- Titulo: Nadie dijo que sería fácil

- Autor: Babi (Ex Miku_Cullen)

- Disclaimer: Twilight y todas sus referencias no me pertenece, son de la escritora del best-seller, Stephanie Meyer.

- Algo que deben saber:

1.- No gano dinero haciendo esto, sólo lo hago por diversión

ENJOY!

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Estando a principios de Junio todos comenzaban a preguntarse cómo le harían el cumpleaños a uno de los más pequeños de la familia. Si, ahora si podía decir que él era de los más pequeños junto con Alice.

Dos días después de que Edward huyera del hogar y que apareciera le habían contado que ellos eran familia de su madre y que lo habían sabido hace poco. Ahora Edward sabía que tanto Esme como Carmen eran sus tías y que esos señores que habían llegado con ellas ese día eran sus abuelos. Al principio no lo comprendía, pero poco a poco se estaba haciendo a la idea.

También se lo habían informado a Jacob y a Emmett, quienes no se mostraron para nada complacidos con la llegada de ese chico. Si bien ellos se llevaban bien con los demás niños del hogar Edward no les simpatizaba para nada, lo encontraban un niño tonto y que no estaba a la altura de ellos. Además era feo por tener esa herida en su cara, era un monstruo feo.

Los amigos de la familia, los Swan, estaban felices de que por fin sus amigas hubiesen encontrado a su hermana. Sabían lo mucho que esa familia había sufrido con la falta de ella y haberla encontrado era lo mejor que les había pasado. Se notaba que ahora las cosas estaban mejor y un brillo de alegría se había instalado en el rostro de todos.

Esme y Carlisle habían comenzado ya con los trámites de la tutela del pequeño hace un tiempo atrás, justo después de enterarse que Bree era Maggie. Entre todos habían decidido que ellos se hicieran cargo del pequeño ya que los señores Platt viajaban mucho por los negocios de la familia y los Denali bastante tenían con Jacob que parecía dar trabajo como por cinco. En cambio Alice casi no molestaba y Emmett, a pesar de tener mucha energía, se mantenía calmado y ellos contaban con la ayuda de las empleadas.

Pero eso no era lo que reunía a las dos hermanas con sus parejas y a sus padres ese día en el juzgado. Ese día sabrían que era lo que pasaría con la menor de las hermanas y que permanecía en prisión.

Diego también llegó ese día para darle el apoyo a su amiga y eterna enamorada. Quería hacerle saber que estaba con ella siempre y que no la dejaría sola en este momento tan importante.

Saludó a todos los presentes y, cuando el oficial dio el permiso para ingresar a la sala, todos lo hicieron para sentarse en sus puestos. Todos se ubicaron lo más cerca que podían a la chica para apoyarla.

La sala se había llenado de prensa y es que, considerando la importancia que tenía Jay Jenks en la política local era lógico que eso ocurriera. Había sido noticia la muerte que este había tenido en manos de una "scort" y más lo era el juicio en contra de esta y la lectura de la sentencia.

La familia del difunto también se encontraba en el lugar. Sus hijos que debían tener unos cuantos años más que Esme, su ex mujer— de quien Esme y Carmen no se explicaban como podía seguir queriendo o siquiera recordando al hombre que la había engañado con una mujer menor— y los padres de este se encontraban en el lugar.

También había otros políticos en la sala, quienes pertenecían al mismo grupo al que pertenecía Jenks. Todos unos corruptos reconocidos por todos.

Un hombre entró en la sala y se puso en su puesto, era el juez que llevaba el caso de Bree. Tenía una estampa que chocaba a cualquiera, serio y sin un mínimo de expresión o sentimientos en su rostro.

Por una puerta lateral ingresó la chica de cabello castaño y profundos ojos verdes vestida con un overol naranjo y acompañada por dos oficiales. Tenía sus muñecas unidas con unas esposas y sus pies venían de igual manera. Se notaba una gran pena en su rostro y que solo quería salir de todo esto para poder estar con su pequeño angelito.

— Silencio en la sala, por favor— exigió el oficial— Precede el caso el honorable juez Randall Mitchell en contra de la imputada Bree Masen por homicidio ocurrido el día 20 de diciembre del año recién cursado

— Gracias. Buenos días a todos— comenzó el juez— El día de hoy, 2 de Junio del año en curso, nos encontramos en este juzgado para hacer lectura a la sentencia de la imputada Bree Masen.

El juez comenzó a leer los antecedentes que habían expuesto las dos partes, tanto la defensa como la querellante, y la verdad es que no estaban muy a favor de ninguna de las dos partes. Tanto Bree como Jenks tenían que ver en el caso y no se salvaban, pero el otro ya estaba muerto y nada se podía hacer con eso.

Diego hizo el amague de acercarse en varias ocasiones a Bree para tocarle aunque fuera un hombro y hacerle sentir que estaba apoyándola, pero se volvía a su lugar al pensar el problema que eso podía generarle tanto a él como a ella y prefería controlar sus impulsos. Estaba desesperado por hacer algo por ella.

El juez hablaba y hablaba sin descanso comenzando a desesperar a todos los presentes en la sala. Aclaraba como habían ocurridos los hechos, lo que había ocurrido después de esto y las lesiones que habían tenido ambas partes.

— En conclusión y tomando en consideración todos los antecedentes antes expuestos, decreto: que el occiso Jay Jenks cometió los delitos de maltrato a una mujer y a un menor de tres años esa noche, pero no puede ser juzgado por estos. En su defecto se indemnizará al menor y a la mujer por los daños causados por un total de cincuenta mil dólares. En el caso de la imputada Bree Masen ella será condenada por homicidio imprudencial involuntario a quince años de prisión, pudiendo optar a beneficios a los trece años de cumplida la pena. Además deberá pagar una indemnización de veinte mil dólares. Archívese y cúmplase.

El rostro de todos los presentes era de completa impresión. Sabían y eran conscientes que Bree tendría que cumplir una condena por lo que había hecho, pero nunca se esperaron que fuera a ser tanto tiempo ni tanto dinero.

Bree lloraba descontrolada y solo repetía el nombre de su pequeño una y otra vez sabiendo que no volvería a estar con él. Se perdería toda su infancia, su primer día a clases, la caída de su primer diente, su primera novia… Se perdería todo.

El juez salió de la sala por la misma puerta por la que había entrado para no hacerse participe de lo que ocurría por lo general después de los juicios, las peleas por parte de ambos lados.

— ¡Al fin se ha hecho justicia! ¡Al fin pagará por lo que hizo!— exclamó la ex mujer de Jenks mirando a las cámaras y fingiendo las lágrimas que salían de sus ojos.

Los oficiales tomaron a Bree por los brazos y comenzaron a sacarla del lugar con ella sumida en sus pensamientos. La chica no reaccionaba, no hacía nada por evitar lo inevitable.

— ¡Bree! ¡Bree! — le gritaba Diego tratando de acercarse a ella, pero los oficiales se lo evitaban. El solo quería asegurarle que haría lo que fuera por sacarla de ese lugar— ¡Déjenme pasar! ¡Tengo que hablar con ella!

— ¡Diego, no pongas las cosas más difíciles! — le rogaba Carlisle afirmándolo mientras que Eleazar trataba de calmar a Esme y a Carmen que no hacían más que llorar en sus asientos.

Los padres de las chicas también lloraban y se apoyaban mutuamente en un intento de calmar sus sentimientos de perdida. Nuevamente habían apartado a su pequeña de su lado y ahora, lamentablemente, sabían dónde ella estaría y ese lugar no les gustaba para ella. Ellos querían que estuviera a su lado, en su casa y criando a su pequeño hijo.

— ¡Al fin esa mujer pagará por haberme arrebatado a mi marido! ¡Esa mujer sucia pagará por el sufrimiento que nos hizo pasar al arrebatarnos a alguien tan bueno como mi marido!

— ¡Usted que sabe, señora! ¡Su marido era un hombre despreciable que buscaba saciar su hambre de sexo con mujeres jóvenes desesperadas por conseguir algo más en la vida! ¡Su marido era un corrupto y un asqueroso que no hizo más que aprovecharse de Bree! — le gritaba Diego con furia, estaba desquiciado por la rabia y el dolor.

Le habían arrebatado a su amada y la habían separado de su lado y de su pequeño Edward… Edward… ¿Cómo se lo iban a contar a él?

— ¡Su marido provocó la destrucción de una pequeña familia! ¡Su marido separó a una joven madre de su hijo! ¡Él fue el encargado de aprovecharse de una joven que se prostituía para cubrir los gastos médicos de su hijo que sufría de fisura palatina! — los gritos iban cada vez más en aumento y la familia de la mujer decidió salir del lugar, así como lo hacían los demás políticos.

Los oficiales también decidieron intervenir en la pelea para alejar a esas dos personas que parecía que se matarían en cualquier momento.

— Mi marido era un hombre honorable que no hacía más que preocuparse por su familia y que nos amaba— gritaba la mujer tan desaforada como Diego

— ¡Tanto la amaba que decidió buscar lo que usted no le daba en otra mujer! ¡Una más joven!

Sintió un puño estamparse en su rostro y vió a uno de los hijos de la mujer frente a él. Estaba enojado, pero no más que él y no dudo en lanzarse sobre el tipo para propinarle unos cuantos golpes tanto en el rostro como en el cuerpo. Claro que él también se llevó lo suyo.

Hizo falta la acción de un par de oficiales junto a Carlisle y Eleazar para separarlos por completo. Parecían dos perros que no se soltarían hasta que se mataran o terminaran mal heridos.

Sacaron al hijo de Jenks de la sala y a Diego lo tenían afirmado Carlisle y Eleazar tratando de calmarlo, pero estaba desatado y solo quería acabar con los que habían destruido la vida de Bree y Edward.

— ¡Diego, ya basta! — le gritó Carlisle tomándolo por los hombros y sacudiéndolo con fuerza— ¡Ya basta, ya estuvo bueno de todo esto! ¡No le vas a ayudar a Bree con todo esto!

Diego dio un último grito de ira y dejó que su cuerpo comenzara a relajarse entre los brazos del rubio. Su respiración era entrecortada y forzada, todo por la rabia que aún tenía en su interior. Quería soltarse de Carlisle a como diera lugar, pero ya no tenía más fuerzas para luchar contra los demás.

Después de unos quince minutos salieron todos del juzgado para poder ir al hogar a contarle la noticia a Edward. Diego ya iba mucho más calmado, así como los padres de las chicas y ellas mismas.

A la salida aún estaba lleno de periodista y camarógrafos, pero ninguno quiso dar una entrevista ni decir nada de lo que sentían o referirse siquiera a lo que había ocurrido en el interior del lugar. Solo querían irse, así que se subieron a sus automóviles y partieron del lugar.

Ya en el hogar fueron Esme y Diego los que le dieron la noticia al pequeño Edward, pero él no comprendía que era lo que ocurría ni lo que le decían los dos. El solo sabía que su mami no estaría con él pero no entendía por cuanto tiempo sería ¿Quince años era mucho o poco?

Carmen se encontraba en el despacho de su hermana preparando café para todos los que habían recién llegado. Aun no lograban asimilar muy bien que era lo que estaba ocurriendo y no le habían tomado el peso a la situación.

Carlisle quería ir a acompañar a su esposa en estos momentos, pero prefirió esperarla en el despacho con los demás, así como Eleazar acompañaba a su esposa y suegros. Además les daba espació a Diego, Esme y Edward para que pudieran conversar con calma.

El teléfono de la oficina comenzó a sonar en el instante en que Carmen iba a dejar la bandeja con las tazas de café sobre una mesa. Eleazar cogió la bandeja para que ella pudiera contestar la llamada antes de que se cortara.

— Hogar de menores Platt ¿Quién habla? — contestó y se quedó en silencio— Abogado Fuentes, que gusto escucharlo— todos se quedaron atentos a lo que podía decir la mujer, pero ella solo escuchaba— ¿En serio? ¿No me está mintiendo? — el rostro de ella se iluminó y parecía realmente emocionada

— ¿Qué ocurre? — preguntó su madre, pero ella solo levantó la mano para poder escuchar. Luego le contaría

— Eso es excelente. Claro, estaremos esperándolo. Gracias por la noticia— le agradeció y cortó la llamada con la sonrisa aun en su rostro.

— ¿Qué pasa? ¿Qué quería? — preguntó Maximilian justo cuando su hija mayor entraba con Diego y el pequeño Edward.

— Agilizaron los trámites de la custodia de Edward por lo del juicio… Y ya están listos— les contó, pero nadie entendió por completo— Edward pasa a estar bajo su custodia. El abogado vendrá a que firmen los papeles para concretarlo.

Diego cogió a Edward desde el suelo y lo abrazó con fuerza. Sabía que esa era una buena noticia y, a pesar que Esme le había prometido que eso no ocurriría, no podía evitar sentir miedo a perder a su pequeño angelito. Lo amaba como su hijo y no quería que se lo quitaran, que lo separaran de su lado. Él quería criarlo y formar parte de su vida.

Los sentimientos en estos momentos eran completamente encontrados. Alegría y emoción por poder cuidar de Edward y evitar que siguiera viviendo en este lugar, pero la pena y la desazón por lo de Bree no los dejaba estar completamente felices.

El camino desde ahora no sería fácil. Criar a Edward sería un reto que entre todos tendrían que tratar de sacar adelante, pero con esfuerzo y apoyo en conjunto lograrían hacerlo.

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Hola mis queridas lectoras ¿Cómo están? Espero que bien.

Primero que todo tengo que darles un par de explicaciones y ofrecerles una disculpa. La primera es por no subir el capítulo el día de ayer, pero tuve una celebración familiar y no alcancé a revisar el documento y subírselos. Lo segundo y más importante es que, a medida que leía sus reviews, me di cuenta que había cometido un gravísimo error al escribir la historia y es que coloqué el nombre de Alec como pareja de Jane, pero esto no era así y por eso lo cambié más tarde por Félix. Lamento si las ilusioné en vano, de verdad.

Ahora, con las disculpas ya dadas, las preguntas de rigor ¿Qué les ha parecido este capítulo? ¿Qué les parece esta primer aparte de la historia? ¿Les gustó? ¿Están conformes?

La segunda parte de la historia ya está bien avanzada, pero quiero tomarme un tiempo para poder arreglarla bien, ver que no hayan errores y avanzarla más aun para no quedarnos pegados a la mitad. Por eso es que la subiré en dos semanas más ¿Qué creen que pasará en esta? Hagan sus apuestas.

Como todas las semanas me gustaría agradecer, en primer lugar, a mi gran amiga Jennifer que siempre me ayuda en los momentos difíciles. También a Sandra, que me ayuda cuando me cuesta escribir algo. Y obviamente a cada uno de ustedes que leen mi historia, pero en especial a:

Candy1928: Tienes toda la razón, a Edward no podía pasarle nada malo o nos quedábamos sin secuela jajajaja. Nuestro Diego es un héroe y si, es un personaje adorable para que nos agrade. Saludos.

Guest: Lamento, de corazón, causar esa confusión. Lo juro. Lamento si te ilusioné, pero ya lo solucioné… Pero nada dice que Alec no vaya a aparecer.

Adriu: Si, esa parte de la historia es demasiado tierno, pero creo que es lo que le pasaría a cualquier pequeño de su edad. Lo mismo que a la chica anterior, lamento haber cometido ese error, pero ya lo solucioné. También me gustan mucho los hombres que son tan tiernos con los niños, creo que por eso Diego es así. Saludos.

Yolo: Que bueno que tus uñas sobrevivieran jajajaja. A todos nos hizo sufrir la separación de los dos pequeños y bueno, Diego es Diego y creo que ya todos lo queremos demasiado. Habrá que esperar a ver que pasará, pero tú que crees ¿Se alejará? ¿Se acercará?

Bueno, sin nada más que decir, nos leemos en dos semanas.

Saludos.

Babi_Cullen