Los personajes pertenecen a S.M yo solo uso mi imaginación.

Capítulo 16: Encuentro

Pov Bella.

Sentía como la oscuridad me llevaba, pero al final de la oscuridad habia una luz que me cegaba, no podía ver bien que era, mis pies cobraron vida propia y comenzaron a ir hacia esa dirección, mire mis pies y me fije que estaba vestida con un lindo vestido veraniego de color blanco, llevaba mi pelo suelto, sentía una pequeña brisa que chocaba con mi cara, a medida que iba acercándome una melodía se escuchaba a lo lejos no podía reconocerla, mis pies seguían caminando, me sentía como si volara, me sentía entre nubes de algodón. Mientras me seguía acercando la melodía se me iba haciendo más clara.

En cada paso que daba la luz blanca se hacía más fuerte y también podía sentir la briza acariciar mi piel, poco a poco la oscuridad se iba aclarando para dar paso a una hermosa playa, jamás la habia visto, mis hicieron contacto con mis pies, se sentía una paz tan grande, a lo lejos estaba ahí de pie en medio de la playa, estaba mi padre, al lado de mi padre al lado del habia un hombre que brillaba en todo su esplendor, no podía ver bien su cara, tenía un brazo sobre los hombros de mi padre y lo miraba con tanto amor, mi padre lo miro y este hombre asintió, mi padre comenzó a caminar hacia mí, pero yo no podía quedarme ahí de pie, comencé a correr con todas mis fuerzas, el abrió sus brazos y yo salte a él lo abrace con todas mis fuerzas, lo extrañaba tanto, de mis ojos comenzaron a salir lágrimas, mi padre rompió el abrazo y me miro.

—No llores mi pequeña —me dijo secándome las lágrimas, cerré mis ojos ante contacto de su mano.

—Te extraño tanto —solloce mirando a mi padre de pie frente a mí—, te necesito tanto, me haces mucha falta —más lagrimas salían de mi ojos, pero la mano de mi padre las secaba, sus caricias me daban una paz absoluta.

—Cariño tienes que luchar, tienes que ser fuerte —comenzamos a caminar, el agua toco mis pies, sentía una sensación de cosquilleo al sentir el agua en mis dedo.

—Sin ti no quiero, no puedo ser fuerte si tu no estas —me abrace más a él.

—Sí, si puedes, tienes que serlo, tienes a un hombre que te ama por sobre todas las cosas, tienes una hermosa hija que te necesita, tienes a una madre que se desvela por tu felicidad, unos amigos que darían la vida por ti, una suegros que te consideran su hija, además —puso su mano en mi vientre y sonrió con cariño—, tienes que ser fuerte por este bebe que está creciendo dentro de ti —lo mire sorprendida y en sus ojos habia tanta paz, tanta tranquilidad, que lo único que hacía era querer quedarme con él en este paraíso.

—Yo quiero quedarme aquí contigo —él negó con la cabeza.

—No mi pequeña, todavía no es tiempo de que tu este aquí, todavía te queda mucho por que vivir, yo estoy bien aquí.

—Pero me siento tan sola sin ti —dije haciendo un puchero.

—Amor, mi niña jamás estarás sola, toma mi mano —extendió su mano hacia mí, la tome con suavidad—, ya todo estará bien no debes llorar —no me di cuenta que las lágrimas volvieron a salir—. Sé que es difícil, pero yo estaré aquí, no te sientas sola —comenzamos a caminar por donde la luz comenzaba a oscurecer—. Si todo está mal, no puedes más. Puedes buscarme —puso una mano en donde se encuentra mi corazón—, siempre estaré ahí, solo tienes que sentirme y recordarme, yo desde aquí te cuidare y velare por ti —Se separó de mí y aquel hombre de rostro brillante se me acerco y beso mi frente, sus labios al tocar mi frente, un sentimiento de plenitud de paz de tranquilidad y de amor me sobre paso y derrame más lágrimas.

—Ve mi pequeña tu familia te espera, recuerda que jamás te he abandonado, que jamás te he dejado sola, siempre estaré a tu lado al igual que tu padre —la luz que los rodeaba se fue alejando y yo sin poder moverme los vi desaparecer, pero a pesar de lo lejos que comenzaba a verse esa luz la paz y el amor que me embargaron en aquel momento no me dejaron.

Pov Edward

Salí del coche apenas estacione en el hospital, entre tratando de seguir la camilla de Bella, pero los paramédicos me dijeron que no podría ir, mi padre me tranquilizo diciendo que él iba atenderla.

Camine hacia la sala de espera, allí ya estaban todos esperando por nosotros, mi hermana me abrazó y me dio palabras de apoyo, que simplemente no ayudaban a calmar este miedo que seguía creciendo dentro de mi pecho, yo no dejaba de pensar en Bella y en lo congelada que estaba, sus labios estaban azules y su piel aún más traslucida.

"Te amo por favor no te vallas, no me dejes" pensaba una y otra vez en completo silencio en la sala de espera.

Los minutos pasaron lentamente y mi padre no salía para darnos alguna noticia de la condición de mi Bella, Rose estaba sentada y mi hermano la abrazaba, estaba más sentimental que nunca y no dejaba de llorar, ya tenía 5 meses de embarazo, en esos momentos me entraba una envidia por mi hermano porque él estaba disfrutando del embarazo de su esposa. Para ellos habia sido tan fácil estar juntos. Junto a ellos estaba Alice y Jasper, mi pequeña hermana tenia Mes y medio de embarazo y me pasaba lo mismo, todo tan fácil para ellos, nadie amenazaba su felicidad.

Y aquí estaba yo, esperando que mi padre saliera por esas puertas por donde se llevaron a mi Bella, Dios por favor dame fuerzas para seguir adelante, Dios no me la quites, ayúdala a salir a delante, jamás te he pedido nada solo quiero tenerla conmigo y que mi hija tenga su madre a su lado, que Reneé pueda tener a su hija, Dios ayúdame. No sé en qué momento las lágrimas se hicieron presentes, solo sentí el abrazo de mi madre, no supe en que momento llego a mi lado, pero me deje abrazar mientras escuchaba sus palabras de consuelo.

En eso las puertas que daba a las salas de emergencia se abrió y salió mi padre enfundado en su bata de color blancas, en sus manos traía unos papeles, se acercó a nosotros en completo silencio, sus ojos se encontraron con los míos observándome detenidamente, no podía descifrar su expresión, no me atrevía a preguntar por ella, no podría aguantar una mala noticia, necesitaba que alguien más preguntara, mi miedo a perderla no me permitía abrí la boca.

—¿Como esta? —pregunto mi madre que me tenía abrazado.

—Está bien, tiene un hombro dislocado por lo que tuvimos que inmovilizarlo, tiene unos golpe el rostro un corte en la mejilla producto de un puño, por la hipotermia que presentaba tuvo un paro cardiaco, pero la pudimos estabilizar —hizo una pausa y el silencio me aterro—, hay algo más.

—¿Qué es? —pregunte con temor a que algo malo estuviera pasando.

—Bella tiene dos semanas y media de embarazo —sonrió mirándome esperando mi reacción. Estaba en shock, embarazada, mi Bella embaraza, pero como, asea sé cómo, pero cuando, hace dos semanas llego a mi mente el recuerdo el día en que nos estregamos en su casa, ese día le pedí que fuera mi novia, y que se mudara conmigo, ese día.

—¿Estás seguro? —le pregunte asombrado, las lágrimas se hicieron presente nuevamente, la felicidad que sentía en ese momento era más de lo que podía explicar.

—Sí, aquí están los exámenes —me entrego los papeles que traía en las manos. Mi madre estaba tan feliz que lloraba a mares, el otro par de mujeres no era peor gracias a las hormonas, Emmett y Jasper palmotearon mis hombros felicitándome. pero no falto las bromas de mi querido hermano hiciera con lo certero que habia sido para dejarla embarazada.

—¿Puedo verla? —pregunte emocionado aun con la noticia.

—Sí, pero solo una persona —mire a los demás y ellos asintieron.

Entre en la habitación en donde estaba el amor de mi vida, me acerque a ella y me fije que estaba derramando lágrimas, con mucho cuidado las seque, ella se removió ante mi tacto, ella llevo una de sus manos a su vientre y sonrió aun con los ojos cerrado me quede congelado mirando su acción, poco a poco abrió sus hermosos ojos achocolatados que tanto anhele ver estos últimos dos días.

—Edward —susurro con voz rota.

—Estoy aquí amor —le acaricie su rostro con la punta de mis dedos—, tranquila.

—¿Cómo esta nuestro bebe? —pregunto en un susurro, sonreí como un estúpido pero no podía dejar pasar el hecho de que ella supiera algo.

—Está bien, pero ¿cómo sabes que estas embarazada? —sus ojos brillaron al recordar algo y se posaron en mí.

—instinto de madre —sonrió llevando su mano a mi rostro y acaricio mi mejilla— Te amo —una lagrima salió sin previo aviso.

—Tenia tanto miedo de no volver a verte, de perderte, que jamás pudiera sentir tu calor, de no ver tus ojos ni sentir tu olor, tenía demasiado miedo —confesé como si fuera un crimen—, te amo tanto mi vida —me acerque a ella y puse mis labios sobre los de ella con sumo cuidado ya que tenía un corte en su labio. Nos separamos cuando cunado el aire no hizo falta.

—No te preocupe mi vida, que jamás me separare de ti, jamás te dejare, te amo —nos volvimos a fundir en un beso que se llenó de pasión, de necesidad, de desesperación. Nos separamos luego de unos largos segundos, apoye mi frente en la de ella nuestras miradas se conectaron habia tanto amor, que me hacia reír como un loco.

—Descansa amor, necesitas recuperarte —bese su frente delicadamente. Ella cerro sus ojos y se quedó dormida, salí un minuto para darle las noticias a los demás que Bella ya habia despertado por un momento y para informarme de lo que paso con Jacob.

—Emmett —llame a mi hermano un poco más alejado de nuestra familia.

—Dime hermanito —dijo sonriendo abiertamente mostrando sus dientes blancos.

—¿Qué paso con Jacob? —pregunte.

—Pues te diré que el perrito esta entre la vida y muerte ya que al parecer tenía una cortada el su abdomen que atravesó el estómago, por lo que se fue Bella quien lo apuñalo por que el chucho quería propasarse, Carlisle lo está atendiendo y está haciendo lo mejor que puede —me informo mientras caminábamos hacia nuestra familia, me hirvió la sangre el pensar que ese animal le tuviera las manos encima de mi mujer.

—Pues que sea lo que Dios quiera —dije mirando a mi hermano que asintió—. Si sale vivo de esta, morirá encerrado por que no descansaré hasta que se pudra en la cárcel por hacerle daño a Bella —llegamos a donde estaba los demás y mi hermana la hiperactiva salto una bomba de preguntas

—¿Cómo esta Bella?¿Ya sabe que está embarazada?¿Cómo lo tomo?¿Que te dijo?¿pregunto por nosotros? —tuve que poner mi mano en la boca de mi hermana que no dejaba de lanzarme pregunta tras pregunta.

—Bella está bien, por alguna razón que desconozco ella ya sabía de su embarazo, no quise hostigarla con preguntas, lo primero que pregunto fue por nuestro bebe, me dijo que me ama —dije con una sonrisa de oreja a oreja.

Mi familia me felicitaba por nuestro bebe y por qué Bella estaba bien a pesar de todo, mamá llamo a la casa para avisarle a Reneé, ella se iría para que Reneé viniera a ver a Bella, yo volví a la habitación de Bella, estaba dormida, tranquila, me acerque a ella y acaricie su cara, el miedo de perderla hace un par de días atrás fue opacado por la felicidad de un nuevo integrante, mi mano viajo a su vientre aun plano y una sonrisa extremadamente grande se posó en mi cara, no podía pedir más a la vida, y que más sino darle Gracias a Dios por este regalo y por déjame a este ángel que es el amor de mi vida.