tranquilizo diciendo que él iba atenderla y que no me preocupara porque el haría todo lo posible para que Bella se recuperara.

Camine hacia la sala de espera, allí ya estaban todos, mi hermana me abrazo y me dio palabras de apoyo, yo no dejaba de pensar en Bella y en lo congelada que estaba.

"Te amo por favor no te vallas, no me dejes" pensaba una y otra vez.