- Titulo: Nadie dijo que sería fácil

- Autor: Babi (Ex Miku_Cullen)

- Disclaimer: Twilight y todas sus referencias no me pertenece, son de la escritora del best-seller, Stephanie Meyer.

- Algo que deben saber:

1.- No gano dinero haciendo esto, sólo lo hago por diversión

ENJOY!

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Sin lugar a dudas, la llegada de Bree a la vida de Edward había sido lo mejor que le había pasado en muchos años. Ahora parecía que el chico brillaba de lo alegre que estaba, sus ojos ya no tenían esa nube opaca que lo hacía lucir apagado todo el tiempo— excepto cuando estaba con Rosalie—. Ella había llegado a alegrar su día a día y nada podía amargarle la vida.

Es más, las bromas por parte de sus primos y compañeros habían cesado y la vida escolar de Edward había mejorado sustancialmente. Según él era porque su madre había resultado ser lo bastante dura con sus sobrinos y no les aguantaba demasiado sus insultos ni que se metieran con su hijo.

Otra cosa que había iluminado la vida de Edward era el enterarse que sería padre. Tenía miedo, sí, pero por otro lado estaba ansioso por saber si es que su pequeña manchita sería una Rosalie o un Edward miniatura, aunque por dentro deseaba que fuera igual a su amada.

Lo único malo en todo este mes que llevaba con su madre y que había pasado desde que se enteró del embarazo de Rose era que casi no había visto a su rubia. Después de terminado el castigo que le había impuesto el director por sus faltas y la pelea se había tenido que colocar al día con sus materias y más tarde buscó un trabajo de medio tiempo que le diera para mantener a su pequeño o pequeña cuando naciera y para darle a Rosalie todo lo que necesitara. Las únicas veces que se habían visto eran los fines de semana en los que Edward visitaba a Rosalie o cuando ella iba a la casa de los abuelos de su amado, que era donde el cobrizo seguía viviendo después de que Diego lo echara de su departamento.

Diego, eso era otro punto a considerar en la vida de Edward. Con él había hablado en muy pocas ocasiones y solo cuando llegaba a casa para visitar a su madre o cuando venía a buscarla para salir a algún lugar. Sospechaba que algo pasaba entre ellos dos, pero también había notado el interés de Alec hacia su madre, así que pronto explotaría una bomba atómica entre los dos.

— Edward, hijo— lo llamaron desde afuera de su cuarto y él se volteó hacia la puerta a la vez que dejaba su lápiz sobre los cuadernos— Ahí estas, cariño.

Bree venía entrando en el cuarto vestida con un hermoso vestido verde ceñido a su cuerpo y que hacía relucir más sus hermosos ojos verdes. Su cabello caía libre en su espalda y enmarcaba su fino rostro. Se veía hermosa.

— ¡Wow, que guapa! — la halagó su hijo levantándose de su asiento y acercándose hasta ella— Te ves hermosa, mamá.

— Gracias, solcito— Edward cogió su mano y la hizo dar una vuelta para admirarla mejor

— ¿Y a dónde vas tan elegante? — inquirió abrazándola

— Voy a salir con Diego— le sonrió ampliamente y Edward se separó. Estaba impresionado, aunque no sabía por qué— No me mires así, Anthony. Se te van a salir los ojos si los abres de esa forma.

— Lo siento, pero es que no entiendo nada ¿Ustedes no eran solo amigos? — inquirió

— Si, pero ¿Quién dice que saldremos como novios? — preguntó ella de regreso con las cejas alzadas.

— Buen punto— la apuntó con el dedo y ella solo sonrió como una ganadora— ¿Y ya llegó?

Bree no alcanzó a responderle cuando el timbre de la casa sonó y los alertó de la llegada del rey de Roma. Diego ya estaba en la casa y Bree aun no terminaba de arreglarse.

— Ay, no puede ser— se quejó y salió del cuarto de su hijo, pero no alcanzó a avanzar demasiado cuando volvió a aparecer en el— Ve a entretenerlo.

Sin que pudiera reclamar o siquiera rehusarse a hacerlo su madre ya había desaparecido hacia su habitación para terminar de arreglarse para salir. Edward solo suspiró y salió de su habitación para dirigirse a donde fuese que estuviera Diego en esos momentos.

Se sentía mucho ruido en la sala, así que se fue hacia ese lugar. Y efectivamente, ahí estaba su abuelo junto al que vio como su padre por años.

Se acercó a saludarlo cortésmente a la vez que su abuelo se alegraba de que llegara. Él estaba un poco ocupado haciendo papeleo por la venta de unas cuantas propiedades que tenía, asi que dejó a su nieto con Diego y él se marchó a seguir con lo suyo.

El silencio que se formó entre los dos era sepulcral y no volaba ni siquiera un pequeño insecto que rompiera con él. Era incómodo y ninguno de los dos siquiera se miraba.

Edward suspiró y se sentó en uno de los sillones, invitando a Diego a hacerlo de igual manera. El hombre agradeció el gesto y se sentó en el asiento que estaba frente al chico.

— ¿Quieres… Algo de beber? — inquirió el joven

— No, gracias— le respondió el mayor y volvieron a quedar en silencio total hasta que Diego rompió nuevamente el silencio— Edward… Necesito hablar contigo de algo un poco… Delicado

— ¿Delicado? — inquirió el joven y el castaño asintió— ¿Qué es? — preguntó nervioso ¿Es que acaso sabía lo de Rosalie? ¿Es que acaso ya se había dado cuenta que ella estaba embarazada? Si era así estaba perdido.

— Si, delicado— insistió. Edward tragó en seco— Estuve hablando con tu madre un poco y… Me enteré de unas cosas que no me gustaron para nada— Ok, no era lo de Rosalie pues ni siquiera ella sabía lo que ocurría. Suspiró aliviado pues no era eso a lo que se refería— ¿Es verdad lo de la escuela? — preguntó sin rodeos

— ¿Lo de la escuela? — no había entendido a lo que se refería— ¿Qué cosa?

— No te hagas el loco, Edward. Sabes a lo que me refiero— le reclamó, suspirando. El chico solo bajó la mirada— No quiero que pienses que te voy a regañar pues no tienes la culpa de nada de lo que ocurrió. Solo… Solo que me dolió saber que no confiabas en mí como para contármelo. Siempre creí que había creado una gran confianza contigo y pensé que sabías que podías confiar en mí para lo que fuera.

— Lo siento— se disculpó el cobrizo mirando sus manos y removiéndolas con nerviosismo. Entendía a lo que se refería Diego, pero tenía sus razones— De verdad lo siento… Tenía miedo de las consecuencias que podía traer si lo contaba—se justificó con un suspiro

— Lo sé, te comprendo. Ya nada podemos hacer con lo que pasó, pero si espero que entiendas que quiero y espero que siempre recuerdes que yo voy a estar disponible para todo lo que necesites. Voy a estar a tu lado cuando tengas un problema, si es que esta situación se vuelve a presentar, si tienes ganas de hablar o simplemente que nos riamos— le aclaró Diego con una pequeña sonrisa mirando a Edward y tratando de calmarlo. Luego colocó una mano sobre su hombro y el chico le sonrió, pero por dentro las imágenes de las constantes burlas de sus primos y compañeros de escuela seguían dando vueltas.

—Gracias, lo sé— le aseguro— Perdón por lo de ese día… Ya sabes… Mi arrebato

— No hay problema. Pero tú también perdóname. Debería haberte escuchado y apoyado, no expulsarte de mi casa como a un perro. Eres bienvenido cuando quieras— le aclaró y el chico asintió— Siempre seré tu padre postizo, y lo sabes— le palmeó la espalda con cariño y luego lo atrajo a su cuerpo para abrazarlo. Edward le devolvió el gesto con el mismo cariño que Diego le expresaba.

Después de eso se quedaron conversando de diversos temas sin relevancia, pero que les hacía recordar aquellas noches donde se pasaban horas conversando, viendo películas o jugando videojuegos. Diego era estricto cuando debía serlo, pero también podía ser el mejor amigo del chico si es que lo requería. De seguro será un gran padre pensaba Edward cada vez que estos momentos se repetían.

Los pasos de los tacones bajando por las escaleras hicieron que los dos se pusieran en alerta y se dirigieran a ver a la mujer que bajaba por estas. Era Bree, quien ya venía arreglada por completo. Diego, al verla, se quedó sorprendido y sonrió ampliamente.

— Te ves preciosa— la halagó, acercándose a la escalera y tendiéndole la mano para que terminara de bajar los últimos escalones.

— Muchas gracias— ambos se saludaron con un beso en las mejillas y se quedaron mirando fijamente a los ojos. Solo el carraspeo de la voz de Edward los despertó de su trance

Ambos adultos miraron a Edward con una sonrisa y este se rió de los dos. Se notaba que se querían, eso no se podía negar, y de verdad esperaba que los dos terminaran juntos. Diego siempre había apoyado a su madre, desde que tenía uso de razón, y sabía que los dos se merecían ser felices.

— Espero que disfruten de la cena— se despidió de los dos. Bree se acercó a él y lo besó en la mejilla, borrándole más tarde la marca de lápiz labial que le había quedado.

— Cena con tus abuelos, termina tus deberes y luego duerme. No te quedes esperándome— su hijo asintió— Te quiero, mi solcito.

— Y yo a ti.

Los dos adultos se dirigieron hacia el automóvil de Diego y pronto el chico los vio desapareciendo del recinto.

Se giró sobre sus talones y, con las manos en los bolsillos, se adentró a la casa para ir a terminar sus deberes. Estaba feliz, no lo negaba.

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Dicen que es mejor tarde que nunca, así que aquí está el capítulo que les había prometido. La idea era habérselas subido el lunes, pero me enviaron trabajos en la universidad y apenas me quedó tiempo para dormir. Pero basta de excusas y vamos a lo que nos reúne.

¿Qué les pareció? ¿Se esperaban esto en el capítulo: la reconciliación de Edward y Diego? ¿Qué creen que pasará entre Bree y Diego? ¿Hay algo más por ahí? ¿Qué creen que va a pasar ahora? Me gustaría escuchar sus opiniones.

Como todas las semanas le agradezco a mi amiga Jennifer, quien me ayuda cuando me quedo bloqueada, y a Sandra, que siempre está para darme ideas. Además les agradezco a:

Aru1313: Jajajaja, no te preocupes que entiendo tu emoción. Es lindo saber que viene un pequeño bebé en camino ¿Por qué crees que va a ser una nena? Puede ser un pequeño niño igual a su padre ¿No? A mí no me gustan mucho las niñas, así que vamos a ver qué pasa. Ojalá se cumpla lo que esperas con Bree y Alec jajaja. Solo te queda esperar a ver cómo avanzan los capítulos. Cuídate y nos leemos.

Yolo: Hola, yo estoy bien ¿Y tú? Ojala vengan los cambios en los personajes para que se entretengan ustedes. Cuídate y nos leemos.

Adriu: ¡Si, bebé en camino! Si, Bree está en camino, pero Diego nunca estuvo molesto. Creo que eso es algo que no podría ocurrir entre ellos que siempre se han tenido el uno al otro. No sé si ella vaya a volver con Alec ¿Y tú? Ahora a esperar a ver qué pasa con las reacciones de todos ante las ¿buenas nuevas? Cuídate y nos leemos.

Elizabeth Everly: Hola y bienvenida. Qué bueno que te guste la historia a pesar de ser diferente a todo lo que ya hay en fanfiction. Tranquila que pronto vendrá el destape de la olla y veremos que pasará. Cuídate y nos leemos.

Ahora, sin nada más que decir y deseándoles una buena semana, me despido. Cuídense.

Babi_Cullen