Los personajes pertenecen a S.M yo solo uso mi imaginación.

Capítulo 17: Tranquilidad.

Pov Bella.

Estuve casi dos semanas en el hospital, Edward en ningún momento se separó de mí, se habia convertido en mi enfermero personal, no me han traído a Antonia ya que recién está saliendo de su enfermedad, y que estuviera en el hospital era arriesgarse a que se volviera a enfermera, los chicos han venido a visitarme estado algunas horas haciéndome compañía, Rose tiene 6 meses y sus barriga se nota demasiado, ya sabían lo que iban a tener y Emmett estaba feliz ya que van a tener un niño, Alice tiene 2 meses y medio, ella jura que tendrá un niño, por más que todos les decimos que eso no se sabía hasta el cuarto o quinto mes, ella decía que sería un niño, también decía que el niño de Rose y de Emmett sería una "niña" cuando nos dijo eso todos estallamos de la risa, ella se enojó y nos dijo que no deberíamos apostar contra ella.

Hoy me darían el alta, pero antes pasaríamos a la consulta de mi ginecóloga para checar a nuestro bebe, Reneé estaba feliz porque tendría otro nieto o nieta, aunque le daba pena que mi padre no conociera a su nieto, pero yo sé que él si lo conocerá, cuando cierro mis ojos escucho esa canción, y veo su rostro con una sonrisa, sé que él está bien.

Jacob Black, una hora después de que yo salte al agua las autoridades marítimas lo encontraron casi muerto en yate, lo llevaron al hospital para salvar su vida, Carlisle lo atendió, trato de salvarlo, pero este no resistió la operación y falleció, no puedo decir que me alegra, pero cada persona obtiene lo siembra, al día siguiente dos oficiales vinieron, por me declaración, les dije que me secuestro en el estacionamiento de la farmacia y que él me habia confesado que había matado a mi padre y sobre el intento de violación, yo solo me defendí, después de eso se podría decir que estoy más tranquila. La puerta se abrió de mi habitación se abrió dejándome ver a Edward sonriendo, en su mano colgaba un bolso, supuse que serían mis cosas.

—Hola amor —me saludo con una sonrisa brillante y se acercó hasta besar mi frente—, te traje algunas cosas para que te cambies.

—Hola cariño, gracias ya no aguanto estar aquí —dije sonriendo aliviada, Me levante de la camilla y tome el bolso, me fui al baño, al mirarme en el espejo pude darme cuenta que los moretones en mi rostro ya no se notaban como el primer día, en mi mejilla habia una pequeña cicatriz pero nada más. En mi bolso habia un jeans gris, una camiseta Azul, una chaqueta gris, mis zapatillas, y mis útiles de aseos. Saque todo de mi bolso y procedí a ducharme rápidamente y cambiarme de ropa, al estar ya lista peine mi cabello y salí del baño por fin me saldría de este lugar y descansaría en mi casa, además de ver a mi pequeña princesa.

—Sabes no pareces que tuvieras 24 años, te ves como si aun estuviéramos en el instituto —comento Edward sonriendo de manera divertía.

—¿Eso lo tengo que tomar como un halago?, si es así, gracias —dije sonriendo abiertamente, me acerque a él lo suficiente para que mi mano acariciara su mejilla.

—Te ves hermosa, mi pequeña —susurro acercándose a mi hasta que nuestros labios al fin se tocaron, fue un beso lleno de amor, lleno de ternura, delicado. Profundizamos el beso sus manos estaban en mis cintura, mis manos se enrollaron alrededor de su cuello, mis dedos se enrollaron en su cabello desordenándolo mas todavía. Un carraspera de unas gargantas nos hizo separar, mis mejillas se tiñeron de rojo, Edward apoyo su frente con la mía y suspiro resignado.

—Te amo —susurro mirándome a los ojos con una pequeña sonrisa torcida.

—Te amo —respondí sonriendo.

—Vaya, pero si ya la pequeña ya está recuperada, y que bien lo demuestra —dijo Emmett soltando una carcajada.

—¿Que hacen aquí? —pregunto Edward al ver que toda la familia estaba allí en la habitación interrumpiendo nuestro momento.

—Venimos a ver a nuestro más pequeño sobrino —dijo Alice comenzando a dar pequeños saltitos de alegría.

—¿Y Antonia? —pregunte, la extrañaba solo habia hablado con ella por teléfono, pero me habia echo ilusión verla aquí, especialmente hoy.

—Está en el colegio, no quería seguir faltando, dijo que quería que su mami estuviera orgullosa de su hija y mando a que te diera muchos abrazos—dijo mi madre quien me abrazo de parte de mi pequeña princesa.

—Bueno Bella, aquí está tu certificado de alta médica, ya puedes dejar el hospital —dijo Carlisle, y en mi cara se formó la más grande de las sonrisas, por fin era libre.

—¡Por fin ya no lo soportaba! —dije tomando los documentos con una gran sonrisa y todos estallaron en risas.

Salimos de mi habitación entre risas y nos dirigimos al piso superior donde estaba la consulta de mi ginecóloga, mire a Edward y se veía nervioso, era la primera vez que vería a su hijo, ahora disfrutaría de todo mi embarazo, le avisamos a su secretaria que ya estamos allí y ella nos dijo que en unos 15 minutos más nos llamarían, Alice daba saltitos emocionada, Jasper la tomo por el brazo y las sentó, el pobre estaba demasiado preocupado por el estado de salud de su esposa, pero la energía que demostraba Alice era desbordante, Rose a diferencia de nuestra cuñada estaba más calmada ya que su barriga no le permitía mucha movilidad.

—Isabella Swan —llamo la doctora y todos nos pusimos todos de pie, yo solté una risita y Edward les dijo que ellos no entraría ya que solo nos correspondía a nosotros, todos y especialmente Alice hicieron un puchero, pero no insistieron y se quedaron en la sala de espera.

—Bueno Bella —dijo la doctora una vez ya dentro de la consulta, se sentó en su lugar y haciendo un gesto para que le imitáramos—. Soy bree, un gusto —dijo extendiéndole la mano a Edward ya que ellos necesitaban conocerse.

—Edward Cullen —le devolvió el gesto.

—Bueno, aquí en los exámenes dice que tienes 5 semanas ¿eso es correcto? — pregunto mirando los documentos que tenía sobre el escritorio y haciendo algunas anotaciones.

—Sí, descubrimos que estoy embarazada cuando ingrese al hospital —dije sonriendo.

—Me alegro que al bebe no le afectara, nada de lo que tuviste que pasar —dijo mirando unos papeles—. Bueno pasaremos a hacerte un ultrasonido, por favor Bella súbete a la camilla descúbrete la barriga —me puse de pie y Edward me ayudo a acomodarme en la camilla, me levante la camiseta, mientras la doctora traía la máquina.

—Bueno ahora veremos cómo está él bebe —me sonrió, Edward se puso en la cabecera de la camilla y tomo mi mano— Esto esta frio —dijo mostrándome el gel, un saltito cuando el gel toco mi barriga—, bueno como son las primeras semanas puede que no escuchemos su corazón, pero si podremos dentro de tres semanas —movió el aparato, se vio una pequeña cosita, pero no escuchamos su corazón, mis ojos se llenaron de lágrimas, me gire a ver a Edward y él tenía sus mejillas húmedas por las lágrimas, sé que para el esto significa más ya que el no estuvo en el embarazo de Antonia—. Bueno al parecer el feto está bien, mide más o menos 1 milímetro, como está en pleno desarrollo empezara a ejercer presión en tu vejiga causando que vayas al baño más seguido, así que no hay de que preocupase, toma límpiate para darte algunas indicaciones —dijo la doctora dándome unas toallitas para limpiarme, pero Edward se me adelanto y las tomo limpio mi barriga con extremo cuidado, luego de limpiarla, la beso suavemente y me sonreía. Me ayudo a ponerme de pie, volvimos a sentarnos en unas sillas frente a Bree.

—Bueno te daré ácido fólico y Yodo, trata de que tu dieta sea rica en vitaminas, nada de frituras, evita el alcohol, como sé que no fumas trata de no estar en lugares donde allá gente fumando y nada de auto medicarse, si te siente mal, vienes a ver a un médico o a mí. También comenzaran las molestias matutinas, las náuseas puedes presentarse en cualquier hora ya sea en el día o en la noche. Te daré algunos consejos para aliviar los malestares: Levántate de la cama muy lentamente y con calma; Consume pequeñas porciones de comida que te ayudarán a mantener equilibrados los niveles de azúcar en sangre y a su vez mantendrán a tu estómago satisfecho; Ingiere comidas livianas y fáciles de digerir, como por ejemplo: tostadas de pan integral, papas asadas, pasta y frutas; Trata de probar algunos métodos que la ayuden a aliviar las náuseas, agregándole jengibre a sus recetas. Evita las comidas que contengan altos contenidos de grasa; Bebe mucha agua para poder evitar la deshidratación; Ejercítese. El hecho de seguir una rutina de ejercicios especialmente diseñada para su estado la ayudará a descansar mejor por las noches y a aliviar sus tensiones.

—Gracias por los consejos —dije sonriendo, mire a Edward y parecía que estaba procesando la información y grabándolo todo en su mente, tome su mano dándole un pequeño apretón para que saliera de su mundo, él me miro y sonrió, sus ojos tenía ese brillo cuando supo que Antonia era su hija.